CAPÍTULO 14

TÚ TE QUEDAS

Mystika: ¿¡Qué!?

Nevra: Le he estado dando vueltas y es la única solución.

Mystika: ¡Y una mierda!

Nevra: Pero, ¿qué te importa? ¡Creí que estarías aliviada!

Mystika: Realmente eres idiota.

Nevra: ¿Por qué?

Mystika: ¿Acaso te he pedido yo que te vayas?

Nevra: No, pero no lo hago sólo por ti, lo hago sobre todo por mí. Necesito distancia hasta que desaparezca todo sentimiento.

Mystika: Pero eres jefe de guardia, ¡es una locura!

Nevra: La decisión está tomada, mañana se lo comunicaré a Miiko.

Mystika: Ni de puta coña.

Me fui dejándole plantado sin despedirme hacia la habitación de Miiko y golpeé la puerta con impaciencia.

Miiko: ¿Qué diablos ocurre?

Mystika: Miiko, espero no molestarte demasiado. Tengo una petición que hacerte y una advertencia.

Miiko: Te escucho.

Mystika: Nevra pretende abandonar la Guardia de Eel.

Miiko: ¿Qué? ¿Por qué?

Mystika: Por todo este rollo del vínculo. Quiere poner distancia entre ambos.

Miiko: Joder... Lamentablemente si me pide un traslado no puedo oponerme...

Mystika: Lo sé, por eso te vengo a pedir que me vuelvas a enviar al Bosque Brillante.

Miiko: ¿Qué? ¿Después de lo que ocurrió?

Mystika: Sí, tengo entendido que va a ser una misión un tanto larga y puedo empalmar con otras hasta que sea necesario.

Miiko: No sé Mystika, eso es demasiado. Volver con el basilisco con el riesgo que conlleva y luego ir de misión en misión sin apenas descanso...

Mystika: ¿Prefieres perder un jefe de guardia?

Miiko: No, claro que no.

Mystika: Pues ya tienes la solución. Buenas noches.

Me fui directa a mi habitación sin darle oportunidad a que replicara.

Me acosté y por suerte conseguí dormirme enseguida, a pesar de mi "siesta" de varias horas.

(A LA MAÑANA SIGUIENTE)


Me desperté pronto para ir a hablar con Miiko lo antes posible y zanjar esto de una vez. Temía su reacción, estábamos escasos de personal, con tareas acumuladas y, además, sé que el puesto de jefe de guardia no es algo que desee mucha gente. Pero no tenía opción, poner distancia entre ambos era lo único que podía hacer...

Entré en la sala del cristal, Miiko estaba concentrada en sus papeles, seguramente ultimando la distribución de los miembros en las misiones de prioridad. Me acerqué hasta su mesa.

Nevra: Miiko, ¿podemos hablar?

Miiko: Claro, pero si vienes a pedirme un traslado, la respuesta es NO.

Nevra: ¿Pero cómo...? ¿Mystika ha venido a contártelo, no?

Miiko: Sí, vino anoche.

Nevra: Mi decisión es irrevocable y preferiría irme por las buenas...

Miiko: No va a ser necesario.

Nevra: ¿Cómo dices?

Miiko: No sólo vino a chivarse, vino a darme una solución.

Nevra: Y ¿qué ha hecho?

Miiko: Me ha pedido que la asignara para la nueva misión del basilisco.

Nevra: ¿Qué ha hecho qué? ¡Está loca!

Miiko: Necesitamos gente competente y ella se ha ofrecido.

Nevra: Pero es peligroso, ¡yo estuve a punto de morir por culpa del bicho ese!

Miiko: Sí, creo que todos conocemos los riesgos ya. Ella quiere ir y quiere que le asigne misión tras misión hasta que lo necesites.

Nevra: Definitivamente tarada...

Miiko: Nevra... te aprecia, por eso lo hace y sinceramente, lo prefiero a que tú abandones tu puesto.

Nevra: No puedo estar tranquilo sabiendo que va a volver a enfrentarse a ese monstruo.

