Perdón por no actualizar todo este tiempo, es que tenía tantas cosas que hacer, que no me daba tiempo para poder ponerme a escribir.
Espero les guste.
LA ENCRUCIJADA DEL DESTINO
~CAPITULO IV~
Estaba respirando agitadamente en el suelo, buscando el aire que sus pulmones necesitaban, había estado entrenando desde la mañana y no había parado a descansar si quiera, cuando sintió que el ritmo de su corazón se normalizaba decidió sentarse en el lugar que estaba, para recibir un golpe en la cabeza por parte de un azabache muy molesto.
-¿Quién diablos te dijo que podías descansar? - pregunto muy enojado el ojinegro.
- No tenias por que pegarme Sasuke - sobándose su cabeza - llevamos así desde la mañana solo tomaba un leve descanso.
- No tenemos tiempo que perder, tengo que entrenarte pero parece que a ti te importa un pimiento - sentándose a su lado.
- Teme, no es que no me importe, pero soy humano y necesito descanso.
- Usuratonkashi, ¿quieres ser fuerte?
- ¿Qué?
- ¿Qué si quieres ser fuerte?
- Pues claro.
- ¿Y por qué quieres serlo?
- Para proteger a las personas que me son importantes.
- Es por eso que yo te entreno.
-...
- Te entreno con el fin de que puedas hacerlo, no solo a las personas que quieres, también puedas defenderte.
Naruto se sorprendió por las palabras del ojinegro, jamás pensó que Sasuke sería la persona que le dijera esas palabras y menos de ese modo.
- Pero si no quieres entrenar está bien.
- Claro que si quiero, solo dame cinco minutos.
- Dobe - acostándose en el pasto.
- Naruto, Sasuke-Kun - gritaba la pelirosa.
- Aquí, Sakura - contesto el rubio.
La ojiverde corrió para acercarse a ambos jóvenes quienes la miraban con mucha curiosidad, puesto que por órdenes de Tsunade nadie podía entrar a ese terreno a menos que ella así lo quisiera.
- ¿Sakura qué haces aquí? - pregunto el moreno levantándose.
- Me mando Gondaime.
- ¿Oba-chan?
- Si, me dijo que quería verlos de inmediato en su oficina - ambos jóvenes se regresaron a ver.
- ¿Por qué nos querrá ver? - pregunto el rubio.
- Sera mejor ir a ver que quiere esa vieja alcohólica.
-Oba-chan, ¿para que querías vernos?
- Naruto, te he dicho miles de veces que me dejes de llamar así.
- Vamos, oba-chan sabes que lo hago de cariño.
- Bien, la razón por la cual los he llamado es porque nos han pedido que protejamos una valiosa piedra que se encuentra en el país del cielo.
- ¿País del cielo?, ¿dónde demonios queda eso? - pregunto el ojiazul recibiendo un codazo por parte de Sakura.
- Para que nos haya hecho venir quiere decir que quiere que vayamos nosotros, ¿me equivoco? -pregunto el azabache.
- Exacto, será una buena ocasión para que Naruto emplee lo que hasta ahora ha aprendido.
- Oba-chan.
- Dime.
- Es muy extraño que tú aceptaras ese tipo de misión, por que por lo regular este tipo de misiones se las dejas a la aldea ninja más cercana a ese lugar.
- Lo que pasa es que nos lo ha pedido el regidor de ese lugar, y como Hokage no me podía resistir ante tal petición.
- Ya veo, no tendrá nada que ver todas estas cajas de sake importado de ese lugar.
- Claro que no, me las han regalado.
- Sí, claro, eres una alcohólica y por el sake arias lo que fuera.
- Naruto, ya sacaste boleto - parándose de su asiento siendo detenida por Shizune.
- Naruto, Sasuke será mejor que se alisten para la misión - decía Shizune mientras detenía a Tsunade.
- Adiós oba.-chan - cerrando la puerta tras de sí.
- Un día me va a sacra canas verdes - sentándose en su silla.
- Tsunade-sama, ya conoce a Naruto, le gusta hacer rabiar a la gente.
- Si lo sé.
- Pero está segura que podrán con esta misión.
