Salimos muy temprano porque Albert y Karen tenían pendientes en la agencia
No importaba cuán desvelados estábamos de la reunión con mi familia, horas antes.
La camioneta estaba repleta de juguetes y ropa para los niños.
Karen estuvo presente porque Camila amaba a su tía Karen y papá aprovechó para ordenarle que agilizara el trámite de adopción.
Karen, al igual que mi familia, se sorprendió que Cami y Ulises le llamaran papá a Albert. Sus ojos observaban cada movimiento de Ulises en relación con Albert.
Eso confirmaba que había perdido a Albert, sentimentalmente, para siempre y me sentía culpable por ello. Deseaba hacerme a un lado para brindarles la felicidad que ellos merecían.
Entre Albert y ella, no solo había una amistad de tiempo atrás que los unía sino la madurez de aceptar que no estarían juntos, en el pasado fue ella quien dejó a Albert, él tuvo otra relación sentimental nada seria…
Fue la última en despedirse.
Acosté a los niños y ella abrazó a Albert deseándole toda la felicidad existente y posible. No permitió que él la acompañara hasta su habitación y yo agradecí ese gesto y comprensión femenina de parte de ella.
Albert y yo teníamos mucho qué platicar. Nos tumbamos en el sofá después de medio recoger las envolturas de los regalos que mis hermanas generosamente les trajeron a los niños. Mamá y papá los llenaron de ropa y sus tíos de dinero.
Parecíamos una pareja normal, sin servicio y después de una fiesta infantil –¿De dónde sacó el deseo de ser un Sir?
Reí – Cuando vagábamos por las calles pidiendo dinero les contaba historias de fantasías, ellos eran príncipes que luchaban contra dragones, Cami entendía el mensaje de las hadas y así…
-Ya veo, y Terrence era el príncipe en tus cuentos
-Sí.
-Eres muy buena, Candy, nunca cambies
-¿Te enfadó lo que hizo Ulises?
-No, para nada, me enterneció y me puso un reto muy grande, Terrence será su Majestad pero yo quiero ser su héroe…
-Serás su padre, amor. Eso es más que un Rey a quien servir y a un Héroe a quien admirar, serás su más grande ejemplo a quien él desee imitar.
Pasó su brazo sobre mi hombro y besó mi sien. – Te amo.
-¿No te diste cuenta, verdad cariño?
-¿Seguimos en el tema del Sir?
-Sip
-Claro que me di cuenta y se me hincha el pecho de orgullo
-Unió el nombre de mi padre con el tuyo y se puso tu apellido
-Cuando tengamos el papel de adopción le pondremos ese nombre
-¿Cambiaremos el de Cami?
-No, solo añadiremos Candy, no Candice, como la princesa de sus cuentos e historias.
-Me emociona pensar en nuestro futuro
-Y a mí en que seas mi esposa- Albert y yo no habíamos pasado noche juntos y él me dio a entender que no pasaríamos hasta estar casados, siempre fue una ilusión esperarse hasta la noche de bodas.
No tocamos el tema de que yo no era virgen, eso estaba más que obvio y me hizo sentir amada y deseada. –Hermosa, es necesario que sepas que yo no tengo la misma economía que tú y tus padres, pero soy responsable y trabajador, no quiero que se meta en tu cabecita la idea que quiero tu dinero, sé que no podré darte los lujos a los que estás acostumbrada pero viviremos bien, mis ingresos son buenos y cuento con el departamento, es amplio y cómodo, podemos hacer los cambios necesarios para las habitaciones de los niños y tengo una propiedad de 1 ½ acres en las afueras de Nueva Jersey, herencia de mis madre.
-Albert, sé que es lo que tienes porque me lo has brindado todo desde que nos conocemos. Y ahora ya podemos disponer de lo que yo tengo
-No, no princesa, no quiero que tu familia crea que esa es la razón de estar contigo
-Sé que no lo harán…
Me llevó mucho tiempo convencerlo de que podemos usar mis recursos y aunque dijo está bien sé que mantiene sus reservas – Quiero que formalicemos nuestra relación, te llevaré a conocer a mi única hermana, se llevarán bien.