Miiko: Le pediré a Valkyon que se una a la misión, espero que acepte.

Nevra: ¿A Valkyon?

Miiko: Claro, ¿quién mejor que su superior para mantenerla a salvo?

Nevra: Claro...

Miiko: Bueno, entonces ¿todo bien? ¿No vas a irte?

Nevra: Yo diría que no...

Miiko: Perfecto.

Nevra: Nos vemos.

(¿Pero qué se le pasaba por la cabeza a esta chica? Tengo que hablar con ella ahora mismo.

Lo peor de todo es que seguro que Valkyon aceptará y he visto como la mira... Maldita sea, si tan sólo tuviera algo de experiencia con mujeres se daría cuenta de lo que siente Mystika y ya estarían juntos... Tampoco entiendo por qué ella no ha dado el paso, después de todo nos ha rechazado a Leiftan y a mí porque le gusta él.

Bueno, poco importa ya, mejor no pensar más en ellos dos...)

Llegué a la habitación de Mystika y toqué la puerta enérgicamente. Después de una larga pausa se abrió la puerta y apareció con el pelo revuelto y frotándose los ojos.

Mystika: ¿Nevra? ¿Qué haces aquí tan temprano?

(Dioses, está adorable...)

Nevra: Eh, perdona, no era consciente de la hora que era...

(Y lleva ese camisón que se ciñe tan bien a su figura...)

Mystika: ¡Nev!

Nevra: S-sí, ehm... ¿Qué coño has hecho?

Frunce el ceño confusa y luego dibuja una sonrisa divertida en su cara al entender de qué le estoy hablando.

Mystika: Lo mejor para todos.

Nevra: ¿Lo mejor para todos poniendo en riesgo tu vida?

Mystika: Igual que hacen los demás, soy una guardiana, como el resto de miembros.

Nevra: Lo sé, pero es una locura.

Mystika: Piénsalo, no sólo es la mejor opción para que no renuncies a tu puesto, también para la misión. De todos los que vamos soy la única que ha estado antes en la cueva y se ha enfrentado a Anazaret.

Nevra: También podrías hablarles de ello.

Mystika: Vamos, sabes que no sería lo mismo y, te repito, el principal motivo es que no te vayas.

Nevra: ¿Por qué eres así?

Mystika: ¿Así cómo?

Nevra: Tan buena, después de todo lo que has pasado por mi culpa.

Mystika: Todo comenzó cuando me salvaste la vida y te dije que nunca podría agradecértelo lo suficiente.

Nevra: Ya quedamos más que en paz, tú me la has salvado a mí y casi mueres por ello.

Mystika: ¿Otra vez con esas? No fue culpa tuya, no fue a propósito.

Nevra: Bueno, pues está más que agradecido, no quiero que te pongas en riesgo por mí más, no quiero que hagas misiones sin descanso.

Mystika: Oye, es mi problema, lo he decidido libremente, ¿vale? Y me da igual lo que me digas.

Nevra: Eres exasperante, me rindo.

Mystika: Bien, hay que saber cuándo retirarse, soldado.

Ha puesto una voz grave y autoritaria como si fuera un sargento y no he podido disimular una sonrisa.

Nevra: Sí, sí. Por cierto, no saldréis hasta dentro de unos días, así que aceptaré alguna misión que me lleve lejos hasta entonces.

De repente y ante mi sorpresa Mystika me abraza y noto como coge aire con fuerza.

Mystika: Espero que pronto podamos volver a convivir, te voy a echar de menos... {Y como se lo digas a alguien lo negaré todo y luego te mataré y haré que parezca un accidente}

Nevra: Jejeje

La estrecho más fuerte contra mi cuerpo reteniendo este momento en mi memoria: su olor, su tacto, su calidez,... (¿Cómo no echarla de menos? ¿Cómo aguantar lejos de ella?).

Le doy un beso en la cabeza y me separo muy a mi pesar.

Nevra: Adiós preciosa.

