Bien gentecilla, esta es la sexta actualización en quince días y solo les puedo decir... que no se me va a hacer costumbre jajaja. Al fin, llegamos a la mitad de esta colección de one shots y después de dos fics medio trágicos y con finales abiertos, les dejo algo más ligerito ;) Espero que lo disfruten!


Ex Compañera de Cuarto

De: Kill Aniston

Álbum: Biográfico


- ¡Ash! ¡Por acá!

La pudo ver agitando su brazo desde una mesa lejana a la entrada del comedor, con la sonrisa en el rostro y un marcador en mano.

"Linda" Pensó fugazmente y de verdad que se veía así, aunque tuviera puesta una simple camiseta blanca y desgastados jeans, aunque se empeñara en intentar domar su larga cabellera naranja en una alta coleta. Mientras le siguiera sonriendo de esa manera, sería la mas linda de todas.

- Ya te vi, puedes dejar de mover el brazo como loca

- Bueno si te apresuraras a sentarte no tendría que seguir haciendo esto - agitó mas rápido la mano en el aire para después simplemente ignorarlo y continuar subrayando las partes de su libro que pudiesen serle útil a su estudio.

La había molestado y si, había sido totalmente a propósito.

- Ya, - le revolvió el cabello como si de un pequeño niño se tratase, haciéndola enojar más - No sé para que me querías con tanta urgencia si sigues estudiando.

- Sabes que pasan de las tres y no he comido.

- Mueres de hambre como si llevaras semanas en el desierto. Si lo sé.

- También sabes que no me gusta comer sin compañía

- ¿Así qué me usas para no sentirte sola?

- Mas o menos, si.

- Ya, está bien. Lo que no entiendo es porque simplemente no vamos a la casa y preparamos algo.

- ¿Estás bromeando? Ni tu ni yo hemos hecho el aseo en toda la semana, la cocina está cerca de convertirse en zona de desastre, pero si tu quieres limpiar Y cocinar…

- No ya, olvídalo. Me tendré que conformar con lo que sirven aquí, aunque la comida de la universidad no es reconocida por ser un manjar.

- ¿Y tu qué sabes? Si nunca has asistido ni a una clase de aquí – Señaló sus mordaces palabras sin separar la mirada de las páginas que de a poco iban adquiriendo un llamativo color rosa.

- ¡Sé porque siempre te quejas de ello por las noches! - Misty le mostró la lengua de forma divertida a lo que él solo sonrió – Además, no necesito estudiar...

- Eso es lo que tu crees.

- Soy un gran entrenador y eso no se aprende en clases, muchas gracias.

- Como sea, entrenar con Grimsley y aprender de él nuevas técnicas podría considerarse como una clase, ¿no crees?

- No... Bueno si pero... No estudio como loco todos los días y... – De nuevo ella mostró una sonrisa triunfante, haciéndolo rabiar al darse cuenta de que había perdido esa discusión ante su maldita lógica. Esa escuela si que estaba haciendo a Misty mas perspicaz de lo que ya era - Bueno, ¿vamos a comer o solo seguir diciendo tonterías?

- Comeremos en cuanto pidas algo.

- ¿Qué? ¿Y tengo que pagar yo? - Se señaló el joven.

- Ey, yo compré la despensa la semana pasada, es tu turno de poner el pan en la mesa... Literalmente.

- Pues ya qué.

Con gesto enojado se levantó de la mesa y se dirigió hasta la barra donde se encontraban un par de señoras que, de muy mala gana despachaban los pedidos. Un par de hamburguesas con sus respectivas papas fritas servirían para calmar su hambre y la de su amiga. Al final decidió comprar también unos cuantos chocolates. Misty nunca se vería a si misma como una persona glotona, pero Ash sabía que ella tenía cierta debilidad por las cosas dulces.

Estaba más concentrado pensando cómo podría quedarse con uno de las golosinas que en observar su entorno y ni siquiera notó como un grupo de chicas lo miraban, susurrándose entre ellas, riendo discretamente. Él solo continuó su camino hasta la mesa donde Misty aguardaba.

- Sale orden de hamburguesa con queso y papas fritas para la señorita - Dijo en tono de broma acomodando las bandejas en la mesa, deshaciéndose de libros y cuadernos a su paso. Sabía que de dejarlos allí, Misty seguiría estudiando para después quejarse de no haber comido bien.

- ¡Gracias Ash! - Apenas si tuvo frente de si los alimentos, empezó a devorarlos como desesperada - Digas lo que digas sobre la cafetería, debes de admitir que está delicioso.

- Es tu hambre hablando.

- ¡No, de verdad! Podrían competir por el título de las mejores hamburguesas de la ciudad...

A diferencia de Ash, Misty enseguida notó las furtivas miradas de las chicas que ya ni se esforzaban en disimular. Descaradamente veían al moreno y hacían comentarios de lo atractivo que era, tratando de llamar su atención, cosa que no conseguían, pues Ash ni se inmutaba.