…
Albert se oponía a que viviera en un lugar diferente.
Aunque mis padres no mencionaron nada al respecto en cuanto se enteraron sabía que eso no les agradaba. –No quiero que te expongas, estamos tras la pista de gente que no se quedará tranquila… comprende
-Al, sé que no te incomoda mi presencia pero…
-Shht, amor, no hay peros y para que no te sientas incómoda, agilizaremos la boda
-¿En verdad? Mi amor…
-Sí, ¿te parece bien en dos meses?
-Es mucho esperar – Sonreí- Albert, te amo.
Nos besamos.
Mis padres, hermanas con sus respectivos novios y Grace la hermana de Albert viajaron hasta Massachusetts para celebrar nuestro compromiso.
-¿Cómo va el caso? –preguntó Grace. Mis padres conocían poco al respecto y mis hermanas creían que estaba aquí por Albert y en espera de la custodia de mis pequeños.
-Ya tenemos pistas concretas y pronto esos hombres estarán tras las rejas…
-¿Cuáles hombres? – Preguntó Annie
-Los que raptaron a Candy, a Cami y Ulises. Creemos que tienen a más personas
-¿Tratantes de personas?
-Los ponen a pedir dinero en las afueras de templos, capillas, parques… no se exponen en centros comerciales o lugares en donde la vigilancia sea constante
-¿Qué es lo que ha retrasado tanto su captura?
-Que la gente que está bajo su yugo no coopera, es comprensible porque están vigilados, nos está costando dar con ellos. Son halcones que están vigilando a sus presas y en cuanto notan algo extraño cambian de estrategia.
-Que lamentable que en pleno siglo XXII aun haya esclavistas – dijo mamá
-Sí, no justifica en nada pensar que es un problema social de todo el mundo. Se han realizado muchas campañas en contra de la trata de personas pero los esfuerzos parecen no rendir los frutos tan esperados en el tiempo deseado. La lucha contra la trata de personas no debe considerarse solamente responsabilidad de las autoridades. Los ciudadanos comunes pueden ayudar a combatir ese delito siendo conscientes del problema y asegurándose de que la penosa situación de las víctimas no pase inadvertida.
-¿Qué podemos hacer para ayudar?
-Cuento con una fundación – dijo mamá –Algo podemos hacer
-En mi experiencia yo tenía temor, porque muchas veces me amenazaron con la muerte, decían que tal vez no servían mis ojos pero sí mi riñón, hígado, es decir mis órganos. Otra cosa que intentamos algunas veces los niños y yo fue que alguien nos ayudara, pero la gente muestra desconfianza o no desea meterse en problemas, creo que si nos mantenemos alerta de nuestro entorno, es decir si vemos algo que, a nuestro entender, puede estar relacionado con la trata de personas, debemos avisar a la policía. Las sospechas pueden despertarse en el lugar de trabajo o en la vida privada; recordar que puede haber víctimas de la trata en diversos sectores. Si no se está seguro, es mejor equivocarse que dejar que otra víctima siga esclavizada.
-Tienes razón Candy. –Mencionó Archie- Les leeré lo que recién encontré en la web acerca del tema: "usted y sus amigos pueden sumarse a la Campaña Corazón Azul contra la trata de personas, dirigida por la UNODC, visitando el sitio blueheart Esa iniciativa internacional actúa sensibilizando a la opinión pública acerca de la difícil situación de las víctimas y obteniendo apoyo político para perseguir a los delincuentes involucrados en la trata de personas" También podemos apoyar al Fondo Fiduciario de las Naciones Unidas de contribuciones voluntarias para las víctimas de la trata de personas, especialmente mujeres y niños ( humantraffickingfund), que recauda dinero para ayudar a organizaciones de base que colaboran con los sobrevivientes de ese delito.
-Es interesante y creo que debemos tomar conciencia, mis pequeños y yo aún no estamos libres de esto; no sé cuántas personas más estén en manos de esta terrible organización de delincuentes, yo al menos recuerdo que entre nosotros estaban otros ocho o diez niños más, habían algunos ancianos y mencionaban mujeres para explotación sexual.
-Gracias a Dios que ya estás con nosotros, mi vida.
