Nota: No tenía abandonada esta historia, solo la pause para acabar con Alluring Secret... y entrego esta cosilla de capítulo solo para no arruinar la historia si le agrego más aquí.


Habían pasado un par de días desde que se enfrentó a Ichimatsu sobre sus sentimientos hacia Jyushimatsu, de la promesa de ayudarlo para que se quede con él. Fue un duro golpe para ambos, a Ichimatsu el hecho de verse descubierto por la peor persona y a Karamatsu que su príncipe no ha cambiado esa idea.

En el callejón solo hubo murmullos, palabras contra dientes y pasos de extremo a otro, mismos que se detenían frente a su único público. Quien solo lo miraba en silencio con los ojos expectantes.

–No quiero hablar de esto ahora… -Por fin se detuvo cubriendo su cabeza con la capucha, luego puso las manos en los bolsillos de su sudadera y mantuvo la cabeza agachada. Señal de la vergüenza de verse descubierto- No estoy listo.

–¡Lo entiendo! -Karamatsu se levantó del piso de golpe para abrazar a su hermano menor que buscaba consuelo.

–¡No me toques! -Se alejó del tacto empujándolo con brusquedad

–Realmente entiendo tus palabras… -El mayor bajo sus brazos a sus costados con pocos ánimos en su rostro.- Sé qué piensas que eres un ser asqueroso, que eres una basura indigna de la sociedad, que no debes visto como un ser humano… -sus palabras provocaron que Ichimatsu lo tome del cuello de su ropa- lo peor es que tú debes pensar… -lagrimas cayeron por las mejillas de Karamatsu, quien desvió el rostro hacia la pared- ¿Por qué nací como su hermano?

Ichimatsu se mantuvo en silencio, derribándolo al piso. Regreso sus manos a los bolsillos para luego irse tranquilo del callejón. Camino sin prisa, a paso lento como sí solo compitiera con el caracol sobre una hoja de alguna planta. No tenía motivos para correr, no tenía que huir al verse descubierto.

Sabía que Karamatsu no hablaría, sabe guardar secretos. Solo habla para comentarlo como lo hizo hace unos minutos. Tan poco se preocupó sí lastimo al mayor al empujarlo, solo pensaba que se lo merecía por decir verdades que nadie quiere escuchar. Por meter su nariz donde nadie lo llama.

Por su parte, Karamatsu seguía en el piso, mordiéndose los labios para retener el gemido de dolor y de llanto.

No importaba cuantos siglos hayan pasado… su hermano lo trataba de igual manera. Giro su cuerpo para quedar boca arriba ya que estaba de costado. Se sentó en el piso, pegando sus rodillas al pecho para proteger su llanto del exterior.

Josephin regreso a su lado para untarse con ronroneos, regalándole una mirada que comprendía el dolor que estaba sufriendo.

–¿Qué hice para que Ichimatsu me odie como lo hace? -se cuestionó-. Seguí cada una de sus órdenes, acabe con la única persona que me apoyaba, le fui fiel hasta la… -trago saliva al recordar el humo que lo intoxicaba- le di mi vida literalmente.

El gato seguía untándose en él.

–¿Qué clase de segunda oportunidad es está? -reclamo entre sus llantos.

XxX

Ichimatsu regresó a su hogar encontrando el mismo escenario de todos los días. Osomatsu acostado de lado leyendo lo primero que encuentre para no aburrirse, desde las mangas de Choromatsu hasta las revistas de moda de Karamatsu y Todomatsu. Al menos, hoy leía sobre las apuestas de caballos. Por su parte, Choromatsu brincaba de la emoción con un sobre en manos, que no le importaba saber su contenido. Todomatsu, el chico sin corazón ignoraba su la presencia de todos en la habitación como la de él que entraba para dirigirse en su rincón donde observaría a Jyushimatsu rodando con su pelota amarilla gigante.

–¡Sí! ¡Por fin! -Gritaba Choromatsu- ¡Por fin lo obtuve! -Se detuvo viendo a sus hermanos- ¡Lo tengo, observen! -Mostraba el sobre entre sus manos.- ¡¿Nadie va a preguntar?!

–Oe… -Osomatsu se picaba la nariz- Choromatsu.

–¿Quieres saber? -preguntó emocionado.