Una bella joven de largos y castaños cabellos, de ojos color miel, trataba de ser la más discreta del grupo, pero sin duda era de las mas interesadas en el alto y apuesto hombre misterioso, forma en que lo habían catalogado sus amigas. La chica se avergonzó más al darse cuenta que había sido descubierta por la pelirroja y con la mano hizo un saludo.

De principio Misty no entendió porque esa chica se dirigió a ella con tanta confianza, hasta que de a poco la reconoció como una compañera en su clase de geografía oceánica.

- Ey Ash... - Llamó al joven mientras bebía de su soda sin quitar la vista de la castaña. – ¿Ya notaste a las chicas de allá?

- ¿Eh, qué? ¿Cuáles chi…?

- ¡No voltees! – Habló lo más bajo posible, sobresaltando al joven quien no supo que hacer. Optó por seguir comiendo. – Te están observando… creo que les interesas.

- ¿Ah si? – La verdad es que no le importaba en lo más mínimo, solo fingió lo contrario para molestar a Misty – ¿Y son lindas?

- Superficial – Dijo secamente la pelirroja para total diversión de Ash.

- Tu eres quien les está haciendo caso.

- Pues si, lo son, sobre todo la que parece estar más interesada.

- Crees que… ¿Tendríamos niños bonitos?

- Me mata tu sentido del humor, es tan entretenido. – Parecía que entre más molesta estuviera, más dicha sentía el entrenador que simplemente no podía dejar de sonreír.

- ¿Qué tiene? Es una pregunta justa, mi madre me mataría si le doy nietos feos.

- Es verdad. Bueno dame tu teléfono.

- ¿Qué? ¿Para qué? – No había mucho caso en protestar cuando Misty ya estaba tomando el aparato el cual había dejado sobre la mesa como acostumbraba hacerlo.

- Voy a tomarle una foto, entonces podrás juzgar si… ¡rayos! ¡Creo que me vio! – Muy apenada, escondió el Smartphone, debajo de la mesa. Ash solo disfrutaba del espectáculo. Sus mejillas sonrosadas, los labios bien juntos y cierta timidez en la mirada.

"De verdad que es linda" volvió a pensar.

Un minuto pasó y el grupo de mujeres se levantó de su mesa desapareciendo por la puerta, continuando con sus gritos y bromas fuera del edificio.

- Creo que no se dieron cuenta – Suspiró aliviada.

- O tal vez si, las hiciste sentir incómodas y por eso se fueron.

- Eso es… muy probable. Yo solo intentaba fotografiar a tu futura novia – Con cierta frustración arrojó el teléfono a las manos de Ash.

Estaba a punto de guardarlo cuando notó que si había una nueva imagen capturada.

Tal vez fue de cuando Misty intentó tan desesperadamente esconder el aparato que ni se percató que había activado la cámara que estaba dirigida hacia ella. La imagen estaba un tanto barrida, pero era Misty al fin y al cabo quien había sido fotografiada en ese momento.

"Una foto de mi futura novia" Se dijo a sí mismo deseando que eso solo fuera un buen presagio.

oOoOoOoOoOo

"Por Arceus, ¡es tardísimo! ¿Dónde esta esa endemoniada libreta?... ¿Dónde, dónde...?"

- Misty, ¡ya no te puedo seguir esperando!

- ¡Oh, Vamos Ketchum! ¡Solo tomará un minuto!

- Esa es una maldita mentira y lo sabes. De seguro ni siquiera te has terminado de arreglar.

- ¡No, de verdad ya estoy lista! Solo me faltan los zapatos… los zapatos… ¡Agh! ¡por qué todo se me esconde!

- ¿Ves? Tengo que irme o llegaré tarde a mi entrenamiento

- ¿Y qué se supone que haga?

- Irte en bici, ahora que te la pagué ni la usas.

- Si… Solo porque te pedí unas cuantas veces que me llevaras a la universidad y de repente me la pagas.

- Son casualidades de la vida. Nos vemos en la noche. Oh, no se te olvide que es tu turno de llevar a los pokemón al centro para su revisión semanal.

- ¡Pika!

- ¡Marril!

- Oh, chicos, me alegra que no estén debajo de alguno de estos cerros de… digámosle cosas. Esperen, solo encuentro ese cuaderno y nos vamos. Ojalá que Ash se apiade de mí y me… - Pudo distinguir el sonido del auto de Ash al encenderse, el sonido del motor haciéndose cada vez más tenue conforme el vehículo se alejaba. – Espere. Maldito, ya me las pagará. Ya voy chicos solo…

Ring.

El sonido del teléfono se hizo muy presente en toda su habitación, trató de ignorarlo mientras continuaba en la búsqueda de su esquivo cuaderno. Sonó durante un minuto entero, después vino un breve silencio que fue llenado nuevamente con el infernal repiqueteo.

No tuvo más remedio que contestar… o algo similar. Oprimió un botón para activar la video llamada, aunque no se frenó ante la pantalla.

- ¿Si diga? – Gritó desde su cama, mientras buscaba por las orillas y debajo de las almohadas.

