Los derechos de autor de Harry Potter le pertenecen a J.K. Rowling
Cuando Harry y Ginny entraron por la puerta, se encontraron con una sencilla habitación, solo con dos butacas y una mesa de centro.
Ginny se preguntaba para que la necesitara Harry. No se le ocurría nada. Pero no podía ser nada grave. Entonces, ¿Por qué estaba tan nervioso?
-Esto…Ginny…Yo quería…Quiero decir…-balboseaba el pobre chico.
Ginny soltó una risita. Se ve tan tierno…
-¿Por qué primero no te calmas y luego me dices que sucede?-dijo calmándolo-No puede ser tan grave… ¿Asesinaste a alguien?
Harry comenzó a reír, calmándose un poco. Esa era una de las cosas que más le gustaba de ella: Lograba calmarlo muy fácilmente.
-Yo quería decirte…quemegustasmucho-dijo demasiado rápido, así que Ginny no entendió. Al ver la cara de confusión de la pelirroja, Harry repitió-Quería decirte que me gustas mucho.
Ginny abrió tanto los ojos que parecía que se iban a salir de sus cuencas. ¿Ella? ¿Ginny Weasley? ¿Le gustaba a Harry Potter?...imposible. Eso debía ser un error. ¿Cómo era posible que alguien tan maravilloso como el estuviera enamorado de alguien tan común como ella? Esto tenía que ser una broma. Y una muy cruel. Estuvo a punto de reclamarle por eso, hasta que vio directamente a los ojos de el. Entonces lo supo: Ella le gustaba realmente a Harry. Sus ojos parecían tan puros y sinceros que era imposible que estuviera mintiendo.
Harry se empezó a preocupar por Ginny. Había estado en la misma posición por mas de cinco minutos, sin decir una palabra y apenas parpadeando. ¿Y si lo rechazaba? Claro que lo iba a rechazar, Ella estaba con Michael, ¿O Dean? Ya ni siquiera sabía. ¿Cómo pudo haber sido tan tonto? Además, ella se merecía algo mejor que el, alguien sin todos los problemas que el acarreaba.
-¿Ginny? Por favor, di algo-empezó a decir Harry sin poder esperar mas-. Dime que piensas. Por favor, Ginny-la chica seguía sin moverse, pero al menos ya había cerrado la boca y los ojos un poco-. No me dejes con la duda… ¿Yo te…gusto? Si no es así, yo te entenderé, pero por favor respon…
Pero entonces Ginny lo callo…con un suave y dulce beso.
Harry se sentía en el cielo. Sus piernas parecían estar hechas de gelatina, su corazón estaba acelerado y en su estomago no había mariposas, ¡había dragones!
Ginny se sentía de la misma manera. No sabía porque lo había besado. Fue un impulso. Aunque fue el mejor impulso de su vida…
El beso no duro mucho. Fue solo un roce de labios, pero le había quitado el aliento a los dos.
-¿Eso responde a tu pregunta?-pregunto Ginny.
Después de eso no hubo mucha conversación, si no que se quedaron ahí por diez minutos, mirándose y acariciándose tiernamente entre los dos.
-¿Crees que tenemos que decírselo a los demás?-pregunto Ginny.
-¿Para que tus hermanos me maten y se burlen? No gracias-respondió Harry-. ¿Podemos guardarlo en secreto por un tiempo?
-Claro que si-respondió ella-. Honestamente, tampoco quiero que los demás se enteren. Aunque igualmente se va a saber por el libro.
Harry gimió al recordar el dichoso libro.
No mucho después se levantaron de sus asientos al darse cuenta de que los demás ya debían estar empezando a sospechar. Desgraciadamente para ellos, luego de estar ahí durante 20 minutos, Harry y Ginny se dieron un último beso, antes de salir al mundo real como si nada hubiese pasado.
Durante todo el tiempo en que ellos estuvieron allí, las personas apostaban sobre que es lo que ocurriría dentro. Incluso Michael, quien ahora se consideraba el ex de Ginny, ya que después de lo leído no hacia falta que la ruptura fuera oficial.
Los únicos que no le veían la gracia al asunto eran los hermanos Weasley.
Pero cuando Ginny y Harry salieron de el cuarto, no notaron los notaron muy diferentes a como estaban antes. Excepto el hecho de que Harry ya no estaba nervioso, sino relajado.
Ellos notaron que todos se quedaron callados y los observaron en cuanto salieron del cuarto. Eso hizo que se sonrojaran hasta la raíz del pelo.
Rápidamente se fueron a sentar en sus asientos, mientras que todos sus amigos los miraban con sospecha.
-¿Y bien?-pregunto Bill bruscamente a los chicos- ¿Qué hicieron allá dentro?
-Nada que te interese, Bill-dijo Ginny con voz dulce, pero los que la conocían se estremecieron, ya que sabían que ese era su tono de peligro.
Los demás decidieron no preguntar nada, pero en realidad estaban seguros de que algo había pasado entre ellos dos.
Después de unos cuantos minutos más, Dumbledore decidió que lo mejor era seguir leyendo.
-¿Quién desea leer el siguiente capitulo?-pregunto Dumbledore.
-Yo-dijo el profesor Flitwick agarrando el libro-. El siguiente capitulo se llama: El Club Slug
-Creo que al final te vas a unir al grupo predilecto de Slughorn-le murmuro Hermione a Harry, haciendo que este bufara.
Harry ocupó la mayor parte del tiempo de la última semana de vacaciones buscando el significado de la conducta de Malfoy en el Callejón Knockturn.
Draco sonrió con arrogancia, pero no comento nada, ya que la capsula protectora que lo envolvió en el capitulo pasado ya se había desvanecido, y todavía no olvidaba la amenaza de Potter.
Lo que más le perturbaba era la mirada de satisfacción en la cara de Malfoy cuando había salido de la tienda. Nada que provocara esa mirada feliz en Malfoy podrían ser buenas noticias.
La mayoría de las personas asintieron de acuerdo con eso.
Sin embargo a pesar de su malestar, ni Ron ni Hermione parecían realmente interesados en las actividades de Malfoy, o al menos, ellos parecían estar aburridos de discutir el tema después de unos días.
Ron bufo con eso.
-Claro que si. ¿Quién no se aburriría hablando sobre Malfoy por varios días seguidos?
Varios rieron, pero Draco, aunque furioso, decidió callar otra vez.
-Sí, estoy de acuerdo que era sospechoso, Harry-dijo Hermione un poco impaciente. Estaba sentaba sobre el alféizar en la habitación de Fred y George con sus pies encima de una de las cajas de cartón y sólo de mala gana había alzado la vista de su nueva copia de Traducción Avanzada de Runas-¿Pero no hemos estado de acuerdo en que podrían haber muchas explicaciones?
Fueron muy pocos los que estuvieron de acuerdo con Hermione, ya que todos estaban ya seguros de que Malfoy estaba tramando algo. Aunque ellos contaban con la información de que El-Que-No-Debe-Ser-Nombrado le había encomendado una misión, y la Hermione del futuro no.
-Quizá quebró su Mano de la Gloria-dijo Ron vagamente
Dudo que sea eso pensaron varias personas, mirando a Draco, quien cada vez se sentía mas incomodo con las miradas.
Vagamente, cuando intentó enderezar las ramitas dobladas de la cola de su escoba-¿Recuerdan ese vendaje que tenía Malfoy en el brazo?
-¿Pero cuándo dijo eso de, 'no se olvide de guardar eso en una caja fuerte'?-Harry preguntó por enésima vez
Ojoloco parecía impresionado por la captación de detalles de Harry. Algún día será un gran auror fue su pensamiento.
-. A mí me sonó como que Borgin consiguió uno de los objetos averiados, y Malfoy quiere ambos.
A todos les pareció una buena teoría, (Menos la mayoría de los Slytherin, que nunca aceptarían que Harry tenia razón), aunque nadie se podía imaginar que era eso que Malfoy necesitaba.
-¿Te das cuenta?-dijo Ron intentando ahora quitar una mancha del palo de la escoba.
-Sí, lo hago-dijo Harry. Cuando ni Ron, ni Hermione contestaron, dijo-. El padre de Malfoy esta en Azkaban. ¿No estará pensando Malfoy como vengarlo?
Draco bufo. Claro que le gustaría vengarse. Ojala se tratara de una venganza pensó con amargura y miedo.
Ron levantó la vista, pestañeando.
-¿Malfoy, venganza? ¿Qué puede hacer él sobre eso?
-¡Oh, Weasley, no tienes ni idea de lo que yo puedo hacer!-dijo Draco con malicia.
Todos los Weasley, Harry y Hermione gruñeron, Apero no hicieron nada, recordando una de las reglas que habían dejado "los Chicos del Futuro". No iban a hacer que los echen del comedor por algo tan insignificante como Malfoy.
-¡Ése es mi punto, no sé!-dijo Harry, frustrado-. Pero él está sobre algo y pienso que debemos tomarlo en serio. Su padre es un Mortífago y...-Harry se interrumpió, con los ojos fijos en la ventana detrás de Hermione, su boca abierta.
Todos se alarmaron. ¿Qué había sucedido?
Un pensamiento alarmante se le acababa de ocurrir.
A pesar de que decía que era un pensamiento alarmante, todos se relajaron al ver que no ocurría nada malo en ese momento.
-¿Harry?-dijo Hermione en con voz ansiosa-¿Qué está mal?
-Tu cicatriz no te está quemando de nuevo, ¿no?-preguntó Ron nerviosamente.
-Él es un Mortífago-dijo Harry despacio-. ¡Reemplazará a su padre como Mortífago!
Todos miraron a Harry sorprendidos. Unos porque creían que la idea era muy ridícula, y otros porque era exactamente lo mismo que ellos pensaban.
-¿Cómo va a ser Malfoy un mortifago?-pregunto Ron con burla-. ¡Si apenas sabe atarse los cordones solo!
Muchos rieron, pero Malfoy lo miro enojado. Incluso levanto su varita, pero Pansy no dejo que lo hiciera por miedo a que lo echaran del comedor.
-Sin embargo, sabemos que El-Que-No-Debe-Ser-Nombrado le ha dejado una misión-dijo Remus sabiamente- por lo que no es tan absurda la idea de que Malfoy sea un mortifago.
Todos empezaron a opinar sobre el tema, casi sin darse cuenta de que Malfoy, que estaba completamente rojo por la rabia, estaba presente. Dumbledore, que aunque también creía que Draco era un mortifago, decidió salir en su rescate, pidiéndole a profesor Flitwick que siguiera leyendo.
Hubo un silencio; entonces Ron estallo en risas.
-¿Malfoy? ¡Tiene dieciséis años, Harry! ¿Piensas que Tú-sabes-quién permitiría que Malfoy se le uniera?
-Ya ha sucedido antes-comento Ojoloco, recordando 15 años atrás-. Voldemort reclutaba a todo aquel que estuviera dispuesto a dar su vida por el, sin importar su edad, solo su estado de sangre.
