Holaaaa a todos
Lo sé, lo sé, hace eones que no actualizo, pero tengo una explicación totalmente cierta y es que cuando tenía este capítulo casi listo para salir al mundo y demostrar de lo que es capaz; me entró una duda con respecto a una escena, que aunque corta es de vital importancia para la historia, y no sabía si debía incluirla en el fic o dejarla pasar en otro momento. Y justo cuando mi crisis creativa estaba en su apogeo... conseguí prácticas en lo que estoy estudiando (inserte su carita feliz aquí) y todo muy bien hasta acá, solo iba a tener menos tiempo para actualizar pero nada para alarmarse o eso creí, hasta mi primer día de trabajo, que fue algo por decirlo menos ABRUMANTE. Entonces tomé una difícil decisión "No voy a escribir fics, leer libros, ver manga o anime por los 3 meses que duran mis prácticas"
Lo hice y créanme fue terrible, es más flaquee un poco en la lectura de libros.
Pero bueno el punto es que los 3 meses ya pasaron y puedo continuar el fic donde lo dejé (yeyyyyyyy)
Y pues volví, gracias por leer y esperar por mí y muchas, muchas, realmente muchas gracias a los que me dejaron reviews, siguen la historia y/o la tiene como favorita.
Sin más preámbulos el capítulo.
Semi UA porque el capítulo 700 no paso ni la película "the last" por supuesto.
Algunas faltas ortográficas
Y tal vez un poco de OoC por parte de los personajes
Pareja principal: Naruto y Hinata
Parejas secundarias: probablemente ninguna o tal vez insinuaciones canon, pero nada más.
La imagen usada no es mía (ya quisiera yo) y le doy los créditos a su respectivo autor
DISCAMER: Lamentablemente ni Naruto ni sus personajes me pertenecen son del genio loco el gran Kishimoto-sensei yo solo los tomo prestados sin ánimo de lucro para mi diversión... y la suya espero.
CAPÍTULO 4: UN LUGAR AL CUAL REGRESAR
Ya habían pasado dos semanas en las que Naruto y Hinata "fingían" ser novios, semanas maravillosas para ambos, en las que bien podían entrenar en su ninjutsu, genjutsu o taijutsu, pasear, comer, hacerse compañía o simplemente hablar, conocerse un poco más aprender sus gustos, debilidades, fortalezas y llegar al punto de tener confidencias, esas cosas que normalmente no se dicen a cualquiera; incluso y para disgusto del rubio habían tenido un día de entrenamiento con Kiba, Shino y Akamaru que misteriosamente terminó con la cabeza de Kiba metida en un árbol y Naruto silbando alegremente. En fin la relación de los jóvenes había avanzado mucho, si bien no físicamente, pues todos los días sólo tenían uno que otro contacto casual además del abrazo de despedida, sí había avanzado enormemente en el interior.
Pero hay algo que no podían olvidar y era el hecho de que ambos eran ninjas y como tales tenían deberes que ellos debían cumplir. Y ese pequeño detalle lo recordó Naruto una mañana, muy temprano, en la que Shikamaru tocó a su puerta:
– Shikamaru, ¿no te parece que está muy temprano para estar molestando en las casas ajenas? – preguntó Naruto un tanto molesto por la interrupción, desde que había empezado a salir con Hinata conciliar el sueño era una tarea titánica y por si fuera poco estaba en medio de un sueño que no recordaba muy bien, sólo que él estaba en un lugar extraño y Hinata llegó vestida de conejita y… no recordaba más. Grrrr estúpido Shikamaru pensó el joven mirando con ojos láser.
– No me culpes por interrumpir tus sueños húmedos – respondió Shikamaru lanzándole una mirada a la tienda de campaña en su pantalón – culpa al Hokage, él fue quien me dijo que viniera a avisarte que te presentaras a su despacho para una misión.
– B-bien, yo iré más tarde a verlo – decía un muy sonrojado Naruto mientras empujaba a Shikamaru para que saliera de su casa antes de avergonzarse más y mascullaba – estúpida misión – entre dientes.
– No te preocupes, es una misión de un día, para la hora de cena podrás seguir con tus fantasías – fue lo último que alcanzó a decir con sorna el consejero del hokage antes de que le cerraran la puerta en la cara.
Luego de que el chismoso se fuera Naruto pudo respirar tranquilo y pensar en voz alta – ¿sueño húmedo? ¿Hinata?... – sentía como el calor se apoderaba de él – No, no, no vayas ahí Naruto, piensa en otra cosa, otra cosa… La misión sí la misión está bien, me voy a bañar con agua fría pero porque tengo misión, nada más – decía mientras caminaba por su apartamento.
