Nota: Pues crean o no estoy viva y si, este fic si se actualiza.
Capítulo corto a comparación de mis otros fics.
Para este capítulo utilice: Re-birthday de Len & Regreset Message de Rin.
Las otras canciones que mencione en mi nota del capítulo anterior era: The daugther of green de Miku, The daugther of revenge de Meiko & Prince of blue de Kaito.
–Ha pasado tanto tiempo… todo lo recordé tras ese incidente. Mi rostro es el mismo, repetido seis veces. ¿Debería sorprenderme? No… porque antes lo compartía con una sola persona. Él no me recuerda, pero aún compartimos el lazo de la hermandad, los mismos sentimientos: el me odia mientras que yo lo sigo amando. My life is… is… is cruel. -Suspiró mientras colocaba el espejo dorado de mano sobre la mesa de la sala.
Habitación vacía de otro ser humano, solo un sofá verde y una televisión en el que se transmitía un documental de antiguos reinos que fueron derribados por revoluciones eran su única compañía.
– "The son of evil" -escuchó las palabras de un narrador, un hombre viejo de ropa de vestir café con lentes de amazon negro- nombre como se le conocía al rey Ichimatsu.
Karamatsu miró la televisión. En otros tiempos estaría poniendo especiales de moda o programas de play boy style que suele ver para imitar. Ahora veía ese documental que hablaba o creía suponer como era su vida anterior en ese reino olvidado.
– "El rey purpura" otro nombre con el que lo llamaban por sus vestimentas de ese color, hijo único. -Comentó haciendo que el chico de overol azul gruñera.- El más despiadado de todos los tiempos, no solo destruyo a su reino sí no que lo hizo con la comunidad feudal de Atsushi, quien fundo la villa de la rosa. Y eso marco el fin de su reino -en la televisión se mostraban representaciones ilustradas de lo que creían que fue aquel reino purpura.- ¿O qué opina Doctor Dekapan?
–Bueno, como paso con la Primera Guerra Mundial Dasu, el detonante fue el asesinato del archiduque Francisco Fernando de Austria y su esposa, Sofía Chotek, en Sarajevo el 28 de junio de 1914 Dasu -explicaba aquel hombre gordiflón en bata blanca y un pantalón a rayas blancas con verde que le cubría parte de la barriga-. El detonante fue el asesinato del hijo de Atsushi Dasu, Irino, Todomatsu Dasu.
Esa mención hizo que se le apriete el corazón y una imagen de su hermano menor bañado en sangre apareciera en su mente.
–El reino de Ichimatsu ya estaba en decadencia, siempre había rebeldes Dasu, pero siempre los reprimía exponiendo sus cabezas decapitada en la plaza central Dasu. -hubo un breve silencio por el doctor que bebía un poco de té en una taza de cerámica mientras que Karamatsu apretaba los ojos cerrados al recordar como la cabeza de Choromatsu etsba siendo expuesta en la plaza con un Osomatsu que le lloraba y juraba venganza-. El suceso se dio, debido a que al acabar con el reino rosa, el reino morado perdió a su aliado en fuerzas: el reino amarillo. Dasu.
–¿A qué se refiere? -preguntó el locutor.
–El feudal Atsushi, Dasu, estaba creciendo a su comunidad en economía, dasu. Al grado de confundirlo con un reino. Dasu. El reino de Ono, Jyushimatsu vio esto como alianza, dasu. El reino morado vio esto como perdida de sus ingresos al ver que el reino amarillo apoyaba a la recién formada comunidad feudal, dasu. -Explicaba de fondo mientras imágenes de retratos de los nombrados aparecían en pantalla- El reino de Ono, rompió su alianza con Matsuno cuando destruyó al rosa. Dasu. -Hizo otra pausa para tomar agua.- Apoyó a la rebelión con su flota, la más fuerte, Dasu. Y fue el fin del reino purpura, Dasu. –Finalizó.
–El rey Ichimatsu, murió solo en medio de la plaza con la hoguera de la justicia -comentó el conductor del programa retomando el habla-. Cada año el reino amarillo del rey Ono; junto con el reino purpura, que fue gobernado luego por el caballero Sakurai, quien restableciendo la gloria al lugar; representaban con muñecos que quemaban en la hoguera el fin de la era oscura.