Eso aumento las sospechas de que Malfoy se halla convertido en Mortifago. Incluso algunos se preguntaban si ya se había convertido, por lo que disimuladamente observaban su brazo izquierdo, como esperando que la Marca Tenebrosa se iluminara a través de su uniforme.
-Parece muy improbable, Harry-dijo Hermione con voz represiva-¿Que te hace pensar eso?
-En la tienda de la Señora Malkin. Ella no lo tocó, pero él gritó y dio tirones alejando su brazo de ella cuando le fue a enrollar la manga. Era su brazo izquierdo. Tiene la marca oscura en él.
Ojoloco se impresiono una vez mas, deseando tener a ese chico en sus tropas.
Ahora todos observaban detenidamente el brazo izquierdo de Draco. El, cansado de las miradas, se remango las mangas de la camisa, dejando ver su brazo, que no tenia ninguna marca en el. Las miradas disminuyeron, sin embargo todavía había quienes lo miraban con desconfianza.
Ron y Hermione se miraron.
-Bien…-dijo Ron pareciendo completamente escéptico.
-Pienso que sólo quiso salir de allí, Harry-dijo Hermione.
-Él le mostró a Borgin algo que nosotros no podíamos ver-Siguió Harry avanzando obstinadamente-. Algo que a Borgin asustó tremendamente. ¡Era la Marca, lo sé! Estaba mostrándole a Borgin que él estaba relacionado, ¡Vieron cómo Borgin lo tomó en serio!
Todos miraban otra vez a Harry, quien ya se estaba empezando a incomodar mucho con esas miradas. No sabían si estaba sacando todas esas conclusiones solo por inculpar a Malfoy, o si realmente el pensaba eso. Aunque honestamente, la mayoría de los que estaban presentes en la sala pensaban igual que el: Malfoy era un mortifago.
Ron y Hermione intercambiaron otra mirada.
Al parecer Ron y Hermione también piensan que solo quiere incriminar a Malfoy pensaron muchos.
-No estoy segura, Harry…
-Sí, todavía no creo que Tú-sabes-quién permita que Malfoy se una...
Fastidiado, pero absolutamente convencido de que tenía razón, Harry tomó un montón de túnicas de Quidditch sucias y abandonó el cuarto; la Señora Weasley había estado insistiendo durante días en que no dejaran para lavar y guardar todo a último momento. Mientras bajaba tropezó con Ginny que estaba volviendo a su cuarto llevando un montón de ropa recién lavada y planchada.
-Yo no entraría en la cocina ahora-le advirtió-. Hay mucha flema alrededor.
Algunos rieron, ya que les parecía divertido el continuo conflicto entre Flema y Ginny. Pero Bill volvió a ver mal a su hermanita, quien le dirigió una dulce sonrisa, como si no matara a una mosca.
-Tendré cuidado de no resbalarme en ella-sonrió Harry.
Hermione sonrió con suficiencia. Ella estaba completamente segura de que algo había entre Ginny y Harry. No había necesidad de que ellos dos lo confirmaran, ya que desde que habían empezado a leer se sentaban más juntos y se mostraban más cariñosos el uno con el otro. Y al parecer no era la única que lo había notado, ya que Ron miraba a su mejor amigo y a su hermana con sospecha.
Efectivamente había bastante, cuando entró en la cocina encontró a Fleur sentada a la mesa de la cocina, hablando de lleno sobre los planes para su boda con Bill, mientras la Señora Weasley miraba malhumorada un montón de brotes que se auto pelaban…
-… Bill y yo hemos elegido sólo dos damas de honor, Ginny y Gabrielle se verán muy lindas juntas. Pienso en vestirlas de dorado pálido, el rosa por supuesto se vería horrible con el cabello de Ginny.
-Pues yo pienso que te ves hermosa con todo-le murmuro Harry al oído a ginny.
Ella soltó una risita y se sonrojo. Pero Harry se alejo de ella al notar las miradas de los Hermanos Weasley. Si eso hacía cuando solo le murmuraba, ¿Qué le harían cuando se enteren de ahora eran novios?
-¡Ah, Harry!-dijo la Señora Weasley en voz alta cortando el monólogo de Fleur.
La Señora Weasley bufo. Seguía sin saber que le veía Bill a Fleur.
-Bueno, quisiera explicarte sobre los arreglos de seguridad para el regreso a Hogwarts mañana. Vendrán automóviles del Ministerio de nuevo, y habrá Aurores esperando en la estación.
Harry bufo. ¿Por qué tenían que protegerlo tanto? Era casi imposible que Voldemort se presentase en King'sCross lleno de muggles. Además, si así fuera, ¿Qué podrían hacer los aurores?
-¿Va a estar Tonks?-preguntó Harry dándole sus cosas de Quidditch.
Tonks sonrió. Le agradaba saber que Harry la consideraba una amiga.
Remus miro algo celoso a Harry, aunque nadie se dio cuenta. Inmediatamente se reprendió por hacer eso. Ella se merece algo mucho mejor pensó Remus.
-No, no veo para qué, se ubicará en alguna otra parte por lo que dijo Arthur.
-Se ha descuidado, esa Tonks-Fleur meditó, examinando su propio reflejo estupendo en la parte de atrás de una cucharilla
Tonks bufo. Maldita presumida pensó, pero no lo dijo en voz alta, ya que prefería no pelear con Charlie.
-Un gran error si ustedes me preguntan.
Un gran error es el que esta cometiendo Charlie pensó la Señora Weasley, en defensa de Tonks.
-Sí, gracias-dijo ásperamente la Señora Weasley cortando de nuevo a Fleur-. Es mejor que te apures, Harry, quiero que preparen sus baúles esta noche, de ser posible, para que no tengamos el usual descontrol de ultimo momento.
Y de hecho, la salida de la siguiente mañana fue más suave de lo usual.
Los Weasley arquearon una ceja. Las salidas King's Cross normalmente eran un caos completo. Siempre alguien olvidaba algo, iban tarde o incluso se cerraba la barrera a la Plataforma 9¾.
Los carros del Ministerio se deslizaron en frente de la Madriguera, donde ya los esperaban, con los baúles empacados: Crookshanks el gato de Hermione, encerrado seguramente en su canasta de viaje; Hedwig, Pigwidgeon y Arnold, el nuevo Puff Pigmeo morado de Ginny
Ginny sonrió. Nunca había tenido una mascota propia, exceptuando a Errol, aunque era más bien de la familia en general.
Iban en sus respectivas jaulas.
-"Au revoir", a todos,- dijo Fleur guturalmente tirando besos. Ron se apuró a adelantarse, al parecer esperanzado.
Muchos soltaron risitas, pero Hermione le envió una mirada celosa. Ron se sonrojo.
Pero Ginny le puso una zancadilla y Ron cayó al piso a los pies de Fleur.
Todos empezaron a carcajear sonoramente. Ron miraba a su hermana con furia, pero esta solo lo ignoro. Su madre la empezó a regañar, pero por dentro también se estaba riendo.
Furioso, todo rojo y sacudiéndose la tierra, se dio prisa en subir al automóvil sin decir adiós.
Esta vez fue Ron el castigado por su madre. Estaba tan rojo como lo describían en el libro por las incontenibles de los demás. Incluso Hermione reía, pero seguía igual de celosa.
No había ningún alegre Hagrid que esperando por ellos en la Estación King's Cross.
Harry sonrió recordando la vez en que Hagrid fue el Londres Muggle y como todos lo observaban con curiosidad.
En cambio, dos Aurores con cara austera, vestidos con trajes oscuros de Muggle avanzaron en el momento que los automóviles se detuvieron y flanqueando el grupo, los condujeron sin hablar por la estación.
-Rápido, rápido, a través de la barrera-dijo la Señora Weasley que estaba un poco agitada por esta austera eficacia-. Harry mejor ve primero, con…
Ella miraba a uno de los Aurores que cabeceó brevemente agarrando inquisitivamente el brazo de Harry.
Harry bufo. ¿No lo podían dejar en paz?
Intentando dirigirlo hacia la barrera entre las plataformas nueve y diez.
-Puedo caminar solo, gracias-dijo Harry irritado y tironeó su brazo hasta librarse del Auror. Empujó su carrito directamente a la sólida barrera ignorando a su silencioso compañero, y se encontró, un segundo después, de pie en la plataforma nueve y tres cuartos, donde el Expreso escarlata de Hogwarts estaba parado arrojando vapor encima de la muchedumbre.
Harry esta vez sonrió. A pesar de que no estaba sucediendo en ese momento, se sentía feliz, porque al fin iba a volver a su hogar: Hogwarts.
Hermione y los Weasley se le unieron en cuestión de segundos. Sin esperar a consultar con su Auror sombrío, Harry le indicó a Ron y Hermione que lo siguieran por la plataforma, para buscar un compartimiento vacío.
Esta vez fueron los tres quienes sonrieron. Normalmente sus aventuras comenzaban en el tren, y aunque la mayoría o era muy felices, eso hacia que su amistad (en el caso de Ron y Hermione otra cosa) se solidificara cada vez mas.
-Nosotros no podemos, Harry,- dijo Hermione apenada. -Ron y yo tenemos que ir primero al compartimiento de los prefectos y patrullar los corredores durante un rato.
-Una de las muchas desventajas de ser prefecto-murmuro Ron con algo de fastidio, ya que a el no le gustaba mucho ser prefecto.
Hermione, que pensaba todo lo contrario que Ron, lo miro mal, al igual que Percy.
-Oh sí, me olvidé-dijo Harry.
-Mejor todos ustedes suban directo al tren, que tienen sólo unos minutos antes de que salga-dijo la Señora Weasley consultando su reloj-. Bien, que tengan un año encantador, Ron…
-Sr. Weasley, ¿puedo hablarle un momento?-dijo a Harry tomando una decisión en el momento.
Todos miraron sorprendidos a Harry. ¿De verdad le diría al Señor Weasley?
-A veces eres demasiado terco-le dijo Ginny cariñosamente, aunque ella estaba del lado de Harry: Malfoy era un mortifago.
-¿A veces?-pregunto Ron haciendo reír a los demás.
-Pues yo pienso que fue una buena idea que se lo haya dicho a un adulto-opino la Señora Weasley. A ella no le hacia mucha gracia todas las aventuras y secretos que tenían el Trío.
Los adultos le dieron la razón, pero la mayoría de los jóvenes no.
Harry, preguntándose si se haría un debate cada vez que tomara una decisión, le hizo señas al profesor Flitwick para que siguiera leyendo.
-Por supuesto-dijo el Sr. Weasley que parecía ligeramente sorprendido pero no obstante siguió a Harry fuera del alcance de los otros.
-Bueno, no es muy normal que Harry decida contarte algo sobre sus descubrimientos-murmuro el Señor Weasley, aunque solo lo escucho su esposa.
Harry lo había pensado cuidadosamente mientras venían y había llegado a la conclusión de que, si tenía que hablar con alguien, el Sr. Weasley era la persona correcta; primero, porque él trabajaba en el Ministerio y estaba por consiguiente en mejor posición para hacer investigaciones allí, y segundo porque pensaba que no había demasiado riesgo de que el Sr. Weasley se enojara.
