CAPÍTULO 19
¿DESPUÉS DE LA TEMPESTAD?

Angustiada y con las manos temblorosas retiré con premura la nota de las manos de Valkyon. Mi corazón estaba a punto de estallar en mil pedazos en cualquier momento.

Nevra ha despertado y está bien. El líquido ingerido era una poción de olvido a corto plazo. No recuerda nada desde ayer por la tarde/noche. Os mantendremos informados.

Ezarel.

Lo leí varias veces por si mis ojos me la estaban jugando.

(Son buenas noticias, ¿por qué Valkyon ha tenido esa reacción?)

Mystika: ¡Maldita sea Valkyon, me has dado un susto de muerte!

Valkyon: ¿Qué? Oh, perdona...

Mystika: ¿Por qué has reaccionado así?

Valkyon: ...

Mystika: ¡Eh! ¿No será...?

Parecía distraído y preocupado. Se giró hacia mí y me miró casi suplicando que no le hiciera una pregunta que no quería contestar, pero necesitaba respuestas, aunque éstas fueran silencios.

Mystika: ¿Tiene que ver con lo que hablasteis antes de la cena? No teníais buena cara después.

Valkyon: No lo sé...

Mystika: Pero lo crees, de ahí tu reacción.

Él se apoyó contra la pared de la cabina y se cruzó de brazos pensativo.

Valkyon: Eso sospecho...

Mystika: ¿Qué está pasando?

Valkyon: No puedo decírtelo.

Mystika: Bien...

Suspiré abatida y me dirigí otra vez al timón apoyando en el mi peso de forma despreocupada.

(De nuevo me dejaba fuera. Aunque viendo lo que ocurrió con Nevra y su sospecha... ¿será que realmente me protegía? ¿Pero, de qué o de quién?)

Hacía un calor infernal y el aire también era caliente. Resoplé y me sequé el sudor.

Valkyon: Ve a refrescarte, ya cojo yo el timón. Me gusta el calor.

Mystika: Así estás de moreno, no sé cómo lo aguantas...

Valkyon: No sé, es agradable.

Me alejé para dejarle ocupar mi sitio y empecé a quitarme la ropa aun en cubierta hasta quedarme en ropa interior.

Mystika: Pues yo prefiero el frío, porque puedo cubrirme hasta que lo necesite. Con este calor sólo me queda hacer esto.

Acto seguido salté por la borda de cabeza para hundirme en el agua. Había muchísima profundidad, por lo que no pude distinguir nada a unos metros. Buceé un poco más y comencé a subir a la superficie para luego salir tomando una gran bocanada de aire.

Valkyon: No te alejes mucho.

Mystika: Tranquilo, apenas hay viento, navegamos despacio, así que no me costará seguir el ritmo.

Valkyon: No te confíes.

Mystika: Estaré atenta.

Volví a sumergirme en el agua y buceé un poco más en la misma dirección que las embarcaciones.

Una vez en la superficie fijé mi vista en el horizonte mientras nadaba poco a poco. Era relajante observar el horizonte infinito mientras me movía en el agua ligeramente fría.

Apenas unos minutos después me pareció ver algo en medio del mar a lo lejos, por lo que entrecerré los ojos para intentar adivinar qué podía ser.

(¿Un islote? ¿Un barco?)

Mystika: Hey Valkyon...

Valkyon: ¿Sí?

Mystika: ¿Qué es eso que hay allí?

Valkyon se apartó del timón y se asomó para ver en dirección a dónde le señalaba. Puso su antebrazo a modo de visera para taparse de la luz directa del sol.

Valkyon: Mystika, vuelve al barco.

Mystika: ¿Qué? ¿Por qué?

Valkyon: AHORA.

(Vale, mejor le hago caso y pregunto después)

Me acerqué al barco y saqué medio cuerpo del agua agarrándome a la barandilla cuando de repente, sentí algo aferrando mi tobillo. Tiró de mí y me hundió de nuevo en el agua...

Al gritar bajo el agua sólo podía ver mis propias burbujas delante de mí. El agarre se soltó, así que dejé de gritar y pude ver qué me había agarrado de esa manera.

(¡Valarian! ¡Maldito chiflado!)

Le golpeé como pude con el agua frenando mis ataques y él sólo reía.

De nuevo subí a la superficie antes de quedarme sin oxígeno y Valarian me siguió.