–Estupideces… -murmuró apagando la televisión con enfado- Ellos no estuvieron ahí…
Se quedó en silencio con los ojos cerrados para que los recuerdos de una vida pasada regresen a él. Recordaba la casa en la playa, la risa de los niños jugando en la plaza, una bandera oreante amarilla sobre el mar como si fuera un amanecer acercándose. Flores rosas alrededor de un bosque verde y oculto. Sobretodo recordaba con alegría y nostalgia la sonrisa llena de amor de su monarca.
–¿Qué haces aquí mierdamatsu? -La voz del cuarto hijo, su hermano desde la otra vida, el que fue su rey, ahora lo llamaba.
–Recordando -sonrió agitando su cabello en el movimiento.
–¿Recordar qué? -Preguntó sin interés y eso significaba una burla- ¿Dónde dejaste la dignidad o la vergüenza? -le sonrió de forma siniestra.
–Nuestro pasado… -mencionó con nostalgia.
Ichimatsu solo chasqueo la lengua robándose el control remoto para buscar algo entretenido en la televisión. Cualquier cosa que haga que Karamatsu no lo distraiga con sus idioteces.
–Sabía usted profesor Dekapan, que hubo una posibilidad del que murió en la hoguera haya sido el hermano gemelo… -comentó el entrevistador cuando Ichimatsu prendió la televisión.
Karamatsu abrió los ojos como sus labios ante esa afirmación.
¿Quién supo esa verdad?
Antes que Dekapan respondiera, nuevamente el cuarto hijo cambio el canal. Aburrido del documental. Detuvo los canales en un programa de comedia donde un sujeto delgado vestido de morado gritaba: "Sheee" cuando otro mostraba mierda frente a él.
Karamatsu liberó un largo suspiró para luego mirar a su hermano menor tomar una fritura que él mismo había traído para comer mientras veía el programa. Ichimatsu sintió aquellos ojos sobre él, lo que provocó que mordiera la papa con enojo. Agarro dos frituras entre sus dedos para lanzarlas directo a los ojos del mayor.
–¡Qué demonios me miras estúpido mierdamatsu! -Reclamó aquella insistente mirada con una sonrisa tierna que le inquieta- ¡Borra esa tonta sonrisa de tu asqueroso rostro! -se quejaba sin motivos.
–Sorry… -respondió sacándose las papas de los ojos- tsk… arde -el condimento no logro salir.- Brother, i'm remember when we más pequeños.
–¿Sí? Pues no me interesa -subió el volumen al programa para ignorarlo-
–Todo me parece como si fuera un sueño… -dijo agachando la cabeza a sabiendas que el de morado no le iba a hacer caso.
El de azul recordaba su niñez en su actual vida donde Ichimatsu aún era unido a él, incluso en la secundaria y grados posteriores. Luego se separó de él sin explicación alguna. Solo recordaba un "te quiero Karamatsu-niisan" y al día siguiente era un "Te odio Kusomatsu".
También sucedió lo mismo en su vida anterior como rey.
–¿Ichimatsu recuerdas el mito de la botella de cristal? -preguntó entusiasmado con su gran sonrisa.
El menor no hablo seguía su vista cansada en el programa. Planeaba ignorar al otro pero le era imposible sobre todo porque el segundo hijo se puso entre la televisión y él.
–Tsk… -le lanzo el control remoto en la cara apagando previamente su programa- No. ¿Qué hay con ello? -No era que le importe pero sabía que sí no respondía el azul nunca lo iba a dejar de molestar hasta tener una respuesta que le satisfaga.-
–En una hoja escribe un deseo -Ichimatsu escuchaba las palabras atentamente como cuando de niño se lo contaron por primera vez pero por algún motivo la voz de Karamatsu se sentía lejana y por un momento su ropa se veía menos dolorosa y moderna. Como sí fuera de una época atrás. En su mente estaba un Karamatsu vistiendo pantalones azules enrollados para no mojarse. Un chaleco azul oscuro sobre una camisa de manga larga blanca.-
–E introdúcelo en una botella de cristal. Suéltalo en el mar -Una extra sensación de brisa de mar vino a él, el sonido de las olas chocando. Bajo su vista se vio sentado en arena y a Karamatsu dentro del agua con una sonrisa- y algún día -Se sentía en una escena atrás que tenía guardada en su mente.- Tú deseo…
–Puede volverse real… -completo la frase del mayor.
