El silencio dentro de esa habitación era frio, mas no incomodo… Adrien se mantenía prudente recargado contra la puerta con los brazos cruzados y la mirada gacha, Marinette por otro lado se mantenía en silencio con los ojos cerrados dejando que los recuerdos de aquel fatídico día albergaran su mente y la del rubio. Ninguno de los dos sabía exactamente que decirse, él sabía que la muerte de los padres de Marinette no fue su culpa.

-No tienes por qué sentirte culpable.- dijo ella con un hilo de voz, Adrien le miro y suspiro.

-Realmente no me siento culpable, tengo frete mío a la persona que me salvo la vida cuando niño… es solo que no me esperaba todo esto.

-Pero te estas culpando, ya que por ayudarte mis padres fueron…

-Lo se… no dejas de pensar en eso… Marinette, en cierto modo soy el culpable de la muerte de tus padres, pero la culpa no solo recae en mí, sino en ti también, lamento mucho lo que te paso.

Alejándose de su lugar se acercó hasta ella tomándole de las manos comenzando a trazar suavemente las líneas de sus palmas sintiendo el ligero cosquilleo del tacto en sus manos, ese gesto hizo que la azabache se distrajera un poco… esas caricias le recordaban un poco el cómo se sentía que las plantas marinas acariciaran su piel.

-Entonces fui yo quien nos condenó desde la más tierna edad.

-Ciertamente… le debo mi vida a una sirenita de dos mareas de edad. Gracias Marinette.

Ambos se sostuvieron la mirada, la sonrisa de los labios de Adrien fue desapareciendo poco a poco, era extraño para ella podía sentir su corazón agitado y también el de Adrien, podía sentir sus propios sentimientos y no los ajenos… sus ojos poco a poco se fueron cerrando cuando sintió el cálido aliento de Adrien más cerca de ella. Cuando sus labios se unieron sintieron un frio recorrer sus columnas, Marinette sentía una extraña señalación frio, calor y un extraño picor por todo el cuerpo, el corazón la tiendo con fuerza que juraría pronto este saldría de su pecho. Una sensación extraña, suave y dulce.

Lagrimas brotaban de sus ojos azules, ningún otro sentimiento podría superar al de la humillación, su amplia habitación se encontraba echa un desastre que ella misma causo, el blanco vestido de novia se encontraba en el suelo hecho pedazos, el maquillaje corrido por su llanto apenas y lograba cubrir un poco la gran marca roja en su mejilla, una de las sirvientas entro a la habitación dejando una bandeja con un trozo de pan y leche con miel sobre el tocador, recogió del suelo el vestido y lo coloco sobre la silla frente al espejo.

-Señorita ¿Necesita algo?

-Solo lárgate.- respondió con voz ronca, la mujer bajo la mirada con pena, sentía lastima de Chloe.-¡Te di una orden Sabrina lárgate!

Una vez escucho la puerta se cerraba, grito con todas sus fuerzas golpeando los puños contra las paredes una y otra vez intentando desahogar su dolor, y sin siquiera notarlo el collar se tornaba aun amarillo cada vez más oscuro. La puerta se abrió una vez más, dispuesta a lanzar el primer objeto a su alcance se dio la vuelta viendo que la persona que había invadido su privacidad era su padre.

-Papá…yo…

-Silencio Chloe.- la rubia respiro profundamente lo único que salía por sus labios eran los sollozos causa del llanto.- ¿Te has divertido dejando al a familia en ridículo?

-Yo no.

-Eh dicho que cierres la boca… Chloe realmente me has decepcionado, yo no recuerdo a ver educado a una cualquiera a una…

-¡Yo no soy una cualquiera!- grito.- yo solo quería que él se quedara conmigo, a mi lado, que me diera el amor que tanta falta me hace y si invente todo aquello fue porque solo de ese modo lo lograría.

-Existían mejores formas y no esto ahora estamos en boca de todo el pueblo, tu madre morirá de vergüenza apenas se entere ¿lo pensaste Chloe?

-Yo no pensé…¡Mamá no puede enterarse!- El miedo invadió su cuerpo, si existía una persona a la que Chloe tenía un miedo enorme era a su propia madre, su padre era todo lo contrario a la fría y ruda mujer que la engendro, una mujer que carece de sentimientos y todo lo arregla con amenazas y "advertencias" sucias. Vanesa Burgeois había abandonado el pueblo y regresaría después de que su hija estuviese ya casada.

-Tu madre llegara aquí pasado mañana, así que de mi parte no esperes ayuda.- dijo por ultimo para después salir de la habitación.

