CAPÍTULO 18

REGRESO Y PARTIDA

Nevra: ¿Me has echado de menos, preciosa?

Mystika: ¡Nevra!

Me giré hacia él con una sonrisa de oreja a oreja y lo abracé de nuevo, luego tomé su cara entre mis manos mientras le miraba sorprendida.

Mystika: Estás bien...

Nevra: ¿Por qué no iba a estarlo? ¿Tiene que ver con que Ezarel solicitara mi regreso inmediato?

Mystika: Sí... Pero has vuelto pronto, no ha podido darte tiempo desde que recibiste el mensaje, tenías como dos jornadas de viaje.

Nevra: De hecho estaba volviendo.

Mystika: Creí que la misión te ocuparía más tiempo.

Nevra: Sí, pero...

Karuto: ¡Eh! Ya se está llenando el comedor y la comida no se va a repartir sola.

Me giré hacia Karuto con cierto fastidio por la interrupción y le hice un gesto tranquilizador.

Mystika: Ya está todo listo, tranquilo.

Karuto volvió a sus fogones murmurando quien sabe qué y volví mi atención en Nevra.

Mystika: Oye, tengo que acabar esto y las raciones para el viaje, ¿te parece si hablamos luego?

Nevra: Te espero fuera y comemos juntos.

Le despedí con una sonrisa y me puse de nuevo con la comida. Fui emplatándola y dejé preparados los postres de la noche y las raciones del viaje que faltaban, para luego apartarlas a un lado para que vinieran a buscarlas para llevarlas a los barcos. Al acabar fregué todo lo que había usado, cogí dos platos y salí al comedor.

Apenas quedaba nadie ya y ya estaban a punto de marcharse. Vi a Nevra sentado en una de las mesas rellenando lo que seguramente era el informe de misión. Me acerqué a dejar la comida y luego fui a por vino y cerveza y me senté frente a él.

Nevra: Gracias.

Le guiñé un ojo y comenzamos a comer, estaba hambrienta ya a esas horas. Nevra continuó rellenando el informe mientras comía y a veces le pillaba observándome, entonces volvía a prestar atención al papel y la comida.

Nos acabamos la comida en silencio y recogí los platos para llevarlos a la cocina y fregarlos.

Nevra: {Mystika...}

Nevra me había seguido en silencio y volvió a abrazarme por detrás pillándome desprevenida.

Nevra: {No ha pasado el tiempo suficiente...}

Sus susurros en mi oreja hacían ponerme la piel de gallina. Me deshice un poco de su agarre con suavidad y me giré para poder hablar con él, aún entre sus brazos.

Mystika: ¿Entonces por qué has vuelto antes de lo previsto?

Nevra: Tengo algo que contarte antes de que te vayas. Y, bueno... no quería que fueras a enfrentarte de nuevo al basilisco sin antes verte de nuevo...

Mystika: Jajaja no suena muy tranquilizador, lo dices como si no fuéramos a vernos más.

Nevra: Le reventaste el ojo, que es parte de su poder. No parará hasta encontrarte...

Mystika: No temas, esta vez somos más y vamos preparados.

Él me miraba con preocupación y tristeza. Llevé mi mano a su cara para tranquilizarle y él cerró el ojo dejando escapar un suspiro.

Mystika: Y dime, ¿qué es lo que tienes que contarme?

Nevra: Volvamos a la mesa, estaremos más cómodos.

Cogimos un par de bebidas y nos instalamos de nuevo en nuestro sitio.

Nevra: En mi misión me encontré con un druida y hablando de todo un poco surgió el tema de tu unicornio...

Hizo una pausa para dar un trago a su vino caliente, sabiendo lo mucho que me fastidiaba que me dejaran con la intriga.

Comencé a agitar mi pierna bajo la mesa con nerviosismo, en un par de días iba a ver de nuevo a los unicornios, a "mi" unicornio.

Carraspeé un tanto exasperada mientras Nevra me miraba sonriendo con el vaso aún en los labios

Mystika: ¿Y bien?

Nevra: Tengo información interesante.

Finalmente posó su vaso en la mesa con calma.

Mystika: ¡Oh, vamos!

Nevra rio con ganas y entonces me di cuenta de cuánto había echado de menos su risa sincera y contagiosa.