A veces las cosas pasan para poder reconocer y recapacitar en nuestra forma de vida. Todo esto ha sido un proceso muy difícil para mí. Gracias a Dios por la vida de mi futuro esposo y de todos aquellos que se han involucrado en mi caso, aunque al principio no creían en nuestra palabra Karen y Albert decidieron hacer lo correcto.
Sé que existen personas, en todo el mundo, que han perdido más que yo, toda mi vida me dolerá que por culpa de personas insensibles perdiera al amor de mi vida, Terrence Grandchester. Lo que me arrebataron fue más que la libertad, me condenaron a vivir angustia, depresión, enfermedad y muchas cosas más por su deseo de riqueza…
-Sé que esto es una triste realidad pero hay que recordar que estamos aquí para celebrar a mi hermana y a Albert que se nos casan pronto!
Eliza tenía razón, de las tres hijas de los Andry, yo era la única que me había casado y ya iba por mis segundas nupcias…
Albert se portó romántico.
Fue una noche de ensueño
Por mucho que intentaba no lograba apartar de mi mente a la primera emoción que sentí cuando mi primer compromiso, no quería opacar con el recuerdo y el resentimiento este momento. Me dispuse a disfrutar.
-Será un placer tenerte en la Familia Andry, Albert ¿Cuándo se casarán?
-En dos meses. El proceso de adopción se concluye cuando entreguemos nuestra partida civil.
-¿Dos meses? Candy es muy pronto, no nos queda casi nada de tiempo
-Queremos algo sencillo, mamá. No sé algunos amigos íntimos, la familia más cercana.
-Te ayudaremos a organizar una boda de ensueño.
Los días pasaban pronto, la ayuda oportuna de mamá, mis hermanas, Grace y mi experiencia facilitaban muchas cosas.
-¿Qué pasa, amor?
-Estoy preocupado
-¿Por la boda?
-No, mi amor, eso me emociona, sino porque hemos atrapado a un integrante de los tratantes
-Eso es bueno, ¿por qué estás preocupado? Son buenas noticias
-Porque en tres semanas nos casaremos y si inicia el proceso de declaraciones creo que no podremos realizar nuestro viaje de bodas.
-Sé que es importante para ti también, solo la pospondremos en caso de ser necesario.
-Sí, cariño, no tardarán en enviarte un citatorio para que lo reconozcas e inicie el proceso.
-¿Crees que esto les afecte a Cami y a Ulises?
-Espero que las terapias psicológicas les ayuden en este momento.
Lo abracé, era tiempo de infundirle el ánimo así como él lo había hecho en días pasados.
Mis hermanas llegaron pasada una semana de la noticia de que habían capturado a un malhechor - ¿Invitarás a Terry? – Annie rotulaba, con su hermosa caligrafía los sobres de las invitaciones
-¿Debería hacerlo?
-No sé, él sí nos invitó a su boda
-¿Y se presentaron?
-Mamá se resistió mucho, pero papá dijo que era algo en lo que debían apoyar a un socio… creo que lo hizo más porque se sintió obligado
El sonido del timbre interrumpió nuestra indecisión
-Hola, Candy
-Adelante Karen, mis hermanas que han venido de Nueva York para ayudarme en algunas cosas de la boda
-¡qué bien! – Se asomó y saludó a su estilo – Necesito platicar contigo
-Claro! ¿Es en relación de que los niños puedan o no reconocer a la persona?
-Emm, no… Ummm… oh… uff. De mujer a mujer
-Está bien, ven conmigo a la oficina de Albert.
No estaba preparada para que Karen me abriera su corazón y externara sus sentimientos, no a dos semanas de mi boda.
