Aquí estoy con otra serie de One shots, es un poco de descanso del ABC Challenge, pero como no he pensado en una historia de más de un capítulo pensé que esta era una buena idea para hacer más historias. No son Song fics porque en lo personal no me gustan tanto aunque obviamente las historias están inspiradas en las canciones e incluso he utilizado algunas partes de ellas como narración y/o diálogos de los personajes

Cada capítulo lleva el nombre de la canción, además que agregué el nombre del grupo (o cantante) que la interpreta y el disco en el que aparece. Espero que sea de su agrado y n.n


Pictures Of You

De: The Cure

Álbum: Disintigration


"Cajas, cajas y más cajas ¿Algún día se terminará esto?"

Cuando Ash decidió vivir solo, no se imaginó que la mudanza fuera tan fastidiosa ni que ocuparía casi todo su tiempo. Por días, desempacar era lo único que había hecho y que su mamá comprara tantas cosas nuevas y enviara cada viejo recuerdo, no ayudaba en nada.

"No sé para que empacó todos mis antiguos juguetes, no es que los vaya a necesitar ni nada" Pensó para sí. Ya sólo quedaban un par de cajas más y se libraría de aquel martirio... eso fue hasta que al abrir la última, se topó con una gran montaña de fotografías. Algunas de su infancia, otras tantas retrataban aquello de lo que tan desesperadamente intentaba huir.

Sostuvo las imágenes con suma delicadeza por el miedo que le provocaba al verlas. Eran sus momentos felices, algunos de hace más de diez años cuando inició su viaje Pokémon. Otros, los que más dolían, no tenían ni un par de meses de haber ocurrido. Se detuvo a contemplarlas por un largo rato, sobre todo en las que aparecía a su lado, siempre sonriente, con sus centelleantes ojos esmeraldas y su cabello rebelde de fuego. Siempre perfecta. Como lo fue desde la primera vez que la vio.

-Misty... – No pudo evitar que aquel nombre escapara de sus labios en un suspiro. No tenía fuerza para ordenar aquellas fotografías o para deshacerse de ellas. Lo único que hizo fue dejar esa caja llena de recuerdos al lado del sofá e intentó ignorarlas. Estaba claro que no lo iba a conseguir.

oOoOoOoOoOo

La vida sedentaria en Sinnoh era realmente diferente, aunque estaba muy emocionado por trabajar a lado de Cinthia y en lo que iba a aprender de ella, no dejaba de pensar en lo que dejó atrás. Todas las noches, después de una larga jornada de entrenamiento, se recostaba en aquel gran sofá de su sala, tomaba un puñado de esas fotografías y las veía por horas completas. Una y otra vez repasaba cada detalle intentando revivir los momentos que se encerraban en ellas, sintiendo únicamente lo que surgía de ese loco ritual que lo abarcaba casi por completo.

Había huido de aquella realidad y ahora lo alcanzaba con tanta facilidad.

- Parece que te está yendo muy bien con Cynthia – Brock hablaba con orgullo desde el videoteléfono – Ya has aguantado todo un mes y yo pensé que no podrías seguirle el paso ni una semana.

- Gracias por la confianza, amigo, aunque te burles, la verdad es que en Sinnoh tengo todo lo que deseaba y no podría estar más feliz.

- ¿En serio? ¿Y por qué tengo el presentimiento de que estás mintiendo?

- Nada se te escapa, ¿eh? – Ash le dedicó una pequeña sonrisa triste, el criador simplemente esperó en silencio a que dijera lo que realmente sentía. – Estoy bien en verdad... Es sólo que... pensé que estando tan lejos podría olvidarla y... creo que me equivoqué.

- Ash, tu rompimiento con Misty fue algo realmente absurdo ¿No te das cuenta? – Ash sólo asintió al momento que desviaba la mirada. No habían tocado el tema desde que ocurrió la fatídica separación. – Creo que deberías buscarla, tal vez si hablan sobre lo que pasó ustedes podrían...

- No es tan sencillo, – Cortó la frase de su amigo que sin querer le había dado un poco de esperanza – Aunque yo quisiera arreglar las cosas... tal vez ella... no es tan sencillo, ¿de acuerdo?

- Está bien, Ash. Piénsalo un poco, tal vez podrías escribirle una carta, así sería más fácil expresarle lo que sientes.

- Lo consideraré, pero tengo muchas cosas pendientes por ahora… Debo irme Brock.

