CAPÍTULO 41

EL ENCUENTRO (IN)ESPERADO

Mystika: ¿Mamá?

Estaba todo en silencio, ni una luz, ni la televisión, ni la radio.

Entré completamente dentro buscando en cada estancia y encendiendo algunas luces a mi paso.

No estaba, lo que era raro a estas horas. Me dirigí a la cocina y miré el calendario que tenía colgado con los chicos siguiéndome los pasos.
31 de octubre: "Ir a casa de nana".

Mystika: No está... le toca ir a cuidar a mi abuela este fin de semana.

Ezarel soltó el aire que llevaba reteniendo desde que cruzamos la puerta.

Mystika: Tranquilo, el domingo por la mañana volverá y hoy es viernes.

Ezarel: Han pasado casi 21 años, podré aguantar 2 días más...

Bueno, tampoco le quedaba más remedio. Mi abuela no vivía cerca, así que desplazarnos nosotros no era opción.

Mystika: Venid, os enseño la casa.

Recorrimos las habitaciones para que conocieran un poco el lugar y saber dónde estaba el baño, por ejemplo. La casa se dividía en dos plantas; en la de abajo estaba la cocina, el comedor, la sala de estar, un baño y el garaje que usábamos de almacén y la de arriba tenía tres habitaciones, un estudio y otro cuarto de baño.

Subimos las escaleras de caracol y entré en mi habitación, que seguía tal y como la dejé antes de irme ese fin de semana al concierto y ya no regresar.
Era bastante sencilla. En medio de ésta reinaba una enorme cama de matrimonio con algún que otro peluche y en la pared colgaban varios posters de series o películas tales como Vikings, Grease o Entrevista con el vampiro. Nevra al descubrir este último río satisfecho.

Nevra: Así que vampiros...

Mystika: Me gusta el actor, sobre todo jajaja

Me dirigí a la mesita de noche y ahí estaba mi móvil. Me lo dejé en casa de Axel, por lo que debió traérmelo al día siguiente viendo que yo ya no estaba en su casa.
Lo encendí y por suerte estaba completamente lleno de batería. También prendí el ordenador bajo la atenta mirada de los chicos, que no entendían que aparecieran imágenes, sonidos y demás de esos aparatos.
El móvil se hallaba bloqueado recibiendo mensajes y avisos de llamadas y mi red social estaba llena de notificaciones y chats preguntándome dónde estaba o cuando pretendía volver.
Revisándolos me di cuenta de que mi madre debió decirles que estaba de viaje incomunicada...

(¿Es posible que ella supiera o intuyera algo? No hay mensajes que hagan pensar en mi desaparición total)

Mystika: Vayamos a cenar algo antes de salir. Si queréis ducharos podéis hacerlo en este baño. Ahí tenéis toallas limpias.

Les señalé el baño que se encontraba en medio de dos habitaciones y Nevra se apuntó en seguida agarrando una de las toallas del estante.

Nevra: Si vamos a salir tendré que estar guapo y oler bien.

Mystika: No tienes remedio...

Los demás bajamos a la cocina y busqué algo para poder cenar los cuatro. Había bastantes huevos y patatas, así que me decidí por una tortilla española.

Fui al salón un momento y puse el televisor para que Valkyon y Ezarel lo conocieran y luego encendí la radio de la cocina para escuchar algo de música mientras cocinaba.
Sintonicé un canal donde ponían baladas de rock de los '80 y '90 y en ese momento sonaba Es por ti de Cómplices.
Me puse a pelar y cortar las patatas y la cebolla mientras cantaba y me movía al ritmo de la música.

Mystika: ...Es por ti que no hay cadenas si sigo el ritmo de tus caderas. Es por ti que rozo la locura cuando navego por tu cintura. Es por ti que soy un duende...


[EZAREL]

Ni siquiera la caja esta con extrañas imágenes conseguía distraerme. Estaba demasiado ansioso pensando en dónde estaba y con quién iba a encontrarme en dos días...