-Amé a Albert con todo mi corazón, ambos tenemos la misma vocación y sentimos el mismo deber de ayudar a los demás. Cuando tomamos nuestros rumbos decidimos terminar nuestra relación y yo le insistí en pasar una noche con él como despedida, sé que es algo cursi e infantil... Su madre lo formó en el deseo de hacer las cosas bien y él deseaba casarse antes de estar conmigo. –Le escuchaba en silencio – Él se quedó en Nueva Jersey y yo me fui más lejos… pero quedé embarazada de él .- Esa confesión me dejó helada. Abrí mi boca para preguntar y ella continúo – No digas nada, no aún… yo no quería que él lo supiera, que mis padres lo supieran, tenía un futuro brillante y muchas ambiciones, así que di a mi hijo en adopción en cuanto nació. No supe más de él y cuando intenté buscar a la pareja que les entregué a mi hijo, no tenía cara para pedírselos, quise decírselo a Albert y que él me ayudara… esa es la razón por la cual yo pedí que trasladaran a Albert para acá… los días pasaron y así sumaron meses y algunos años. Nunca reuní el valor para decirle lo que había hecho y que hay un hijo de él desaparecido – Mi mente no podía comprender que Albert era papá y él no lo sabía, tampoco podía imaginarme a Karen sola, sin apoyo y entregando a su hijo.. no quería juzgarla pero mi mente decía que era una persona insensible y egoísta – Me involucré en servicios sociales y realicé una tesis para especializarme… Otro compañero me ayudó a rastrear a los padres adoptivos de mi hijo Ian, así le llamé durante mi embarazo, ellos murieron en un trágico accidente y …
-Karen, es triste lo que me estás diciendo, Albert debe conocer la verdad
-No me interrumpas, Candy, porque no creo reunir nuevamente el valor para decirlo… - Respiró y yo afirmé con mi cabeza – Cuando Albert me contó tu historia y lo de los dos pequeños me interesé en ayudarles y Ulises sí tiene a alguien que reclame su paternidad.
-No, no Karen, Ulises es mi hijo, no me lo pueden quitar, el proceso de investigación se cerró meses atrás y estamos esperando la partida de matrimonio, en dos semanas él y Cami serán legalmente nuestros hijos – Me sentí herida, triste y con la probabilidad en puerta de perder a uno de mis pequeños.
-¿No te das cuenta lo que intento decirte?
Las piezas se acomodaron: Un hijo perdido, Karen y su confesión, Albert… investigación… -¡Por Dios Santo! Karen…. Intentas decirme que Ulises es ¿Ian?
-Sí… y no sé si sigas pensando en que Albert debería saberlo
-¿Desde cuándo lo sabes?
-A los pocos días. Intenté conquistar nuevamente a Albert pero me alejé pensando que jamás me perdonaría lo que hice, luego noté que él se sentía atraído por ti, creí que era por tu condición de que no podías ver, pero cuando hablaba de ti lo hacía emocionado, estaba más sonriente que de costumbre… estaba nuevamente enamorado
-Él te habría ayudado, -Pensé en no hablar de mis sentimientos; y esta confesión de Albert enamorado como un adolescente la habría disfrutado más en otro momento.
-Lo sé, ahora lo sé.
-¿Cómo supiste que Ulises es tu hijo?
-Al pensar en mi hijo y la probable edad que tendría decidí en hacerle una prueba de ADN, como resultado de una catarsis emocional, pedí que comparan mi ADN con el de él y Sainz me ayudó para que Albert, con la excusa de análisis a toda la corporación se hiciera el propio... Candy, no quiero herirte, aquí están los resultados.
-Me estás hiriendo, no sé por qué haces esto, ahora…
-Perdóname…
-¿Qué es lo que deseas? Recuperar a Albert, a tu hijo! …- Le hablé herida, lastimada y con el tono un poco elevado… respiré y la miré dolida sin la altivez que la caracterizaba - Perdóname Karen, debiste sufrir mucho
-No puedo recuperar a Albert porque él te ama, eres la mujer perfecta para él y Ulises los ama como padres, no puedo hacerle esto – Rompió en llanto…
Sabía que el nombre de Karen no podía mantenerse desasociado de mi dolor… ¿Por qué? ¿Qué debía hacer?
La abracé e intenté consolar su dolor.
Albert llamó a la puerta y no recibió respuesta.
Ingresó sin avisar. -¿Todo bien?
Lo miré y moví la cabeza diciendo que no. Él tiene todo el derecho de saber lo que pasó.- Karen tiene algo importante qué decirte
-Candy, no, no puedo
-Sí, yo te apoyaré.
