CAPÍTULO 12

DAÑOS COLATERALES

Tristan: Jajaja ¿Papá?... Mejor llámame Tristan, lo de "papá" no va conmigo.

Mystika: Muy bien, Tristan. ¿Cuándo pensabas decirme que eres mi padre biológico?

Tristan: Bueno, ¿no esperarías que me presentara así, no? "Hola Mystika, soy un completo desconocido, en la Guardia de Eel me odian, aunque no tanto como yo a ellos. Por cierto, conocí a tu madre y la dejé embarazada"

Su sarcasmo me fastidia y realmente le patearía el culo sabiendo todo lo que sé, pero una vez más tengo que continuar con mi papel.

Tristan: Preferí que lo fueras descubriendo a tu ritmo y ha sido más rápido de lo que pensaba. Eres una chica lista, tienes buenos genes.

Me río ante su auto-halago.

Mystika: Oye, ¿no crees que si la Guardia de Eel te odia pueda ser por lo que les haces?

Tristan: ¿Lo que les hago yo? Ellos empezaron, ¡ellos me apartaron de Marian!

Mystika: Pero, ¿cómo? ¿Y qué culpa tienen los miembros actuales? No son los mismos...

Tristan: Excepto el elfo... y no han cambiado nada.

Mystika: Bueno, no sé nada de los anteriores componentes... Pero pensé que los de tu especie no se enamoraban.

Tristan: Y así suele ser...pero tu madre es especial. Igual que tú.

Mystika: No entiendo, siendo tu hija ¿no debería tener algún tipo de poder?

Tristan: Sí, pero debe salir a la luz, eso intento desde que llegaste aquí. No sabes lo difícil que fue convencer a Anazaret... Un bicho exigente, no es fácil conseguir los cuernos de unicornio...

(Oh no... él es el causante de los ataques y el que "controlaba" al basilisco. Pero... ¿por qué?)

Mystika: Y ¿p-para qué quería los cuernos?

Tristan: Porque con ellos pueden neutralizar su veneno, así que los quería muertos y sus cuernos como trofeo o algo así... ¿Qué importa?

(Este tipo es un cínico y un psicópata, espero que sus genes realmente no influyeran demasiado el día de mi concepción...)

Mystika: Simple curiosidad, me parecía extraño.

(Mejor cambio de tema para no levantar sospechas)

Mystika: Oye Tristan, me gustaría verte la cara. Después de todo tengo derecho a saber cómo es mi padre.

Tristan: Mhh... Bueno, ya sabes quién soy, así que, ¿por qué no?

(Ha guardado el trozo de cristal en su traje, ¡mierda!)

Acto seguido se quitó la máscara poco a poco, comenzó a caer por sus hombros una melena dorada y lacia. La retiró por completo y me miró. Sus ojos eran exactamente del mismo color que los míos, pero transmitían frialdad, no había ni una pizca de bondad en su mirada y eso me heló la sangre... Ese "ser" era MI PADRE.

Tristan: Toma

Vuelve a sacar el cristal y me lo entrega.

Tristan: Daños colaterales.

Mystika: ¿Cómo?

Tristan: Quería que el peligro despertara tu poder. Pensé que si tu vida corría peligro saldría a la luz. Pero no fue así porque realmente no ibas a morir.

Mystika: Pero casi muero.

Tristan: El destino no opinaba lo mismo. Lo que no imaginé es que ese peligro proviniera del vampiro y no del basilisco...

Mystika: Es probable que volvamos a acabar la faena. Seguramente manden a otros, pero yo iré quieran o no.

Tristan: Tienes la misma determinación que yo (dice orgulloso)

Un escalofrío recorrió mi espalda. (No me parezco en NADA a ti).

Mystika: Bueno, eres mi padre al fin y al cabo. Y entiendo lo que quieres lograr, pero no entiendo por qué implicar a otras personas o seres.

Tristan: El fin justifica los medios y haré cuanto esté en mi mano para que salga tu verdadero "yo". Entonces podremos conseguir abrir un portal y volver con tu madre.

Mystika: ¿Podremos? ¿Es que quieres venir conmigo a la tierra?

