¡Al fin lo terminé! Se supone que estaría desde el viernes, pero la verdad... pues me fui a divertir :P, bueno eso y el hecho de que no se me ocurría nada para el final, no sabía si dejar final abierto o que... finalmente quedó de esta forma y debo decir que me gusto! n.n espero a ustedes también les agrade así que... Disfruten!


Déjalo

De: De Saloon

Álbum: Abrázame


Para cualquier pareja que después de una intensa y maravillosa relación que, de repente, concluyó dejando dos corazones rotos acompañado de muchos sinsabores tal vez ser amigos no era una buena idea, pero eso era lo raro de Ash y Misty: nunca pudieron ser como otras parejas.

Por eso, cuando maduramente y de mutuo acuerdo pusieron fin a un noviazgo de más de tres años, también pactaron seguir siendo amigos. No fue una tarea fácil, solo después de muchos intentos y encuentros obligados por todos sus conocidos, por fin pudieron salvar ese vínculo anterior a su alocado amor.

Ahora se veían con frecuencia, riéndose, molestándose como siempre lo habían hecho, aunque en Ash persistían esos sentimientos hacia su "amiga", aquellos donde la visualizaba como la única mujer en su vida. Tal vez era por eso que en dos años desde que se separara de ella, no había intentado una relación con nadie más.

Knock Knock

La dueña de la casa dejó su tarea en la cocina al escuchar el llamado a la puerta. Secó sus manos con su propio short de mezclilla, y acomodó un poco su pequeña blusa azul floreada antes de abrir.

- Buenas tardes, señorita Misty. – Expresó el visitante de manera burlona, al momento que le hacía una absurda reverencia.

- No seas tonto, Ash. Pasa o no terminaremos con el maratón de películas que tengo preparadas. – Corrió de nuevo a la cocina para retirar algunas cosas del horno y sacar las bebidas del refrigerador. Sería una larga tarde en compañía de su mejor amigo.

El atractivo hombre, simplemente se limitó a observarla, con sus manos dentro de los bolsillos de su pantalón, dando algunos pasos hacia el interior de la residencia.

- Sería una verdadera pena si no vemos todas esas cursis películas que de seguro escogiste. – Comentó de manera sarcástica, sonriendo al ver el gesto de enojo en el rostro de su amiga provocado por sus suspicaces palabras.

Ella se acercó con dos platos llenos de toda clase de bocadillos, mirándolo fastidiada al momento que los colocaba en la mesa de centro frente al sofá.

- Sólo recuérdame una cosa, ¿Cómo decidimos lo que vamos a hacer cada jueves? – Preguntó la pelirroja jugando a que no sabía la respuesta.

- Con una batalla Pokémon. – Ash frunció el ceño dejándose caer sobre el sillón.

- ¿Y quién ganó esta vez? – Lanzó la segunda pregunta que de inmediato empeoró el mal humor de Ash.

- Tú. – Contestó cruzándose de brazos, hundiendo todo su peso sobre el suave sillón.

- ¡Entonces deja de lloriquear y empecemos con el maratón! – Su tono de dulzura e ingenuidad cambió radicalmente a uno más agresivo que casi espanta al entrenador, pero no iba a demostrar lo intimidado que se sentía.

- Ya que. – Fue lo único que dijo con su áspera voz.

- ¡Ah vamos, Ash! Estoy segura que alguna de las cinco te tiene que gustar.

- ¡¿Cinco?! Dios... ¡Cómo pueden inventar tantas historias ridículas de amor!

Ante su infantil rabieta Misty no pudo evitar sonreír, le encantaba molestarlo todo el tiempo y entre más se enojara mejor. Sonaba como algo cruel, pero la realidad es que Ash lo disfrutaba también. La fuerte personalidad de Misty siempre le resultó muy atrayente, era una de las cosas que lo hicieron enamorarse de ella, claro, eso y su desmesurada belleza, sobre todo porque parecía no estar consciente de sus muchos encantos.

Si, sin duda ese noviazgo fue la mejor época de su vida. Con ella vivió muchas cosas importantes: su primer beso, la primera cita y por supuesto, la primera vez que se entregó por completo a ella.