La mayoría le dieron la razón a Harry. Sobretodo los hijos Weasley, quienes siempre le contaban a su padre las cosas, en vez de su made, ya que era muy probable que ella terminara castigándolos.
Podía ver que la Señora Weasley y al Auror los seguían con miradas sospechosas cuando ellos se marcharon.
-Cuando estábamos en el Callejón Diagon-empezó Harry, pero el Sr. Weasley lo detuvo con una mueca.
-¿Estoy a punto de descubrir dónde fueron tu, Ron, y Hermione mientras se suponía que estaban en el cuarto trasero de la tienda de Fred y George?
Miraron sorprendidos al Señor Weasley. ¿Cómo lo había sabido?
-He conocido a los gemelos por más de 17 años, de algo me ha servido-respondió a la pregunta no formulada.
Los gemelos sacaron el pecho orgullosos, haciéndolos reír (menos a su madre, claro).
-¿Cómo lo sabe?
-Harry, por favor. Estás hablando con el hombre que crió a Fred y George.
Algunos rieron por el parecido de las frases.
-Este... sí, bien, nosotros no estábamos en el cuarto de atrás.
-Creo que eso ya era demasiado obvio-dijeron Ron y Hermione al mimo tiempo, logrando que ambos se sonrojaran.
Nadie paso esto por alto, pero no comentaron nada.
-Muy bien, entonces, escuche lo peor. Bien, seguimos a Draco Malfoy. Usamos mi Capa de Invisibilidad.
-¿Tenías una razón en particular para hacerlo o era solo un capricho?
-Yo creo que es una mezcla entre las dos-dijo Sirius, quien estaba dividido entre castigar a su ahijado o felicitarlo por ser un digno Merodeador.
-Porque pensé que Malfoy estaba en algo raro,- dijo Harry sin prestar atención a la mirada del Señor Weasley mezcla de exasperación y entretenimiento-. Se había escapado de su madre y yo quise saber por qué.
-Por supuesto que lo hizo-dijo el Sr. Weasley y parecía resignado-¿Bien? ¿Averiguaste por qué lo hizo?
-Entró en Borgin y Burkes,-dijo Harry-y empezó a intimidar a Borgin, el tipo de allí, a que lo ayudara a reparar algo. Y dijo que quería que Borgin guardara algo más para él. Me pareció que era el mismo tipo de cosa que necesitaba reparar. Como que necesita un par. Y...-Harry tomó una bocanada de aire-Hay algo más. Nosotros vimos a Malfoy saltar cuando la Señora Malkin intentó tocar su brazo izquierdo. Creo que él tiene la Marca Oscura. Pienso que reemplaza a su padre como un Mortífago.
Ahora eran más los que creían en Harry. Aunque si habían quienes pensaran que era ridículo y que Harry solo se lo inventaba (a pesar de todas las pruebas existentes) para inculpar a Draco, aunque este grupo era muy reducido.
Parecía que el Sr. Weasley había sido tomado desprevenido. Después de un momento dijo:
-Harry, dudo que Tú-sabes-quién admitiría a un niño de dieciséis años…
-No deberían estar tan seguros de lo que Voldemort haría o no haría-dijo Ojoloco-¡ALERTA PERMANENTE!
Este último grito asusto a más de la mitad del comedor.
-A veces creo que disfruta asustándonos-murmuro Ron mientras se levantaba del suelo, ya que se había caído del susto.
-¿Realmente sabe alguien lo que Usted-sabe-quién haría o no?-preguntó Harry con enojo-. Sr. Weasley lo siento, ¿Pero no tendría que investigarse esto? Si Malfoy quiere arreglar algo y él tiene que amenazar a Borgin para conseguir que lo haga es probablemente algo Oscuro o peligroso,
¿Verdad?
-Para ser honesto, lo dudo Harry,
Harry bufo.
-Honestamente creo que deberían escucharme un poco más-murmuro, pero nadie lo escucho (N.A: XD)
Dijo despacio el Sr. Weasley-. Mira, cuando Lucius Malfoy fue arrestado, hicimos una incursión en su casa. Nos llevamos todo lo que podría haber sido peligroso.
-Creo que se les olvidó algo-dijo Harry obstinadamente.
-Repito: Eres demasiado terco-dijo Ginny, haciendo sonrojar a Harry.
-Bien, quizá-dijo el Sr. Weasley, Harry podría afirmar que el Sr. Weasley estaba complaciéndolo.
Se escuchaba un silbato detrás de ellos casi todos habían abordado el tren y las puertas se estaban cerrando.
Draco suspiro aliviado de que al fin la conversación sobre el terminara. Realmente esperaba que eso no fuera tan seguido, ya que era muy incómodo.
-¡Mejor date prisa!-dijo el Sr. Weasley, cuando la Señora Weasley llamó,
-Harry, ¡Rápido!-Harry avanzó apresurado y el Señor y la Señora Weasley lo ayudaron a subir el baúl al tren-. Ahora, querido, vendrás para Navidad, está todo arreglado con Dumbledore, nos veremos pronto-dijo la Señora Weasley a través de la ventana cuando Harry cerró de golpe la puerta detrás de él y el tren comenzó a moverse-. Ten mucho cuidado-El tren estaba tomando velocidad-. Pórtate bien y...-Ella ahora estaba trotando para alcanzarlo-¡Permanece seguro!—
Harry se despidió con su mano hasta que el tren dio vuelta en una curva y el Señor y la Señora Weasley se perdieron de vista, entonces se dio vuelta para ver dónde estaban los demás. Supuso que Ron y Hermione estaban en el vagón de los prefectos, pero Ginny estaba a poca distancia por el pasillo, charlando con algunos amigos. Se acercó a ella, arrastrando su baúl.
-Pero que rápido la buscaste-comento Hermione como si nada, haciendo sonrojar a la pareja.
Observó que los chicos lo miraban en forma desvergonzada mientras él se acercaba. Algunos incluso apoyaban sus caras contra las ventanas de sus compartimientos para poder verlo.
Harry hizo una mueca. A veces prefería que lo creyeran un mentiroso o el Heredero de Slytherin.
Había esperado un incremento en el número de los que lo miraran boquiabiertos pero tendría que aguantarlo, sobre todo después que El Profeta, lo llamara "El Elegido" pero no disfrutó de la sensación de estar parado bajo lo que parecía un reflector gigante. Tocó ligeramente a Ginny en el hombro.
-¿Te gustaría encontrar un compartimiento juntos?
-No puedo, Harry, le dije a Dean que me encontraría con él,- dijo Ginny radiante-. Te veo después.
-Está bien-dijo Harry. Sentía una extraña punzada de molestia cuando ella se alejó, su largo pelo rojo bailaba detrás de ella
Muchos levantaron las cejas en dirección a la pareja.
Los Weasley estaban cada vez más alertas y observaban a la pareja con ojos de águila.
Desde aquí empieza pensó Harry algo asustado.
Ginny se sintió algo aliviada. No porque desconfiara de las palabras dichas por el pelinegro, pero siempre era bueno verificarlo de alguna manera.
Se había acostumbrado tanto a su presencia durante el verano
-Claaaro, por eso-dijeron sarcásticamente los gemelos al mismo tiempo. Ellos veían la relación entre Harry y Ginny con humor, más que con enojo.
Que casi se había olvidado de que Ginny no pasaba mucho tiempo con él, Ron, y Hermione mientras estaban en la escuela.
-¿Cómo se te puede olvidar que solo somos tres?-pregunto Hermione divertida, pero al ver la mirada de su amigo, no comento nada más.
Entonces parpadeo y miro alrededor: Estaba rodeado de niñas que lo miraban cautivadas.
Ginny bufo celosa, mientras que los demás miraban pícaramente a Harry, quien estaba algo sonrojado (aunque algo feliz también, para que negarlo)
-¡Hola, Harry!- dijo una voz familiar a su espalda.
-¡Neville!-dijo Harry con alivio
Neville le sonrió a Harry.
Y giró para ver a un muchacho regordete que se esforzaba por llegar a él.
-Hola, Harry-dijo una muchacha con el pelo largo y ojos grandes y misteriosos que venía justo detrás de Neville.
-¿Hola Luna, cómo estás?
Algunos se miraron sorprendidos. ¿Harry Potter era amigo de Lunática Lovegood?
-¿Por qué me miran así?-pregunto Harry enojado.
-Debe ser por los Nargles-comento Luna soñadoramente
-¿Qué demonios son Nargles?-le pregunto Ron a Hermione.
Ella solo se encogió de hombros. Estaba tan confundida como él.
-Muy bien, gracias-dijo Luna. Ella estaba sosteniendo una revista en su pecho
-El Quisquilloso-dijeron todos al mismo tiempo, la mayoría con fastidio. Luna no comento nada.
Con un titular de grande letras que anunciaba que había un par de Espectroanteojos gratis en el interior.
¿Qué diablos eran las Espectroanteojos? Todos parecían confundidos, menos Luna.
-¡Al fin poder ver a los Nargles!
-¿El Quisquilloso todavía anda bien?-preguntó Harry
Muchos parecían (una vez mas) sorprendidos. ¿En serio el Quisquilloso había estado bien? ¡Pero si era una de las revistas as burladas!
Que sentía una cierta afición por la revista después de que le había dado una entrevista exclusiva el año anterior.
Que arrogante pensó Severus.
-¿Para que necesitaría Harry una entrevista?-pregunto Ron confundido.
-Es obvio: para contar lo que sucedió el año pasado-contesto Hermione
-Oh sí, tiene mucha circulación-dijo Luna alegremente.
-Busquemos asientos-dijo Harry, y los tres se encaminaron por los pasillos a lo largo del tren a través de la silenciosa horda de llamativos estudiantes. Por fin encontraron un compartimiento vacío, y Harry, agradecido entró en él dándose prisa.
-¿Me parece o nos están mirando fijamente? Se dijo Neville a sí mismo y a Luna-¡Será porque estamos contigo!
-También los están mirando a ustedes, porque estaban en el Ministerio-dijo Harry
A pesar de que ya todos sabían que Neville había ido también al Ministerio, se sorprendieron mucho al saber que Luna también había ido. Ahora se preguntaban ¿Quién más había ido?
-Muchas gracias, Luna-agradeció Harry honestamente.
-No hay de que-respondió ella, quien parecía no darle demasiada importancia al hecho de que ella había ido al Ministerio.
Cuando alzó su baúl en el compartimiento de equipaje-. Nuestra pequeña aventura estaba en el Diario el Profeta, la tuviste que haber visto.
-Sí, yo pensé que mi abuela estaría enfadada por toda la publicidad-dijo Neville-, pero estaba muy contenta.
Claro que va a estar contenta pensó Neville amargamente, ya que en el fondo le molestaba bastante la actitud de su abuela.
Dice que estoy empezando a parecerme mucho a mi papá. ¡Hasta me compró una varita nueva!
La sacó y se la mostró a Harry.