Tristan: Por supuesto, no he olvidado a tu madre ni un solo día.

Mystika: Vaya...

(Esto es una locura, el sociópata este debería estar encerrado... o muerto. Es un peligro para todos)

Tristan: Quizás le encuentre el gusto a ser padre: enseñarte a usar tu poder, entrenar juntos y... vengarnos de la Guardia de Eel.

Mystika: Pero es tu venganza, no la mía. No me han hecho nada.

Tristan: Eres demasiado buena... de momento. Te recuerdo que estás comprometida a un vampiro, contra tu voluntad, que sólo piensa en beberse toda tu sangre y consumar el ritual.

Mystika: Pero eso fue cosa mía, yo le di mi sangre.

Tristan: Y él la suya antes, ¡aun estando prohibido!

Mystika: ¡Me salvó la vida!

Tristan: Sí y convenientemente después te mandan a una misión tan peligrosa, solos los dos. Puede que alguien pensara en dejaros solos unos días para que esto sucediera.

Mystika: Pero, ¿con qué intención? ¡No tiene sentido!

Tristan: Como ya te dije, harán lo que sea para doblegarte, para que estés bajo su control.

(Este tío es un neurótico, ya va siendo hora de hablar de todo esto con Miiko. Hay que acabar con él, no tiene piedad y es capaz de sacrificar a quien sea para conseguir sus propósitos).

Mystika: Bueno, me esperan para cenar. Gracias por el cristal.

Tristan: Dile al elfo que se dé prisa, no tienes mucho tiempo...

Se colocó de nuevo la máscara y desapareció en las sombras.

Volví para dirigirme a la cantina pensando en Tristan.
(Mis poderes estaban ocultos, así que ¿cómo saber si al surgir éstos estaré de un bando u otro? ¿Y si me convertía en alguien como él? Si ese era el precio prefería seguir siendo "normal", aunque me costara la vida...)

Llegué a la sala de las puertas, Kero e Ykhar acababan de salir de la biblioteca para dirigirse también a la cantina.

Mystika: Hola chicos.

Kero: ¿Vienes ya a cenar?

Mystika: Sí, ¿habéis averiguado algo del huevo?

Ykhar: Nada todavía, me temo que costará hallar información, es un huevo muy extraño.

Kero: Algo encontraremos, estoy seguro.

Mystika: ¡Esa es la actitud! ¿Crees que pueda tenerlo conmigo hasta que se descubra algo?

Ykhar: ¿Por qué quieres un huevo que no vas a eclosionar?

Mystika: No sé, me gusta (digo encogiéndome de hombros).

Kero: No creo que haya problema, calcaré su dibujo mañana y te lo devolveré hasta que sepamos algo más.

Mystika: ¡Gracias!

Llegamos al comedor, las mesas estaban dispuestas en fila todas juntas, una detrás de la otra. Casi todo el mundo estaba allí. Me senté frente a Ezarel y Valkyon.

Mystika: Hola de nuevo.

Valkyon: Hola.

Ezarel: Hola, ¿lograste encontrar eso?

Mystika: Sí, he tenido mucha suerte...

Obviamente no podía hablar de cómo lo había conseguido, quería poder contarle todo a Valkyon tranquilamente antes de hacerlo con Miiko y el resto.

Ezarel: Bien, entonces mañana podré comenzar el nuevo antídoto.

Asentí mirando a Valkyon de reojo. Nos miraba atento pero su expresión era impertérrita.

Mystika: A todo esto, ¿dónde está Nevra?

Karenn: Está descansando, dice que no tiene hambre (dijo sentándose a mi lado)

Mystika: Oh Karenn, ¡hola!

La seguía Alajea, que se sentó a su izquierda.

Mystika: Hola Allie.

Alajea: Hola Mystika, ya me han contado lo que pasó en la cueva de los lamentos. Has sido muy valiente...

Mystika: No fue nada, cualquiera habría hecho lo mismo en mi lugar.

Alajea: ¿Incluso casi morir por un amigo?

Mystika: En especial eso.