–¿Crees que debería apostar a Flash o al Black? -Preguntó mostrando las estadísticas de las carreras- Ambos compiten en la misma carrera, -se sentó cruzando sus piernas y brazos- Flash está señalado como el más veloz de la carrera pero Black ha estado en los tres puestos en todas las carreras en las que participó.

–¡No quieres saber que tengo en el sobre! -Se quejó el de verde arrebatando el periódico, haciéndolo bola para tirárselo a su cara.

–Solo quieres alimentar tu ego con nuestra pregunta -mencionó Todomatsu con las quejas de Osomatsu de fondo.

–¡Ego! ¡Ego! -hacía eco Jyushimatsu rodando alrededor de Choromatsu.

–Ya que quieren saber -Choromatsu ignoraba los comentarios mientras metía su mano dentro del sobre.

–¡Nadie pregunto! -Replicó Totty

–¡Una nueva forma de pajarte! Por eso la emoción -comentaba Osomatsu con una gran sonrisa inclinándose a su lado para ver el contenido.

–¡No! -le grito al oído haciendo que caiga- ¡Son boletos para la gira de Nya-chan para mí y un acompañante!

–Wow… -aplaudió Osomatsu con sarcasmo rodando los ojos- tu sueño húmedo hecho realidad.

–Que te vaya bien, nos traerás recuerdos -mencionó Todomatsu sin quitar la vista de su teléfono-

–¡Bye bye! -agitaba Jyushimatsu su mano- ¡Sayonara run!

–No te preocupes por nosotros… -por fin hablo el de morado desde su rincón- y ese boleto extra.

–Es perfecto para ti y tu virginidad -comento burlo Todomatsu.

–Pero no olvides dejar tu ego para que tu virginidad te acompañe -el de rojo Cayó de espaldas con todos sus hermanos menores a reírse del verde.

–El boleto es para la gira nacional con gastos de avión y hotel pagados. Ya que Nya-chan se está lanzando a nivel nacional, por lo que solo los mejores fans pueden obtener los boletos -dijo con orgullo- Ahora supliquen para que los lleve -se cruzó de brazos con el pecho inflado.

Tras decir esas palabras Choromatsu se vio aplastado por el mayor y los dos más menores de sus hermanos para acompañarlo.

–¡Hello Brothers! -Karamatsu abrió la puerta corrediza apareciendo con su mano en el mentón.- No se peleen por mí, que hay mucho Old brother para ustedes mis Karamatsus boys

Sus hermanos solo lo vieron con sus grandes ojos y pupilas dilatadas con los labios pegados sin hacer alguna mueca. Luego siguieron con sus gritos ignorando al segundo hijo como era costumbre.

–¡Oh, Ichimatsu! -Caminó hacia el único que no peleaba por el boleto- Tu eres my Karamatsu boy numero one and my favorite. Tú no tienes que pelear por mí.

–¡Cállate! Nadie está peleando por ti y deja de llamarme así -Hablo con molestia.

–Recuerda que tenemos una plática pendiente -Ichimatsu se puso de pie apartándolo de un manotazo para salir de la sala e irse al tejado.

Karamatsu solo suspiro con pesadez.

Se dejó caer en aquel sillón con forma de mano. Tomando su guitarra con desanimo. Tocaba mientras era ignorado por sus semejantes. Ya no se podía quejar en silencio preguntando "¿por qué son así con él?" o "¿qué hizo para merecer ese desprecio?". Ahora tenía la respuesta.

–¿Sucede algo? -Pregunto Choromatsu acercándose a su mayor- hoy estás muy perdido en tus pensamientos.

–¿Eh? -No se dio cuenta en que momento los hermanos se fueron dejándolo solo con el tercer hijo- ¿Los demás?

–Se fueron cada quien por su lado -Respondió sentándose en el sillón verde-. Antes que preguntes, me fui al ser el super para mamá cuando regrese note que no te moviste de tu lugar.

–Bueno, me quede pensando en mis pecados pasados -comentó agarrándose la barbilla- I'm guilty boy.

Choromatsu entre cerro los ojos analizando a su hermano mayor. A pesar de ser una frase dolorosa, no era el mismo dolor que transmitía. Incluso el brillo se había apagado. Una parte de él se incomodó por esas palabras.

