CAPÍTULO 31

EL CANTO DEL RUISEÑOR

Con mi mano en el hombro de Nevra pude notar todos los músculos de éste tensarse al máximo.

Mystika: Ya podrían ser así todos los visitantes...

Karenn a duras penas podía contener la risa y varios se giraron hacia mí cuando guiñaba un ojo con complicidad a la vampiresa.

Mystika: ¿Creéis que necesitará una "dama de compañía" como necesitó Huang Hua?

Miraba con falsa admiración a Demian, aunque a decir verdad no era necesario fingir mucho, estaba de buen ver. Su larga cabellera azabache caía sobre sus hombros y sus iris violáceos se veían casi blancos a la luz del sol. Parecía algo más alto que su hermano y sus facciones eran más duras, más varoniles.

Nevra temblaba bajo mi mano, seguramente por la rabia. Sin duda mi plan había dado resultado.

Mystika: Sí, creo que me presentaré voluntaria para enseñarle cada rincón la ciudad...

Los gritos de la gente impedían que mis comentarios fueran escuchados por los demás, a excepción de Nevra y su hermana, por suerte.

La última frase le hizo soltar un gruñido al vampiro, que se giró en dirección opuesta y se marchó apartando a la gente a su paso sin demasiada delicadeza.

(Vaya si le guarda rencor después de tanto tiempo...)

Miré con cierta culpabilidad a Karenn y corrí tras su hermano para alcanzarlo.

Entre el gentío y su velocidad me costaba seguirle los pasos. En seguida llegó al Cuartel y se dirigió a su habitación con los puños apretados y aunque le llamaba y me escuchaba perfectamente, me ignoraba.

Corrí haciendo un sprint final, me tiré sobre él saltándole a la espalda y le sujeté bien fuerte para que no escapara.

Mystika: Te atrapé.

Nevra: Suéltame.

Mystika: Mhh... nop.

Nevra: Por favor Mystika, no estoy de humor.

Mystika: Déjame adivinar... ¿Es por tu HERMANO?

Nevra frenó en seco mientras yo seguía aferrada a su cuerpo, sujeta de brazos y piernas.

Nevra: ¿Qué has dicho?

Mystika: Ya me has oído.

Me bajé de su espalda y se giró hacia mí con cara de culpabilidad mientras se rascaba la nuca incómodo, incapaz de mirarme fijamente.

Mystika: ¿Cuánto más pensabas continuar con la mentira? ¿Hasta que él mismo dijera quien era? ¿A que lo escuchara por ahí de cualquiera?

Nevra se agitaba nervioso deslizando sus dedos por su pelo e intentando encontrar las palabras adecuadas ante mi mirada inquisidora.

Nevra: Mystika... lo siento. De verdad.

Mystika: Y yo siento que me mientas.

Nevra: Quería... Pensé que... Esperaba que fueras a reconstruir el templo y no tuvieras que conocerle.

Mystika: ¿Por qué?

Nevra: ... Él siempre me ha quitado lo que más aprecio.

Mystika: Sé la historia, Karenn me la contó.

Me miró asombrado un segundo y en seguida sonrió triste, asintiendo. Entonces le tomé de las manos, lo que provocó que me mirara finalmente a los ojos.

Nevra: Lo siento, no soportaría verte cerca de él.

Cambió el agarre de sus manos para ahora sujetarme él y las llevó a su pecho. Su corazón latía pesadamente acelerado.

(Vale, las historias de vampiros de mi mundo no tienen nada que ver con la realidad, al menos en este mundo)

Mystika: Parece mentira que no me conozcas, no me interesa ese tipo de hombres.

Nevra: Más bien me preocupa él.

Mystika: No estamos juntos, no le interesaré.

Nevra: En eso te equivocas, basta que sepa que eres alguien especial para mí.

Mientras hablábamos me iba haciendo retroceder con suavidad hasta topar con la pared del pasillo.

Nevra: Lo peor de todo será mantenerme a distancia estos días.

Mystika: ¿A distancia de quién?

Nevra: De ti... Si te huele demasiado en mi ropa o en mi piel...

Mystika: ¿...Qué?

La piedra fría de la pared me provocó un escalofrío, eso y la proximidad del vampiro que se había acercado a mi rostro hasta poner frente con frente.