Ezarel: ¡Ah no! Yo no habría dejado que Nevra acercara sus colmillos a mi delicada piel...

Todos estallamos en carcajadas excepto Valkyon, que se encontraba de brazos cruzados y con cara de estar molesto.

Mystika: Bueno, cualquiera excepto el "intocable" hubiera salvado a su compañero. ¡Pero hablemos de otra cosa!

Karenn: Oh sí, Nevra me dijo que hiciste un amigo muy especial.

Mystika: Yo no diría tanto.

Alajea: ¿Quién?

Mystika: Pues se me acercó un unicornio cuando me bañaba en el lago y al parecer luego volvió para salvarme, cuando Nevra me sacó de la cueva.

Ezarel: ¿¡Qué!? ¿Un unicornio se ha acercado a ti y te ha salvado?

Mystika: Sí... ¿por qué?

Valkyon: Eso es...

Ezarel: ¡Imposible!

Karenn: Pero así sucedió, Nevra fue testigo de ambos sucesos.

Ezarel: ¿De ambos?... ¿Incluido el del lago?

Sonríe burlón y yo le fulmino con la mirada. Le señalo con el dedo en modo de amenaza, pero lo pienso dos veces antes de levantarme de la mesa.

Mystika: Mejor voy a por la comida...

Fui a la cocina, donde habían preparadas varias bandejas con diferentes alimentos dispuestos en ellas.

Karuto: Ya puedes llevarte eso.

Mystika: Claro, a eso venía.

Cogí una enorme y pesada bandeja y me giré dirección al comedor.

¿?: ¡Cuidado!

Alguien sujetó la bandeja para evitar chocar contra ella.

Mystika: ¡Leiftan! Casi te atropello.

Leiftan: Tranquila. No hemos podido hablar desde que llegaste y bueno, me he enterado de lo que pasó con Nevra...

Mystika: Ya bueno, no había otra opción.

Leiftan: Supongo que ya te han explicado la situación.

Mystika: Sí y Ezarel está elaborando un antídoto que romperá el vínculo.

Leiftan: Eso es genial.

Mystika: ¡Sí! Espero que mañana mismo lo acabe. ¡Esta situación me supera!

Leiftan coloca su mano en mi hombro y me sonríe.

Karuto: ¡La comida no se va a llevar sola!

Mystika: ¡Ya va!

Leiftan coge otra bandeja sin dificultad y me acompaña a las mesas, las depositamos y vamos a por las que quedan.

Antes de llevar las últimas dos bandejas que quedaban, Leiftan me atrajo hacia él agarrándome por la nuca. Su cara hacía contacto con mi frente y pude sentir su calidez y ternura. A pesar de mis preocupaciones, su abrazo consiguió relajarme unos segundos.

Leiftan: Si necesitas hablar sobre esto o desahogarte, no dudes en llamar a mi puerta.

Me dio un beso en la frente y fue a sentarse a su sitio. Yo volví a ocupar mi lugar para comenzar a comer.

Fue una cena bastante animada, se oían risas y gritos, aunque yo apenas probé bocado pensando en mi padre, en lo que había hecho, en lo que pretendía hacer,... Y luego el asunto de Nevra, que estaba totalmente descontrolado.
(Ojalá Ezarel sea capaz de elaborar la poción y resulte eficaz...).

Apuré mi jarra de cerveza casi sin darme cuenta. Debía llevar un rato absorta en mis pensamientos, pues la gente ya había acabado de cenar y se había ido cambiando de sitio para hablar con los demás.

Me levanté ensimismada para ir a buscar otra jarra y en la barra se encontraban Karenn, Alajea e Ykhar.

Alajea: ... ¿y le besaste?

Ykhar: Sí...

Karenn: ¿Y él que hizo, qué dijo?

Ykhar: Pues nada, ya sabéis que no es muy hablador...

(Vaya, justo lo que necesitaba, escuchar a Ykhar hablar de su beso con Valkyon...)

Tomé la jarra de nuevo una vez llena y me dispuse a alejarme de esa conversación todo lo rápido que pudiera.

Karenn: ¡Mystika! Ven con nosotras.

