Paciencia…

Ha pasado mucho tiempo que no sé a qué se refiera con paciencia….

-Hemos llegado, Stear nos espera…

-Te ayudaré, Candy

-Sí….

El hospital se sentía frío. Caminé de la mano de Albert y auxiliándome con un bastón. –Esperemos que esta sea de las últimas veces que dependas de algo o alguien para moverte

-Es lo que más deseo… bueno… no quiero que pienses que no me gusta caminar a tu lado – Palmeó mi mano

Podía escuchar los pasos a prisa de Karen Kleis… "Karen"… otra vez ese nombre en mi vida…. Había sufrido lo suficiente por alguien con ese nombre y ahora ese nombre representaba ayuda y esperanza – Hola Stear… Al fin llegamos

Esa expresión "al fin llegamos" no me ayudó a sentirme cómoda; sonó como "todavía nos ayudas y mira lo impuntuales que somos"… - Oh! No se preocupen. Lo importante es que están aquí y haremos todo lo posible para ayudarte – Se acercó a mí, se produjo un silencio que se prolongó por un largo rato, al menos a mí así me pareció

Respondí para romper el silencio – Estoy agradecida por su amabilidad – Sonreí…

-Bien, yo me retiro, tengo muchas cosas que hacer… estaremos en comunicación…

-Gracias, Karen…. – Escuché el tintinar de unas llaves – Llévatelo, pediré un taxi.

-Muchas gracias, te lo devolveré más tarde…

Albert se despedía de Karen y por su parte el médico me llevaba a tomar asiento, soltó el aire, no lo podía ver pero sentía que había algo en él que le preocupaba… - Detective…. ¿Podría quedarme un momento a solas con la paciente?

-¿Es necesario?

-Emm. Sí, usted conoce la discreción con la que trabajamos… a menos que esté en custodia; no quiero intervenir en su trabajo

-Albert – Interrumpí

-Dime

-¿Eres detective?

Rió – Sí – Dijo tocándome el hombro

-Doctor, prefiero que Albert esté conmigo… no hay nada que él no deba escuchar

-Está bien…

Realizó un sinfín de preguntas… ¿Cómo ocurrió? Pérdida de la conciencia… memoria… cefaleas… ¿devolvió el estómago?... fractura en el cráneo… y muchas más.

Pidió que cancelaran algunas citas y que recorrieran las de la tarde a la noche…

El móvil de Albert sonó y se disculpó para responder –Tengo qué contestar, parece algo importante

-Sí, no te preocupes, no iré a ningún lado – Dije en broma.

El médico esperó a que Albert nos dejara solos y retomó la palabra – Tu hermana Annie debe saber que estás con vida -Me quedé helada en mi lugar, ¿Cómo podía él conocer a mi hermana? O ¿Saber que tenía una hermana con ese nombre?

Mi ritmo cardiaco fluía sin control –No, para ellos estoy muerta… es mejor así

-No sabes lo que tu familia ha sufrido, lo que Terrence ha sufrido…

-Tanto que ya está en una nueva relación.

-Candy, ¿Me recuerdas?

-No, no sé de donde me conoce... aunque su voz me es un tanto familiar, no sé de dónde pueda ser...

-¿Lo dices para que respete tu privacidad?

-Lo digo porque no sé quién es

-Nos conocimos en Nueva York… Archibalt, el novio de Annie, Annie Andry es mi hermano, Anthonie, el novio de Eliza es primo mío… ¿Recuerdas a Paty?

-Creo que sí, esto es difícil para mí, no sé como enfrentar todo esto… -Le narré los procesos jurídicos a los que estoy siendo sometida para recuperar mi identidad… la investigación de la persona que ocupa mi lugar bajo tierra

-Tu familia se pondrá inmensamente feliz

-Te ruego que no les digas

-¿Por qué no? Esto es maravilloso, les devolverás la felicidad

-Es mejor dejar las cosas así, que sus vidas no se trastornen en un caos por mi culpa… como ha sido en el pasado.

-No sabes lo que dices…

-Estoy muerta… para ellos estoy muerta, ¿Sabes lo que eso significa? Que se dieron por vencidos prontamente, yo hice varios intentos por zafarme de la prisión en la que estaba y ellos, aceptaron mi muerte, así de simple…

-Bien, entonces yo no puedo brindar mis servicios a una muerta- intentó presionarme de esa manera

-Tienes toda la razón… -Me puse sobre mis pies – Este encuentro jamás pasó. Gracias por su tiempo

Albert ingresó - ¿Me perdí de algo?

