CAPÍTULO 28

SANGRE

Valarian: ¡Eh chicos!

Me separé de Nevra algo turbada y confundida.

(¿Realmente estaba a punto de ocurrir?)

Valarian se acercaba desde lejos, no había visto nada, o al menos eso creía. Nevra se colocó rápidamente el parche y miró con expresión de auténtico fastidio al hombre-gato.

Me separé un poco más para poner cierta distancia de seguridad con Nevra y miré a Val acercarse con expresión neutra.

(Maldita sea, casi nos besamos y delante de todo el mundo... a ver cómo evito de nuevo esta situación)

Valarian: Tomad, antes de que se calienten.

Sentí enrojecer por unos segundos hasta que vi que tenía un par de bebidas en las manos y era "eso" lo que iba a calentarse. Así que acepté la botella que me ofrecía sonriendo, intentando disimular mi estado.

Mystika: Gracias Val.

Valarian: ¿Por qué no venís allí? Van a prepararse para tocar algo de música.

Nevra: Ahora iremos, estábamos hablando de algo importante.

Valarian: Claro, perdón por la interrupción.

Mystika: Ahora nos vemos.

Volví a sonreírle para contrarrestar el tono irritado que había usado el vampiro para dirigirse a él y volvió con los demás a la hoguera.

Nevra: {Bueno, ¿por dónde íbamos?}

Nevra se aproximó a mí agarrando mi cadera con sus manos y pegó mi cuerpo contra el suyo.

Mystika: Nev, mejor vayamos con ellos...

Nevra: ¿Qué? ¿Por qué?

Mystika: Ya lo sabes.

Nevra: ¡Oh vamos!... Mira, te daré mi sentencia: Valkyon es idiota y cualquiera hubiera aprovechado el momento.

Mystika: Ya te lo he dicho, no le gusto de ese modo.

Nevra: ¿Entonces por qué quieres irte?

Mystika: Porque no estaría siendo justa ni honesta.

Nevra: Pero yo ya sé lo que sientes por él y no me importa.

Mystika: ¿Y qué? ¿Qué esperas de mí Nev? ¿Una noche, varias? Ya sabes que no soy así.

Nevra: Lo quiero todo y quiero hacértelo olvidar.

Cogió mi cara con ambas manos para mirarme a los ojos mientras acariciaba mis mejillas y mis labios con sus pulgares. Yo puse mis manos sobre las suyas y suspiré.

Mystika: No funciona así... no conmigo. ¿Y si no logro olvidarlo? Te mentiría a ti y a mí misma.

Nevra: Entonces... ¿me cierras la puerta?

Mystika: No... yo...

Volví a suspirar y miré hacia el fuego con la mirada perdida.

Mystika: Hace días me propuse olvidarlo, pero no creo en eso de "un clavo quita otro clavo".

Nevra: Entiendo. Entonces déjame conquistarte, sin presiones.

Mystika: No necesitas mi permiso para ser tal cual eres...

Nevra rio suavemente y retiró sus manos de mi cara lentamente sin perder el contacto visual. Luego se levantó del suelo, se expulsó la arena de la ropa y me tendió la mano para ayudarme.

Al incorporarme me mareé ligeramente, pues llevaba ya algunas cuantas cervezas desde la cena, así que me agarré a su brazo para poder mantener mejor el equilibrio y nos dirigimos a dónde se encontraban los demás.

Mystika: Oye, ¿recordaste algo de la noche esa antes de que te dieran la poción del olvido?

Nevra: Pues vagamente. Me viene alguna imagen a la cabeza, pero no puedo estar seguro si son recuerdos o mi cerebro intentando llenar el hueco.

Mystika: ¿No hay forma de revertir los efectos?

Nevra: A decir verdad, ni pensé en ello, estaba más preocupado por recibir noticias vuestras.

Mystika: ¿Por qué nadie querría hacerte olvidar unas horas? ¿Algo que descubriste?

