CAPÍTULO 33
LO QUE EL CORAZÓN GRITA
Mystika: No vais a tocarle. Por encima de mi cadáver.
Demian: Miiko... Quizás haya alguna solución.
Cuando Miiko iba a replicar cada vez más molesta, aparecieron Ezarel y Nevra y se colocaron a mi lado cubriendo también al dragón. Ella les echó una de esas miradas que si pudieran matar, estarían muertos y enterrados.
Miiko: ¿...Vosotros lo sabíais?
Ambos se movieron incómodos y asintieron.
Miiko: ¿Pero qué es esto? ¿Una broma?
Mystika: Les pedí que guardaran el secreto. Su único fallo es ser leales.
Miiko: Vaya, han cambiado sus lealtades al parecer...
Mystika: ¿Cambiado? No soy el enemigo, formo parte de esta guardia como cualquier otro.
Miiko rechinó los dientes y miró furiosa hacia los tres. Realmente me sabía mal haberlos puesto en este apuro, aunque jamás pensé que repercutiría de este modo.
Demian se acercó de nuevo a Miiko y la apartó de ahí para conversar con ella tranquilamente. En cuanto comenzó a hablarle, ella se relajó un poco, la voz ronca y suave del vampiro parecía tener ese efecto calmante.
Mystika: Lo siento chicos, os he metido yo en este lío...
Nevra: Nos hemos metido solos.
Ezarel: Bah, el bicho parece portarse bien y se nota que le quieres...
Les sonreí agradecida mientras acariciaba la cabeza de Ignis, que esperaba paciente a mi lado ajeno a lo que estábamos discutiendo.
Nevra me imitó y acarició al dragón, aprovechando para rozar mis dedos. Yo di un rápido vistazo a Demian y entonces se apartó.
Mystika: {Tranquilo, él lo sabe}
Nevra: {¿Qué le dijiste?}
Mystika: {Absolutamente nada, creo que eres demasiado evidente jajaja}
Nevra chasqueó la lengua con fastidio mientras Ezarel nos observaba sin entender nada.
Ezarel: ¿Necesita intimidad la parejita?
Mystika: No gracias, estamos bien así.
Me reí y le saqué la lengua por la tontería que había dicho, no perdía la oportunidad de molestarnos.
Entonces Miiko de acercó de nuevo a nosotros con los ánimos algo más distendidos.
Miiko: Ejem... Tú ganas, se quedará, pero con condiciones.
Mystika: ¿Cuáles?
Miiko: Deberá seguir un entrenamiento que será supervisado por los Fenghuangs, son los únicos que pueden saber más sobre dragones, sus antepasados convivieron en parte con ellos.
Mystika: Me parece bien.
Miiko: Pero si se descontrola, cosa que es muy probable, habrá que "encargarse" de él.
Preferí no preguntar lo que significaba eso de "encargarse", podía imaginarlo sin problemas...
Miiko no parecía tener fe en que Ignis se comportara correctamente, al menos pasado un tiempo, no obstante yo era optimista y seguro que con ayuda de los Fenghuangs todo saldría bien.
Demian: Deberíamos advertir a todos y pedirles que lo protejan.
Mystika: ¿Mhh?
Demian: Recuerda que hay gente que busca a los dragones para obtener parte de los elementos necesarios para abrir un portal.
Mystika: Cierto...
Miré a Miiko para esperar su veredicto al respecto y ella asintió. Protegerían a mi dragón por el momento.
Ésta comenzó a hacer aspavientos con los brazos para pedir que nos marcháramos y la obedecimos sin añadir nada más.
Una vez fuera me despedí de los chicos agradeciendo de nuevo su apoyo y fui a dejar a Ignis a la habitación. Aunque lo protegieran, lo mejor era no era exponerlo en exceso.
Entonces decidí ir a ducharme para limpiar la sangre y el sudor y al acabar me dirigí de nuevo hacia la enfermería para ver cómo seguía mi jefe, pero cuando llegué a la sala de las puertas me encontré a dos miembros de la Guardia Sombra salir de la prisión limpiándose las manos manchadas de sangre.
Mystika: Hey chicos, ¿han dicho algo?