-Madera de cerezo y pelo de unicornio-dijo orgullosamente-¡Creemos que fue una de las últimas ventas que realizó Ollivander!, desapareció al día siguiente. Ouch, ¡Regresa aquí, Trevor!
-¿Por qué siempre está intentado escapar?-pregunto Ginny con curiosidad.
Neville se encogió de hombros.
Y se zambulló bajo el asiento para recuperar su sapo cuando éste intentó uno de sus frecuentes escapes hacia la libertad.
-¿Haremos las reuniones del E.D. este año, Harry?-preguntó Luna
La mayoría de los integrantes de la E.D esperaron ansiosamente esa respuesta. A todos les gustaba (menos a Marietta) y esperaban que el grupo siguiera por unos años mas.
-Ahora que nos hemos librado de Umbridge no hay necesidad-dijo Harry sentándose.
Los antes mencionados suspiraron con decepción, sobretodo Luna y Neville.
Neville se golpeó la cabeza contra el asiento cuando salía debajo de él. Con mirada decepcionada.
-¡Me gustó el E.D.! ¡Aprendí muchos ataques contigo!
-Era exactamente eso lo que quería evitar-gruño Fudge, aunque solo lo escucho Dumbledore, quien le mando una mirada desaprobatoria.
-Yo también disfruté las reuniones-dijo Luna serenamente-. Me gustaba tener amigos.
Luna asintió de acuerdo con sigo misma. La mayoría de los estudiantes se sintieron culpables, ya que siempre molestaban a Luna y no se tomaban el tiempo de conocerla.
Ésta era una de esas incómodas cosas que Luna decía a menudo
Ginny hizo una mueca, de acuerdo con Harry. Más de una vez Luna la había hecho sentir incomoda con lo que decía.
Y que hizo que Harry sintiera una mezcla de compasión y vergüenza. . Sin embargo antes de que pudiera responder, se había generado un disturbio fuera de la puerta de su compartimiento, un grupo de muchachas de cuarto año estaba susurrando y reían juntas nerviosamente al otro lado del vidrio
Ginny gruño algo fuerte por los celos. Nadie paso por alto esto.
-¡Tú pregúntale!
-¡No, tú!
-¡Yo lo haré!
-Creo que alguien se hizo muy famoso-comento Hermione mirando a Harry, aunque el comentario iba dirigido a Ginny.
Y una de ellas, una muchacha morena de ojos grandes oscuros, con barbilla prominente, y largo pelo negro entró a través de la puerta.
Ginny miro fijamente a Romilda Vane, una chica que estaba un grado de ella, a la que casi no conocía. La chica le devolvió la mirada sin miedo.
-Hola, Harry, yo soy Romilda, Romilda Vane-dijo de manera fuerte y confiada.
Ginny por poco y la mata con la mirada. Pero se obligó a calmarse al notar que casi todos la miraban esperando su reacción. No sé qué es lo que me pasa, nunca he sido tan celosa…Pero aun así debo relajarme, prefiero que las personas aún no se den cuenta de nada pensó mientras se sentaba y observaba al profesor Flitwick para que siguiera leyendo.
La mayoría de los estudiantes se sintieron decepcionados, ya que querían una prueba real de que Ginny y Harry habían empezado a salir juntos.
-¿Por qué no vienes a nuestro compartimiento? No tienes que sentarte con ellos.
-Son mis amigos-dijo Harry enojado.
Romilda se hundió en su asiento.
Terminó la frase con un cuchicheo señalando al fondo donde Neville estaba saltando de nuevo bajo el asiento para intentar capturar a Trevor y Luna estaba mirando con los Espectroanteojos que le daban ahora, el aspecto de un loco búho multicolor.
Algunos rieron. Luna, como de costumbre, parecía en otro mundo (aunque en realidad estaba escuchando)
-Ellos son mis amigos-dijo fríamente Harry.
-Oh-dijo la muchacha y parecía muy sorprendida-. Oh. Bien.
Claro que estoy sorprendida, sigo son entender cómo es que puede ser amigo de "ellos" pensó Romilda maliciosamente.
Y se retiró cerrando la puerta detrás de ella.
-Ya era hora-se le escapó a Ginny.
-¿Y a ti que te importa, hermanita?-le pregunto Bill.
Ella se encogió de hombros mientras se sonrojaba. Harry le acariciaba la mano bajo la mesa, ya que no podía arriesgarse a abrazarla, aunque él también se sentía algo confortado por los celos de Ginny.
-Las personas esperan que tengas amigos más interesantes que nosotros-dijo Luna desplegando una vez más su costumbre de decir la verdad.
Algunos se sintieron mal, ya que era exactamente eso en lo que pensaban.
-Ustedes son grandiosos-dijo Harry brevemente.
Luna y Neville lo miraron agradecidos.
-Solo digo la verdad-les dijo Harry. Él estaba muy agradecido por el apoyo y ayuda que había recibido (y recibirá) por parte de los dos.
-Ninguno de ellos estuvo en el Ministerio. Y no lucharon conmigo.
-Eso es algo muy agradable-emitió Luna. Entonces empujó sus gafas más cerca de su nariz y se acomodó para leer El Quisquilloso.
-Sin embargo nosotros no lo enfrentamos-dijo Neville
Los Slytherin bufaron ya que seguían dudando de que en realidad Harry había luchado con el Señor Tenebroso. Aunque una profecía lo hubiera dicho, no siquiera Dumbledore había podido acabar con El, ¿Cómo lo podría hacer un insignificante chico de dieciséis años? por lo menos eso era lo que ellos pensaban.
Saliendo de abajo del asiento y desempolvando su cabello lleno de pelusa con un Trevor que parecía resignado en su mano-. Tú lo hiciste. Debes oír lo que mi Abuela habla de ti. "¡Ese Harry Potter tiene más valor que todo el Ministerio de Magia junto!"
Fudge gruño, pero casi todos estaban de acuerdo. Ya había demasiadas pruebas de que todo lo que él había contado era cierto, además de que había ganado el Torneo de los Tres Magos, y muchas otras cosas que el Ministerio no habían sido capaces de hacer.
Harry estaba sonrojado. Había pasado de ser el mentiroso de la escuela a ser admirado.
Ella daría cualquier cosa por tenerte como un nieto…
-Eso es cierto-dijo Neville cabizbajo.
-No deberías despreciarte así, Neville-dijo, para sorpresa de todos, Luna-eres una magnífica persona, además, eres muy valiente. Por algo estas en Griffindor.
Esas palabras parecieron alentar a Neville.
Harry se río incómodo y cambió el tema a los resultados de los TIMOS en cuanto pudo. Mientras Neville recitaba sus calificaciones se preguntó si le permitirían tomar el curso EXTASIS de Transfiguración, con un 'Aceptable', Harry lo miró realmente sin escuchar.
-Lo siento, Neville-se disculpó Harry.
La niñez de Neville había sido arruinada por Voldemort tanto como la de Harry
Neville miro a Harry sorprendido. ¿Cómo lo había sabido? Él no se lo había dicho a nadie…
Muchos miraron sorprendidos a Neville. La mayoría no sabían lo que les había pasado a sus padres, ya que en realidad nunca se lo habían preguntado.
Neville se sintió incomodo por las miradas. El Profesor Flitwick se compadeció del muchacho y siguió leyendo.
Pero Neville no tenía ni idea de qué tan cerca estuvo de tener el destino de Harry.
Ante eso todos quedaron en shock
-¿Qué quiere decir eso, profesor?-pregunto Neville asustado.
Dumbledore suspiro.
-La profecía pudo haberse referido de dos personas: La primera era Harry, y la segunda Neville-algunos soltaron gritos ahogados, incluyendo a Neville-pero Voldemort eligió a Harry.
-¿Eso quiere decir que El Elegido podría ser Neville?-pregunto una estudiante de Griffindor incrédula.
-No. Cuando Voldemort eligió a Harry, lo marco como a su igual, tal y como dice la profecía.
La poca esperanza que Harry había tenido, se evaporo. Ya era seguro. El moriría. Porque, ¿Cómo sería posible que el lograse vencer a Voldemort? Pero también se sintió algo aliviado, ya que prefería pasar el por eso en vez de que sus amigos lo hicieran.
Neville estaba sorprendido, pero también algo aliviado de que no fuera El Elegido.
No mucho después se reemprendió la lectura, callando así los comentarios (tanto animados como crueles) que se esparcía por el comedor.
La profecía podría haberse referido a cualquiera de ellos, aún por sus propias e inescrutables razones, Voldemort había decidido creer que Harry era el elegido.
Si Voldemort hubiera escogido a Neville, ¿Estaría Neville sentado frente a Harry con la cicatriz en forma de rayo y bajo el peso de la profecía... o no?
Neville se estremeció un poco por la alternativa. Harry le envió una mirada de disculpa, algo avergonzado de sus pensamientos. Pero Neville le hizo un gesto tranquilizador. Honestamente, si él estuviera en el puesto de Harry, tendría los mismos pensamientos que él.
¿Habría muerto la madre de Neville para salvarlo, como Lily había muerto por Harry?
Ahora Neville se hacia la misma pregunta. No había conocido mucho a su madre, por lo que no sabía de su personalidad más de lo que le había contado su abuela. Pero la voz de Remus lo saco de sus pensamientos.
-Neville, yo conocí a tu madre cuando estudiábamos juntos, y estoy seguro de que ella habría dado la vida por ti-le dijo mirándolo a los ojos.
Esas palabras lograron consolar a Neville.
Seguramente lo hubiera hecho... ¿Pero si ella no hubiera sido capaz de estar de pie entre su hijo y Voldemort? ¿Entonces no habría habido ningún 'Elegido' en absoluto? ¿Habría un asiento vacío dónde estaba Neville ahora sentado y un Harry sin cicatriz que habría sido despedido con un beso de su propia madre y no la de Ron?
Todos estaban algo tristes. Nunca se habían imaginado que los pensamientos del Elegido fueran tan deprimentes.
Pero Harry no pudo evitar que esos mismos pensamientos inundaran sus pensamientos. ¿Qué hubiese pasado si Voldemort no hubiese ido tras de el? Tal vez esa mañana hubiese podido leer una carta de sus padres en vez de ese libro. ¿Por qué Voldemort tuvo que elegirlo a el? ¿Por qué lo tuvo que convertir en el "Elegido"? No es que le deseara lo mismo a Neville, pero no podía evitar preguntárselo.
-¿Estás bien, Harry? Te ves raro-dijo Neville. Harry empezó a decir un poco afligido.
– Yo...
-¿Te entró una polilla invisible?-Preguntó Luna
-¿Qué cosa?-preguntaron todos al mismo tiempo.
-Polillas invisibles, ¿En realidad nadie sabe qué son?-pregunto Luna sorprendida.
-Sin bichos invisibles que se meten por tus oídos y te confunden el cerebro-contesto un chico de Ravenclaw, sorprendiendo a todos.
-¿Cómo te llamas?-pregunto Luna curiosa.
-Rolf Scamander-respondió el sonriéndole.