- Ya son ninjas experimentados, además Sasuke está con ellos, estoy segura que lo harán bien, mientras tanto tengo que ponerme a trabajar.
- Me alegra que diga eso Tsunade-sama.
- Por supuesto tengo que comenzar a beber todo este sake.
Shizune solo atino a caerse estilo anime mientras Tsunade comenzaba a beber de su sabroso sake.
Naruto, Sakura y Sasuke caminaban en dirección de sus casas, la primera en despedirse fue la pelirosa, dejando al rubio y al azabache solos en la calle.
- Creo que yo también me voy teme.
- Si, nos vemos en una hora en las puertas de Konoha, no te vayas quedar dormido, usuratonkashi.
- A veces pienso que te gusta que peleemos.
- Es un gusto hacerlo contigo, nos vemos- comenzando a caminar en dirección a su hogar.
- Este teme - dijo antes de irse a su casa.
Naruto se encontraba alistando su equipaje, cuando su mirada se cruzo con un libro que yacía en su mueble, sonrió al verlo y lo tomo entre sus manos, comenzado a hojearlo detenidamente.
- Me hubiera gustado vieran en lo que me he convertido, mama, papa - observando una foto en la cual estaban el cuarto y su esposa, Kushina.
Durante la pelea que sostuvo contra Pein, el poder del nueve colas se desato apareciendo ocho colas dando a entender que pronto el sello se rompería y el Kyuubi se liberaría, pero cuando todo estaba perdido y estuvo a casi segundos de retirar el sello la mano del cuarto Hokage lo detuvo y este le revelo que era su padre y estaba orgulloso de serlo.
Cuando derroto a Pein, quien no era otro más que Nagato, uno de los aprendices de Jiraya, se decidió en averiguar quién era su madre, ya que no le dio tiempo de preguntárselo a su padre, y una oportunidad se le presento cuando Tsunade, quien ya había despertado de su coma y se encontraba recuerda del todo, le conto acerca de ella, le dijo que se llamaba Kushina Uzumaki, la antigua Kage de la desaparecida aldea remolino, la cual se perdió durante la gran guerra ninja, y aquel libro que era un álbum de fotos contenía todas las fotos de sus padres desde que eran unos niños hasta que se convirtieron en una feliz pareja.
Volteo a ver el reloj, se sorprendió al ver que se le hacía tarde para su misión, se levanto tan rápido como pudo, se coloco su protector en su frente y tomo su mochila.
- Nos vemos, papa, mama - saliendo de su casa con una sonrisa en sus labios.
-¡Naruto, porque rayos llegas tarde! - grito la pelirosa al verlo llegar.
- Lo siento, es que no me di cuenta de la hora.
- Te dije que no te quedaras dormido.
- No me quede dormido teme.
- ¿Entonces por que llegas tarde, dobe?
- Me quede mirando unas fotos.
- ¿Unas fotos?
- Si teme, unas fotos pero ya basta de charla debemos cumplir nuestra misión - saliendo fuera de Konoha.
- Eso me parece muy bien, pero... ¿sabes dónde queda el país del cielo? - comento Sasuke.
- ....- regresándose a l lugar que estaba - ¿Dónde queda?
- Usuratonkashi.
- Naruto no tienes remedio - sacando el mapa de su bolsillo - según este mapa el país del cielo se encuentra a cien kilómetros de la aldea de la nube.
- Y que estamos esperando - dijo el rubio comenzando a correr, siendo seguido por el azabache y la pelirosa.
Llevaban caminando varias horas, el cansancio era notorio en sus rostros, los cuales pedían a gritos un descanso.
- ¿Qué tan lejos esta ese país?
- Según el mapa nos falta la mitad del camino - dijo Sakura.
- ¿No podemos tomar un descanso?
- Dobe, si quieres descansar hazlo después nos puedes alcanzar.
- Tu cállate teme, nadie te pregunto tu opinión.
- Naruto deja de pelear con Sasuke-kun.
- Pero Sakura-chan.
- A veces me pregunto qué tienes en contra de el que te cae tan mal.
Un carruaje se acercaba a lo lejos, en el cual viajaba un joven el cual observo desde su ventana a los tres, poso sus ojos en el rubio, quien por alguna razón le llamo su atención.