–¿Recuerdas ahora? -un tono alegre y melancólico mezclado en la gruesa voz del mayor. Karamatsu sabía que se prometieron en ese momento.
Esa pregunta le hizo ver unas gaviotas sobrevolando en un cielo azul. Una borrosa imagen de su hermano mayor dispersándose junto con la espuma de mar lo saco de su trance.
Parpadeo confundido y mareado.
–Son estupideces de niños -se levantó de piso para pasar de largo-.
– "¿Realmente crees que sea cierto? No es posible que esto pueda hacer en realidad tu deseo." -La voz del cuarto hijo, se escuchaba en su mente vestido con trajes lilas con una corona en su cabeza. Sin zapatos para sentir la arena entre sus dedos. Solo estaba sentado en la orilla de la playa apoyando su mentón sobre sus rodillas pegadas a su abdomen.
– "Principe, ¿quiere intentarlo?" -Solo se oyó así mismo como un eco.
– "No hay necesidad de intentar algo tan ridículo" -la cara de Ichimatsu se giró hacia la derecha para evitar ver la cara de decepción de su sirviente- "Además…" -escondió su rostro en sus rodillas para ocultar el sonrojo- "Todo lo que quiera tú lo puedes hacer realidad…" -levantó la mirada amatista para entregar una dulce sonrisa antes de la tempestad- "Karamatsu".
–Sí… estupideces de niños -respondió dejando atrás el recuerdo de su vida pasada.
Nuevamente se quedó solo en la habitación.
Se dejó caer a lado de la mesa de centro, su espalda toco el suave alfombrado color verde. Cerró los ojos recordando aquel pasto del mismo color que estaba en su reino.
–¿Karamatsu? -la voz de una silueta color rosa se le acercaba a él- Karamatsu-niisan.
El nombrado abrió los ojos y en vez de encontrar un cielo soleado, despejado. Estaba un techo de madera que le impedía ver ese cielo de sus sueños.
–¡Karamatsu-niisan! -Gritó con pucheros el de sudadera rosa-
–¡Totty! -se levantó exclamando alegría- What happen? –Ahí estaba renacido aquel que asesino por órdenes de su rey, por celos.
–Eso te preguntó a ti -dijo entre los brazos del mayor-. Llevas aquí acostado perdido en tus pensamientos desde que entre en la habitación –ignoraba el abrazo mientras miraba la pantalla de su teléfono rosa-
–I'm happy de verte y tenerte entre mis brazos -le dio un beso en la mejilla haciendo que el menor levante la ceja.
–Karamatsu-niisan, no tengo dinero así que no me lo pidas o busques como lo haría Osomatsu-niisan -comentó tratando de salirse del fuerte agarre.
–Eso me dolió Totty -respondió triste-. Solo te quiero abrazas y mimar como el big brother that I'm.
–¿Ichimatsu-niisan te golpeo demasiado fuerte esta vez? -Poso sus ojos en los ajenos- Porque vi que saliera de la habitación y se le veía raro.
Karamatsu libero a su hermano menor al mismo tiempo que un gran suspiro escapaba de sus labios. Todomatsu solo lo vio ladeando su cabeza.
–Ichimatsu, esta bién… supongo -movió sus hombros-. Me trata como siempre lo ha hecho.
–No recuerdo algún momento de nuestra infancia que respondiera con violencia o insultos tus cariños… -puso su dedo índice sobre su propia mejilla tratando de recordar en que momento sus dos hermanos mayores empezaron a tener esa extraña relación.- ¿Quieres ir a pescar? -propuso cuando vio que el de azul ponía nuevamente una mirada triste.
–Really? Yes, my Little brother! -respondió en su ingles mal pronunciado.
–Sí sigues hablando en inglés o siendo doloroso, no iremos -le señalo con el dedo índice ante la acción del mayor.
Karamatsu aceptó la condición. Ambos subieron a su habitación a buscar sus cañas para pescar, algunos bocadillos que el mayor preparo. Además de otra muda de ropa, claro que Totty se ponía a hacer berrinche sí Karamatsu elegía algo doloroso para vestir.
Cuando salieron de la casa, el segundo hijo se ofreció para cargar todo mientras que el sexto solo caminaba por delante con las manos detrás de su espalda tarareando una canción.