Valkyon: ¡Qué susto me has dado! ¿A qué juegas?

Me giré hacia él sin poder evitar reír yo también y Valarian apareció de debajo del agua. Valkyon emitió un gruñido de desaprobación.

Valkyon: Más os vale salir del agua ahora mismo, tenemos un invitado no deseado.

Señaló hacia la forma que vi antes. Ahora se veía más claro, me pareció distinguir una especie de tentáculos.

Valarian subió de inmediato a nuestro barco y me tendió la mano para ayudarme.

Valarian: Vamos sube, es un kraken.

Acepté su mano sin vacilar y subí a cubierta.

Valkyon comenzó a dar órdenes a los otros barcos para desviar el rumbo y huir del monstruo marino. Al virar el barco y soltar las velas, se impulsó tomando cierta velocidad.

Yo me sujeté al mástil mientras observaba al kraken, no parecía que nos alejáramos ni un ápice.

(¿Será que está viniendo hacia nosotros?)

Noté que alguien me echaba una toalla por encima y me giré.

Mystika: Gracias Val.

Me guiñó el ojo y me sonrió para después ir hasta donde nuestro jefe.

Valarian: Voy a volver a nuestro barco jefe.

Valkyon: No, no es seguro, ya volverás cuando haya pasado el peligro.

Valarian: De acuerdo.

Volvió a dónde yo estaba y puso su mano en mi hombro rodeándome con el brazo.

Valarian: ¿Estás bien?

Mystika: Sí, sólo me diste un buen susto.

Le pellizqué a modo de castigo el abdomen como pude, pues era casi imposible agarrar un trozo de piel de lo trabajado que lo tenía.

Valarian: ¡Au!

Mystika: Te la debía.

Y efectivamente el kraken se iba acercando, ahora se veía con mayor claridad que antes.

Sin previo aviso un gran tentáculo apareció a la derecha del barco de Val y Buckie.

Valarian: ¡Buck, a tu derecha!

Éste se giró al tiempo que el tentáculo rodeaba el barco por la mitad.

Mystika:¡Buck salta y ve hacia el otro barco! Val, ayúdame.

Le hice seguirme hasta las armas.

Buckie me hizo caso, saltó al agua y nadó a toda velocidad hacia el barco que dirigían Jamón y Tigg.

Mystika: Coge las lanzas, yo usaré el arco.

Solté la toalla, agarré el arma con firmeza y preparé una flecha. Valarian cogió todas las lanzas que pudo y nos dirigimos a estribor. Apoyó las lanzas y apuntó al tentáculo que sujetaba su barco con una de ellas y la lanzó dando en el blanco. El kraken parecía que iba a soltarlo definitivamente, pero volvió a enroscarse en él. Lo elevó con facilidad y vimos estupefactos cómo lo partía en dos con un gran estruendo.

Valarian: Mierda... mi cerveza.

Mystika: Pff jaja Venga, hagámosle pagar tal infamia.

Valarian tenía la cola crispada mirando el barco. Era una escena bastante graciosa, no así la que teníamos delante. Había tablones quebrados flotando por doquier y las dos mitades del navío hundiéndose lentamente.

Había que ahuyentar al kraken como fuera.

Tensé el arco con la diestra y esperé a que algún tentáculo apareciera en la superficie. Me pareció ver una sombra moverse en el agua en dirección a la popa, donde se encontraba el timón.

Mystika: Val, cubre esta parte del barco, yo voy atrás.

Me giré y me dirigí a la parte trasera con el arco aún tensado esperando cualquier movimiento.

En unos segundos pude escuchar algo salir del agua y paré expectante mirando en dirección al sonido.

Valkyon seguía al timón para continuar con la retirada.

Mystika: {Valkyon... no te muevas}

Él me miró a los ojos y asintió confiado. Un enorme tentáculo se elevaba poco a poco por detrás. Apunté con el arco y relajé los hombros. Estaba apuntando a escasos centímetros de la cara de Valkyon...

Respiré hondo y solté la flecha, que silbó con fiereza hasta dar en el blanco. El tentáculo desapareció de nuevo en el agua.

Exhalé un suspiro tras unos segundos de respiración contenida y relajé los brazos un momento mirando aliviada a Valkyon.

