La mayoría de los personajes le pertenecen a S. Meyer aunque habrá algunos hijos míos. Por lo demás. . . continúo jugando

CAPÍTULO 9

Escúchame Amy, diles que tienes que venir a traerme la tarea y yo le digo a mamá delante de todos que se queden a cenar
— ¿Pero no me dijiste que ella no está, Andy?
— Acaba de llamarla, viene camino a casa, ¿estás segura que tu tío vendrá?
Tranquilo mi tío bonito irá, seguro que irá


Edward observó como se cerró la puerta tras ella y solo luego de unos minutos se dio cuenta que tenía una sonrisa idiota en su cara. Se estiró en su silla para tratar de ver por el ventanal hacia donde se dirigía pero fue demasiado tarde, ya no podía verla.

— Y bien Cullen, ¿qué harás ahora?preguntó en forma retórica al reflejo que le devolvía la ventana.

Llamó al camarero —quien cambio excepcionalmente su lenguaje corporal al observar que el asiento de Isabella se encontraba vacío— y pidió la cuenta.

Luego de pagar y dedicarle una sonrisa de autosuficiencia al muchacho, que en lenguaje de Macho Alfa significaba, "si estaba conmigo y no te dio ni la hora", tomó su abrigo y se encamino hacia la salida.

El frio de la tarde había dado paso a una noche con un clima más calmado, llegó a la esquina y dobló a la izquierda, extendió la mano al ver el taxi y este, contra toda probabilidad a esa hora y en ese lugar, se detuvo ante su llamado. Justo en el momento en que se subía al coche escuchÓ sonar su móvil, la foto de una preciosa rubia apareció en la pantalla. Ante aquella imagen volvió a sonreír

Hola princesa

Hola tío bonito, ¿dónde estás?

Edward le hizo una seña al chofer para que esperara un minuto.

Pues, justo en este momento acabo de subirme a un taxi

¡Qué bien!, pues entonces dile al señor del taxi que te traiga ya para casa, necesito que me lleves a un lugar

Nena, pero te digo que estoy en un taxi, no tengo mi auto para llevarte a ningún sitio

No importa, tu ven para mi casa, yo quiero verte y me llevas igual en otro taxi ,¡por favor tío, por favor, por favor, por favor!

Entre el vehemente pedido de su sobrina y la mirada del conductor, Edward indicó la dirección del departamento de su hermano.

Y tus padres ¿donde están?

Oh ellos están aquí, pero yo te quiero a ti, tío bonito, hace muuuuuchos días que no te veo y te extraño, ¿ya estas viniendo a casa?

Si cariño, ya voy en camino

Ok, ahí viene mamá voy a cortar no le digas que llamé, es secreto de tío sobrina

Oye pero por qué. . .

Pero no pudo terminar ya que escuchó el sonido del click al cortar la comunicación ¿qué se traía entre manos Amy?

Sea lo que fuera recibir esa llamada fue la segunda bendición del día, no tenía mucha idea de lo que iba a hacer a continuación pero estaba seguro que no podía volver a la soledad de su departamento. Luego de que Isabella se fue no quería que el destello de luz que su encuentro había despertado se apagara tan sutilmente como había llegado. Si, la casa de su hermano y la compañía de su princesa era lo que necesitaba.

Isabella. . .

Si no hubiera sido por ella, a esta hora estaría muerto, su cuerpo estaría en alguna fría morgue con un forense revolviendo sus entrañas y eso le produjo un escalofrío al darse cuenta de que su sobrina lo hubiera llamado y nadie hubiera respondido. . . ¿cómo podía ocasionarle ese sufrimiento a su pequeña? Y no solo a ella. Isabella tenia razón en todas y cada una de las cosas que le dijo esa tarde en el bistró. Las posibilidades de proteger a su familia del sufrimiento eran nulas, lo amaban y ahí radicaba todo. Cuando supieran que estaba enfermo era clarísimo que iban a sufrir pero no podía quitarles la esperanza de que los tratamientos funcionaran, ni a su familia, ni a él mismo. ¡Diablos, se lo merecía! tenía que luchar, siempre fue un hombre fuerte y determinado, solo que enterarse de su enfermedad lo había desestabilizado, pensando en ahorrarle el sufrimiento a su familia, se estaba privando a él mismo de tener otra chance y, si después de todo no lo lograba, no podrían tacharlo de cobarde, algo que ciertamente no era.

También pensó en su madre, estaba claramente angustiada cuando dejó el mensaje en su contestadora y con razón, debía llamarla y asegurarle que iría al médico mañana mismo

Marco rápidamente el número de su Esme quien respondió al segundo tono

¡Hijo!

Hola mamá, disculpa que no te haya llamado antes, estuve con algo . . . complicado entre manos

¿Estás bien Edward, has tenido fiebre de nuevo?