Tigg: Poca cosa, sólo que quieren verte...
Mystika: ¿A mí, por qué?
Tigg se encogió de hombros y se ofreció para acompañarme a verlos, pero decliné su oferta y preferí ir sola.
Bajé las largas escaleras de caracol hasta la prisión y vi a varios elfos heridos separados en celdas diferentes, así que me acerqué a uno de ellos sentado en el suelo y me agaché para estar a su altura.
Mystika: ¿Quiénes sois y por qué nos atacáis?
Elfo: ¿Tú eres la hija de Tristan?
Mystika: ¿Mi padre os envía?
Elfo: No, su hermano.
(Su hermano... ¿El padre de Kiartan? Y yo pensando que no tenían relación...)
Mystika: ¿Por qué su hermano os ha enviado a atacarnos?
Elfo: ¡Qué pregunta! Ese jefe de Obsidiana mató a su hijo, ¿esperabas que se fuera de rositas?
Mystika: ¿Y por qué no a mí? Él sólo me defendió de Kiartan.
Elfo: Porque a ti te quiere viva, nos avisó que si morías acabaría con nosotros de la peor de las maneras.
Mystika: Pues uno de vosotros intentó matarme.
Elfo 2: Sólo quería herirte para llevarte con nosotros.
Otro drow algo alejado de nosotros nos interpeló dejándome sorprendida.
(¿Quién diablos es el padre de Kiartan y por qué me quiere con él y viva? ¿Para torturarme con sus propias manos quizás? Y Valkyon... está en peligro y de nuevo por mi culpa...)
Ya no dijeron nada más, todo estaba dicho. Hoy habían sido ellos, pero... ¿y mañana o pasado?
Salí de allí y fui a la enfermería al fin, con aire preocupado. Tenía que contarle esto a Valkyon. Tenía que saber que no era un ataque aislado y sin sentido y que estaba en peligro.
Al entrar saludé a Leïn con la cabeza y me sonrió mirando a la cortina. La aparté y vi a Valkyon medio incorporado en la camilla leyendo, lo que me provocó una sonrisa tonta sin poder evitarlo.
Mystika: ¿Molesto?
Valkyon: ¿Eh? Ah no, no, en absoluto. Pasa.
Valkyon se apartó un poco quedando a un borde de la camilla para que me sentara a su lado y así hice.
Mystika: No te molestaré mucho, tengo que ir a ensayar.
Valkyon: Supongo que los de la obra se han pospuesto hasta mañana.
Mystika: Así es, hasta que estés mejor.
Valkyon: Ya estoy bien, estoy esperando el resultado de mi análisis y ya podré salir.
Mystika: Vaya, es genial.
Valkyon: Gracias a tu dragón.
Mystika: Sí... Oye, tengo algo que decirte.
Valkyon apartó el libro dándome así su absoluta atención. Me pareció sentir que incluso se aproximaba más a mí.
Mystika: He hablado con los atacantes... Iban a por ti.
Valkyon levantó las cejas en señal de sorpresa, seguramente creía que era un ataque a la ciudad sin más, desde luego no se esperaba ser el objetivo de tal ofensiva, aunque enseguida pareció comprender.
Valkyon: Tu primo...
Mystika: Sí, su padre ordenó el ataque.
Valkyon: ¿Su padre? Pensaba más bien en Tristan.
Mystika: Sí, yo también lo pensé, pero ya ves... Lo peor es que no sé absolutamente nada de él. Y bueno, pidió que me llevaran con él y no me mataran bajo ningún concepto.
Valkyon: ...
Parecía reflexionar sobre el tema cuando puso su mano sobre la mía y la apretó suavemente.
Valkyon: No dejaré que te lleven a ningún sitio.
Mystika: Ni yo que te maten.
Le sonreí de forma reconfortante y puse mi otra mano sobre la suya.
Mystika: Te dejo descansar, he quedado en cinco minutos con Alajea.
Valkyon: Vale, quizás nos veamos en un rato, no creo que Leïn tarde mucho en darme el alta.
Mystika: Bien, hasta luego entonces.
Me levanté de la camilla y le di un beso en la mejilla para luego salir de ahí rápidamente intentando no llegar tarde al ensayo.
