Con las palabras de Trixx en la cabeza, Plagg nadaba sin siquiera parar a tomar un respiro, la columna le dolía por los esfuerzos que hacia al querer nadar lo más rápido posible y no perder tiempo, la sirena le había dado una pista muy importante… y aunque dudaba terriblemente, llegado el momento no sabría si sería capaz de matar a su amiga de la infancia.

Lila por su parte había deambulado por todo el pueblo intentando organizar sus ideas, jamás fue muy apegada a las personas pues estas en su pueblo natal le tenían miedo por ser una "bruja" Bridgette fue la primera de cierta forma en aceptarla por lo que era, una persona como cualquier otra que necesitaba de aire para respirar, por otro lado Chloe solo la utilizaba de ciertas formas y no podría decirse fueran amigas, sino algo parecido a un cliente frecuente, mientras le pagara poco le importaba lo que hiciera con sus cosas. La idea de quedarse en ese pueblo, por más que lo deseara no cruzaba por su mente, realmente que no se veía haciendo una vida en ese lugar, no es que sintiera algo bueno o malo por Nathaniel, pero simplemente no le encontraba sentido alguno, seguramente su lugar estaba más lejos, incluso más que el destino de Adrien. Cansada de pensar y no llegar a una solución decidió regresar al barco, el aire frio y el cielo semi oscuro le indicaban que la noche tardaría nada en llegar.

-¿Sigues por aquí? – aquella pregunta le hizo girar la cabeza rápidamente, Nathaniel estaba parado tras de ella, su rostro tenia mas visibles los moretones producidos por la pelea.

-Solo despejaba mi mente, ahora estaba por regresar al barco… y tu…

-Nada importante, solo caminaba pensando en una cosa algo importante.

-¿A sí? ¿En que?

-En como bajar mis pertenencias del barco sin evitar que Adrien quiera matarme nuevamente.- Lila chasqueo la lengua, ese era un detalle importante, dudaba que el rubio fuera tan cruel como para botar las cosas del pelirrojo en el muelle y dejarlas a su suerte.

-Qué cosas, tal vez yo podría ser intermediaria, digo bajar tus cosas sin que se intenten matar por segunda vez, realmente no tengo mucho que hacer.

-Me ayudaría realmente si lo hicieras Lila, pero no creo que sea posible ahora, veras no me ha sido difícil encontrar un lugar rentable y con lo que pude traerme apenas logro pagar tres meces, tiempo suficiente para conseguir un empleo.

-Me alegro por ti, a decir verdad yo sigo dudando pero no importa ahora, podrías acercarte temprano por la mañana al barco, no se realmente a que hora pretenda partir Adrien para llegar a su destino.

-Deacuerdo… ahora es mejor que me marche, no quiero que le dueño del granero se enfade por llegar tarde.

Para cuando Nathaniel comenzó a marcharse, Lila parpadeo incrédula ¿un granero? Bueno al final era mejor que no tener un techo bajo el cual dormir esa noche, retomando su camino al muelle.

Chloe miraba la luz plateada colarse por la pequeña ventana formando la sombra de tres barras alargarse por el suelo hasta tocar la base de la puerta, su largo cabello rubio estaba desordenado, su fino camisón de seda blanco estaba sucio y su rostro tenia ligeras manchas negras y rojas, cuando su madre le dijo que lo lamentaría ella ya suponía que algo así podría pasar, ciertamente la última vez que estuvo en ese lugar fue hace un par de años atrás antes de que la mentira con Adrien sucediera y todo por derramar agua sobre uno de los muebles por accidente en presencia de su madre. No se podría decir que Chloe era lo que se podía llamar una princesa encerrada en una torre, pero efectivamente estaba encerrada no en una torre sino en el sótano de su propia casa.

-Si se restaran las marcas de golpes en tu cara, podrías tener un hermoso rostro.

Chloe se levantó del suelo mirando a todos lados, no había escuchado la puerta abrirse y la poca luz que se colaba no bastaba para iluminar el lugar, una helada caricia le hizo gritar y arrastrarse por el suelo lejos de la luz, un joven de cabello negro y ojos verdes se puso en medio de la luz para que ella le viera mejor.

-¡¿Quién eres?! ¿Qué haces aquí, cómo pudiste…?

-¿Yo? Yo soy lo que tu deseas mirar, deseas estar lejos, deseas salir ¿verdad?