Nevra: Estuvimos hablando de tu amigo. Resulta ser el único unicornio conocido con el cuerno dorado.

Mystika: Vaya... ¿y qué significa eso?

Nevra apoyó los brazos en la mesa y se inclinó hacia mí como si fuera a contar una confidencia.

Nevra: Digamos que te has camelado al jefe...

Mystika: Ah bueno, no es al primero...

Me recosté sobre el respaldo de la silla haciendo un gesto despreocupado con la mano, lo que provocó una sonora carcajada a mi amigo.

Nevra: Eres realmente perversa, ¿lo sabías?

Mystika: Demasiado tiempo a tu lado causa estragos.

Nevra: No lo sabes bien...

Esta vez me sonrió con malicia y un brillo en la mirada.

Mystika: Bueno, ¿y qué más te ha contado?

Nevra: Ah... ese hombre era un pozo de sabiduría... y también un muermo. Pero en fin, tu amigo resulta tener unos 620 años.

Mystika: {La madre que me...}

Nevra: Ahora mismo es el mayor de su especie y por eso y su estatus, es el más poderoso.

(El unicornio más poderoso me había elegido, a MÍ... ¿Por qué?)

Nevra: ¿Ya te estás subestimando?

Mystika: ¿Qué?

Nevra: Tienes "esa" cara, la de "¿Por qué yo si soy tan normal?"

Nevra ha dicho esto último afinando la voz en un mal intento por imitarme.

Mystika: ¡Yo no hablo así!

Nevra: Jaja pero sí piensas eso.

Le hice una mueca de fastidio, parecía que me conocía mejor que yo misma...

Mystika: ¿Y qué quiere decir todo esto? ¿Qué se supone que debo hacer?

Nevra: No sé, ¿acercarte a él? ¿Cabalgar desnuda sobre su blanco lomo entre los árboles?

Mystika: Jajaja ya empezamos...

Nevra: No, en serio, ese hombre me aburría con su parsimonia y desconecté a ratos.

Mystika: Dioses, ¡eres de lo que no hay!

Se encogió de hombros sonriendo con cara de culpable.

Mystika: Bueno, pues lo buscaré en cuanto llegue y... cabalgaré en él desnuda, con la melena ondeado al viento entre los árboles y, lamentablemente, te perderás la escena.

Nevra: Bah, lo imaginaré y, sino, siempre puedo recordar la escena del lago...

Mystika: Calla.

Le di una pequeña patada en la espinilla por debajo de la mesa. Luego nos quedamos unos minutos en silencio mirando concentrados nuestras bebidas, o lo que quedaba de ellas.

Nevra jugueteaba con su copa de vino de forma sugerente, pasando un dedo por la boca del cristal y emitiendo vibraciones.

(¿Hará esos gestos conscientemente o le son innatos...?)

Como si supiera que le observaba, levantó su mirada hacia mí.

Nevra: ¿Quieres otra?

Mystika: Mhh no, esta noche mejor. Voy a descansar y tú deberías hacer lo mismo.

Nevra: Sí, estoy bastante agotado del viaje, dormiré hasta la noche.

Me levanté de la mesa para rodearla hasta llegar a Nevra. Puse una mano sobre su hombro y me agaché para besarle la mejilla.

Mystika: Hasta luego.

Me dirigí a mi habitación a descansar un poco. Me dormí en seguida después de pasar tantas y agotadoras horas en la cocina. A la media hora desperté descansada y con la energía recargada.

Decidí ir a dar unos golpes al muñeco-saco para entrenar un poco el cuerpo a cuerpo, pues no lo había entrenado desde la última vez con Valkyon, habiéndome centrado en el manejo de las armas.

Pasé aproximadamente una hora entrenando, hasta que no pude aguantar más el calor y el agotamiento. Me fui a dar una ducha y a arreglarme para la cena. No había visto a Valkyon en todo el día, seguramente los preparativos del viaje le mantuvieron demasiado ocupado.

Me puse la falda roja semitransparente que compré a Purriry el otro día, un top rojo, un corsé y unos zapatos negros bajos. Aproveché también para maquillarme sutilmente. Una vez arreglada salí de la habitación y en ese momento salió Nevra de la suya.

Nevra: Hola... ¿te has puesto así de guapa por mí?

Mystika: Que más quisieras.