Mystika: Adiós Nev...


Veo alejarse a Nevra. No sé cuándo voy a verle de nuevo y eso me entristece, es imposible aburrirse con él y siempre tiene algún piropo o grosería mal encubierta con el que arrancarte una sonrisa así sea tu día de malo.

Kero: ¡Mystika! Al fin, ayer no pude dar contigo.

Mystika: Kero, ¿qué ocurre?

Kero: Te estuve buscando para entregarte el huevo.

Mystika: ¡Oh sí, cierto!

Kero: No hemos podido conseguir información aún sobre él, pero seguimos trabajando en ello.

Dice mientras me entrega el huevo.

Mystika: Está bien, gracias.

Kero: ¿Estás bien? Pareces triste.

Mystika: Sólo estoy recién levantada jeje

Kero: Bueno, voy a seguir investigando.

Mystika: Claro, ¡gracias de nuevo!

Volví a entrar a mi habitación observando el huevo. (¿Y si era del basilisco?)

Un escalofrío recorrió mi columna y aunque por lógica podría ser así, algo me decía que ese huevo era diferente. Además, si fuera de Anazaret lo habría tenido protegido e incubando, no en una pequeña sala donde no podía ni entrar.

La curiosidad podía conmigo, tenía que ir a ver a Purreru, debía haber algún modo de eclosionarlo a pesar de su tamaño.

Después de arreglarme y desayunar me dirigí al mercado con el huevo bien guardado en una mochila.

Mystika: Hola Purreru, te buscaba.

Purreru: ¡Mystika! Que bien que hayas venido. Q-quería darte las gracias.

Mystika: ¿Por qué?

Purreru: Por salvar a los familiares cuando se incendió el almacén y luego ayudar a reconstruirlo.

Mystika: No fue nada, cualquiera habría hecho lo mismo.

Purreru: Y b-bueno, ¿qué necesitabas de mí?

Miro en todas direcciones para comprobar que nadie pueda oírnos. Aún es temprano, así que hay pocos aldeanos paseando.

Mystika: Tengo... {Tengo un extraño huevo que me encontré en una cueva. Nadie sabe nada, no encuentran información}

Purreru: {¿Un huevo desconocido?}

Ha abierto bien los ojos y parece muy interesado en lo que le digo.

Mystika: Sí, ¿podemos ir a otro lugar? No quiero que nadie más lo vea, al menos hasta que se sepa algo más.

Purreru: C-claro, sígueme.

Le acompañé hasta el almacén y me llevó hacia una mesa de trabajo donde había varias herramientas e incubadoras desarmadas.

Purreru: Puedes colocarlo aquí.

Aparta algunas cosas de la mesa para hacer sitio. Saco el huevo y lo coloco con cuidado.

Purreru: Es... increíble.

Purreru parece fascinado, sus ojos esmeralda toman un brillo más intenso.

Mystika: ¿Qué crees que es?

Purreru: Ojalá lo supiera, es la primera vez que lo veo.

(Mierda, otro fracaso)

Mystika: ¿Y si...?

Purreru: ¿Sí?

Mystika: Estaba pensando que quizás sólo haya una manera de saber qué familiar es.

Purreru: ¿Estás pensando en eclosionarlo?

Levanto las cejas en señal afirmativa.

Purreru: P-pero no hay incubadoras tan grandes...

Vuelvo a mirar las herramientas e incubadoras dispuestas en la mesa.

Mystika: ¿Las arreglas tú?

Purreru: Sí y también las monto desde cero.

Mystika: ¿Entonces...?

Purreru: ¡Oh! Dices fabricar una a medida.

Mystika: Aha.

Purreru frunce el ceño pensativo, parece estar sopesando sus opciones.

Purreru: Tendría que pedir hacer piezas especiales, lo que tardaría varios días y...

Mystika: ¿Y?

Purreru: ¿Miiko sabe algo de esto?

Mystika: He venido por mi cuenta. Ella no quiere arriesgarse hasta tener información, pero me temo que no van a encontrar nada...