Nevra: Iría a por ti y no pararía hasta conseguirte.

Mystika: Ya sabes que no soy nada fácil.

Nevra: Pero él siempre consigue lo que quiere y de ser así, no lo soportaría y esto acarrearía problemas.

Mystika: ¿Qué tipo de problemas?

Nevra: Sobre todo políticos, porque esta vez no lo dejaría pasar.

Mystika: No habrá necesidad de meterse en problemas.

Nevra suspiró nada convencido, todo su cuerpo seguía tenso.

Tenía intención de besar su mejilla para tranquilizarle, pero él se inclinó y giró ligeramente en ese instante. Nuestros labios quedaron en las comisuras de nuestras bocas y Nevra volvió a suspirar, sintiendo su cálido aliento en mi piel mientras ponía sus manos en mi cintura. Sentí erizarse cada vello de mi cuerpo.

(Demasiado cerca... otra vez. Mi cabeza me pide seguir y dejarme llevar, olvidarme de Valkyon así, pero yo sé que esto no funciona, que ningún clavo sale si está clavado tan hondo como el mío. Mierda, ¿no se supone que es precisamente la cabeza la que debe apartarte de este tipo de impulsos estúpidos?)

¿?: Ejem...Vaya hermanito, ¿por esto no me has recibido en la ciudad?

Nevra se volvió a tensar y su rostro se crispó. Entonces se giró hacia Demian cubriéndome con su cuerpo para impedir que me viera.

Nevra: Tenía hambre.

Demian: Debe ser voraz para haberte ido antes de tiempo. ¿No me vas a presentar a tu amiga?

Esto último lo preguntó con cierta sorna, disfrutando del malestar de su hermano.

Nevra: Sólo es comida, ¿qué quieres?

Demian: ja ja ¿Desde cuando ocultas la comida?

Nevra: Es una medio humana sin importancia.

Por suerte sabía que lo decía para desviar su atención sobre mí, sino ya le habría pateado la entrepierna sin contemplaciones.

Demian: Ya veo... Bueno, ¿no vas a saludar a tu hermano cómo es debido?

Nevra le tendió la mano y el otro la aceptó con una sonrisa irónica dibujada en sus labios. Entonces tiró de él y le abrazó. Eso me expuso completamente y Demian aprovechó para mirarme con detenimiento mientras entrecerraba los ojos y sonreía.

Evité su mirada para no hacer más tensa la situación. El abrazo cesó y Nevra retrocedió dos pasos hacia mí.

Nevra: {¿Por qué no vas a tu habitación y seguimos hablando luego?}

Reprimí una respuesta irónica y asentí antes de girarme hacia mi habitación.

Miiko: ¡Mystika! Es genial que estés aquí, ¿os han presentado ya?

(Mierda, qué oportuna)

Miré de reojo a Nevra, permanecía con el ojo cerrado, seguramente maldiciendo para sus adentros.

Mystika: Eh... no.

Miiko: Bueno ven.

Me agarró del brazo y me arrastró hasta Demian. Éste me sonrió ladeando ligeramente su cabeza, acentuando ese aire soberbio que tenía.

Me tendió la mano e hice lo propio, pero en vez de estrecharla la agarró y se la llevó a la boca para besarla.

Demian: Es todo un placer, señorita.

Mystika: ... El placer es mío.

Miiko: Ella se encargará de supervisar la obra de teatro y además cantará algo de su mundo.

Demian: Fantástico.

Sus iris violetas no se apartaron ni un segundo de los míos, mientras seguía sosteniendo mi mano.

Mystika: ¿Me la devuelves?

Desvié mi mirada a mi mano y él la siguió impasible.

Demian: Por supuesto.

Finalmente soltó mi mano con una sonrisa encantadora.

Entrelacé mis manos nerviosa, jugando con ellas, deseando escapar de ahí y dejar de sentir la crispación de Nevra detrás de mí.

Mystika: Miiko, ¿puedo irme ya? Tengo cosas que preparar para las audiciones.

Miiko: Oh claro, yo acompañaré a Demian a su habitación.

Hice un gesto con la cabeza a modo de despedida y me dirigí a mi habitación. Cuando pasé al lado de Nevra le dediqué una sonrisa disimulada y él rozó con su mano la mía.

