¡Finalmente terminé este segundo capítulo! Este grupo (mexicano por cierto) tiene tan buenas canciones y al azar salió esta que no terminaba por inspirarme pero creo que ha salido bastante bien. ¡Que disfruten!
Crónica De Un Beso
De: Los Claxons
Álbum: En Primera
Misty nunca había estado tan segura de algo en su vida como lo estaba de esa simple banalidad: Era el verano más caluroso que hubiera existido jamás. Los días a pleno sol eran insoportables, incluso dentro de un gimnasio con piscina, el bochorno llenaba su ser haciendo aparecer pesadas gotas de sudor en su frente.
Lo peor de todo, es que con tantos retadores era imposible tomar un refrescante chapuzón en el agua de su propia área de batalla.
Tortura.
Tener tanta agua frente a ella y no poder disfrutarla le parecía la tortura más cruel jamás inventada. La única forma que se le ocurría para sentirse fresca era usar uno de los vestidos veraniegos que tenía en su guardarropa, pues incluso los shorts de mezclilla que tanto acostumbraba llevar, los sentía pesados sobre su piel y estaba claro que usar traje de baño todo el tiempo no era adecuado.
Ese día en especial parecía insoportable. Desde la mañana había tenido batalla tras batalla, acalorándose aún más, si es que eso era posible. Pasaban de las cuatro de la tarde cuando por fin pudo darse un pequeño descanso. Como desesperada se abalanzó hacia el frigorífico en busca de una paleta helada para dar un poco de alivio a su garganta reseca.
- ¿Cómo es posible que el líder de este lugar no se encuentre presente para recibir a los retadores?
Una áspera y severa voz proveniente de la piscina interrumpió la tranquilidad de la chica.
- Pensé que se trataba de un digno contendiente pero resulta que ni siquiera son profesionales. – La persona que había entrado seguía gritando con soberbia. La pelirroja apresuró sus pasos hacia el campo de batalla para enfrentar a tan desagradable persona mostrándole el famoso temperamento que ella poseía.
- Este si es un lugar respetable, ¡y voy a demostrarle que clase de líder soy en cuanto acabe con sus patéticos Poke…! – Su frase quedó inconclusa cuando observó a la persona que estaba frente a ella.
- Por lo menos podrías decirme 'Hola'. Después de todo somos amigos. ¿No, Mist?
- Ash... – Sonrió avergonzadamente por haber caído en la broma del chico – ¿De verdad vienes a retarme?
- Nah, – El chico sonreía con tanta calidez que por un momento sintió como si el intenso calor proviniera de aquel gesto y no del implacable verano. – En realidad vine para estar contigo... e-es decir... ya sabes... Tiene como un año que no nos vemos y pensé que podríamos salir un rato.
- Eso me encantaría, pero el gimnasio cierra hasta las seis, además tengo muchos pendientes que...
- Vamos Misty, ¿Siempre eres así de responsable?
- Pues... si.
- Entonces es momento de cambiar eso, ¿qué dices? ¿Rompes las reglas aunque sea un poco? Te aseguro que nada malo va a pasar.
Si se lo hubiera pedido cualquier otra persona, indudablemente se habría negado. Pero se trataba de Ash. No lo había visto en más de un año y seguro que lo había extrañado, además había algo evidentemente diferente en el chico, la forma en que la miraba, con esa sonrisa tan llena de ¿sensualidad? No. Tal vez solo deseaba que así fuera. Tal vez valía la pena intentar descubrirlo.
- Está bien Ash, ¿Dónde tienes planeado ir? – El semblante del moreno se iluminó por completo cuando ella pronunció esas palabras.
- Tengo el lugar perfecto para un día como hoy...
oOoOoOoOoOo
Las olas del rebelde océano rompían armoniosamente creando un halo de blanca espuma en la arena. El bochornoso calor se revolvía junto con la brisa creando un agradable ambiente que se hacía cada vez más fresco conforme avanzaba la tarde.
- Siempre he pensado que la costa de Ciudad Carmín es una de las más hermosas que he visto. – La chica cerró los ojos aspirando profundamente el aroma proveniente del mar.