(Pfff mierda) Me acerco pensando una excusa para volver a irme.

Mystika: Chicas, ¿qué tal?

Karenn: Bien, Ykhar nos contaba que por fin se lanzó y besó a Valkyon.

Ykhar: Sí, el día que regresó de la misión... lo hice sin pensar jejeje

Mystika: Ah, qué bien.

Intento esbozar una sonrisa, pero siento que ha parecido más una mueca.

Alajea: Bueno, Ykhar nos iba a explicar lo que pasó después.

Ykhar: Bueno, después de eso apenas nos cruzamos hasta esta tarde. Fui a besarle otra vez pero me dijo que no.

Alajea: Ay no...

Karenn: Qué chico tan raro.

Ykhar: No me preocupa, sé que es tímido e inexperto, debe estar confuso. Pero he observado que ha bebido bastante, seguro que le hará estar más... receptivo y aprovecharé la ocasión.

Karenn: Vaya, vaya con la inocente Ykhar... ¿qué fue de ella?

Ykhar: Se cansó de esperar jejeje

(Vale, no necesito escuchar más esta mierda).

Mystika: Si me disculpáis, tengo que ir a hablar con alguien antes de irme a dormir.

Me retiro sin esperar respuesta y me dirijo a donde siguen Ez y Valkyon sentados.

Mystika: Ez, ha llegado el momento de contarlo, he estado hablando con Tristan esta tarde.

Valkyon nos mira extrañado mientras le da un trago a su jarra.

Ezarel: Lo entiendo.

Mystika: Valkyon, me gustaría contártelo antes a ti.

Valkyon: Claro... ¿Qué ocurre? ¿Quieres ir fuera a hablar?

Mystika: No, aquí está bien, no quiero entretenerte, alguien tiene planes para ti.

Valkyon: ¿Cómo?

Mystika: Da igual...

Ezarel: Os dejo solos.

Sigo a Ez con la mirada y aprovecho esos segundos para reordenar mis ideas. Me giro hacia Valkyon que me mira expectante.

Mystika: A ver, por dónde comenzar...

Le conté absolutamente todo, lo de Marian, lo del enmascarado y sus intenciones de hacer surgir mi poder, aunque, eso sí, evitando dar detalles de cómo pretendía hacerlo. No tenía ganas de escuchar un solo "quiero protegerte" más, y además podía ponerle en peligro.

A medida que le iba desvelando toda la información su cara de sorpresa aumentaba.

Valkyon: Vaya... así que hija de un íncubo y la ex de Ezarel...

Mystika: Sí, es extraño, ¿eh? (digo con una leve sonrisa irónica)

Valkyon: Desde luego no es nada común.

Mystika: Siento no habértelo contado antes, no trataba sólo de mí.

Valkyon: Tranquila, lo entiendo.

Le sonrío y me levanto para marcharme bebiendo el último trago de mi jarra.

Valkyon: ¿Ya te vas?

Mystika: Sí, no tengo nada más que hacer aquí y estoy agotada.

(Y además de un momento a otro vendrá la coneja a intentar llevarte a su madriguera).

Valkyon: Está bien... Espera.

Valkyon se levanta justo cuando me giraba para irme.

Mystika: ¿Qué?

Valkyon: Como sabes, no soy muy hablador, pero se me da bien escuchar. Si necesitas hablar, ya sabes dónde estoy.

Mystika: Claro, gracias.

Veo a Ykhar acercarse a la mesa con su bebida y una jarra de cerveza.

Miro por última vez a Valkyon y su cálida sonrisa y me marcho con el corazón encogido.

Sólo tenía ganas de meterme bajo las sábanas y desaparecer, abandonarme a Morfeo y no pensar en lo que iba a hacer Ykhar. Casi deseaba soñar con Nevra para olvidar la realidad de forma más eficaz, aunque fueran unos minutos...

(Joder, tenía que estar realmente mal para pensar eso)

Llegué a mi habitación, me cambié y me metí en la cama. Di varias vueltas, las sábanas me pesaban, me pesaba el camisón y a pesar de estar agotada no podía dormir.