La imagen del aparato desapareció quedando de nuevo solo en su departamento. Permaneció inmerso en las palabras del criador, tal vez su separación fue tonta y su mudanza repentina, pero no sabía si eso se pudiera remediar aunque lo deseara tan desesperadamente... Por un momento la sugerencia de Brock no le pareció tan mala idea.

Se sirvió un café, arrancó un montón de hojas de un cuaderno y se dirigió a su escritorio. Miró por largo rato el papel en blanco sin saber que pudiera decirle a esa chica que tan bien conocía, que tanto había extrañado... que tanto amaba.

No quedaba más que intentarlo.

Misty:

Tal vez suene un tonto al preguntarte esto: ¿Cómo has estado?

Ansío tanto saberlo, ya han pasado meses sin saber de ti y la verdad es que te extraño más de lo que puedes imaginar. Yo sé que tengo mi parte de culpa, créeme que si pudiera regresar el tiempo no te hubiera dejado y estaría ahora mismo a tu lado, en lugar de estar viviendo esta pesadilla en la que sólo puedo recordarte sin poder sostenerte entre mis brazos...

"Esto es una tontería" Arrugó la hoja con gran frustración arrojándola a la basura. "No sé lo que estoy haciendo, esto no se va a arreglar con una carta cursi" Cansado de sus propios pensamientos y acciones, se fue a dormir.

Pasaba de la medianoche sin que Ash pudiera conciliar el sueño, solo estaba recostado mirando las sombras que aparecían en su habitación. El silencio fue irrumpido poco a poco por el rítmico golpeteo contra el cristal. La presencia de la lluvia sólo lo hizo más consciente. Sin que su intención fuera recordar, ahora era lo único que podía hacer…

...

..

.

Ash corría a toda velocidad por las calles de Ciudad Celeste. Las gotas de agua caían despiadadamente sobre todo su cuerpo sin que le importara, el frío se volvió más intenso conforme se acercaba a la costa sabiendo que allí encontraría la razón de su apresurada carrera.

- ¡Misty! – Gritó con todas sus fuerzas mientras se acercaba a ella, aunque parecía no percatarse de su presencia. Ella solo continuaba viendo al mar, quieta bajo la lluvia torrencial. ¿Me puedes decir qué rayos te pasa? – Volvió a gritarle estando a unos metros de distancia. La pelirroja se giró un poco, mirándolo de reojo - ¿Por qué estás aquí con este clima? ¡¿Acaso estás loca?!

- ¿Te importa? – Lo miró con el desdén grabado en su rostro, su cabello suelto caía pesado sobre sus hombros, su ropa se pegaba a su cuerpo y escurría delatando el tiempo que llevaba a la intemperie.

- ¡Por supuesto que me importa! No sé qué te pasa ni porqué tienes esta actitud. Además, ¿me podrías explicar por qué me dejaste esta estúpida nota? 'Felicidades Ash, que tengas una maravillosa vida disfrutando del éxito que mereces. Hasta siempre. Misty' ¿Qué se supone que significa? ¿Es una despedida?

- ¡Tal vez así sea! Tal vez me doy cuenta que de ahora en adelante ya no eres simplemente Ash. Ahora eres El Maestro Pokemon Ash Ketchum.

- Pensé que estarías feliz por mí, tú más que nadie en el mundo...

- ¡Y lo estoy! Pero también me doy cuenta que tienes una vida nueva y emocionante por delante... en la que una simple líder de gimnasio no encaja – Las tibias lágrimas que acompañaron aquellas palabras rápidamente se confundieron con las frías gotas de lluvia.

- ¡Eso es lo más ridículo que has dicho! ¡ siempre vas a ser parte de mí!

- Yo no estoy tan segura de eso.

- ¡Deja de ser tan terca! ¿Es que acaso no te das cuenta?

- ¿De que tendría...?

- ¡De que te amo! Y eso nunca va a cambiar.

- Estás mintiendo. – Las palabras que acababa de escuchar provenientes de, hasta su entonces mejor amigo, era demasiado bueno para ser verdad y se negaba a creerlo, pero sus dudas fueron disipadas cuando el apuesto joven atrapó sus temblorosos labios, besándola con urgente voracidad mientras el cielo se caía a gotas sobre ellos.

- ¿Estás seguro Ash, de que nunca va a cambiar? – Preguntó temerosa, entre los brazos del chico que la rodeaba con fuerza.

- Te lo prometo. Siempre estaré para ti, Mist, no importa cuanto miedo tengas...