Nevra se acercó riendo para darme un beso en la frente y luego un abrazo. Yo correspondí encantada hundiendo mi cara en su cuello.

(Diablos, qué bien huele...)

Entonces oí otra puerta cerrarse a sus espaldas.

Valkyon: Nevra, has vuelto.

Nos separamos y Nevra se giró en dirección a Valkyon. Yo quedaba algo oculta por su cuerpo.

Nevra: Valkyon, ¿qué tal?

Se dieron un corto abrazo a modo de saludo y Valkyon reparó en mi presencia.

Valkyon: Oh, hola.

Mystika: Hey, has estado desaparecido.

Valkyon: Sí, he estado ocupado preparando cosas para el viaje. Quería ir a avisarte pero no he tenido tiempo ni para comer.

Mystika: Descuida, yo también he estado bastante ocupada.

Le sonreí mientras observaba como paseaba su mirada de Nevra, que había vuelto a mi lado y me sostenía por la cintura, hacía mí y viceversa.

Valkyon: He cargado varios libros en el barco.

Mystika: ¡Genial! Así podremos pasar las horas muertas. Bueno, ¿vamos a cenar?

Valkyon: Vamos.

Nevra: Un segundo. Mystika, ¿te importa ir adelantándote? Quiero hablar con Valkyon un momento.

Mystika: Claro, nos vemos allí.

Me dirigí a la cantina y tomé asiento en una de las mesas, dispuestas en fila para estar todos más juntos. Valarian estaba unas mesas más allá con unos amigos. Me observaba con los ojos entrecerrados y la cola moviéndose apaciblemente de un lado a otro mientras contestaba a sus compañeros.

Karenn y Alajea llegaron y se sentaron a mi lado y desvié mi atención hacia ellas.


NEVRA

Observé a Mystika alejarse por el pasillo. La vaporosa falda que llevaba se movía al compás del vaivén de sus caderas, pegándose a su silueta entallada por el corsé.
(Dioses...)

Valkyon: ...Bien, ¿qué querías?

Nos fuimos a un lugar poco concurrido para tener cierta intimidad.

Nevra: ¿Qué pasa contigo?

Valkyon: ¿Cómo?

Nevra: ¿Sabes lo que daría por gustarle la mitad de lo que tú le gustas?

Valkyon me miró sorprendido y luego desvió la mirada algo molesto.

Valkyon: ...

Nevra: Vamos, ¿qué ocurre? Se ve a leguas que te gusta de verdad.

Ahora se puso a mirar para todos lados, vigilante.

Valkyon: No quiero hablar de ello.

Nevra: Necesito entenderlo, porque si ella no te gusta realmente o al menos no lo suficiente, voy a poner todo mi empeño para que te olvide.

Valkyon: Es... No debería hablar de ello con nadie.

Volvió a desviar la mirada molesto y a observar si alguien podía oírnos.

Nevra: Sabes que puedes confiar en mí, no se lo diré a nadie.

Valkyon: Mhh... Vayamos a otro lugar.

Le seguí hasta el parque de la fuente y entonces me contó cual era "su problema" con aire sombrío...

Nevra: Tío...

Valkyon: Sí... Estoy atado de pies y manos.

Nevra: Pero tiene que haber algo que se pueda hacer...

Valkyon: ... Por ahora lo dudo. Y si ella acaba corriendo a tus brazos no me quedará otra opción que alegrarme por vosotros... Sólo quiero que sea feliz.


Al rato aparecieron los chicos, incluido Ezarel. Valkyon y Nevra no traían buena cara.

(¿De qué habrán hablado para estar así?)

En cuanto se acercaron cambiaron el semblante y nos saludaron poniéndose en frente de nosotras.

Mystika: ¿Todo bien?

Valkyon: Sí.

Nevra: Sí.

Contestaron al unísono sonriendo.

(Ya, claro...)

Incluso Ezarel les miró extrañado. Por suerte, en seguida repartieron la comida en las mesas.

Karenn: Y qué, Mystika, ¿tienes ganas de volver al Bosque Brillante?

Mystika: Lo cierto es que sí, además me esperan allí.

Le guiñé un ojo a Nevra y me sonrió con picardía, seguramente recordando la conversación de esta tarde.

Karenn: ¿Quién te espera? ¿Conociste a alguien?