–¿Has pensado que todos merecemos una segunda oportunidad? -preguntó el mayor al tirar su caña de pescar con su carnada.
–¡Sí! -Respondió Todomatsu con entusiasmo- ¡Pero ustedes no entienden! –Ahora se quejaba- me cuesta subir escalones en la sociedad, pero ustedes me jalan a la oscuridad y nunca puedo progresar.
–Eh… no me refería a eso -se rio viendo que Todomatsu nunca iba a cambiar.
– "Quiero estar contigo, me siento cómodo porque me entiendes. Pero…" -El chico de trajes rosas se levantó del verde pasto tomando las flores del color de su traje.
– "¿Pero?" -Aquel sirviente de traje azul con emblemas morados que marcaban el reino al que pertenece le seguía.
– "Atsushi, me compró a cambio de grandes riquezas seré su sirviente personal" -agacho la mirada agarrando el collar de oro con una piedra rosa y el símbolo de Atsushi. Karamatsu por su parte hizo puños a los costados observando al joven- "Jyushimatsu, el príncipe del otro lado de mar" –ahora sacaba un anillo dorado con una piedra rosa- "quiere esposarme pensando que no tengo dueño" -sonrió hacia el sirviente de ojos azules.- "¿Entiendes?
– "¿Qué quieres que entienda?" -respondió torciendo el labio mientras el otro se giraba caminando hacia él.
– "Con ellos, seré más que un simple sirviente…" -sostuvo las manos de su compañero con una sonrisa- "¿Lo entiendes?"
El azul aparto sus manos del chico alejándose de él mirando el camino de regreso al reino morado.
– "Me agrada Atsushi, a pesar de todo. Tú me agradas, pero Jyushimatsu es diferente esa felicidad" -camino a paso lento hacia el joven que tomaba una flor purpura entre sus manos-. "Tú igual eres mucho más que un sirviente o un doble".
– "¿A qué te refieres?" -preguntó sin verle a los ojos.
– "Eres el futuro rey del reino purpura. Sí al rey Ichimatsu le pasará algo, tú tomarías su lugar". -Le arrebato la flor cambiándola por una azul. Era la misma pero en otro color.
– "¿Cambiar de lugar con él? ¿Ser rey en su lugar?" -Comenzó a reír negando con la cabeza- "Mi querido Totty, -poso la flor azul en la oreja ajena- nunca tomaría su lugar." –Totty solo hizo un puchero inflando sus mejillas- "Me conformó con pasar el tiempo contigo, aunque sea tu diversión".
–¡Atrape un pescado! -Grito Todomatsu sacando su caña del agua antes que su presa escape- ¡Niisan ayúdame, se me va!
Karamatsu se levantó soltando su caña de pescar para sujetar de las caderas a su hermano menor y con eso ayudarle. Finalmente atraparon una trulla demasiado grande.
–¡Brother! -Exclamó Karamatsu sorprendido- This first is big! –señalo el trofeo de su hermano que saltaba en el piso para regresar al agua.
–¡Primero! Aprende hablar inglés bien, no es first es fish. First es para decir primero. ¡Segundo! ¡Deja de ser doloroso y tómame una foto para presumírsela a Atsushi! -Tomó su caña con la trulla saltarina posando de forma adorable cambiando su expresión siniestra que le mostro antes de decir que es para Atsushi.
Tomó la foto como Todomatsu le dijo.
–¿Tuviste suerte? -comentó Totty mientras enviaba la foto a sus redes sociales.
–No, no creo -saco su caña del agua.
–¿Otra vez usaste una carta de amor para atraparlos? -Preguntó ladeando su cuerpo para observar mejor lo que usaba de carnada- ¿Eso es una botella de cristal? –Hizo una mueca de rareza señalando aquella botellita con un papel adentro- ¡Así nunca vas a atrapar nada!
Karamatsu negó con la cabeza.
–Te equivocas -miró la botella recordando al cuarto hermano- esta vez voy por algo grande. Y sé que lo atraparé. –sonrió imaginando el rostro de Ichimatsu sobre el cristal de la botella.
El menor solo ladeo la cabeza con una mueca de desagrado. Le pidió que cargue con todo de nuevo de castigo por ser tan doloroso. Caminaban uno junto al otro en silencio.