Todo lo recordaba con mucho cariño, atesorando cada sensación que emanaba de esos recuerdos, incluso a veces pensaba que su ruptura era sólo un capricho del destino y que tarde o temprano reanudarían su relación, para después de tantas vueltas, vivir felices para siempre. Sólo existía un pequeño inconveniente…

Ring. Ring. Ring.

"¡Ah! justo a tiempo, como siempre" pensó el joven en una mezcla de sensaciones que iban del enojo, el fastidio… hasta los celos.

Misty se acercó al teléfono, contestándolo para terminar así su incesante repiqueteo.

- ¿Aló? ¡Ah! ¡Hola, Amor…!

Como odiaba todo eso, no entendía cómo su ex pudo continuar su vida cuando en él todavía existía la esperanza de recuperarla, pero sobre todo, lo que más le dolía es que hubiera escogido a ese sujeto de entre todos los hombres del mundo para empezar un noviazgo que ya casi cumplía un año. Estaba tan ensimismado que no escuchó nada de la cursi conversación, sólo se enteró de que había terminado por el pequeño click del aparato al ser desocupado.

- No me digas, ¿Nada más llamaba para saludarte? – Se burlaba de la situación, si, pero muy en el fondo encontraba desagradable que el actual novio de Misty, casualmente llamara o a veces incluso se presentara cada vez que la pelirroja decidía dedicarle unas horas a él, su amigo… su ex novio.

- Si, se pone algo nervioso cuando estoy contigo, eso es todo Ash, no tienes que hacer un escándalo al respecto.

La pelirroja se alejó un tanto molesta, en parte por la actitud sobreprotectora de su novio y en parte por los notorios celos de Ash. Ella sabía que pasar tanto tiempo con un ex no era normal, pero nunca podría alejarse de ese atolondrado entrenador, quien ocupó un importante lugar en su corazón… aún lo hacía, aunque no se atreviera a admitirlo.

- Sabes que su comportamiento obsesivo no es normal Mist, es que de verdad no lo entiendo ¡¿Cómo rayos puedes ser novia de alguien como él?! – Gritaba en frustración mientras comía por inercia algunas de las papas fritas que tenía enfrente.

- Es gracioso que lo menciones – Contestó Misty desde la cocina – Él me preguntaba lo mismo de ti

- Ha ha, muy graciosa.

Misty simplemente regresó de la cocina con más botanas que colocó junto a las otras antes de sentarse a lado de Ash.

- Tu lo odias y él te odia a ti. Ya, ¿contento? ¿Ahora podemos ver esto en paz, por favor?

Sin esperar ninguna clase de respuesta volteó su mirada al televisor que ya reproducía la primera de las películas para esa noche. Apenas habían pasado un par de minutos, una canción moderna y pegajosa se escuchaba con las primeras imágenes de la estrella del film cuando los pensamientos de Ash lo traicionaron revelándose en una sola frase.

- Paul es un idiota, eso no va cambiar ni porque seas su novia.

- Shhhh…

Más que intentar escuchar la película, Misty trataba de silenciar la mente de Ash y al mismo tiempo la suya, que en más de una ocasión le reclamaba una explicación de sus verdaderos sentimientos sobre Paul y Ash.

oOoOoOoOoOo

Eran más de las dos de la mañana cuando los créditos de la última película pasaban en la pantalla, pero en realidad nadie los estaba viendo.

El sueño venció a Ash después de la tercera y al inicio de la quinta Misty se rindió cayendo en el mismo estado que su compañero. Ninguno de los dos se dio cuenta cómo o porqué terminaron totalmente recostados sobre el sillón ni tampoco cómo Misty quedó frente a Ash, mientras este tenía sus brazos rodeándola, con sus piernas entrelazadas, amoldadas perfectamente.

Los deslumbrantes ojos esmeraldas se abrieron lentamente, así que no parecía reparar en la comprometedora posición en la que se encontraba. Cuando por fin se dio cuenta que sus manos estaban posadas sobre el fuerte pecho del joven, sintió la necesidad de alejarse inmediatamente.

Antes que pudiera separarse, un espasmo que recorrió el tonificado cuerpo del joven lo despertó de golpe y por alguna clase de reflejo, la sostuvo con más fuerza atrayéndola hacia él. Fue la sensación de la suave piel de la espalda de la chica bajo la punta de sus dedos lo que hizo que abriera los ojos que hasta ese momento estaban cerrados.