Mystika: En realidad conocí a dos... Uno de ellos quiere matarme y el otro salvarme jejeje

Alajea: Oh, estás hablando del basilisco y el unicornio.

Mystika: Así es.

Karenn: Oye hermanito... y tú ¿por qué no vas esta vez?

La pregunta le pilló por sorpresa.

Nevra: E-ehm tengo otras misiones que atender.

Karenn: Pero siendo jefe de guardia puedes elegir...

Nevra: ¿Por qué no hablamos de otra cosa que no sean misiones? Esta noche es para despedidas.

Karenn: Tienes razón.

Si no la conociera no me habría dado cuenta de que para ella, el tema no estaba zanjado. Estaba segura que más tarde buscaría el modo de enterarse por qué su hermano no aprovecharía la ocasión de estar conmigo de misión.

(¿Le contaría que lo hacía para dejar de sentir lo que sentía por mí?)

Al acabar los principales fui yo misma a por la tarta de queso con miel que había preparado.

Mystika: Aquí traigo el postre. Perfecto para hacerle la pelota al jefe y... no deberte nada, querido Ezarel.

Ambos me miraron exultantes, como niños frente al árbol el día de Navidad y atacaron su plato.

Mystika: Así es como se puede tener contento a un hombre, chicas, tomad nota.

Alajea y Karenn se rieron un rato observando la felicidad en la cara de ambos jefes y acabamos el postre en un ambiente bastante relajado.

Valkyon: Bueno, habría que irse a dormir ya, tenemos que madrugar.

Mystika: Sí, vamos.

Y nos dirigimos a nuestras habitaciones Nevra, Valkyon y yo.

Nevra: No te vayas sin despedirte mañana.

Mystika: Partimos muy temprano...

Nevra: No importa si me despiertas, quiero que lo hagas.

Mystika: Vale.

Me dio un beso en la frente y se metió en su habitación.

Valkyon: ...Nos vemos mañana.

Valkyon me sonrió lánguidamente y no pude evitar preocuparme.

Mystika: Sí, que descanses.

Me fui a mi habitación, me cambié y me dormí enseguida.

Al amanecer me desperté y me puse las pilas para vestirme y arreglarme rápidamente y poder despedirme de Nevra cuanto antes y no llegar tarde.

Fui hasta su puerta y piqué. Para mi sorpresa, en cuanto mis nudillos tocaron la madera, se abrió lentamente, no la había cerrado bien.

Mystika: ¿Nev?

Entré poco a poco cautelosa y me asomé. Nevra estaba tumbado en la cama y me acerqué a él con sigilo para no asustarle.

Mystika: Hey, bello durmiente, vengo a despedirme.

Seguía dormido, algo raro con el buen oído que tenía. Me acerqué más hasta estar a un palmo de su cara.

Mystika: Oye, despierta, espero que esto no sea una de tus tretas para que me acerque a ti...

Le zarandeé suavemente y entonces vi una gota de color verdoso salir de la comisura de sus labios.

Mystika: ¿Qué diablos es esto?

Acerqué mi oído a su cara, su respiración era muy lenta y entrecortada.

Mystika: Mierda... ¡EZAREL!

Salí al pasillo llamando a Ezarel, pues su habitación se encontraba justo al lado. Éste salió de su habitación desconcertado, al igual que otros miembros que se asomaron ante el escándalo. Valkyon llegó corriendo por el pasillo desde la sala de puertas.

Ezarel: ¿Qué ocurre?

Mystika: Es Nevra, no despierta y parece que ha tomado algo... no sé.

Estaba demasiado nerviosa como para atinar con las explicaciones. Nos dirigimos de nuevo a su habitación. Seguía igual. Ezarel se acercó y le tomó el pulso, luego observó el líquido.

Ezarel: Valkyon, ayúdame a llevarlo a la enfermería. Mystika, avisa a Leïn.

Asentí y miré estupefacta como llevaban a Nevra, como si fuera un muñeco de trapo.

(Le han... ¿envenenado?)

Corrí hasta la habitación de Leïn y piqué enérgicamente. Ella salió con cara de sueño y sorpresa.

Eweleïn: ¿Qué ocurre?

Mystika: Es Nevra, creo que le han envenenado o algo... lo han llevado a la enfermería.

Leïn cerró su puerta y corrió hasta la enfermería, yo le seguía de cerca.

