La mayoría de los personajes le pertenecen a S. Meyer aunque habrá algunos hijos míos. Por lo demás. . . continúo jugando
CAPÍTULO 4
NUEVOS CAMINOS
- Muy bien señorita Swan, creo que ha sido un negocio muy beneficioso para ambos- dijo el hombre estrechándole la mano- mis abogados se pondrán en contacto con el suyo para finiquitar los detalles legales y acordar el pago.
- Ha sido un placer señor Sammuel,- respondió Isabella con una sonrisa mientras devolvía el saludo con un apretón firme- por favor dele mis saludos a su esposa.
-Así será mi querida, y ten por descontado que cuidare esta propiedad , es magnífica
- Gracias – respondió Isabella mientras acompañaba al hombre a la puerta.
Cerró la misma, apoyó su espalda contra ella cerrando los ojos y llevó su cabeza hacia atrás, por fin había sucedido. Su casa ya no le pertenecía.
Sabía que eso era lo que debía hacer, racionalmente era su meta ya que necesitaba salir de las deudas desesperadamente, por lo tanto, que se hubiera cerrado el trato le produjo cierta tranquilidad, aunque no por esto, pudo evitar la punzada de dolor y tristeza que la embargó.
Luego de un momento decidió dejar de auto compadecerse y apelando a su sentido práctico fue hacia la cocina donde había dejado el periódico con los anuncios clasificados de ventas de inmuebles. Necesitaba encontrar un departamento urgentemente, de ser posible en el centro cerca del hospital, no muy grande ya que su vida social y sus amigas se habían reducido considerablemente luego de la crisis financiera por la que atravesaba.
- Tranquila mi niña, suele suceder, lo bueno de esto es que puedes tener en claro quienes en realidad son tus amigos y quiénes no – le había dicho Amalia en una ocasión en que Bella llamó a una de sus incondicionales amigas y ésta no estaba disponible para atenderla.
Amalia y Héctor , esa era otro de los asuntos a los cuales debería hacer frente pronto en vista de la venta de la propiedad. Los quería como a los abuelos que nunca conoció, ellos formaban parte de su vida desde siempre y seria tremendamente extraño no escucharlos a su alrededor.
Se preparó un café mientras esperaba que Amalia volviera de su descanso, debía hablar con ella y con Héctor ese mismo día. Si bien tenía todavía dos semanas de tiempo antes de tener que abandonar la casa, no podía dejar que las fechas se le vinieran encima.
Mientras revolvía su café el teléfono sonó. Tomo la extensión de la cocina
- Hola
- ¡Hola cariño!
- ¡Alicia!, amiga mía, que bueno escucharte – exclamo Bella sorprendida, no esperaba que Alicia la llamara hoy, ya que solía hacerlo los sábados.
- No Alicia Isabella, Alice, ya lo sabes- exclamó su amiga al otro lado de la línea
-Está bien no me regañes, dime como esta mi niño
- Tu niño está bien, adorable como siempre y extrañando a su madrina, ahora te paso con él pero primero dime, ¿cómo estás tú?
-Ay amiga, estoy bien, tratando de salir de esto, sabes, hace un momento cerré el trato por la venta de la casa
-Oye, eso es una muy buena noticia Bella
-Sí, lo es, solo que eso no me impide estar triste ,tu sabes lo que significa esta casa para mí
Alicia, o Alice – como insistía en que llamara- sí que lo sabía.
Isabella y Alice eran amigas desde que compartieron clase en el Kinder. El papa de Alice trabajaba como representante diplomático y uno de los tantos destinos a lo que arribó acompañado de su familia fue ese país. Habían compartido toda su niñez y parte de su adolescencia hasta que el cargo de Stwart el papa de Alice termino y volvieron a Estados Unidos, pero nunca dejaron por esto, de ser amigas. Casi todos los veranos Isabella visitaba a Alice y si Bella no iba, Alice venia a Sudamérica.
Así, hacia ocho años atrás había acompañado como dama de honor la boda de su amiga y cuando tres años más tarde Alice dio a luz a un precioso niño, Isabella se convirtió en su madrina, por lo tanto cada cumpleaños del pequeño Andy significaba un viaje de Isabella a Nueva York.
- Lo sé amiga- dijo Alice tratando de levantarle el ánimo- pero piensa, los recuerdos los llevaras contigo, no es necesario un espacio físico para recordar los buenos momentos y a las personas que amamos
- Tienes razón, pero es tan difícil . . .
- Si es verdad, por eso – dijo Alice dándole un tonito a la última palabra – tengo una propuesta que hacerte
- A ver – contesto Bello con un suspiro, cuando Alice le daba entonación a las palabras es porque algo descabellado se le había ocurrido
- Vente a vivir a Nueva York
- ¿Perdón? creo que no te escuche bien, ¿que vaya a vivir a Nueva York? ¿Acaso te volviste loca?