- ¿Misty? ¿Dónde rayos estás?

- ¡Dais! Este no es un buen momento, ¿podrías llamar después? – Ahora gritaba desde un rincón lleno de felpudos mezclados con ropa.

- ¿Qué? No te veo y casi no te escucho

- Dije que si podías llamar luego, estoy en medio de algo.

- ¡Misty! Necesito hablar contigo y tiene que ser ahora.

- No me es posible porque ¡Ah ha! Te encontré – gritó triunfante saliendo debajo del escritorio.

- ¡Misty!

- Ya Daisy, ¿Qué quieres? – Finalmente se acercó al teléfono para encontrarse con su hermana que no se veía nada feliz. – De todas formas no tengo mucho tiempo.

- Solo escúchame unos minutos ¿Quieres? – Misty solo asintió ante la petición, al tiempo que Daisy tomaba aire para por fin hablar - Bueno, como sabrás a Violet y a mi nos han llamado para hacer una nueva película que se grabará en Hearthome. Nos tomará algunos meses en los que no podremos hacernos cargo del gimnasio. Lily se quedará, pero creemos que ella sola no podrá…

- No Dais, no esto de nuevo.

- Bueno has estado tres años ya en Unova.

- Si, porque ¡voy a la universidad! Te dije que esto era importante para ayudar al profesor Oak con las nuevas investigaciones sobre pokemón acuáticos y es algo que de verdad quiero hacer, no puedo simplemente abandonarlo.

- También hay universidades en Kanto, podrías revalidar materias, terminar tu carrera acá.

- No

- ¿Por qué no? Eres muy terca, hermanita.

- No estoy siendo nada. Me hice cargo del gimnasio por cinco años, creo que es justo que haga lo que quiera con mi vida. Quiero estudiar en la Universidad de Castelia y aquí es donde terminaré mi especialidad.

- Muy dedicada a tu carrera… como no

- ¿Qué intentas decir, Dais?

- Nada, solo que estoy segura que Castelia sería menos atractiva si no estuvieras allí con Ash.

- Que tonterías dices.

- ¿Me lo vas a negar? Porque a mi siempre se me hizo mucha coincidencia que de entre todas las ciudades del mundo, simplemente se encontraran allí y que solo resultara conveniente que vivan juntos.

- Mira, piensa lo que quieras, pero no voy a regresar a Celeste y es definitivo.

- Está bien, solo espero que no te estés quedando solo por alguna falsa esperanza, hermanita. Porque si Ash quisiera algo más contigo, ya hubiera hecho algo al respecto en lugar de tratarte como a su 'rummy'.

- Si, lo que tu digas. Adiós.

Sin esperar alguna otra cosa de su hermana, simplemente cortó la llamada.

A veces podían ser muy manipuladoras y el que se hubieran dado cuenta de sus sentimientos hacia Ash solo le daban las armas para hacerlo. Pero por mucho que intentara no darle importancia a las palabras de Daisy, éstas seguían generando dudas sobre su situación actual.

En definitiva, el vivir con él no había sido planeado, fue por caprichos del destino que se lo encontró en la región. Se sorprendió al notar que aquella amistad de niños seguía siendo casi igual a pesar de no haberse visto en años. Parecía que solo la retomaron donde se habían quedado. Así, cuando sus planes de establecerse de manera más prolongada en la región coincidió para ambos en esa ciudad, compartir renta solo resultó ser lo más lógico.

Y era verdad que el lugar era un desastre la mayor parte del tiempo, que solo acumulaban envases de diversos restaurantes con órdenes para llevar por la incapacidad de ambos en el arte de la cocina, que se la vivían peleando sin que pasara un solo día en el que no discutieran por tonterías. Lo más increíble de todo era… que habían sido de los mejores años de su vida.

Sabía que debía atribuirle tanta dicha a la presencia de Ash en su vida. Ese niño que pasó de ser una verdadera molestia a su mejor amigo y ahora, compañero de casa. Ni siquiera se detuvo a pensar si su situación pudiera cambiar algún día. Tal vez es que ese periodo de felicidad era solo temporal hasta que alguno de los dos tuviera que marcharse o... Hasta que él se enamorara de alguien ¿tal vez? Porque ninguna mujer en su sano juicio dejaría a su novio vivir con su mejor amiga.

Sacudió su cabeza en un afán de sacar esos malos pensamientos y desecharlos como basura.

No tenía que pensar en eso por el momento, pues ella no terminaría la universidad sino hasta dentro de un año, Ash no desafiaría a la liga de Unova dentro de otros dieciocho meses y tampoco se enamoraría de alguna chica por el simple hecho de ser Ash. ¡En todo ese tiempo no había tenido ni una cita siquiera! ... No es que lo estuviera vigilando, pero así eran las cosas, su amigo era un soltero sin remedio.

- ¡Pi Pika chu!

- ¿Eh? - El roedor señaló el reloj en la pared de su habitación haciéndole notar lo tarde que era - ¡Aah! ¡Son casi las nueve! ¡Pikachu, marril, por qué no me lo dijeron antes!