Mystika encendió un aparato que emitía una extraña música y se puso a preparar la cena. Entonces comenzó a cantar la canción que sonaba mientras bailaba suavemente, al ritmo de la melodía.
Miré a Valkyon quien también había dejado de prestarle atención a la caja, alerta a lo que ella hacía, siguiendo el movimiento de sus caderas al bailar.

Ezarel: {¿Cuándo vas a hablar con ella?}

Me miró fugazmente y volvió la vista a Mystika.

Valkyon: {No sé... ella parece distante. Quizás...}

Ezarel: {¿Qué?}

Valkyon: {Quizás ya no siente nada por mí, puede que por eso ella y Leiftan...}

Ezarel: {No digas tonterías, después de lo que hizo en el valle}

Valkyon: {No recuerdo casi nada, ¿qué ocurrió?}

Ezarel: {Vaya, realmente estabas inconsciente}

Valkyon me miró de nuevo, pero esta vez lo hacía con atención, esperando a que le explicara lo que había ocurrido en el valle.

Ezarel: {Cuando la roca esa te desplomó dejándote inconsciente, fue hacia ti con intención de aplastarse y Mystika de repente se hizo extremadamente fuerte. Consiguió deshacerse de mi agarre con una facilidad pasmosa. Entonces corrió hacia ti como si le fuera la vida en ello y se tiró sobre tu cuerpo para recibir ella el impacto del gigante}.

Valkyon: {Se sacrificó... ¿por mí?}

Asentí en su dirección y luego miré de nuevo a Mystika, que permanecía ajena a nuestra conversación.

Valkyon: {Sí, quizás deba hablar finalmente con ella...}

Ezarel: {De hecho no sé a qué esperas}

Valkyon: {Sólo quiero dejarle su espacio, acaba de volver a su mundo y querrá hacer ciertas cosas}

Ezarel: {... ¡Tienes miedo!}

Valkyon frunció el ceño y pasó sus manos por la cara como si quisiera despejar su mente.

Valkyon: {¿Y si al transformarse también ha cambiado por dentro?}

Ezarel: {Sólo está algo conmovida por lo sucedido}

Valkyon: {No sé... está muy cortante conmigo}

Ambos nos callamos de golpe cuando Mystika apareció por la sala llorando con los ojos rojos por culpa de la cebolla en dirección al baño.
Nos sonrió levemente y siguió su camino entrando en el lavabo.

Entonces en el aparato ese de la música empezó a sonar la misma canción que ella le dedicó a Valkyon en el festival.

Me dedicó una mirada llena de sentido, como si eso fuera la señal que esperaba él. Se frotó las manos nervioso y vimos salir a Mystika con el rostro serio. Luego se dirigió de nuevo a la cocina y para nuestro asombro golpeó el aparato para hacerlo callar, sobresaltándonos a ambos.

Valkyon suspiró y se echó hacia atrás en el sofá cerrando los ojos. Yo puse la mano en su hombro sin decir nada.


(Esto tiene que ser una puta broma del destino que juega conmigo. Justamente tiene que sonar la maldita canción esa...)

Después de casi romper la radio dejé friendo las patatas junto a la cebolla y subí a mi habitación a por el móvil y a ver las notificaciones que tenía de la red social. La mayoría eran cosas sin interés alguno, pero vi que mis amigos estarían en el Pandora esta noche, bastante antes de que comenzara el concierto en el Onix.

Pandora era una discoteca donde ponían todo tipo de música bailable, pero como podías pedirle música al DJ, lo que solía sonar era música latina.

(¡No importa, tengo ganas de verlos y bailaré lo que sea necesario!)

Nevra: ¿Qué es eso?

Di un respingo al escucharle detrás de mí, pues ni me había dado cuenta de que había llegado.

Mystika: Oh es un lugar donde puedes comunicarte con quien quieras en cualquier parte del mundo, aunque lo uso para estar conectada con mis amigos básicamente.

Me giré hacia él para hablarle. Aún llevaba el pelo mojado y estaba sin el parche.
Se inclinó para mirar de cerca la pantalla del ordenador alucinando, mientras caía alguna gota de agua de sus mechones.

Mystika: Ven, vamos a secar ese pelo, no vayas a resfriarte.

Volvimos al baño donde se había duchado y lo senté en una banqueta, enchufé el secador y comencé a secarle el pelo ante su atenta mirada.


