Holii!
He vuelto, luego de muchos meses XD
Abajo las aclaraciones y demás cositas.
Luego de ver unas cuantas páginas por Internet y hacer un pequeño presupuesto, Levi cerró su portátil y la dejó en el comedor mientras esperaba que Eren terminara de ducharse. Necesitaba alejarse de la ajetreada ciudad y nada mejor que lo que estaba planeando.
Encendió la TV y pasó los canales hasta que encontró algo que le llamó la atención, el canal era de viejos programas. Levi estuvo viendo Heidi* hasta que el chico de ojos verdes estuvo vestido y sentado a su lado.
— ¿Qué querías decirme? —lo miraba fijamente mientras secaba su cabello con su mano derecha y en la otra traía crema para las estrías.
— Pensé que tal vez podríamos hacer un viaje. —el castaño lo miró dudoso mientras dejaba la toalla a un lado y se acomodaba en el sofá recostando a Levi contra uno de los costados del mueble y poniéndose entre sus piernas.
— ¿A dónde iríamos? —Abrió el frasco de crema y puso algo en su mano.
— Revisé en Internet. Es algo parecido a un campamento de verano, tiene cabañas por todos lados y está en un bosque. —Eren no se veía muy convencido—. Tiene aguas termales privadas. —dijo en voz baja al ver la duda en la cara de su esposo.
— Supongo que un fin de semana con aguas termales no es mala idea. —sonrió y Levi correspondió levemente.
— Bien, sabía que dirías que si así que saldremos el próximo viernes.
— Es algo pronto, creo que está bien. —sonrió y Levi correspondió.
— Hace mucho que necesitaba un descanso así.
Vieron Heidi juntos mientras Eren masajeaba el vientre de Levi con crema para las estrías.
— ¿Tienes todo? —Eren caminaba de un lado a otro siendo observado por Levi desde la sala.
— Si, ya le avisé a Christa que en media hora le llevamos a Bigotes. —El castaño asintió y revisó todo en su bolso asegurándose de que todo estuviese en orden—. Uno, dos, tres, cuatro. Todo bien. —contó las maletas, todo en orden.
— Relájate. Es un viaje de descanso, estas muy estresado. —El ojigris estaba levemente recostado en el sofá mientras comía una ensalada de frutas.
— Creo que comenzaré a relajarme realmente cuando estemos metidos en agua caliente y… —fue cortado por Levi.
— Cuanto estés metido, querrás decir. —dicho esto se levantó para lavar el tazón.
— ¿A qué te refieres? —el castaño siguió al más bajo hasta la cocina y cruzó los brazos sobre su pecho.
— No vas a venirme ahora con que no me entiendes. —Levi imitó su posición y lo miró fijamente con el ceño fruncido.
— Por supuesto que entiendo que no vas a meterte en las aguas termales, lo que no entiendo es el porqué. —el pelinegro suspiró descruzando los brazos.
— Es peligroso en mi estado. —comenzó a caminar hacía la sala—. No puedo tener baños con tanta temperatura.
— Pero si siempre tomas baños de agua caliente. —lo siguió casi corriendo.
— No es caliente, es agua tibia. —se acercó a la jaula de Bigotes y lo sacó para acicalarlo—. Tengo que contarle todos mis planes a Zoe y bueno, me emocioné y reservé antes de hablar con Hanji.
— Y supongo que ella dijo que es peligroso. Maldición, no es justo. —Levi lo miró asombrado al notar cierto tono berrinchudo en la voz de Eren.
— ¿Por qué tanto alboroto? Solo no puedo meterme a las aguas termales, no es como si no fuese al viaje.
— Es solo que quería relajarme contigo en las aguas termales. —hizo un puchero y se acercó a Levi para abrazarlo por la espalda.
— Aún podemos meternos a la tina con agua tibia. —soltó y Eren rió comenzando a acariciar el vientre de casi ocho meses de su esposo.
— Eres todo un pervertido, ¿No, pillín? —Levi alzó una ceja
— No soy el que se queja por lo de las aguas termales, seguro tenías planes perversos. —dejó a Bigotes de nuevo en su jaula y caminó hacía el sofá con Eren aún abrazado a él—. Además, ¿Pillín? ¿De dónde sacas esas palabras?
— De por ahí. —Levi rió.
— Eren.
— Despertaste.
Levi se había quedado dormido a la mitad del viaje, no fue un problema al estar en el asiento trasero y con el cinturón abrochado.
— ¿Falta mucho? —bostezó y se estiró levemente.