–No sé de qué hablas… -suspiró el de verde- pero… -vio por la ventana, observando como las nubes pasan lento con el poco aire que había. Un aire tibio por el verano que se acercaba-¿Pecados? Los pecados solo afectan al presente. -Sus ojos se posaron a su hermano mayor- pero los pecados del pasado, afectaron en su momento. Sí haces algo hoy, este mismo día lo pagas.

–No entiendo -respondió Karamatsu.

–Solo te digo que no te preocupes por el pasado y disfruta el presente, -sonrió- mejor disfruta de esta vida.

–¿Nueva vida? -Karamatsu abrió los ojos posando sus manos sobre el suelo en el que estaban. Se acercó a Choromatsu- ¿tú recuerdas?

–¿Recordar qué? -El hermano que le sigue en nacimiento realmente no recordaba su vida pasada.- realmente no entiendo a ambos hermanos mayores, ambos son tontos e idiotas -se quejó.

Karamatsu solo se reía abrazando a Choromatsu.

–Soy feliz de ser tu hermano -murmuro contra su oído- que nunca me falten tus consejos.

–Realmente idiotas… -se quejó con un leve sonrojo.

Tal vez Choromatsu no ha despertado o nunca lo haga porque tuvo una vida tranquila hasta que Karamatsu lo asesino. Eso debe aplicarse a los otros. Solo a Karamatsu le entregaron el perdón y recordar como tortura por sus pecados.

–Gracias Choromatsu -se levantó-. Espero que me elijas para ir contigo -levanto los pulgares guiñándole.

–Definitivamente estas descalificado desde que obtuve el boleto -respondió.

Ambos comenzaron a reírse por ello.

XxX

Tiempo pasó desde esa risa que vino después de sus lágrimas. Cuando decidió irse a pescar. No estaba solo, Todomatsu lo acompañaba. El sonido del agua meciéndose con el viento, los trenes cruzando alrededor, el chapoteo de los anzuelos lanzados era la melodía para sus oídos.

–Karamatsu-niisan, -rompió su silencio- puedo hacerte una pregunta -El nombrado solo arqueo la ceja como señal de que está escuchando- ¿Por qué me has preguntado sobre el incesto?

El mayor se quedó en silencio analizando cómo responder ante ello. No lo niega pero como explicarle la situación.

–¿Sabes algo al respeto? -una nueva cuestión fue lanzada hacía él.

–Yo… Totty es sobre Jyushimatsu y… -se armó de valor para dar una respuesta que no sabía cómo manejar.

–¿Y yo? -Cuestionó con una mirada triste- vaya… -suspiro con una mirada triste- pensé que el hermano más idiota… no el segundo más idiota, nunca se daría cuenta de mis sentimientos.

–¿Eh? -Eso le tomó por sorpresa.

–Amo a Jyushimatsu-niisan pero sé que él no me corresponde, además que Ichimatsu-niisan no me permite acercarme a él… -Se mordió el labio- creo que también lo sabe y no quiere que infecte a Jyushimatsu-niisan… -guardo silencio unos segundos- La escoria reconoce a la escoria.

–¡No digas eso! -Karamatsu reaccionó molesto- ¡No eres ninguna escoria! -lo sujeto de los hombros para que le vea a los ojos.

–Creo que tu amor por Jyushimatsu es más profundo de lo que crees -recordó a ellos como príncipes enamorados- aunque te apoyaré sí decides enfrentarte por ello pero solo tú debes decidir que harás… -Recordó a Ichimatsu y su discusión en el callejón- ¿O lo callas o lo gritas? Solo eso.

Nuevamente guardaron silencio para reflexionar sus palabras.

–Gracias niisan -susurró el menor-

–Pronto el anzuelo de Karamatsu pico. Él apresurado jalo su caña para expulsar del mar aquello que atrapo pero se sorprendieron al encontrar una botella de cristal con una carta en ella. El de rosa parpadeo sorprendido, se acercó a su mayor que tomaba la botella para desprender.

–¿Ahora usas esto como carnada? -puso los ojos en blanco cruzándose los brazos.

–No… -negó- ¡mh! De seguro alguna sirenita o algún pirata encontraron mi carta y me mando respuesta -se agarró el mentón-.

–¡Ábrelo! -cambió el tema a brusco.