Por suerte me encontré a Alajea de camino y fuimos a la sala juntas hablando sobre lo ocurrido hacía un rato. Una vez recuperados del susto todos habían emprendido de nuevo sus tareas. El festival debía celebrarse en la fecha concertada, pues Demian tenía que volver a su ciudad.
Los escenarios estaban casi listos y del vestuario se estaba encargando Purriry con algunas ciudadanas.
Una vez listas comenzamos a ensayar ambas canciones varias veces para perfeccionarlas.
[NEVRA]
De nuevo no tenía nada que hacer esa tarde, estaba aburrido después de la acción de la mañana, así que decidí dar una vuelta por la ciudad a ver si encontraba algún entretenimiento.
Cuando llegué al refugio vi a Ezarel hablando con Valkyon. Éste último iba con un bastón para ayudarse a caminar.
Nevra: Hey chicos, ¿qué hacéis?
Ezarel: Poca cosa, hasta esta noche no tengo nada que hacer.
Nevra: ¿Y tú? ¿Ya te dejaron salir de la enfermería?
Valkyon: Sí, en cuanto desapareció el veneno dejó de sangrar la herida y estoy mejor, pero no me dejan hacer gran cosa aún.
Antes de poder seguir la conversación vimos a algunos miembros de la guardia meterse en la sala de ensayos musicales. Incluso Ykhar se dirigía hacia allí.
Ezarel: ¡Ykhar! ¿Qué ocurre?
Ykhar: Oh nada, sólo vamos a escuchar a las chicas, no podemos esperar al festival.
Ykhar no añadió nada más y se alejó para entrar en la sala seguida por Valarian y Buckie.
(Maldita sea, ¿cuándo dejará de perseguirla?)
Nevra: ¿Vamos a verlas?
Ezarel: Bueno, no tengo nada mejor que hacer. ¿Tú qué dices amigo?
Ezarel miró de forma maliciosa a Valkyon, sabiendo que no se negaría y desearía tanto o más ir a ver cantar a Mystika. Además fue gracias a él que ella iba a cantar en el dichoso festival.
Obviamente Valkyon asintió y nos dirigimos a la puerta que segundos antes cruzaron los demás.
En cuanto la abrimos se escuchó el sonido de la guitarra y a Mystika dando algunas instrucciones a Alajea. Nos quedamos en la antesala, junto a Ykhar. Ésta estaba oscura y lo suficiente alejada para que no nos vieran ni escucharan si hablábamos en voz baja.
Mystika: {Eso es, ya lo tienes. Vamos de nuevo con la primera canción}
Ykhar: Me han dicho que canta en inglés. ¿Queréis que os la traduzca?
Todos asentimos, pues a parte del eldaryano oficial y Ezarel el élfico, sólo sabíamos español. En cambio Ykhar era docta en varias lenguas, tanto terrícolas como eldaryanas.
Alajea comenzó a tocar y al poco Mystika acompañó la melodía con su voz. No tenía nada que ver con lo que cantó en la playa pero era un placer escucharla, la melodía era triste e intensa y su voz algo rota, lo que la hacía sonar tremendamente sexy.
En cuanto empezó, Ykhar se puso a traducir rápidamente.
Ykhar:
Cierra los ojos
Dame tu mano, cariño
¿Sientes mi corazón palpitando?
¿Lo comprendes?
¿Sientes tú lo mismo
o sólo estoy soñando?
¿Es este fuego una llama eterna?
Creo que estaba destinado a ser, cariño
Te observo cuando estás durmiendo
Tú debes estar conmigo
¿Sientes tú lo mismo
o sólo estoy soñando?
¿Es este fuego una llama eterna?
Pronuncias mi nombre
Y el sol brilla a través de la lluvia
Una vida entera tan sola
y entonces tú llegas y calmas el dolor
No quiero perder este sentimiento
La canción no parecía haber sido elegida al azar... Miré a Valkyon, estaba apoyado en la pared con los ojos cerrados, sin duda disfrutando de su voz y del sentido de la letra. Entonces entendí que ella había elegido esa canción pensando en él, era más que evidente y él pareció notarlo también, pues su cara reflejaba todo aquello que contenía por el miedo.