[NEVRA]

Mystika se había puesto delante de mí para secar mi pelo, así que tenía su abdomen a escasos centímetros de mi cara.
Empecé a sentir un hambre voraz e incontrolable. Vale que no había tomado sangre en casi dos semanas, pero la necesidad que tenía me estaba mareando, casi como si llevara un año sin probar una gota.

Cerré los ojos concentrándome en el ruido del aparato ese y en el aire caliente que salía de él, pero en mi imaginación venía a la mente la femoral que atravesaba su pierna, palpitando, transportando la sangre oxigenada al corazón.

Mystika: Listo, así no enfermarás.

Movido por mis impulsos la agarré de la cintura y la senté sobre mí gruñendo. A ella se le escapó un pequeño grito de sorpresa.

Mystika: ¿Qué haces Nev?

Acerqué mi nariz a su cuello mientras clavaba mis dedos en su cadera, intentando contenerme.

Mystika: ¡Eh! Frena tus impulsos.

Nevra: {Perdona... No sé qué me ocurre}

Apoyé mi frente en su hombro respirando profundamente para recuperar la calma, aunque no funcionaba, necesitaba alejarme pero mi cuerpo no respondía.

Mystika: Mhh... Es posible que tu naturaleza sea diferente aquí en la Tierra.

(¿Un vampiro como el que describían sus libros? ¿Sediento de sangre? ¿Inmortal?)

Mystika: Vamos a cenar, no le queda mucho a la comida y puede que eso te calme un poco.

Asentí y la acompañé al piso de abajo después de colocarme el parche. Mis compañeros tenían una expresión de tristeza que no conseguía entender.
Mystika se dirigió a la cocina y yo me senté en el sofá junto a los chicos, mirando al aparato de imágenes.


Mystika: Bueno chicos, esto ya está.

Cuando acabé llevé la comida a la mesa y ellos se instalaron alrededor en silencio.
La cena no fue mucho más animada, apenas hablamos de alguna curiosidad que tenían pero el ambiente era casi de funeral.

Mystika: Voy a ducharme que tardaré un rato en arreglarme. Podéis ducharos después de mí.

Sin perder tiempo o esperar alguna respuesta me fui al piso de arriba a ducharme y al acabar salí a mi habitación envuelta en la toalla para decidir qué disfraz ponerme.

(Podría jugar con alguna de mis nuevas características...)

Me decidí por un vestido rojo sexy y una capa negra y roja de algún Halloween o carnaval anteriores. Elegí unas medias de rejilla y unos zapatos stiletto negros, con un buen tacón y algo de plataforma que usaba cuando me vestía de pin-up, para acabar el conjunto.
Entonces me concentré en mi cuerpo y pensé en los cuernos que tenía apenas hacía un par de horas y sentí como surgían de mi cabeza con una sensación extraña. Luego pensé en mis manos y unas largas uñas negras como garras brotaron de las ya existentes y me miré al espejo.

Mystika: Guau.

Nevra: Eso digo yo... guau.

Me giré hacia él y lo vi apoyado en el marco de la puerta. Luego me giré de nuevo para observar mis cuernos. Eran muy parecidos a los de Ignis, negros y algo retorcidos y de textura rugosa.
Dejé mi pelo suelto haciéndome algunas ondas y busqué unos guantes negros y largos que tenía de otro disfraz. Les corté la punta de los dedos y me los puse.

Luego volví al espejo y me maquillé, hacía mucho que no lo hacía. Me puse los labios rojos y opté por un color negro para el eyeliner y la máscara de pestañas. Luego un poco de color en las mejillas, un poco de perfume y listos.

Mystika: Yo ya estoy, ¿sabes si los chicos han acabado?

Nevra: Sí, se han duchado rápido y han limpiado un poco su ropa. También les he explicado cómo secarse el pelo.

Mystika: Bien, voy a buscar las llaves del coche.


[VALKYON]

Cuando acabé de secar mi pelo salí al pasillo y oí a Mystika trastear abajo buscando algo mientras hacía sonar unos tacones por toda la casa.

