Tenía frente a mí una charola, una hamburguesa y una bolsa con patatas fritas.

Con mis dientes abrí el sobre que contenía salsa cátsup…

Me quité las gafas y me las puse sobre la cabeza.

Sumergí una tira de patata y la levanté hasta tenerla frente a mis ojos.

-¿Quieres probarlas? – Me miró y sonrió

-Parece un dejavú – Sonreí y él aceptó mi ofrecimiento – Sin manchas…- Dijo con la patata aún en la boca

-Candy, gracias

-¿Por la patata? – Sonreí

-Emmm… sí… pero no ésta Señaló su boca – Sino la de aquella vez en Londres

Sonreí – Terry – Respiré profundo – Me encantan tus ojos y tu voz

Juntó sus cejas y rió tan fuerte que echó la cabeza para atrás – Candice White Andry, te amo… eres la mujer más maravillosa, en verdad, Candy, te amo

-William ¿Has empacado todo?

-Sí, mamá – Me respondió desde el despacho de Albert

-Ayúdame a cerrar mi valija, mamá, aun no termino de alisarme el cabello – Dijo en alto Camila desde el cuarto de baño

-Está bien, pero no demores más, el chofer no tardará en pasar

Pasaríamos el verano en Inglaterra y ellos se establecerían en la casa de Inglaterra. Jonah se quedaría conmigo en América por medio año más antes de dar alcance a sus hermanos en el viejo continente.

Seguramente me preguntarás ¿Qué pasó con Terrence?

Bueno, ese día de la patata frita hablamos por largas horas.

Pasamos la noche juntos… pero no de la forma en la que te imaginas… Un poco más de diez años no se resumen en unas cuantas horas.

-¿Por qué te hundiste en el vicio?

-Porque me di cuenta que era un estúpido inmaduro, tuve el pretexto perfecto para hacerlo, aunque quienes me ayudaron me dijeron que no era válido. Nunca dejé a Susana porque era una relación codependiente sentía que no podía estar sin ella y tampoco con ella. Era algo enfermizo y obsesivo; pero eso no fue lo que me hizo odiar mi vida sino tu ausencia. La codependecia que tenía hacia ella me hacía alejare de mí y luego buscarle, podíamos pasar todo el día peleando pero ambos queríamos estar así, juntos…

-¿La amabas?

-No, no era amor, era una mezcla rara de pasión desenfrenado, era la adrenalina por ser descubiertos, lo sé es algo estúpido, pero en cierta forma me sentía con la carga moral de permanecer a su lado, estuvimos juntos desde el colegio, existieron momentos en los cuales ella tenía a alguien pero eso a mí no me importaba le buscaba sin reparar en que le podía meter en problemas y ella hacía lo mismo, así fue todo el tiempo… lamento lastimarte y te ruego que me perdones por todo el daño que te ocasionamos. –Lo miré sin responder y seguí preguntando

-¿Por qué no paraste cuando me tuviste a mí?– En cualquier otro momento me habría irritado y no podría hablarlo tranquila; pero este diálogo era entre exs y personas maduras.

-No tienes idea de lo mucho que me he arrepentido. No existen palabras para describir mi pésimo comportamiento contigo, a ti ha sido la única mujer que he amado. Con quien no dudé en llevarla ante el altar y jurarle amor para toda la vida. Como lo mencionó Albert, Candy es de esas mujeres que te atrapan para toda la vida, es de quien no quieres separarte ni para ir a trabajar

-Albert ¿Dijo eso? ¿Cuándo?

-Albert me ayudó a salir de mi depresión y de mis vicios. Él y Mark me enseñaron a valorar la vida

-Nunca lo supe… es por eso que durante el proceso en contra de Santiago estuviste en constante contacto con él ¿Verdad?

-Sí, me apena reconocer que él tuvo más interés en mí que yo mismo… Fue una gran persona.

-Sí, lo fue – Dije satisfecha de quien fue mi esposo. – Ay! Terry no sé si puedo decir que ha sido justo o injusto todo lo que vivimos pero es tiempo de darle vuelta a la página, el tiempo no se detiene y ahora me doy cuenta cuánto he perdido de él

-Sé que no puedo pedirte una nueva oportunidad, no la merezco pero quiero que sepas que si la vida me diera una nueva contigo no la desperdiciaría, pero sé que no, no es posible. O, ¿Sí? – miré en sus ojos la tristeza de su alma, quería levantarme de mi asiento y abrazarlo, pero no estaba segura de que sería la mejor decisión aunque puedo reconocer que jamás dejó de ser alguien especial para mí… te echaré de menos

-Yo no – sus tristes ojos azules expresaron su desconcierto y su aceptación de mi decisión

-Lo respetaré, te lo prometo

-No te extrañaré porque aún te quiero en mi vida – Conocía las diferentes formas en las que Terry expresaba su sentir con la mirada, me encanta ver esos ojitos azules ser tan expresivos…

Me abrazó tan fuerte que lastimaba, no le interrumpí porque era nuevamente nuestro momento…

¿Qué sería la vida sin las segundas oportunidades?

La vida me dio una segunda oportunidad al permitirme ser adoptada por la familia Andry.

Tuve una segunda oportunidad de amar y ser amada al conocer a Albert.

