Y aquí estoy con el nuevo tema :) hoy toca algo interesante xD
Día 5: Reencarnación
Era un día normal para la joven de ojos zafiro. Se encontraba esperando a su mejor amiga después de la escuela, pero ella parecía llegar tarde. Lo malo de ser la mejor amiga de alguien tan popular, es que debía esperar siempre por ella, pues tenía demasiados seguidores y todos deseaban hablar con ella. Mientras que Kagura solo hablaba con la joven y su mascota Sadaharu.
No era fácil hacer amigos con la personalidad explosiva de la joven, por eso todos acababan huyendo de ella, excepto por su amiga Soyo.
La joven se encontraba tirando piedras, para intentar combatir el aburrimiento, pero con su suerte acabó tirando una de las piedras a un chico de su instituto.
Kagura no pensó en disculparse, después de todo tampoco tenía una fama que mantener. Pero el destino creyó que debería ser de otra manera.
- ¿No piensas disculparte? - preguntó el joven
Kagura ni se dignó a mirarlo, lo cual solo logró enfadar más al chico. Por eso mismo, se acercó a ella y la tomó de la barbilla levantando su cabeza y obligándola a mirarlo.
- Te hice una pregunta - dijo el chico
Kagura vio los ojos rubí del chico y sintió como un escalofrío recorría su columna vertebral. Una sensación muy extraña, seguida por algunas imágenes borrosas. Las imágenes parecían de algún tipo de película antigua, de la época de los samuráis. Kagura podía distinguir a un apuesto hombre de cabello largo, con una katana y una sonrisa sádica, pero lo más llamativo eran esos ojos rubí indescifrables y que parecían mirarla con amor.
- Tierra llamando a idiota - llamó una voz a Kagura, trayéndola de vuelta a la realidad
La chica no podía estar más confundida, ¿Qué había sido eso? Parecía una especie de sueño pero a la vez se sentía demasiado real, como si fuese un viejo recuerdo, algo que le resultaba conocido e importante.
- ¿Viste eso? - preguntó Kagura sorprendida
- Hacerte la loca no te salvará de pedirme disculpas - explicó el chico
- No estoy loca, yo lo vi, eras tú y yo también estaba además de que- dijo la menor pero se quedó callada de golpe
- ¿Ahora comenzarás a escuchar voces? - se burló el chico
- Tu nombre es Sougo - afirmó Kagura, confundida por esa información
El chico la miró con desconfianza, no tenía ni idea de donde había sacado la desconocida su nombre, pero empezaba a asustarle.
- ¿Eres una acosadora? - preguntó Sougo
- No, hasta hace unos minutos no sabía nada de ti, pero ahora no lo entiendo muy bien - explicó Kagura
- Si es un truco para ligar, no funcionará conmigo - añadió Sougo, desconfiando de la desconocida
- ¿Quién querría ligar contigo? - preguntó Kagura avergonzada
- Muchas personas - dijo Sougo mientras se acercaba peligrosamente a Kagura - incluida tú -
Nuevamente volvieron algunas extrañas imágenes a su cabeza. El mismo chico la tenía arrinconada contra una pared y le decía el mismo tipo de palabras con una gran sonrisa, al final acababan besándose de una forma agresiva, como si estuviesen peleando.
Kagura se ruborizó al ver esos recuerdos, un sentimiento cálido se extendió por su pecho, su respiración se aceleró y sentía ganas de huir. No podía comprender que era todo eso, parecía una locura pero a la vez tan real.
¿Te comió la lengua el gato? - preguntó Sougo burlándose
Kagura no sabía que debía decir o de que manera reaccionar. Creía que su cabeza intentaba volverla loca y Sougo tampoco era de mucha ayuda.
- Te estoy hablando - dijo Sougo perdiendo la paciencia
Kagura no creía haberse inventado aquellas imágenes, lo que significaba que ambos podían jugar al mismo juego.
- ¿Qué te parece si dejamos de hablar por un rato? - preguntó Kagura mientras se ponía de puntillas y rodeaba el cuello del chico con sus brazos
Esta vez fue el turno de Sougo para sonrojarse, pues el joven no esperaba que la chica actuase de esa forma. Pero algo le decía que le gustaba, que amaba cuando la chica le tomaba el pelo de tal manera o cuando exigía de su atención de mil y una maneras. Unas imágenes pasaron por su cabeza, algunas eran bastante reveladoras y le daban al chico un sentimiento de victoria, como si hubiese logrado ganar una batalla o algo parecido. Pero no entendía que tenía que ver aquella joven de su cabeza, con la niña maleducada que tenía frente a sí. Si no fuese por su color de ojos azules como el cielo, no podría compararlas, la chica de sus imágenes parecía una mujer y ahora no era capaz de ver otra cosa más que una niña, una bastante molesta.
- Ahora eres tú el que se quedó sin palabras - se burló la menor
- Cállate china - ordenó el chico
Una palabra acabó desatando todo.
Miles de imágenes aparecieron en la cabeza de ambos, todas las situaciones vividas, peleas sin sentido, besos desesperados y noches de lujuria. Todo eso y más, cada sonrisa, cada palabra. Parecía la historia perfecta.
Las lágrimas comenzaron a caer por las mejillas de Kagura, Sougo comenzó a limpiarlas con su mano.
- Me prometiste que volverías - comenzó ella - Te esperé, durante años, pero nunca lo hiciste -
- No soy tan fuerte como creía, no pude volver de la batalla - explicó Sougo - Pero realmente me arrepentí de no poder cumplir nuestra promesa -
Kagura no podía dejar de llorar, estaba reviviendo el dolor de la pérdida, de perder a la persona que amaba y no podía parar sus lágrimas.
- Es muy tarde para una disculpa - añadió ella
- ¿Y para un nuevo comienzo? - preguntó Sougo con una sonrisa - Tenemos una nueva oportunidad, deberíamos aprovecharla -
Kagura asintió, quería tomar esa oportunidad, el destino les estaba permitiendo comenzar de nuevo y no pensaba desperdiciarlo.
- Aunque me gustaba más tu versión adulta, supongo que tendré que esperar otros cuatro años para verla - se quejó Sougo, intentando animar a su amada
Sus palabras funcionaron, pues Kagura dejó de llorar, para reaccionar a su comentario.
- ¿A quién estás llamando niña plana? - gritó la chica
- Lo de plana te lo dijiste sola, pero tienes toda la razón - añadió Sougo burlándose
- Maldito sádico - insultó la menor
Después de tanto tiempo podían pasar un rato peleando, ya que era lo que mejor se les daba y quizás más tarde tendrían una sesión de tiempo a solas.
Fin
Me gustó mucho lo de la reencarnación y espero que a vosotros también :)