-Le decía a la señorita que es necesario ponerse en contacto con algún familiar directo para firmar la responsiva, aunque la mayor parte del tratamiento corresponde a la terapia de rehabilitación del campo visual, tendremos que hacer una cirugía.

-¿Cómo dedujo lo de la cirugía?

-Por la revisión ocular

-Albert, Stear conoce a mi familia, también a mí y quiere que en este momento les comuniquemos que estoy viva.

Albert, tenía más experiencia en esto que yo y tal vez por eso tuvo más prudencia que yo al responder – Nada me daría más alegría y satisfacción que Candy regrese con su familia, hay un protocolo jurídico qué seguir y no podemos generar una falsa esperanza para los suyos…

-Ellos deben de saber que Candy está viva y ayudarle en todo el proceso.

-Candy representa una pieza clave para atrapar a una banda de trata de personas… no podemos exponerla así de fácil, es por esto está bajo mi custodia. Piense en sus familiares si reciben la noticia y no pueden verla, que las pruebas que se presenten no sean convincentes para el juez y le entregue su identidad. No es algo fácil, pero ya que la conoces podrías atestiguar a favor de ella, como testigo de que ella es quien dice ser…

-Estoy de acuerdo, si puedo servir de algo, con gusto lo haré. Candy te ruego que me perdones, aunque contigo no he sido muy cercano sí lo he sido con Annie y Eliza… supe del dolor de tu padre y la depresión de tu madre…

-Te ruego que tengas discreción. El proceso no debe tardar más de seis meses… y Candy regresará con los suyos, podrá disfrutar de todas sus pertenencias, será nuevamente ella

-Bien, para abrir su expediente clínico necesito sus datos personales y un responsable

-Todo debe decir "Confidencial-Testigo del Estado de Massachusetts", te traeré la orden de un juez.

Me sorprendí que Albert resolviera todo de una forma rápida, era firme cuando hablaba y lo hacía con mucha autoridad.

-…Ya por último, deberás alimentarte bien y no consumir ningún tipo de medicamento.

-Está bien, dime que debo hacer con un parche anticonceptivo

-No hay problema por ello…

Estaba efusiva, feliz al lado de Albert…

-Te ayudaré

-Eres mi huésped, mi invitada, así que yo prepararé la cena

-Déjame ayudarte, por favor…

-Está bien, ¿Qué quieres hacer?

-Quiero ayudarte a picar la verdura

-No, no quiero que te rebanes un dedo. Soy vegano

Reí – Entonces yo me comeré todo el tocino y tú toda la verdura, además soy mejor que el más famoso chef de Massachusetts…

-Te vigilaré de cerca para evitar accidentes

-Vamos, confía en mí. Ya me acostumbré a depender de mis instintos y demás sentidos…

-Está bien… aunque me pones los nervios de puntas

- Platicamos, reímos, me contó de su trabajo y las veces que ha estado en riesgo – No! No lo puedo creer ¿y qué pasó?

-Pues tuve que saltar, el resultado fue un esguince en el tobillo

-Debió doler

-No pensé en eso, tuve qué correr

-¿Te da miedo?

-No, si tuviera miedo no podría ayudar

-Me da temor que te pase algo

-Candy –Tocó mis dedos de la mano

-Eres buena persona, mereces vivir muchos años

-Tengo 32, creo que son suficientes

-¿Hay algún amor en tu vida?

-Estuve enamorado de Karen, hemos sido compañeros desde la academia, cada quien tomó rumbos diferentes en la especialidad y nos volvimos a encontrar aquí, cuando me transfirieron como apoyo

-¿Qué sentiste cuando la viste de nuevo?

-Me emocioné, pero los dos hemos cambiado mucho

-Albert ¿Qué crees que pase cuando ve a Terry?

-No lo sé, no sé cómo es él, pero sé que tú correrás a sus brazos.

-Siempre y cuando Susana Marlow no esté en ellos

-No pensemos en más cosas tristes… ¿Quieres bailar?

-¿Correrás el riesgo que te pise el pie?

-Me arriesgo

Recargué mi cabeza en su pecho, Albert olía bien, olía a valor, compromiso, determinación, firmeza, orgullo… entre otras cosas. Terminamos abrazados campaneándonos únicamente…

Mientras pasaban los días Albert se portaba increíble y respetuoso conmigo.

¿A caso estaba haciendo lo mismo que Terry? Había meditado, durante muchas noches, la razón por la cual Terry podía tener un compromiso con Susana. Habiendo tantas mujeres ¿Por qué ella?

-¿Estás nervioso?

