El aroma a café recién hecho llenaba el departamento del oficial Ardley así como llenaba mis sentidos.

-Toma asiento

-¿Me harás preguntas?

-No está claro tu caso. ¿Quién eres?

-He dicho todo lo que ha pasado

-Respiró profundo y soltó el aire –Candice White Andry… ¿Cierto?

-Sí.

-Sé que no puedes ver. Así que te describiré lo que encontré, en la web, relacionado con tu nombre… "Hallan el cuerpo en avanzado estado de descomposición de la joven esposa del prometedor empresario Terrence Grandchester…" "… El hallazgo del cuerpo de la desaparecida Candice W. Grandchester deja en profunda tristeza a su familia, quienes al buscarle por los pasados seis meses…" "…¿Qué pasó en realidad con Candice White? El cuerpo encontrado no tiene evidencia de tortura… su id y algunas pertenencias personales que portaba en su bolso de mano…"

-No es posible… ¿Aquella persona que me robó… era una mujer?

-Podría ser… eso explica el por qué de las respuestas que obtuvimos en tus llamadas…

-Sí. Mi familia ha sufrido mi muerte… Debo decirles que estoy viva… que quiero regresar a casa…

-Iniciaremos un juicio por recuperación de identidad…

-Sí… pronto….

-Candice… hay algo más que creo que debes saber…

-¿La web dice algo más?

-Sí y creo que no son buenas noticias…

-¿Pasó algo malo?

-Terrence Grandchester es

-Mi esposo- Dije tajante sin importarme que lo haya interrumpido

-¿Te dice algo el nombre de la señorita Susana Marlow?

Dos años, ¿En tan poco tiempo me sacó de su vida, de su memoria? – Sí, es su socia

-Eso responde al porqué se está dejando ver en público con ella

-¿Es lo único que dice?

-No

-¿Los relacionan en lo sentimental? – Esperaba un no con todas las fuerzas de mi alma pero mi razón ya conocía la respuesta

-No pienses en eso, veamos la forma en la que podemos iniciar el juicio para recuperes tu identidad y tus pertenencias.

-Por favor, no me dejes con la duda, eso acabará conmigo

-Has vencido muchos peligros, esto no tiene importancia

-Vamos, dime… es importante

-¿Para qué? No tiene caso que sepas lo que los chismes digan…

-Sé que sí tiene algo que ver con ella… es una maldita… siempre estuvo detrás de él y él jamás le puso límites… decía amarme… es un maldito mentiroso… - Mis lágrimas escurrían, ¿Pero qué había de esperar? Para él estaba muerta… Entonces eso sería… un recuerdo.

-No te pongas así… pero es necesario que pienses que al recuperar tu vida muchas cosas serán diferentes

-Lo sé… yo también he cambiado… ahora tengo a mis dos hijos por quienes debo luchar…

-Solicitaré un abogado de oficio…

-Tengo mucho dinero… necesito recuperarlo, Elroy me lo dejó cuando murió, cuento con una fuerte inversión en la bolsa de valores de Nueva York… no necesito un abogado de oficio

-Ahora estás muerta, no lo olvides…

-Eso quiere decir que

-Que tus recursos económicos no están disponibles, ¿dejaste alguna especie de testamento?

-No… Entre él y yo existe un acuerdo nupcial…

-Necesito que recuerdes todo lo que nos pueda servir…

-Necesito recuperar mi dinero, adoptar legalmente a mis hijos y regresaré a Inglaterra

-El proceso es tardado.

-¿Qué debo hacer? – Me escurrí en la mesa, sin siquiera recordar las veces que mamá me retaba por subir los codos… ¿Qué me diría ahora que estoy casi acostada? –Creo que lo mejor es olvidar todo el asunto y seguir así, sin existir…

-En realidad ¿Quién eres?

-Candice White Andry ya te lo he mencionado varias ocasiones

-Entonces, lucha por recuperar tu vida aunque esto implique que algunos queden fuera de ella

-Eso duele

-Candy, me siento comprometido contigo para ayudarte y no por mi deber profesional sino por mi deber civil y moral.