Valkyon: {Gracias}

Asentí y volví a preparar otra flecha asomándome por la borda. El tentáculo al que disparé volvía de nuevo hacia su dueño, pero otro apareció a estribor y Valarian lo pinchó con la lanza sin necesidad de lanzarla. Los tentáculos estaban demasiado cerca, así que solté el arco y fui a por otra lanza, ya que por desgracia no tenía tiempo de ir a buscar mi nueva espada.

Me coloqué cerca de Valarian y dándole la espalda me puse en guardia.

Valarian: Oye, creo que iba en serio lo que te dije antes.

Mystika: ¿El qué?
Valarian: Lo de que te casaras conmigo.
Mystika: Jajaja anda calla y presta atención si no quieres que te mate el kraken.
Valarian: Sé que estarás ahí para protegerme.
Mystika: Como sigas diciendo tonterías me haré la loca.

Pude escuchar una leve risa de mi compañero. En ese momento uno de los tentáculos atacó de nuevo intentando rodear nuestro barco como hizo con el anterior. Al verle las intenciones, Val y yo pinchamos la extremidad al mismo tiempo dejándola clavada en los tablones de madera y antes de poder recuperar sendas armas, el kraken retiró su tentáculo con tal fuerza que se desgarró.

Éste desapareció con rapidez bajo el agua dejando un reguero de sangre tanto en cubierta como en el agua.
Esperamos preparados de nuevo para atacar, pero nada sucedió, el kraken estaba huyendo herido.

Valarian: ¡Fiu! Ha estado cerca...

Mystika: Realmente cerca.
Valarian: Pero me he quedado sin barco.
Mystika: Y sin cerveza.
Valarian: Oww, ¿era necesaria tanta crueldad?
Mystika: Jajaja
Valkyon: Chicos, ¿estáis bien?
Mystika: Sí, ¿y tú?
Valkyon: Aquí estoy, gracias a ti.

Me acerqué a él sonriendo y le di unos golpecitos en el hombro.

Mystika: {Al final voy a tener que ser yo quien te proteja}

Él se rio divertido mientras me alejaba hacia la cabina a preparar la cena que habría que repartir entre los tres. Una vez lista volví donde los chicos con la comida.

Mystika: Todo esto me ha dado hambre. Repartiros la comida, voy a por la bebida.

Valarian: Sí señora.

Una vez en el camarote me vestí con lo primero que pillé. En la cabina serví tres jarras de cerveza y volví a cubierta para dárselas y comenzar a comer.

Valarian: ¡Aquí también tenéis cerveza!

Mystika: ¿Acaso lo dudabas?

Cenamos bastante relajados después de la acción y continuamos bebiendo.

Valkyon: Bueno Valarian, tienes mejor visión nocturna, así que te encargarás del turno de noche.

Valarian: Claro, sin problema.

Quité la jarra vacía de las manos de Valarian.

Mystika: En ese caso, se acabó el beber, debes estar alerta.

Valarian: ¡Eh!

Valarian miró a Valkyon en busca de un poco de comprensión masculina, pero él sólo se encogió de hombros.

Valarian: Oh, vamos...

Mystika: Adiós gatito, pásalo bien.

Cogí las otras dos jarras y me metí en la cabina para rellenarlas. Valkyon le siguió y atrapó su jarra una vez llena.

Valkyon: ¿No tienes sueño?

Mystika: La verdad, no mucho. Duerme tú si quieres.
Valkyon: Yo tampoco tengo sueño, será cosa de la adrenalina. ¿Te apetece que leamos algo?
Mystika: Claro, ¿dónde nos ponemos?
Valkyon: En la cama, ¿no?
Mystika: Es bastante estrecha...
Valkyon: No te preocupes, encontraremos el modo de estar cómodos.

Se quitó la armadura y el chaleco y cogió el libro que comenzamos en el cuartel. Luego se tendió en la cama y abrió el brazo.

(¿De verdad quiere que me ponga ahí?)
Vacilé unos momentos, no había nada que deseara más que estar ahí, pero...

Valkyon: Eh, ¿qué ocurre?

Mystika: Nada, voy.

Dejé la jarra a un lado, me acomodé sobre su pecho y la recuperé. Él me rodeó para poder sujetar el libro con ambas manos y comenzó a leer.