-Genial, otro loco-dijo Ron rodando los ojos, mientras su hermana le pegaba en el brazo.
Con comprensión, mirando detenidamente a Harry por sus enormes gafas de colores.
-¿Yo… qué?
- Una polilla... Son invisibles. Flotan por tus oídos y hacen que el cerebro se te ponga borroso-dijo ella-. Creí haber sentido algunas zumbando alrededor-Ella agitó sus manos en el aire, como si apartara las grandes polillas invisibles.
Harry y Neville entrecerraron los ojos y apresuradamente empezaron a hablar de Quidditch.
-Es un tema más seguro-concordaron todos.
El tiempo afuera de las ventanas del tren era tan desigual como había sido todo el verano, pasaron por los períodos de niebla glacial, luego salió la débil luz del sol. Fue durante uno de esos momentos de claridad, cuando el sol se veía directamente en lo alto, que Ron y Hermione entraron por fin en el compartimiento.
-Espero que el carrito de la comida se dé prisa, estoy hambriento,- dijo Ron anhelantemente
-¿Cuándo no tienes hambre, Ron?-se burló/regaño Hermione.
-Cuando estoy comiendo-contesto él.
Dejándose caer en el asiento al lado de Harry, y frotándose el estómago-. Hola, Neville. Hola, Luna. ¿Que se supone que es eso?-agregó volteando hacia Harry-. Malfoy no hizo sus deberes de prefecto
La Profesora McGonagall miro a Snape, exigiéndole con la mirada que castigue a su alumno, pero este la ignoro y bebió de su copa.
Malfoy sonrió autosuficiente.
El resto solo se extrañó, ya que Malfoy nunca desaprovechaba ninguna oportunidad para intimidar a los del primer curso.
Simplemente está sentado en su compartimiento con otros Slytherin, lo vimos cuando pasamos.
Harry se enderezó, interesado. Malfoy no iba a dejar pasar la oportunidad de demostrar su poder como prefecto
Todos le dieron la razón, igual de sorprendidos que él.
Como había abusado alegremente todo el año anterior.
-¿Qué hizo cuándo te vio?
-Lo usual-dijo Ron indiferente mostrando un gesto grosero con la mano
Molly le pego a su hijo en la cabeza.
-¡Auch! ¡Mama!-se quejó el.
-Te voy a coser los dedos-le regaño.
El resto solo los observaba divertidos.
¿No es algo que haga usualmente, verdad? Bien, es algo así-hizo el gesto con la mano de nuevo
Ron fue regañado una vez más por su madre.
-¿Pero por qué no está molestando a los de primer año?
-Todos nos lo preguntamos-dijo Neville mirando a Malfoy, quien no parecía tener ningún remordimiento.
-¡Diablos!-dijo Harry, porque su mente estaba fluyendo. ¿No parece como si Malfoy tuviera cosas más importantes en su mente que intimidar a los estudiantes más jóvenes?
Ahora todos entendieron que tenía algo que ver con la misión de Voldemort.
Draco palideció un poco.
-Quizá prefirió al Escuadrón Inquisitorial-dijo Hermione.
Los pertenecientes al Escuadrón Inquisitorial asintieron sonriendo. Eso les daba muchas ventajas.
-No sonrían tanto. Ahora que Umbridge no está ya no tendrán ninguna de esas ventajas que tanto aprecian-les dijo Ginny.
La sonrisa se les borro de los labios.
Tal vez ser un prefecto le parece que es poco agresivo, después de eso.
-No me parece-dijo Harry-. Yo creo que él es...
Pero antes de que él pudiera terminar de decir su teoría, la puerta del compartimiento se abrió de nuevo y una jadeante muchacha de tercer año entró.
-Se supone que debo entregar éstos a Neville Longbottom y Harry P-Potter-vaciló, cuando sus ojos se encontraron con los de Harry y se puso de color escarlata
Ginny bufo. ¿Por qué Harry tenía que ser tan famoso?
Estaba entregando dos pergaminos atados con cinta de color violeta.
Dumbledore sonrió, ya que reconocía las invitaciones de Horace.
El resto solo intentaban adivinar de qué se trataba.
Perplejos, Harry y Neville tomaron el pergamino dirigido a cada uno de ellos y la muchacha salió del compartimiento tropezando.
-¿Qué es?-Preguntó Ron, cuando Harry desenrolló el suyo.
-Una invitación-dijo Harry.
Harry,
Estaría encantado si te unieras para almorzar en el compartimiento C.
Atentamente.
Profesor H.E.F. Slughorn.
-¿Pero para qué quiere que vaya?-preguntó nerviosamente Neville, como si estuviera esperando ser castigado.
-Ni idea- dijo Harry que no era completamente sincero aunque todavía no tenía ninguna prueba de que su presentimiento fuera correcto-. Escuchen-agregó, tomado por una genial idea repentina-vamos bajo la Capa de Invisibilidad,
-Dudo mucho que funcione-dijo Hermione.
-¿Por qué?-pregunto Harry.
-Porque hay muchas personas en los pasillo. ¿No sería muy raro que alguien invisible te empujara a un lado?
Harry le dio la razón, aunque por dentro aun esperaba que funcionase.
Así podríamos lograr tener una buena vista de Malfoy durante el viaje, veremos qué se trae entre manos.
Ron rodo los ojos.
-Oye, hermano, sé que Malfoy es sospechoso y todo eso, pero ¿No crees que te estas obsesionando un poco?
-Tal vez…un poco-respondió Harry dubitativo.
Esta idea, sin embargo, no funcionaría: Los pasillos, que estaban atestados con gente buscando el carrito del almuerzo, eran imposibles de sortear mientras usara la capa. Harry la guardó con pesar en su mochila, reflexionando que habría sido agradable usarla para evitar que todos se le quedaran viendo, actitud que incluso parecía haber aumentado de intensidad desde la última vez que había caminado por el tren.
Harry volvió a bufar.
-¡¿Es que acaso no me pueden dejar en paz?!-grito/pregunto enojado.
Los demás solo tomaron nota de intentar nunca hacerlo enojar.
De vez en cuando, los estudiantes lanzaban una mirada hacia afuera de sus compartimientos para verlo mejor. La excepción fue Cho Chang, quien se metió a su compartimiento cuando lo vio venir.
Cho se sonrojo. Desde hacía un tiempo le gustaba Harry, pero por mucho que se le insinuase, él no le prestaba atención.
Ginny entrecerró los ojos, pero Harry solo se preguntaba porque Cho se escondía.
Cuando el paso por delante de la ventana, la vio enfrascada en una conversación con su amiga Marietta. Esta llevaba una gruesa capa de maquillaje que no disimulaba del todo la extraña formación de granos que todavía tenía en la cara.
Todos se miraban confundidos, menos Hermione, quien parecía enojada.
-¡Tu!-grito mientras se levantaba y señalaba a Marietta, quien se veía muy asustada-¡Eres una maldita traidora!
Todos se veían confundidos. ¿De qué se habían perdido?
-Hermione-empezó Ron con cautela-¿Qué sucede?
-¡El hechizo de protección de la ED!-respondió Hermione apresuradamente-. Si alguien que esté en la lista que escribimos al principio llega a avisarle a la Cara de Sapo, le saldrán granos en la cara formando la palabra "Soplón"
Ahora que todos entendían, los miembros de la ED se abalanzaron furiosos contra Marietta. La pobre parecía a punto de darle un paro cardiaco, pero Dumbledore pudo controlar a los estudiantes, aunque no podía evitar que la miraran con odio.
Pero entonces algo extraño paso: los famosos granos empezaron a llenar la frente de Marietta. Después de unos 30 segundos, en su frente estaba la palabra "SOPLONA". Marietta se levantó de su asiento y salió corriendo a los cuartos de Ravenclaw, llorando. Cho se levantó y la siguió, no sin antes lanzarle una fea mirada a Hermione, quien se veía orgullosa de sí misma.
Después de que algunos felicitaran a Hermione, Dumbledore volvió a calmar a la multitud. Los profesores parecían desaprobatorios, pero como Hermione no había hecho el hechizo directamente, no podían castigarla.
Sonriendo levemente, Harry continuó.
Cuando llegaron al compartimiento C, vieron que no eran los únicos invitados a la fiesta de Slughorn, aunque juzgaron por la entusiasta bienvenida de Slughorn, que Harry era el esperado con más ansias.
-Claro que eras el más esperado-se burló Ron, aunque por dentro sentía algo de celos-. Eres el niño-que-vivió, El Elegido y no sé cuántas cosas más.
-Oh, cállate-le dijo Harry algo sonrojado.
-Harry, muchacho-dijo Slughorn, brincando al verlo de manera que su gran barriga cubierta con terciopelo, pareciera llenar el espacio restante del compartimiento. Su brillante calva y su bigote plateado brillaban tan radiantemente en el sol como los botones dorados de su chaleco-. ¡Qué bueno es verte, que bueno es verte! Y tú debes ser el Sr. Longbottom!
Neville asintió con su cabeza, viéndose asustado. A un gesto de Slughorn, se sentaron uno frente al otro en los dos últimos asientos vacíos, que eran los más cercanos de la puerta. Harry miró alrededor a los otros invitados. Reconoció a un Slytherin de su mismo grado, un chico negro, alto con pómulos altos y grandes ojos caídos; había otros dos chicos de séptimo que Harry no conocía y, apachurrada en la esquina a un lado de Slughorn, viéndose como si no estuviera totalmente segura de cómo había llegado ahí, estaba Ginny.
-¿Qué haces ahí Ginny?-le pregunto Charlie divertido.
Ginny hizo una mueca, dando a entender que ni lo sabía ni lo quería.
-Muy bien, ¿Todos se conocen?-Slughorn preguntó a Harry y Neville-. Blaise Zabini está en su año, por supuesto.
Zabini no hizo ninguna señal de conocerlos o de saludarlos, tampoco Harry o Neville: Los estudiantes de Gryffindor y Slytherin se odiaban mutuamente por principio.
-Y será así por siempre-dijeron ambas casas con voz solemne.
Pero entonces algo aún más raro que lo anterior sucedió: Una suave risa se escuchó por todo el comedor, pero no provenía de ningún lado.
-¡Rose! ¡El audio esta encendido!-se escuchó una voz a la cual reconocieron como la de Albus.
-¡Upss!-se escuchó.
Luego, silencio. Todos se quedaron callados, esperando volver a oírlos, pero no se oía nada más que la respiración de todos.
-Ok. Eso fue muy raro-dijo Harry, rompiendo la tensión.
-Creo que hemos descubierto como hacen los del futuro para saber todo lo que sucede en el Comedor-comento Hermione.
Después de unos minutos que se necesitaron para calmar a los sorprendidos estudiantes (N.A: Si, sé que siempre pongo que están sorprendidos, pero están leyendo un libro que proviene del futuro, ¿No estarían ustedes sorprendidos continuamente? XD), se siguió leyendo. Aunque claro, todos preguntándose qué había pasado exactamente ahí.
-Este es Cormac McLaggen, tal vez se hayan encontrado, ¿No?