No, tranquila me siento bien, igual llamo para decirte que tengo cita con el médico mañana, así que por favor no te preocupes

¿Quieres que te acompañe?

Hey, ¿crees que tengo diez años? Permíteme mantener mi hombría — respondió bromeando

Escuchó la suave risa de su madre del otro lado del teléfono y sintió como por un momento, ese sonido le quitaba un peso de encima

Esta bien querido, tienes razón pero por favor, avísame como te fue ¿de acuerdo?

Claro madre, mañana te llamo y oye . . . te amo

Yo también querido mío, hasta mañana

Hasta mañana mamá, saluda a papá por mi

Lo hare cielo

Casi sin darse cuenta había llegado al edificio de Emmet, pago al taxista y subió. Amanda lo recibió con una sonrisa radiante mientras se trepaba a él y justo en ese momento, al sentir la tibieza de su niña contra su pecho y el enorme beso que deposito ésta en su mejilla, se dio cuenta que había tomado la decisión correcta.

—¡Hermano, que bueno verte! — lo saludo Emmet con un abrazo, notó su delgadez pero se cuidó en decir nada delante de Amanda.

Edward llevaba semanas evitándolo así como al resto de la familia, por eso, verlo aparecer de pronto por su casa, le produjo por un lado, un cierto alivio aunque activó una especie de alarma en su cabeza al verlo tan delgado y demacrado. Debía hablar con él cuanto antes, lástima que ya se había comprometido a llevar a Amanda a la casa de Andrew, aunque esa podía ser una buena ocasión para hablar, lo invitaria a acompañarlos y a cenar

Edward respondió al abrazo de su hermano con una sola mano pues con la otra sostenía auna muy aferrda niña contra sí

—Vamos de salida ¿quieres acompañarnos?

—Tienes que venir con nosotros tio, debo llevarle la tarea a Andy y necesito que vengas

Bueno, él pensaba en pasar un rato en la calidez del hogar de Emmet pero al ver las expectativas de todos y ante la imposibilidad para él de volver a su casa accedió con gusto

— Rose cariño, estas lista? — pregunto Emmet elevando la voz hacia la escalera para luego volver la mirada hacia su hermano— luego de pasar por lo de Andrew iremos a cenar. . .

Oh no Alice no es nada, no te preocupes, justo íbamos a salir de todas formas asi que no es ninguna molestia — decía Rose al teléfono que sostenía con el hombro mientras tomaba en abrigo y sonreía a Edward— si claro, tu casa nos queda de camino, no hay problema linda, nos vemos en un rato.


Isabella apresuró el paso, entró en la tienda y compro lo necesario para la cena, la pasta era su plato preferido y el que más le gustaba, además de que la salsa le quedaba espectacular.

Lo último que faltaba eran los champiñones, eso era todo. Al tomar la biletera se dio cuenta que había dejado en el bistró a ese hombre sin pagar por su café

Edward. . .

¡Dios, que cosa tan extraña había sido eso! Esperaba con toda su alma que la charla que habían mantenido lo hubiera hecho reflexionar, aunque no podía culparlo, no era fácil estar enfermo y lidiar con ello. Esperaba que la llamara pronto, quería saber de él. Dejaría pasar un tiempo prudente— pensó mientras pagaba y salía de la tienda— dos o tres días y si no tenía noticias, ella llamaría, al fin y al cabo, por algo él le había dado su teléfono también, ojala le respondiera.

—¡Alice, estoy en casa! — grito al ver la sala desierta, mientras se dirigía a la cocina. Escuchó que las voces salían de allí

— No Andrew, ya te lo he dicho más de una vez, la tarea es tu responsabilidad, no puedes estar llamando cada vez que no la copias

— Esta bien mami, prometo que será la última vez

—¿Qué sucede? — preguntó Bella dejando las bolsas de papel sobre la isla de la cocina

— Tu niño que no copia la tarea y llamó a Amy sin avisarme para que se la trajera, imagínate a esta hora, no quiero ni pensar en lo que dirán sus padres. Ya mismo voy a buscar el teléfono para disculparme y decirles que no es necesario que vengan, y tú jovencito —dijo Alice señalando enérgicamente con el dedo índice a su hijo —estas castigado, así que si les has traído el chocolate Isabella ya me lo puedes ir dando

Alice estaba cabreada, Bella miró a Andy y con pesar entregó la tableta sin decir una palabra

— Pero mami ya deben estar viniendo, no llames

—¿Hace cuanto que hablaste con Amy?