Cuando enfocó el rostro de Misty que estaba apenas centímetros del suyo, notó el obvio sonrojo en sus mejillas y sintió como el cálido aliento de su ex, lo rozaba suavemente ¿Acaso tenía la respiración acelerada?

- Uumm… – Fue el único sonido que salió en un tono más grave de lo normal, pareciendo más un ronroneo que una palabra, lo que provocó que el ritmo cardiaco de ambos aumentara.

- Creo que, nos quedamos dormidos. – La chica por fin articuló algunas palabras, aunque sólo fuera para señalar lo obvio. Ash asintió sin agregar nada, sin moverse ni un poco. – ¿Crees que… pudieras… soltarme? – Cada palabra salía de manera agonizante, ella no quería que ese momento terminara, menos Ash y siendo el loco e impulsivo de siempre contestó de manera estricta un "No" mientras acercaba más su rostro hacia el de su ex hasta que sus narices se rozaron. Ella no hizo ningún esfuerzo para resistirse al fuego que los estaba consumiendo en ese momento.

Sin más rodeos Ash arrebató los labios de la jovencita, devorándolos con pasión. Misty se sentía embriagada de los besos de su ex, pasando sus manos del pecho del joven, hacia su cuello y finalmente en su nuca enredando los negros cabellos entre sus finas yemas. Al mismo tiempo el atractivo hombre acomodaba sus grandes manos sobre los firmes muslos de la mujer, amoldando más el pequeño cuerpo sobre el suyo.

La situación se estaba saliendo de control, sus mentes se encontraban nubladas por la pasión, pero siendo Misty la persona razonable que era, no iba a pasar por alto la voz de su conciencia por mucho más tiempo.

- Ash… D-detente. – Consiguió decir con los breves momentos en los que sus labios se separaban. – Él hizo caso omiso a la orden de la chica y continuó con su tarea de llenar los rosados labios con su propia boca.

- Por favor… Ash… – Pidió de nuevo la chica casi entre suspiros, tratando de hacer que se detuviera sin obtener la respuesta deseada, solo más besos que no rechazaba.

Finalmente, con las pocas fuerzas y razón que tenía, alejó el cuerpo de Ash y se escurrió del sillón poniéndose de pie sumamente agitada.

- ¡¿Por qué diablos hiciste eso?! – Demandó una respuesta mientras trataba de acomodar su blusa que estaba ligeramente levantada, llegando casi a su pecho.

- Aahhhm… No lo sé… – Contestó honestamente. – Pero no te vi disgustada precisamente.

- ¡Pues si lo estoy! ¡¿Ash, acaso te volviste loco?! ¡No puedes besarme así! ¡Tengo novio!

- ¿Y?

El cerebro de Misty no podía entender esa clase de respuesta. ¿Acaso no entendía que aquello estaba mal? ¿O era sólo que no le importaba?

- ¡¿Cómo puedes contestar eso?! – La furia de la pelirroja se desató por completo – ¡No está bien! ¡Tú y yo no debiéramos…!

- ¡Nosotros solíamos besarnos! Eso estaba bien ¡Eso es lo correcto! Misty, tú y yo…

- Eso fue en el pasado Ash, esto es ahora y ahora estoy con Paul. ¡No pienso engañarlo contigo!

- ¿Por qué? ¿Por qué lo amas? – Su pregunta fue formulada de manera cínica, riendo un poco ante la posibilidad de una absurda respuesta afirmativa.

- Si – Dijo firmemente y sin un rastro de duda en su voz – ¿Algún problema con eso?

- ¡Por favor, Misty! ¿Y lo de hace rato que fue, ah?

- Eso fue… una estupidez que no se va a volver a repetir. – Su mirada no fue capaz de enfocarse en él mientras decía eso – ¿Entendiste?

Ash rió sarcásticamente, se levantó, acercándose peligrosamente a la enfurecida mujer. Ella no retrocedió ni un paso, a pesar que su conciencia así se lo ordenaba.

- No fue una estupidez, es como debieran ser las cosas, porque puedes negarlo todo lo que quieras, pero yo sé que sientes lo mismo que yo. - De manera inesperada se acercó a su rostro y le robó un beso más, que apenas si fue contestado por Misty por unos segundos antes de que lo empujara molesta.