Mis hijos tuvieron una segunda oportunidad, al igual que yo, de vivir en un núcleo familiar.

William Albert tuvo la dicha de conocer a su verdadero padre, Albert, después de conocerlo por primera vez como su papá adoptivo…

Incluso Susana tiene una segunda oportunidad de corregir su mal camino…

Pero no todas las personas tienen la dicha de una segunda oportunidad, Albert no tuvo una segunda oportunidad, él hizo que su vida y única oportunidad valieran la pena porque sus valores e integridad le permitieron vivirla plena y satisfecha mientras estuvo entre nosotros. Dedicó su vida a enseñar a hacer lo correcto.

Santiago no tuvo una segunda oportunidad para resarcir su mal camino.

Todos, mientras exista la posibilidad podemos tener una segunda oportunidad.

Así que si la vida nos brindaba una segunda oportunidad a Terry y a mí ¿Por qué no tomarla?

Cuando los ciclos se cierran, la mayoría de las veces producen una sensación de paz y en otras duelen.

-Lo único que Santiago debía hacer era tomar el dinero y correr… pero a él se le conmovió el corazón y regresó por un pequeño… yo le esperaba en la puerta secreta que nos sacaría sin problema… no fuiste la única que perdió a alguien esa noche

-Lo sé, pero a diferencia de Santiago, Albert entregó su vida por el bien

-Santiago no debió regresar, solo tenía que correr, yo intenté convencerlo y mírame, soy el resultado de su flaqueza.

-Susana, si en verdad amabas a Santiago ¿Por qué te casaste con Terry?

-Porque soy una jodida estúpida, no hay palabras para describirme…

-Hiciste mucho daño, no solamente a mí, sino a ti misma

-Candy, Albert murió intentando ayudar a Santiago, bueno, no precisamente a él sino a un pequeño

-¿Por qué, Susana? ¿Por qué cometieron ese crimen tan atroz?

-No lo sé… en verdad, no lo sé

El ciclo con Susana Marlow se cerró al momento que se levantó y dijo "Adiós"

Por mucho que me duela, mi ciclo con Terry también fue doloroso cuando cerró, y aunque tengo dudas en que sea probable poder abrirse me llena de ilusión. No cabe la duda que quiera intentarlo de nuevo ahora que mis hijos ingresan a la universidad o por temor de experimentar la soledad, sé que no, porque en verdad aun guardo sentimientos por él.

….

-Dense prisa, el chofer no debe demorar por mucho tiempo

Mi padre llegó a casa casi al mismo tiempo que Terry. Todos nuestros familiares se guardaron sus opiniones al respecto de nuestra decisión, menos mis hijos, ellos estaban en completo acuerdo y le apreciaban así como Terry correspondía el afecto.

Nuestro acuerdo era solamente entre él y yo, nada se modificaría y nos casaríamos por segunda vez en Inglaterra.

La casa que me heredó Elroy sería para mis hijos, así como las propiedades en América.

Terry y yo viviríamos en su lujoso departamento y compraríamos una pequeña propiedad para establecernos. Queríamos una vida tranquila sin lujos y sin tantos sirvientes, queríamos una vida normal a los demás.

Jonah sería el único que viviría con nosotros en lo que ingresaba a la preparatoria.

Bueno… esos eran nuestros planes cuando platicamos con mis hijos…

Sí nos casamos pero en América.

Tuvimos una luna de miel hermosa en Brasil por casi tres meses…. Debíamos recuperar mucho tiempo ¿No?

-Solo me faltó el aire

-Te has puesto pálida, toma asiento

-Creo que es porque no hemos tomado alimentos

-Candy, comimos hace dos horas ¿Tienes apetito?

-Sí, como si no hubiera probado alimento en mucho tiempo.

-Vamos, comeremos y después te llevaré al servicio médico.

-No es para tanto, solo es que tengo hambre… Terry …Tenemos hambre

Amo su mirada que expresa desconcierto - ¿Quiénes tienen hambres? … Por Dios! Por Dios, es verdad? Me estás diciendo que …

Reí – Sí, tu hijo y yo tenemos hambre…

Debido a mi estado de gestación y porque mi madre y Eleonor morían por estar junto a mí es que nos quedaremos algunos meses extra, y por Jonah para que concluya sin demoras el colegio.

Estoy contenta, feliz, emocionada… es un nuevo inicio… Una nueva oportunidad.

-Mamá, ya llegó el chofer….

Bien, les dejo… es momento de ir al aeropuerto a dejar a los chicos, viajaran a Inglaterra y no nos veremos hasta que el bebé nazca…

Me duele separarme de ellos porque la primera vez que sucedió pasaron muchas tragedias. Sé que ahora es diferente

-Mamá, es momento de irnos

-Ya voy Camila, dame un segundo

Les deseo lo mejor de la vida, si tienen una segunda oportunidad en cualquiera que sea el caso, aprovéchenla, disfrútenla, no sabemos si la vida nos volverá a poner en la misma posición dos veces…

Si en ustedes está el deseo de brindar una segunda oportunidad, no lo duden… háganlo… todos merecemos una segunda oportunidad… y también perdonar y ser perdonados

Con amor,

Candy.


Gracias por leer.