- Yo no tenía miedo de perderte. – Se acomodó más en el abrazo que la protegía del clima y de sus temores. Él solo rió.

- Ey, tú lo dijiste. – Acarició suavemente la mejilla de la chica, apartando los mechones de cabello que se interponían al paso de sus dedos. – Te aseguro que no tienes nada de que preocuparte porque siempre estaré a tu lado, abrazándote...

"Amándote"

..

.

Las palabras que él mismo pronunció aquel día resonaban en su cabeza como un eco interminable que hacía perfecta combinación con la sinfonía del agua sobre el vidrio de su ventana. Se giró ignorándose a sí mismo haciendo un nuevo intento por conciliar el sueño.

oOoOoOoOoOo

Ring. Ring. Ring.

- ¡Ey Mistyyyy! – Apenas descolgó el bendito aparato pudo sentir el grito infrahumano de su amiga al otro lado de la línea.

- ¿Qué hay Duplica? – Contestó tranquilamente alejando un poco el auricular de su oreja – puedo escuchar perfectamente sin que tengas que deshacerme el tímpano, ¿sabes?

- Si, si, lo siento es que me emocioné mucho que me hayas contestado, como nunca lo haces...

- Es por que tengo muchas obligaciones en el gimnasio.

- Precisamente es por eso que te hablo, para que tomes un descanso, y qué mejor forma de hacerlo que con una fiesta con muchos chicos guapos por conocer ¿Qué dices?

- No lo creo – contestó sin cambiar su tono sereno

- ¡Agh! Tu siempre con lo mismo. ¿Por una vez quisieras intentar divertirte?

- Ya Duplica, de verdad no tengo ganas de salir.

- ¡Pero Misty!

- Debo irme, hablamos luego. ¿De acuerdo?

- Espera...

La pelirroja colgó antes de que su amiga pudiera decir cualquier otra cosa. Ya había terminado sus labores del día y bien podría salir con la explosiva chica para divertirse un poco, pero en realidad no quería. Deseaba estar sola, como lo había estado todas las noches de los últimos dos meses.

Se preparó algo rápido de cenar y subió a su habitación encerrándose a mirar algún programa televisivo antes de dormir. Una corriente la golpeó apenas abrió la puerta. Se apresuró a dejar el tazón de sopa sobre el escritorio para cerrar la ventana que había dejado entrar aquel juguetón viento que en cuestión de minutos había desordenado todo su cuarto. De uno a uno fue recogiendo los papeles y documentos que estaban regados en el suelo sin reparar en la importancia que pudieran tener hasta que se topó con algo que acaparó completamente su atención.

La miró fijamente sentándose con extrema lentitud al filo de su cama, como si de repente toda fuerza abandonara sus piernas. Sus dedos pasaron sobre los bordes arrugados con claras grietas en el material fotográfico, sostenía con cautela aquella imagen que tanto dolor le causaba, aquella que pertenecía al momento previo en que decidió ponerle fin a la mejor etapa de su vida.

Los últimos meses habían sido realmente difíciles de sobrellevar, pero a veces sentía que lo podría superar, aunque sólo le bastaron un par de segundos viendo esa fotografía para que dudara si eso fuera verdad... En ese momento dudó si se perdonaría a sí misma por lo que hizo el último día que pasó con Ash…

..

.

Su respiración se había vuelto pesada, sus pulmones se esforzaban al máximo para procesar el aire frío de la medianoche.

A pesar de que no tenía tanta movilidad debido a los incómodos tacones, ya había avanzado hasta la mitad del jardín de aquella gran mansión. Su cabello de fuego se mecía con la ligera brisa y el movimiento del vestido largo de seda azul la hacía ver como un ángel mientras ella intentaba huir silenciosa y suavemente a través de la noche. Algo que le iba a resultar imposible.

- ¿Pensabas irte sin despedirte? – En el portón de la residencia se encontraba Ash. Su rostro enojado lo hacía ver más varonil que atemorizante y ese efecto se acentuaba con su impecable traje formal.

- ¿Cómo llegaste...?

- Te vi salir cuando todavía estaba hablando con Cynthia, y como te has comportado tan rara toda la noche, simplemente adiviné lo que estabas planeando hacer.

- Lo dices como si fuera algo vil.

- Para mi lo es – La severidad en su voz no había disminuido y su mirada se encontraba fija, fría sobre la chica que apenas si se atrevía a mirarlo. – Se que algo te molesta desde que empezó esta ridícula fiesta, pero en lugar de decírmelo solo huyes como una cobarde.