En un par de horas comenzarían las audiciones y como casi nadie conocía la obra, Valkyon y yo tendríamos que hacer unas pequeñas escenas como ejemplo, para que entendieran a los personajes.

Hice tiempo hasta que llegó la hora y entonces me reuní con mi jefe en la cantina para elegir dichas escenas a enseñar antes de que vinieran los postulantes a hacer su prueba.

Mystika: Hey, ya estás aquí.

Valkyon: Sí, vine hace unos cinco minutos.

Mystika: ¡Eso son ganas!

Valkyon: Ya sabes cuánto me gusta esta obra.

Me guiñó un ojo y me invitó a sentarme a su lado con un gesto de la mano y acto seguido abrió el libro. Yo me acerqué para ver mejor las escenas de los personajes secundarios elegidas.

Mystika: ¿Para los principales has pensado en alguna escena en concreto? Yo no he tenido mucho tiempo con esto de la canción.. EJEM.

Lo miré de reojo con falso reproche por haber sido él quien me metió en lo de la actuación.

Valkyon: Jajaja sí, he estado pensando en algunas.

Me enumeró las escenas de los personajes secundarios sin yo objetar nada.

Mystika: ¿Y la de los protagonistas?

Valkyon: Dudo entre varias.

Mystika: A ver, dime cuáles.

Valkyon: He pensado en tres que reflejan bien el amor que sienten.

Ojeé los textos que había señalado. La primera escena era cuando se conocían.

(Hay beso así que... no. ¿Cómo podría soportar besarle sabiendo que sólo se trataría de un beso escénico? Si es que me lo llegaba a dar, claro...)

En otra hablaban del peligro de estar juntos y Romeo tenía que escapar para que no le matasen.

(También hay beso, pero casi al final de la escena)

La última escena elegida era la de la muerte de ambos, la que me recitó hace tiempo en el vestuario...

(Descartada por completo. Elegiré la segunda opción)

Mystika: Podemos hacer la escena V del acto tercero, hasta aquí, para que no se haga muy pesada tampoco, los diálogos son largos.

Le señalé hasta donde quería terminar, eliminando así el beso de despedida.

Valkyon: Eh sí, así estará bien...

Un joven apareció en ese momento portando varios papeles que entregó a Valkyon. Él se lo agradeció y el chico se fue tan rápido como había llegado.

Valkyon: Son un par de copias de la obra, varios han trabajado en ello y están haciendo más.

Mystika: Bien pensado, sino sería realmente difícil.

Los ciudadanos y guardianes comenzaron a entrar y sentarse en las sillas que teníamos en frente. Para mi sorpresa apareció por la puerta la morena de Absenta que coqueteaba con Valkyon en la fiesta. En cuanto lo vio le saludó con la mano y le guiñó un ojo y yo no pude evitar removerme incómoda en mi sitio cuando él le respondía con una sonrisa.

Mystika: Bueno, ya estamos todos. Hace un par de días os dimos un adelanto de cómo eran los personajes, así que decidnos a qué personaje o personajes aspiráis y anotadlo para comenzar.

Valkyon: Pasad estás hojas para escribir vuestro nombre al lado del papel que queréis.

Hicimos circular las hojas hasta que volvieron a nosotros una vez rellenadas.

Fuimos haciendo salir a los candidatos y les hicimos la prueba, ayudándoles en los aspectos que necesitaban y anotando luego nuestra impresión por separado.

Valkyon y yo hicimos algunas interpretaciones de los personajes más importantes hasta que ya sólo quedaba por hacer la prueba de los protagonistas.

Valkyon: Bien, antes de las pruebas de los principales, Mystika y yo interpretaremos una de las escenas.

Se levantó y me tendió la mano para que le acompañara al centro de la cantina, donde había un hueco para las pruebas. Una vez posicionados comencé a leer mi parte con los nervios a flor de piel.

MYSTIKA
¿Tan rápido te marchas? Todavía falta mucho para que amanezca. Es el canto del ruiseñor, no el de la alondra el que se escucha. Todas las noches se posa a cantar en aquel granado. Es el ruiseñor, amado mío.