Esto me hizo sentir una punzada en el corazón. Él no podía dejarse llevar y ella parecía no poder olvidarlo a pesar de mis esfuerzos.
(Mierda, sé que le gusto y también que si no fuera por Valkyon es probable que estuviéramos juntos... Y si Valkyon pudiera estar con ella yo no me interpondría, pero no es el caso y continúo pensando en hacerle olvidar a alguien que no puede corresponderle. No es justo que ella tenga que sufrir sin tener otra opción. Y bueno, ¡qué diablos! También lo hago por mí mismo, tengo pocos objetivos en la vida y uno es ella)
Acabaron la primera canción y se prepararon para la siguiente. De nuevo Ykhar nos tradujo la letra.
Ykhar:
Supongo que el mío no es el primer corazón roto,
ni mis ojos son los primeros en llorar.
No soy la primera en saber que no me podré olvidar de ti.
Sabes que sólo soy una tonta que está dispuesta
a sentarse y esperar por ti,
pero cariño ¿no te das cuenta de que no puedo hacer otra cosa?
Estoy locamente enamorada de ti
Pero ahora no hay lugar donde esconderse
desde que rechazaste mi amor,
estoy perdiendo la cabeza,
locamente enamorada de ti.
Mi cabeza está diciendo: "tonta, olvídalo",
mi corazón está diciendo: "no lo dejes ir, resiste hasta el final"
Y eso es lo que pretendo hacer,
locamente enamorada de ti.
(Otra canción claramente dedicada a él...)
Dejé escapar un suspiro sin darme cuenta y Ezarel me miró burlón.
Nevra: {¿Qué?}
Ezarel: {Nada, nada... Bastante tienes con lo tuyo...}
Ignoré su comentario, aunque por suerte evitó soltar una estupidez mayor. Al menos se contenía cuando el tema era serio.
Volví a mirar a Valkyon que tenía la mirada perdida y triste. No, ninguno podía estar con ella y ambos lo deseábamos más que cualquier otra cosa...
Mystika: ... Hopelessly devoted to you...
Alajea: ¡Bien! Está genial ya, vas a estar fantástica en el escenario.
Mystika: "Vamos".
Alajea: Jaja No creo que me presten demasiada atención a mí, yo sólo soy tu apoyo.
Mystika: Eres más que eso, sin ti no habría canción.
Alajea enrojeció por el cumplido y dejó el instrumento a un lado para estirarse. Entonces escuchamos unos aplausos entrando en la sala.
Sorprendidas nos giramos hacia el ruido y vimos entrar a Buckie y Valarian, seguidos de Ykhar y los tres jefes de Guardia.
Valarian: Vaya, no sabía que eras tan romántica.
Mystika: Tengo mis momentos.
Ykhar: Habéis estado fabulosas, hacéis un gran dúo.
Buckie se había acercado a Alajea y parecía preguntarle por los instrumentos, mientras los jefes se aproximaron a nosotros. Valkyon tenía mejor aspecto, aunque caminaba con la ayuda de un bastón, seguramente para no forzar los puntos de sutura.
Ezarel: ¿Quién iba a decir que esta pequeña furia tenía un lado sensible?
Mystika: Oye idiota, bien puedo ser dulce y cariñosa.
Ezarel: Ni cuando duermes debe ser como dices.
Mystika: Conocerías mejor esa faceta de mí si no fueras un maldito incordio.
Nevra: Eh, yo doy fe de ello.
Levanté las cejas en dirección a Ezarel y él enarcó la suya con claras intenciones de soltar cualquier tontería.
Mystika: Ni se te ocurra...
Levantó las manos como si le apuntara con un arma y se rio.
Valkyon tomó asiento cerca de mí y los demás hicimos lo propio para acompañarlo.
Mystika: ¿No deberías estar reposando?
Valkyon: Eso hago ahora mismo.
Puse los ojos en blanco y él sonrió. No sabía si era tan cabezota como yo, pero desde luego no se quedaba corto.
Nuestros brazos quedaron casi pegados y nuestros dedos a un centímetro de rozarse e imaginarlo hizo que mi corazón latiera más deprisa.