Chloe se dejó caer de rodillas temblando de miedo, dejándose envolver nuevamente por el amargo llanto.

Marinette empujo a Adrien lejos de ella cuando el aire les hizo falta a ambos, el rubio sentía una opresión en el pecho y no era causa de aquel inocente beso, al contrario de él Marinette parecía sufrir, a ella le dolía terriblemente, tanto que lagrimas escapaban de sus ojos.

-Marinette.- le llamo con preocupación, ella negó con la cabeza mientras intentaba relajarse, quiso levantarse pero el dolor lo impedía. - ¿Qué sucede? ¿Qué te pasa?

-E-es mi corazón… la persona que lo tiene está sufriendo.- Pero incluso para ella era extraño, ya había sentido el dolor de otras personas antes, pero este era diferente, un dolor que expresaba angustia, miedo y una fuerte necesidad de ser amado que rallaba al borde de la locura.

-Recuéstate, iré por Lila seguro ella puede ayudarte en algo.

-No, no… s-siempre tengo que… tengo que vivir con esto, estaré bien, solo es… solo el tiempo me curara.- Adrien se mordió el labio inferior, por completo que había olvidado el hecho que el corazón de Marinette estaba en el pueblo, debió de buscarlo antes de marcharse ahora ella no estaría de ese modo.

Tenía miedo de dejarla sola, pero ya había pasado demasiado tiempo con ella y los otros dos seguramente estarían preocupados de no verle salir, cubrió a Marinette con una sábana y beso su frente antes de salir, efectivamente Lila y Nathaniel le esperaban a un metro de distancia.

-¿Qué es lo que ha pasado?- pregunto la castaña, Adrien seguía con la opresión en el pecho e intento ignorarlo.

-Marinette ha estado algo nerviosa por todo esto de huir lejos, se descuidó demasiado y ahora está enferma.

-Pero habías dicho que eso le pasaba constantemente.- dijo Nathaniel.

-Si, desde que la conocí su condición es demasiado débil, no es nada contagioso, ahora solo debe descansar y reponerse, regresar al mar es difícil para ella puede que imagine seremos atacados y esta vez no abra quien la rescate.- mintió, por el momento no era necesario que ellos supieran que Marinette no era del todo humana.- Lila puedes cuidarla, Nathaniel necesito que me ayudes un poco.

A sí pues, Lila entro a la habitación, Nathaniel y Adrien se encargaron de bajar las velas pues el cielo ya estaba oscuro, para el pelirrojo hacerse cargo de un timón mientras la marea estaba tranquila no era la gran cosa aprendía rápido y eso el rubio lo agradecía.

El agua helada le calaba hasta los huesos, cada vez el agua se tornaba más turbia el rose de las algas podía sentirlos afiladas, no sabía que buscaba dentro de ese lugar frente a él poco a poco una pequeña figura comenzó a tomar forma, y a su vez aquella figura comenzaba a reír, Plagg reconoció la voz rápidamente.

-¿Tikki?- su pequeña hermana le miraba con una gran sonrisa mientras comenzaba a alejarse.-¿Qué haces? ¡Tikki regresa este lugar es peligroso!

La pequeña sirena le ignoro por completo adentrándose más en el lugar, usando las algas como una especie de laberinto para esconderse y alejarse más de Plagg, él no sabía si eso era una ilusión o si era realmente su hermanita, pero de algo estaba seguro, fuera lo que fuera tenía que seguirle.

¡No podemos tenerla con nosotros!

Escucho un grito, unas cuantas siluetas comenzaban a tomar forma no muy lejos de él, por precaución, Plagg uso una gran alga para esconderse y mirar por un lado de esta, Trixx, Nooroo y Fennec el antiguo Kraken estaban discutiendo, pero no encontraba sentido, Nooro y Fennec ya estaban muertos, a su lado Tikki apareció haciéndole un gesto sobre que debía guardar silencio y observar.

-¡Tu no das las ordenes Fennec!- Exclamo Tixx mientras ella y Nooroo parecían ocultar algo del tritón.

-Déjame recordarte que ¡YO! Soy el Kraken y ordeno la muerte de esa cosa.

-Eres el Kraken, si, pero Trixx es la primera sirena, la que puede si lo desea quitarte tu poder, no eres superior a ella.- dijo Nooroo, el otro tritón no hizo más que darles la espalda.- ¿Qué aremos Trixx? No es como nosotros.

-Si lo es, es diferente es…

-¡Es humana!- grito Fennec, los llantos infantiles comenzaron a escucharse los otros dos no hicieron más que mirarle de mal modo.