Nevra nos avisó de que era hora de partir y bajamos los tres para reunirnos con ella y salir a dónde fuera que íbamos.

Cuando levanté mi mirada del suelo la vi de espaldas buscando algo en un cajón. Iba cubierta por una capa negra y sus cuernos estaban a la vista. Entonces se giró con unas llaves en la mano luciendo una sonrisa victoriosa.

Me quedé sin aliento al verla. Llevaba un vestido rojo pegado a su cuerpo, que le llegaba hasta las rodillas y con una apertura delante, mostrando su pierna. El escote no era menos provocativo y esos tacones le daban una altura considerable a parte de estilizarle aún más la figura. Y sus labios, rojos como el vestido resaltaban sobre su piel rosada.

Tragué saliva e intenté permanecer impasible.

Mystika: Bueno, ¿estáis listos chicos? Vamos a ir en coche, la disco está algo lejos para ir andando y llevo ocho centímetros de tacón.

Ezarel: ¿De qué se supone que vas disfrazada?

Mystika: Mhhh ¿de demonio? ¿Diablesa? Bah qué importa, al final nadie se fija tanto en los detalles.

Salimos a la calle y ella se dirigió a un coche que había delante de la casa y desde cierta distancia tocó las llaves y el auto hizo un extraño sonido encendiéndose unas luces parpadeantes.

Mystika: Valkyon ve delante, aunque el coche es cómodo irías peor detrás.

Valkyon: Claro.

Y así hice, me deslicé en el asiento de al lado del suyo mientras los demás se sentaban detrás mirando cada rincón con la boca abierta.
Todo estaba lleno de botones y luces y el material era algo extraño. Parecía cuero a la vista pero no lo era. Un coche rojo por fuera y negro por dentro, no me sorprendía en absoluto.

Mystika metió una llave cerca de la rueda que tenía delante y arrancó el coche. Noté las vibraciones en el asiento.
Ella empezó a tocar algunos botones encendiendo unas luces que dejaban ver parte del camino y se puso un cinturón.

Mystika: Chicos, vuestros cinturones. Es por seguridad.

Luego pulsando otro botón encendió un aparato de música y tocó y miró los espejos bajo nuestra atenta mirada, sin entender todo este extraño ritual.
Entonces dibujó una sonrisa en su cara y miró por el espejo interior y luego me miró de reojo.

Mystika: ¿Listos?

Asentimos y moviendo una palanca y sus piernas, el coche empezó a impulsarse hacia delante.


Después de varios minutos de viaje aparqué el coche en el parking de la discoteca y salí bastante nerviosa. Habían quedado hacía como un cuarto de hora, así que los puntuales debían estar ya todos allí.

Me dirigí a la entrada seguida de los chicos. No solían pedirme la identificación, pues ya me conocían, así que hicieron la vista gorda con mis acompañantes por suerte.

Al entrar por la puerta la música tronaba en nuestros oídos. Los chicos tenían una mueca dibujada en la cara, poco acostumbrados a tales estruendos.

Mystika: ¡Vayamos a pedir algo!

Asintieron y me siguieron a la barra. Pedí dos cervezas, una copa de vino y un ron miel, pues en esta discoteca no tenían hidromiel.
Me saqué la capa y los guantes por el calor que hacía mientras esperábamos la bebida.

¿?: ¡No puede ser...!

¿?: ¡Tiene que ser una alucinación!

Me giré hacia las voces nada desconocidas con una gran sonrisa en la boca, mis amigas, mis mejores amigas me habían reconocido hasta de espaldas.
Ambas gritaron y se abalanzaron a abrazarme dejándome sin aliento.

Haydee: ¿Pero dónde diablos has estado?

Enna: ¡Y tan bien acompañada!

Enna, que iba con un extraño disfraz de colegiala y orejas de gato, ya le había echado el ojo a los chicos, que me rodeaban a cierta distancia como si fueran guardaespaldas. Haydee iba de vampiresa, aunque no llevaba el típico disfraz y llevaba su melena plateada recogida en un moño alto para dejar ver unas orejas puntiagudas postizas.

Mystika: ¡Cuánto os he echado de menos chicas!