- Linda, ya me conoces, por lo tanto, deberías saber que loca hace tiempo que estoy, pero mira cariño dime ¿Qué te detiene ahí?
Isabella se detuvo y lo pensó por un momento
¿Qué la detenía ahí? No familia, no amigos, no amor y ahora no casa, solo . . .
- Es una oferta tentadora pero. . . mi trabajo, tu. . .
- ¡Ay por favor Isabella, puedes trabajar aquí y lo sabes!- respondió Alice interrumpiéndola - quizás debas actualizar tu titulo o realizar alguna residencia, no lo sé , se lo preguntaremos a Jas cuando llegue pero por favor amiga, no quiero pensar que estas en el fin del mundo sola y triste. Tienes una familia aquí, Jasper, Andy y yo ya lo hablamos cariño y queremos que vengas, es mas hasta que te instales vivirás con nosotros ¿qué te parece?, además ni si quiera puedes decir que tendrías problemas con la residencia, tus padres nacieron aquí, a si que eres ciudadana americana, nada te impide que vengas Bella
- Me parece que tienes todo muy bien pensado Alice, de verdad amiga, pero no quiero ser una carga para ustedes, sabes que mi situación económica no es la mejor en este momento. . .
-Diablos ya detente . . . – la interrumpió Alice cuando de pronto una vocecita se escucho detrás
-¡Mami dijiste Diablos!, deberás poner dinero en el bollón.
- Oye Andy está ahí, pon el altavoz ahora! – exclamo Isabella, tratando de desviar la conversación
- Ok, espera mmm…. Andy ven a saludar a tu madrina
- ¡Hello godmother, when are you coming to live with us? (1)- preguntó Andy
- Amor como estas y porque estas hablándome en ingles, Andy?
-Because I want you to come and live with us and you must speak English here, I mean, for your practice (2 )
- Cariño. . . Alice esto es un golpe muy bajo – dijo Bella a punto de llanto
- Yo no hice nada- respondió con tono inocente- solo es que tu ahijado te necesita ¿verdad?
- Yes! I miss you so much and I love you, and I miss you , please, please, please, come (3 )
- Si, por favor, por favor, por favor- se unió Alice al pedido de su hijo levantando cada vez más la voz
- Por qué están gritándole al teléfono. . . en dos idiomas? – Se escucho la voz de Jasper que acababa de llegar a casa
-Es que estamos invitando a Bella a venir, hola cariño
-Papiiiii – escucho Bella por el teléfono y sonrió
-Oh hola campeón, amor y hola Isabella, linda eres bienvenida
-Jasper, tu también. . .
- Claro que si, sabes que te queremos y que eres bienvenida en nuestra casa, solo dinos cuando llegas y te iremos a esperar al aeropuerto es tan sencillo como eso Bells
- Jas, Alice yo. . . no sé qué decir
- Pues no digas nada, ve y compra el maldito pasaje y ven
- Mamá ya llevas diez dólares, dijiste maldito- aclaro solemne Andy para luego continuar - Don't you love me, don't you miss me? (4) – preguntó Andy con un dejo triste
Isabella sintió que su corazón se derretía al escuchar a su niño, pequeño manipulador igual a su madre. Lo pensó, sus amigos la querían, aquí no había nada, no quedaba nada. ¿Y si comenzaba de nuevo?, si dejar todo atrás era la respuesta a la incertidumbre que en este momento se cernía sobre su vida, de verdad, pensó, nada se lo impedía.
- Mi vida yo te amo muchísimo- dijo Bella completamente conmovida- y a ustedes también chicos, así que. . . ok, creo que tendrán una huésped en su casa.
-¡Yeah!
-¡Siiiiii!
Isabella escuchó las exclamaciones al otro lado de la línea con una sonrisa en la cara y un nudo en la garganta.
-Bella que alegría me das, ya verás todo lo que tengo planeado, trata de conseguir el pasaje lo más pronto que puedas y por el dinero no te preocupes de acuerdo
-Alice no puedo aceptar además de todo tu dinero, creo que con el seguro de vida de papá podre arreglármelas por un tiempo, mientras consigo trabajo ahí- sentenció Bella
- Bueno entonces no hay problema, que el factor económico no te detenga, sabes que puedes contar con nosotros amiga
- Gracias Alice. . . y Jas y Andy. . .
- De nada cariño, estamos my felices de que hayas aceptado, ahora ve a arreglar tus asuntos que yo debo llevar a tu niño a ver una amiga
-¿Como una amiga?, Andy ¿hay algo que tu madrina deba saber?- pregunto,
Andrew era todo un galán
- A mi amiga Amanda la operaron- explico Andy- y como es mi mejor amiga y la extraño, mamá me va a llevar a que la visite, le hice un dibujo madrina, para que se reponga y con mi mesada compre un oso para ella, porque le gustan, a su papá le dice oso ¿sabes?