Tomó a ambos pokemón en sus brazos y salió corriendo del departamento, dejando atrás su cuarto mas desordenado que de costumbre.

oOoOoOoOoOo

Otro semestre más había transcurrido. Después de exámenes finales, reportes y trabajos kilométricos, Misty por fin podía salir a divertirse, celebrando el éxito obtenido.

- Aún no entiendo porqué tengo que venir a esta fiesta - Objetó Ash, siguiendo a la pelirroja a cualquier lugar que ésta se movía en el apartamento de uno de sus tantos compañeros de clase, lugar donde todos se habían reunido.

- Porque casi no sales a divertirte - La pelirroja trataba de ignorar la negatividad de Ash mientras se preparaba una bebida con alto contenido alcohólico, sirviéndolo en un vaso rojo. - Últimamente solo entrenas.

- Tu siempre estudias y no te molesto por eso.

- ¡Pues por eso es la fiesta! Podrías quejarte menos y divertirte más, no te traje solo para que estés...

- Deja los trucos, embustera - Empujó suavemente el rostro de la chica con su palma - Solo me hiciste venir para que tengas transporte seguro después de beber.

- ¡No es cierto! - Atacó con tono notablemente fingido. - ¿Cómo crees que tenga un motivo oculto para...?

- Dije que basta, ya vine y no me queda más que esperar para hacerle de tu chofer.

- Pues deberías hacerlo sin renegar si ya lo sabías - Entrelazó su brazo con el del entrenador, colgándose de él en un gesto que intentaba ser derechamente tierno e inocente, pero que sin querer había acelerado el pulso en ambos por la cercanía de sus cuerpos. - En lugar de que te ofrezcas para asegurarte que nada malo me pase y llegue a salvo a casa...

"Precisamente por eso es que estoy aquí" pensó sintiéndose un poco tonto. Misty no era del tipo de chicas que bebían hasta perder el conocimiento, pero de todas formas quería estar por si ella lo necesitaba... Aunque no fuera admitirlo.

- Ya dramática, nada te va a pasar y por lo menos invítame una soda, ¿quieres?

- De acuerdo. - Sin más la chica buscó entre las botellas dispuestas en una mesa sin encontrar más que alcohol. Sin excusarse, se dirigió a la cocina, de seguro allí hallaría por lo menos agua para ofrecerle a su conductor designado.

No había tardado ni dos minutos en revisar el contenido del refrigerador, así que le resultó extraño que solo ese tiempo bastara para encontrar al entrenador bien acompañado.

Una jovencita atractiva que sin duda sabía explotar su femineidad con un lindo vestido verde, con su maquillaje perfecto y sus gestos coquetos. Se sintió un poco cohibida por ser tan sencilla y empeñarse en usar jeans, encontrando que, a lado de esa chica lucía mas bien desaliñada.

No le afectó ser inoportuna llegando en medio de un "oh eres un adulador" mientras la castaña le acomodaba el cuello de la camisa a Ash.

- Esto es todo lo que encontré - Dijo con rudeza usando la lata de refresco como arma para alejar los cuerpos de ambos jóvenes.

- Gracias Mist. - Su voz denotaba cierta incomodidad que la pelirroja interpretó a que había llegado en mal momento.

- ¡Oh, entonces tu eres el rummy de Misty! - Exclamó la chica sorprendida por su descubrimiento - Ya decía que te había visto por el campus.

Como es que el rostro de esa castaña no se le quedaba grabado era un misterio, aunque entonces reconoció que era la misma que estuvo observándolo aquella vez en la cafetería hace meses ya. ¿Cómo es que se llamaba? Ah si, ya lo recordaba.

- Bueno Diana, seguido Ash va por mi - Recalcó la ultima palabra de manera excesivamente posesiva. - Eso no es nada extraño.

- Tienes razón. Que solo me uses como medio de transporte es lo más común del mundo - Ash bromeó con su amiga como acostumbraba, pero no obtuvo la respuesta de siempre. En lugar de un contra ataque verbal, solo recibió un gélido silencio.

- ¡Eres muy gracioso! - Diana fue quien respondió con una carcajada que a Misty se le hizo de por más fastidiosa. ¿Y por qué tenía que tocarlo a la menor provocación? Lo peor de todo es que Ash no parecía quejarse de las atenciones hechas por su nueva acompañante.

- No es para tanto, si vivieras con él te cansarías pronto de sus tonterías.

- No lo creo - Arrastró las palabras de manera seductora, sin quitar la mano del brazo de Ash.

- Iré a saludar a los demás - Misty optó por alejarse de allí antes que terminara saltándole encima a la amistosa chica o que golpeara a Ash por dejado.

- Pero Mist, no me puedes abandonar, sabes que no conozco a nadie de aquí y...

- Ya me conoces a mí, - objetó Diana - no creo que te aburras conmigo.

- Eeehhh... - Cualquier cosa que dijera seguramente sería mal interpretado y la realidad se acercaba más al fastidio estando con la castaña. Para completar su mala fortuna, Misty parecía no querer salvarlo.