Ezarel: ¡Eh! Tenéis una cicatriz igual en el hombro.
Mystika: ¿Eh? Ah esto, sí.
Valkyon: Cicatrices gemelas.
Me miró de reojo sonriendo al usar el mismo término que usé yo para denominar a nuestras heridas. No pude evitar sonreír a pesar de que el recuerdo de la herida era terriblemente amargo. A pesar de todo era algo que nos unía y recordaba con cariño justo los momentos posteriores. Mi mente proyectaba las imágenes de Valkyon salvándome, pidiéndome que me quedara con él, con la mirada desesperada por retenerme.
(Vale, puede que no fuera tan exagerado al fin y al cabo y sólo estuviera preocupado como podría estarlo por cualquier otro amigo, teniendo en cuenta la facilidad para imaginar cosas que tengo...)
Ezarel: Dioses, qué cursi es eso...
Mystika: ¿Quieres que explique lo que me has contado de tu historia con mi madre o mejor lo omito?
Abrió la boca para replicar pero finalmente se calló para no acabar recibiendo él.
Yo le guiñé el ojo orgullosa, como cada vez que le ganaba en nuestros pequeños duelos. Había dado con la horma de su zapato.
Ezarel: Bueno ya tenéis una historia ñoña que contar a VUESTROS nietos.
(Soy yo o ¿ha usado el "vuestros" como si se refiriera a nuestros nietos en común? Me están dando ganas de matarlo...)
Nevra: Es cierto que no nos has contado mucho de lo que sucedió.
Mystika: Tampoco hay mucho que contar... mi primo me atacó, Valkyon me salvó de él y luego el unicornio me curó.
Me revolví nerviosa en mi asiento y comencé a jugar con mis manos. Valkyon puso su mano en la zona baja de mi espalda de forma disimulada con clara intención de reconfortarme y darme apoyo. Él sabía bien lo duro que había sido el momento para mí y que decidí no contar mucho sobre ello.
Ezarel: ¿Te das cuenta que eres tú el crylasm negro de tu familia paterna?
Mystika: jajaja ¡Y a mucha honra!
Charlamos durante un buen rato hasta que se acercó la hora de la cena. No había comido nada desde el mediodía, pues había pasado la tarde ensayando, así que tenía un hambre voraz.
Mystika: ¿Os parece si voy a por la cena y algo de beber y lo traigo aquí?
Ezarel: Yo te acompaño, no podrás con todo y con lo torpe que eres acabaría todo por el suelo.
Mystika: Ez... Realmente necesitas una mujer que te mantenga cansado, ¡a ver si así te callas un poco!
Ezarel: Sé que me adoras.
Me levanté del asiento, le agarré de la oreja y le arrastré suavemente afuera haciendo una señal a los demás.
Mystika: Calla ya o te patearé el culo.
Ezarel: A la señorita le molestan las verdades...
Mystika: A la señorita le molestan los elfos pesados que no saben cuándo callar.
Le escuché reír mientras tomábamos rumbo a la cantina y por suerte esta vez me siguió en silencio.
Al llegar pedimos varias raciones a Karuto y nos sentamos en la barra a esperar mientras tomábamos algo.
Ezarel: Bueno, ¿y para qué me necesitas esta noche?
Mystika: Ah sí, me gustaría acompañar mi actuación con algunos truquitos.
Ezarel: ¿Truquitos? ¿Tengo cara de payaso?
Mystika: Ehm...
Ezarel: Vale, no hace falta que contestes, era una pregunta retórica.
Mystika: Jajajaja. Había pensado en humo y bolas de colores, no sé, ambientar la actuación.
Ezarel: Te explicas de pena... Pero como he escuchado las canciones tengo algo en mente que creo que se acercará a lo que piensas.
Al rato Karuto regresó con varias bolsas con comida y botellas y las llevamos de vuelta a la sala de ensayos donde nos esperaban nuestros compañeros.
Comimos en un ambiente relajado y casi festivo, pues para no variar, Buckie y Valarian animaban al personal con sus bromas subidas de tono, algo que incomodaba tanto a Ykhar como a Alajea. Ambas estaban rojas como tomates mientras los demás reíamos.