— Menos de diez minutos. —El pelinegro soltó un bufido de molestia—. ¿Esperabas despertar en la cama del ryokan*?
— No estaría mal. —Eren soltó una carcajada y Levi se cruzó de brazos.
— Holgazán.
— No era yo el que pedía que me cabalgasen. —La cara del ojiverde se coloreó de inmediato.
— No soy yo el que le tomó "cariño" a la posición.
— Bien jugado, Jaeger. —pateó el asiento de Eren aprovechando que el auto ya se había estacionado.
— Bien, perezoso, debemos instalarnos en la habitación para poder almorzar. —Levi volvió a bufar y se desabrochó el cinturón mientras Eren bajaba las maletas.
Pasaron unas cinco horas desde que llegaron al lugar y comenzaba a atardecer. Eren había entrado en las aguas termales privadas de su habitación y Levi lo miraba sentado en un cojín mientras comía una zanahoria troceada.
— ¿Por qué la zanahoria? —el ojigris terminó de masticar lo que estaba en su boca antes de contestar.
— He estado teniendo gases últimamente, leí en internet que si comía zanahorias no ocurriría. —dijo esto se llevó otro trozo de zanahoria a la boca –probablemente el más grande que había en el tazón–
— ¿Era un sitio seguro?
— No lo sé.
— ¡Levi!
— También he estado teniendo antojos de zanahorias. —Eren lo miró frunciendo el ceño
— Hablaré con Hanji.
— Hazlo. —dijo con la boca casi llena.
Eren suspiró y se hundió más en el agua dando por terminada la discusión. Cerró los ojos y su imaginación comenzó a volar ¿Cómo se verían sus bebés cuando nacieran? ¿Serían igual a él o tal vez a Levi? Rió al imaginarse a dos pequeños niños con una expresión seria y una mirada de "Mírame y te muerdo".
Inevitablemente su mente se fue a un tiempo más atrás, cuando recién comenzó a salir con Levi, el pelinegro al principio se mostraba algo distante y poco convencido de demostrar que sentía algo por él; aunque no lo culpaba, había sido educado de esa manera. Todos sabían que –por ser como era– Eren lograría que Levi fuese más afectuoso, le costó un poco al principio, pero logro que Levi le permitiera besarlo en público.
Levi le había tomado confianza luego de un año de relación y se lo hizo saber justo el día de su aniversario; a Eren le sorprendió la confesión del francés, no entendía porque había aceptado salir con él si no estaba seguro. La respuesta le sorprendió aún más. Hanji le había estado hablando de un lindo chico alemán hijo de su profesor suplente de prácticas de medicina y también le mostró algunas fotografías haciendo que el pelinegro quedara "prendado" a él.
— Eren. —salió de su ensoñación y miró a su esposo.
— ¿Qué pasa? —volvió a acomodarse con medio cuerpo fuera del agua.
— Aún no hemos hablado de nombres. —las cejas del ojiverde se levantaron y luego hizo una mueca pensativa.
— Tienes razón, ¿tienes alguno en mente?
— Siempre quise tener un hijo varón para ponerle Noah. —se llevó a la boca el último trozo de zanahoria y lo masticó más de lo necesario. Parecía estar teniendo malos recuerdos.
— ¿Tiene algún significado especial?
— Era el nombre de alguien que realmente quise. —Eren frunció el ceño y Levi se relamió los labios antes de aclarar lo que recién había dicho—. Él fue mi mejor amigo cuando viví en Francia, sus padres tenían muchos hijos y pocos recursos. Cuando llegó la enfermedad al país su familia no tenía suficiente dinero como para pagar la vacuna de casi diez personas, digo casi porque su hermana mayor estaba esperando un bebé y el medicamento para una embarazada era mucho más costoso. Él y tres de sus hermanos no pudieron recibir la medicina.
— Levi, ¿Por qué no me contaste eso antes? —salió de las aguas termales y envolvió una toalla en su cintura. Caminó hasta el pelinegro, se sentó a su lado y lo abrazó con un brazo.
— No me gusta hablar de eso, son cosas que no quiero recordar. —Su respiración se hizo más pesada e intentó contener unos ligeros sollozos—. Fue tan injusto y yo lo extraño tanto. —Las lágrimas comenzaron a bajar por sus mejillas y sus hombros temblaban.
— No sé qué decir. Llora todo lo que puedas, sácalo. —lo abrazó un poco más fuerte y Levi correspondió al abrazo.