-Mucho, no es fácil tener que esperar tantas horas obtener los resultados

-He estado ciega más de tres años… lo que según serían un par de meses se ha postergado casi ocho… y este es el primer gran paso de tres. Ver, tener mi nombre de nuevo y mis niños.

-Te echaré de menos, las noches de cena y baile… tu risa… te extrañaré

-Albert… ¿Podrías hacerme un favor?

-El que quieras.

-Déjame tocar tu rostro, quiero conocerte

-Para qué, estoy horrible, deforme y con una cicatriz enorme

-Ya! Anda…

-Pronto, en cuanto termine la operación y culmine la rehabilitación, me verás

-No, quiero verte ahora. Déjame verte –Extendí mis manos

Tenía la piel tersa, el cabello corto, en algunos momentos cuando bailábamos sentí que tenía barba pero ahora tenía los rastros de un rostro sin afeitar por uno o dos días… raspaba. La rariz afilada, las pestañas largas y cejas gruesas. –No sentí la cicatriz le di un pequeño golpe jugando

-Esa la llevo en el alma… pero como dicen que el rostro es la ventana del alma, creí que la notarías

-Gracias, siempre estaré agradecida contigo.

-Iré cada día al hospital

-Son casi tres semanas.

Durante el proceso de investigación de datos, llamé a la oficina de papá y se portó cortante Deje de estar molestando, mi hija está muerta, no hay posibilidad que sea usted, no es la voz de mi pequeña, esa la llevo en el corazón y no es usted… si vuelve a llamar o a molestar lo pagará muy caro.

Albert y su equipo visitaron a papá, quien se presentó con su abogado. "¿tiene alguna prueba que es Candy?"

Albert me explicó que las personas prefieren vivir la realidad entregar sus esperanzas a un remoto milagro. Le explicó que no, que estaban trabajando en las pruebas y que requerían el apoyo de papá. Les entregó una solicitud de exhumación que prontamente revocó el abogado de la familia Andry porque no había forma de saber mi ADN.

Richard, Leagan y papá obstaculizaron el proceso en Inglaterra. Esa es la razón por la cual tres meses se han convertido en ocho.

-Candy – Albert sostenía mi mano mientras me conducían al quirófano –Aquí estaré.

-Gracias, Albert

-Todo indica que este es el momento oportuno para intervenirte. Me siento honrado de ser yo quien te ayude a recobrar la vista, Candy

-Stear, sé que te he provocado un gran conflicto emocional y ético…

-Shhh no digas nada, a veces para dar las mejores noticias es necesario esperar.

-Sí, tienes razón.

-Ahora es necesario que procures no pensar en nada, en estar tranquila…

Tenía miedo aunque volver a ver es lo que me espera por delante, en el pasado está la realidad, mi falta de visión…

Estuve aislada por tres semanas, sin visitas…

Stear y un grupo de cirujanos se hicieron cargo de mí, existían muchos riesgos porque mi operación correspondía a una parte de mi cerebro y a la retina… la primera era la que preocupaba más.

-Candy, has estado muy bien y hoy retiraremos el vendaje de tus ojos… ¿Estás lista?

-Nerviosa

-Abrirás los ojos lentamente

-Sí

Me retiraron el vendaje.

Las gasas.

Mi corazón al mil por hora

Podía sentir la luz intrusa en la habitación.

Como en cámara lenta fui abriendo mis párpados.

La luz regresó a mi vida…

Jamás olvidaré su imagen, sus manos en los bolsillos de su jeans, botas tipo industriales, una camisola blanca y encima una camisa azul abotonada hasta la altura de su pecho. Amé su sonrisa –Albert –Extendí mis manos hacia él –Stear, puedo verte – Le toqué las manos… Puedo ver! –Los presentes sonreían, felicitaciones por todos y entre todos…

-Tienes visita –Los demás despejaron la habitación, únicamente se quedó Albert y Stear. Mi corazón palpitaba emocionado. Albert abrió la puerta e ingresó una hermosa mujer castaña de ojos color miel

-Es un gusto que todo haya sido un éxito

-¡Karen! – La reconocí por su voz -gracias a ti, también por este milagro

-Te tenemos una sorpresa –Tras ella entraron dos pequeños remolinos

-Mamita! –Camila me enseñó el espacio que dejó su pieza dental y la moneda que le dejó el Ada de los dientes, que en realidad fue Albert. Mi hermoso corazón de chocolate con sus cabellitos rebeldes como el mío y Ulises… un mini Albert

-Vamos niños, mamita debe descansar…

Al dejar el hospital, Stear nos dio muchas recomendaciones e indicaciones – No usar lentes oscuros de baja calidad porque las consecuencias a largo plazo son las enfermedades a la vista, debido a que los lentes de sol "cuneta" no brindan la protección necesaria contra los efectos de los rayos ultravioleta, ocasionando conjuntivitis, degeneración ocular, retinopatía solar, daño en la córnea y catatara, que es la principal causa de ceguera en el mundo…

-Prometo cuidarme y cuidar a mis niños de ese tipo de cosas

-Candy, no más caballos, bicicletas, ejercicio, nada pesado…

-Está bien.