—¡ Mucho ratooo! — exclamo el niño moviendo la cabeza

— Hmm, llamaré igual para disculparme, tal vez no sea tarde— y salió de la cocina para buscar su celular

Isabella miró a Andy y comenzó a preparar la cena

— La has hecho enojar enano —dijo mientras picaba la cebolla y los hongos

— Naa ya se le pasará, además vendrá el tío de Amanda a traerla y a mamá le gusta

—¿Cómo es eso que le gusta el tio de Amanda? Yo creía que quien le gustaba era tu papá— dijo Isabella jocosa mientras comenzaba a preparar la salsa a base de cebollas, natilla que gracias a Dios tenían en la tienda, hongos y jamón.

— No madrina, es que a papá lo ama; al tio de Amanda le gusta porque según las chicas es lindo, a ti te gustara. . .

—¿Si? y ¿cómo sabes eso, señor sabelotodo?

—Porque Amy me lo dijo — respondió simplemente Andy mientras tomaba un trozo de jamón que Bella estaba cortando— dijo que a todas las chicas les gusta su tío bonito, pero ninguna le gusta a ella; salvo tú.

—Oh. . . — respondió Bella sonriendo.

El timbre sonó en ese momento

—¡Son ellos, vamos Bella! — exclamó Andy tomando de la mano a su madrina para prácticamente arrastrarla a la sala.

— Espera cariño, tengo todo en el fuego, ve tú que en un momento voy a saludar a Amanda.

Andy salió disparado de la cocina, mientras Bella escuchaba una serie de voces en la sala. Se ajustó su delantal y siguió en lo que estaba, realmente no tenía ganas de saludar a nadie y mucho menos conocer a ningún tío, por más bonito que este fuera. Se quedaría refugiada en la relativa tranquilidad de la cocina hasta que la visitas se hubieran marchado. Mientras la cebolla se doraba desprendiendo un agradable perfume, Bella miró por la ventana hacia la inmensidad de la ciudad y pensó en Edward, ¿Qué estaría haciendo ahora?, deseó con todo su corazón tener noticias de él pronto, ojala no hubiera cometido ninguna estupidez.

Escuchó pasos detrás de ella y se giró para encontrarse con la preciosa niña rubia

— Te dije que estaba aquí— dijo un tanto enfurruñado Andy quien llegaba también a la cocina detrás de su amiga

— ¡Hola Bella! — dijo Amanda estirando sus brazos para saludarla, Isabella se agachó para saludar con un beso a la pequeña— que rico huele, que estas cocinando?

— Hola Amy, una salsa para pasta, ¿cómo estás?

— Yo muy bien pero, ven, necesito mostrarte algo, es muy importante— aseguró la niña con la cara muy seria. La tomó de la mano y ahora si se vio arrastrada a la sala

— Disculpa Amy debo apagar la cocina, la salsa se quemara. . . — se interrumpió cuando sintió una sensación en su pecho, levantó la vista lentamente y quedó estática. Allí, en la sala de la casa de su amiga y en medio de todo el mundo estaba él.

Edward sintió un tirón cálido en su espalda, giro su cabeza y entonces la vio

Corrientes de energía cruzaron el espacio, el tiempo pareció detenerse momentáneamente y todo el mundo cerro la boca de repente

—¿¡Tú !? — dijeron ambos al unísono, mientras seis pares de ojos muy abiertos, los observaban impresionados.

Luego de un momento, Rosalie y Alice se miraron entre ellas, Emmet abrió la boca para decir algo pero la cerro enseguida, Jasper miraba a su amiga y a su compañero de secundaria con desconfianza, Amanda sonreía mientras le daba un codazo en las costillas a Andy quien reaccionó al instante

—Mmmm. . . entonces, — dijo el niño mirando a todos los mayores con expresión divertida—¿se quedan a cenar?


HOLA CHICOS

CAPI 9 ARRIBA

LOS CÍRCULOS SE VAN ACERCANDO, ¿QUÉ DICEN, SE QUEDARÁN A CENAR?

EL PRÓXIMO CAPI SERA MAS REVELADOR Y LLEGARA ALGO QUE TODAS ESTAN ESPERANDO. . . ¿ALGUIEN QUIERE ALGO ACCIÓN ENTRE EDWARD Y BELLA?, CREO QUE DESPUES DE DIEZ CAPITULOS SE LO MERECEN ASI QUE . . . NO DEJEN DE LEER

MUCHAS GRACIAS A TODOS POR SU APOYO, COMENTARIOS, ALERTAS Y FAVORITOS. A LAS LECTORAS SILENCIOSAS SI LAS HAY, TAMBIEN GRACIAS

MI SALUDO DE SIEMPRE A CLEO Y A SU NIÑO Y TAMBIEN A MI HIJA VIRTUAL VIOLET O'HARA, QUIEN FUE LA PRIMERA A LA QUE RECURRI CON LAS CUESTIONES MEDICAS DE ESTA HISTORIA. A AMBAS GRACIAS POR AYUDARME EN ESTA COSA LOCA.

NOS LEEMOS PRONTO.