Un rato después estaba listo para irse al despacho de Kakashi cuando pensó de nuevo en Hinata, ella no sabía que hoy no se podrían ver, y luego de pensarlo un poco optó por avisarle el mismo.
Cuando llegó al complejo Hyuuga ocultó su presencia pues decidió que lo mejor era ir directamente a la habitación de la joven por tres razones; uno, suponía que los sirvientes lo demorarían demasiado; dos, era muy temprano; y tres no quería encontrarse con Hiashi Hyuuga por ahora, no creía que el viejo lo recibiera muy cariñosamente.
Al llegar a la habitación de la joven iba a anunciar su presencia pero lo que vio lo dejó mudo, Hinata estaba parada aparentemente sacando lencería de una cómoda y llevaba un camisón blanco muy recatado pero que gracias a la luz se le transparentaba mostrando perfectamente todas las curvas que la joven poseía, cuando Naruto despertó del hechizo del cuerpo de Hinata decidió que lo mejor era entrar por la puerta principal, después de todo sabía que si la joven lo veía ahí lo trataría de pervertido. Pero nuevamente el joven olvidó un detalle muy importante, Hinata es una ninja y como tal sus reacciones no son las de una doncella normal. Y esto lo pudo comprobar el rubio cuando sintió como un kunai pasaba junto a su mejilla y se clavaba en la pared detrás de él.
Hinata por su parte se acababa de levantar y estaba por buscar su ropa para cambiarse, cuando sintió una leve presencia detrás de ella, y aunque había pasado algún tiempo desde la guerra, las viejas costumbres no se olvidan, por acto reflejo activó byakugan, lanzó un kunai de advertencia a su visitante.
Cuál fue la sorpresa de la joven al voltearse en posición de batalla y ver a Naruto con la cara totalmente roja y los ojos muy abiertos de la impresión.
– N-Naruto-kun ¿estás bien? – dijo la Hyuuga caminando rápidamente donde el rubio. Quitó el kunai de la pared y tomó la cara del joven en sus manos para mirar detenidamente su mejilla – lo lamento Naruto-kun, yo sólo lo hice por reflejo, pero de haber sabido que eras tú nunca habría lanzado ese kunai de advertencia.
– E-está bien Hinata – contestó el rubio después de que la cara preocupada de la Hyuuga lo hiciera despertar de la sobrecarga sensorial que era tenerla tan cerca – N-no pasó nada – dijo desviando su avergonzada mirada hacia abajo, craso error, tuvo una vista de primera fila del dichoso camisón que, si bien ya no se transparentaba, la imagen mental no desaparecía tan sencillamente; su cuerpo le pedía a gritos que acercara a la joven y como mínimo la besara hasta perder la conciencia, pero no podía, había decidido que Hinata reservará ese beso para alguien que de verdad lo mereciera y él no estaba en esa posición; entonces en un último intento de mostrar decencia desvío rápidamente la vista hacia un lado.
Por su parte, la joven ojiperla extrañada por la acción del rubio movió su mirada hacia abajo y cuál fue su sorpresa al encontrarse con su camisón favorito ¡debajo del cual no llevaba nada más!
Lanzó un grito femenino y salió corriendo por su bata. Luego de un incómodo silencio en el que ambos sonrojos competían por ver cual brillaba más. Naruto hablo para romper la tensión y aclarar el malentendido:
– L-lo siento Hinata, yo venía a hablar contigo pero esto… Yo... no pensé que… Que tú… esto… Lo siento.
– E-está bien Naruto-kun, ¿qué sucede? – dijo la joven intentando no pensar en el asunto, tal vez si lo dejaban pasar sería mejor.
– A sí eso, es que Kakashi-sensei me mandó a llamar para una misión y no creo que podamos almorzar hoy.
– Oh, ya veo... e-está bien es importante que Naruto-kun se vaya de misión – respondió la Hyuuga intentando no mostrarse muy apenada por el asunto, pero Naruto lo sabía, no en vano había sido la persona que había pasado más tiempo con ella en estas dos semanas, y le afligía demasiado ver a Hinata así.
Luego se le iluminó el foco al rubio y recordó las palabras de Shikamaru, vergonzosas en ese momento, pero muy útiles ahora.
– Pero Shikamaru dijo que a la hora de la cena ya estaría en mi apartamento para poder… Ducharme, podríamos cenar juntos.
El rostro de Hinata se iluminó de nuevo y le contestó:
– Hai, me gustaría cenar juntos, es más si quieres puedo preparar ramen para los dos.
