Sus largos cabellos rubios eran peinados con sumo cuidado, sus ojos tras vez del espeso miraban fijamente el vestido blanco que usaría para su tan ansiada boda apenas, su prometido regresara de su última embarcación, sus labios dibujaron una enorme sonrisa la cual estaba llena de seguridad.
Haciendo a un lado a la mujer que le peinaba, se levantó de su lugar hasta quedar al frente del vestido y abrazarlo con cuidado, otra mujer presente dentro de la habitación rodo los ojos con fastidio, no había día que Chloe no hablara desde que despertaba sobre su prometido y la futura boda.
-Si sigues abrazando el vestido, lo romperás.- advirtió, Chloe le miro con sumo fastidio. Para después hacer que la chica que estaba de más las dejara solas.- gracias.
-¿Qué haces aquí?- pregunto, la mujer le paso de largo hasta sentarse sobre la cama, un colchón muy cómodo y lo mismo para las sabanas de seda, la hija del alcalde del pueblo vivía como toda una princesa.
-Hola, ¿Cómo estás? Yo bien muchas gracias por preguntar y ¿Tú?
-Lila.- mascullo apretando los dientes, la castaña le miro con burla ahora levantándose de su lugar y yendo directo al balcón.- supongo que no estás aquí para desearme "buena suerte" en mi matrimonio.
-La gitana se fue con Adrien…
-Y la bruja se quedó a mi lado.- interrumpió. La mirada de Lila se tornó a una seria, más su sonrisa regreso de inmediato.
-Exacto… pero en realidad yo solo vine porque tu padre me lo ha pedido. ¿Estás segura? Tu padre no le hace mucha gracia que su princesa decida contraer matrimonio con un "naufrago"
-Desde niña siempre eh tenido todo lo que deseaba y yo desea a Adrien, lo amo más que a mi vida.
-Claaaaro.- dijo de forma sarcástica.- porque a diferencia de todos los hombres del pueblo, él es el único espécimen raro que llamo tu atención. Se honesta Chloe te casas para darle celos a "él"
Chloe, cerró las puertas del balcón de golpe, su rostro de coloro de rabia, sujeto a lila del brazo lo más fuerte que pudo hasta llevarla un rincón, Lila no hizo más que reír por ese acto, su sospecha era cierta ella no amaba a Adrien, solo lo hacia lo que sus incoherentes celos dictaban en su cabeza, Chleo seguía siendo una chica inmadura después de tantos años.
-También como yo sabes por qué tengo que casarme, Adrien no se perdona la perdida de nuestro hijo y yo tampoco.
.Si tan solo hubiera un hijo que lamentar su perdida… ambas sabemos que esa noche no pasó nada, solo lo drogaste y te creaste todo un cuento para darle celos al que te cambio por, ¿A qué se dedicaba? ¡Ah sí! Ya recuerdo una humilde panadera y que crees ahora los dos atienden el buen negocio ya hasta un hijo están esperando ¿Qué lindo no?
-¡Si abres la boca te mando quemar viva! ¡Bruja!
-La única bruja aquí eres tú, en fin… le diré a tu padre que no te vas a retractar de tu decisión, que su adorable "Bruja" vestida de princesa, está realmente enamorada de su ex gran amor y por eso se casa.
Sin más que decir, Lila abandono la habitación, Chloe miro la puerta como queriendo quemarla con su mente, lágrimas de coraje rondaron por sus mejillas. Limpio su rostro, retoco su maquillaje, y después de su armario saco el vestido más bonito que tenía, uno amarillo con holanes negros con la falda, perfecto para la ocasión, en esos momentos le apetecía dar una vuelta por el pueblo. Lila observo a los caballos salir de la casa, después de esa platica sabía exactamente a donde se dirigía esa loca.
En el fondo del Mar Plagg había entrado a una caverna submarina, al sacar su cabeza al exterior observo las paredes similares al cristal reflejar la luz de unos cristales de color verdoso junto al agua, nado lentamente hasta llegar a la orilla y encontrarse con una sirena de dos piernas. Si, en el mundo de las sirenas existía una así, la primera de todas. La mujer de largos cabellos cobrizos le miro con aquellos fríos y burlones ojos violeta, Plagg sintió su sangre helarse y un nudo formarse en su garganta.
-Plagg.- le llamo, el nombrado regreso a la orilla bajando su cabeza en señal de respeto.- tú también bines a rogarme te conceda el título de Kraken.
-Todos sabemos que Wayzz no es quien está manteniendo el orden del mar sino usted, Trixx . Pero no eh venido por eso.
-¿Entonces?
-Quiero saber ¿Hay alguna forma de romper con la condena de las sirenas?- la mujer le miro sin comprender, a lo que Plagg comprendió en seguida.- una forma de liberar a una sirena y que esta regrese a su hogar.
-Todo depende si la sirena en cuestión desea regresar.- respondió.- ¿Por qué la curiosidad?
