CAPÍTULO 5

TRISTAN

(¿Tristan...? Obviamente Ezarel lo conocía bien, habíamos descubierto la identidad del hombre enmascarado)

Mystika: Ezarel...

Ezarel: ...

Ezarel seguía con la boca abierta y los ojos le iban de un lado a otro, como si estuviera procesando toda esta información. Ni siquiera me prestaba atención.

Mystika: Oye, Ez...

Ezarel:{No me lo puedo creer...eso explica muchas cosas}

Mystika: ¡EZ, ATIENDE!

Le sacudí para que volviera en sí y entonces reaccionó y me miró fijamente con aire preocupado.

Ezarel: Es peor de lo que me pensaba...

Mystika: Me estás asustando.

Ezarel: Mystika, ¿qué edad tienes?

Mystika: Veinte, ¿por qué?

Ezarel: Tus padres, ¿desde cuándo están juntos?

Mystika: Bueno, mi padre murió hace unos años, pero apenas llevaban unos días saliendo cuando mi madre quedó embarazada. Fui un "accidente".

Ezarel: ¿Seguro? ¿Sabes qué son los íncubos?

Mystika: Ehm... Unos demonios que...

Hice un poco de memoria, nunca había estado muy puesta en demonología, pero había leído sobre ello. Entonces recordé bien lo que hacían dichos demonios y me tapé la boca llena de sorpresa.

Mystika: ... ¿No pensarás que...?

Pero el elfo seguía con una mirada severa, no sentía en absoluto que estuviera bromeando esta vez.

Ezarel: ...

Mystika: No... no, no, ¡NO! ¡No es posible! Ashkore o Tristan o como diablos se llame, ¡no puede ser MI PADRE!

Ezarel: Mystika, no lo aseguro, pero existe la posibilidad.

Mystika: ¡O podrías ser tú!

Ezarel: ¿¡QUÉ!? ¡NO! ¡Tu madre y yo no...! Tu madre tenía una férrea moral y principios, era muy... tradicional. Además, de tener la mínima sospecha jamás te habría...ya sabes...

Mystika: ¿Besado? Sí, imagino... Pero si era como dices, ¿cómo puedes sospechar de ese tal Tristan?

Ezarel: Los íncubos tienen la habilidad de yacer con sus víctimas contra su voluntad y casi nunca se enteran. Lo que es más complicado es que lleguen a tener descendencia... Pero cuando esto sucede o bien salen engendros del mal o semi-humanos con mucho poder para el bien... Y bueno, estoy decidiendo qué tipo de descendiente eres.

Mystika: ¿Qué...? ¡Idiota! No es momento para bromas.

Ezarel: Jejeje

Mystika: Yo no tengo ningún poder, así que él no puede ser mi padre.

Ezarel: No cantes victoria tan rápido, en ocasiones ese poder permanece oculto hasta que lo necesitas realmente.

(Genial, a ver como digiero toda esta mierda... Y a ver cómo consigo llegar a saber la verdad sobre esta historia, teniendo en cuenta que Tristan lo va soltando todo a cuentagotas)

Resoplé entre molesta e incrédula, realmente prefería no cree que el tipo ese podía ser mi padre.

Ezarel: Lo siento.

Mystika: No es culpa tuya y podría ser peor.

Ezarel: Peor, ¿cómo?

Mystika: Si ella se hubiera quedado y Tristan no hubiera... ya sabes...¡Podría ser tu hija!

Ezarel: ¡Oye! Sería un padre estupendo...

Mystika: ¡No imagino cómo!

Le saqué la lengua y él respondió dándome un codazo en el hombro. Esto era lo que necesitaba para olvidarme un poco del tema, hacer como si no tuviera gran importancia.

Ezarel: ¿Volvemos?

Mystika: Sí, mejor. Necesito descansar de todo esto.

Dejamos la playa atrás y nos dirigimos al cuartel. Aunque el ambiente era cálido, yo sentía frío, mi cuerpo temblaba por la posibilidad de ser hija de un demonio.
Ezarel notó mi malestar y rodeó mis hombros con su brazo.

Ezarel: ¿Te sientes mejor?

Mystika: Pse... No es frío lo que tengo.

Ezarel: Lo sé.

Sorprendentemente me estrechó más contra él para reconfortarme mientras seguíamos caminando mirando ambos hacia el suelo. A la altura de los arcos, apareció una silueta delante nuestro haciendo que nos detuviéramos y le miráramos.

Valkyon: Eh... Buenas noches.

Mystika: Oh Valkyon, hola.

Ezarel: Hola hermano, ¿qué haces por aquí?