Mystika: Vamos chicas, no les hagáis ni caso, ladran más que muerden...
Todos rieron de nuevo y Valarian entrecerró los ojos divertido en mi dirección.
Valarian: Sólo mordemos cuando nos dejan...
Buckie: Exacto y hace tiempo que no probamos bocado, éramos demasiados machos en la misión.
Mystika: ¿Y la hembra que había no se dejaba morder?
Buckie dio un codazo en las costillas a su amigo que se limitó a mirarme sonriendo.
Valarian: Sin duda esas hembras son las mejores.
Oí carraspear a Nevra molesto por la conversación y me giré hacia él huyendo de la intensa mirada del hombre-gato.
Buckie: Eh Alajea, ¿por qué no me enseñas a tocar la guitarra?
Alajea: Oh bueno, no es tan fácil, pero puedo enseñarte algo.
Algo me decía que Buckie estaba más interesado en otra cosa que en la guitarra...
Valarian cogió otra y empezó a emitir unos sonidos con ella que daban ganas de estrangularle. Así que me acerqué a él y me puse detrás, luego agarré sus brazos apoyándome en su espalda y coloqué sus dedos de forma correcta para que dejara de fastidiarnos los oídos.
Con su mano derecha sujeta por la mía la moví suavemente para rasgar las cuerdas con sus uñas, mientras que la otra la coloqué en una nota fácil. Al fin sonaba decente.
Valarian levantó la vista hacia mí con una sonrisa.
Valarian: {Es más fácil de lo que pensaba hacer que te acerques a mí y me toques}
Mystika: {No me tientes a soltar una de las cuerdas y enrollarla en tu cuello}
Valarian: {No sabía que te iba ese rollo, eres toda una caja de sorpresas}
Mystika: {No querrías descubrirlo, créeme}
Valarian: {Ponme a prueba...}
Mystika: {Creí que había quedado claro cuando hablamos el otro día}
Valarian: {Lo siento, pero no puedo evitarlo...}
De repente sentí su cola rozar mi pierna, podría haber sido casualidad, pero noté como subía deliberadamente hacia mi cadera.
Mystika: {Te arriesgas demasiado}
Valarian: {Vale la pena}
Me apreté más contra él mientras mi aliento golpeaba su mejilla y en seguida le oí y sentí ronronear fuertemente.
Solté sus manos y pasé mis brazos alrededor de su cuello en un abrazo.
Mystika: {¿Estás seguro de que no quieres parar?}
Valarian: {Dioses, no...}
Valarian suspiró con fuerza, algo que no pasó inadvertido a nadie, igual que nuestro pequeño duelo o su ronroneo, aunque no podían escuchar realmente lo que decíamos.
Mi expresión era maliciosa, algo que Valarian no podía ver al estar detrás de él, pero Buckie se dio cuenta e intentaba reprimir la risa viendo que mis intenciones no eran precisamente las que su amigo deseaba.
De repente estreché fuertemente los brazos alrededor de su cuello estrangulándole, aunque sin hacerle daño, sólo a modo de juego. Él dio unos toques a mi brazo para hacerme parar y le solté riendo.
Mystika: ¡Eres demasiado fácil de someter, gatito!
Valarian: Tú no juegas limpio.
Mystika: Cada cual juega con sus armas, recuerda.
Volví a abrazarle de forma amistosa y le di un beso en la mejilla antes de volver a mi sitio.
Ezarel: ¿Qué ha sido eso?
Mystika: ¿El qué?
Ezarel: ESO.
Hizo un gesto con el dedo señalando a Val y luego a mí, pero antes de poder contestar, Nevra se adelantó.
Nevra: Hay que estar un poco ciego para no ver cómo Valarian la ronda desde hace tiempo...
Ezarel: Ah pero, ¿va en serio?
Mystika: Define "serio".
Nevra: Quiere meterla en su cama...
Ezarel le miró con malicia y una expresión burlona.
Ezarel: Así que te ha tomado el relevo ahora que te has retirado del mercado.
Nevra: Desde luego no pierde la oportunidad.
Ambos siguieron lanzándose puyas a mi costa, pero yo desconecté y miré a Valkyon, que seguía la discusión con el rostro impasible.