-Marinette fue secuestrada y condenada por humanos.- respondió, la sirena sonrío ligeramente.- quiero rescatarla y regresarla a su mundo.
-Por desgracia mi pequeño gato, solo existe una cosa.- Plagg le miro atentamente.- el destino, el destino dicta el rumbo de nuestras vidas y las de los humanos, ninguna de las dos vidas es condenada por error.
-No entiendo.
-Y es lo que debes comprender.
-Pero muchas sirenas y tritones han muerto por culpa de los humanos, unas condenadas y otros asesinados. El destino del que habla quiere que vivamos así.
-No exactamente. Hace años existió un pueblo que vivió en armonía con nosotros y muchas "condenadas" fueron felices en dos piernas, el pueblo ya no existe por lo tanto no me puedes comprender. Pero si tanto es tu deseo que ella regrese, existe una forma. Si esta sirena lo desea con su corazón no lo dudara, toma uno de los cristales y entrégaselo; con el deberá tomar la vida del humano, extraer su corazón y ofrendarlo al mar solo así recuperara su libertad.
Plagg abrió sus ojos, pensó que eso de matar y tomar le corazón de los humanos era solo un viejo cuento de los más ancianos, la sirena le arrojo el cristal, para después levantarse e irse, al estar su cuerpo cubierto de algas, estas se hacían polvo cuando caían al suelo.
Marinette jamás asesinaría, era demasiado cobarde así como valiente, estaba seguro ella deseaba con todas sus fuerzas regresar a su mundo y ser feliz, odiaba dejar que ella tomara esas decisiones por su cuenta, con el cristal en mano se marchó. Trixx al verse nuevamente sola, tomo una concha la cual tenía dentro una joya color amarillo.
-Mi niña, mi pequeña y dulce niña.
La carrosa se detuvo al inicio del mercado, el olor a comida y animales le revolvió el estómago ligeramente ¿Cómo Adrien podría divertirse en esos lugares? A cada paso que daba las personas le miraban y hacían un gesto cortes en modo de saludo el cual ella ni siquiera se molestaba en regresar, para Chloe el que le vieran era como ver a la misma reina paseándose entre sus plebeyos para burlarse de sus miserables vidas.
El aroma de pan recién horneado infundio sus sentidos, estaba cerca de su objetivo… la campanilla de la puerta se dejó escuchar, al entrar sintió el calor sobre su cuerpo.
-¡Bien veni…!da
-Controla tus ánimos vas a desmayarte.
-Chloe, que gusto verte por…
-Para ti soy Señorita Chloe, no somos iguales y háblame de usted que no te eh dado ningún permiso para hablarme con familiaridad.- la joven carraspeo la garganta para repetir su dialogo con cortesía, más una mano se posó sobre su hombro.
-¿Qué podemos hacer por USTED señorita Chloe?- al escuchar esa voz, Chloe rodo los ojos con fastidio, para después tomarse retadoramente con unos orbes grises, el frio que emanaban supero al calor de la panadería.
-Tan formal como siempre ¿No Félix?- el rubio beso la frente de su esposa la cual regreso al interior de la casa, al verse solos, Félix se cruzó de brazos mostrándose más serio que antes.
-¿Qué quieres Chloe?
-Señorita para ti también, la verdad yo solo vengo a hacerle un favor a los más necesitados.- dijo con burla.- quiero que ustedes hagan el pastel para mi boda, de ocho pisos, el más lindo y el mejor que se hubiese preparado jamás.- dijo, Félix ni siquiera se movió de su lugar.- también quiero doscientas piezas de cada uno de los panes.
-Algo me dice que solo lo pides por fastidiar Señorita.- la rubia se encogió de hombros.
-Me da lo mismo, les pagare bien, bueno eso si es que la obesa puede hacer bien su trabajo. Oh Félix, echaste a perder una vida de riquezas y comodidades para terminar siendo un panadero y de los peores, lamento ser tan honesta por eso último, en fin ¿y todo para qué? Para terminar a lado de la panadera.
-En primer lugar señorita Chloe, Bridgette no está "obesa" se llama embarazo y en segundo, si, preferí esta vida de panadero porque a tu lado no sería más que un estúpido muñeco y trofeo que presumir por tu parte, ¿amor? Tú no sabes le significado, todos sabemos que si no fuera por tus estúpidas influencias por ser hija del alcalde del pueblo morirías sola y sin siquiera la compañía de un gato, ni los animales te quieren.
-¡No te permito me hables de ese modo!
-Ni yo que vengas a fastidiarnos. Lamento si tu amargura es producto del hijo que perdiste hace dos años, todo el pueblo lo sabe, así como por "lastima" que el nieto del capitán Fu se unirá en matrimonio contigo, porque él ni siquiera te ama.
-¡Es mentira!- grito.- el me ama y yo también lo amo.