- Jaziel.
- ¿Si señor?- contesto el cochero.
- Detente en frete de esos tres jóvenes.
- Como ordene.
El rubio medito durante unos minutos las palabras de su amiga, para luego contestarle.
- Yo no lo odio más bien yo... - no pudo terminar la frase al ver que un carruaje se paro en frente de ellos
Uno de los conductores de bajo del carruaje para abrir la puerta, para que un joven de tez pálida, ojos color marrón y cabello negro verdoso bajara.
- ¿Quién eres tú? - dijo Sasuke con desconfianza.
- Mi nombre es Fye.
- "Que guapo" - pensó Sakura.
-"¿Qué es este?" - pensó Naruto
- ¿Puedo preguntar el porqué de su repentina aparición?
- Los observe desde lejos y pensé que querrían que alguien los llevara, por que supongo que viene de muy lejos.
- Si, venimos de Konoha - contesto la pelirosa.
- ¿Konoha?, así que son ninjas de esa aldea.
- Así es.
- Es un gusto conocer a los ninjas que protegen todo el país del fuego - dijo con una reverencia- podrían decirme sus nombres.
- Por supuesto, mi nombre es Sakura, Haruno Sakura.
- Mucho gusto Sakura-san - besando su mano, logrando que esta se sonrojara.
- Yo me llamo Uchiha Sasuke.
- Un Uchiha, debes ser el último si no me equivoco.
- Correcto.
- Es un placer conocerlo joven Uchiha - dijo para finalmente mirar al rubio - tu...
- Mi nombre es Uzumaki Naruto - alzando su mano para saludarlo.
- Un gusto - contestando el saludo sintiendo un extraño presentimiento y millones de imágenes pasaron por su mente.
- ¿Pasa algo?
- no nada, si quieren puedo llevarlo, ¿A dónde se dirigen?
- Al país del cielo.
- Que coincidencia, mi viaje pasa por ese lugar, si gustan los llevo.
- Pero... no sería demasiado - contesto Sakura.
- Claro que no para mi seria un placer llevarlos.
Naruto y Sakura subieron al carruaje, pero Sasuke se quedo fuera puesto que la desconfianza que había sentido con Fye, era muy fuerte.
- Teme, ¿Qué pasa?- bajándose del carruaje.
- No me da confianza.
- vamos, además si planea algo, somos tres contra uno.
- Tienes razón pero.
- Vamos - tomándolo de la mano. El azabache se sonrojo levemente por el acto, sintiendo una agradable sensación en su interior.
- Usuratonkashi - soltando su mano y subiendo al carruaje.
-Bien aho... - estaba a punto de caer cuando fue sujetado por Fye.
- Cuidado, puedes lastimarte si te caes.
- G... Gracias - soltándose del abrazo de Fye, lo cual provoco una serie de celos en el azabache al ver sonreír al rubio con el peli verde.
- Sasuke-kun, ¿te pasa algo?
- No nada.
- Seguro es que pareciera como si algo o alguien te hubiera hecho enojar.
- No es nada, ya te dije.
- Déjalo Sakura ya sabes cómo es el teme- sentándose.
- Parece que se llevan bien - sentándose al lado del rubio.
- Si hemos sido amigos desde la academia - hablo Sakura.
- Y tu Sasuke, ¿Qué me cuentas? - dijo mientras el azabache lo ignoraba.
- ¿Qué quieres que te cuente?... Que a los 7 años mi hermano mato a todo nuestro clan por culpa del consejo, a los 12 me fui con Orochimaru buscando poder, a los 16 lo mate y me uní al Akatsuki y a los 17 regrese a Konoha para entrenar a este dobe, ¿algo más?
- No nada -observándolo.
- Teme eso sobraba.
- Cállate dobe.
- Y tu Naruto - acercándose a él- ¿Qué me cuentas de tu vida? - rozando su mano con la del rubio ganándose una mirada de odio del ojinegro.
- Pues, mi niñez no fue lo que yo llamaría feliz.
- ¿Y eso por qué?
- Es que dentro de mí hay algo que los asuntaba, pero con el correr de los años me fui ganado poco a poco su confianza y su amistad y ahora la aldea me quiere.
