Hola hoy tenemos otro tema interesante :) aunque me recuerda un poco al último capítulo de perlas del mar... pero igualmente intentaré escribir algo interesante xD
Día 6: Hermano mayor
El yato acababa de llegar a la tierra. Después de tanto tiempo en varios planetas, decidió visitar a su hermana e intentar de paso arreglar sus problemas con ella. Por eso mismo acabó en ese planeta que tan poco le gustaba.
Kamui tenía una idea de donde se encontraba su hermana, después de todo seguía siendo un miembro de aquella extraña agencia, la yorozuya. Por eso fue con pasos decididos a aquel lugar.
Pero nada lo preparó para lo que vio, cuando estaba llegando a la yorozuya, pudo ver como en un callejón había una pareja besándose, no le prestó más atención hasta que escuchó una voz conocida.
- Sádico, deberíamos parar - pidió la chica
Y así fue como todas las alarmas comenzaron a sonar en la cabeza de Kamui. Con aura asesina de paró frente a la pareja y con la voz fría como la muerte, los interrumpió.
- ¿Qué demonios sucede aquí? - preguntó Kamui
Sougo miró al chico con desinterés, mientras seguía sujetando a Kagura de la cintura y atrayéndola a su cuerpo de manera bastante íntima.
En su lugar, Kagura sintió un escalofrío, venían problemas y no tenía ganas de escuchar a su hermano gritar como un loco. Por lo que intentó calmar la furia que estaba a punto de explotar.
- Es exactamente lo que parece, así que evita ponerte loco - explicó Kagura sin ganas de drama
Pero fueron justo esas palabras las que causaron que la furia de Kamui se hiciese visible.
- ¿Qué no me vuelva loco? Estabas haciendo todo tipo de cosas con este tipo - gritó Kamui
- Tengo un nombre - se quejó Sougo - Además de que esto no fue nada, hay cosas mucho peores -
Kamui observó como la mano de Sougo se apoyaba en el trasero de Kagura y sintió deseos de cortársela... y por supuesto la mano también.
- Maldito pervertido, ¿No puedes alejar las manos de mi hermana? - gruñó Kamui furioso
- Creo que tienes un serio problema, ¿Es un complejo de hermana o algo peor? - preguntó Sougo mostrando desinterés
En la cara de Kamui se podría freír un huevo de lo enfadado que estaba. No pensaba permitir que un idiota de la tierra se tomase la libertad de tratarlo de esa manera y eso sin contar la relación que tenía con su hermana.
- Voy a matarte - amenazó Kamui
- Inténtalo - retó Sougo
- Aquí la única que va a matar a alguien seré yo como no dejéis de discutir - amenazó Kagura
Ver a Kagura enfadada daba miedo, pero a los jóvenes les daba más miedo las represalias que ella pudiese tomar. Sougo sabía que ella podía dejar de hablarle o prohibirle cual tipo de contacto, lo que no le gustaba nada. Kamui sabía que Kagura podía ser muy vengativa y por eso tenía miedo, además de que la última vez no sólo había cambiado su champú por espuma de afeitar, también había informado a Umibozu, razón por la que tuvo que desaparecer un tiempo, intentando huir del calvo loco.
Kagura sonrió, podía ver el miedo reflejado en el rostro de los chicos y eso la hacía sentir poderosa.
- Tenéis que llevaros bien, después de todo acabaréis siendo familia - explicó Kagura con un pequeño sonrojo en su rostro
Sougo asintió, la chica tenía razón ya que ellos...
- Espera un momento - gritó el chico de ojos rubí muy alarmado - ¿Familia? ¿Me estás pidiendo matrimonio? -
Kamui palideció, no permitiría tal locura.
- Eso es imposible, él es un idiota - añadió el yato mientras señalaba a Sougo como si fuese una bacteria
Sougo se ofendió y como persona cabezota que era, decidió llevar la contraria.
- Nos casaremos - aseguró Sougo, retando así al yato
- Sobre mi cadáver - gruñó Kamui
- Me parece una maravillosa idea - añadió Sougo con una gran sonrisa maliciosa
Kagura quería evitar una pelea, pero sus palabras habían tenido el efecto contrario, siempre le pasaba lo mismo, debería medir más sus palabras para evitar problemas. Eso o comprar Sukonbu y lo segundo le parecía una mejor idea.
Así que dejando a los dos idiotas pelear y destrozar media ciudad, ella fue a por sus queridas algas. Después de todo no era su culpa que hubiesen malentendido la situación, ella no había dicho nada de matrimonio y solo intentaba que se calmasen de esa manera pero acabaron a los golpes, seguro que eso fortalecía su relación, si había funcionado con Sougo y con ella debía funcionar también para la relación de cuñado de Sougo. El plan B siempre era conseguirle un pasatiempo a Kamui, uno que lo mantuviese muy alejado de la tierra, al igual que con Umibozu.
Kagura quería a su familia, pero a veces eran demasiado para ella y ya estaba acostumbrada a la libertad que tenía en la yorozuya. Eso le recordaba que Gintoki tampoco sabía nada al respecto de su relación con el chico del shinsengumi. Toda su libertad se había ido a la basura.
Con un poco de suerte podía pedirle a Otae que prepare una comida y así la mitad de sus problemas acabarían intoxicados. Parecía una buena idea.
Al menos durante su estancia en el hospital, Kamui y Sougo tendrían mucho tiempo para hablar y conocerse mejor, si sobrevivían a la materia oscura de Otae.
Fin
El final fue un poco cruel para Kamui y Sougo, pero así aprenderán a no discutir (?) Y los pobres malentendieron lo de la propuesta de matrimonio xD Kagura ni siquiera tenía planes para eso xD bueno nos vemos mañana con el próximo tema.