VALKYON
Es la alondra que advierte que ya va a amanecer; no es el ruiseñor. Observa, amada mía, cómo se van tiñendo las nubes de levante con los colores del alba. Ya se extinguen las teas de la noche. Ya se adelanta el día con veloz paso sobre las mojadas cumbres de los montes. Tengo que marcharme, de otra manera aquí me aguarda la muerte.

MYSTIKA
No es ésa la luz del alba. Te lo puedo aseverar. Es un meteoro que de su lumbre ha despojado el Sol para guiarte por el camino a Mantua. No te vayas. ¿Por qué partes tan rápido?

VALKYON
¡Que me capturen, que me maten! Si lo ordenas tú, poco me importa. Diré que aquella luz gris que allí veo no es la de la mañana, sino el pálido destello de la Luna. Diré que no es el canto de la alondra el que retumba. Más quiero quedarme que abandonarte. Ven, muerte, pues Julieta lo quiere. Amor mío, sigamos conversando, que todavía no rompe el día.

MYSTIKA
Es mejor que te vayas porque es la alondra la que canta con voz ronca y desentonada. ¡Y muchos aseguran que sus sones son melodiosos, cuando a nosotros vienen a apartarnos! También aseguran que cambia de ojos como el sapo. ¡Ojalá cambiara de voz! Maldita sea porque me aleja de tus encantos. Vete, que cada vez se clarea más la luz.

VALKYON
¿Has dicho la luz? No, sino las tinieblas de nuestro destino.

Cuando acabamos la demostración los aplausos nos despertaron de ese momento en el que nos sujetábamos por las manos, ya que los protagonistas debían despedirse por un tiempo, pero obviamente no querían.

Valkyon se metía muy bien en el papel, tanto que enseguida aparté mi mirada y mis manos para recobrar la compostura y no acabar derretida ahí mismo.

Mystika: Eh bien, gracias. Ahora deberán realizar la escena: Lucius y Shantia.

Miré hacia los candidatos y vi como la morena se levantaba con una sonrisa mirando a Valkyon.

(Cómo no... Ella quiere ser Julieta y si puede ensayar alguna escena con Valkyon, mejor que mejor...)

Valkyon: Adelante chicos.

Por desgracia para mí Shantia lo hacía bastante bien y fue mejor que las otras candidatas, así que, aunque a desgana, fui imparcial y la anoté como mi favorita para el papel.

Al acabar se fueron dispersando y otros comenzaron a entrar para recibir su comida.

Valkyon: Vaya, ya es la hora de la cena.

Mystika: Sí, hemos tardado más de lo que esperaba.

Valkyon: Ha sido divertido.

Mystika: Ciertamente.

Valkyon: ¿Ocurre algo?

Mystika: No, no, sólo estoy algo cansada.

Valkyon: ¿Quieres que acabemos mañana?

Mystika: No, si lo demoramos luego iremos muy apurados, mañana ya tienen que empezar a tomar medidas para los trajes.

Valkyon: Vale, espérame aquí, voy a por la cena.

Asentí y le vi alejarse. No le había mentido, pero tampoco le había dicho toda la verdad. Estaba cansada sí, pero también ansiosa y preocupada por ver a Shantia tan dispuesta a conquistarle. Y además se le veía buena chica, no como la elfa que intentó ligárselo.

(¿Y si le pide en serio ensayar alguna escena con beso incluido? ¿Cómo voy a soportarlo?)

Puse mi cabeza entre las manos y masajeé mis sienes intentando calmar la ansiedad. Sólo de pensar en ellos dos me daban náuseas.

Valkyon llegó poniendo el plato ante mí y me miró como si yo fuera un cachorrito desvalido.

Valkyon: ¿Seguro que quieres hacerlo?

Mystika: Sí, de verdad.

(Quiero acabar con esto de una vez y que pase la maldita función, quizás si que habría sido buena idea irme a reconstruir el templo unos días...)

Aunque varios de nuestros amigos entraron a la cantina nos mantuvimos apartados para acabar la elección de los actores.

Valkyon: Bien y por último como Julieta...

Mystika: Tu amiga lo ha hecho muy bien.

Valkyon frunció el ceño unos segundos ante mi tono seco y tajante, luego asintió y tomó nota.

Mystika: Bien, pues ya está. Buenas noches.

En cuanto me levanté Valkyon aferró mi brazo provocando que me sentara de nuevo a su lado.

