Si están leyendo esto es porque encuentran que es interesante (la historia, quiero decir) así que les doy gracias por leer, especialmente a Anna, quien considera que el capítulo anterior no fue aburrido y que quiere más. :D Muchísimas gracias Anna!
No me extenderé mucho por aquí solo quiero decir:
-Dejen reviews… Sé que parezco una miserable pidiendo reviews. Pero en serio, quiero saber que opinan, si tienen alguna sugerencia. ¡Vamos, damas! ¡No sean tímidas!
-OUAT, Glee, Twilight, etc. No me pertinence. Si así fuera Lea Michele, Dianna Agron y Lana Parrilla estarían de fiesta conmigo. Ustedes saben que la historia si me pertenece.
Forks, Washington
Emma POV
Llovía, sí, llovía. No me sorprendí al llegar aquí en una pequeña avioneta y, que estuviera lloviendo. Ahora me encontraba en la patrulla del tío Charlie, junto con David, Mary M y Ruby, que quiso acompañarnos.
-Entonces, ¿Aquí siempre llueve? – preguntó Ruby, un poco desilusionada.
Era la primera vez que ella salía de Storybrooke.
-Así es – musitó Charlie, ese hombre era de poco hablar.
-Bueno, gracias por recibirnos a mí y a Ruby en su casa, señor Swan – dijo Mary Margaret dulcemente.
-Llámame Charlie, y no hay ningún problema. Si son amigos de Emma y David, no hay ningún problema.
Luego de este corto intercambio de palabras seguimos el camino a la casa de Charlie.
Al llegar vimos un Volvo plateado y una Pickup aparcados en el frente de la casa.
-¿El Volvo es de Bella? – preguntó David, en cuanto bajamos del auto.
-No – dijo Charlie – es del novio de Bella, Edward – hizo una mueca.
Charlie se volvió a subir a la patrulla.
-Debo ir a la comisaria. La puerta está abierta, entren. Y tomen – nos lanzó las llaves de la casa-. Por si acaso, aunque Bella está allí.
Y se fue.
Entramos a la casa y encontramos a Bella sobre un chico pálido.
-¡PORNO! – gritaron David y Ruby riéndose.
Esto hizo que el novio de Bella, la lanzara con un poco de fuerza. Yo me reí y me acerque a ellos. Bella nos miraba como si estuviéramos locos y su novio, Edmund o lo que sea, frunció el ceño en señal de confusión.
-Bellita, Bellita, eso se hace en la habitación, no en la sala.
Se sonrojó.
-Soy Emma – dije extendiendo mi mano a Eduardo-. Tú debes ser Eddie.
-De hecho soy Edward, Edward Cullen.
¡Oh, su nombre es Edward!
-Ah, ok.
-Yo soy David – dijo mi hermano dando un paso adelante-. Ella es Mary Margaret, mi novia y esta es Ruby, una amiga.
Ruby hizo un movimiento con la cabeza sin borrar su sonrisa. Mary Margaret le sonrió tímidamente.
-¡Así que tú eres Bella! – dijo Ruby-. Pensé que eras aburrida, pero me equivoqué.
Bella se sonrojó más.
-Dejen de molestarla – dijo Mary Margaret, en defensa de Bella-. A cualquiera le pasa.
Bella le sonrió tímidamente.
Lima, Ohio
Belle POV
Me desperté y estaba sentada en un sillón que había en mi habitación con mi libro en el regazo. Me sobresalté al ver a Rachel con cara de pánico cerca de mi cara.
-¡Belle! ¡Qué bueno que despertaste!
-¿Qué sucede? – dije levantándome.
-¡Zelena! ¡No aparece! – estaba realmente agitada.
La miré un poco raro. Seguro estaba afuera o había salido, como ayer. Aunque nunca supe si había vuelto.
-Rachel, calma. ¿Dónde está Regina?
Como si la hubiera llamado, Regina entró a la habitación con cara de preocupación. Ok… si Regina tenía el semblante preocupado es que realmente Zelena estaba perdida por algún sitio.
-Zelena no está, Belle.
-Sí, lo sé, Rach me dijo.
Rachel se comía las uñas.
-Deja de comerte las uñas, Rachel. Es antihigiénico. ¿Tus padres saben que no está aquí?
-¡¿Qué?! Claro que no. Papi salió temprano al hospital y papá está de viaje por si no te habías dado cuenta.
-Ya.
-Debemos bajar y esperar abajo por si viene –dijo Regina, estaba preocupada pero trataba de mantener la calma.
-NO. – gritó Rachel-. Debemos llamar a la policía.
-Rachel – puse una mano en su hombro - ¿Han pasado 24 horas desde la última vez que vimos a Zelena?
-No.
-Pues entonces no debemos llamar a nadie – dije calmadamente-. Me gusta la idea de Regina, bajar y esperar si aparece. ¿No lleva su celular?
-Lo dejo aquí, la muy imbécil.
Todas bajamos y le preguntamos a Rachel si podíamos preparar un poco de café o té y de paso tomar un bagel. Rachel asintió.
Una vez que Regina y yo teníamos nuestros café en mano y Rachel tomaba su té verde, nos sentamos en la sala. Por primera vez, Rachel no hablaba, pero, sí se movía nerviosamente. El timbre sonó.
-¡Oh Dios Mío! – dijo Rachel –¿ y si es la policía diciendo que tienen el cadáver de Zelena?¡Es mi culpa! Nunca debí dejarlas solas.
Se puso a llorar. Me levanté. Rachel era simplemente una perra dramática.
-Yo abro.