- Sal de mi casa. – No era una petición sino una orden, una que de ninguna manera podía ser refutada.

Ash parecía no querer pelear en ese momento, tampoco quería obligarla a nada, así que no quedaba más que obedecerla… por ahora. Se alejó rumbo a la entrada, tomando su chaqueta en total silencio, eso fue hasta que estuvo en el marco de la puerta, hablando fuerte y claro antes de salir huyendo.

- Sé que tengo razón, Mist. Tu me amas tanto como yo lo sigo haciendo… tarde o temprano también te darás cuenta de eso.

Cuando quedó sola en la sala de su casa, se dejó caer sobre el sillón, tocando sus labios que aún tenían el calor de Ash sobre ellos. Tal vez era verdad lo que decía el muchacho, tal vez nunca lo dejó de amar, pero eso no cambiaría nada.

Ella seguiría con Paul y esa era su decisión final.

oOoOoOoOoOo

Después de aquello, Misty decidió que lo mejor era intentar alejarse de Ash, lo que estaba resultando más difícil de lo que pensaba. En más de una ocasión había marcado su número, arrepintiéndose en el último momento y le costaba mucho trabajo concentrarse en sus actividades diarias, pues su mente se había quedado con todo lo ocurrido esa noche, en los fuertes brazos del moreno, en la dulce sensación de sus besos.

¡No! No debía pensar en ello, por más placentero que resultara, eso no iba a volver a ocurrir… lástima que Ash no pensara lo mismo.

Tal vez no la había buscado, pero no significaba que la hubiera olvidado. No, sólo estaba esperando el momento adecuado para intentar convencerla de que sus sentimientos eran genuinos y sobre todo… hacer que dejara a Paul.

Ese momento sería en el cumpleaños de Brock. Sabía que aún con el riesgo de verse de nuevo, Misty no dejaría de asistir. Esa era su oportunidad y como estaban las cosas, tal vez sería la única que tendría.

Así que se preparó lo mejor que pudo. Se vistió muy elegante para la ocasión, con unos pantalones negros y zapatos a juego, una simple corbata púrpura sobre su camisa blanca de manga larga le daba el toque sofisticado, no es que la quisiera impresionar… bueno, tal vez contaba que con su gallarda apariencia despertara en ella la pasión que sentía por él.

Más todos sus planes se fueron abajo en el momento que llegó al salón donde se celebraba la fiesta, pues en cuanto entró, pudo ver a la feliz pareja en un rincón compartiendo un apasionado beso. Con tan solo un segundo de presenciar la escena sintió unas incontrolables náuseas ¿Qué había en ese sujeto que cautivara tanto a Misty? No tenían nada en común y de todas maneras desde que se conocieron, – por cierto, todo gracias a él. – parecían como dos magnetos que no podían estar separados. ¿Acaso era esa atracción algo físico que…? Ash prefería no pensar en eso.

Sin darse cuenta y sin realmente querer hacerlo, se acercó a ellos para saludarlos.

- Hey Mist. – Habló de la manera más relajada que pudo, aún cuando lo único que pensaba era en matar a Paul de una buena vez.

El susodicho se adelantó un paso deteniendo el saludo que su novia estaba por realizar, interponiéndose entre ella y su ex.

- Paul. – Fue todo lo que dijo Ash seriamente extendiéndole la mano de manera amistosa, señal que fue rechazada, pues el hombre de cabellos violeta solo se limitó a mirarlo de manera amenazante, soltando un ligero gruñido.

- Estamos un poco ocupados, así que piérdete.

- ¿Cómo has estado, Misty? – Preguntó Ash de todos modos, ignorando por completo a Paul – No te he visto en un par de semanas

- Bueno yo… – Misty intentó contestar, siendo interrumpida una vez más.

- ¡Ah! Ya me preguntaba porqué habías tenido tanto tiempo libre, – Las palabras burlonas de Paul pasaron de largo a Ash dirigiéndose solo su novia – no habías estado con tu "amiguita"

Ash entendió que Misty no le había contado nada o de otra manera no se estuviera burlando de él. Si tan solo se enterara del acalorado encuentro que tuvo ella y su "amiguita"…

- Si he estado bien ¡gracias! – Gritó por fin la pelirroja, sumamente enojada con los dos chicos que parecían estar más preocupados por marcar su territorio que por ella – No quiero ser grosera Ash, pero es mejor que te vayas Hablamos luego ¿si? – Trató de sonar normal al decir esas palabras que claramente eran mentira, ya que no tenía intenciones de buscarlo.