-Repítelo hasta que lo creas y él te lo demuestre, ahora si me hicieras el favor de irte. Debo comenzar a hacer doscientas piezas de cada uno de los PEORES panes que se preparar.
Lila suspiro, había escuchado toda la discusión desde afuera, en esos momentos Chloe debería estar con el rostro lleno de lágrimas, jamás había amado a ningún hombre tanto como a Félix, pero el simplemente nunca le amo, sus ojos desde niño estuvieron pegados a una dulce y humilde niña que ahora era su esposa y próximamente futura madre de su hijo. La rubia salió echa una fiera del lugar sin mirar a nadie. De por debajo de las mangas de su vestido saco una carta en colores morados y dorados, la predicción fue cierta. Chloe se reuniría con su corazón destrozado.
-Tu estas atrapada en un círculo vicioso muy difícil de salir.- susurro.- pero tú estás dentro del círculo del amor y la comprensión.- sonrió.
La puerta de la panadería se abrió nuevamente, Bridgette salía con una canasta en las manos, sin haberse dado cuenta de la presencia de la castaña.
-Lila…perdón ¿Vas a pasar?- pregunto haciéndose a un lado. Ella negó, para después inclinarse y acariciar el vientre de la azabache.
-Las cartas dicen que será un bebe saludable y muy amado.
-Sabes que no creo mucho en las cartas, pero gracias.
-¿Adónde vas? Pensé que en tu estado tu marido no te dejaba levantarte de la cama.-Bridgette sonrío, sus ojos miraron al interior de la panadería.
-Está demasiado molesto como para decirme algo, yo solo deseo comprar unas cosas y caminar.
-Pues te acompaño, no me gustaría que algo malo te pasara, mis cartas no lo predijeron, pero todo el destino es incierto.
Ambas se marcharon platicando de cosas triviales, sobre los nombres elegidos para él bebe en caso de ser niño o niña. Chloe por su parte había llegado a una pequeña casa a los límites del pueblo, sin dar ninguna explicación todo la puerta con fuerza queriéndola tirar de un golpe, cuando esta se abrió, no dijo nada solo entro pasando de largo a quien vivía en ese lugar, entro a una de las habitaciones, se quitó el fino y hermoso vestido, para ponerse ropas viejas que le hacían mezclarse con los demás habitantes del pueblo, tomo un pañuelo y escondió sus dorados cabellos.
-Puedo preguntar ¿Qué paso?- un chico de cabellos rojos y ojos turquesa le miraba desde el marco de la puerta, Chloe no dijo nada.- para que tomes las ropas de tu sirvienta debes estar devastada.
-Cállate Nathaniel, solo quiero ir a la caverna.- dijo.- quiero una cerveza.
-Lo que quieras no es mi problema, pero si eres educada ¿podrías esperar a que te invite a pasar? Por tu culpa casi le da un infarto a mi abuela.
-Los dos sabemos que esa faceta de niño malo no se teda para nada, así que deja de creer que lo haces bien. y ya que te tengo en frente, voy a pedirte que para mi boda con Adrien nos pintes en un hermoso paraíso a cambio te daré una muy linda recompensa.
-Soy Gay.- respondió entre risas, Chloe se coloro de pies a cabeza por la respuesta.
-¡Deja de hacer eso! N-no es verdad, solo lo haces para fastidiar.
-Chloe, por lo general soy tímido y con mucha paciencia, no eh dormido nada y mi límite hasta al borde y no, no soy gay
-Bien. Solo has lo que te pedí, te regresare la ropa de tu madre mamá con una sirvienta.
Al salir de la casa, Nathaniel suspiro, la rubia había olvidado su vestido. Chloe y Nathaniel eran "amigos" desde la infancia, la madre del pelirrojo trabajaba como sirvienta personal de la rubia, él ayudaba en lo que podía desde pequeño, limpiar escaleras, lavar las ollas de la cocina o incluso cuidar del jardín. El alcalde no ponía peros o se enfadaba cuando los en contra a ambos jugando en los jardines. Pero como todos los niños crecieron. La madre de Nathaniel murió, el joven se hizo cargo de su abuela y los gastos que tenía pintando y vendiendo pinturas, incluso fabricándolas el mismo. Chloe viajaba por muchos lugares, hacia amigos de su clase y la conexión de ambos se perdió con el tiempo, más no del todo. Cuando ella quería escapar como en esos momentos, recurría a él para ayudarle.
Notas finales:
¿Qué Félix muera otra vez? xD ok no aquí no muere… al principio no quería meterlos pero después pensé "Marinette debe tener un lugar donde quedarse" … en esta historia amaran a Lila y odiaran a Chloe por sus mentiras ( si invertí los papales) ¿lo notaron? El corazón de Marinette apareció ¿Qué pasara ahora? ¿Plagg será capaz de pedirle a Marinette que mate a Adrien?
Espero les gustara el capítulo.
Dudas, preguntas, aclaraciones lo que sea todo es bienvenido.
Hasta la próxima actualización.
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