Eweleïn: Dejadme ver, chicos.

La elfa hizo apartar a Valkyon y Ezarel, se colocó esa especie de estetoscopio y comenzó a auscultarle minuciosamente y a hacer todo tipo de comprobaciones. Los demás esperábamos impacientes.

Eweleïn: Bueno, efectivamente parece que ha ingerido algo que le ha causado este estado.

Mystika: ¿Se pondrá bien?

Eweleïn: No lo sé, parece estable, pero tengo que averiguar qué es lo que ha tomado.

Buscó un bastoncillo en uno de los cajones y lo pasó por su boca.

Eweleïn: Ezarel acompáñame a la sala de alquimia.

Ezarel asintió y ambos se fueron. Yo me acerqué a la camilla y me senté al lado de Nevra tomando su mano entre las mías.

Valkyon: Mystika... No podemos retrasarnos demasiado...

No le contesté, no podía pensar en el viaje teniendo a mi amigo así... Valkyon se acercó y puso su mano en mi hombro.

Valkyon: Está en las mejores manos y está estable.

Negaba suavemente con la cabeza.

(Se suponía que le instamos a volver para mantenerle a salvo...)

Valkyon se agachó a mi altura y puso su mano sobre las mías, que aún sostenían las de Nevra.

Valkyon: Oye, voy a avisar para que en cuanto haya algún cambio nos manden un mensaje de inmediato.

Puso un dedo en mi mandíbula para hacer girar mi cara. Le miré a los ojos perdiéndome en su mirada, pudiendo sentir su dulzura y preocupación. Me relajé de inmediato, él solía causar ese efecto en mí...

Valkyon: Voy a dar el aviso y vengo a buscarte.

Mystika: De acuerdo.

Volví mi atención en Nevra de nuevo. Seguía igual, ni mejor ni peor.

(Si no iba a peor podía estar relativamente tranquila, ¿no?)

Al cabo de unos minutos Valkyon regresó.

Valkyon: Ya está, debemos irnos.

Asentí y le di un beso a Nevra en la mejilla.

Mystika: {Más te vale recuperarte pronto}

Solté su mano y salí acompañada de mi jefe. Fuimos hasta la playa en silencio, él me rodeó con su brazo y me atrajo hacia él para consolarme. Su calidez me reconfortó, aunque no pudiera sacarme a Nevra de la cabeza, a pesar de saber que lo cuidarían lo mejor posible.

Tres botes nos esperaban para llevarnos a las tres pequeñas embarcaciones. Valarian iría con Buckie, otro joven de nuestra guardia, Jamón con Tigg, un hombre de la guardia sombra, en otro y Valkyon y yo en el que dirigiría al resto.

Subimos a los botes y llegamos a nuestros respectivos barcos después de despedirnos de algún que otro miembro madrugador.

Elevaron anclas y soltaron las velas, que de inmediato cumplieron su función impulsando los barcos hacia delante.

Valkyon haría el primer turno, así que me estiré en cubierta bocabajo y saqué mi mano por la borda para tocar el agua con la punta de los dedos. Eso ayudaría a relajarme. Y tanto me relajé que me quedé dormida hasta que noté una gran mano cálida en la espalda y abrí lentamente los ojos.

Mystika: ¿Valkyon?

Valkyon: Es la hora de comer.

Mystika: ¿Ya?

Valkyon: Jaja sí

Mystika: Lo siento, no me di cuenta.

Valkyon: No pasa nada, después de lo que ha pasado es normal.

Me levanté y estiré por completo.

Mystika: Voy yo a por la comida.

Fui a por el risotto y volví a cubierta. Coloqué la comida en la sombra que dejaba la vela y Valkyon se sentó a mi lado.

Los demás también habían parado para comer.

Valkyon: Mmmm esto está delicioso.

Me limité a sonreír mientras comía sin muchas ganas, mi estómago estaba cerrado y no parecía tener la intención de dejar pasar mucha comida.

Valarian: ¡Eh Mystika!

Me giré en dirección al barco que nos seguía en paralelo y miré a Valarian, que estaba comiendo feliz.

Valarian: ¿Lo has hecho tú?

Mystika: Así es.

Valarian: ¿Puedo pedirte que te cases conmigo?

Me reí levemente negando con la cabeza por la ocurrencia del chico mientras seguía removiendo la comida con el tenedor.