Me apartaron un poco para poder hablar entre nosotras sin que los chicos nos pudieran escuchar, ya que no imaginaban que dos de ellos tenían un oído sobrenaturalmente fino.

Enna: Bueno, bueno, bueno... ¿Nos vas a contar qué haces custodiada por esos machos?

Mystika: Enna...

Haydee: jajaja Vamos, ¡desembucha!

Mystika: Son unos amigos que han venido conmigo.

Haydee: Pero, ¿de dónde? ¿Dónde has estado todo este tiempo?

Mystika: Estuve en el norte de Europa, necesitaba cambiar de aires. Lo siento chicas, no os dije nada, fue un impulso.

Ambas volvieron a abrazarme y me dijeron que lo entendían perfectamente, sabiendo lo que había pasado con mi ex.

Enna: ¿Y cuál es el tuyo? ¿El vampiro o el guerrero?

Mystika: ¿Eh?

Enna: ¡Vamos no te hagas la tonta!

Mystika: N-no estoy con nadie.

Haydee: Esta mujer... Al que descarto es al gnomo ese con la peluca azul.

Enna: ¿Entonces puedo elegir alguno para mí? Estoy entre ellos dos. ¿Qué me dices?

(Enna al ataque...)

Entrecerró sus ojos azules mirando con detenimiento a los chicos sin pudor alguno.
Al hacerlo Nevra le sonrió y ella se acomodó su castaña melena guiñándole un ojo.

Mystika: Sí, él pega con tu personalidad, es extrovertido y necesita olvidar a una mujer.

Enna: Oh vaya, todo un reto. ¿Y el moreno?

Mystika: Es serio, tranquilo y callado, seguramente te aburrirías.

Vale, Valkyon no era nada aburrido, al menos para mí pero para ello había que conocerlo, se necesitaba tiempo y paciencia para que se abriera. Tiempo que yo tendría que haber empleado en otra cosa...

Haydee: {Por como lo miras no parece que te sea tan aburrido}

Mystika: Oh eh... ya, pero cuesta mucho que se abra y Enna no tiene demasiada paciencia ni ellos tiempo, sólo están de paso.

Haydee: Aha...

Sus ojos fucsia me miraron con malicia, como si pudiera leer en mis pensamientos. O quizás simplemente podía leer en mi cara lo obvio, me conocía demasiado bien.

Mystika: Bueno, os los presento, ¿no?

Nos acercamos a ellos y los presenté. Una vez hecho esto, Nevra se me acercó y me habló al oído de forma disimulada mientras las chicas pedían sus bebidas.

Nevra: {¿Me estás buscando una chica?}

Mystika: {Sí, ¿por qué no?}

Nevra: {Mhh... porque ella no es tú}

Mystika: {Nadie lo será, soy única e irremplazable, así que tendrás que ser un poco receptivo}

Nevra rio ante mi broma y asintió mirando hacia mi amiga.

Nevra: No está mal...

Mystika: Pero controla tus impulsos, aquí no sabemos qué poder tienes y cual no.

Nevra: Claro.

Una vez compraron sus bebidas me llevaron con ellas a la otra esquina de la discoteca para saludar al resto de nuestros amigos. Yo les hice una señal a los chicos para que me esperaran ahí. No podía exponerlos demasiado sin que algo hiciera sospechar que no eran humanos comunes.


[EZAREL]

Vimos como un grupo de jóvenes se abalanzó sobre Mystika besándola o dándole abrazos. Ella estaba pletórica, en su salsa.

Valkyon: Tiene mucha gente que le quiere...

Ezarel: Sí, ha tenido que echarlo de menos.

Mi amigo miraba hacia el grupo abatido, como si esto fuera la gota que colmaba el vaso para rendirse con ella. Fijó su mirada en la bebida un rato y apoyó la mejilla en su puño, sentado en la barra.

Ezarel: Esto no significa nada, sólo hacía mucho que no veía a sus amigos.

Me respondió con un gruñido y resopló.
Cuando iba a intentar animarle de nuevo, Nevra nos interrumpió con una exclamación.

Estaba mirando hacia una pista donde había gente bailando bajo luces de colores que se movían.