- Debes ser - tomando sus manos y mirándolo con gran admiración - porque res un poderoso ninja y además - mirándolo de forma seductora - debes tener a todo Konoha tras de ti con lo guapo que eres.
- ¿He?...
-"Ahora si te la ganaste"- a punto de lanzársele al peli verde.
- Como crees - soltando sus manos - el que las trae así es el teme - señalando al azabache.
- Ya veo - dijo pegándose más al rubio logrando que el azabache se pusiera mas celoso de lo que estaba.
Después de unas horas viajando en el carruaje, entre risas, celos por parte del azabache, miradas y gestos seductores por parte de Fye con el rubio y una Sakura fuera de lugar llegaron a su destino: "El país del cielo"
- Señor hemos llegado - dijo Jaziel deteniendo el carruaje.
- Gracias Jaziel - volteando a ver a los tres - Bien, hemos llegado a su destino.
Los tres bajaron del carruaje siendo el ultimo el rubio quien para sorpresa de los otros dos, su mano fue sujetada por Fye, tal cual lo hace un príncipe al ayudar a una princesa a bajar, ganándose el odio total del azabache por el acto.
- Debes tener cuidado o te caerás.
- Sí, claro - ya en el suelo soltó la mano del Fye dedicándole una sonrisa para después ir junto a Sasuke y Sakura.
- Creo que es hora de despedirnos - dijo Fye.
- Gracias por todo - contesto Sakura.
- Fue un placer linda.
- Nos veremos después - hablo el ojiazul.
- Tenlo por seguro Naru-chan.
- ¿Naru-chan? - dijo en un susurro casi inaudible el azabache.
- ¿Puedo llamarte así?
- ... Claro... Supongo.
- Bien nos vemos, Sakura, Naruto... Sasuke-kun.
- Ya lo veremos - dijo viendo como el peli verde se marchaba.
- Bien, tenemos que llegar con el regidor del país antes de que oscurezca más.
- Si - dijo el rubio.
- Oi, Naruto.
- ¿Qué quieres teme? - Sasuke comenzó a alborotar el cabello del rubio para después seguir a Sakura - ¿Por qué hiciste eso?
-...- No contesto - "Por que eres mío y no dejare que alguien más te toque" - pensó para sus adentros.
- ¡Teme, contéstame! - siguiendo al azabache y a la pelirosa.
Fye entro en la gran sala del castillo, siendo recibido por los sirvientes, quienes esperaban su llegada desde hace horas.
- Bienvenido, Príncipe Fye.
- Buenas noches - contesto.
- Hijo al fin llegas.
- Madre, perdón por la tardanza, es que tuve algunos inconvenientes durante el viaje.
- ¿Qué clase de inconvenientes? - abrazando a su hijo.
- Nada de lo cual usted deba preocuparse - soltando el abrazo.
- ¿Cenaras con tu padre y conmigo?
- Madre, no me apetece cenar esta noche, me daré un baño y me iré a acostar.
- De acuerdo que tengas buena noche.
- Gracias, usted también madre - terminando con una reverencia, para encaminarse hacia su cuarto.
Después de tomarse su tiempo en el baño, y relajarse lo suficiente para poder conciliar el sueño, salió del baño con una bata y unos bóxers negros, encendió un cigarro, para salir al balcón de su cuarto y observar todo el reino desde ahí.
- ¿Quién iba a pensar que me encontraría a "esa" persona de esa forma? - sonriendo - Y que justamente estaría con "el"
Apago su cigarrillo en el balcón, para sonreír nuevamente y dejar ver una mirada fría y calculadora en su rostro.
- Ya veremos quien gana esta vez, Dark-sama.
Regresando a su cuarto, para quizá, dormir como nunca en su vida.
Continuara....
Por fin termine el capitulo, ahora mas incógnitas se han abierto...
¿Quién será Fye?, ¿Qué quiere con Naruto?, ¿Quién es Dark?
Son las preguntas que conforme se desarrolle la historia se irán Revelando, por el momento me despido de ustedes mis queridos lectores, nos leemos después.
Nos vemos.
"Lo que más deseo en esta vida son tus besos, por que sin ellos muero, por que sin ellos no hay vida"
Celeste_Kairi