McLaggen, un joven grande de pelo tieso, levantó la mano, y Harry y Neville asintieron en respuesta.
La mayoría de los que conocían a McLaggen gruñeron. No era conocido por ser muy humilde…
-Y este es Marcus Belby, ¿no sé si tal vez?
Belby, que era delgado y parecía nervioso, les ofreció una sonrisa tensa.
-¡y esta encantadora jovencita me dice que los conoce!-Slughorn dijo finalmente.
Ginny sonrió a Harry y Neville desde atrás de Slughorn.
-Bueno ahora, esto es más agradable- dijo Slughorn cómodamente-. Una oportunidad para conocerlos a todos un poco más. Aquí, tomen una servilleta.He empacado mi propio almuerzo, el carrito de la comida, como yo lo recuerdo, está lleno de varitas de regaliz, y el sistema digestivo de un pobre viejo no es para ese tipo de cosas… ¿Faisan, Belby?
Belby aceptó lo que parecía la mitad de un faisán frío.
-Le estaba diciendo al joven Marcus que he tenido el placer de enseñarle a su tío Damocles-Slughorn dijo a Harry y Neville
Todos se prepararon mentalmente para la charla aburrida de los exalumnos prodigios de Slughorn.
Pasando una canasta de pan-. Hechicero sobresaliente, sobresaliente, y su Orden de Merlín de lo más merecido. ¿Ves mucho a tu tío, Marcus?
Desafortunadamente, Belby acababa de comer un gran bocado de faisán, en su prisa por responderle a Slughorn tragó muy rápido, se puso violeta y comenzó a asfixiarse.
Molly se preocupó un poco, a pesar de que no lo conocía.
-Anapneo-dijo Slughorn tranquilamente, apuntando su varita a Belby, cuya vía respiratoria parecía estar despejada ya.
-No, casi no, no-dijo sin aliento Belby, sus ojos llorosos.
-Bueno, claro, podría asegurar que está ocupado-dijo Slughorn, mirando de manera intrigada a Belby-. Dudo que haya inventado la Poción Mata Lobos sin considerable trabajo duro.
-Supongo-dijo Belby, que parecía temeroso de tomar otro bocado de faisán hasta que estuviera seguro que Slughorn hubiera terminado con el
–Y… él y mi papá no se llevan muy bien, sabe, así que no se mucho de él-
Su voz comenzó a disminuir mientras Slughorn le dedicó una fría sonrisa y volteó hacia McLaggen.
-Y tu Cormac-dijo Slughorn-. Sé que tú ves mucho a tu tío Tiberius, porque tiene una espléndida foto de ustedes dos cazando nogtails en… creo que, ¿Norfolk?
-Oh si claro, eso fue divertido-dijo McLaggen-. Fuimos con Bertie Higgins y Rufus Scrimgeour, esto fue antes de que se convirtiera en Ministro, obviamente.
-Ah, ¿conoces a Bertie y Rufus también?-sonrió radiante Slughorn, ofreciendo a los demás una pequeña charola de pasteles, por alguna razón dejó pasar a Belby-. Ahora dime…
Era como Harry sospechaba. Cada uno parecía haber sido invitado por estar conectado con alguien conocido o influyente. Todos, excepto Ginny.
-Y no tengo porque avergonzarme de ello-dijo Ginny mordazmente al ver la mirada burlona de muchos estudiantes de Slytherin.
Harry le acaricio la mano bajo la mesa para tranquilizarla, lo cual funciono un poco.
Zabini fue interrogado después de McLaggen, resultó tener un hermosa y famosa bruja por madre (por lo que Harry pudo sacar, se había casado siete veces, cada uno de sus maridos morían misteriosamente y le dejaban montones de oro).
-Me pregunto porque habrán muerto-dijeron los gemelos sarcásticamente.
-¡No se metan con mi madre, Weasley!-defendió Zabini enojado.
-Nosotros solo decíamos-dijeron los gemelos alzando sus manos con inocencia.
Era el turno de Neville: Esos fueron los diez minutos más incómodos, pues los padres de Neville fueron Aurores bien conocidos, habían sido torturados hasta la locura por Bellatrix Lestrange y un par de Mortífagos.
Los que no lo sabían quedaron en shock. ¿Por qué les había pasado eso? Los que ya lo sabían solo miraron a Neville con compasión.
Neville se veía abstraído recordando las veces que había visto a sus padres en San Mungo, sus caras pálidas y aquellas miradas vacías, como si no se encontraran ahí. ¿Algún día los recuperaría? ¿Algún día vería esa mirada cálida en los ojos de su madre del que tanto había hablado su abuela? ¿Algún día oiría la voz de su padre diciéndole que estaba orgulloso de el? ¿Algún día podría decirle "Los amo" con la completa seguridad de que lo estaban escuchando?...
Al final de la entrevista de Neville, Harry tenía la impresión que Slughorn se reservaba su opinión de Neville para ver si tenía las aptitudes de sus padres.
-Sí, claro-dijo Neville sarcásticamente-… Soy casi un squib.
-No te desacredites tanto, Neville-le dijo Harry-. Eres muy bueno, solo necesitas practicar un poco más y empezar a creer un poco más en ti.
-Además-continuo Ron-, tus notas no son tan malas. Excepto pociones, claro.
-E incluso podrías mejorar un poco esa, si no tuvieras tanta presión-dijo Hermione, lo último mirando a Snape.
Esas palabras lograron consolar a Neville. Siempre estaría muy agradecido de los amigos que tenía.
-Y ahora-dijo Slughorn, cambiando masivamente su asiento con un aire de un maestro de ceremonias que va a presentar la atracción principal-. ¡Harry Potter! ¿Por dónde comenzar? ¡Siento que apenas rasgué la superficie cuando nos conocimos este verano!-contemplaba a Harry por un momento como si fuera un pedazo particularmente grande y suculento de faisán
-Tiene razón en la parte de "suculento"-le murmuro Ginny al oído, logrando que el pobre Harry se ahogara con el jugo de calabaza y se pusiera rojo como un tomate.
Los demás solo los miraban con curiosidad (excepto los Weasley, quienes los miraban con una sospecha que crecía cada vez más.
-¡El Elegido, ahora te llaman así!
Harry no dijo nada. Belby, McLaggen y Zabini lo miraban atentamente.
-Por supuesto-dijo Slughorn, mirando muy de cerca a Harry-. Ha habido rumores por años. …Recuerdo cuando, bueno, después de esa terrible noche… Lily y James
Algunos hicieron silencio de forma de respetar la memoria de los Potter.
Y tú sobreviviste
-¡No me digas!-exclamo George.
-¿Cómo lo adivinaste?-le siguió el juego Fred.
Y la noticia era que debías tener poderes más allá de lo ordinario…
Los Slytherin hicieron ruiditos de incredulidad. ¿Potter? ¿Poderes extraordinarios? ¡Ja! ¡Sí, claro!
Zabini tosió un poco lo que claramente suponía escepticismo. Una voz enojada exclamó desde atrás de Slughorn.
-Claro Zabini, solo porque tú eres tan talentoso para… presumir…
Todos empezaron a reír, incluso algunos Slytherin, ante la mirada enojada de Zabini.
-Te apuesto lo que quieras a que fue Ginny-le dijo Ron a Ginny.
-No soy tan tonto como para aceptar esa apuesta-le respondió divertido.
-¡Oh cielos!-rio cómodamente Slughorn, mirando hacia Ginny, quién miraba ferozmente a Zabini alrededor de la gran barriga de Slughorn.
-¡Eso Ginny! ¡Defiende a Haggy!-animaron los gemelos, haciendo que la pareja se sonrojase.
-Debes tener cuidado Blaise! Vi a esta jovencita realizar el más maravilloso hechizo de Moco Murciélago, mientras pasaba por su vagón.
-Sí, claro-dijo Bill sarcásticamente, ya que nunca había visto a su hermana lanzar ese hechizo.
-¿Te gustaría saberlo por ti mismo?-pregunto Ginny dulcemente mientras levantaba su varita.
-No, gracias, prefiero no arriesgarme-dijo Bill algo asustado.
Mientras pasaba por su vagón. ¡Yo no me metería con ella!
Zabini simplemente parecía desafiante.
-De cualquier manera-dijo Slughorn, volviéndose hacia Harry-. Tales rumores este verano. Por supuesto, uno no sabe que creer, El Profeta ha sido conocido por publicar imprecisiones, cometer errores
-No será ni la primera ni la última vez que lo hagan-se quejó Harry recordando todas las veces en que El Profeta había distorsionado las historias y le había dejado consecuencias a él y a sus amigos.
–Pero parece que hay pocas dudas, dado el número de testigos, que hubo un gran disturbio en el Ministerio y que tú estuviste en medio del asunto
Harry no podía encontrar la manera de zafarse sin tener que mentir, asintió pero no dijo nada. Slughorn lo miró radiante.
-Tan modesto, tan modesto
Sí, Claro pensó Snape estoy seguro que Potter es igual de arrogante que el idiota de su padre. Es tal palo tal astilla.
No hay duda por qué Dumbledore está tan encariñado, ¿estuviste ahí, entonces? Pero el resto de las historias, tan sensacionales por supuesto, uno no sabe que creer, esa débil profecía por ejemplo.
-Al parecer Slughorn no esta tan lejos de la verdad-dijo Harry amargamente.
-Nunca escuchamos la profecía-dijo Neville, poniéndose de un rosa geranio al hablar.
-Es cierto-dijo Ginny incondicionalmente.
Ya todos se imaginaban que Ginny había sido la sexta persona en ir al Ministerio, por lo que nadie se sorprendió.
–Neville y yo estuvimos ahí también, y eso de "El Elegido", es una tontería que inventó El Profeta como siempre
-¿Ustedes dos estuvieron ahí?-Dijo Slughorn con gran interés, viendo a Ginny y Neville, pero ambos se quedaron callados como almejas ante su sonrisa alentadora.
-Si… bueno… es cierto que El Profeta seguido exagera, por supuesto…-dijo Slughorn, sonando un poco decepcionado-. Recuerdo a la querida Gwenog diciéndome (Gwenog Jones, quiero decir, claro, la capitana de los Holyhead Harpies)
Vagó en una larga reminiscencia,
Todos suspiraron. La parte interesante había acabado.
Pero Harry tenía la impresión que Slughorn no había terminado con él, y que no había sido convencido por Neville y Ginny.
La tarde paso con más anécdotas de hechiceros ilustres a quienes Slughorn había enseñado, todos ellos habían gustosamente integrado lo que él llamaba el 'Club Slugh' en Hogwarts. Harry no podía esperar para salir de ahí, pero no sabía cómo hacerlo amablemente. Finalmente el tren emergió de una larga bruma hacia un atardecer rojo
-¡¿Has estado toda la tarde ahí?!-pregunto Ron alarmado-¡¿Cómo es que aún no te has muerto de aburrimiento?!
Slughorn miró alrededor, parpadeando en el crepúsculo.