Esta vez fue Naruto quien puso una enorme sonrisa y dijo muy emocionado – Eso sería genial-ttebayo. Oh no, me tengo que ir o Kakashi-sensei me va a sermonear.
– Está bien Naruto-kun, hasta la noche.
– Sí hasta la noche, adiós – respondió el rubio saliendo rápidamente de la habitación, su cuerpo quería ir y hacer algo más abrazarla, ósea territorio prohibido.
Al llegar el joven al despacho del Hokage fue recibido por Kakashi y Shikamaru.
– Naruto hola al fin te dignaste a llegar, que bien.
– Todo es culpa de Kakashi-sensei que me llamó tan temprano – contestó el rubio sin mencionar la verdadera razón de su demora.
– Bien, bien Naruto vamos directo al grano, acá está tu misión – dijo entregándole un pergamino donde se leía el rango D claramente, Naruto lo miró extrañado de que a él le asignaran una misión de tal rango.
Cuando el joven abrió el pergamino lo leyó en voz alta:
– "Naruto Uzumaki debe ir a la academia ninja clase 2, y presentarse ante Iruka-sensei…" esperen un momento ¿acaso me van a devolver a la academia porque aún soy genin?
– No sería mala idea, pero no se vería bien que el salvador del mundo aún esté en la academia. Mejor sigue leyendo.
Naruto soltó el aire que estaba conteniendo – Ok ya sigo "ante Iruka-sansei para dar una conferencia al grupo de aspirantes a genin de la clase 2 al ser considerado una motivación para las generaciones futuras." – Naruto miró al Hokage – no entiendo muy bien esto.
El Hokage sólo se encogió de hombros – El consejo decidió que como no estás haciendo nada productivo para la aldea podrías ir a la academia a hablar con los chicos para que entrenen duro y bla, bla, bla puro protocolo.
Naruto frunció el ceño, él no tenía madera de maestro – ¿Entonces esperan que me pare frente a los niños y les diga algo que los impulse a ser mejores ninjas?
– Sí, más o menos eso, pero no les digas que aún eres genin tal vez decidan no presentarse a Chunin o jounin, serían unos mediocres y con uno tenemos.
– Podría ser porque mi maestro es un pervertido que lo único que le interesaba era leer el icha-icha de turno – respondió Naruto con una vena sobresaliendo en la frente.
– No creo que a Jiraiya-san le gusten esas palabras – contestó el Hokage haciéndose el desentendido.
Cuando Naruto estaba preparado para contestarle como es debido Shikamaru lo interrumpió:
–Será mejor que corras Naruto, la clase empezó hace 10 minutos y sin ti.
Naruto miró el reloj y luego a su antiguo sensei – esto no se queda así – le dijo y salió corriendo a su nueva misión rango D.
Al final del día Naruto se dirigía a su casa totalmente molido y con una leve sonrisa en su rostro, el que le diga que ser maestro es sencillo no sabe de lo que habla, debía decirle a Kakashi-sensei que le diera una medalla a Iruka-sensei por aguantar a esos demonios cada año.
FLASH BACK
Al principio todo había ido muy bien, lo niños estaban maravillados con que él estuviera allí, y comenzaron a hacerle preguntas como: – ¿Qué se siente ser un héroe? ¿Es verdad que derrotaste a la diosa Kaguya? ¿En serio tienes uno de los demonios con colas dentro de ti? – Y hasta ahí todo muy bien, el meollo comenzó cuando preguntaron cosas como: – ¿Puedes hacer un Odama-rasengan aquí? ¿Puedes mostrarnos a Kurama? ¿Dónde está la marca que te puso el sabio de los 6 caminos? – y como las respuestas a estas incógnitas no los dejaron satisfechos comenzaron comentarios como: – Yo no creo que sea tan fuerte; El salvador resultó ser un fraude; Sasuke-sama es más genial; sí él tiene el Sharingan y el Rinnengan; Que la próxima vez lo traigan a él – y mientras Naruto trataba de mantener su genio a raya con los mocosos del demonio, uno de ellos colmó su paciencia cuando dijo: – Yo sería capaz de vencerlo con una mano atada a mi espalda – y hasta ahí llegó la calma del rubio.
– ¿Enserio crees que un enano con cara de idiota como tú me puede vencer? – lo cual al parecer le dio al chico en su punto débil porque se levantó de su asiento y le gritó:
– Claro que puedo derrotar a un vejete engreído como tú.
– Demuéstralo – Dijo Naruto con una sonrisa malvada.
Cuando el niño se iba a tirar en Naruto, Iruka-sensei intervino.