Así que me levanté, me puse la bata y salí a fuera descalza para sentir el suelo frío bajo mis pies. (Al menos una sensación agradable esa noche...)

Aún había bastante gente en la cantina, se podía oír desde fuera. Salí a tomar el aire mientras me paseaba por los jardines.

Llegué hasta el cerezo centenario y me senté detrás de éste apoyando la espalda en el murito de piedra que lo rodeaba.

¿?: Yo también suelo venir aquí a pensar.

Mystika: ¡Maldita sea Nevra! Me has dado un susto de muerte... Ya me voy...

Me levanté para marcharme y evitarlo todo lo posible, pero él me retuvo.

Nevra: No, espera. Leïn me ha dado un apaciguador.

Mystika: ¿Un qué?

Nevra: Una poción para apaciguar a mi "yo" irracional.

Mystika: ¿No será un truco?

Nevra: Lo juro. (Dijo levantando las manos)

Parecía sincero, así que volví a tomar asiento y él me imitó.

Mystika: ¿Por qué te has tomado eso si no nos íbamos a ver?

Nevra: Me era imposible dormir y estoy cansado.

Mystika: Entiendo.

Nevra se tumbó a mi lado colocando su cabeza sobre mi regazo. Me tensé al instante.

Nevra: Tranquila, seré bueno.

Me destenso y llevo mi mano a su pelo, acariciándolo como si fuera un niño pequeño al que dormir y lo cierto es que eso también me relaja a mí.

Mystika: Ya tengo todos los elementos necesarios para elaborar la poción de desvinculación.

Nevra: Entonces ocurrirá antes de lo esperado.

Mystika: Es necesario que así sea.

Nevra: Lo sé...

Poco a poco se quedó dormido sobre mis piernas, respiraba tranquilo.

En ese momento oí unos pasos acercarse.

Ykhar: {¿Estás bien? Has bebido bastante}

Valkyon: {Sí, sí, tengo aguante}

Ykhar: {jeje Ya veo...}

Valkyon: {Y bien, ¿qué querías?}

Hay una pausa en la conversación.
(De todos los malditos lugares de toda la puñetera ciudad, tenía que traerlo aquí...)

Quiero salir huyendo, no quiero escuchar, no quiero imaginar la escena, pero Nevra está dormido y tranquilo al fin, no quiero despertarlo...

Ykhar: {Pues verás, yo quería... quería hablarte de lo que pasó el otro día.}

Valkyon: ...

Ykhar: {De cuando nos besamos}

Valkyon: {¿Nos? Me besaste tú}

Ykhar: {Eh sí... jeje Estaba preocupada por ti y bueno... yo...}

Valkyon: {¿...Sí?}

Ykhar: {M-me gustas, o sea, te tengo aprecio, ya lo sabes}

Valkyon: {Y yo también te aprecio}

Ykhar: {Me refería a algo más...}

(¡Oh por los dioses, díselo ya e iros de aquí!) Podía notar mi rabia aumentando por momentos.

Nevra se despertó y me miró preocupado, debió sentir la agitación de mi cuerpo.

Mystika: {Perdona, te he despertado}

Nevra: {Descuida...}

Ykhar: {Valkyon...}

No puedo verlos, pero por esa pausa y forma de hablar me hace imaginarlos. Seguramente esté besándole o a punto de hacerlo.

Siento mi corazón oprimirse hasta quedar reducido a nada, como si alguien lo estrujara con intención de hacerlo reventar.

Nevra se incorpora y me abraza. Siento la misma sensación en él... ¿Será el reflejo de mi estado? Sentir el dolor en él hace que el mío se intensifique.

Mystika: {Nev...}

Nevra: Shhh

Las lágrimas amenazaban con salir de un momento a otro, pero las reprimo con fuerza.

Valkyon: {Ykhar, para. Creí que antes lo había dejado claro}

Ykhar: {¡P-perdón! Yo-yo pensé que... lo siento}

Oigo unos ligeros pasos alejarse rápidamente y a Valkyon suspirar de forma pesada.