- No tienes por qué tratarme de esta manera, Ash. – La dureza en las palabras de su novio le habían afectado – Si no te dije nada es porque no tiene caso discutir cuando es claro que tu ya tomaste la decisión de irte a Sinnoh, ¿Si no porqué más estarías hablando con Cynthia?

- Tal vez para decirle que tengo que pensarlo. ¿En verdad piensas que no consideraría quedarme aquí?

- ¡Por favor, Ash! ¿Crees que me voy a tragar el cuento de que vas a desperdiciar una oferta de entrenar con la campeona de Sinnoh solo por mí? No soy tan ingenua.

- ¡Tu eres más importante para mi que cualquier otra cosa! Pero tus estúpidos miedos no te dejan verlo y francamente, ¡ya me estoy cansando de eso!

Después de aquello no se escuchó más que el sonido de la naturaleza y la tranquilidad de la noche. Ash se arrepintió haber dicho eso tan pronto como las palabras salieron de su boca, por su parte la pelirroja sintió como si toda su relación con Ash fuera una farsa, tal vez todo ese tiempo él solo se había quedado a su lado únicamente por lástima.

Sus finos labios se separaron un poco sin dejar salir ningún sonido, su vista se había nublado al igual que su mente, obligándola a actuar por instinto.

- Pues si ya estás cansado de mis 'estupideces' es mejor que terminemos lo nuestro y así no tendrás ningún problema por aceptar tan buena oferta sin que alguien como yo te lo impida.

- Misty no digas eso, yo no quise... –Intentó tomar la mano de la joven, más ella retrocedió para impedírselo.

- Es claro que esos son tus verdaderos sentimientos. Te aconsejo que no dejes pasar esta oportunidad porque en lo que a mi concierne, entre tu y yo ya no hay nada que nos una. – Ahora era Misty quien hablaba con frialdad mientras que Ash se veía desamparado y temeroso. Quiso abrazarla con todas sus fuerzas, pero nuevamente se alejó de él, como si se encontrara en otra dimensión a la que no podía tener acceso.

- Por favor no digas eso, tu sabes que yo te amo.

Tal vez yo no. – La mentira más grande que había dicho en su vida le dio el valor para dejar ir al hombre que tanto amaba. – Por eso es mejor que te vayas a Sinnoh.

Sin decir más y sin darle oportunidad al entrenador a que pudiera reaccionar ante tan cruel falsedad, se fue.

..

.

Misty siguió perdida en aquel momento.

Sin importarle el tiempo que hubiera transcurrido, en lo único que podía pensar era en lo solitaria que estaba desde ese día y no había nadie a quien culpar de eso más que a ella misma.

Fue entonces que se permitió ser vulnerable, lloró con todas sus fuerzas dejando que sus lágrimas empaparan la fotografía que ahora más que nunca era la puerta a ese intenso dolor que le provocaba el haberse apartado del único hombre al que había amado. Se hizo un ovillo sobre la suave colcha intentando apaciguar el intenso frío que nacía en su corazón y se extendía por todo su cuerpo.

Tal vez si pudiera revertir aquella situación, si pudiera pensar en una forma para remendar sus errores y caer rendida en los brazos de Ash una vez más... tal vez así dejaría de ser tragada por la oscuridad que la amenazaba día tras día…

No sabía si eso fuera posible.

oOoOoOoOoOo

Tres meses habían transcurrido desde su mudanza y ni un solo día había dejado de pensar en ella. Las habilidades adquiridas en ese tiempo no eran para menospreciarse, eso era seguro, sin embargo, cambiaría hasta su título de campeonato con tal de verla sonreír una vez más.

Toda la región parecía sentir la misma depresión que él, pues hacía más de un mes que no dejaba de llover. El olor que se desprendía de la vegetación no le resultaba desagradable, pero no podía evitar sentirse atrapado en esa constante tristeza que simplemente no quería soltarlo.

No lo iba a tolerar por más tiempo, tenía que recuperar su felicidad, tenía que tenerla de vuelta a su lado a como diera lugar... aunque no sabía exactamente cómo conseguirlo.

Intentó llamarle, más no podía marcar todos los dígitos del celular y estaba convencido de que si aparecía sin ser invitado recibiría un portazo en la cara. Así que reconsiderando la sugerencia de Brock intentó escribir una nueva carta, una mejor, una que expresara con claridad cuán arrepentido estaba por sus acciones.

