Rumbo a San Myshuno.
Bajó su última caja al jardín, repleta de pinturas y pinceles; marcó la caja como "Material frágil", aunque realmente no había nada así en ella. Por último volvió a subir para buscar su caballete, todo sucio de pintura, seguramente acrílicos.
Faire echaría de menos la casa en la que nació, para no mencionar que el linaje Denbora llevaba generaciones viviendo en Parkshore. Casi no había salido de Willow Creek y solo para ir a Oasis Spring con su familia para visitar a la familia Del Solar en la Mansión Affluista, Aquisition Butte, o para escaparse a Brindleton Bay, concretamente a la Isla Deadgrass. Muchos dicen que allí ocurren cosas extrañas, pero nunca ha tenido la oportunidad de ir por la noche.
Pero no solo era el cementerio de Deadgrass era de su interés, sino el mítico pueblo de Forgotten Hollow, del cual solo ha escuchado hablar de parte de sus vecinos.
Falsch, su madre, se llevaba bien con Nuria y Gabino Del Solar, probablemente por su naturaleza esnob y superficial; en cambio, Engel se llevaba mejor con uno de sus vecinos de Villa Ophelia, Homero Lápida, no solo escritor como él, sino uno de sus trabajadores. Falsch no se llevaba bien con los Lápida, los consideraba bastante extraños. Pero Nuria y Gabino también le caían bien a Engel y de vez en cuando, bromeaban con juntar familias ya que Manolo y Faire tenían la misma edad, o al menos, los padres Denbora bromeaban. A Faire no le caían bien, al menos esa parte de la familia. No sabía de qué forma estaba conectado con Nuria, Gabino y Manolo, pero sí que fue repudiado y olvidado por los Del Solar por abandonar sus estudios y querer dedicarse a la comedia, de nombre artístico Johnny Zest.
Los Lápida eran casi amigos de Faire. Si bien iba a la misma clase que Casandra, no solían hablar, pero el estilo sombrío de su familia le gustaba.
Engel bajó con una caja, con las partes para reconstruir una mansión de juguete y la dejó apartada, junto a otras cajas donde ponía "Vender".
—Hannah pronto crecerá y ya no la va ha necesitar —Al volver a levantarse, se giró para mirarla—. ¿Kyle está listo?
—Sí, solo tenía que bajar el ordenador —Engel suspiró, sabía que el equipaje de su hijo mayor no sería transportado en el camión.
Teniendo un comportamiento muy extrovertido y presumido, Kyle deseaba formar una familia desde adolescente; apenas cumpliendo la edad de joven, se mudó con su pareja a un precioso apartamento en San Myshuno, algún edificio del distrito artístico. Pero cuando rompieron, él volvió a casa después de cinco años y ese último, había estado buscando otro apartamento.
A Engel y Falsch no les hizo gracia que él se fuese de casa, pero cuando volvió con Chu-Chu, un gato persa que no dejaba de soltar pelo, cambiaron de opinión. El gato fue un regalo de Rachel, su novia durante esa época. Ella casi nunca fue ascendida en su puesto durante esa época, entonces trabajaba muchas horas y a parte, no compartía el futuro familiar de Kyle.
Engel se rascó la cabeza y sostuvo su mano entre su pelo rubio y corto, peinado hacia atrás, un poco desordenado. Observó al camión acercase de lejos para parar en frente de casa. Falsch salió de casa para acercase su marido.
—Supongo que ellos subirán las cajas, ¿no? —Se mostró seria, mirando como cuatro hombres salían del camión.
—Sí —Cogió sus manos—. No te preocupes, querida. Pronto estaremos en la Torre Torendi. Es increíble, ya lo verás. Unas vistas fantásticas y una piscina grande.
—Sí, lo sé. La productora tiene contratada una gestora de redes que vive en ese barrio. Habla maravillas de él, aunque creo que solo vive en la calle Chic.
Falsch solía apreciar lo material y los objetos caros. Anteriormente queriendo orientarse en el modelaje, terminó actuando en obras teatrales famosas hasta llegar a la gran pantalla con un poco de ayuda de su tía Lorelai, actriz veterana casada con un director de cine. Solía mantener su pelo teñido de rubio recogido con un broche de plata y vestía con vestidos largos elegantes.