-¿Es difícil el proceso? Es decir, el juicio.

-Complejo… pruebas, demandas, audiencias… citas … entre otras cosas.

-Me siento casanda

-Lo entiendo, son las 3:00 de la madrugada, te hará bien descansar

-Gracias, creo que me quedaré en el sofá

-Para nada, señorita Candice… se quedará en mi recámara, yo me quedaré en mi oficina…

-No puedo aceptarlo

-Debes descansar

-¿Por qué haces esto?

-Porque necesitas justicia y para eso estamos.

-Eres amable

-Anda, ve a descansar, haré lo mismo, tengo que ir a la oficina temprano

-¿A qué hora debo estar lista?

-¿Para qué?

-Para irme contigo

-Descansa, por la mañana investigaré tu caso y haré los trámites pertinentes…

-Gracias por todo lo que haces por mí.

-TE llevaré a la recámara… descansa

-Gracias, oficial

-Dime Albert, me sentiré con más confianza

-Gracias, Albert

Lloré…

Seguí llorando…

Terry se había olvidado de mí…

Pasé por varios estados de ánimo… culpaba a Susana, me culpaba a mí, a él, a mis padres… a la vida… ¿Por qué aceptaron tan fácil mi muerte? ¿Por qué no investigaron más?

¿En dónde quedaron los momentos que él pasó junto a mí? Cuando me deprimí porque jamás podría usar maquillaje de nuevo porque no sabría cómo aplicármelo, y él me maquilló… Cuando veíamos películas juntos y él era mis ojos…

Terry! yo sí te esperaría… yo jamás te dejaría de llorar, de amar, de buscarte… ¿Por qué tú si me sacaste de tu vida, así tan fácil?

Dos años… dos años han sido más que suficientes para que me olvidaras… yo necesitaré una vida más para hacerlo.

Escuché el seguro de la puerta cuando Albert salió.

No conocía su departamento y no quería arriesgarme a salir de la cama y romper algo, o dañarlo de manera permanente. Él se estaba portando bien conmigo y al fin encontraba a alguien como yo, confiaba en mí sin conocerme. No importaba cómo era en lo físico, había visto en él una persona sincera y con buenas intenciones.

Después de un buen rato, escuché de nuevo el picaporte de la puerta, tal vez había pasado una hora o dos cuando mucho. -¿Estás despierta?

-Sí

-¿Puedo pasar?

-Claro, es tu habitación

-Candice, no estés triste. Traigo buenas noticias.

-Dime que Terry está aquí…

-Bueno, otras buenas noticias.

Me levanté con desánimo y estiré mi mano para que Albert me auxiliara. Lo hizo con prontitud.

Sus manos estaban cálidas.

Me apoyé confiadamente en él.

-¿Me permites ayudarte?

-¿En qué?

-Tu cabello

-Ah, seguro está hecho un caos…

-Algo así, ¿Tienes una goma? – Yo permanecía de pie frente a él, su respiración se podía escuchar a varios kilómetros. Sostenía mi cabello en una sola madeja

-Sí, debió caerse en la cama, la buscaré ahora

-Deja, yo lo hago… Te presentaré a Karen Kleiss, ella te ayudará en la adopción de los niños y ha contactado a unos amigos quienes te harán ciertos estudios para saber si podrás recuperar la vista

-Albert! ¿Por qué lo haces?

-Y eso no es todo – Seguía batallando con mi cabello – Tendrás una audiencia en dos días. Por la tarde iremos de compras y a ver a los niños…

Le di un abrazo y recargué mi cabeza en su pecho. Su cuerpo es esbelto y marcado por ejercicio, es más alto que yo, tal vez unos centímetros más que Terry. Me devolvió el abrazo y su palpitar se aceleró…

El retumbar de sus latidos era similar a los primeros latidos de Terry…

Jamás lo podré olvidar.

-Gracias, Albert.

-Aún no me agradezcas. Hay que darnos prisa, Karen es una persona ocupada y ha venido hasta aquí para entrevistarse contigo.