Nevra: Puede ser... Voy a hablar con Ezarel sobre esto ahora mismo.

Mystika: Vale, yo voy a ver cómo tocan mientras tanto.

Nevra besó mi mano y fue a buscar a Ezarel mientras yo me acercaba a la orquesta improvisada.


[NEVRA]

Divisé a Ezarel hablando con un chico y una chica de su guardia. Al acercarme, la chica me dirigió una sonrisa tímida, aunque algo coqueta.

(Ah sí, había bebido su sangre haría algo más de un mes)

Le sonreí de vuelta sin expresión alguna.

Nevra: ¿Interrumpo? Necesito a vuestro jefe para algo importante.

Chico: Oh claro, ya hablaremos.

Ezarel: Hasta luego chicos.

La chica río por lo bajo mirándome y ambos se alejaron de allí.

Ezarel: ¿Y bien?

Nevra: Quiero recordar lo que pasó el día que tomé la poción.

Ezarel: ¿Ahora?

Nevra: No, no, cuando puedas.

Ezarel: ¿No crees que es peligroso? Te borraron la memoria a propósito por algo que viste u oíste ese día.

Nevra: Lo sé, pero quiero saber qué es lo que provocó esto.

Ezarel: Como quieras... Ven mañana temprano a la sala de alquimia. Por cierto, llevas un tiempo algo más pálido de lo habitual. ¿Todo bien?

Nevra: ¿Eh? Sí, sí, todo bien.

Ezarel: Mhh... Deberías ir a ver a Leïn, por si acaso.

Nevra: Claro, bueno, voy a por algo de beber.

Me dirigí hacia las bebidas para rellenar mi copa de vino y llené también una jarra de cerveza.

Al otro lado de la hoguera vi a Mystika frente a la improvisada orquesta dando palmas al ritmo de la música.
El fuego se reflejaba en su pelo transformándolo en llamas ondeantes.

En ese momento Valkyon se acercó a ella y le puso un brazo sobre sus hombros. Ella parecía contestar a algunas preguntas que le hacía su jefe, aunque sin mostrarle un interés especial.

(Puede que finalmente tenga suerte y lo olvide... Desde luego yo haré todo lo que esté en mis manos para que eso ocurra)

De repente unas voces alejadas me sacaron de mis pensamientos y desviaron mi atención.

¿?: {... Tendrías que haberla visto hermano...}

Era Valarian hablando de Mystika, de nuevo...

Valarian: {... y ahí, en medio del lago, ella me pasó el jabón y comencé a lavarle el pelo...}

No conseguía recordar el nombre del chico que le acompañaba.

Valarian: {... por desgracia se puso rápido la toalla, el espectáculo era una delicia, en serio}

(Maldito felino... Menos mal que les interrumpieron, me llego a enterar que intentó algo más y... Bueno, calma, Mystika no tiene ningún interés en él, ya se cansará de intentarlo)

¿?: {Jajaja colega, estás realmente pillado, pensé que ninguna lo lograría}

Valarian: {¿Qué? ¿Pillado? C-claro que no, sólo me gusta, como cualquier otra...}

¿?: {¡Lo que tú digas! Jajaja}


Valkyon: ¿Entonces ningún problema con el dragón?

Mystika: No, por el momento es bastante tranquilo y cariñoso.

Valkyon: Parece que eres capaz de dominar a cualquier fiera.

Mystika: Jajaja sí, será que tengo un don.

Las llamas hacían centellear sus iris dorados. Se encontraba cerca de mi cara para hacerse oír por encima de la música y había venido a hablar de cosas un tanto banales. Yo intentaba mantenerme algo distante, como una amiga más, como lo único que era, pero él no lo ponía fácil y cuanto más le ignoraba o más distancia ponía, más parecía buscarme.

Mystika: Pero en cuanto crezca...

Valkyon: ¿Temes no poder controlarlo y que se convierta en un problema?

Mystika: Sí... ¿Crees que es posible encariñarse con un familiar el mismo día o es muy estúpido?