- Está bien, Mist, lo que tu digas. – Antes de retirarse para buscar al cumpleañero y felicitarlo, le dedicó una última mirada a la razón de su existir, sintiéndose infinitamente herido al darse cuenta que ella no tenía intenciones de corresponderle de ninguna manera.

"La noche apenas empieza." Pensó de manera testaruda, mientras se alejaba, buscando a su mejor amig entre la multitud.

oOoOoOoOoOo

Aquello que estaba haciendo no era nada saludable. Desde que fuera rechazado por Misty no había hecho nada más que mirarla, en como platicaba feliz con Paul y como este susurraba, lo que podía suponer como insinuaciones indecorosas a su oído… en cómo se besaban con cariño.

Y aún con todas esas pruebas que no estaban a más de unos cuantos metros de distancia, él se negaba a creer que Misty no lo quisiera. No, debía haber algo que pudiera hacer para revertir esa horrenda visión de una vez y por todas.

Conforme avanzó la noche, la pareja se fue integrando con los demás invitados, muy a pesar de Paul, quien finalmente quedó atascado en una plática junto con Gary y Brock, al momento que Misty se sentaba de nuevo a su mesa, tratando de descansar de los altos tacones que traía atados a sus pies.

Esta era su oportunidad. Sin que Paul notara su presencia, Ash se acercó hasta Misty sentándose frente a ella. Sus acelerados movimientos tomaron por sorpresa a la chica quien dio un brinco sobre su asiento por el susto provocado.

- ¿Qué quieres? – Preguntó molesta una vez que se recuperara del mini infarto que había sufrido segundos antes. – Sabes bien que a Paul no le agrada que…

- ¡Al diablo con Paul! – Contestó de manera amarga tratando de no levantar la voz para no llamar la atención. – No me importa él, me importas tú – Su voz rasposa resultaba increíblemente varonil, hecho que Misty decidió ignorar.

- Si eso fuera verdad me dejarías en paz, por favor Ash… yo no…

- ¿Tú no qué? ¿No te gustó besarme? ¿No quieres que estemos juntos? ¿O simplemente eres tan cobarde que no quieres aceptar que tú aún me amas?

- ¡Cállate! – Trató de susurrar eso último, pero era difícil cuando su sangre hervía de enojo. – Nada de eso importa porque yo estoy con alguien más. ¡Entiéndelo!

- ¡Oh! Misty, Ash. ¡Allí están! – Una mujer de rosados cabellos se acercó a ellos ignorando la plática que sostenían. Los tomó de las manos haciendo que se levantaran al instante – ¿Podrían ayudarme? Quisiera hacer un brindis por Brock, pero hay pocos meseros, además están todos ocupados ¿Serían tan amables de traer las copas y el vino de la cocina? Está en aquella dirección. – Con el dedo les indicó el pasillo a la derecha del salón.

- Seguro Joy. – Contestaron inseguros. No tenían ganas de obedecer y al mismo tiempo no deseaban contrariar a la novia de su amigo Brock.

Caminaron incómodos, sin pronunciar una sola palabra. Llegando a la cocina Misty intentaba realizar la tarea que le había sido encomendada, pero Ash tenía otros planes. Apenas habían entrado y al ver que la cocina estaba deshabitada, el joven agarró a la chica por las muñecas para total sorpresa de la chica. La giró sobre sus talones para tenerla de frente.

- ¡Ash! ¡¿Qué crees que estás…?! – Intentaba soltarse mientras forcejeaba con él sin conseguir moverlo de un centímetro, podía sentir la presión que mantenían sus manos sobre ella sin que llegara a lastimarla.

Fallaba en sus intentos de alejarse, incluso se vio más atrapada cuando Ash la empujó hacia la pared más cercana posicionando su cuerpo frente al de ella aplicando su peso ligeramente. Sin que quisiera admitirlo estaba atrapada, a completa merced del fuerte hombre frente a ella.