Purreru se pone a dar vueltas, obviamente pensando en las consecuencias de hacerme caso en un tema tan delicado.

Purreru: No me gustaría molestar a Miiko... pero te debo una por lo del almacén y me mata la curiosidad.

Miro divertida al gatito pensando en el famoso refrán.

Mystika: ¿Cuándo crees que estaría listo?

Purreru: Mhh pues en lo que pido las piezas, las hacen, me las traen y lo monto... Unas dos semanas.

Mystika: Vaya, tengo que irme para entonces...

Purreru: Veré si puedo acelerarlo, puedo hablar con un par de contactos.

Mystika: Sería fantástico. Lástima que no sepamos el tiempo de eclosión.

Purreru: S-sobre eso, puedo hacer unos cálculos.

Mystika: ¿En serio?

Purreru: Sería algo aproximado, claro.

Comenzó a rebuscar en un cajón hasta sacar una cinta métrica, un bloc y un lápiz. Tomó varias medidas y las anotó, luego le ayudé a colocar el huevo en una balanza, pues era casi tan grande como él.

Garabateó unos números y unos símbolos en un papel.

Purreru: Según mis cálculos tardaría entre dos y tres semanas en eclosionar. Siento no poder ser más preciso.

Mystika: No, está bien, si tienes la incubadora a tiempo puedo dejarlo antes de marcharme, la misión no debería llevarnos más de dos semanas.

Purreru: Ya estoy impaciente.

Mystika: jeje Muchas gracias Purreru.

Purreru: Es un placer. Te avisaré en cuanto lo tenga.

Mystika: Genial, nos vemos.

Guardé de nuevo el huevo en la mochila y me fui a mi habitación a dejarlo a buen recaudo.

Debía conocer la fecha de salida para saber si tendría la incubadora a tiempo antes de partir. Son muchas semanas de incubación comparado con las horas que necesitan los huevos de otros familiares, así que si en ese tiempo estaba ocupada no me comerían los nervios.

Llevaba unos días sin entrenar y lo iba a necesitar para volver a enfrentarme al basilisco. Ya iría en otro momento a preguntarle a Miiko la fecha exacta de salida.

Me cambié y fui a dónde siempre arco en mano. Dispuse varios blancos repartidos por los alrededores del cerezo y comencé mi entrenamiento.

Por desgracia no podía entrenar con mi espada, pues la perdí el día que se la incrusté en el ojo a Anazaret... Tendría que hablar con Jamón para conseguir otra antes de volver, las flechas no resultaron muy efectivas.

Al acabar me dirigí a la herrería para ver si estaba Jamón.

Mystika: Hola, ¿hay alguien? ¿Jamón?

Valkyon: Hola, Jamón no está, ¿necesitas algo?

Valkyon apareció desde un cuartito que supuse sería el arsenal.

Mystika: Ah hola, sí. Venía a pedirle otra espada, por desgracia perdí la mía en la cueva.

Valkyon: Si le veo se lo diré, descuida.

Mystika: Vale, gracias, no te entretengo.

Me fui a mi habitación a coger ropa limpia, debía ducharme y cambiarme antes de ir a comer. Rebusqué en el armario en busca de algo decente que ponerme.

Mystika: Aggh, voy a tener que ir a ver a Purriry...

Necesitaba ropa más "normal" y cómoda si es que eso era posible aquí. Cogí un top y un pantalón corto, hacía un calor de mil demonios fuera.

Me dirigí a los vestuarios y retiré mis prendas, entonces escuché el agua correr. Ni siquiera había mirado si había alguien...

(Venga Mystika, no iban a cambiar las normas por ti, debes acostumbrarte ¡ya!)

Medio cubierta por la toalla e intentando vencer la vergüenza entré en las duchas.

(DIOS MÍO) Tuve que hacer un verdadero esfuerzo por no abrir la boca como una boba. Una cosa era verlo de reojo y otra encontrárselo de cara...