-¡Por el amor de Dios, ya está oscureciendo! ¡No me di cuenta que ya habían encendido las lámparas! Mejor vayan a ponerse sus túnicas. McLaggen, deberías pasar a saludarme para prestarte ese libro de nogtails. Harry, Blaise, pueden visitarme en cualquier ocasión. Lo mismo para usted señorita-le guiñó un ojo a Ginny
-Parece que alguien le "agrado" al profesor-dijo Fred burlonamente.
-Haggy, deberías empezar a tener celos-siguió George.
La Familia Weasley empezó a bromear entre ellos, mientras Percy los observaba con nostalgia. El extrañaba a su familia, aunque no lo demostrara. Y ahora que se sabía que Harry decía la verdad, no tenía ningún motivo para estar enojado con ellos. Pero aún no tenía ni idea de cómo acercarse a ellos sin que lo rechacen.
– ¡Bueno, vaya, vayan!
Mientras empujó a Harry en el oscurecido pasillo, Zabini le dirigió una mirada detestable que Harry regresó con interés. Él, Ginny y Neville siguieron a Zabini de regreso por el tren.
–Me alegro que haya terminado-murmuró Neville-Qué hombre extraño, ¿no lo creen?
-Sí, es un poco extraño-dijo Harry, sus ojos siguiendo a Zabini-¿Cómo es que terminaste ahí, Ginny?
-Me vio hechizando a Zacharias Smith-dijo Ginny-. Recuerdas a ese idiota de Hufflepuff que estaba en el D.A.
Zacharias le envió una fea mirada a Ginny, la cual respondió. Harry, al notar eso, sintió la extraña necesidad de ponerse frente a Ginny y maldecir a Smith.
Estaba pregunte y pregunte acerca de lo que pasó en el Ministerio y al final me molestó tanto que lo hechicé. Cuando Slughorn llegó, creí que me iba a dar detención, pero ¡Pensó que era un hechizo realmente bueno y me invitó a almorzar!
Los profesores bufaron molestos. ¿Qué clase de profesor era Slughorn? Pero al menos era mejor que Umbridge, eso era obvio.
Qué loco ¿Eh?
-Es una mejor razón para invitar a alguien, que porque su madre sea famosa- dijo Harry, frunciendo el ceño hacia Zabini-. O porque su tío…
Pero dejó la oración sin terminar. Se le ocurrió una idea, una imprudente, pero potencialmente maravillosa idea. En un minuto, Zabini entraría al compartimiento del grupo de sexto año de Slytherin
Todos bufaron, adivinando rápidamente la "magnifica" idea de Harry.
-Te van a descubrir y te va a ir muy mal-canturreo Hermione para molestarlo.
-Hermione, no me des mala suerte-se quejó Harry.
Y Malfoy estaría sentado ahí, pensando sin ser escuchado por nadie más que sus compañeros Slytherin.
-Pues…quitando el hecho de que existe un 90% de probabilidades de que te descubran, s un buen plan-admitió Hermione.
-Aunque también tendríamos que olvidar de que se trata de Harry Potter-comento Ron
-¿Qué quieres decir con eso?-pregunto Harry confundido.
-Bueno…Pues…Harry, tus planes nunca funcionan-admitió Ron.
-¡Seguimos vivos!-dijo Harry en voz alta.
-Eso es porque eres bueno improvisando-argumento Hermione-. Pero en serio, cuando algo puede salir mal, sale mal.
Harry se enfurruño un poco mientras los demás reían. Un minuto después, cuando se aseguró de que nadie les prestaba atención, Ginny le dio un dulce beso en la mejilla, logrando así que a Harry se le subieran los ánimos rápidamente.
…Si Harry pudiera entrar, sin ser visto,
-Lo cual no pasara-murmuro Hermione, pero solo la escucho Ron.
Detrás de él, ¿Qué podría ver o escuchar? Era cierto que faltaba muy poco para llegar la estación de Hogsmeade estaba a menos de media hora, a juzgar por lo silvestre del paisaje que se veía por las ventanas, pero nadie parecía tomar la sospecha de Harry en serio, así que iría hacia él para probarlo.
-¿Pero qué vas a…?-preguntó Neville.
-¡Después!-susurró Harry, lanzándose velozmente hacia Zabini tan tranquilo como fuera posible, aunque el ruido del tren hacía esa precaución casi sin sentido.
Los corredores estaban casi vacíos ahora. Casi todos habían regresado a sus carruajes a cambiarse con las túnicas de la escuela y empacar sus pertenencias.
Si bien estaba tan cerca de Zabini que casi lo podía tocar, Harry no fue lo suficientemente rápido para meterse al compartimiento cuando Zabini abrió la puerta. Zabini estaba cerrando la puerta cuando Harry rápidamente metió su pie para prevenir que lo cerrara.
A pesar de las bromas, ahora todos estaban algo tenso, incuso Draco, pero el por un motivo diferente: posiblemente se sepa cuál era la misión que le había encomendado Voldemort.
Pero el resto estaban preocupados por lo que le sucedería a Harry si lo descubrían, ya que nadie era inconsciente de lo cruel que podía llegar a ser Malfoy.
-¿Qué pasa con esta cosa?-dijo Zabini enojado a la par que estrellaba la puerta corrediza en el pie de Harry.
Harry tomó la puerta y la abrió fuerte, Zabini aun agarrando la manija, cayó en las piernas de Gregory Goyle, con el tumulto suscitado, Harry se metió en el compartimiento, brincó en el temporalmente vacío asiento de Zabini, y subió en el compartimiento del equipaje. Fue una fortuna que Goyle y Zabini estuvieran gruñéndose uno al otro, poniendo toda su atención en ellos, pues Harry estaba casi seguro que sus pies y tobillos se vieron cuando la capa onduló alrededor de ellos
-Eso estuvo cerca-dijo Molly, mirando a Harry preocupada.
Él se sentía algo cansado de que se preocuparan tanto por él. Se había enfrentado a cosas mucho peores, tanto que Malfoy pasaba a ser un juego para él. Pero no se sentía capaz de quejarse, porque si estaban preocupados, quería decir que les importaba por lo menos un poco.
De hecho, por un momento terrible pensó haber visto los ojos de Malfoy siguiendo su zapatilla cuando se volvía a cubrir. Pero luego Goyle cerró la puerta con fuerza y quitó a Zabini de arriba de él; Zabini se colapsó en su asiento viéndose irritado, Vincent Crabbe regresó a leer su revista de historietas, y Malfoy riendo disimuladamente se recostó en dos asientos, poniendo su cabeza en el regazo de Pansy Parkinson.
Pansy le sonrió coquetamente a Draco. Este le devolvió la sonrisa, aunque algo tenso. No quería que nadie se enterase lo que pasaba. Ni siquiera quería saberlo el mismo.
Harry se acomodó enroscado incómodamente bajo su capa para asegurarse que cada parte de sí permaneciera oculta, y vio cómo Pansy acariciaba la cabellera rubia de la cabeza de Malfoy, sonriendo disimuladamente mientras lo hacía, como si todas desearan estar en su lugar.
-¡Ja! ¡Habla por ti misma!-dijo una estudiante de Ravenclaw.
A pesar de que Draco era guapo (para que negarlo), muy pocas se sentían atraídas por su maldad. Solo Pansy. Y tal vez una estudian de tercer año de Slytherin llamada Astoria, pero ella no contaba, ya que hacia todo lo posible para ignorarlo.
Las lámparas moviéndose en el techo del carruaje, daban una luz brillante en la escena: Harry pudo leer casi cada palabra del libro de Crabbe que estaba directamente debajo de él.
-Así que, Zabini-dijo Malfoy-¿Qué quería Slughorn?
-¿Acaso nunca te enseñaron a no escuchar conversaciones ajenas, Potter?-pregunto Malfoy enojado. ¿Por qué tenía que ser tan metiche?
Harry solo lo ignoro. Sabía que si decía algo perdería el control y lo atacaría, y prefería ahorrarse problemas.
-Solo trataba de congraciarse con gente bien conectada-dijo Zabini que aún miraba con ira a Goyle-. No es que haya encontrado a alguien.
McLaggen y Belby miraron a Zabini ofendidos.
Esa información no parecía satisfacer a Malfoy.
-¿Quién más estuvo invitado?-Demandó.
-Parecen más sus esclavos que sus amigos-comento un estudiante de Hufflepuff.
-McLaggen de Gryffindor-dijo Zabini.
-Oh si, su tío es grande en el Ministerio-dijo Malfoy.
-Alguien llamado Belby, de Ravenclaw.
-El no… es un idiota- dijo Pansy.
-Y Longbottom, Potter y la chica Weasley-terminó Zabini.
Malfoy se sentó muy de prisa, tirando la mano de Pansy hacia un lado.
-¿Invitó a Longbottom?
-Eso me huele a celos-canturreo Fred.
-¡Cállate, Weasley!-grito Malfoy, aunque por dentro si se preguntaba ¿Por qué no lo habían invitado?
-Bueno, supongo que así fue, porque estuvo ahí-dijo Zabini indiferente.
-¿Qué tiene Longbottom que interese a Slughorn?-Zabini se encogió de hombros.
-Potter, el querido Potter, obviamente él quería ver a "El Elegido"-se burló Malfoy-. ¡Pero esa chica Weasley!
Harry entrecerró los ojos. No permitiría que Malfoy hablara mal de Ginny…
¿Qué hay de especial con ella?
-¡Mucho más de lo que tú piensas, Malfoy!-salió en su defensa Harry.
Ginny sonrió y se sonrojo, ignorando la grosera contestación de Malfoy.
Los demás miraban a la pareja algo enternecidos (exceptos los Slytherin, que simplemente los ignoraban). Para nadie era un secreto ya que ellos estaban juntos, por mucho que lo negaran. Eran demasiado obvios. Incluso los hermanos Weasley habían aceptado ya su relación, pero aun así preferían hacerle creer a Harry que lo desaprobaba, para meterle un buen susto.
-A muchos chicos les gusta-dijo Pansy
Los hermanos Weasley se pusieron serios. Una cosa era que aceptaran la relación entre Harry y Ginny, pero otra era el que aceptaran que su hermanita pequeña fuera deseada entre los estudiantes masculinos. Harry se puso también serio.
Viendo a Malfoy con la esquina del ojo para ver su reacción-. Incluso algunos creen que es guapa, ¿A ti no Blaise?
Para Zabini fue un poco difícil ignorar las feas miradas que recibió por parte de los antes mencionados.
¡Y todos sabemos cuán difícil eres de complacer!
-Yo no tocaría a una traidora de la sangre como ella, sin importar cómo luzca-dijo Zabini fríamente y Pansy parecía satisfecha.
-Y yo jamás saldría con un idiota como tú, sin importar como luzca, así que estamos a mano-le respondió Ginny sin perder la calma.
Malfoy se sentó nuevamente en su regazo y permitió que continuara acariciando su cabello.
-Bueno, me da pena el gusto de Slughorn. Tal vez se está volviendo senil. Una pena, mi padre siempre dijo que era un gran hechicero en sus tiempos. Mi padre solía ser uno de sus favoritos. Slughorn probablemente no ha escuchado que vengo en el tren o…
-O simplemente no quiere relacionarse contigo. Acéptalo de una vez, Huron-se burló Ron.