-¡Es una sirena!- exclamo Tirxx.- y es mi hija, nació de mi sangre es idéntica a mi…

-Trixx, no es tu hija.- con pesar Nooroo quito lentamente al infante de los brazos de Trixx quien le miraba aturdida.- diste tu sangre para lograr el nacimiento a cambio de salvar la vida de una humana, tu condena es permanecer oculta de todos y proteger nuestro mundo cuando se vea amenazado.

-P-pero ellos…

-Tu diste tu sangre para ayudar y sabes que ese secreto de curación te puede condenar a la muerte…ella debe regresar con sus padres, Tom y Sabine ya la esperan de regreso.

-Yo di mi sangre para que Sabine se curara, ellos no deseaban engendrar un hijo, pero ella…

-Ya no insistas Trixx... Fennec… Lady va a vivir entre nosotros, a pesar de tener piernas no puede estar fuera del agua.

-No esperen un trato igualitario, la humana será humillada y agredida por todos los habitantes del océano.- dijo mientras su rostro dibujaba una cruel sonrisa.- claro todo bajo mis órdenes.

-Nooroo… te lo suplico Marinette tiene que estar

-Con los de su especie, lo siento, pero por Ladybug es una de nosotros eso venimos a verte, eres la única que puede darle lo que no tiene.

Trixx ya no insistió más, Plagg podía sentir el melancólico ambiente oprimir su pecho… la sirena tomo a la bebé entre sus brazos una vez más, con una mano sujeto sus pequeñas piernas y un destello blanco provoco que la niña comenzara a reír, sus piernas desaparecieron y una aleta estaba en su lugar, Fennec trono la lengua en señal de desagrado, no estaba del todo de acuerdo. Los tritones desaparecieron dejando a Trixx son poder hacer nada.

Plagg sabía qué hace muchos años, Marinette había perdido su nombre y el que tiene actualmente Nooroo se lo había puesto después de adoptarla, eso quería decir que, ella había sido creada por Trixx indirectamente.

-Tikki…

-Solo son parte de los secretos.- dijo la sirenita.- te falta más por ver.

-¿Realmente eres Tikki?

-Soy a quien deseas a tu lado en este momento.- respondió ella.

Más adelante se podía ver la figura de una Marinette de aproximadamente seis años retorciéndose de dolor, sujetando su pecho fuertemente, mientras que detrás de ella la figura de un humano llorando amargamente se hacía prénsenle, entre sus manos tenía una joya amarilla la cual estrujaba como si quisiera romperla en mil pedazos. Plagg recordó las veces que Marinette desaparecía por mucho tiempo y cuando regresaba su rostro se veía demacrado. Las ilusiones siguieron pasando, mostrando a Marinette mas crecida y a diferentes personas sufrir mientras sostenían la joya hasta llegar a lo que era actualmente, la humana Marinette con las manos sobre su pecho, respirando entrecortadamente a causa del dolor y tras de ella una joven rubia que sostenía la joya.

-Marinette es incapaz de amar a alguien.- dijo Tikki.- cuanto más ame ella, más podrido se vuelve su corazón.- al señalar la joya, el tritón observo como esta se tornaba de un amarillo oscuro.- Porque ella ama demasiado y ese amor hace infeliz a los demás.

Adrien apareció entre las ilusiones, sujetando la mano de Marinette quien seguía mal, en el pecho del joven se podía observar un brillo dorado.

-¿Qué es eso?- Pregunto Plagg.

-Se le conoce como amor puro, una promesa sincera de hace muchos años, una joya nueva que puede salvar la vida de Marinette, pero si ese puro deseo no se le entregara pronto…

La joya pareció flotar hasta Plagg quien apenas pudo extender su mano, cuando la piedra floto a milímetros de su palma esta se rompió en miles de pedazos lo que ocasionó que todo se sumiera en la oscuridad.

-No entiendo ¿Qué tiene que…?

-La respuesta ya la has tenido frente a tus ojos.

La ilusión de Tikki había desaparecido y su pequeña voz se podía escuchar en eco por todos lados.

Trixx tenía sobre sus hombros una anguila, el animal marino se alejó adentrándose dentro de las algas cuando ella comenzó a sonreír. Plagg seguía vivo de eso estaba segura, pero ¿Encontraría el camino de regreso? La prueba aun no terminaba La prueba aun no terminaba.

Notas finales:

¡DRAMA VEN AMI! jajaja ok ya, ahora sabemos que Chloe no es amada por su madre y Marinette tiene enormes secretos que incluso ella desconoce ¿Qué le pasara Plagg? ¿Qué más planea Trixx?

Espero les gustara este capítulo especial.

Dudas, preguntas aclaraciones lo que sea todo es bienvenido.

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