Mi oreja estaba sobre su corazón, que latía acelerado y con la fuerza del de un animal salvaje. El mío le siguió el compás, tanto que me dificultaba el escuchar su voz.
Bebí media jarra del tirón, necesitaba relajarme como fuera.
Valkyon fue bebiendo más tranquilamente, pero apuró su jarra un par o tres de veces. Yo iba a rellenársela y volvía a sus brazos.
Al final conseguí relajarme y el sueño comenzaba a invadirme. Valkyon detuvo la lectura y le miré.

Mystika: ¿Qué ocurre? ¿La cabeza de nuevo?

Valkyon: Ah no, demasiada cerveza jaja
Mystika: Sueles tener más aguante.
Valkyon: Pero no suelo leer después de beber.
Mystika: Ah bueno, deja el libro entonces.
Valkyon: No, dejaré de beber.
Mystika: Dame, me llevaré las jarras.

Cogí las jarras y las dejé apartadas para lavarlas al día siguiente. Fui un momento hacia mi maleta, que se encontraba bajo la cama y me puse un camisón para estar más cómoda. La ropa que llevaba seguía algo húmeda por habérmela puesto sobre la ropa interior mojada por el chapuzón.

Subí de nuevo a la cama dispuesta a quedarme a un lado por si nos dormíamos, pero él de nuevo abrió el brazo y me hizo colocarme sobre sus pectorales.
Mi respiración fue relajándose y mis ojos no resistían el sueño. Yo luchaba por permanecer despierta y no perderme ni un sólo minuto de su voz, pero justo eso y el latido acompasado de su corazón hacían que me relajara sin poder remediarlo.
Valkyon se dio cuenta y soltó una de sus manos del libro para llevarla a mi cabeza. Comenzó a acariciar mi pelo con delicadeza y eso fue lo que acabó de sumirme en un profundo sueño.

...

No sé cuanto rato había pasado, quizás escasos minutos, acaso unas horas, cuando noté que mi cuerpo perdía cierta altura. Alguien lo movía para colocarlo sobre el colchón y la almohada. Seguía tan dormida que me costaba abrir los ojos.

Noté como retiraban el pelo de mi cara y un dedo rozar mis labios.
Conseguí entreabrir los ojos aunque no podía distinguir mucho, pues aún era de noche.
La mano estaba sobre mi mejilla. Mis ojos volvieron a cerrarse y de repente noté otra caricia en mis labios, era suave y delicada, no era el dedo de antes, eso seguro. Eran... ¿sus labios? ...¿Estaba soñando quizás? Sí... Eso debió ser... un sueño...

...

Abrí los ojos descansada cuando noté la luz entrando por el ojo de buey. Valkyon tenía su mano en mi cara y estaba, lógicamente y debido al escaso espacio de la cama, pegado a mí.

Mi corazón se aceleró tanto que hasta dolía y haciendo un esfuerzo, retiré su mano con cuidado. Aparté el pelo de su cara, observando su rostro, cada detalle de él. Era bello y harmonioso, pero a la vez varonil.
(No sigas...)
Y ese cuerpo, tan bien esculpido... Puedo ver cada músculo de su anatomía bien marcado, trabajado por los entrenos y combates. Los hombros fuertes y anchos, como sus pectorales, esos abdominales que podían ser usados como tabla de lavar la ropa y los oblicuos, marcando y rodeando su cadera, dibujando un camino hacia su pelvis... Esa zona bien marcada siempre me había vuelto loca, además no había que ser demasiado musculoso para tenerlo. De hecho jamás me han gustado los hombres muy musculosos, siempre los he preferido más normales o atléticos, como Ezarel o Nevra, pero en Valkyon era... Diferente. Quizás en parte porque no los tenía por presumir y estaba claro que tenía una facilidad genética para desarrollar ese cuerpo, pues no había gimnasios con pesas en este mundo.
(Bien, por suerte lleva sus pantalones puestos... Ahora aléjate ya, has mirado suficiente, necesitas poner distancia)
Escuché voces fuera, así que me levanté con cuidado y salí.

Mystika: Hey, buenos días chicos.

El otro barco viajaba en paralelo bastante cerca. Buckie y Tigg me saludaron.

Valarian: Buenos días... Jefa.