Valkyon: Nunca os había visto hablar antes.

Mystika: Ya, no sé qué le ha dado.

Valkyon: Es evidente.

Mystika: Bah, capricho felino.

Dejé mi plato a la mitad y lo aparté suspirando.

Valkyon: Estará bien, ya lo verás.

Mystika: ¿Jmm?

Valkyon: Nevra.

Mystika: Sí, eso espero...

Valkyon me miró pensativo durante unos segundos.

Valkyon: Él... ¿te gusta?

Mystika: ¿¡Qué!?

Valkyon: Si te gusta Nevra.

Mystika: Claro, como amigo, ¿por qué?

Valkyon: Curiosidad.

Mystika: No te tenía por alguien curioso en ese aspecto.

Valkyon frunció el ceño al parecer molesto consigo mismo.

(¿Qué le pasa ahora?)

Valkyon: Perdona, no debería hacerte preguntas tan personales.

Mystika: ¿Por qué no? Puedes preguntarme lo que quieras, no me molesta. Sólo me sorprendió, pero no te cortes.

Valkyon: De acuerdo.

Mystika: Bueno, voy a ponerme al timón.

Me llevé mi plato a dentro y volví para ocupar el timón durante unas horas. Valkyon aprovechó para descansar un rato.

El agua estaba tranquila y el cielo despejado. Hacía muchísima calor, así que fui un momento al camarote a cambiarme y ponerme algo que tapara menos.

Valkyon dormía plácidamente, así que intenté no hacer ruido y volví a cubierta a cumplir mi cometido.

Estar sola y en silencio me hacía pensar en cómo estaría Nevra y en que su estado era mi culpa... Era horrible saber que sólo por ser hija de quien era, ponía a mis amigos en peligro. Y todo por tener un padre psicópata.

(Ojalá Tristan consiga pronto su objetivo y pueda volver a mi mundo con él como desea, eso lo alejará de ellos y por fin estarán todos a salvo... No más robos, no más incendios, no más envenenamientos,... Y ya me preocuparé yo de él en la Tierra una vez lleguemos.)

Se me encogía el corazón sólo de pensar que la mejor opción para todos era abandonar mi nueva vida en Eldarya, abandonar a mis nuevos amigos, a Valkyon... Y todo esto podía ocurrir en pocos días.

Valkyon: Hey, ¿estás ahí?

Mystika: Oh, perdona, estaba sumida en mis pensamientos.

Valkyon: Toma, no has comido mucho antes.

Me entregó una manzana y se lo agradecí. En seguida se dio cuenta de que no estaba bien, podía verlo fácilmente por cómo me miraba. Me atrajo hacia él y me abrazó con firmeza, como si temiera que me derrumbara. Yo sólo acepté el abrazo y suspiré en su pecho mientras él acariciaba mi pelo con delicadeza.

Mystika: Valk...

Valkyon: ¿Mhh?

Mystika: Miénteme y dime que todo va a salir bien.

Valkyon: No voy a mentirte... Y todo va a salir bien.

Mystika: Gracias.

Valkyon: Oye...

Mystika: ¿Sí?

Valkyon: En realidad me alegro de estar aquí, contigo. A pesar de lo que escuchaste.

Mystika: ¿Sigues sin mentirme?

Valkyon: Nunca lo hago.

Mystika: Entonces gracias, odio las mentiras.

Me soltó de entre sus brazos para mirarme y retiró el pelo de mi cara.

Valkyon: Come, anda.

Le hice caso y comí la manzana que me trajo.

De repente unos gruñidos nos llegaron desde el cielo. Ambos miramos hacia arriba buscando el origen tapando nuestros ojos del sol.

Mystika: ¡Mira, es un chestok!

Valkyon: Es el familiar de Chrome. Quizás tenga noticias.

Schwarz se acercó posándose en el antebrazo de Valkyon. Éste lo revisó y divisó una nota en su cola que atrapó con facilidad. Se metió en la antesala del camarote desenrollando el papel y comenzó a leer.

Yo esperaba ansiosa, deseando que leyera la nota en voz alta y no acrecentara mi angustia por no tener noticias de Nevra.

Valkyon: ...

Cerró los ojos con una cara indescifrable.

Valkyon: Mierda...

CONTINUARÁ