Valkyon: En ese caso tendrías a otro estúpido a tu lado.

Se giró hacia mí y me guiñó el ojo sonriendo.

(Cierto, su relación con Floppy fue amor a primera vista, tanto que no ha intentado capturar a otros familiares)

Choqué mi cadera contra su pierna sonriendo y volví mi atención de nuevo en la música. Entonces alguien se acercó por detrás y me colocó una cerveza delante.

Mystika: Uff la última que ya estoy bastante afectada.

En cuanto la cogí, Nevra se colocó a mi lado mirando también en dirección a la orquesta.

Nevra: ¿Disfrutando de la música?

Mystika: Sí, ¿no crees que suena diferente en este ambiente?

Nevra: No cabe duda... ¿Te apetece bailar?

Mystika: ¿Aquí? Pero nadie más baila.

Nevra: ¿Qué importa? Bueno, ¿qué me dices?

Nevra me tendió la mano y luego miró a Valkyon, que seguía con su brazo en mis hombros.

Nevra: Si tu jefe está de acuerdo, por supuesto.

Valkyon: ¿Eh? Claro, claro...

Lentamente retiró su brazo mirando a Nevra, paseando la punta de sus dedos por mi espalda hasta llegar a mi cadera, provocándome ligeras cosquillas y erizándome la piel.

(Esto debe ser el efecto del traje que llevo, no vuelvo a ponerme un conjunto que me regale Nevra)

Nevra: ¿Vamos?

Acepté su mano asintiendo y me llevó a la orilla de la playa, algo alejados del barullo, pero pudiendo oír la música. Justamente empezaron a tocar una pieza lenta.

(Muy oportuno...)

Nevra dejó nuestras bebidas a un lado y me estrechó contra él colocando mis brazos rodeando su cuello y los suyos en la zona baja de mi espalda. Aproveché para apoyar mi cabeza en su pecho, inhalando su embriagador perfume.

Mystika: {Qué bien hueles siempre}

Escuché a través de su pecho una suave risa retumbando en mi oído. Me dio un beso en la cabeza y me apretó más contra su cuerpo.

Me mecía al son de la música con bastante habilidad, a pesar de tener los pies enterrados en la arena, cuando de repente sentí su mano bajar lentamente traspasando el límite de mi espalda.

Mystika: Nev...

Nevra: ¿Mhh?

Mystika: Estoy bebida, pero no tanto.

Nevra: Estoy comprobando una cosa.

Mystika: ¿Comprobando si tengo el culo en el sitio correcto?

Nevra: Jajaja Me gusta esa excusa, la añadiré a mi repertorio. Pero no, observo la competencia.

Mystika: ¿Qué?

Nevra: A tu izquierda, varios metros atrás, está Valarian mirando sin disimulo y cara de pocos amigos.

Mystika: Jajaja no es competencia...

Nevra: Él no lo cree así. Y a tu derecha está tu jefe, más disimulado, pero con la misma cara.

Mystika: Ya te lo he dicho, no son celos. Seguramente prefiere que pidas mi mano en matrimonio antes de tocarme el culo.

Nevra: No sé, si tú lo dices...

Mystika: Ya te he contado mi acercamiento y no fue el único.

Nevra: Supongo que dos semanas dan para mucho...

Mystika: ¿Recuerdas tu sugerencia sobre el unicornio?

Nevra: Por supuesto, eso sí lo recuerdo bien.

Mystika: Pues...

Le expliqué lo de mi virus y que Valkyon tuvo que desnudarme y sumergirme en el agua para bajar mi temperatura. También que apareció el unicornio y me monté en él desnuda.

Nevra rio con ganas y presumió de ser un gran adivino. Finalmente agarré su mano y la coloqué más arriba.

Nevra: Te aseguro que yo no te habría dejado marchar sola con el unicornio.

Mystika: Me lo creo.

Una brisa fresca proveniente del mar envolvió mi cuerpo haciéndome tener escalofríos. Inmediatamente Nevra se quitó su bufanda para ponerla sobre mí.