-Cualquier supuración, irritación o molestia, me llamas.

El primer paso de tres… ¡Puedo ver!

-Albert, te debo la vida, no sé cómo pagarte

-No te estoy cobrando…

-Venderé mis sortijas, deben valer mucho.

-Te pedirán las facturas

-Debes conocer algún comprador clandestino

-¿Me crees capaz? Creo que te has equivocado –Dijo sonriente

-No puedo seguir en tu departamento

-¿Ya no te sientes a gusto?

-No es eso, pero no puedo seguir siendo una carga para ti, lo que viene lo podré enfrentar

-¿Ves ese sobre?

-Cuál de todos

-El amarillo

-Sí

-Tómalo y ábrelo

Lo leí. Era la orden de recuperación de identidad. Karen había sugerido que se estudiara y tomara como referencia mis servicios dentales y revocó la apelación de papá para poder hacer la exhumación del cuerpo.

En el expediente en el tercer cúmulo de hojas estaba el resultado de la exhumación y la falta de coincidencia con mi persona. -… ¿Quién es Luisa Flaming?

-Es quien robó tu bolso, tus pertenencias y tu identidad

-Es increíble, se parece a mí

-Exacto, eso explica por qué tu familia creyó que eras tú.

Seguí leyendo frente a la paciencia de Albert …¿Anulación de matrimonio?

-Por deceso y porque emm… Terrence Grandchester ha contraído matrimonio

No estaba lista para esa noticia. No podían abrogar mi matrimonio –Pero ¿Por qué el mío y no el de Susana?

-Sé que te duele, pero aun no estás viva. Él es viudo y recién va a empezar lo más difícil, reclamar lo que te pertenece

-Me duele mucho, Albert. Lo único que me une a él es el recuerdo.

-¿Aún lo amas? – Preguntó poniéndose de pie y mirando por la ventana

¿Lo amaba? –No… lo sé. Creo que me pasará lo que a ti con Karen… ya no soy la misma

-No sé cómo eras antes de estos casi diez meses que estás en mi vida, pero amo a esta Candy que yo conozco

-Albert… yo

-No digas nada, todo este tiempo he sabido que lo amas y que deseas verlo nuevamente…

-Estoy confundida, porque tú y yo hemos pasado tantas cosas juntos que no sé cómo reaccionaré cuando lo vea.

-Me arriesgo, te llevaré a verlo y si te quieres quedar lo aceptaré pero si deseas intentarlo conmigo, Candy, te amo… tengo miedo a perderte

Me acerqué a él, metí mis manos entre sus brazos fuertes y lo abracé por la espalda, mis manos se abrieron abarcando su pecho y mi antebrazo sintió el arma que siempre llevaba en su costado… -No te quiero perder. Él se ha casado con ella, a lo mejor siempre la amó más que a mí.

-Quisiera decir que es un maldito estúpido pero en realidad se lo agradezco, ahora yo tengo una oportunidad contigo…

-¿Cuándo se harán estas notificaciones a él, a mis socios, a mi familia?

-Solicité esta copia de tu expediente a tu abogado para que conocieras los avances… él te llamará en los próximos días…

-No estés triste, no me perderás, te lo prometo

-No, Candy, no prometas, esperaremos a ver qué pasa… recuerda que Terrence puede reaccionar de la manera que tú esperas… pero no has terminado de leer – Se viró hacia mí y me sonrió

-…. ¿Es verdad?

-Sí, y nada me daría más gusto que me permitieras disfrutar de esa bendición

-Oh! Albert, esto es para celebrar… podremos ser una familia, mis niños, tú y yo. Es maravilloso!

Albert dormía en su oficina, yo en su habitación y cuando nos permitían fines de semana con Ulises y Cami, todos dormíamos en la sala.

-¿Está lista?

Mi cuerpo se contraía por los nervios. Recién había obtenido la sentencia recuperando mi identidad y mi abogado debía notificar a mis socios la activación de mis cuentas, los últimos ingresos y manejos de las mismas…

-Mami – Camila metió su manito en mi mano – Albert dijo que vamos a Nueva York

Albert había planeado acompañarme, Karen y los niños también irían, porque aún no somos sus padres adoptivos.