Valkyon: ¿Por qué no me cuentas qué te ocurre? Te conozco y sé que no estás bien...

(Si pudiera decirte lo que me ocurre realmente...)

Mystika: Ya te lo he dicho, estoy agotada y también algo estresada por que salga todo bien y esté a tiempo.

Me miró nada convencido, pero en vez de soltarme me atrajo más hacia él hasta abrazarme. Yo reprimí un suspiro de satisfacción al estar entre sus brazos.

(Esos que jamás serán míos ni me abrazarán instantes antes de besarme...)

Valkyon: Bueno, sabes que estoy para lo que necesites.

(No, para lo que realmente necesito, NO...)

Asentí y me separé un poco de él para darle un fugaz beso en la mejilla y finalmente irme de allí.

Esa noche me costó dormir y tuve varias pesadillas, así que descansé fatal y me desperté peor.

Desayuné a duras penas y decidí ir a ver a Eweleïn para que me ayudara.

Eweleïn: Hola Mystika, ¿vienes por lo de tu herida?

Mystika: Sí, aunque también necesito ayuda con otra cosa.

Eweleïn: Ven, siéntate y cuéntame.

Mystika: Llevo varios días con pesadillas recurrentes que no me dejan dormir ni descansar.

Eweleïn: Mhh no puedo hacer que las pesadillas desaparezcan, pero sí darte unas vitaminas que te ayudarán a descansar y algo vigorizante para ahora, no tienes buen aspecto.

Rebuscó en varios lugares y finalmente me tendió dos botes, uno con pastillas y otro con un líquido.

Eweleïn: Tómate una pastilla antes de dormir y esto otro ahora.

Acto seguido descubrió mi herida y la examinó después de limpiarla para luego volver a ponerle el ungüento y vendarla.

Mystika: Bien, muchas gracias Leïn.

Eweleïn: ¿Ocurre algo?

Mystika: Lo que ya te he explicado.

Eweleïn: Hay algo más...

Desvié la mirada sin querer y ella se levantó para ponerse frente a mi sujetándome por los hombros.

Mystika: Nada en lo que me puedas ayudar Leïn...

Eweleïn: Ya veo, tú sólo no te rindas, todo se soluciona.

Preferí no preguntarle a qué se refería, pues no me apetecía hablar de mis sentimientos con nadie.

Me tomé el vigorizante y me fui a la sala de ensayo a esperar a Alajea que no tardó en aparecer.

Alajea: ¡Buenos días! ¿Preparada?

Mystika: Lista.

Estuvimos ensayando la canción y ya estaba casi perfecta. Justo al terminar el último ensayo de la mañana oímos unos aplausos entrando en la sala.

Demian: Precioso chicas.

Ambas abrimos los ojos como platos al escucharle. Alajea se puso nerviosa y le centelleaban los ojos, yo me giré hacia él algo tensa y forcé una sonrisa.

Mystika: Gracias Demian.

Entonces Alajea me dio un codazo en el costado mientras me miraba de forma reprobatoria. Yo fruncí el ceño sin entender esa especie de reprimenda. Demian sólo rio divertido por la escena, aunque yo seguía sin entenderlo.

Mystika: ¿Necesitas algo?

Demian: Vaya, eres muy directa.

Mystika: Sobre todo no me gusta perder el tiempo.

Alajea se encogía sobre sí misma como intentando desaparecer mientras el hermano de Nevra me escrutaba con la mirada.

Demian: Sólo venía a escuchar la canción, supongo que os han informado sobre mi curiosidad por el mundo humano.

Mystika: Sí, por eso mismo hacemos una obra de teatro y una canción.

Demian: Genial, aunque... me sabe a poco.

Mystika: ¿Disculpa?

Demian rio dulcemente mientras daba una vuelta por la pequeña sala observando los instrumentos.

Demian: Me complacería mucho poder escuchar otra canción, una antes y otra después de la obra de teatro.

Mystika: No es tan fácil, aquí no hay partituras de esas canciones, debemos sacar la melodía sobre la marcha.

Demian: Igual que lo habéis conseguido con esta, podréis hacerlo con otra.

Mystika: ¡Pero apenas quedan unos di...!

Alajea: No se preocupe excelencia, lo conseguiremos.

