Hola chicos y chicas, gracias por apoyar la serie, antes de comenzar mr gustaria decir que los personajes no son mios, si no de las creadoras de Candy Candy.

Este capitulo contiene contenido sexual

Capitulo 16

-George...porfavor perdona a mi padre.. Pero no lo hagas-. Decia Candy llorando.

-!ELIZA QUIERO QUE TE LARGUES!, !QUIERO DISFRUTARLO A SOLAS!-. Dijo con su risa malevola.

-Esta bien-. Sonrio Eliza. - Hay perra, las pagaras-. Sonrio Eliza llendose.

-Ahora si Candice, pagaras todo lo que le hicieron a mi padre-. Dijo George.

-Sueltame porfavor-. Decia Candy llorando.

-Tratare que sea placentero para ti-. Decia sonriendo

-Albert-. Decia Candy.

-!CALLATE!..-. Dijo George

-!MANOS ARRIBA!, !ESTAS ARRESTADO POR SECUESTRO Y INTENTO DE ABUSO SEXUAL!, !AGARRENLO!-. Dijo el comandante

-Candy!-. Dijo Albert grito llendo hacia ella.

-!Albert!-. Decia Candy mientras lo abrazaba.

-Candy, tenia mucho miedo de perderte-. Decia abrazandola.

-Albert, perdoname-. Decia llorando.

-No hay nada que perdonar amor, ven vamonos-. Sonrio mientras la desataba.

-!SUELTEME!, !NO SABE CON QUIEN SE ESTA METIENDO!-. Grito George.

-Eres un asco de persona, y yo creia que eras mi mejor amigo, ibas a matar a la mujer que he amado por tanto tiempo-. Decia mientras lo sujetaba por el cuello.

-Y lo hubiera hecho y feliz si no fuera por ustedes, sabes iba a disfrutar mucho poser a tu mujer-. Dijo riendo.

-!MALDITO!-. Dijo Albert dandole un puñetazo.

-Te juro que esto no quedara asi, te lo juro-. Grito George.

Sin mas, los oficiales se llevaron a George hacia la patrulla rumbo a la delegacion para iniciar un juicio en su contra.

-Candy, losiento-. Decia Albert abrazandola.

-Albert... no te preocupes-. Decia ella.

-Vamonos Candy-. Decia mientras la cargaba.

Lo que ellos no sabian, era que alguien los veia detrás de la casa, una pelirroja muy enojada que los veia muy celosa.

-Albert... tu seras mio-. Decia Eliza mientras los miraba.

-Aunque me tenga de deshacer de Candy-. Decia mientras se marchaba.

Albert y Candy iban en el vehiculo junto a sus guardaespaldas, pero Candy no hablaba.

-Pare el auto aquí porfavor-. Dijo Albert tomando la mano de Candy quien no se nego.

Caminaron hacia un edificio y subieron al 10 piso, llegaron a un consultorio de una doctora.

-Buenas tardes-. Sonrio Albert.

-Buenas tardes Sr. Andrew-. Sonrio una secretaria.

-Se encuentra la doctora Isabell guerrera-. Pregunto Albert.

-Si, pase-. Sonrio, y sin mas Albert tomo a Candy de la mano.

-!Hola Albert!-. Sonrio Isabell

-!Hola Isabell!-. Sonrio Albert.

-¿Qué sucede?-. Sonrio.

-Bueno, ella es mi prometida y pues quiero que tome unas terapias-. Dijo Albert.

-¿Qué?-. Dijo Candy mirandolo.

-Candy es por tu bien, asi estaras sonrio Albert.

-!Yo no estoy loca!-. Dijo soltandose de el y llendose a la puerta.

-Candy ven-. Dijo Albert acercandose a ella.

-Albert yo no estoy loca en verda vamonos-. Dijo Candy.

-Candy, prometeme que vendremos-. Dijo mirandola a los ojos.

-No... no lo se Albert solo dejame pensar-. Dijo sin mas saliendo del consultorio.

-Hasta luego Isabell-. Decia Albert moviendo la mano.

-Hasta luego-. Sonrio Isabell.