Nevra: Vayamos a la hoguera.

Asentí y nos dirigimos al fuego sentándonos cerca de él. Me costaba concentrarme por culpa del alcohol, pero por suerte no me afectaba hasta el punto de hacer grandes estupideces.

Sin poder evitarlo busqué a Valkyon con la mirada.
(¿Así es como pretendes olvidarte de él, controlando sus pasos? Maldita sea Mystika, deberías detenerte, o beber hasta no poder ver o también...)

Divisé a Valkyon unos metros a nuestra izquierda con una preciosa morena de Absenta charlando. Bueno, él contestaba a la chica que le coqueteaba sutilmente.
(¿Y qué esperabas, ser la única a la que le gustará a parte de a Ykhar? Parece que el alcohol sube los ánimos de la gente)

Intentaba apartar la mirada y conversar con Nevra o simplemente fijar mi vista en el fuego, pero no podía evitar volver a mirarlo de reojo y vigilar a la chica que jugaba con mechones de su pelo azabache, o le tocaba los brazos riendo como una tonta.

Nevra: ¿Qué murmuras?

Mystika: ¿Eh? No he dicho nada.

Nevra: Sí, estabas mascullando algo entre dientes.

Mystika: No me di cuenta.

Nevra miró en la misma dirección que yo había mirado hacía unos segundos y volvió su vista en mí.

Nevra: Ya veo...

Me abrazó de forma reconfortante y no dijo nada más.

De nuevo miré de reojo y vi como Ezarel se acercaba a ellos para apartar un poco a su amigo.

El elfo estaba serio, le dijo algo y la expresión de Valkyon cambió, primero a sorpresa y luego molestia, incluso vi algo de enfado. Ezarel parecía reprocharle algo, pero estaban demasiado lejos para oír nada.

(Ahora que Nevra está calmado, Ezarel debe pensar que Valkyon ocupará su lugar con las chicas de su guardia...)

Al fin se separaron y la chica, que se había quedado a unos pasos de la conversación de los jefes, volvió a aproximarse a Valkyon para retomar lo que fuera que estaban hablando.

Definitivamente tenía que dejar de mirarle. Paseé la vista por todo el lugar y vi a varias chicas observarme con mala cara.

(¡Qué bien!, las fans de Nevra quieren matarme con la mirada, y eso que sólo estamos sentados juntos... ¿Quieren motivos reales? Muy bien...)

Mystika: Nev, ¿puedo jugar a tu juego de antes?

Nevra: ¿Mhh?

Quizás fuera el alcohol o las estúpidas esas con sus miradas de odio, o ver a Valkyon con la chica esa, pero no me iban a amargar la noche, iba a reírme un poco.

Me pegué más a Nevra y metí mi mano por debajo de su kimono. Noté sus músculos tensarse de inmediato y no pude reprimir una leve risa, tanto por su reacción como por las caras desencajadas por la rabia que nos rodeaban.

Nevra: ¿Qué pretendes?

Mystika: Ver cuántas enemigas tengo.

Nevra: Jaja eres una chica temeraria, ¿eh?

Mystika: Sí... no me dejes beber más.

Nevra rio en mi oído provocándome cosquillas con su aliento.

Mystika: ¿Crees que tendré que dormir con un ojo abierto?

Apartó su mirada de mí unos instantes echando un vistazo de forma disimulada a nuestro alrededor.

Nevra: Mhh... No vas a poder dormir sola.

Mystika: Déjame adivinar, ¿te vas a ofrecer para ser mi perro guardián?

Nevra: ¿Y poder dormir a tu pies? Muy tentador...

Me volví a separar de él riendo y me acabé mi jarra de cerveza antes de volver a mirar a mi jefe y su acompañante. Ella estaba más cerca y de puntillas para hacerse oír, demasiado cerca de su boca...