Valkyon: Podría preguntaros lo mismo.

Ezarel: Ehm... Hemos dado un paseo para charlar un rato.

Poco a poco Ezarel fue retirando su brazo de mí y separándose unos centímetros con el ceño fruncido.

Valkyon: No sabía que os llevabais tan bien.

(¿Alucino o parece un novio celoso? ¿Por qué nos habla así?)

Mystika: Valkyon...

Valkyon: Qué.

Ezarel: Oye, ¿estás bien?

Valkyon: Perfectamente.

La tensión se palpaba en el ambiente, que se había enrarecido rápidamente. Incluso Ezarel no tenía ganas de bromear y solo miraba algo confundido a su amigo.

Mystika: Ezarel, ¿te importa si seguimos otro día? Me gustaría hablar con Valkyon.

Ezarel: Claro, no hay problema. Buenas noches.

Ezarel desapareció de allí rumbo al Cuartel sin poder esconder su confusión y en cuanto lo perdimos de vista me giré hacia Valkyon con las manos en la cadera, visiblemente molesta por su tono.

Mystika: ¿Qué demonios te pasa para hablarnos así?

Valkyon: Te dije que no deberías interesarte en él.

Mystika: ¡Oh sí! Todo el mundo me advierte, pero nadie habla claro. Y no soy una niña y tú no eres mi padre, ¡maldita sea!, no deberías decirme con quien debo o no ir.

Valkyon parecía aún más molesto, aunque no sabía si conmigo o consigo mismo.

(Bueno quizás me he pasado un poco, pero ya estoy harta de que me traten como a una niña)

Valkyon: No es mí a quien corresponde hablar sobre ello, debe hacerlo él.

Mystika: Me alegra ver que te preocupas, pero ya sé lo suyo, me lo contó y ¡no porque esté interesada en él! Ezarel no me interesa de esa manera. ¿Qué te crees que soy?

Valkyon: Yo... Lo siento. Sólo quería...

Mystika: Ya, protegerme. La próxima vez intenta no resultar ofensivo.

Me resultaba increíble que después de lo que pasó el otro día pensara que me echo a los brazos de otro a la primera de cambio. Mis ojos echaban llamas y no era para menos.

Mystika: Mejor me voy antes de volverme ofensiva yo también.

Me dispuse a dirigirme al cuartel General pasando por su lado, pero él me bloqueó el paso en seguida.

Valkyon: Mystika...

Mystika: Aparta.

Estaba demasiado enfadada, por lo que ni siquiera le pude mirar a los ojos para contestarle.

(Si lo hago no podré evitar ablandarme).

Valkyon: Mírame por favor.

Me agarra del brazo para impedir que me marchara y finalmente levanté la vista hacia él. Sus ojos ahora han perdido toda la dureza y me miran tristes.

Valkyon: Oye perdona, no quería insinuar nada. Sólo me preocupo por ti. Yo...

Me mira fija e intensamente, como la otra mañana... Mi respiración, mi corazón y todo mi ser se detienen. Valkyon me agarra el otro brazo.

Mystika: Perdóname a mí por haberte hablado así.

Me sonríe con dulzura, su agarre se suaviza y se convierte en una caricia, lo que me provoca escalofríos en todo el cuerpo...

De repente escuchamos un estruendo proveniente del refugio, seguido de gritos. Podemos ver una columna de humo iluminada en rojo por las llamas.

Valkyon: Mystika, acompáñame, corre.

Salimos a toda prisa hasta dar con el origen del incendio. Cuando llegamos se ha desatado un pequeño caos.

Mystika: Oh no... (El almacén de Purreru está envuelto en llamas y el techo está medio derrumbado) ¡Valkyon, los familiares!

Valkyon: Ven, ayúdame

Nos acercamos a la puerta trasera, donde las llamas no habían llegado aún. Valkyon la derribó de una patada y el calor y olor a humo nos envolvió.

Valkyon: ¡Vamos!

Mystika: Yo me ocupo de las jaulas de la derecha.

Una a una fuimos abriendo todas las jaulas para liberar a los familiares y pudieran huir del fuego. Cuando abrí la última jaula perteneciente a una cría de Pimpel, oí un crujido por encima de mi cabeza. El Pimpel quedó petrificado por el miedo en el momento en que una de las vigas se desprendió para caer sobre nosotros.

BRRAAAMMM

Aparté rápido al familiar para salvarlo y noté un fuerte golpe... todo se volvió oscuro...


[VALKYON]

Valkyon: ¿Qué...?