La Señora Weasley lo miro desaprobatoriamente, pero no lo regaño, al igual que con Ginny.
-Yo no esperaría una invitación-dijo Zabini-. Me preguntó por el padre de Nott cuando llegamos. Solían ser buenos amigos, aparentemente, pero cuando escuchó que fue atrapado en el Ministerio no se veía feliz, y Nott tampoco tuvo una invitación, ¿o sí? No creo que Slughorn esté interesado en Mortífagos.
Malfoy se veía enojado, pero forzó una singular carcajada sin sentido del humor.
-¡Celos!-gritaron los gemelos al mismo tiempo.
Draco estuvo a punto de atacarlos, pero recordó lo que le pasaría si lo hacía, así que se volvió a sentar.
-En fin, ¿A quién le importa en lo que esté interesado? ¿Quién es él cuando vienes a menos? Solo un estúpido profesor-Malfoy bostezó ostentosamente-. Quiero decir, tal vez no esté en Hogwarts el próximo año
-¡Sí!-gritaron los gemelos, Ginny y Ron y empezaron a hacer un extraño baile, parecido al que hicieron después de la Vista de Harry y empezaron a cantar "Nos hemos librado, Nos hemos librado" Pero al ver el rostro furioso de su madre se calmaron y se volvieron a sentar.
¿Qué me importa si a un viejo gordo le caigo bien o no?
-¿Qué quieres decir, con que tal vez no estés en Hogwarts el próximo año?-dijo Pansy indignada, suspendiendo las caricias a Malfoy.
-Bueno, uno nunca sabe-dijo Malfoy con sonrisa burlona imperceptible-. Puede que me dedique a hacer cosas más grandes y mejores.
Esta era la parte a la que todos querían llegar. ¿Cuál era esa importante misión que le habían encomendado a Draco?
Agazapado en el compartimiento de equipaje y bajo su capa, el corazón de Harry comenzó a latir con fuerza. ¿Qué dirían Ron y Hermione de esto?
-Diríamos que eres un idiota por meterte ahí-dijo Hermione mirando a Harry.
Crabbe y Goyle miraban tontamente y con la boca abierta a Malfoy, aparentemente no habían pensado en ningún plan para dedicarse a cosas más grandes y mejores. Incluso Zabini se había permitido una mirada de curiosidad para estropear su aspecto arrogante. Pansy continuó con las lentas caricias en el pelo de Malfoy, parecía atónita.
-Significa que…
Malfoy se encogió de hombros.
-Mi madre quiere que complete mi educación, pero personalmente, no lo veo tan importante en estos días.
-En realidad es muy importante-salió Minerva en defensa-. Y no solo por los TIMOS y los EXTASIS, sino porque de esa manera tendrás más oportunidades de defenderte. Además, los tiempos oscuros no serán para siempre, en algún momento todo acabara y se arrepentirán mucho de no haber terminado sus estudios.
Quiero decir, piénsenlo… Cuando el Señor Oscuro tome el control, ¿Se va a preocupar por cuantos TIMOS o EXTASIS obtuvo alguien? Claro que no… Todo será acerca del servicio dado, el nivel de devoción que han mostrado.
-¿Y tú crees que serás capaz de hacer algo por el?-preguntó Zabini mordazmente-. ¿Dieciséis años y ni siquiera totalmente calificado?
-Eso no le importa a Voldemort-dijo Ojoloco-. Con tal de que le demuestres fidelidad, el aceptara a cualquiera, sea adulto o niño, mujer u hombre.
Algunos se pusieron tristes. ¿Eso era lo que había sucedido en la vez anterior?
-Es lo que he dicho, ¿no es así? Tal vez no le importe que esté totalmente calificado. Tal vez el trabajo que quiera que haga es algo para lo que no necesito estar calificado-dijo Malfoy tranquilamente.
Las personas se sentían cada vez más curiosa sobre la misión de Malfoy. Aunque claro, también existía la posibilidad de que solo estuviera presumiendo frente a Pansy, pero eran muy pocos los que pensaban eso. No por nada se le daba un papel tan importante en el libro.
Crabbe y Goyle estaban sentados con sus bocas abiertas como gárgolas.
-¿No están siempre así?-pregunto Hermione haciéndose la confundida, haciendo reír a los que la escucharon.
Pansy miraba atentamente a Malfoy como si nunca hubiera visto algo tan impresionante.
-Ya puedo ver Hogwarts-dijo Malfoy, claramente dándose cuenta del efecto que había creado mientras apuntaba hacia fuera de la ventana-. Es mejor que nos pongamos nuestras túnicas
Harry estaba tan atento mirando a Malfoy, que no se dio cuenta que Goyle se levantó por su baúl, cuando lo bajó, golpeó a Harry en la cabeza.
-¡Auch!-se quejó Harry mientras se pasaba la mano por la cabeza, recordando los dos golpes que había recibido el día del ataque de los dos dementores. Si seguía así, pronto le iba a dar un derrame cerebral o algo así…
Dejó salir un involuntario sonido de dolor, y Malfoy volteó a ver hacia el compartimiento de equipaje, frunciendo el ceño.
Algunos se tensaron. ¿En realidad lo atraparían justo antes de bajarse del tren? ¿Cuándo ya había pasado casi todo el peligro? ¡Pues claro! ¡Él era Harry Potter! ¡El chico con la peor suerte del mundo!
Harry no tenía miedo de Malfoy, pero no le gustaba mucho la idea de ser descubierto escondido bajo su capa de invisibilidad por un grupo de poco amistosos Slytherin. Con ojos llorosos y cabeza palpitante, sacó su varita, con mucho cuidado para no desarreglar su capa, y esperó, conteniendo el aliento. Para su alivio, Malfoy parecía haber decidido que había imaginado el ruido, sacó su túnica como los demás, cerró su baúl, y mientras el tren disminuía la velocidad, se abrochó una nueva capa de viaje alrededor del cuello.
Harry pudo ver los corredores llenándose nuevamente y esperaba que Ron y Hermione llevaran sus cosas a la plataforma por él.
-Claro que lo haremos-murmuro Hermione distraída ya que todavía estaba algo preocupada porque descubrieran a Harry.
Estaba atorado hasta que el compartimiento se hubiera vaciado por completo. Por fin, con una sacudida final, el tren hizo alto total. Goyle abrió la puerta y salió encontrándose con una multitud de segundo año, empujándolos hacia los lados Crabbe y Zabini lo siguieron.
-Tú adelántate-le dijo Malfoy a Pansy, quien lo esperaba con su mano extendida como esperando que el la tomara-. Sólo quiero verificar algo.
-Te descubrió-confirmo Ginny mirando a Harry.
-¡No me digas!-interrumpieron los gemelos.
-Calladitos se ven más bonitos-les dijo Ginny mientras le hacía un hechizo silenciador a sus hermanos.
Pero luego del regaño de su madre, tuvo que devolverles su voz.
Pansy se fue. Ahora Harry y Malfoy estaban solos en el compartimiento.
Los gemelos rieron por lo pervertido que sonaba eso.
La gente pasaba, bajando hacia la plataforma oscura. Malfoy se movió hacia la puerta del compartimiento y bajó las persianas, para que la gente del corredor no pudiera ver hacia dentro.
Los gemelos rieron aún más, mientras los demás solo los miraban como si estuvieran locos.
Después se agachó hacia su baúl y lo abrió nuevamente.
Harry miró por la orilla del compartimiento de equipaje; su corazón palpitando un poco más rápido. ¿Qué quería Malfoy esconder de Pansy? ¿Estaría por ver el misterioso objeto descompuesto que era tan importante arreglar?
-Harry, en serio, ¿Aun no lo captas?-pregunto Hermione incrédula-. A veces eres muy lento.
-¡Hey!-se quejó-. He descubierto muchas cosas a lo largo de estos últimos cinco años que nadie más había adivinado. Eso no es ser lento.
-Sí, pero cuando se trata de cosas obvias, eres muy lento-argumento esta vez Ron.
-¡Petrificus Totalus!
Sin ningún aviso, Malfoy apuntó su varita hacia Harry, quien quedó instantáneamente paralizado.
Las personas se empezaron a preocupar, pero al menos era solo Malfoy y no todos sus amigotes.
Como si estuviera en cámara lenta, se deslizó fuera del compartimiento de equipaje y cayó, con un agonizante choque que estremeció el suelo, hasta los pies de Malfoy, la Capa de Invisibilidad atrapada bajo él, todo su cuerpo revelado con sus piernas aún dobladas absurdamente en una ceñida posición de cuclillas. No podía mover ni un músculo; solo podía mirar fijamente hacia Malfoy, quien sonreía ampliamente.
Al igual que el Malfoy del presente. Se hubiese sentido muy humillado si se hubiera dejado engañar de Potter así.
-Eso creí-dijo jubiloso-escuche que el baúl de Goyle te golpeó. Pensé haber visto algo blanco en el aire por un instante cuando entró Zabini…-Sus ojos se demoraron un momento en los tenis de Harry-. No escuchaste nada que me preocupe, Potter. Pero mientras te enteras…
Y pisó, fuertemente, en la cara de Harry. Harry sintió que su nariz se rompía; saltaron los chorros de sangre por todos lados.
Los que habían tenido una fractura de nariz hicieron una mueca, recordando el terrible dolor.
Los amigos de Harry miraban a Malfoy con odio. Pero Harry solo se sentía estúpido por dejarse atrapar así.
-Eso es por mi padre. Ahora, déjame ver…
Draco sonrió aún más. Puede que no fuera un muy buen padre, pero no le agradaba para nada el hecho de que por culpa de Potter se encontrara en Azkaban.
Malfoy arrastró la capa desde debajo del cuerpo inmóvil de Harry y la arrojó sobre él.
Una vez más, las personas intentaron atacar a Malfoy por lo bajo que había caído. Pero otra vez fue Snape que lo ayudo a protegerse.
-Por si usted no lo sabía, Señor Malfoy, si el Señor Potter no hubiese aparecido durante la cena inmediatamente mandaríamos a alguien a investigar-salto la Profesora McGonagall furiosa.
Draco solo la ignoro, demasiado satisfecho consigo mismo por su idea.
-No creo que te encuentren hasta que el tren esté de regreso en Londres-dijo tranquilamente-. Nos vemos por ahí, Potter… o tal vez no.
Y teniendo cuidado de pisar los dedos de Harry, Malfoy salió del compartimiento.
-Ese es el final del capítulo-dijo el Profesor Flitwick mientras cerraba el libro.
Las personas miraban a Draco con odio. Pero este estaba tan acostumbrado, que no les hacía ni caso.
-¿Quién desea leer el próximo capítulo?-pregunto amablemente el profesor Dumbledore.
-Yo-dijo Hagrid.
Entonces se levantó y fue a recoger el libro y se volvió a sentar y empezó a leer:
-El próximo se llama: Snape Victorioso