Lo intentó... Lo intentó una vez más... Y siguió haciéndolo hasta que el cesto de basura se encontraba rebosante de fallidas cartas de amor.

Estaba al borde de la desesperación hasta que recordó una de las tantas fotografías en el fondo de la caja. En ella se mostraba a la entonces feliz pareja. Ambos sonrojados por ser víctimas de todos los comentarios provenientes de las hermanas sensacionales, tomados de la mano y sonriendo tímidamente a la cámara para complacer al trío de féminas que no dejaban de gritar emocionadas por la nueva pareja.

Al ver aquel pedazo de papel no pudo evitar sonreír. Volteó la foto para escribir algo al reverso y sin más la metió en un sobre con la dirección de Misty escrita. Esa misma tarde la llevó a las oficinas de correo sin titubeo alguno.

Ahora sólo quedaba esperar a que un milagro ocurriera.

Pasaron unos días, después la semana entera sin que obtuviera ninguna respuesta. Era domingo, por lo que no tenía prisa por levantarse de la cama y menos cuando estaba lloviendo… para variar. Ash tenía los ojos fijos en el empañado vidrio que dejaba descansar algunas gotas que no hicieron todo el recorrido hasta el césped de su jardín. Comenzaba a entender que no habría una segunda oportunidad, que tal vez Misty ya lo había olvidado por completo.

Sin mucho ánimo se levantó de la cama para hacer lo que debía desde que ocupó esa casa. Sus pies descalzos se movían perezosamente por el piso de madera hasta llegar a la sala. Tomó la caja que contenía las imágenes de un pasado de ensueño y las volvió a repasar una a una por última vez. Cuando terminó de hacerlo se sintió listo para deshacerse de todas ellas... hasta que escuchó el timbre de la puerta tocar varias veces de forma realmente insistente. Tendría que desecharla más tarde.

Nunca imaginó quién estaría afuera de su casa. Totalmente quieta, empapada de la cristalina lluvia, la misteriosa pelirroja que por un tiempo se había vuelto una sombra en su corazón.

- ¿Misty? – Aunque estaba a sólo un metro de distancia, aún no creía que fuera ella quien estuviera allí - ¿Qué...?

- ¿En verdad piensas esto Ash? – Sostuvo en alto la fotografía que le había mandado el entrenador días atrás.

- ¿Viniste de tan lejos para preguntarme eso?

- Necesito saber si es verdad porque yo... yo te amo Ash y se que no fue correcto lo que hice, ¡pero necesito saber si tu…! – Ash cortó las apresuradas palabras de la chica y la tomó de la mano para por fin hacerla cautiva de él. La fue envolviendo en sus brazos con extrema ternura. Su camiseta blanca se hacía más transparente al contacto con el húmedo impermeable amarillo de la chica. Él suspiró suavemente transmitiendo así el cálido aire de su respiración sobre las sonrojadas mejillas de la chica.

- Misty, créeme que no hay nada en el mundo que yo haya querido tanto, que nunca haberme alejado de tu lado y nunca jamás haber sufrido este infierno sin ti.

- Yo nunca quise... – La frase de la pelirroja fue cortada una vez más, ahora por los labios de Ash que se habían apresurado a probar el tan ansiado néctar del que se vio privado todo ese tiempo. Poco tardó ella en entregarse a esa muestra de afecto que terminó por deshacer de una vez y por todas cualquier duda que pudo tener alguna vez con respecto al afecto del entrenador.

Su mano soltó la fotografía que todavía sostenía para ocupar a sus hambrientos dedos en acariciar con ternura el rostro de Ash.

El viento se llevó la imagen de dos jovencitos que empezaban a experimentar su amor, con una simple frase grabada al reverso:

"Esta es la mejor recompensa que me dio la vida y quiero recuperarla"

Esa promesa de una nueva oportunidad se alejó de los amantes que se reencontraban para no dejarse nunca más.


Espero que haya sido de su agrado, aunque dudo que la canción en sí tenga un final feliz yo quise darle uno :) y siento que la canción se prestaba mucho al clima lluvioso (no se nota) además que ha estado así por donde yo vivo y no podría ser más feliz, me encantan los días nublados y de la lluvia ni se diga

Originalmente escogí 20 canciones, un poco al azar, un poco no, Pero si les van gustando estas historias tal vez sean más de veinte si ustedes quieren solo hágamelo saber.

Prometo actualizar el abc antes de que se acabe este mes. dejen reviews , criticas, sugerencias y nos vemos pronto!