(¿La ha rechazado?) Mi corazón se acelera y Nevra se separa.

Nevra: {Dioses, tus emociones son como una noria}

Le miro callada. La verdad es que no tengo nada que decirle, no debe ser fácil para él.

Un ruido de pisadas se acerca, obviamente de Valkyon. No puedo evitar sentirme un tanto culpable, tanto por estar ahí a solas con Nevra como por haber oído la conversación.

Valkyon: ¡Oh! Hola...

Nevra: ¡Ey Valk!

Valkyon: ... ¿Ya estás mejor?

Nevra: Sí, Leïn es fantástica.

Valkyon: Sí. ¿Y tú no habías ido a dormir? (dice dirigiéndose a mí)

Mystika: Eh... sí, lo intenté, pero no paraba de dar vueltas y salí a dar un paseo. Y me encontré con Nevra que tuvo la misma idea.

Valkyon: Entiendo, se está bien aquí.

Mystika: Sí bueno..., será mejor que me vaya a dormir ya, mañana a primera hora tengo que ir a ver a Leïn.

Valkyon: ¿Te encuentras bien?

Nevra: Va a sacarle sangre para que Ezarel complete la poción de desvinculación.

Valkyon: Ah bien...

Pude ver una leve sonrisa en el rostro de Valkyon.

Nevra: Bueno, te acompaño Mystika, yo también iré a dormir.

Mystika: Claro. Buenas noches Valkyon.

Valkyon: Buenas noches a los dos.

Miro de reojo a Valkyon mientras nos alejamos. Se ha quedado recostado sobre el cerezo con los brazos cruzados. Me encantaría saber qué pasa por su cabeza ahora mismo.

Nevra me dejó en mi habitación manso como un Crylasm, realmente Leïn hacía magia.

Me costó un rato conciliar el sueño. Y desperté al despuntar el alba, por lo que había dormido pocas horas.

Después de vestirme y arreglarme me dirigí a la enfermería. Eweleïn tenía dispuestos sobre una mesita una jeringa algo rudimentaria, un cinturón estrecho, un frasco de vidrio y un apósito.

Eweleïn: Toma asiento.

Leïn me sacó sangre con sumo cuidado y destreza.

Eweleïn: ¡Listo! Ya puedes llevárselo a Ezarel, te estará esperando ya en la sala de alquimia.

Iba a marcharme pero lo pensé dos veces.

Eweleïn: Vamos, ¿a qué esperas?

Mystika: Leïn... ¿Por qué continuas con tu compromiso con Ez? No creo que él te guste en ese sentido.

Leïn: ¿Cómo dices?

Mystika: Ez me lo contó y sé que ninguno de los dos quiere este compromiso.

Eweleïn: Eso no es asunto tuyo.

Mystika: Oye, no quiero molestarte, es sólo que... si vuestra especie está en peligro hay otras formas de tener descendencia.

Eweleïn: Sólo conozco una y no podemos sin casarnos antes.

Mystika: Pues hay otra forma en la que no necesitarías... ya sabes, acostarte con él.

Eweleïn me mira entre perpleja y avergonzada.

Mystika: Si os casáis seréis infelices los dos. Vamos, no me dirás que en todo este tiempo, tantos años, no has querido estar con alguien que de verdad te gustara.

Eweleïn: Bueno...

Se sonroja y aparta la mirada.

Mystika: Oh, ya veo, ¡te gusta alguien! Vamos, dime quien es. A cambio te diré como hacer lo de la descendencia.

Eweleïn: Ehm no, no creo que sea buena idea.

Mystika: ¡Oh vamos! No diré nada, lo juro.

Pongo cara de cachorrito para convencerla.

Eweleïn: ¡Oh diablos! Vale... Pero que no salga de aquí.

Mystika: Te doy mi palabra.

Eweleïn: Mhh... ¿Recuerdas cuando hablamos en la enfermería después de haberte convertido en sirena?

Mystika: Sí, lo recuerdo, me dijiste que te hubiera gustado ser una. Parecías fascinada...

Eweleïn: En fin... ya puedes imaginarlo.

CONTINUARÁ