–Todomatsu, ¿puedo preguntarte algo? -el menor afirmo sin quitar la mirada de su teléfono. Leía los comentarios sobre su foto.
–¡Je! Atsushi está diciendo que es un pez pequeño -puso sus dedos de su mano derecha sobre sus labios para tapar su sonrisa- Celos. -puso un tono juguetón.
–¿Sí? Que bien… Je… -se mordió le labio tratando de formular de forma correcta sus preguntas. Se rasco detrás de la nuca.- ¿Crees en las reencarnaciones?
–¿A qué viene eso? -arqueo su ceja deteniendo su paso.
–Solo es una pregunta -metió sus manos a los bolsillos de sus pantalones ajustados-.
–Mmm La verdad no. -Respondió a secas y molesto- Sí realmente fuera así, hubiera renacido en un príncipe o con poder y no con esta patética vida de nini.
–Tal vez en otra vida lo fuiste -Ya no le veía con su pantalón de mezclilla gris, corro tejido rosa como la sudadera a juego con la de Karamatsu. Ante los ojos del mayor, Todomatsu tenía puesto un traje de tela de seda, tonos rosas con una camisa blanca y joyas preciosas con el símbolo de la casta a la que permanecía.- Y lo perdiste por culpa de alguien que te envidiaba.
–Ustedes lo hicieron -Esa respuesta le palideció su tono de piel-. Ja ja ja -una risa le gano al menor-. Ustedes lo arruinan ahora, así que no dudo que antes también –le dio una tierna sonrisa al que cargaba las cosas- pero siempre que estemos juntos, eso se perdona.
–¿Entonces fue tu perdón lo que nos regresó? -Karamatsu comenzó a recordar un viejo sueño que tuvo cuando era un niño.
Tal vez era un recuerdo de cuando nació y creyó que era un sueño.
– "Tus pecados no son permitidos" -La voz de una persona que no reconocía se hacía eco en la oscuridad en la que se hallaba. Ahora entendía que era Jyushimatsu quien le hablaba-
–"Vamos a tratar de cambiar lo que ocurrió". -Ahora el hijo mayor se escuchó posteriormente fue cambiado por el sonido de llanto de un bebé.
– "Después de esto volverás a nacer". -La reconocible voz de Choromatsu hacía eco junto con otra que indicaban que podía ver al siguiente-
– "Hoy será tu nuevo cumpleaños". -Ahora era Todomatsu quien se oía tras la luz que ilumino el lugar en el que estaba.
– "Muy pronto nos volveremos a ver… -Pronto fue arrullado en brazos de su nueva madre- Ichimatsu" -Fue su último pensamiento antes que sus memorias se perdieran en su mente recién nacida.
–¿Ahora que te sucede niisan te ves como a punto de llorar? -la preocupación de Todomatsu se escuchaba en su tono aunque en su rostro se viera burlón.
–Nada… -le revolvió el cabello ante las quejas que le entregaba- ¿Crees en el incesto?
–¡Qué clase de pregunta es esa! -Totty se alarmo sonrojado y molesto.- ¿po…po…por qué…?
–Solo estoy bromeando -no dejó que terminará la pregunta. Lo miro con ternura pensando que ni en esta vida puede estar con Totty o él con Jyushi, y menos el cuarto hermano. Aunque en la actualidad el amor que sentía por Todomatsu murió en su vida pasada pero el que sentía por Ichimatsu…
–¡Con esas cosas no se bromean niisan! -Regaño jalándole su mejilla derecha- Ahora vámonos, ya no hables.
Totty se adelantó con las mejillas rojas pensando en una brillante sonrisa. Tal vez Karamatsu escuchó algún comentario que dio sobre Jyushimatsu.
¡No! Él era muy cuidadoso o trataba de serlo. Sea lo que sea no bajaría la guardia en sus sentimientos prohibidos sobre el quinto hermano.
El mayor cruzó a su lado cantando How you remind me de Nickelback mientras el de rosa lo observaba en silencio.
–It's not like you to say sorry. I was waiting on a different story. -Karamatsu cantaba deteniéndose en la entrada de su hogar mirando a Ichimatsu que se encontraba en el tejado con la mirada en el segundo y sexto hijo.- This time, I'm mistaken. For handing you, a heart worth breaking. And I've been wrong.
Le sonrió mientras que el otro solo torció su boca en señal de desagrado por el saludo.