Kyle bajó con una caja en sus brazos y la llevó con cuidado a su coche personal, después volvió a entrar para salir con un transportín y dejarlo en los asientos de atrás. Iba seguido de Hannah, quien quería despedirse del animal.
—Iré a ordenar mi casa. Cuando os hayáis instalado, me llamáis. Quiero verlo.
—Claro, cariño —Contestó Falsch.
—Conduce con cuidado —Engel siempre se mostraba escéptico con la forma en la que conducía, tanto era así que apenas podía estar en el mismo coche mientras él conducía. Y él tampoco podía conducir tranquilo cuando su padre no dejaba de hablar sobre la forma en la que lo hacía.
—Adiós —Las hermanas menores se despidieron, Kyle lo hizo de vuelta.
—Hasta pronto —Arrancó el motor, los padres lo estuvieron vigilando hasta que desapareció de su vista.
En media hora todo el equipaje estuvo ordenado en el camión. Revisaron que todo estuviera listo.
—Espero que tengáis un maravilloso viaje —Elvira salió de su casa con su familia para despedirse de ellos.
—Gracias, esperamos tenerlo —Contestó Falsch secamente pero intentando parecer amable.
—Fueron unos vecinos mortalmente fantásticos —Con su común estilo, Homero le dio la mano a Engel. Los Lápida eran una familia popular desde hacia generaciones y Homero y Elvira no se quedaban atrás. El enigmático Homero era muy respetado y Elvira era extremadamente conocida, incluso libros y pinturas fueron basados en ella. Todo SimCity sabía quienes eran y, tal vez sin ser famosos internacionalmente o extremadamente adinerados, eran probablemente la familia más popular; siempre con la familia Del Solar y la familia Caliente intentando superarlos.
Se mostraban siempre simpáticos, pero sabían qué pensaban esa clase de familias de ellos, sobre todo los Del Solar. Específicamente, Elvira desconfiaba en la melliza rubia de las Caliente, Mina. Solía hacer bromas oscuras a Homero, diciendo que si ella llegase a desaparecer, Mina intentaría conquistarlo; bromas que a Homero no le hacían gracia y siempre negaba que tal hecho pudiese ocurrir, de la misma forma que cuando bromeaba con algún posible pretendiente para Casandra. Principalmente, Homero despreciaba el modo de vida de Juan Tenorio y le asqueaba la idea de que su hija pudiera llegar a sentir interés por él, cosa que parecía no ocurrir.
No tardaron mucho más para irse siendo despedidos por los Lápida y seguidos por el camión. Esa tarde de verano la familia Denbora estaría establecida en el ático Torre Torendi del Distrito de la Moda en San Myshuno.
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Miró desde uno de los balcones de su casa, sentado en uno de sus sillones con una pierna encima de la otra. Los otros Sims no parecían haber notado el extraño y leve cambio que se había producido. Si bien Oasis Landing estaba tan normal como siempre, aparecieron nuevas localizaciones en SimCity, tales como el ahora famoso Willow Creek o la ciudad multicultural, San Myshuno.
Para los demás, estas nuevas ciudades y pueblos eran normales y llevaban siglos establecidas y habitadas. A él eso no lo importaba, era un cambio menor, ¿nuevos destinos? Eso no significaba nada; sin embargo, sentía curiosidad por el llamado Alejandro Lápida, quien tenía una estatua conmemorativa en Plumbótica. Él nunca había llevado a nadie así a su casa, y aunque suponía que tal vez él lo podría hacer en su futuro, su curiosidad era porque el hombre provenía de Willow Creek.
Emit Relevart era guía, viajero y Guardián del Tiempo, por eso sabía todo acerca de la historia Sim y eso incluía a una familia como los Lápida. Cuando llegó a su linaje, se sintió intrigado por la extraña desaparición de Elvira, pero ahora no aparecía nada sobre ese hecho. Alejandro, hijo menor de la familia, tampoco fue tan destacado como lo era ahora.
Se tensó en el sillón y tiró su torso hacia delante. Pensó que, como Guardián y viajero, debería ir a ver cómo eran esos barrios y al menos, intentar descubrir qué ocurrió.