- Sabía que te gustaría venir aquí – Ash se acercó muy lento a su amiga tomándola de la mano con delicadeza, gesto que la congeló por completo. Misty no sabía porqué él actuaba de esa manera tan cariñosa. Claro que con los años se habían vuelto más cercanos, pero nunca a ese grado de afecto. Su estado de shock solo duró unos segundos cuando el suave contacto se había convertido en un fuerte apretón por parte del chico que de repente comenzó a correr con dirección al mar.
- ¡Vamos Mist! ¡Te vendría bien un chapuzón!
- ¡¿Qué?! – Imaginando las intenciones de Ash intentó soltarse, más le resultó inútil. Las fuerzas del varón pudieron más que las suyas y en instantes quedó completamente empapada cuando Ash terminó por cargarla en sus brazos para entrar de lleno al mar. El agua resultó más fría de lo necesario para calmar el calor de su cuerpo.
- ¡Ash! ¡Ya me refresque lo suficiente! ¡Suéltame!
- Está bien, – Una sonrisa traviesa cruzaba por su rostro – si eso es lo que quieres... – Sin decir más la soltó, dejándola caer sobre el agua helada.
- ¡Muy gracioso! – Gritó colérica, no tanto por la acción, sino por la desenfrenada risa que le provocaba al muchacho al verla tan enojada por esa pequeña travesura. El gusto le duró muy poco pues en un acto de infantil venganza, Misty jaló del pantalón de jeans para hacerlo caer junto a ella. Lejos de estar molesto continuó riendo tan alegremente que terminó por contagiarla.
La siguiente hora pasó entre risas y juegos en el agua, burlándose mutuamente tal y como solían hacerlo de niños. Él le contaba historias de sus viajes en lugares lejanos, prometiéndole que los visitarían juntos algún día. Ella se limitó a disfrutar de su compañía, de ratos observaba como la camiseta negra que Ash traía puesta se ajustaba a su torso mostrando las formas en como estaba esculpido. No es que el joven fuese ciego y no se fijara en cómo el corto vestido rosa mostraba de manera soberbia las curvas de la pelirroja.
Después de un rato estaban sentados en la arena sin hacer nada más que contemplar el bello paisaje.
- Ha sido una tarde maravillosa, pero creo que ya es hora de volver al gimnasio.
- ¿Estás loca? Apenas hemos estado aquí un par de horas. ¿No quisieras quedarte un poco más?
- Me encantaría, pero mis hermanas no tardarán en buscarme y...
- ¡Qué importa! Que te busquen. De todas formas nadie sabrá que estamos aquí.
- ¿Qué hay de la noche? No falta mucho para el atardecer.
- Tampoco me importa que nos vuele el tiempo, yo vine hasta acá para estar contigo y eso es exactamente lo que tengo planeado hacer. – Los tiernos ojos de Ash y la sinceridad que acompañaban sus palabras terminaron por convencerla. No pensaba discutir más con él y sólo se dedicaría a disfrutar el momento... no sin antes jugar un poco con el muchacho.
- Eres un necio, pareciera que me tienes secuestrada. – Suspiró pesadamente mirando de reojo al chico que no estaba muy contento con el comentario.
- Claro que no, tú viniste por tu propia voluntad.
- Seguro, pero ahora me quiero ir y tu no quieres llevarme de vuelta al gimnasio. – Su voz tenía un fingido tono de preocupación delatando que no hablaba en serio. – Mejor escaparé antes de que sea demasiado tarde.
Sin que Ash pudiera detenerla, ella echó a correr por toda la costa con sus sandalias en la mano, el contacto de sus pies con la arena le parecía agradable, y más agradable resultaba que el chico que tanto amaba la persiguiera gritando su nombre entre risas. Solo fue cuestión de segundos para que el atractivo moreno la alcanzara rodeando su pequeña cintura con sus fuertes brazos, acercando la espalda de la chica a su amplio pecho, ambos riendo como niños pequeños.
Con un movimiento firme pero con mucho cuidado el moreno tumbó a Misty sobre la arena colocándose sobre ella sin que sus cuerpos se tocaran, solo sujetaba gentilmente las muñecas de la chica, haciéndola su prisionera. La pelirroja parecía no reparar en la situación en la que se encontraban, pues seguía riendo divertida.
- ¡Rayos! Pensé que podría escaparme fácilmente.