(¿Excelencia? ¿En serio? Dioses como odio estos formalismos...)

Demian: ¿Qué dices Mystika, cantarás otra canción para mí?

Mystika: Cantaré para el público, sí.

En vez de enfadarse por mis contestaciones e insolencias parecía divertirse sobremanera.

Demian: Ya entiendo por qué te protegía así...

(Vale, no coló lo de "medio humana sin importancia"...)

Le miré impasible mientras pensaba en otra maldita canción para cantar. Me dieron ganas de asesinar a Valkyon por esto y pensando en él me vino la canción a la mente. Lo vi tan claro que hasta juraría que apareció una bombilla iluminada sobre mi cabeza.

Demian: Ya la tienes, ¿eh?

Mystika: Sí... Tenemos que sacar la melodía, así que...

Demian: Claro, no os entretengo más.

Se despidió con una sonrisa y una leve inclinación de cabeza y se fue por donde había venido.

Suspiré aliviada y me dejé caer en una silla mirando a Alajea.

Alajea: ¿Estás loca?

Mystika: ¿Por qué?

Alajea: Le has hablado como si fuera alguien... normal.

Mystika: ¿Acaso es anormal? No me importan los títulos y odio la pedantería.

Alajea abrió la boca sin conseguir articular palabra alguna y luego negó con la cabeza.

Mystika: Bueno, qué, ¿sacamos la nueva canción?

Alajea: Adelante, cántamela.

Como la otra vez, le canté la canción y poco a poco fuimos formando la partitura.

Cuanto más la cantaba más me convencía de que no sólo la cantaría para el público en general. Iba a cantársela a él, iba a ser mi declaración, el último cartucho antes de saber si rendirme con él o no.

Valkyon no era tonto, sabría mi intención en cuanto le mirara a los ojos y le dedicara esos versos y si venía luego a decirme lo que temía que me diría, le contestaría que simplemente busqué su mirada para ponerme menos nerviosa ante el público. Así al menos no sería tan humillante el rechazo...

Nevra: ¡Mystika!

Mystika: Oh Nevra, perdona.

Nevra: ¿Otra vez en las nubes?

Mystika: Siempre que puedo.

Nevra: Jeje He venido a buscarte para comer.

Mystika: ¿Ya es la hora?

Nevra se acercó a mi oído para que Alajea no escuchara, aunque estaba a algunos metros guardando instrumentos y partituras.

Nevra: {No, pero es que es pensar en ti y darme hambre...}

Mystika: Nev...

Nevra: Ja ja es verdad, pero sí, es la hora ya.

Mystika: Vale. ¿Allie te vienes?

Alajea: No, he quedado con Karenn.

Mystika: Vale, nos vemos luego.

Nevra y yo fuimos a comer y nos sentamos junto a los otros dos jefes, como de costumbre.

Cuando acabamos de comer nos quedamos un rato descansando y charlando, pues luego teníamos que empezar con los ensayos de la obra.

Mystika: Oye Ez, ¿puedo pedirte un favor para mis actuaciones?

Ezarel: ¿Actuaciones?

Mystika: Ah sí... hace un rato vino Demian, cuando estábamos ensayando y me pidió que cantara otra canción.

Instintivamente miré a Nevra de reojo, que tenía el ceño fruncido y una mueca de desagrado.

Ezarel: Parece que le has caído en gracia al gobernador.

Mystika: No será por lo agradable que he sido con él.

Ezarel: Así que has sido tú misma.

Mystika: Tsss.

Ezarel: Bueno, ¿qué me das a cambio de ayudarte?

Mystika: ¿La satisfacción de ayudar a una amiga y complacer a nuestro invitado?

Él hizo ver que lo meditaba para luego mirarme algo molesto.

Ezarel: Tendré que hacerlo, sino irás a llorarle a Miiko y me obligará de todos modos.

Mystika: Bien, ¿hablamos sobre ello esta noche?

Ezarel: ¿Tan tarde?

Mystika: Ahora toca ensayo de la obra y luego las canciones...

El elfo se encogió de hombros dando por terminada la conversación, no tenía más remedio que aceptar y callar.

Valkyon: Bueno, ¿vamos Mystika?

Mystika: ¡Sip!

Ambos nos levantamos a la vez dispuestos a ir a la sala donde se llevaban a cabo los ensayos.