Y esto era demasiado para mí, aún no estaba preparada para ver algo así. Una profunda rabia empezó a invadir mis sentidos, el calor de la ira se extendía por cada extremidad como una ola de lava imparable, algo que jamás antes había sentido.

Todo mi cuerpo estaba tenso y mis manos apretadas. Una de ellas la cerré tan fuerte que me clavé las uñas en la palma a pesar de llevarlas cortas. La otra rodeaba la jarra de cerveza y podía sentir los dibujos en relieve de ésta marcar mi piel, cada vez de forma más profunda, mientras mis ojos miraban las llamas ondulantes.

*CRASH*

Mystika: ¡Mierda!

Mi mano comenzó a chorrear sangre, había partido la jarra en varios pedazos.

Nevra: ¡Mystika, tu mano! ¿Cómo...?

Mystika: No es nada...

Nevra: Son jarras de vidrio grueso... Vamos, que hay que tener mucha fuerza para romper algo así.

La sangre no dejaba de brotar, brillando a la luz de la hoguera.

Nevra cogió mi mano y se quedó mirando medio hipnotizado.

Mystika: Nev, ¿estás bien?

Nevra: {Sí, sí...}

Miraba la sangre como si no hubiera tomado nada desde hace mucho y a decir verdad se le veía más pálido y menos enérgico.

Mystika: Nev... ¿Hace cuánto que no bebes?

Nevra: ¿Eh? No sé...

Mystika: Bebe.

Nevra: ¿Qué? No, no, tranquila.

Mystika: Obedece, no seas terco.

Nevra me dirigió una mirada algo temerosa y me soltó la mano alejándose un poco de mí.

Nevra: No quiero hacerte daño. La otra vez...

Mystika: La otra vez estabas muy malherido. Nevra, por favor.

Acerqué mi mano a su cara y él cerró los ojos inspirando.

Mystika: {Se está derramando en la arena}

Agarró mi mano como si fuera a romperse y se la acercó a la boca. Luego puso sus labios sobre la herida y comenzó a succionar con delicadeza.

Mi vientre se contrajo de forma traicionera y desde luego la sensación no tenía nada que ver con la que viví en la cueva. Esta vez y a pesar de tener una herida abierta, la sensación era terriblemente placentera.

Succionó algo más fuerte al disminuir el flujo de sangre y entonces se me escapó un gemido que apenas pude disimular.

En ese instante Nevra se detuvo relamiéndose los labios y limpiándose los restos de sangre de la boca deslizando sus dedos por ellos, mientras me miraba a los ojos.

Nevra: No fueron imaginaciones, tu sangre es... diferente, deliciosa.

Parecía algo embriagado y no por el alcohol. Tomó el extremo de su bufanda que seguía sobre mis hombros y lo enrolló en mi mano.

Mystika: Gracias.

Nevra: A ti...

Varias personas nos observaban curiosos, pues obviamente el incidente no había pasado desapercibido.

Y así, masoquista como era, volví a mirar a Valkyon, que estaba también observando la escena, aunque no por mucho tiempo, pues la morena tiró de su chaleco para llamar su atención.

Mystika: ¿Me acompañas a ver si Eweleïn está disponible?

Nevra: Por supuesto, vamos.

Abandonamos la fiesta y esta vez no volví a mirar, ya había tenido suficiente por hoy.

Aunque era bastante tarde, la luz de la enfermería estaba encendida, así que piqué y entré en cuanto me dio permiso.

Eweleïn: Ah Mystika, ¿qué te trae por aquí a estas horas?

Le enseñé la mano retirando la bufanda de ésta.

Mystika: Hola Leïn, he tenido un pequeño contratiempo.

Eweleïn: Ya veo, ven, siéntate.

Mystika: ¿Y tú qué haces aquí a estas horas?

Eweleïn: Preparando los remedios contra la resaca que tendrá medio cuartel mañana por la mañana.

Mystika: Jaja ¿Te importa si me llevo uno ya?

Eweleïn: En absoluto, menos cola habrá mañana. Y ahora veamos eso.