Mystika: ¿Jefa? ¿Tanto te afectó que te castigara sin cerveza?
Valarian: No, sólo creí que así habría que llamar a quien duerme con el jefe...
Mystika: Uhh, ¿es que acaso estás celoso?
Valarian: ¿Debería?
Mystika: No soy tu chica, así que no.
Valarian: ¿Y sólo por eso?
Mystika: Si quieres saber si hay algo entre Valkyon y yo: no, nada más allá de una buena amistad.

(Y jamás me había dolido tanto decir esa frase...)

Valarian: Mejor, no podría competir con él.

Levanté una ceja y puse mis manos sobre la cintura mirándole a los ojos.

Mystika: Que yo esté soltera no te da ninguna oportunidad de nada, gatito.

Valarian: Auch, touché.

Hizo un gesto como si algo se le clavara en el corazón.

Mystika: Jaja ¿Quieres desayunar? Luego me pondré yo al timón y tú podrás ser "la jefa"...

Valarian: ¿¡Qué!? No pienso dormir con Valkyon...
Mystika: Jajaja ¿Por qué? Es muy cómodo. ¿Seguro que no quieres?

Valarian bufó graciosamente haciendo una mueca y yo levanté los brazos en señal de rendición.

Mystika: Como quieras, ahora vuelvo.

Volví a la sala contigua al camarote, donde guardábamos los alimentos y la bebida y rebusqué en un armarito bajo el pan, el queso y el embutido.

Valkyon: {Así que soy... cómodo}

Mi corazón se paró en ese instante y, agachada como estaba, me giré hacia arriba para ver la cara divertida de Valkyon. Desde aquí abajo aún resultaba más imponente.

Mystika: Eh... y-yo sólo estaba bromeando.

Valkyon: ¿Entonces no soy cómodo? No parecías tener ninguna queja anoche, todo lo contrario.

Toda mi sangre se subió a la cara, la notaba arder y debía estar roja como un tomate. Era incapaz de articular palabra.

(¡Mierda! Con los demás siempre tenía una respuesta mordaz perfecta, pero este hombre conseguía desestabilizarme hasta el punto de dejarme muda).

Valkyon: Jajaja no pongas esa cara, sólo te tomaba el pelo.

Mystika: {Idiota...}

Me levanté con la comida en las manos. Él se aproximó y pasó su mano por mi nuca para luego besar mi frente.

Valkyon: Vaya, ¿tienes fiebre?

Mystika: ¿Qué? No, no creo...
Valkyon: Mhhh en un rato lo comprobaré de nuevo. ¿Desayunamos?
Mystika: Sí, vamos.

Me ayudó a llevar los alimentos y desayunamos los tres. Luego me vestí y Valarian fue a descansar unas horas mientras yo ocupaba su puesto. Llegaríamos al mediodía.

Valkyon aprovechó para dejar todo listo para ir llevándolo al bote que nos acercaría hasta la orilla.

Al cabo de unas horas divisamos tierra firme. Me notaba cansada y acalorada, ya tenía ganas de pisar tierra firme.

Valkyon: ¿Estás bien? No tienes buena cara.

Mystika: Sí, sólo estoy cansada.
Valkyon: A ver..

Se acercó de nuevo a mi frente posando sus labios en ella.

Valkyon: Mystika, estás ardiendo.

Mystika: ¿Eh?

Toqué mi frente y, efectivamente, mi temperatura era muy elevada.

Valkyon: Quizás sea una insolación

Mystika: He estado a la sombra todo el rato.
Valkyon: Pues no sé, algún virus o algo.
Mystika: No será nada, seguro que se me pasa con una buena siesta.

Valkyon me miró nada convencido.

Valkyon: Déjame a mí el último tramo, tú ve a despertar a Valarian y descansa.

Mystika: Vale...

Le obedecí y fui a avisar a Val de que ya llegábamos y me senté en cubierta recostada contra el mástil. Tenía escalofríos producidos por la fiebre y me sentía algo débil.

(¿Por qué tiene que pasarme esto ahora? ¿Cómo voy a ir a por el basilisco así? Maldita sea... ¡Yo casi nunca enfermo!)
Divisamos la costa al fin. Echaron el ancla al fondo del mar y soltaron el bote. Valkyon me ayudó a subir en él, visiblemente preocupado.

Mystika: No me mires así, sólo es un poco de fiebre.

Valkyon: Ya...

Fruncía el ceño y me senté sobre la banqueta de madera del bote. Los chicos remaron, seguidos de cerca por el otro bote con Jamón, Buck y Tigg a bordo.