Nevra: Ey, ¿puedo ir con vosotros? Tengo la tarde libre.

Por mí estaba de acuerdo, pero miré a Valkyon esperando su respuesta. Él simplemente asintió sin añadir nada y así nos dirigimos los tres a la sala.

Al llegar ya había varios actores esperando y en los siguientes cinco minutos acabaron de llegar los que faltaban.

Fuimos repasando escena por escena, corrigiendo y enseñando lo que más costaba. Sin duda eso eran las escenas de los amantes y Shantia no perdía la oportunidad de llamar a Valkyon para preguntarle sus dudas.

Nevra: {Es la chica de la fiesta, ¿no?}

Le respondí con un gruñido cargado de sentido, provocándole una carcajada disimulada.

Mystika: Parece que lo haga a propósito y esto va a retrasarlo todo.

Nevra: Aunque sé que no es eso lo que más te molesta, tienes razón.

Valkyon volvió a su asiento un poco exasperado por tanta interrupción, a nuestro parecer sin sentido, mientras Shantia y Lucius retomaban la escena romántica. Por desgracia les costaba conectar y demostrar el amor que sentían los protagonistas.

Valkyon suspiró y Nevra chasqueó la lengua interrumpiendo el ensayo.

Nevra: Con permiso.

Nos miró y luego se dirigió a la pareja.

Nevra: A ver chicos, sé que aquí nadie es actor de profesión, pero vamos, los sentimientos no os son ajenos. Pensad en alguien que os guste u os haya gustado hasta querer cometer una locura.

Lucius se llevó la mano a la barbilla reflexionando y Shantia echó una miradita a Valkyon.

Mis manos se crisparon sobre los papeles encima de mi regazo y los destensé de inmediato intentando recomponerme mientras volvía a estirar los documentos para que retomaran su forma original. Nevra se levantó del asiento que ocupaba a mi lado y miró a Valkyon.

Nevra: ¿Puedo?

Nevra parecía dispuesto a enseñar su visión de la escena. Shantia parecía algo decepcionada al principio, pero finalmente sonrió.

(¿En qué piensa esta? "¿A falta de pan buenas son tortas?". ¿O acaso que así podía poner celoso a Valkyon?)

Valkyon le hizo un gesto dándole permiso para mostrar su punto de vista, al parecer cualquier cosa le valía siempre y cuando nos hiciera avanzar.

Entonces Nevra me tendió la mano e invitó a ocupar el lugar de los actores ante el asombro de los presentes. Dudé unos segundos, pero finalmente le acompañé.

Nevra: Imaginad ese momento en que le veis por primera vez y en ese instante vuestro corazón da un latido más fuerte de lo habitual. Ese momento en el que sabéis que estáis atrapados sin remedio.

Sostuvo mi mano todo el rato y no dejó de mirarme a los ojos, a pesar de que la explicación debía ser para los actores. Y texto en mano comenzó a recitar.

NEVRA
Si con mi mano he profanado tan celestial altar, perdóneme. Mi boca borrará la mancha, cual peregrino ruboroso, con un beso.

MYSTIKA
El peregrino ha equivocado el sendero pese a que parece devoto. El palmero únicamente ha de besar manos de santo.

NEVRA
¿Y no tiene labios el santo lo mismo que el romero?

MYSTIKA
Los labios del peregrino son para orar.

NEVRA
¡Oh, es una santa! Cambien pues de oficio mis manos y mis labios. Ore el labio y otórgueme lo que le pido.

MYSTIKA
El santo escucha con tranquilidad los ruegos.

NEVRA
Entonces, escúcheme tranquila mientras mis labios oran, y los suyos se purifican.

Mientras recitaba la frase, deslizó su mano por mi nuca y besó mi mejilla, lo que me hizo tranquilizar un poco, pues en la obra la besaba en la boca.

MYSTIKA
En mis labios queda la huella de su pecado.

NEVRA
¿Del pecado de mis labios? Ellos se retractarán con otro beso.

Él volvió a acercarse para besarme, pero esta vez no tomó la misma dirección.

(¿Pero qué va a...?)

Terminó de acortar la poca distancia que nos separaba e inclinándose levemente puso sus labios sobre los míos.

CONTINUARÁ