- Ya ves que no es tan sencillo, ahora te quedarás conmigo hasta que me dé la gana. – Ash continuó el juego que su amiga había empezado.
- ¿Cómo fue que me alcanzaste tan fácil? Yo recuerdo ser más rápida que tú.
- Eso era antes cuando era solo un niño, ahora soy un hombre. – La voz que intentaba sonar juguetona, resultó más masculina de lo que planeaba, haciendo que Misty sintiera escalofríos por todo su cuerpo cuando pronunció aquella frase de forma tan sensual y casi al instante cesaron las risas infantiles.
El silencio había estado presente por varios segundos escuchando únicamente el romper de las olas a escasos metros de donde se encontraban. Los verdes ojos de la chica comenzaron a brillar de manera invitante o por lo menos así le pareció a él; aunque sus cuerpos no se tocaban en lo más mínimo seguían estando demasiado cerca, lo suficiente para que perdiera los estribos y en un arrebato de deseo hiciera suyos los labios color cereza que ella poseía. Tenía que salir de esa situación cuanto antes o no se haría responsable de sus actos.
Poco a poco comenzó a alejarse de la chica con claras intenciones de ponerse de pie, más la pelirroja no se lo iba a permitir. Sus manos que se habían liberado del agarre de Ash, inmediatamente se aferraron a la camiseta negra con la suficiente fuerza para detenerlo. Él parecía confundido con el actuar de Misty pero no puso resistencia y siguió ocupando el lugar que le correspondía: su cuerpo sobre el de ella, entrelazando sus piernas con las suyas.
Sin decirse una sola palabra quedaron en esa posición viéndose a los ojos. Las lagunas de verde y azul añoraban que aquellos cálidos ojos café no se apartaran ni un instante de ese contacto que, gritaba un deseo acumulado por más de ocho años.
Ash no iba aguantar por mucho tiempo esa infame situación viéndola a los ojos, sintiendo la suavidad de su blanca piel.
Tortura.
La más grande jamás inventada, tenerla tan cerca y no poder probar sus labios le parecía la tortura más cruel del mundo. Con mucha delicadeza empezó a acariciar los delgados brazos que tenía entre sus manos, una de ellas se posó en el hombro de la chica y sin pedir su consentimiento deslizó el delgado tirante del vestido hasta que el delgado pedazo de tela se atoró en el antebrazo de Misty.
Ella sentía como la temperatura de su cuerpo aumentaba con cada roce, con cada caricia, y esta vez el calor pareció no importarle, sólo dejaba que Ash hiciera lo que quisiera disfrutando de aquel delicado contacto.
El moreno mojó sus labios resecos con un poco de su saliva antes de posarlos en el desnudo hombro. Esa acción la hizo una y otra vez por la suave piel, cuando menos se dio cuenta estaba besándola tiernamente en el cuello. Inmerso en las sensaciones que le provocaba aquello, se olvidó del mundo a su alrededor hasta que comenzó a escuchar su nombre en una suave voz que lo llamaba casi en suspiros.
- Ash... ¿Qué…? ¿Qué es lo que está pasando? – Por más que intentó no hacer esa pregunta, Misty no pudo simplemente dejarse llevar, tenía que saber el significado de esa apasionado momento. – ¿Por qué... Haces esto?
- No lo sé. – El chico ahora la miraba tiernamente mientras acariciaba los mechones de cabello mojado.
- Lo que... estamos haciendo, ¿qué significa?
- No lo sé. – volvió a repetir un poco confundido. – Sólo sé que... no puedo resistirme a ti, no puedo evitar tenerte tan cerca y que no sería natural negarnos a esto Mist...
- Ash... ¿Qué pasará con nosotros... y nuestra amistad?
- Podremos averiguarlo después. Por ahora sólo... sólo... déjate llevar...
Ash retomó la tarea que estaba desempeñando antes de la interrupción de la preocupada pelirroja, quien también había dejado la razón de lado cuando sintió el calor de los labios del chico una vez más. Con sus manos temblorosas rodeó el cuello del muchacho jugueteando con sus cabellos azabache.
La marea había subido más mojando la espalda de Misty en un suave vaivén, aunque eso realmente no lo notaba, solo podía pensar en las caricias de Ash que recorrían sus brazos y en ratos acariciaba un poco sus muslos expuestos gracias a la corta prenda que usaba.