(Qué trucos... ¿Cómo lo harán sin magia?)

Entonces vi el objeto de exclamación del vampiro. Mystika estaba en la pista de baile rodeada de algunos de sus amigos y amigas bailando.
Todo el mundo se movía parecido, bailaban animadamente pegando los cuerpos de forma un tanto obscena a mi parecer.

Ezarel: ¿Es época de celo de los humanos o qué?

Nevra: ¡Ja ja! No tienen de eso los humanos, elfo inculto.

Ezarel: Sólo era un sarcasmo, vampiro ignorante.

De nuevo, como un imán, Nevra desvío la mirada a la pista de baile.

Nevra: No sabía que podía mover así las caderas...

Valkyon miraba en silencio el baile con el ceño fruncido mientras la arruga del entrecejo comenzaba a marcarse notablemente. No debía ser agradable ver moverse así la chica que te gustaba con otros hombres, que no tenían problema en pegarla a ellos agarrándola por la cintura y ella dejándose hacer y moviéndose al ritmo de la música.

Nevra: Sólo es un baile, también baila así con las chicas. Pero qué envidia...

Le di un golpe en el brazo para que evitara caldear más el ambiente. Lo último que necesitaba Valkyon era escucharle hacer ese tipo de comentarios.


Después de bailar un rato, mis amigas y yo nos apartamos un poco de la pista para tomar un descanso lejos de la multitud.

Haydee: Oye linda, el moreno no ha dejado de mirar con mala cara mientras bailabas con Marco.

Mystika: Bah, es su cara habitual, ya os dije que era serio.

Enna: Ay nena, tan lista para algunas cosas y para otras...

Mystika: ¡Eh!

Las tres nos reímos y las abracé por la cintura mientras esperábamos otra bebida.

Haydee: ¿Has visto ya a Axel?

Mystika: No, me he encontrado antes con Toni, que me ha dicho que más tarde tocaban en el Onix.

Enna: Ah sí, cierto. ¿Irás, no?

Mystika: Por supuesto. Tengo que hablar con él...

Enna: Lleva triste desde que te fuiste. O sea, más de lo que suele aparentar.

Asentí algo seria, ya eran dos personas que me decían lo mal que había estado desde mi ausencia.

Mientras pensaba en qué le diría a mi amigo noté una presencia tras de mí que hizo que mi piel se erizara de manera desagradable.

¿?: Vaya, vaya, ¿a quién tenemos de vuelta?

Mis amigas abrieron la boca en una mueca de sorpresa y me miraron algo preocupadas.
Apreté los dientes, puse una sonrisa falsa y me giré tranquilamente con mi botella de cerveza en la mano.
La sensación de repulsión se extendía por cada poro de mi piel, por cada célula de mi cuerpo y tuve que contener mis ganas de mandarlo bien lejos.

Mystika: Dani...

Dani: Mystika... tanto tiempo sin verte y apareces mejor que nunca. Te han sentado bien esas vacaciones.

Mystika: Sobre todo me ha sentado bien estar lejos de ti.

Dani: Jajaja mi chica dura preferida.

Mystika: No soy tu chica, hace mucho que no lo soy.

Dani rio suavemente ante mi actitud de desafío, no era la misma que abandonó su casa hace unos meses, esa chica no iba a volver más.

Se acercó a mí poniendo su brazo rodeando mis hombros y me apartó de mis amigas apenas un metro para acercarse a mi oído. Empezaba a tener náuseas sólo por sentir su contacto.

Dani: {Cariño, ¿por qué no vamos fuera a hablar tranquilamente?}

Mystika: Está bien, pero no me toques.

Agarré la manga de su disfraz de policía y aparté su brazo como el que se deshacía de un pelo enganchado en la ropa.
Luego me adelanté para salir por la puerta de atrás que daba a un callejón donde apenas se oía ruido, seguida de cerca de mi ex.


[NEVRA]

Vi como el chico ese con aires de grandeza se acercaba con seguridad a Mystika sonriendo, todos lo vimos, pues estábamos a unos cuantos metros de ellos.
En cuanto le habló noté en seguida como ella se tensaba, apenas podía disimular su malestar, aunque el chico no parecía darse cuenta. Puse atención a la conversación.