(Contacto visual Mystika, no desvíes la mirada hacia abajo, por favor)

Valkyon: Tranquila, acabo rápido y me voy.

Mystika: ¡No!

(¿Esto sonó con demasiado entusiasmo? Debo estar de color escarlata...)

Mystika: M-Me he propuesto superar esto de las duchas y eso haré.

Valkyon: Como quieras.

Valkyon sonríe en el mismo momento que siento que va a estallarme la cabeza. (No me sonrías, no me mires... ¡Dioses! ¡Creo que el agua se va a evaporar en cuanto caiga sobre mi piel!)

Le di la espalda y me dirigí a una de las duchas más alejadas. Coloqué la toalla en el colgador y me duché con las manos temblorosas.

Me giré para poder eliminar bien el jabón de mi pelo al tiempo que Valkyon se colocaba la toalla alrededor de la cintura y salía fuera. No sabía si sentirme aliviada o decepcionada.

Cuando salí Valkyon estaba ya a medio vestir.

Valkyon: ¿Vas a ir a comer?

Mystika: Eh sí, tenía pensado ir en cuanto acabara de ducharme.

Valkyon: Te espero entonces.

Mystika: Vale.

Me vestí rápido y desenredé mi pelo frente al espejo. Por suerte al ser verano podía dejarlo secar al aire, no imaginaba cómo lo harían en invierno.

Miré a Valkyon a través del espejo, me estaba observando pensativo.

Mystika: Mi reino por tus pensamientos.

Valkyon: ¿Qué?

Mystika: Oh nada, sólo es una modificación de una famosa frase de una obra de...

Valkyon: Shakespeare, ¿cierto?

Mystika: ... Exacto. ¿Te gusta el teatro?

Valkyon: Uno de los primeros libros que tuve fue una de sus obras, la he leído tantas veces que me la sé de memoria.

Mystika: Vaya, y ¿de qué obra se trata?

Valkyon se levantó y comenzó a acercarse lentamente.

Valkyon: ¡Ojos, mirad por última vez! ¡Brazos, dad vuestro último abrazo! Y labios, puertas del aliento, ¡sellad con un beso un trato perpetuo con la ávida Muerte!...

(¿Sueño o está recitando la muerte de Romeo, justo cuando besa a Julieta porque la cree muerta? Y además lo hace de miedo...)

Se ha quedado a pocos centímetros de mí, tengo mi cabeza alzada hacia él observando sus dorados ojos. No sabría descifrar su mirada, sólo sé que me tiene atrapada y mi corazón amenaza con salir desbocado del pecho.

Valkyon: ... Temerario piloto, ¡lanza tu zarandeado navío contra la roca implacable! Brindo por mi amor. ¡Ah, leal boticario, tus drogas son rápidas! Así con un beso muero...

He observado cada palabra salir de su boca, es hipnótico... sus ojos, sus labios... Su mirada es intensa y también la pasea de mis ojos a mi boca sin pudor alguno.

(Es ahora o nunca...)

Cautelosa pongo mi mano sobre su cadera para atraerlo hacia a mí mordiéndome el labio inferior...

¿?:{Jajaja ¡Sí, tendrías que haber visto su cara!}

¿?: {Pobre Chrome, no tenéis remedio}

Alajea y Karen irrumpen en el vestuario riendo y Valkyon se separa bruscamente de mí desviando la mirada visiblemente turbado. Se va a recoger sus cosas en silencio.

(No me lo puedo creer, ¿qué será lo próximo, que me parta un rayo en dos? No sé si aguantaré muchos intentos frustrados más, esto parece costumbre y empieza a doler más de lo que me gustaría)

Karenn: Ey, hola chicos.

Mystika: Hola Karenn, Alajea.

Alajea: Vamos a darnos una ducha y luego iremos a comer. ¿Qué vais a hacer?

Mystika: Yo ir directa a comer, estoy hambrienta.

Recogí mis cosas a toda prisa mientras hablaba con las chicas y me despedí.