Así pasaron varios minutos, el atardecer estaba en todo su esplendor cuando Ash se acercó lentamente a los labios de ella, aquellos que tanto ansiaba probar. Los tocó lentamente con los suyos sintiendo de lleno la suavidad que poseían, un agradable sabor a frambuesa se desprendía de ellos y sin poder resistirlo más, los arrebató por completo tomando con voracidad lo que tanto había deseado por años.
Besar a Ash era algo que ella solo había podido imaginar, pero ni en sus mejores sueños hubiera pensado que aquel beso fuera tan tierno, lleno de pasión y amor... tan perfecto.
Cuando sintieron que se terminaba el aire en sus pulmones tuvieron que apartar sus bocas para recibir oxígeno, aunque realmente ninguno de los dos quisiera apartarse. Ash posó su frente sobre la de ella.
- Misty... – Susurró cariñosamente sin abrir los ojos, al contrario de ella que lo miraba atentamente – Sobre lo que preguntaste... Aún no se que va a pasar con nosotros después de esto, pero... lo que sí sé es que quiero estar contigo... Quiero verte más seguido o llevarte conmigo... ¡Quiero…!
Los labios de la pelirroja presionándose nuevamente sobre los suyos callaron sus palabras, saboreando nuevamente aquel dulce manjar del que ya se estaba haciendo adicto.
- Está bien, Ash. – Dijo ella tiernamente, acariciando con suavidad las sonrojadas mejillas del entrenador – no tienes que explicarte ahora, podremos descifrarlo juntos. ¿De acuerdo?
Las acciones son mejor que las palabras. Tal vez Ash no era muy elocuente y mucho menos cuando se trataba de expresar sus sentimientos, pero para Misty no cabía la menor duda. Él la amaba, se lo había transmitido en la calidez de sus labios, en la magia de aquel primer beso.
La noche cayó por completo en la costa de Ciudad Carmín sin que a ninguno de los dos les importara, después de todo ahora tenían mejores cosas de qué ocuparse...
¿qué opinan? ¿Lindo? A mi me pareció así n.n Espero que me dejen un review y me hagan saber su opinión. Pensaba actualizar el abc después de esto pero probablemente siga otra canción para adelantarme en esta colección. La próxima canción me tiene un tanto emocionada, espero hacer un buen trabajo
naliaseleniti. ¡Me encanta que hayas actualizado! en una oportunidad que tenga, te dejo un review. Creo que es lo bonito de este reto, el poder compartir grandiosas canciones junto con las historias, asì que no importa si no habías escuchado la canción. También me alegra que te haya gustado la historia.
Suki90 Gracias por tus palabras! me alegro que te gustara y creeme que a mi también me llegó a molestar la actitud de Misty Ash solo quería estar con ella! pero así somos de complicadas las mujeres
Pikachu07 Pictures of You es de mis canciones favoritas definitivamente, me da gusto saber que pude transmitir un poco de la desesperación de Ash y por supuesto que continuaré con mis escritos (solo por que me lo piden jeje)
DjPuMa13g A mi tambien me encanta la musica! y Ash y Misty! jeje gracias por los ánimos y me da mucho gusto que sigas esta serie también. Gracias por ser tan buena lectora :)
yukime jimura. Gracias. Ojalá te guste este capi también
Mistyket. Que gusto que pusieras esta historia entre tus favoritos, me hizo muy feliz. Gracias por tus comentarios y espero ver algo de ti pronto, ha estado muy falto de fics actualizados últimamente.
Kasumi Mist. Dicen que las grandes mentes piensan igual jeje. Y pues de verdad espero poder trabajar en ambas compilaciones porque entre el trabajo, entretenimiento y la vida en general me ha costado trabajo escribir tan seguido como lo hice a principio de año pero lo intentaré. No se que decir mas que gracias por el comentario (no sabía que describía tan bien las historias) me da muchos ánimos para continuar... y aprovecho para decir !Actualiza! me muero sin actualizaciones de mis fics favoritos! jeje y si tal vez deberías intentar hacer algún poema :)
Es todo por ahora, ¡Nos vemos pronto!