Me giré en dirección al estruendo, parecía ser que una viga había caído al suelo en la zona dónde estaba Mystika hacía unos segundos.

Valkyon: ¿Mystika?

Mientras la llamaba una cría de Pimpel pasó corriendo en ese momento hacia la salida, provenía precisamente de donde cayó la viga.

Intenté llegar hasta allí a pesar del humo y las llamas aproximándose, pero no conseguía ver nada.

Valkyon: ¿¡Mystika!?

Al no responderme seguí acercándome hacía la zona del accidente, el humo era demasiado denso así que me agaché para evitarlo y al avanzar vi Mystika bajo la viga que se había desprendido, inmóvil. Rápidamente me acerqué para comprobar si respiraba y por suerte seguía viva pero inconsciente. Levanté la viga no sin esfuerzo, pues era bastante pesada y estaba medio carbonizada. Luego la lancé hacia un lado, tomé delicadamente a Mystika en los brazos y me apresuré a salir de ese infierno.

Valkyon: ¡Rápido, avisad a Leïn!

Un ciudadano salió corriendo a mi orden y yo volví a mirarla preocupado.

Valkyon: Mystika, vamos ¡despierta! Por favor...

Abracé fuerte su cuerpo inmóvil, como si este contacto pudiera despertarle e infundirle la energía que parecía desvanecerse de ella.

Nevra: ... ¡Mystika!

Nevra había llegado sin darme cuenta y en seguida se agachó a nuestra altura para mirarle las constantes vitales. Como vampiro podía sentir con facilidad los latidos del corazón.

Nevra: Valkyon está muy mal... ¿Qué diablos ha pasado?

Valkyon: Una viga se desprendió y cayó de pleno sobre ella...

Nevra: Eweleïn no podrá hacer nada.

Valkyon: ¿¡Cómo!?

Nevra: Es demasiado tarde... sólo hay una solución.

En ese momento Nevra mordió fuertemente su propia muñeca y comenzó a brotar la sangre roja y brillante.

Valkyon: ... ¡No!

Nevra: Sabes que es la única solución, ¡maldición, no voy a dejarla morir!

Valkyon: Lo sé... Adelante.

Sin perder más tiempo acercó su muñeca ensangrentada a la boca de Mystika dejando caer un chorro sobre ella. Seguía sin moverse.

Valkyon: Nevra...

Nevra: Espera.

Milagrosamente al cabo de unos segundos comenzó a mover los párpados hasta que abrió a duras penas los ojos.
Dejé escapar un suspiro desde lo más profundo de mi ser y conseguí relajar un poco la tensión que sufría mi cuerpo.

Valkyon: Gracias al oráculo...


(¿Dónde estoy? Y... ¿por qué me sabe la boca a sangre? Qué extraño, no me resulta desagradable)

Mystika: ¿Valkyon? ¿Qué ha pasado?

Me encontraba entre sus brazos mientras parte de mi cuerpo descansaba sobre el suelo a varios metros del almacén aún en llamas de Purreru. Él me miraba entre preocupado y realmente aliviado de verme despierta.

Valkyon: Una viga te golpeó la cabeza, te hallé inconsciente bajo ella.

Efectivamente la cabeza me dolía horrores. Me toqué la sien que tenía sangre seca pero ninguna herida al tacto y el dolor era más interno que por alguna laceración.

Nevra: No busques la herida, ya no está. Ya me lo agradecerás.

Me miró con cierto orgullo antes de lanzarme un beso al aire y marcharse de allí.
Vi como Valkyon apretaba la mandíbula y su mirada se endureció, pero no dijo nada para variar.
Observando con atención su rostro escuché unos pasos acelerados acercarse a nosotros.

Eweleïn: Chicos, ¿qué ha pasado? ¿Cómo estáis?

Valkyon: Es Mystika, pero ya está fuera de peligro.

Eweleïn: Bueno, llevémosla a la enfermería, voy a revisar que esté todo correcto.

Valkyon me elevó y sentí que apenas pesaba en sus brazos, aunque creía que ya podía caminar sin problema preferí callármelo y ser llevada por él, envuelta en ese calor tan agradable que desprendía. Él apretó un poco más su agarre a mi alrededor respirando profundamente.

Nos dirigíamos a la enfermería mientras Valkyon le contaba a la elfa lo que había pasado.

Valkyon: Y entonces Nevra... Le dio su sangre.

(¿¡QUÉ!?)

Eweleïn: Ah... entiendo, por eso su herida está cerrada.

Mystika: ¿Cómo es posible?

Volví a tocarme donde debería tener un corte, pero no había ni un rasguño, sólo continuaba la sangre seca, testigo de la herida que había estado ahí mismo hacía unos minutos.