Narró muchos eventos que a mí me había omitido pero que ella y Albert tenían en común. Su rostro se desencajó y respiró profundo antes de hablar – Karen ¿Me estás diciendo que tengo un hijo y que está perdido?
Nunca lo había visto salirse de su control, pero no era un tema fácil de asimilar lo que Karen estaba mencionando –Amor, no te exaltes, escúchala – Tenía duda si quedarme y apoyarlo o brindarle el tiempo que necesitaba para hablar con ella…tal como él me dio la confianza de hacerlo con Terry
Golpeó con la mano cerrada el muro de concreto, se escuchó tan fuerte que creí que pudo fracturarse la mano –Albert, esto es difícil para mí… no sé si hice bien al venir y decirte
-¿Por qué? ¿Por qué? – La agarró del brazo y le gritó – Dime! Karen me estás destrozando… no tienes idea de cuánto te amé! Conocías mi sueño de formar una familia y ahora me sales con esto… ¡Rayos! –Golpeó repetidas veces la pared hasta que su mano comenzó a sangrar
-Basta, amor. Te harás daño – Intenté detenerlo o salir, pero él me impidió ambas cosas.
-Albert no debí decirte- Karen salió dejándonos solos. Mis hermanas ingresaron espantadas por los gritos y los golpes en la pared.
Annie corrió por el botiquín de primero auxilios y Eliza corrió a la cocina por hielos –No lo sabía, amor… Maldita sea! No sé qué hacer…
-Cariño,- Karen no le dijo quién era el hijo de ambos y no quería verlo sufrir así que se lo dije – Karen trajo esto – Le di los resultados de los exámenes de ADN y los dejó sobre la mesa sin revisar– Vamos a que te revisen la mano y hablaremos más tarde.
Le hicieron las curaciones necesarias para que la piel se cerrara y vendaron su mano. –Gracias a Dios no fue una fractura, ¿Te imaginas nuestra boda con una férula en tu mano?
-Lo siento si te asusté
-Sí lo hiciste
Mis hermanas nos dieron oportunidad de hablar y prometieron encargarse del tema de las invitaciones para que no me preocupara por ello. –Recuéstate, te traeré la cena aquí
-Solamente es la mano
-¿No te duele el alma?
-¿Recuerdas la cicatriz que te mencioné?
-Sí, ¿Te referías a ella?
-Ajá… Candy, mi madre nos enseñó a no entregarnos sino hasta el matrimonio… no importaba si se trataba de mi hermana o de mí, siempre fue la misma enseñanza… crecimos con el pensamiento que papá se ausentaba por razones de trabajo, mi madre se embarazó estando en la universidad, estaban enamorados y yo fui el resultado de su amor… él la abandonó al saber que me esperaba; después de un tiempo la buscó y formamos una familia; jamás se quiso casar con mi madre… él ya tenía su familia. Mi madre lo aceptó sin saber que él tenía otros hijos y se embarazó de Grace… yo me juré formar mi familia con la mujer que amara y que me correspondiera, no tener hijos por aquí o por allá… ¿Me comprendes?
-Sí, mi amor. Karen se espantó al verte así de mal y no concluyó lo que te iba a decir. Ella creyó que era difícil decirte que tú y ella tienen un hijo… pero en fin, también que ese hijo está muy cerca de ti y de mi… y también te dice ¡papá!
Por las gesticulaciones estaba meditando de quién se podría tratar – No es posible – Creo que rió de histeria y tranquilidad – Dios es bueno…
-Sí, sin saber lo trajo a ti – Por eso se parecía tanto a él… un mini Albert.
-Mi amor, ¿Esto cambia nuestros planes?
-No, pero creo que es conveniente que tengas un acuerdo con Karen
-Precisamente eso es lo que no deseaba en mi vida, que si pasaba una situación así, mis hijos no tuvieran que vivir en hogares separados.
-Lo hablaremos con ella y llegaremos al mejor trato… lo que no sé es cómo vas a tratar con ella de aquí hacia el futuro.
-Gracias, princesa, por amar a mi hijo sin saber que era mío
-Nuestro hijo… él escogió su nombre W. Albert Andrew
-Hermosa, te amo.
En verdad, gracias por sus comentarios y por leer.
Bonito día