- Está bien, te dejaré en paz para siempre, solo si me contestas una simple pregunta. – En ese momento Misty dejó de forcejear para prestarle atención a su estúpida petición. – Dime que ya no sientes nada por mí, ahora, en este momento…

- No te quiero más Ash, entiéndelo. – Contestó rápidamente sin mirarlo, esperando que eso fuera suficiente para que la soltara.

- No, así no. – Soltó una de sus muñecas para usar su mano en sostener la pequeña barbilla de Misty, obligándola a que lo viera directo al rostro. – Mírame a los ojos y dilo. – Ordenó un tanto molesto mientras la seguía sosteniendo con cierta fuerza. – ¿Y bien? ¿No lo vas a decir?

De verdad estaba determinada a decírselo y terminar esos absurdos cuestionamientos, pero al mirar esos grandes y cálidos ojos cafés le resultaba casi imposible pronunciar tan tremenda mentira.

- ¡Dilo de una buena vez! ¡Para que yo pueda…!

Su frase murió cuando su boca se vio silenciada por los labios hambrientos de Misty quien no pudo resistirse más a la tentación, no mientras lo tuviera tan cerca. Ash perdió toda fuerza soltando a su prisionera, a diferencia de Misty, quien se sujeto fuertemente de su camisa atrayéndolo cuanto pudo hacia su cuerpo.

Sin pensar en la consecuencia de sus actos se entregaron el uno al otro en ese beso por un par de minutos hasta que Ash se separara de ella antes de que en un impulso le arrancara ese fino de vestido plateado, único impedimento material para poseerla por completo.

- Creo que es claro que aún me amas.

- N-No es verdad… – Sólo ella sabía porque continuaba mintiendo, poco le importó a Ash de todas formas cuando la abrazo fuertemente contra él.

- ¿Por qué te sigues engañando? ¿No te das cuenta que esto que sentimos el uno por el otro es amor verdadero?

- ¡No! – Empujó a Ash con todas sus fuerzas y con la poca ecuanimidad que pudo recabar, puso distancia entre ambos. Habló seriamente para que no quedara duda de lo que estaba por decir. – Y no quiero que insistas, ya no quiero que me busques con esas intenciones. ¿Entendiste? – Sin agregar ninguna palabra más, se alejó corriendo por el pasillo por el que había llegado.

Ash no sabía que hacer, era claro que se amaban, pero al parecer no era suficiente para estar juntos de nuevo. Sin muchos ánimos de regresar a la fiesta, encontró la salida de servicio y salió del lugar. Se quedó sobre la acera mirando a la nada por un tiempo mientras buscaba en su bolsillo el paquete casi vacío de cigarrillos. Por lo general no tenía el mal hábito de fumar, sólo lo hacía cuando estaba tenso y por supuesto que en esa ocasión apreciaría un poco de nicotina en su sistema.

- Aléjate de ella.

La frase fue una orden simple y muy clara. Ash ni siquiera tenía que voltear para ver quien le hablaba de manera tan ruda, así que terminó de exhalar el humo con toda tranquilidad antes de decidirse a enfrentar a su interlocutor.

- Paul, no sé de qué rayos estás hablando, pero…

- Aunque te queda excelente el papel de tonto es mejor que dejes de actuar. Sabes perfectamente a qué me refiero. – Ash prefirió guardar silencio, cosa que solo hizo enojar más a Paul, pues le daba entender que sus sospechas eran ciertas.

- Ella ya no te quiere y más vale que lo aceptes y te alejes antes de que te obligue a que lo hagas.

- ¿Ah sí? – Arrojó el cigarrillo hacia la carretera mientras se acercaba unos pasos hacia su rival, era muy poca la paciencia que tenía y el oír sus arrogantes palabras no ayudaban a contenerla. – Yo no estaría tan seguro de eso si fuera tu, Misty aún podría… – Sus palabras fueron interrumpidas por las fuertes e hirientes carcajadas de Paul. Después de unos segundos, el inflexible hombre recobró la compostura, mirándolo fijamente.

- Por favor, ¿crees que ella aún estaría enamorada de un ser tan patético como tú? Abre los ojos, nunca va a regresar contigo, así que hazte un favor y piérdete. – Al pronunciar la última palabra lo empujó con la palma derecha que ejerció gran fuerza sobre el pecho de Ash, pero apenas si lo movió, él estaba firme en su lugar mirándolo desafiante.