Eweleïn: Es uno de los poderes de los vampiros, aunque intentan usarlo lo menos posible porque, de hecho, está prohibido.

Mystika: ¿Por qué, si hace sanar las heridas?

Leïn me miró con seriedad unos segundos y luego se dirigió a Valkyon, que me había dejado sobre la camilla de la enfermería.

Eweleïn: Ya puedes irte, tengo que hablar con ella.

Valkyon: ...Vale, hasta luego.

Le respondí con un gesto con la cabeza, aún aturdida. Eweleïn volvió a mirarme con aprensión.

Eweleïn: Bueno, bueno... ¿por dónde empezar?

Mystika: Por el principio, por favor y al grano.

Ella me dirigió una sonrisa irónica y tomó una bocanada de aire lista para comenzar.

Eweleïn: Verás, cuando un vampiro da su sangre a otro ser de otra especie se crea una especie de vínculo.

Mystika: ¿Y qué tiene eso de malo?

Eweleïn: Shhh, ¡no seas impaciente niña! Como te he iba diciendo, se crea un vínculo sobrenatural e irrompible que sepamos. Digamos que quien bebe la sangre del vampiro comienza a tener sueños con él, entre otras cosas...

Mystika: ¿Qué tipo de sueños? ¿Pesadillas?

Eweleïn: Puede que al principio pueda parecer una pesadilla, según la persona o el vampiro, pero luego...

Mystika: ¿...?

Eweleïn: Los sueños son... ehm...

Mystika: ¿¡Qué!? ¡Por los dioses!

Eweleïn: ...Eróticos, ¡cuánto menos! Jeje

(Genial... Más mierda que procesar)

Cerré los ojos y froté mi cara, como si ese gesto pudiera borrar lo que había pasado o más bien lo que acababa de oír.

Eweleïn: Pero esto te ha salvado realmente la vida, es lo único que importa. Ahora ve a descansar un poco y repón fuerzas.

Mystika: Ok...

Salí de la enfermería aún alucinando un poco, por lo que implicaba lo que acaba de ocurrir y porque de estar a punto de morir ahora podía moverme libremente, casi como si nada.
Lo peor es que ahora no sólo tenía que aguantar sus tonterías, sino que iba a tener sueños eróticos con él, "cuánto menos" como dijo Eweleïn.

(¿Qué carajos significaba eso, que iban a pasar de eróticos a algo más subido? Pfff... Y claro, ¡Nevra sabe esto! Iba a ponerse insoportable, seguro. Y además dice que el vínculo es irrompible... ¡Tengo que ir a ver a Ezarel!)

Me dirigí rápidamente a la sala de alquimia y por suerte me encontré a Ezarel trasteando en la mesa.

Mystika: ¡Ezarel te necesito!

Éste se giró completamente sorprendido por mi impetuosa irrupción.

Ezarel: ¿Qué puedo hacer por ti?

Mystika: Ehm... ¿Hay alguna poción o algo para deshacer un vínculo sobrenatural?

Ezarel: La sangre de Nevra, ¿eh?

Mystika: ¿Ya te has enterado?

Ezarel: Todo el Cuartel se ha enterado, la verdad.

Mystika: ¡Genial!

Era más que evidente mi tono irónico, resoplé y me apoyé en la pared cruzando los brazos sobre mi pecho.

Ezarel: Hasta donde sabemos, el vínculo es irrompible, lo siento.

Mystika: No me vale, encuentra el modo.

Ezarel: Pero ya se ha intentado antes...

Mystika: ¿Lo has intentado tú?

Ezarel: No, pero...

Mystika: ¡Pues ya está! Confío en tus dotes.

Crucé los dedos de forma disimulada deseando que con él funcionaran los halagos para picarse a hacer algo.

Ezarel: Está bien, pero no te prometo nada. Eso sí, esto no va a ser gratis.

Mystika: ¿Cómo dices?

Ezarel: Quiero algo a cambio.

Le miré interrogante sin saber qué esperar.

Ezarel: Quiero algún delicioso plato cocinado con miel.

Mystika: Jajaja. Trato hecho elfo.

Le ofrecí mi mano para sellar el trato y él aceptó el gesto sonriente. Luego me despedí y me dirigí a mi habitación. Ni siquiera tenía apetito a pesar de que habían pasado varias horas desde mi última comida y además aún me dolía la cabeza, necesitaba dormir cuanto antes.
Me cambié y me dejé caer en la cama de cualquier manera sumiéndome en un profundo sueño.

...