Me estaba costando permanecer atenta al entorno, incluso se me dificultaba continuar despierta y seguía teniendo escalofríos. Tenía calor, mucho calor, pero mi cuerpo temblaba, era algo confuso.
Al rato llegamos a la playa al fin. Me torteé la cara para espavilar y ayudé a descargar el bote. Habría que hacer un par de viajes para poder llevarlo todo.
Cargué una de las maletas y el aleje hacia la entrada del bosque, seguida de cerca por mis dos compañeros. Yo iría delante, pues me sabía bien el camino.
De repente me sentí torpe, las piernas me flaqueaban y me costaba levantar los pies del suelo.

Valkyon: Hey, ¿estás bien?

No pude responderle, mis palabras no conseguían salir de mi boca y no podía enfocar bien la vista.

Valkyon: ¡Mystika!

Me sujetó por el brazo y en ese momento cerré los ojos y perdí el equilibrio.


VALKYON

Valkyon: ¡Mystika!

Agarré su brazo cuando vi que se tambaleaba y en unos segundo perdió el conocimiento. Por suerte pude sujetarla a tiempo antes de que cayera al suelo.

(Su temperatura es muy elevada, más que la mía incluso, eso no puede ser bueno...)
La cargué en mis brazos y me dirigí a Valarian y compañía.

Valkyon: Chicos encargaos de nuestras maletas, voy a adelantarme, debo llevarla de inmediato a la aldea.

Valarian: Claro jefe, nosotros nos ocuparemos.

Me apresuré a llevarla a la aldea y busqué la casa de Myrna.

(Sería más fácil si estuviera consciente...)
La observé con detenimiento, su respiración era agitada y tenía el rostro perlado por el sudor.

Valkyon: ¿MYRNA?

¿?: No hay necesidad de gritar, joven.

Me giré hacia la voz y tuve que bajar mucho la vista, lo que se me hizo complicado con el cuerpo de Mystika en mis brazos.

Myrna: ¿Qué le ha ocurrido a Mystika?

Valkyon: No lo sé, de repente comenzó a tener fiebre y en menos de una hora se desmayó.
Myrna: Ya veo, voy a preparar una infusión que hará que mejore, pero hasta entonces deberías llevarla al lago y sumergirla para que baje su temperatura.
Valkyon: De acuerdo.
Myrna: ¿Esta vez no la acompaña el vampiro? Le habría venido bien.
Valkyon: Sí, ya... Dígame cómo llegar.

Me indicó el camino y me apresuré a llegar. La tendí sobre el suelo y comencé a sacarle la ropa para que luego tuviera ropa seca que ponerse, hasta que le hube retirado toda la ropa por completo. La cara me ardía.

(Vamos Valkyon, sólo es un cuerpo, sólo es... es... SU cuerpo... Tan rosado y suave, torneado, perfecto...)
Agité la cabeza hacia ambos lados para despejar mi mente y cargué de nuevo con ella. Luego me metí en el agua hundiéndome con ella poco a poco. Parecía que su respiración iba normalizándose.
(¿Por qué iba a necesitar a Nevra? Esto funcionaría, seguro y ya había tenido bastante sangre de vampiro...)
Un ruido de cascos invadió el lugar.
(¡El unicornio! Ya la salvó una vez)
Un imponente equino blanco como la nieve y con un gran cuerno dorado en la frente apareció de golpe ante nosotros y se metió en el agua acercándose hasta ponerse a escasos centímetros.

-(Sólo puedo ayudarle con la fiebre, deberá tomar la infusión que le están preparando para salvarse)

(¿El unicornio me está hablando usando la telepatía?)

Asentí asombrado y él acercó su cuerno a Mystika. Tanto el cuerno como ella brillaron unos segundos y ella comenzó a abrir los ojos.

Mystika: ¿Valkyon? ¿Dónde estamos?

Valkyon: Con tu amigo en el lago.

Ella miró hacia su cuerpo y enseguida se sonrojó.

Valkyon: Perdona, tenía que bajarte la temperatura y necesitabas ropa seca para luego.

Mystika: No tranquilo... Gracias.

Me abrazó hundiendo su cara en mi cuello y suspiré aliviado.

(¿Seré yo el causante de su estado? ¿Será por el beso que le di por lo que enfermó así...?)

CONTINUARÁ