Ash sentía ganas de saltarle encima, de acabarlo con sus propios puños… y al mismo tiempo se daba cuenta que con hacerlo no lograría nada, sin importar lo que pasara Misty tenía la última palabra. Ella parecía haberse decidido y no iba a regresar con él. Así que lo dejó marcharse mientras se tragaba todo su coraje, todo su orgullo cuando por fin entendió que había perdido irremediablemente a quien más amaba.

oOoOoOoOoOo

Pasaron los días que se convirtieron rápidamente en semanas. Casi sin darse cuenta ya habían transcurrido dos meses del cumpleaños de Brock y de la última vez que viera a Ash.

No podía decir que no había hecho lo correcto, dejar a Paul que, diferente a lo que todos pensaran era un buen novio, sólo por el tonto capricho que Ash se formó sobre una posible reconciliación entre ellos, simplemente no era aceptable.

Y si había hecho lo correcto, entonces, ¿por qué se sentía tan mal?

Cada día era peor, perdía batallas a causa de su extraño comportamiento, incluso su novio lo había notado sin decir nada al respecto, pero todo tenía un límite.

- Ya fue suficiente. ¿Qué te pasa?

- ¿Uh? – Apenas si separó la vista de su ensalada, de la cual había probado un par de bocados. Solo se la había pasado moviendo un pedazo de lechuga de un lado al otro del plato en más de una hora.

- Has estado muy rara últimamente y no intentes negarlo. – Su demanda fue un tanto ruda. Llevaba días viéndola de esa manera y ya se estaba hartando.

- No me pasa nada.

- Eres muy mala mintiendo, ¿sabes?

- Yo no hago tal cosa. – Se sentía acorralada sin saber de qué otra forma podría defenderse, para su buena suerte Paul fue quien tomó la palabra.

- Escucha, si esto es porque… Ash ya no te habla y tal vez creas que es mi culpa por lo que le dije, tal vez deberíamos…

- Espera un momento, ¿hablaste con Ash? – Eso no sonaba bien, Paul era incapaz de comunicarse de manera amable con el entrenador. De momento pensó que tal vez lo había lastimado y eso la asustó un poco. Su novio soltó un bufido, arrepentido de haber mencionado el tema.

- Sólo le… sugerí que se alejara de ti, pero es que era por demás obvio que no te veía como amiga.

- ¿Ah no?

- Misty, por favor, Está claro que… – Enmudeció ante la imposibilidad de completar la frase, aunque no era necesario, pues ella era capaz de deducir el mensaje completo.

- … Él todavía me ama. – No sabía porque le costaba tanto creerlo, mucho menos aceptar que ella en verdad sentía exactamente lo mismo… hasta ese momento.

- Sólo se lo dije para que no se hiciera falsas ilusiones.

- No se las hará… - Una pequeña sonrisa se dibujaba en su rostro, perturbando demasiado a Paul – porque no serían falsas…

oOoOoOoOoOo

Después de lo ocurrido con Misty, solo le quedó refugiarse en su entrenamiento tratando de no pensar más en ella, cosa que no estaba ocurriendo, pues su bello rostro aparecía en su mente a todo momento. Añoraba más que nada poder sostenerla en sus brazos, jugar con esos largos mechones de fuego, perderse para siempre en la dulzura de sus besos… "Tonto" se regañó a si mismo, eso no iba a pasar.

Llevaba practicando las habilidades con sus Pokémon más fuertes a las afueras de su pueblo natal en un improvisado campamento donde ya llevaba varias semanas. Después de una ardua jornada, decidió relajarse un poco en el riachuelo cercano. Se quitó la camisa, dejando al descubierto su musculoso torso, permitiendo que el agua que se escurría desde su rostro le recorriera el cuerpo, relajándose por completo. Eso fue hasta que sintió un par de manos suaves posarse en su espalda que poco a poco iban haciéndose camino hacia sus hombros. En cuanto sintió aquel extraño, pero agradable contacto, se volteó exaltado solo para ser sorprendido todavía más.