¿?: {Jajaja mi chica dura preferida}

Mystika: {No soy tu chica, hace mucho que no lo soy}

(Su malestar y eso de "mi chica" sólo puede significar una cosa)

Nevra: Chicos, creo que es su ex y por lo que me contó, o más bien por lo que no me contó, creo que se avecinan problemas.

Ezarel: ¿Problemas de qué clase?

Nevra: No sé, no me da buena espina, creo que la cosa entre ellos acabó peor de lo que cuenta...

El chico la separó de sus amigas y le pidió ir a un lugar tranquilo. Ella aceptó y se dirigieron a una puerta por la que no habíamos entrado.
Esperé unos minutos en estado de nervios hasta que no pude aguantar más.

Nevra: Voy a ver qué ocurre, no me fío.

Iba a dirigirme hacia la salida pero alguien me retuvo.

Valkyon: Yo me encargo.


Al salir Dani se colocó en la pared con aire chulesco, con un pie apoyado en ella. Peinó su flequillo castaño claro hacia atrás y luego puso las manos en sus bolsillos.

Dani: Mírate, estás increíble.

Me puse delante de él con los brazos cruzados sobre mi pecho y la espalda erguida, mirándole a los ojos con expresión neutra y vacía.

Dani: Vamos, no te hagas la difícil, esa etapa entre nosotros pasó hace años.

Antes de poder contestar oí la música de nuevo, alguien había abierto la puerta de la discoteca, pero no me giré, mantuve mi mirada fija en él.

Dani: Eh amigo, ¿no ves que estamos ocupados?

Valkyon: No parece que ella tenga muchas ganas de estar contigo.

Dani: ¿Qué sabrás tú lo que quiere mi chica, musculitos?

En ese momento me giré hacia Valkyon que avanzaba con rabia hacia Dani y extendí mi brazo para frenarle.

Mystika: Mantente al margen.

Valkyon frenó de golpe mirándome totalmente contrariado.

Dani: Jajaja ya la has oído, no molestes.

Mystika: Y tú cállate, no quiero oírte más.

Dani levantó una ceja con expresión divertida y soltó una carcajada.
Me acerqué a él y le agarré por las solapas de la camisa empotrándole contra la pared.

Mystika: ¿Qué es lo que te hace tanta gracia?

Dani: Wow, me encanta esta nueva Mystika, reitero lo dicho, te han sentado genial las vacaciones.

Mystika: Valkyon, puedes volver con tus amigos.

Dani: Si, a ver si entiendes que necesitamos un poquito de intimidad, ya sabes...

Mystika: Antes me tiro a la vía del tren que intimar contigo.

De nuevo se rio por mis palabras y Valkyon no me hizo caso, se quedó a unos pasos de nosotros siguiendo la conversación.

(Qué importa ya...)

Mystika: Como no dejes de reírte voy a borrar esa sonrisa socarrona de tu cara a puñetazos.

Dani: Cuánta violencia mujer, no es necesario, podemos pasarlo bien sin puñetazos, quizás con otro tipo de violencia más sutil.

A cada palabra que soltaba mi asco crecía y mi odio empezaba a descontrolarse. Dani llevó su mano a mi mejilla, pero en cuanto la rozó la aparté de un manotazo.

Dani: Esto me recuerda un poco a nuestro último encuentro...

Mystika: Eso jamás se repetirá.

Dani: No digas eso, sé que lo disfrutaste tanto como yo.

Mystika: Eres un cínico de mierda...

Dani: Vamos, niégamelo si puedes. Fue nuestro mejor polvo.

Mis manos empezaron a temblar de la rabia contenida, lo que hizo que mi cuerpo entero quemara. Sentí que éste iba a cambiar de un momento a otro, como si el descontrol de mis emociones también tuvieran efecto sobre mi transformación.

Me era imposible guardarlo por más tiempo, sentía que iba a explotar en cualquier momento mientras él me miraba con aire de suficiencia, como el Playboy de pacotilla que era.

Mystika: Maldito hijo de puta... ¡Me violaste!

CONTINUARÁ