-¿Quién eres?

-Nadie, digamos que solo vengo a terminar con muchas cosas y hacer que otras más inicien.- en el cuello de la rubia seguía colgando el corazón de Marinette, su color amarillo casi habia desaparecido, la joya se habia tornado negra en totalidad y un par de grietas habían comenzado a aparecer.- ¿te duele? No ser amada por nadie.

-¡No tengo por qué darte explicaciones de nada! ¡Vanesa!- grito.- ¡Vanesa, ya es suficiente!

En un rápido movimiento el de cabellos oscuros se colocó tras de ella tapando su boca con una de sus manos, la respiración acelerada de Chloe le daba a entender que tenía miedo, mucho miedo de quien sea que fuera él.

-¿Por qué Papi no ha interferido? Todo es culpa del verdadero hijo de ese matrimonio.- susurro a su oído.- dejaste de ser especial… dejaste de ser la princesa de papá ¿sabes que eres ahora? Nada, es lo que eres en cuanto pongas un pie fuera de esta prisión.

-¡No es verdad!- grito liberándose sin mucha dificultad.- ¡Mi padre jamás me aria menos, el me ama soy su hija!

-¿Lo eres? Te pareces a Vanesa, que es hermana de tu madre y ellas se parecen, pero incluso él, tu padre ha dudado por muchos años que seas realmente su hija, pero a falta de un heredero digno te ha conservado.

Más grietas han comenzado a aparecer en la joya, él estaba haciendo mucho daño en la mente de Chloe, y en su corazón de igual forma, ahora ella dudaba y podía sentirlo.

Lila subió al barco, realmente se sentía terriblemente agotada, lo único que quería hacer era acostarse y dejar que su mente vagara por algún lugar extraño que le apartara de la realidad, algo muy alejado a un sueño. El silencio abordo por primera vez lo sintió muy frio y una terrible ansiedad estaba apoderándose de ella, desde esa mañana que no había visto a Marinette, seguramente ahora estaría con Adrien, debía de hablar con él para poder llegar a un acuerdo en cuanto a las cosas de Nathaniel respectaba.

Toco un par de veces la puerta, recibiendo la respuesta para pasar, a la Lila le extraño que la voz de Marinette se escuchara débil, apenas abrió la puerta la encontró sentándose con dificultad sobre la cama, sintió el cuerpo frio al ver su rostro golpeado… con terror se acercó hasta ella estaba preocupada ¿Qué le sucedió? ¿Quién pudo haberle hecho ese daño?

-¡Por dios Marinette!- exclamo.

-Y-yo… tranquila estoy bien…-intento decirle, pero ella parecía no escucharle.- Lila…

-¡¿Cómo puedes estar bien?! ¿Quién te hizo esto? ¿Dónde está Adrien?- en su mente ya imaginaba al rubio buscando al o los responsables, ciertamente no parecía que les hubieran querido a saltar todo estaba abordo, pero entonces ¿Por qué ella estaba golpeada?

-Adrien fue al pueblo, Lila, él no quiso lastimarme estoy bien…- como si fuera fuego, la castaña aparto sus manos de la azabache, ¿le escucho bien? dijo Él… y de la única persona que sabia podria haber estado en el barco era Adrien.

Escucho pasos por fuera de la habitación, seguramente era él, sin decir nada se puso de pie y se apresuro a salir cerrando con fuerza la puerta tras de ella, y efectivamente el rubio estaba llegando con algunas cosas en las manos las cuales parecían ser venda y algunas hiervas. Por su parte Adrien al verla salir de ese lugar no necesito hacer preguntas, definitivamente ya habia visto a Marinette y su mal estado.

-Lila… yo tengo que…

-No te atrevas a dar un paso más.- dijo mientras apretaba los dientes.- no lo hagas.

-Necesito ayudar a Marinette, le has visto yo tengo que.

-Jamás creí que podrías llegar a estos extremos ¿Por qué lo has hecho?

-Lila no es el momento tengo que ir con ella.- intentando evadirla paso por su lado, pero Lila le tomo con brusquedad del brazo y haciendo uso de sus fuerzas le jalo lo más que pudo ocasionando que todo lo que tenía en sus manos callera al suelo, Lila metio la mano dentro de la manga de su vestido sacando un cuchillo de este asiendo que le rubio se asombrara un poco.