- ¿Ves? Te quedas en buenas manos - Dijo la pelirroja casi con amargura, alejándose con rapidez.

No habían pasado ni diez minutos cuando ya se estaba arrepintiendo de su arrebatada decisión. Dejarlo solo con Diana, era como dejarle la presa servida al depredador.

En solo dos minutos había reducido el espacio entre ellos a nada, otros dos más y ya tenía sus brazos rodeándolo. Él no la estaba rechazando, no, solo estaba parado allí con esa cara de tarado, con ese tono rojo en el rostro.

¡Ah pero que tonta! Si lo que Diana quería era una oportunidad para hacer todo eso y ella se la había otorgado, pero tal vez todavía estaba a tiempo de hacer algo, seguro si le pedía a Ash que la llevara a casa, él no se opondría, tal vez... Un minuto antes hubiera sido la excusa perfecta, más no en ese momento.

Misty se detuvo a medio camino apreciando perfectamente el beso que esa chica le daba a su mejor amigo. Diana prácticamente le había saltado encima colgándose de su cuello, Ash rodeándola por la cintura se inclinó un poco para no caer, pues ella lo atraía con cierta desesperación.

No podía ser, eso simplemente no podía estar pasando. Todo era tan irreal, hasta la manera como el atractivo moreno fue arrastrado fuera del departamento al terminar el contacto de sus bocas.

Misty no supo como reaccionar, solo buscó un asiento para beber del vaso que milagrosamente aun sostenía en su mano.

El alcohol en su sangre junto con el dolor en su corazón, pronto se sincronizaron con las palabras de sus hermanas. Cada vez que hablaba con ellas, se empeñaban en recalcarle la mala idea que era su convivencia con Ash y cada vez las había desechado pensando que se equivocaban... Hasta ese momento.

Entonces se dio cuenta que su vida no era perfecta, su departamento rentado no era un hogar y su relación con Ash jamás iba a cambiar. Solo sería su amiga, su compañera de cuarto y nada más.

¿Y si las cosas entre él y Diana solo escalaban en intensidad? Vivir con él solo le daría asiento de primera fila para presenciar su peor pesadilla. Ellos juntos, ellos enamorándose, compartiendo sus días, sus noches...

No lo soportaría.

Quien sabe cuanto tiempo se mantuvo pensando en esas horrendas posibilidades, solo regresó a la realidad para notar su vaso vacío y la evidente ausencia de Ash. La duda de su paradero le duró poco cuando un mensaje entró a su celular.

"Tardaré un poco en regresar. ¿Crees que consigas alguien mas que te lleve a casa? O espérame allí, pero en serio voy a tardar"

¿Que podría entretenerlo por un largo rato? Deseaba con todas sus fuerzas no saber la respuesta a ese cuestionamiento. Contestó rápidamente al texto con otro más.

"No te preocupes por mí, de repente ya no siento ganas de celebrar. Me voy a casa... Supongo que te veo más tarde"

Esperó cinco minutos sin que llegara un nuevo mensaje. Así que solo se limitó a salir en busca de un taxi.

Esa noche, tras esa situación Misty solo tenía un nuevo plan del cual no habría vuelta atrás. Iba a regresar a Kanto lo antes posible.

oOoOoOoOoOo

- Es... Es un poco precipitado, ¿no crees? Tal vez si lo piensas unos días más...

- No hay nada que pensar.

- Pero... La universidad...

- Puedo terminar en ciudad Carmín en un año.

- ¿Y por que no terminar tu carrera de una vez? Ya estás aquí, no veo la necesidad de aplazarlo.

- Solo porque así son las cosas, Ash. Tengo que regresar al gimnasio cuanto antes. Ya quedé con mis hermanas, cuentan que esté en casa pronto.

- ¿Qué tanto es pronto?

- ...

- ¿Misty?

- Dos semanas.

- ¡Dos semanas! Pero por qué?

- Eventualmente tenía que suceder, no esperabas que me quedara aquí para siempre, ¿o si?

- ...Supongo que no.

- Entonces no hay nada que discutir. Empacaré mis cosas y en quince días... Me voy.

Repasaba la forma en la que había sido informado de tan devastadora noticia, tratando de encontrarle alguna explicación, una pista que lo guiara a ese cambio tan repentino en los planes de Misty.

Si, estaba consciente de que no vivirían para siempre juntos, pero contaba con esos seis meses más, los necesitaba para grabarse cada momento en la memoria, para disfrutar de su preciada compañía y ahora, no tenía nada.

- ¿Qué demonios pasó? - Preguntó al viento notablemente frustrado dejándose caer sobre el césped del parque cercano a su casa. - ¿Hice algo para molestarla?

No podía pensar en nada que hubiese hecho para causar tan radical decisión.

Es cierto, peleaban todo el tiempo, pero eso siempre parecía entretenerla más que molestarla. Tal vez había olvidado su turno de hacer la limpieza o de comprar la despensa... No, esas cosas solo lo hubieran hecho merecedor de un regaño por parte de la pelirroja, más no esto. Él no había hecho nada para merecer ese cruel castigo.