Albert iba corriendo para ir detrás de Candy, Albert logro alcanzar a Candy y agarrarla.

-Amor que pasa-. Dijo Albert mirandola.

-Nada.. Porfavor vamonos a casa-. Dijo ella subiendo al auto.

Albert obedecio y arranco el coche, el camino fue en pleno silencio. Albert sabia que no fue lo mejor llevarla a un psiquiatra si acababa de suceder algo tragico. Candy por su lado, iba recordando cada momento que habia pasado hay.

-¿Amor tienes hambre?-. Le decia Albert sonriendole.

-Nada ire a descansar-. Decia Candy dirigiendose a la habitacion.

Albert estaba muy preocupado por ella, no esperaba que mejorara en minutos pero si que estuviera mejor en unas horas. Albert decidio dejarla descansar y empezo hacer una deliciosa cena. Al pasar las horas la comida ya estaba lista, y Albert fue a llamar a Candy.

-Toca la puerta-. -¿Candy estas ahí?-. Decia mientras tocaba la puerta

-Si Amor, pero estoy cansada-. Decia tras la puerta.

-¿Puedo entrar?-. Decia Albert.

-No-. Dijo Candy y sin mas le puso seguro a la puerta.

-Candice abreme-. Decia suplicante.

-Albert dejame-. Decia con un sollozo.

-Candy ire por el juego de llaves-. Y sin mas Albert fue por ellas.

Despues de unos minutos, Albert pudo abrir la puerta y lo que encontro una Candy con ojos llorosos, cara palida, y muy deprimida.

-¿¡Amor que pasa!?-. Dijo Albert preocupado.

-Nada, solo estoy cansada-. Sonrio ella lo que pudo.

-Candy se que no estas bien-. Dijo mirandola.

-Albert tengo miedo a no volverte a ver mas-. Decia llorando.

-Amor eso nunca pasara-. Decia abrazandola.

-Albert tengo miedo-. Lloraba.

-Tranquila, mientras yo viva me dedicare a vivir solo para ti-. Le dijo regalandole una sonrisa.

-¿Me lo prometes?-. Dijo dandole una pequeña sonrisa.

-Te lo prometo-. Y sin mas cellaron su promesa con un beso.

A los minutos se encontraban amandose, con palabras de amor, promesas para el futuro, sueños, esperanzas y deseos juntos.

-Albert..-. Dijo Candy entre las sabanas.

-¿mmm?-. Dijo con los ojos cerrados.

-¿Qué piensas sobre los bebes?-. Dijo sonriente.

-Pues, que son muy llorones y estamos muy jovenes para tenerlos-. Dijo dandose la vuelta para mirarla.

-¿No quieres hijos?-. Dijo desanimandose.

-Si, pero despues amor como en 7 años-. Sonrio el y sin mas se dio la vuelta para dormir.

En su mente, Candy pensaba que su futuro esposo no queria hijos. ¿Qué pasaba si resultaba embarazada?, ¿La rechazaria?, ¿No la querria mas?. Eran las mil y un preguntas que revoloteaban en su cabeza hasta que derrepente.

-Tengo que ir al baño-. Candy salio disparada al baño.

Albert al darse cuenta, se paro disparado junto a ella para llevarse la sorpresa de que la puerta estaba cerrada.

-Candy...-. Cuando abrio la puerta vio a Candy arrodillaba al retrete y vomitando.

-!Amor!, ¿Qué paso?-. Dijo preocupado.

-No lo se... derrepente senti un mareo y...-. Volvio a vomitar.

-Llamare al doctor amor-. Dijo tomando el telefono.

-No amor, con unas pastillas se me pasa tranquilo-. Sonrio ella.

-Esta bien, pero si sigues asi la otra semana lo llamare-. Y sin mas Albert salio para que ella pudiera asearse.

Era lo que ella estaba pensando, ¿Embarazada? , ¿Bebe?, ¿Seria madre a sus 21 años?, ¿estaba lista? , ¿Albert la aceptaria?. Eran las preguntas que le sonaban en su cabeza segundo por segundo.

Todo es por ti, mil gracias por leer el fic. Se que demore un poco pero estoy devuelta