Abrí la puerta y allí estaba Zelena, sana y salva, y bueno, un poco despeinada. Tenía la misma ropa de ayer cuando llegamos, shorts negro, camiseta verde y alpargatas verdes. Entró tranquilamente y se sentó en la sala junto a Rachel. Regina la miraba con el ceño fruncido, yo levanté una ceja.
Zelena miro a Rachel seguía con la cabeza entre las manos y lloraba desconsoladamente.
-¿Qué le pasa? ¿Se murió Barbra?
Rachel al oír la voz de Zelena levantó la cabeza rápidamente.
-¡Zelena! ¡OH DIOS MIO! ¡Estaba tan preocupada! Creí que habías muerto o…
-Cállate, perra abandonadora. No me pasó nada.
-¿Dónde estabas Zelena? – preguntó Regina
Zelena suspiro pesadamente.
-En Lima Heights Adyacent, querida.
-¡¿Qué?! – se sobresaltó Rachel – pero…es peligroso.
-Sí, bueno, conocí a un par de personas.
-¿Qué sucedió? – pregunté.
-Bueno…
HORAS ANTES EN LIMA HEIGHT ADYACENT
Zelena POV
Las luces de la casa se encendieron y la mano que tapaba mi boca se retiró.
-¿Acaso estás loca?
Me voltee lentamente y allí estaban 2 chicas y un chico. Una de las chicas era gorda y llevaba lentes cuadrados y la otra era latina y llevaba un uniforme de porrista. El chico llevaba un mohak.
-No, claro que no estoy loca – respondí.
-¿No eres de por aquí? – preguntó la chica gorda, creo que fue ella la que me preguntó si estaba loca.
-No.
-Bueno, estas en Lima Height Adyacent – dijo la latina-. ¿Sabes que pasa en Lima Heights? Cosas malas. No debiste provocar a ese tipo.
-Me dijo mami, y luego bruja – dije tranquilamente-. Nadie me dice mami y luego me dice bruja.
La latina y la gorda rodaron los ojos. El chico del mohak dio un paso hacia adelante y me tendió su mano. Le devolví el saludo.
-Soy Puckerman, Noah Puckerman. Puedes llamarme Puck o Puckzilla.
-Puck… das asco – dijo la latina.
Luego me miró.
-No te ves peligrosa – me evaluó con la mirada-. Soy Santana López; ella es Lauren Zizes – dijo señalando a la gorda, que me miraba mientras se comía un donuts.
Pensé en cambiar mi nombre por si acaso, pero luego decidí decir mi nombre verdadero.
-Zelena Mills.
-¿Qué haces aquí sola? – preguntó Puckerman con una sonrisa seductora.
-¿Qué te importa?
-Eso – dijo Santana levantando la mano para que le diera cinco, la choque con naturalidad.
-¡¿Quién anda ahí?! – se escuchó una voz de la segunda planta.
Lauren y Puckerman se miraron con los ojos como platos.
-Es hora de correr – dijo Santana mirándome-. No querrás quedarte aquí.
Puckerman abrió la puerta dejando que nosotras salgamos primero, la cerro suavemente.
-¡CORRAN! – medio gritó.
Todas comenzamos a correr. A este paso podría haber corrido un maratón y no me habría dado cuenta. Paramos después de unos minutos en un parque.
-Eso siempre es divertido – dijo Lauren.
-¿Siempre hacen esto? –pregunté sorprendida.
-Sí y prepárate para ser perseguida por la policía, si gustas claro – sonrió Santana.
-Pero… ¿por qué?
Todos rieron.
-Siempre sospechan de nosotros, sexy – dijo Puckerman.
Debería alejarme de ellos, pero sinceramente no me apetecía volver a donde los Berry y quedarme con mis hermanas, mientras la zorra de Rachel Berry estaba con su novia, tratando de quedarse embarazada.
Mis pensamientos fueron interrumpidos por el sonido de unas sirenas.
-¡CORRAN! – grité yo, esta vez.
Corríamos como podíamos con los policías pisándonos los talones. Lauren se cayó.
-Corran – dijo ella – sálvense.
-No, gordita, no te dejare – gritó Puckerman devolviéndose y ayudándola a pararse. Santana y yo seguimos corriendo pero soltamos una carcajada.
-Cada vez que eso sucede me tengo que reír – dijo agitadamente.
Sonreí feliz. En Storybrooke no hay ese tipo de acción y si sucediera mi madre no me dejaría salir de casa y pondría una cámara de vigilancia por toda la casa.
Santana se detuvo frente a una casa y abrió la puerta.
-Entren.
-No me digas que esta casa es de un desconocido.
Soltó una carcajada.
-Es mi casa.
Puckerman y Lauren entraron, yo los seguí.
-La policía ya se fue.
Lauren se sentó en un sofá, la seguí.
-Podría hacer esto todos los días – dije.
Todos nos reímos y comenzamos a hablar cosas triviales. Realmente eran agradables.
PRESENTE
-Y eso básicamente fue lo que pasó – dije terminando mi relato-. Esta más decir que me quede dormida en el sillón de los López.
-Genial – dijo Belle, le sonreí.
Regina suspiró y Rachel me miro como si fuera un extraterrestre. La ignoré. El teléfono sonó y Rachel lo tomó.
-¡Es Quinn! – aplaudió-.¡ Tengo que cambiarme!¡ Y ustedes también!¡ Acabo de recordar que hay un picnic hoy.
-Por el amor de Dios, Rachel, coge el maldito teléfono y luego nos das detalles – dijo Regina.
Un nuevo capítulo. ¿Qué me dicen de este? ¿Esta decente? ¿Muy aburrido? ¿Raro? OPINEN! :D y tengan Buenas Noches.