Mystika: ¿Cómo estás?
Valkyon: Bien, sólo molesta un poco.
Miré hacia la venda y vi un poquito de sangre que no estaba hace un momento.
Mystika: Parece que se te ha abierto un punto, voy a buscar a Eweleïn.
Me levanté dispuesta a ir a buscarla pero Valkyon me retuvo agarrándome el brazo. Yo le miré con extrañeza.
Valkyon: Leïn está fuera, no volverá hasta mañana por la mañana.
Mystika: Entonces a alguna de sus ayudantes.
Valkyon: Ya es tarde, mejor no molestarlas, además apenas sangra.
Levanté una ceja de forma reprobatoria y me senté de nuevo a su lado.
Él seguía sujetándome el brazo a pesar de estar de nuevo sentada junto a él.
Mystika: No es buena idea dejar el punto abierto.
Valkyon: Tampoco molestar a nadie por un poco de sangre.
Mystika: Empiezo a pensar que eres más terco que yo...
Me sonrió dándome la razón en mi reflexión, pero no, no me iba a ganar en eso.
Mystika: Bien pues luego me ocuparé yo, ya he ayudado a Eweleïn antes a suturar, no es difícil.
Tiró de mí hacia él hasta quedar pegada a su pierna y pasó su brazo por mis hombros.
Valkyon: Imposible ganarte en tu terreno.
Mystika: jaja bien lo sabes.
Valkyon: Está bien si así dejas de insistir.
Sonreí triunfante y con el corazón desbocado por la proximidad que me brindaba. Estaba segura de que si no hubiera ruidos alrededor podría escucharse haciendo eco en la sala.
Valkyon: Chicos ¿vais a seguir discutiendo mucho rato?
Ezarel: ¿Acaso nuestra discusión interrumpe algo?
Ezarel nos sonrió mirando el brazo de Valkyon encima de mí, Nevra hizo una mueca y se calló de golpe.
Valkyon: Sólo la paz de los aquí presentes.
No sé si Valkyon se dio cuenta de la intencionalidad de las palabras de Ezarel o de la molestia de Nevra, pero no retiró el brazo de encima de mí. Claro que al fin y al cabo era un simple gesto entre amigos.
Estuvimos un rato más charlando hasta que consideramos que era lo suficientemente tarde como para estar en esa sala, así que acompañé a Valkyon a su habitación, no sin antes ir a la enfermería a por hilo, aguja, gasas y un antiséptico.
Le hice tumbar en la cama y colocándome a su lado le retiré la venda que llevaba con cuidado después de retirar un poco el pantalón, aún rasgado en la zona de la herida.
(Vamos, mantente profesional, sólo es tu jefe en ropa interior para que le cures una herida)
Haciendo un enorme esfuerzo fijé mi vista en el punto que había saltado. Limpié la herida y luego coloqué el antiséptico para después darle otro punto con cuidado. Valkyon sólo hizo una pequeña mueca cuando traspasé su piel con la aguja.
Luego puse un apósito encima en vez de vendar toda la zona y le recomendé que dejara de ponerse sus vendas durante unos días para que la herida se secara.
Mystika: Bueno, esto ya está.
Valkyon: ¿Hay algo que no sepas hacer bien?
(¿Conseguir al hombre que me quita el sueño?)
Le sonreí algo triste por mi propia reflexión.
Mystika: Sólo soy concienzuda.
Valkyon: Y eso es lo que me encanta de ti.
Mi corazón dio un pequeño salto, como cada vez que me regalaba un cumplido, pero en seguida volvió mi tristeza sabiendo que dicho halago no tenía ninguna intención, que detrás de esas palabras sólo había una sincera amistad.
Mystika: Bueno...
No me dejó acabar la frase, pues se incorporó y me atrajo hacia él rodeándome con sus brazos.
Valkyon: {Gracias}
Luego se separó un poco y puso frente con frente, su nariz rozaba la mía en una dulce caricia y nuestro aliento se mezclaba con el del otro. Tenía la impresión de que en cualquier momento mi corazón estallaría como fuegos artificiales.
Valkyon: {Mystika, yo...}
CONTINUARÁ