- ¿Escondiéndote del mundo? – Su voz era más hermosa de lo que recordaba. Misty lo miraba sonriente con sus manos escondidas tras su espalda mientras se mecía sobre sus talones, juguetonamente. Era tan linda… y aun así tan ajena, que no podía permitirse caer ante sus encantos.

- No, solo de ti. – Se giró comenzando a caminar hacia su campamento, la pelirroja borró todo rastro de felicidad de su rostro mientras seguía de cerca a su objetivo. No iba a permitir que se le escapara tan fácil.

- ¡Vamos Ash! Sé que debes estar enojado, pero debes escucharme…

- ¿Qué quieres? – Se volteó para verla, ella frenó sus pasos abruptamente. – ¿Restregarme tu felicidad?

- No, más bien esperaba… que tú… – Sus ojos temblaban, era difícil lo que iba a decir, pero lo tenía que hacer – Que tú… me hicieras feliz nuevamente.

Definitivamente no esperaba eso. Su dura expresión desapareció en un segundo, solo se quedó callado esperando la explicación de la chica que estaba roja como tomate.

- ¡Tenías razón de acuerdo! En todo: en lo que siento por ti, en lo mucho que te extraño y…

- ¿Paul?

- ¡Lo dejé! ¿Está bien? Porque no importa cuanto tiempo pase, ¡siempre estarás tú en mi mente, siempre serás el único hombre que yo puedo amar…!

No necesito escuchar nada más, la tomó por la cintura con sus fuertes brazos y la resguardó en ellos, seguro de que nunca dejaría que nada los volviera a separar. No volverían a existir tontos motivos como cuando terminaron la primera vez y ciertamente no iba a dejar que ningún hombre se la arrebatara jamás.


Como dije, no sabía cómo terminarlo, primero pensé en dejarlo hasta la plática de Paul con Ash, pero me decidí por hacer un final feliz porque, bueno, Misty estaba siendo demasiado terca! ¿Por qué era así se preguntarán? bueno pues es que en la canción repiten mucho el coro, diciendo que lo deje, así que supuse que no lo iba a dejar de buenas a primeras, en fin, figuraciones mías.

¿Y por qué Paul? pues seré muy sincera con ustedes: no se porque razón pero me agrada el novelshipping, aunque tengo q ver bien el comportamiento de Paul para que sea más real, la verdad es q apenas si he visto capítulos donde sale, ojalá de todas maneras haya sido buena su aparición en este one shot.

Actualizaré pronto Everything I Do y por supuesto el fic con Mistyket: Inesperado así que estén al pendientes ;) y dejen todas sus sugerencias y demás en un review ;)

Sire. Si creo que yo también odié a Dawn en este One shot, si de por si no me cae nada bien en fin, creo q es cierto uno debe sacrificarse pero son tan tercos que ni así, digo Ash se quería sacrificar y Misty no lo dejó U.U

Haley Polaris. Que bueno que te gustó el one shot de perfecta, creo que es de mis favoritos jeje.

DjPuma13g. Para mi es fácil odiar a Dawn jajaja y lo de niña buena... creo que nunca se lo he creído jaja, pues no pensaba hacer continuación pero supongo que si el público lo pide jaja haré una, por sí creían que esta canción era la continuación... pues no jeje

L' Fleur Noir. ¬¬ como dije, creo que ya los mal acostumbré a que hago finales felices para todos mis fics en algún punto jaja, de la anterior canción de verdad que no tenía planeado hacer continuación pero si lo piden lo haré U.U

MistyKet. Si que el tiempo pasa... hace cuanto que fue Marzo? (indirecta alert :P) En fin, como dije, ya las mal acostumbre a continuaciones y finales felices y a mi que me encanta hacerlos felices, así que si habrá conti :P

Whitemiko5. Gracias por leer esta colección espero que te hayan gustado

Bety MOchis D Black. Veo que apenas leíste estos (ahora 6) one shot, ojalá los hayas disfrutado mucho ;)

Suki90. No se ni por donde empezar a decir: gracias por todos tus coments, creo que no los habías leído y aprecio que me hayas dejado un review para cada capítulo y todo lo que me dices es muy lindo, de verdad trato de hacer un buen trabajo y me alegra conseguirlo y que se emocionen con estas pequeñas ideas. ¡Gracias mil!