Ni siquiera habían hablado días antes que soltara la bomba, no desde la fiesta. ¿Qué pudo salir mal allí que fuera el motivo de la temprana separación? Si apenas estuvo unos cuantos minutos hasta que esa chica… como se llamara, lo acosara. Después... Ese beso que solo le confirmó sus sospechas de que tan ebria se encontraba.

Solo quiso hacer lo correcto, llevarla a su casa para que ella no hiciera algo de lo que se arrepintiera después o que algún patán se aprovechara de su situación y el ser amable solo trajo repercusiones negativas a su vida, empezando con su pobre carro... Ni quería recordar lo que pasó con su vehículo esa noche.

Tal vez era eso, podría ser que Misty estuviera molesta porque la había dejado sola en la fiesta, pero eso seguía sin justificar sus repentinas ganas de huir.

De todas formas ya no importaba el porqué, sino cómo podría detenerla, pues si de algo estaba seguro es que nunca había vivido con tanta tranquilidad ni con tantas ganas de despertar cada mañana. La única época que recordaba sentirse tan completo había sido al inicio de su viaje pokemón a lado de Brock y ¡de ella! Era Misty la causa de toda su dicha y no, no estaba dispuesto a dejar que simplemente se le escapara, no de nuevo.

¿Pero qué podía hacer? Ya había intentado cualquier excusa, razonamiento y argumento para detener su partida sin resultado.

Incluso usó... Bueno, le "pidió" a Pikachu que la persuadiera, obteniendo igual solo negativas. Ya casi habían transcurrido las dos semanas y se estaba quedando sin ideas.

"Tal vez... Debieras decirle la verdad"

Ese consejo pudo provenir de alguien maduro y mas sabio, sin embargo salió de lo mas profundo de su ser. Pudiera ser que estuviera así de desesperado que estaba considerando revelar su más grande secreto.

- ¿Será una buena idea? - Pensó en voz alta siendo escuchado por nadie en absoluto. Se encontraba totalmente solo esa tarde en el parque.

"Es lo único que te queda. Igual funciona... Puede que ella sienta lo mismo que tu"

- Quizás.

A esto había llegado, tres años de convivencia con su mejor amiga y ahora es que se encontraba con el reto más grande. Era todo o nada.

Podía pasar que al decirle lo que realmente sentía por ella, sus vidas cambiarían. Podría Misty quedarse, podrían sus sentimientos unirlos aún más... O se marcharía, perdiendo así toda esperanza de ser algún día dueño de su cariño.

- Supongo... Que no queda otra alternativa.

Si callara, simplemente la perdería y Ash Ketchum nunca se rendía sin dar una buena batalla.

oOoOoOoOoOo

¿Estaba lista? Se podría decir. Todas sus cosas ya estaban guardadas en cajas o maletas, preparadas para ser trasladadas.

¿Estaba contenta por no tener ya nada que la atara a esa casa? Definitivamente no. No sentía el más mínimo atisbo de felicidad por dejar su departamento, su cuarto... Su Ash. Pero ese era el problema, que el chico al que amaba tanto, con quien compartió su vida por años, no le pertenecía, no en el sentido romántico que ella esperaba y nunca sería así. Es más, él ya estaba con alguien más o eso imaginaba con aquella huida de la fiesta y el que llegara casi al amanecer solo le hacía suponer que había pasado la noche con Diana.

Por eso es que tenía que marcharse y entre mas rápido mejor. Ya le pediría a alguno de sus compañeros que le ayudara con los tramites escolares, pues no podía quedarse hasta el inicio del semestre para arreglarlo ella misma. Se conocía perfecto y de seguir escuchando al entrenador pidiéndole que se quede, terminaría por ceder.

- Bien, esa era la ultima caja, ahora solo a esperar a...

- Pika - El ratón eléctrico se quejó lastimeramente desde la cama que siempre estaba llena de peluches y almohadones. Ahora solo era un colchón blanco. Toda la habitación se veía igual. Tan limpia, tan vacía.

- Pikachu, no estés triste, seguro nos volvemos a ver. - Trató de reanimarlo sentándose a su lado para acariciar sus orejas. Sentía culpabilidad al ver como esa decisión afectaba a sus pokemón y a los de Ash - Puedes obligar a tu entrenador a que me visite en el gimnasio y...

- No tiene que obligarme a nada - La voz de Ash se escuchó desde la puerta con un tono de obvia molestia - ¿Crees que yo no iría a verte por mi propia voluntad?

- Ash... - Si se le había formado un nudo en el estomago hablando con pikachu, teniendo al entrenador frente a ella solo había traído angustia a todo su ser. Despedirse de él iba a ser verdaderamente difícil - Yo solo decía que, tal vez con tanto entrenamiento y luego cuando enfrentes a la liga... Simplemente te olvides de mi - Intentó decirlo en forma de broma, pero la tristeza que le provocaba ese pensamiento era muy evidente en su voz.