Miró con detenimiento el corte, me echó un ungüento, puso varios puntos de papel y luego vendó mi mano dejándola algo inmovilizada para que se cerrara bien la herida.

Eweleïn: ¿Cómo ha sido?

Nevra: Ha partido una jarra de cerveza con la mano.

Leïn me miró algo atónita abriendo la boca.

Mystika: Seguramente estaba rajada o defectuosa.

Eweleïn: Eso lo explicaría, sí. Bueno, ven a verme en unas 32 horas para revisar esa herida. Y si te duele ven a que te dé algo.

Asentí y le di las gracias después de darme también el remedio contra la resaca. Seguidamente abandonamos la enfermería. Todo me daba vueltas y tenía bastante sueño debido al alcohol, así que Nevra me acompañó hasta mi habitación sosteniéndome en su brazo al caminar.

Mystika: Date la vuelta, voy a cambiarme.

Nevra: Vale, pero no iba a ver mucho más de lo que ya se ve.

Le tiré su bufanda a la cara, que atrapó al vuelo y se dio la vuelta riendo.

Nevra: Vale, vale, pero si necesitas ayuda...

Mystika: Gracias, pero creo que puedo arreglármelas sola.

Me quité el traje algo tambaleante y me puse un camisón rojo.

Mystika: Listo, ya puedes girarte.

El dragón y Alexandra salieron de debajo de la cama con cara de sueño.

Nevra: ¿Ya le has puesto nombre?

Mystika: No, no sé si es macho o hembra... Iré a ver a Purreru por la mañana.

Me senté en la cama suspirando y dejé el remedio en la mesita junto a un vaso de agua para tenerlo listo a la mañana siguiente. Entonces las imágenes de mis anteriores pesadillas cruzaron mi mente como si fuera un preludio de lo que iba a soñar toda la noche, arrancándome una mueca de disgusto.

Nevra: ¿Estás bien?

Mystika: Sí, sí, sólo recordaba una pesadilla recurrente.

Nevra: ¿Sobre?

Mystika: Mi primo... y sangre, mucha sangre.

Nevra: ¿Quieres que me quede contigo? Que conste que es una proposición totalmente casta.

Mystika: Jejeje no, no es necesario, vuelve a la fiesta.

Nevra: Qué va, no me apetece, volveré a mi habitación.

Mystika: Vale.

Nevra: ...Si quieres puedes venir a mi habitación, o sea, si vuelven tus pesadillas.

Mystika: ¿Volverás a pedirme un beso a cambio de disipar mis fantasmas mentales?

Nevra: Está vez no te lo pediré.

Mystika: ¿Por qué será que no me tranquiliza esa respuesta?

Nevra: Jajaja. Buenas noches preciosa.

Nevra besó mi frente y luego abandonó mi cuarto haciendo que el silencio inundara el habitáculo. El dragón y mi conejita ya dormían a los pies de la cama plácidamente.

Apagué la luz y me eché a dormir, pero por desgracia, a los pocos minutos la imagen de mi primo apareció en mi cabeza, acercándose a mí con los ojos casi blancos y brillantes. Yo estaba atada al gran árbol y me amenazaba con la daga. Entonces su cara comenzó a cambiar convirtiéndose en otra persona. Aún estaba borroso, por lo que no podía ver quien era, pero notaba como me puso la daga entre las piernas.

No te resistas, sé que esto te gusta...

(Esa voz...)

Mystika: ¡NO!

Me desperté con mi propio grito llorando y con el corazón acelerado al máximo. Toda mi piel estaba perlada por un sudor frío nada agradable.

Decidí levantarme de la cama, aún agitada, y salí en dirección al baño para remojar mi nuca y lavarme la cara.

(¿Por qué tengo que soñar estas cosas? ¿Y por qué estos últimos días no había soñado nada parecido y ahora reaparecen?)

Volví hacia mi habitación, pero cuando iba a abrir la puerta me detuve.

(Quizás...)