-Sí.

Salimos de su habitación y él me guiaba de la mano. – Así que no puedes ver debido a un accidente

-Sí, fue una imprudencia de mi parte

-¿Recuerdas el diagnóstico?

-No recuerdo bien el nombre, algo como Hemanos… No recuerdo bien

-No te preocupes, Albert me ha comentado de los niños que estaban contigo. El proceso será largo porque se está iniciando una investigación para dar con los delincuentes, los niños serán sometidos a pruebas para saber quiénes son y sus fotografías están siendo emitidas a todas partes en donde existe reporte de robo de infantes…

-Entiendo, y no pudo ser egoísta. Aunque quiero quedarme con ellos, muy dentro de mí sé que lo mejor es que regresen con sus familiares.

-Candice, es importante que sepas que es difícil, en caso que ellos no tengan a nadie, que el estado te los dé.

-Karen, por eso haremos hasta lo imposible para que ella recupere su vista.

-El médico dijo que tenía una inflamación y existía algo por lo cual no podían intervenirme… la verdad no soy muy buena en temas relacionados a la medicina

-Te llevaremos a una clínica en Boston, mi mejor amigo tiene una especialidad y me ha dicho que desea estudiar tu caso.

-Stear, mi amigo, tiene una agenda muy ocupada y nos podrá recibir en dos semanas, a menos que haya una cancelación te darán la prioridad.

-Gracias, esperaré

Albert acompañó a Karen hasta su auto.

Sumí mi rostro entre mis manos y de nuevo las lágrimas, no sé qué dolía más, si la esperanza o la realidad…

-¿Por qué lloras?

-Porque sé que no merezco todo esto

-¿Te refieres a…?

-A tu ayuda, a la de Karen

-Uff! Te refieres a eso… es nuestro deber

-Gracias, Albert, porque sé que estás haciendo más de lo que harías por cualquier otra persona

-No digas eso, lo haría con mucho gusto por cualquier persona

-Sé que no, no hay más personas necesitadas aquí, solamente estoy yo

-Vamos, no te pongas así, si quieres te puedo llevar a otro lugar

-Estaría más tranquila si me llevas a casa de mis padres

-No puedes salir de Massachusetts por la situación en la que te encuentras, por eso estás aquí. El proceso de investigación apunta en tu contra, por los niños… estás bajo mi custodia

-¿Me has mentido?

-No, es complicado, pero no estarás mejor en ninguna otra parte; los delincuentes que has denunciado han cambiado su residencia, lamentablemente no existe mucho para que demos con ellos, el testimonio de los pequeños no es suficiente para hacer retratos hablados, las personas que transitan de manera cotidiana por los lugares que mencionaste, sí recuerdan haberte visto con los dos niños pero no recuerdan a nadie más… ¿Comprendes?

-Creo que sí.

-Vamos, no estés triste… te llevaré con tus angelitos

Levanté mi rostro y en medio de tantas lágrimas pude sonreír - ¿De verdad?

-Sí

Reí de felicidad –Es especial para mí

-Eres más linda cuando ríes que cuando lloras

Silencio.

Fue difícil explicarles por qué no podía tenerlos conmigo.

Albert me llevó a todas los departamentos necesarios para levantar los oficios necesarios para que mi cédula de vida cancelada por muerte, pudiera quedar anulada y recuperara mi vida. – Se llevará un promedio de tres meses, usted, menciona, sus primeros nueve años en un orfelinato, siete con la familia Andry, en Nueva York, y los demás en Inglaterra… La familia Andry se ha negado a hablar con su representante debido al dolor experimentado por su supuesta muerte, el abogado de la familia les excusa mencionando que han recibido varias llamadas telefónicas mencionando ofensas y bromas acerca de su persona, le recomiendo que piense si tiene algún enemigo… Solicitaremos en la embajada los trámites en los colegios mencionados, empresas, amigos y demás para que atestigüen de conocerla. Necesitamos su partida de nacimiento, la que le certificaba como infante sin padres… o de abandono… Le rogamos paciencia…