- Claro, como si olvidarte fuera así de fácil. - De nuevo se escuchó molesto dejando un tanto descolocada a Misty - Pero igual... no iré a visitarte al gimnasio.

- ¿Qu.. Qué? - El nudo que sentía antes se hizo presente ahora en su garganta, creándole verdaderas ganas de llorar.

Ash solo se mantuvo en la puerta, de pie, apretando con fuerza sus puños. Hizo un ligero gesto a Pikachu que enseguida entendió la indirecta y sin perder tiempo salió de la habitación dejando solos a los jóvenes.

- No… lo estás diciendo en serio, ¿verdad? – Temía a la respuesta y aun así se atrevió a preguntar sosteniendo el contacto visual con su amigo.

- Lo digo muy en serio, – Justo cuando Misty pensó que rompería a llorar, Ash se apresuró para agregar – Porque no pienso dejar que te vayas.

- Ash… - Estaba más sorprendida por la determinación en su voz que por las palabras mismas – Yo no creo que eso sea posible…

- Por favor, Misty, no te tienes que ir, por lo menos no te vayas hoy. Tengo mucho que decirte y tu no puedes irte hasta que me escuches. Al menos dame esa oportunidad.

- Esta bien, - miró el reloj de la pared, único objeto que no sintió la necesidad de llevarse consigo hasta Kanto. – Todavía faltan como dos horas para que lleguen la mudanza, así que tenemos…

- Esta bien.

"Tendrá que bastarme ese tiempo para convencerla entonces" Pensó un tanto desesperado acercándose a la pelirroja que seguía sentada al filo de la cama, con las manos bien aferradas al colchón.

- Creo que no debes de irte porque… durante tres años este lugar ha sido más tu hogar de lo que el gimnasio nunca llegó a serlo. Eso sin contar que aquí estás realizando tu sueño de ser una verdadera especialista en los pokemón acuáticos. Así que… lo único que me hace pensar que pudiera molestarte aquí… soy yo.

- Egocéntrico – Estaba más que acertado con esa suposición, pero al mismo tiempo le pareció insoportable que pensara de esa manera.

- Tal vez lo sea, solo que no encuentro alguna otra explicación de porqué te quieras ir si tu amas vivir aquí… y lo sé porque yo siento lo mismo.

No estaba tan segura de lo que Ash quería darle entender, aunque la forma en como pronunciaba cada palabra sumada a la ternura que se expresaba desde sus ojos, tan cafés, tan intensos… No podía hacerse ilusiones todavía, debía estar segura, así que se quedó quieta, esperando a que él continuara.

- Sabes que he viajado por mucho tiempo y que mi vida nunca había estado atado a un sitio por tanto tiempo, pero como se fueron dando las cosas, aquí encontré lo que siempre quise, lo que anhelé todo el tiempo que estuviste de vuelta en el gimnasio y eso es… estar contigo.

- No lo dices en serio. – Sintió el deseo de correr hacia él, abrazarlo. En lugar de eso solo bajó la mirada. Ni siquiera podría ponerse de pie, sentía como todo su ser temblaba.

- Es la verdad. Tal vez… la primera vez que nos separamos era demasiado tonto como para darme cuenta que dejarte ir era el peor error de mi vida, Pero ya no soy un tonto… - Misty levantó la mirada, diciendo con una sonrisa que se equivocaba. – Bueno, no soy tan tonto como hace unos años y no pienso cometer ese error dos veces ¡No voy a permitir que la mujer que amo me abandone de nuevo!

Ya estaba hecho, por fin lo había dicho, de una manera un poco más ruda de lo que se llegó a imaginar que lo haría, pero finalmente había confesado sus sentimientos por su mejor amiga.

Esperó unos segundos a que ella respondiera y nada. Sentía un poco de miedo que su silencio significara un inminente rechazo. Aún con el temor latente en todo su cuerpo se acercó más, hincándose frente a ella.

- Si es que tal vez… tu sientes lo mismo que yo… entonces no veo la razón por la que tengas que marcharte. – Acarició gentilmente el revés de la blanca mano que sostenía entre las suyas y solo cerró los ojos aspirando profundo, disfrutando de su cercanía.

- Yo… - Si antes sentía que su cuerpo no le respondía, en ese instante encontraba muy difícil coordinar sus movimientos con la habilidad de hablar. Como pudo llevó su mano libre al rostro del chico girándolo con delicadeza, obligándolo a mirarla. – Yo creí que tu… Lo que pasó con Diana… que ella y…

- ¿Era solo eso lo que te preocupaba? – soltó una carcajada ganándose con ello un empujón que lo hizo caer al suelo. – ¡No puedo creer que se tratara de eso!

- ¡Bueno la besaste si o no!

- Celosa. – señaló entre risas, recibiendo otra mala cara por su atrevimiento.

- Eres un idiota.

- Es que ella me besó, entonces me di cuenta de que realmente estaba más alcoholizada de lo que aparentaba y la llevé a su casa. Eso es todo.