Salí sin mirar atrás y me metí en mi habitación. Solté mis cosas de cualquier manera, ¡tenía ganas de patear algo o a alguien!

(Mejor me voy a comer, no pienso con claridad con el estómago vacío).

Recorrí el camino a la cantina de forma apresurada, cuanto antes llegara antes me iría, tenía ganas de perderme un rato por el bosque.

Una vez en la cantina me acerqué a la barra para pedir.

Valkyon: Sí que tienes hambre.

Valkyon aparece a mi lado y se sienta en un taburete. Me he tensado sólo de escucharle. (Está tan normal y yo con los nervios a flor de piel. ¿Cómo lo hará?)

Mystika: Ah, perdona, habías dicho de ir junto s a comer.

Valkyon: No pasa nada. ¡Karuto! Dos raciones y dos jarras.

Me mira para confirmar mi bebida y asiento. Cuando Karuto nos entrega la comida sigo a Valkyon hasta la misma mesa que ocupamos anoche.

Valkyon: ¡Ah, se me olvidaba! Floppy me trajo esto esta mañana y, la verdad, no es mi estilo jajaja

Saca un broche de flores para el pelo precioso.

Valkyon: Además es negro y rojo, tus colores. Yo diría que lo trajo para ti.

Mystika: Floppy tiene buen gusto, es precioso.

Le sonrío y él me sonríe de vuelta, entonces se aproxima y agarra un buen mechón de mi pelo, lo retira hacia atrás y coloca el broche.

Valkyon: Perfecto.

Mystika: Gracias, esto merece un buen puñado de mariquitas para Floppy.

Valkyon: Eso le encantará. Bueno, ¿vas a seguir contándome cosas de tu mundo?

Mystika: Claro, pero a cambio me deberás una lectura.

Valkyon: Por supuesto, pásate esta tarde si quieres.

Mystika: Hecho. ¿Sobre qué quieres que te explique esta vez?

Valkyon: Mhh ¿Qué tal sobre vuestros medios de transporte?

Mystika: Vale.

Intenté resumirle todos los medios de transporte que teníamos, desde el más sencillo patín al avión más avanzado, aunque tampoco tuviera grandes detalles de este último.

Valkyon: ¿Y tú tienes alguno de esos...vehículos?

Mystika: Pues sí, tengo bici y coche y me gustaría algún día volver a tener una moto, aunque de mayor potencia que la que tenía.

Valkyon: La moto es la de dos ruedas que va a gran velocidad, ¿no?

Mystika: Sí, va con motor. A ti te pegaría una de esas grandes y potentes.

Mi mente comenzó a imaginar a Valkyon con chupa de cuero, vaqueros ajustados y una gran Harley entre las piernas...

(¡PARA! Sólo te faltaba eso...)

Valkyon: Me gustaría ver cómo son y qué se siente al ir en ellas.

Ykhar: Hola, ¿se puede?

Ykhar se ha acercado a la mesa con su comida sin darnos ni cuenta.

Mystika: Eh... claro.

(Siempre tan oportuna... ¿qué diablos quiere, no ve que estamos hablando?)

Valkyon: Mystika me contaba sobre los vehículos de su mundo.

Ykhar: ¡Qué interesante!

Mystika: Puedo contártelo otro día si quieres. Ahora iré a limpiar mi habitación y echar una siesta, estoy agotada.

Ykhar: Oh claro, descuida.

Valkyon: ¿Nos vemos luego?

Miro a Ykhar de reojo que parece bastante molesta.

Mystika: Claro, ¿sobre las 7 en tu habitación?

Valkyon: Sí, a las 7 estará bien.

Mystika: De acuerdo, hasta luego entonces. Adiós Ykhar.

Parece echar humo por sus largas orejas. Aunque lucha por intentar disimular sus celos, puedo verlo claramente.

(Lo siento bonita, pero a ti ya te ha rechazado. Este hombre va a ser para mí...)

CONTINUARÁ