Tuve varias pesadillas relacionadas con el fuego y familiares corriendo desbocados por todas partes. Me desperté sobresaltada y llena de sudor varias veces hasta que se hizo de día.

Aún olía a humo mi piel, mi pelo y mi ropa y seguía teniendo algo de sangre seca. Necesitaba una buena ducha urgentemente, así que agarré lo necesario y me fui al vestuario.
Coloqué mi ropa sucia en un saco para llevarlo a la lavandería y me dirigí a las duchas con la toalla alrededor de mi cuerpo.

De camino me miré en el espejo, tenía ojeras, sangre seca y hollín.

(¿No debería tener moretones por el golpe?)

Sin pensarlo más me metí en la ducha y esperé a que el agua se calentara lo suficiente. Cuando por fin pude meterme bajo el chorro me pareció escuchar la puerta de los vestuarios cerrarse.

(Espero que sea alguna de las chicas, no acabo de acostumbrarme a esto de las duchas mixtas... Y sobre todo, espero que no sea Nevra, ¡es lo último que necesito!)

Seguí a lo mío intentando no pensar en la posible compañía y me enjaboné y enjuagué rápido para poder salir cuanto antes. Me encontraba de nuevo bajo el chorro con los ojos cerrados, eliminando los restos de jabón cuando de repente el agua se cortó.
Extrañada abrí los ojos y casi resbalo al verle frente a mí.

Nevra: Tienes una piel deliciosa...

(Esto me pasa por "hablar"...)

Agarré la toalla que estaba colgada a un lado de la ducha y la enrollé en mi cuerpo tan rápido como pude.

Mystika: Nevra, ¿qué diablos haces aquí?

Nevra: ¿Qué pregunta es esa? No eres la única que se ducha.

(Cierto, pregunta tonta, pero...)

Mystika: ¿Qué haces vestido si te vas a duchar?

Nevra: Oh no te preocupes, si me lo pides así enseguida me lo quito...

Se despojó de su kimono sonriendo con malicia sin apartar la vista de mí.

Mystika: Yo no... Oye, ¿Podrías hacerlo fuera y esperar a que acabe antes?

Nevra: Mhh... ¡no!

Nevra se aproximó con paso firme retirando sus guantes y lanzándolos sobre el suelo mojado.

Mystika: ¿No?

Nevra: Ya me has oído.

Su sonrisa se volvió juguetona mientras su mirada se paseaba de arriba a abajo, como si pudiera ver a través de la toalla.
Cada vez se encontraba más cerca de mí y yo me sentía bloqueada contra la pared de la ducha.

Mystika: Oye, esto no me está gustando un pelo, deberías apartarte.

Nevra: Vamos, no te hagas la dura conmigo, ya no funciona, sé lo que quieres realmente...

Su voz se había vuelto ronca, sugerente. Se aproximó tanto que la fría pared me provocaba escalofríos, aunque siguiera cubriéndome con la toalla.

Mystika: No tienes ni idea de lo que quiero.

Nevra: ¿Ah no? Entonces... ¿Por qué ese rubor de tus mejillas, la respiración agitada y el latido acelerado de tu corazón?

Ni me había dado cuenta de ello... pero mi piel ardía en contraste con los azulejos y mi corazón iba a mil por hora.

Nevra: ¿Lo ves?

Tenía una sonrisa socarrona y yo era incapaz de articular palabra alguna, estaba muerta de vergüenza por la reacción involuntaria de mi cuerpo y por la propia situación.

Nevra: {No voy a hacer nada que no desees...}

Me agarró ambos brazos por las muñecas y los separó de mi cuerpo para ponerlos contra la pared, dejando así caer la toalla al suelo.

Nevra: {Mmmm... Más que delicioso...}

Se relamió y apretó su cuerpo contra el mío, luego dirigió su boca hacia mi cuello y lo acarició con sus fríos colmillos. Yo no pude evitar soltar un gemido lo suficientemente audible, mezcla de la sorpresa y un deseo que jamás pensé que sentiría con él.

Nevra soltó una risa maliciosa y entonces atacó mi oreja, dando pequeños mordiscos y lamiendo el lóbulo lentamente

Mi cuerpo de nuevo me traicionó y se arqueó para sentirle mejor, reclamando más de lo que le estaba dando.

Nevra: {Sólo relájate y disfruta, sé lo que quieres, lo que necesitas.}

Soltó uno de mis brazos para colocar su mano sobre mi muslo aún húmedo por la ducha y la fue subiendo con una calma realmente placentera que me hizo soltar el aire que había estado reteniendo.

Mystika: {Nevra...}

CONTINUARÁ...