Seguí hacia delante avanzando por el pasillo de las guardias y me detuve ante su puerta. Sabía que no cerraba con llave, así que sin pensarlo demasiado, entré.

Mystika: {¿Estás despierto?}

Estaba muy oscuro, pero podía recordar la habitación con facilidad y caminé hacia la cama sin problemas.

Al llegar pude escuchar su respiración pausada y profunda y sonreí para mis adentros. Ahora mismo envidiaba su tranquilidad.

Levanté la sábana y me deslicé dentro y como no quería molestarlo ni despertarlo me quedé al borde de la cama de espaldas a él. Pero no me dio ni tiempo a cerrar los ojos cuando sentí su cuerpo girar hacia mí. Me rodeó con el brazo y me atrajo hacia él para abrazarme con fuerza, suspirando en mi nuca. Se me erizó la piel y ganas no me faltaron de girarme hacia él, pero tenía que actuar con sensatez y controlar el alcohol que corría por mi sangre antes de que él me controlara a mí.

Tan sólo agarré la mano que estaba sobre mi brazo y cerré los ojos.

...

Unos movimientos a mi lado me fueron despertando poco a poco, cuando recordé dónde me encontraba.

Mystika: Mhhh... ¿Qué hora es?

Nevra: Aún es temprano, tengo que ir a ver a Ezarel.

Mystika: ¿Por qué?

Nevra: Quiero recordar lo que ocurrió esa tarde.

Mystika: Ah sí...

Al observarle mejor a la luz del día seguí viéndole pálido y parecía algo alicaído.

Mystika: Nev... En serio, ¿hace cuánto no te alimentas de verdad?

Nevra: Eh bueno, hace días.

Mystika: ¿Cuántos días?

Nevra: Días, ¿qué importa?

Me giré poniéndome bocarriba, él se encontraba girado hacia mí medio incorporado en los cojines.

Mystika: Sí que importa, no se te ve bien. ¿Por qué te has dejado de alimentar?

Nevra: Mystika... ¿Crees que esas chicas vienen, me dan su sangre y ya está?

Mystika: Obviamente no, pero pasa lo que ambos queréis que pase, ¿no?

Nevra: ¿Y recuerdas lo que sentiste anoche cuando bebí?

Me ruboricé de inmediato pensando en la reacción instintiva que tuve.

Nevra: Pues no quiero sentir eso con nadie ni que nadie que no seas tú lo sienta. No quiero recordarte a tu ex...

Mystika: Nev... sólo era una primera impresión, luego te conocí mejor y dejé de pensarlo.

Nevra: Aun así...

Mystika: Pero TIENES que alimentarte, no estás bien.

Nevra: Ya encontraré la forma de no necesitar sangre.

Mystika: Sigues siendo un vampiro, ¿qué harás mientras tanto?

Nevra: La comida normal me va manteniendo.

Mystika: No digas tonterías. Toma, sírvete.

Acerqué mi antebrazo a su cara con intención de obligarle a alimentarse a la fuerza si hacía falta.

Nevra: ... ¿Estás segura?

Mystika: Recuerda que soy muy cabezota y tengo mucha fuerza de voluntad. Beberás y luego cada uno se irá por su lado.

Nevra: El brazo no tiene las mejores arterias...

Mystika: Ni creas que vas a hacerlo en mi cuello o en el interior de mi muslo. No seas tan listo.

Nevra: Jajaja ¿Y tú cómo sabes dónde prefiero morder?

Mystika: Sangre oxigenada, arterias de fácil acceso y gran cauce, es pura lógica.

Agarró mi brazo sonriendo y apuntó sus colmillos hacia mi muñeca mirándome, esperando a que me arrepintiera y le frenara. Pero obviamente eso no pasó.

Entonces enterró sus colmillos en la fina piel que cubría mi arteria radial.

Mystika: Mpff.

Mi vientre se contrajo de nuevo y mi corazón comenzó a acelerarse sin control...

CONTINUARÁ