- ¿En serio? ¿Y por qué entonces llegaste casi al día siguiente, ah?

- Ni me lo recuerdes. – Extendió la mano hacia Misty para que lo ayudara a levantarse, ella lo hizo inconscientemente, estaba mas concentrada en escuchar la gran explicación de Ash. – Te digo que estaba más pasada de copas de lo que aparentaba y su estómago no resistió con la velocidad del coche. Acortando la historia, pasé toda la noche buscando un lugar donde pudieran limpiar mi coche.

- Estás bromeando.

- No, te digo la verdad, creo que todavía tengo el recibo, no salió nada barato, por cierto.

Entonces fue Misty quien soltó una carcajada. El entrenador no encontraba nada entretenido que se rieran así de su desgracia, pero finalmente eso era lo que ella siempre hacía, burlarse de él, mostrando ese brillo en sus ojos y esa encantadora sonrisa, así que no le importó mucho, igual aprovechó que estaba distraída para atraerla hacia él, rodeándola por la cintura con sus manos.

- Ahora que sabes de cómo fue en realidad la peor noche de mi vida, además de… lo que siento, ¿qué es lo que piensas? ¿Aún te quieres ir?

- Pues… mis hermanas se van a molestar mucho cuando se den cuenta que no voy a llegar al gimnasio… - Contestó sin dejar de sonreírle al chico que enseguida reflejó la felicidad que sentía ante sus palabras.

- Eso quiere decir… ¿Qué te quedarás?

- No lo sé, ahora me va dar mucha flojera poner todo en su lugar de nuevo.

- Yo te ayudo a desempacar.

- ¿Todo para hoy? Porque de otra forma no tendré donde dormir.

- ¡No importa! Puedes dormir junto a mi, mira que mi cama es perfecta para los dos – dijo aquello abrazándola del todo, hundiendo su rostro entre sus cabellos, generando una tierna caricia con su nariz en el cuello de la chica.

- ¡Ash Ketchum! No creí que fueras tan atrevido.

- Tu eres la que sigues poniendo resistencia cuando sabes perfecto que quieres quedarte a vivir conmigo.

- ¿Pues sabes qué? Que si quiero estar contigo, Ash.

Apenas terminó de hablar, su boca fue cubierta por la del chico que con ternura sellaba la etapa de ser compañeros de cuarto, para empezar una nueva. Seguirían compartiendo sus vidas, seguirían viviendo en el mismo departamento pequeño y desordenado, pero estaba seguro que no todo volvería a ser igual que en días anteriores.

- ¿Y quieres hacer de este cuarto un estudio? Porque ahora que solo necesitamos mi dormitorio, no es necesario que…

- ¡Sigues con eso! Eres todo un pervertido y ni cuenta me había dado.

- No lo soy, solo estoy loco por ti.

- Solo lo dices por decir, pero – Volvió a cortar la distancia entre su boca y la del atractivo chico que no la había soltado – Me gusta la idea de hacer un estudio aquí.

No, nada volvería a ser igual entre ellos, sino que cada vez sería mejor.


Bueno pues así concluye este shot, la verdad es que me gustó bastante aunque casi no usé la canción sino más bien la idea de estos dos viviendo juntos y me imaginaba como sería... si creo que sería un desastre XD como siempre saben que espero sus comentarios, dudas, criticas y/o sugerencias.

La verdad es que hay un fic nuevo que desde marzo estoy posponiendo pero no lo quería sacar hasta tener todos los demás fics en su debido curso, por eso es que este mes ha sido de mucha actualización y espero subir dos más para en septiembre (por fin) hacer el nuevo fic n_n

Mislu. Gracias por el comentario, me alegra que te gustara la trama de la historia aunque fuera un tanto trágica.

Sire. Bueno, la cumpleañera aprobó el regalo, así que yo feliz n_n

MayHimemiya. Y sigo extrañando tus reviews U_U pero ojalá todavía de repente leas una que otra de mis historias y todavía sigan siendo de tu agrado. y ya! los hice felices que sino esta colección se iba a tirar a la tragedia jaja

DjPuma. Pues de todas formas no estuvo bien que engañaran a sus parejas O_O jaja pero finalmente hicieron lo que creyeron correcto. Me da gusto que te gustara, creo que no había hecho nada tan... adulto jajaja.

Mistyket. Final cerrado y feliz, como usted lo pidió ;)

Elphie. ¿Arjona? jajaja pues si, si se parece un poco a esa canción XD y tu eres más cruel que yo, no intentes quitarte la responsabilidad :P Maktub me pone mal y te he dado mis razones jaja pero ya! Los dejé juntos y felices, YO si me porto bien... a veces.

armando. aaron. Oh gracias por tu review, definitivamente Enemigo ha sido de lo que más me ha gustado escribir y si, creo que definitivamente lo haré fic de multicapitulos en algún momento del próximo año, así que... ocupo sugerencias para el titulo del fic jaja es lo que siempre me cuesta mucho trabajo.