— Supongo que todo pasa por alguna razón. —secó su rostro y tomo una gran cantidad de aire en sus pulmones—. Un pariente lejano para esa época me decía que tenía la oportunidad de vivir en Japón con él para tener una buena educación, yo siempre me negaba y cuando todo eso pasó lo primero que hice al verlo en una de sus visitas fue decirle que quería irme. No quería ver la casa de Noah cada vez que volvía de clases. —Eren no respondía, no tenía palabras—. Si no hubiese pasado todo eso jamás te hubiese conocido.
Eren aguantó la respiración y se abrazó al ojigris completamente.
— Te amo, Levi. Más de lo que te puedes imaginar. —Levi correspondió al abrazo.
— Yo también te amo más de lo que te imaginas. —Susurró y luego de unos segundos sintió un ligero movimiento en su vientre—. Te amamos. —corrigió.
Al día siguiente salieron de la habitación para recorrer el lugar y encontraron una pantalla en una de las paredes de la entrada con unas letras enormes que anunciaban una caminata por la montaña que estaba detrás del ryokan. Eren mencionó que sería buena idea, aunque no quería dejar a Levi solo ya que él no podría hacer el recorrido por obvias razones. El francés lo convenció de subir sin él mencionándole que aprovecharía ese tiempo para terminar de ver una serie que llevaba algún tiempo viendo en casa.
— Ve, y asegúrate de traerme un Copo de Nieve* para que le haga compañía a Bigotes. —Eren rió y le dio un pequeño beso en los labios.
— Cuidan bien de mami Levi, bebés. —Levi pellizcó su mejilla—. También te quiero.
— Vete ya.
— Regresaré a eso de las seis. —el pelinegro observó cómo su esposo se alejaba mientras se despedía
Levi regresó a la habitación apenas vio como Eren desaparecía en el sendero que subía por la montaña. Encendió su portátil y se recostó en la gran cama matrimonial a terminar la serie. Vio apenas unos tres capítulos y se quedó completamente dormido.
Unos sonidos en su puerta le hicieron despertarse por lo bruscos que eran, se levantó algo alterado y caminó a paso apresurado hacia la puerta.
— Buenas noches, ¿Es usted Levi Jaeger? —un hombre vestido con ropa deportiva y mirada seria estaba parado frente a él.
— Si, ¿Hay algún problema? —su voz salió ronca por el tiempo que pasó durmiendo.
— Es mi deber como organizador de las actividades que se realizan en el ryokan informarle que el Señor Eren Jaeger, que según sabemos es su esposo, se encuentra desaparecido en estos momentos. Un equipo de búsqueda especializado se encuentra buscando al Señor Jaeger y no se detendrán hasta encontrarlo. —una sensación de asfixia llegó a su cuerpo y comenzó a boquear en busca de oxígeno—. Señor Jaeger, ¿se encuentra bien? —No recibió respuesta.
El hombre de inmediato sacó su teléfono celular y marcó a emergencias mientras sostenía al embarazado hombre que parecía estar teniendo una crisis nerviosa.
*Heidi (アルプスの少女ハイジ Arupusu no Shōjo Haiji?, lit. Heidi, la niña de los Alpes) es una serie de anime japonesa del género Kodomo estrenada el 6 de enero de 1974, inspirada en el libro homónimo de la escritora suiza Johanna Spyri.
*El ryokan (旅館?) es un tipo de alojamiento tradicional japonés que originalmente se creó para hospedar visitantes a corto plazo. Hoy se utilizan como hospedajes de lujo para visitantes, sobre todo occidentales. Entre otras comodidades, sus habitaciones se componen de un piso de tatami, baños termales colectivos (onsen), jardines y cocina sofisticada con platos típicos. Cada grupo de habitaciones posee su propio ofuro (baño caliente de madera de cedro para relajarse) y el propio ryokan dispone de un baño común, el cual se conforma de una gran bañera natural situada en el jardín o bien un lugar reservado con vistas a la naturaleza.
*Copo de Nieve es una cabra que aparece en el anime "Heidi" el que Eren y Levi estuvieron viendo al principio del capítulo.
Holiiiiiiiiiii
Mucho tiempo sin publicar, nada de inspiración y fallos con mi Internet, puedo publicar porque... bueno, digamos que ahora sé cual es la contraseña del Wi-Fi de mi vecino.
Ha pasado muuucho tiempo, con decirles que tuve que leer el fanfic desde el inicio para ver que no ponía nada raro.
Dije hace unos dos capítulos que esto se pondría serio y gueno, aqui viene lo serio.
Falta muy poco para que acabe este no tan sensual fanfic -que releyéndolo me dí cuenta de mis errores ortográficos y de narración-
Nos vemos en el próximo capítulo.
Atte: MissCheeseOwO