– ¡Naruto deja de igualarte con los niños! ¡Se supone que tú eres el adulto responsable!
– Ja, responsable, el viejo ese no sería capaz de responsabilizarse ni con su novia – contestó rápidamente el niño burlonamente.
– Y tú guarda silencio Sota que tú ni siquiera trajiste la tarea de hoy, además Naruto es tú mayor y solo por eso merece respeto.
– Pues que se gane mi respeto – replicó Sota haciendo un mohín.
– Debes respe… – fue interrumpido el maestro por la campana de salida – *suspiro* bien, mañana deben traer un informe de la clase y tenemos examen de genjutsu. Hasta mañana – concluyó volteándose a tiempo para no ver a Sota haciéndole señas a Naruto de "nos vemos a la salida", mientras el rubio solo sonreía con suficiencia.
A la salida la noticia se había esparcido y los niños se habían congregado para ver la pelea.
Cuando comenzó Sota realizó una serie de ataques y le mando algunas shurikens a Naruto demostrando que iba en serio, mientras los chicos lo vitoreaban, por su parte el rubio esquivó fácilmente los ataques y fruto de toda la frustración que había tenido a lo largo del día decidió terminar rápidamente con un solo ataque, hizo un movimiento de manos tan rápido que Sota no se pudo apartar del ojiazul que lo atacó diciendo – Mil años de dolor – mandando al pobre niño a volar por los aires y perder la pelea.
Todo el patio se quedó en silencio mientras un sonriente Naruto se volteó para dirigirse a su casa, pero con lo que no contaba el rubio era que Sota a pesar de ser tan bocón tenía muchos amigos en la academia que se lanzaron indignados a vengar a su amigo caído en batalla. Con la sed de sangre del rubio apaciguada ya no sentía deseos de pelear pero igual le tocó defenderse de 10 chicos que lo atacaban, cosa sencilla para el salvador del mundo ninja. Pero la cosa empeoró cuando el resto del cuerpo estudiantil al ver la situación también se unieron a la pelea.
Al final terminó siendo una batalla campal en la que los chicos lanzaban kunais, shurikens y jutsus indiscriminadamente, sin importarles que además del enemigo también estaban sus compañeros de academia por lo que Naruto luego de hacer muchos clones de sombra no solo debía protegerse sino también a los niños que podrían resultar heridos en la batalla y por si fuera poco el traidor de Kurama le dio la espalda alegando que "él no se metía en peleas de niños" por lo que el rubio se encontraba solo defendiéndose y salvando a los mocosos que estaban en el camino de los ataques hacia su persona.
10 minutos después Naruto decidió emprender la retirada por lo que los clones desaparecieron dejando una nube de humo y el original aprovechando la confusión se convirtió en un niño más. Los niños confundidos luego de decidir que habían ganado se fueron a casa, por lo que Naruto camuflado podía oír comentarios como: – "guau le ganamos al salvador del mundo ninja" "sí, somos los más fuertes" "nadie se compara con nosotros" "¿viste ese increíble jutsu de fuego que lancé?" "si, fue genial"
Cuando estaba lo suficientemente lejos como para que nadie lo viera Naruto liberó la transformación y apareció Sota frente a él.
– Eres un idiota, se supone no que debes igualarte con los niños porque tú eres el adulto responsable.
– Pues ellos deberían ser más respetuosos con sus mayores – dijo el rubio a la defensiva.
– *suspiro* es cierto, lamento haber sido tan grosero con usted.
Naruto abrió los ojos desmesuradamente – ¿qué te pasó Sota? ¿Será que el ataque te dejo medio bobo o algo?
– ¡Claro que no idiota! – Gritó Sota sonrojado – es increíble que seas mi sempai, es sólo que vi en la batalla como te contenías para no atacar a mis amigos y que los defendías de los ataques que ellos mismos lanzaban ¿Por qué lo hiciste?
– Porque ustedes niños irrespetuosos, son el futuro del mundo ninja, además de ser parte importante de la aldea de la hoja, el lugar que es mi hogar y que tiene a todas las personas que yo siempre voy a proteger, por eso quiero ser fuerte y por eso voy a ser el próximo Hokage-ttebayo – le contestó Naruto con una deslumbrante sonrisa marca Uzumaki mientras revolcaba los cabellos de Sota.
El niño le devolvió la sonrisa y dijo – bien pues yo voy a entrenar tanto que la próxima vez te voy a vencer y voy a poder defender a mis amigos de todo.