Karamatsu obedeció. Destapo la botella de cristal, saco el papel enrollado. Se sentía viejo y frágil, incluso el papel ya era amarillo. Desenrollo el papel quedando palido en ese momento.

–¿Niisan? -Totty se preocupó por su mayor al verlo en ese estado.- ¿Qué es? -Le quito el trozo de papel- "Que siempre seamos hermanos" -leyó en voz alta.- No entiendo no es nada grave…

–Perdón, es que arruine el deseo de la persona –mencionó un poco nervioso-. Recuerdas el cuento de las botellas al mar -el otro afirmo con la cabeza- creo que es eso -se acarició su propio cabello-.

–No creo que sea tan grave, solo fue deseo de un niño -comentó sin interés-. Mejor vamos a la casa, para que descanses.

–Sí… -Karamatsu tomo la botella de cristal junto con el papel para meterlo en el bolsillo de su sudadera-.

Lo que Todomatsu no sabía que el verdadero motivo de que Karamatsu para estar en ese modo es que al leer el papel pudo reconocer su propia letra. Incluso recordó el momento que lo escribió en la casa en la playa cuando Ichimatsu no estaba cerca.

Ambos llegaron a su hogar. Guardaron sus cañas y Karamatsu hizo lo mismo con la botella en el cajón de sus cosas.

Estaba intrigado, ¿era destino encontrar su botella cuando por fin despierta?

Recogieron sus cosas dirigiéndose a su hogar.

El resto de su día se la pasó perdido en sus pensamientos, hablaba a través de monosílabos. Realmente quería analizar su situación. ¿Será que solo él recordará? ¿Qué es parte de su castigo por sus crímenes recordar su pasado? Esas y otras preguntas lo tenían profundizando.

–¿Karamatsu vienes o no a los baños? -Preguntó el mayor- ¿O nos vas a alcanzar con Chibita?

–¡Voy! -Respondió tomando sus cosas para los baños públicos.

Los seis caminaban entre las calles iluminadas por los faros. La noche nublada, no había estrellas ni luna en el cielo. Solo risas y voces entre la mayoría de los hermanos. Solo Ichimatsu permanecía en silencio como era costumbre. Lo único extraño era que Karamatsu estaba de igual manera, él junto a Osomatsu era de los que más hablaban cuando se dirigían los seis a algún lugar.

Todos notaron ese cambio de actitud repentino en el segundo hijo. Cinco de ellos esperaban oír alguna frase dolorosa para saber que todo estaba normal con él.

Esperaban oír: "Je, the moon es una chica timida, que admira my beuty face por lo que se esconde detrás de la nube. No problema, my honey. Aparece ante mí, mi lady Karamatsu girl". Pero no se escuchó ni algo similar.

El baño se llevó a cabo. Karamatsu se acercó a Ichimatsu que reposaba en una esquina con los ojos cerrados.

–¿Qué? -preguntó sin ánimo de abrir los ojos al sentir el agua moverse a su alrededor-

–Sobre nuestra conversación… -dijo en voz baja para no ser oído.

–Olvídalo. -Respondió a secas- Cuando estemos solos lo hablamos por ahora cállate o ahógate.

Ya no volvieron a cruzar palabras.

Los seis hermanos llegaron con Chibita a hacer lo de siempre: comer gratis. Chibita les gritaba por su pago pero no dejaba de servirles la comida.

Todos se fueron tambaleándose de borrachos excepto Karamatsu que se ofreció ayudar a Chibita como pago.

–Chibita, gracias por todo -comentó ante la mirada de confusión del nombrado-. Realmente sigues siendo un hermano para mí -sonrió antes de irse.

Sin embargo Karamatsu no vio que un par de ojos observaba la escena con unos celos que quemaban su corazón.

–Ojala, ese maldito enano calvo se trague su Oden -dijo Ichimatsu apartándose de la sombra a ver a Karamatsu acercársele.

–Brother, ¿Qué haces aquí? -preguntó sorprendido al verle.

–Tengo un plan -sonrió con malicia mostrando los colmillos.

La luna por fin salía de su escondite iluminando el rostro de Ichimatsu. Y Karamatsu, puro jurar que nuevamente vio aquel rostro terrorífico que miraba en las llamas la destrucción de todo un reino.