Lila tenia fuertemente sujetado el mango del cuchillo, mientras que Adrien a poca distancia de ella trataba de permanecer tranquilo con las manos en alto al nivel de los hombros, podía comprender que en esa posición Lila no estaba haciendo más que intentar proteger a Marinette.

-Lila, tranquilizante... yo no pienso hacerle daño.

-¡Le has dado una paliza, casi la matas! ¿Cómo puedes decir que no le aras daño?

-Porque yo no le eh hecho nada, fue Nathaniel quien le hizo todo eso.

-¡Él no está aquí!- espeto, dentro de la habitación Marinette intento levantarse de la cama pero el dolor en el estómago lo impedía aun.- ¿por qué el vendría a golpearle? él estaba conmigo jamás regreso al barco.

-Es muy difícil explicarlo y que me entiendas lo es aún más ¿Porque después de esa pelea no tengo marca alguna? Por qué Marinette ha recibido el daño que era para mí y como un idiota lo olvide, olvide que pude poner su vida en peligro.- Lila sin querer escuchar más nada se acercó a él tan rápido como el rubio retrocedía, estaba dispuesta, estaba dispuesta a querer matarlo

-¡Lila Detente!- Marinette había logrado abrir la puerta de la habitación y sostenerse del marco, Adrien logro pasar a Lila cuando esta se distrajo para ayudar a la azabache.- por favor todo lo que Adrien te dice es verdad.

-Entonces, quien te hizo daño ¿Fue Nathaniel?- ella asintió, ahora estaba terriblemente confundida, quería matar a Adrien pensando que fue quien le hizo daño pero…

-Lila… tampoco él no sabía que me estaba lastimando.- soltándose de Adrien, ella camino hasta Lila sujetando sus manos quitándole el cuchillo lentamente.- lo lamento.

Marinette tomo con fuerza el objeto clavándolo en su antebrazo izquierdo, Adrien soltó un quejido, en el momento que sintió un fuerte dolor punzante en esa zona, la disculpa no había sido para la castaña sino para él. Lila miraba con terror como cuando Marinette saco la hija de su carne esta no derramaba sangre, siquiera dejo una marca de cortada, pero Adrien, Adrien estaba sangrando y maldiciendo por lo bajo.

-Adrien y yo tenemos un vínculo especial, lo que pueda pasarle a él me afectara a mí y lo que me pase a mi le pasara a él… estas son las consecuencias de ser condenado por una sirena.

Cloe abrazaba fuertemente sus rodillas ignorando cuanto pudiera decir aquella alucinación respecto a ella, desde hace un rato que Plagg se había marchado y ciertamente no se sentía feliz por su trabajo, los primeros rallos de luz se comenzaron a colar por la pequeña ventana del sótano, una criada había bajado con una bandeja en la cual solo había un trozo de pan y un cuenco con agua, apenas sus manos tocaron el trozo de pan lo soltaron.

-¿Qué es esto?- pregunto con molestia, la criada con la cabeza baja carraspeo un poco antes de responderle.

-Su desayuno señorita.

-¿Me ves la cara de idiota? Esta porquería esta dura.

-Es lo que su madre nos ordenó darle…- la criada miro en dirección a las escaleras, la puerta estaba cerrada y no debía demorar en subir, de su delantal saco otro trozo de pan.- lo lamento es todo lo que puedo hacer señorita.- rápidamente se puso de pie y salió del lugar.

Era la primera vez en que su madre le trataba peor que aun perro…al morder el segundo trozo de pan, un par de lágrimas surcaron su rostro, era suave y la crema dulce dentro de este le hizo sentir nostalgia, Félix preparaba los mejores panes y eso él lo aprendió de los padres de la panadera… ciertamente nadie le amaba.

Notas finales:

Si, no tengo perdón por tardar en actualizar, pero la espera lo vale (o eso creo) en fin si se preguntan por qué los capítulos no son tan largos, es porque ya estamos cerca del final y quiero darle ese suspenso que tanto amanodian xDD

Marinette le a confesado a Lila que es una sirena y esta condenada junto con Adrien, por otro lado Plagg juega sucio con la mente de Chloe y esta se deja caer más en la oscuridad, doy por inaugurado el club de "todos odiamos a Vanesa" en 3..2..1…. ok ya xD

Espero les gustara el capitulo.

Dudas, preguntas, aclaraciones lo que sea todo es bienvenido.

Hasta la próxima actualización.

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