-¡Vaya!- exclamo Isabella un tanto perpleja- entonces no los entretengo mas, ve a visitar a tu amiga y deséale de mi parte que se mejore pronto mi amor, y recuerda que tu madrina te ama
- ¡I know,i love you too, see you sooooonn! (5 )
- See you- respondió Isabella- y otra vez gracias chicos – dijo dirigiéndose ahora a Alice y Jasper-
- Deja de agradecer y ya ven de una vez, así podre salir de fiesta con mi esposa, sin pagar una niñera!- escucho a Jasper
-Ah. . . con que van a utilizarme- dijo Isabella divertida
-Seguro que si, esa es la verdadera razón por la que te invitamos - respondió Alice riendo
-Ok, dejare que abusen de mi presencia ya que será un tremendo sacrificio para mi cuidar a mi pequeño- respondió siguiendo la broma
- Lo supusimos, te queremos, hablamos en unos días, byee
- Bye
Dos semanas después, Isabella se encontraba con las maletas listas esperando el taxi que la llevaría al aeropuerto. Recorrió su casa por última vez, despidiéndose de todas y cada una de las habitaciones, de los aromas, los colores, pero guardando consigo todos los recuerdos que habían depositados allí. Dándose ánimo, pensó que lo que Alice le había dicho semanas atrás era verdad, no necesitaba de una casa para tener memoria de su vida, en su corazón estaban los momentos más preciados así como los más duros, aquellos que jamás se olvidan.
Dos días atrás se había despedido de Arturo, las deudas habían quedado saldadas e Isabella no le debía nada a nadie. El adiós con Amalia y Héctor fue muy duro, aunque quedo tranquila sabiendo que gracias a los muy buenos sueldos que habían recibido durante tantos de sus padres, no estaban desprovistos ahora, además de que gozarían de un excelente jubilación.
Escucho el claxon del auto, tomó las maletas y simplemente cerró la puerta, dejando atrás una etapa de su vida. Mientras el chofer conducía, se iba despidiendo también de su ciudad, aquella que la había visto nacer y a la que esperaba, jamás volver.
El sonido de su celular la distrajo un momento, miró la pantalla y el nombre de Jacobo apareció en ella. Movió el pulgar para contestar la llamada, pero titubeo, ¿de veras quería contestar?
Sabía que él continuaba en España, ya se había hecho a la idea de estar sola, de ,olvidarlo sepultando todos sus sentimientos bajo varias toneladas de amargura y resentimientos con respecto a ese hombre. ¿Para que la llamaba ahora?
Mirando la pantalla lentamente retiro el pulgar, dejando que la llamada se perdiera en el buzón. Iba a comenzar de nuevo e iba a hacerlo de cero, cortar con todas sus ataduras, significaba también, olvidarlo definitivamente. Bajo el vidrio del coche permitiendo que la brisa refrescara su rostro, la primavera se anunciaba en todo su esplendor
Llego al Aeropuerto con tiempo suficiente, luego de despachar su equipaje, y con el pasaje fuertemente apretado contra su pecho, Isabella simplemente espero el llamado para abordar, mirando por el gran ventanal que daba a las pistas.
Observo como varios aviones despegaban y se sintió como uno de ellos, despegando de su pasado, de la felicidad y también del dolor que hasta ahora había conocido.
-Lo haremos bien, Nueva York, recíbeme con los brazos abiertos – pensó mientras su propio vuelo se elevaba por fin.
Es necesario una enorme cuota de valentía el dejar todo atrás, quedarnos en nuestra zona confortable no siempre es la respuesta adecuada. Cuando la vida presenta nuevos caminos, generalmente, lo más acertado es seguir por ellos. . . nunca sabemos que sorpresa nos depara allí, ni quien nos estará esperando
1 Hola madrina, ¿cuándo vendrás a vivir con nosotros?
2 Porque quiero que vengas a vivir con nosotros y tendrás que hablar ingles aquí, quiero decir, para que practiques
3 Yo te extraño y te quiero y te extraño, por favor, por favor, favor, ven
4 Tú no me quieres, no me extrañas?
5 Lo sé, también te quiero, nos vemos pronto
HOLA NIÑAS
CAPI 4 ARRIBA
BUENO YA VA QUEDANDO MENOS, ISABELLA POR FIN VENDIO SU CASA Y GRACIAS A LA INVITACION DE ALICE VA RUMBO A NUEVA YORK
QUE LE DEPARARA EL DESTINO AHI?
GRACIAS A TODAS POR EL GRAN APOYO QUE LE ESTAN DANDO A ESTA HISTORIA, A LAS LECTORAS "FANTASMAS" GRACIAS TAMBIEN POR PASAR POR AQUI
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NOS LEEMOS PRONTO!