FIN FLASH BACK
Tal vez la misión no había sido un total fracaso, había impulsado a Sota a ser mejor y a defender a sus amigos, además los mocosos sabían que primero estaban los amigos por lo que Iruka-sensei lo estaba haciendo bien.
Mañana daría su informe, por ahora quería llegar a casa para descansar un poco.
Cuando vio a Hinata esperándolo en la entrada de su apartamento todo su cansancio se fue, había olvidado que no solo lo estaba esperando la joven sino un tazón de ramen preparado por Hinata por lo cual seguramente estaría delicioso.
– Hola Hinata, ¿llevas mucho tiempo esperándome? – Saludó el rubio sonriéndole ampliamente a la joven.
– Ohayo Naruto-kun, no te preocupes acabo de llegar, ¿cómo te fue en la misión? – contestó la chica feliz de ver de nuevo a su amor.
El rubio hizo una mueca – Dejame te ayudo con eso y adentro te cuento.
La chica le entregó el bol caliente de ramen que llevaba en las manos, muy nerviosa, era la primera vez que entraba al apartamento de chico y era algo intimidante.
– Huele delicioso Hinata.
– G-gracias Naruto-kun, estuve todo el día preparándolo porque sé que es tu comida favorita y quería que me saliera muy bien.
El chico se sintió tan feliz por las palabras de la joven que no supo qué contestar, y prefirió entrar a la casa antes de abalanzarse encima de ella. Cuando abrió la puerta por costumbre dijo – estoy en casa.
Luego volteó y vio la cara confundida de su acompañante se explicó apenado.
– No me prestes atención es sólo una costumbre tonta que tengo, siempre que llego digo esas palabras, jajaja, que tonto no.
Por su parte la ojiperla caminó hasta delante del rubio y dijo con los brazos abiertos y una gran sonrisa – Bienvenido a casa Naruto-kun.
El corazón del rubio se detuvo un momento por la imagen que tenía en frente y no aguantó más, se tiró a los brazos de Hinata y la abrazó fuertemente, escondiendo su rostro en el cuello de la ojiperla.
La chica comprendió la situación y le devolvió el abrazo, moviendo la mano lentamente por la espalda del otro.
En medio del abrazo Naruto recordó las palabras de Ero-sennin "El lugar en el que se acuerden de ti, es al que debes regresar y llamar hogar" su hogar no era este apartamento, su hogar era Konoha, su hogar era Hinata, ella era quien siempre pensaba él, ella era quien esperaba a que volviera y ella era quien siempre tenía los brazos abiertos para él.
– Gracias Hinata-ttebayo, me gusta mucho que estés aquí – dijo finalmente el rubio después de un rato.
– Me encanta estar aquí – contestó la chica intentando contener las lágrimas – ¿Quieres que comamos?
*Groarrrr* contestó el estómago de Naruto.
Entre risas y comentarios se sentaron en la mesa y comieron juntos, mientras cada uno contaba cómo estuvo su día y Hinata se reía de las vicisitudes del joven y el ojiazul hacia pucheros. Ahí Naruto comprobó que lo que Jiraiya decía era cierto, esa era la primera vez en mucho tiempo que su casa se sentía como un hogar y que él tenía un lugar al cual regresar.
Un rato después Naruto galantemente acompañó a la joven a su casa y cuando volvía, aún montado en aquella nube de felicidad en la que Hinata lo había puesto entró a su apartamento encontrándolo como de costumbre solo, pero esta era una soledad diferente, era de aquella que entra en tu ser y se cala en los huesos, de aquella que te hace sentir débil y triste como si estuviera solo en el mundo.
Hacía tanto tiempo que no sentía esa soledad, desde la niñez, que la había olvidado. Tuvo ganas de salir corriendo y meterse de nuevo en los brazos de Hinata, esconderse ahí hasta que el dolor pasara. Pero no podía porque se había prometido a sí mismo que no se acercaría a Hinata, por lo menos no de esa manera, y dolía, no sabía cuánto tiempo más podría ir de la felicidad extrema a la tristeza, se sentía en una montaña rusa y lo peor de todo es que al final del día, cuando estaba acostado en su cama tratando de conciliar el sueño, se preguntaba si todo esto valía la pena y él mismo llegaba a la conclusión de que sí, lo valía.
FIN DEL CAPÍTULO
Hasta acá llega el capítulo de hoy. ¿Opiniones? ¿Críticas? ¿Cartas amenazadoras? Cualquier cosa será bien recibida (excepto tal vez las amenazas) si es para mejoras lo aceptaré. Gracias por llegar hasta acá y por leer mi historia, hasta la próxima actualización, de la cual no prometo fecha.
