Capítulo 4
—¿Quisieras alejar tu navaja de mi cuello? —Preguntó seriamente el de lentes mientras observaba fijamente la mirada azulada de Natalia.
—¿Dónde está Iván? —La rubia no movió la filosa navaja ni un solo milímetro, no bajaría la guardia completamente.
—Iván, ¿Por qué no te nos unes? —Roderich cuestionó en alta voz.
Los pasos de alguien aproximándose se dejaron escuchar claramente, luego de lo cual un joven alto de cabello rubio cenizo claro caminó hacía el escenario del auditorio.
Todos los presentes observaron al recién llegado, a pesar de que la joven estaba observando a su hermano no soltó la navaja, debía de salir de allí.
—¡Iván! ¿Estás bien? —Preguntó preocupada la rubia.
El aludido dirigió su vista a la muchacha, luego de lo cual sonrió infantilmente dándole un aura un tanto escalofriante.
—Estoy estupendamente. —Respondió tranquilamente Iván. —¿Por qué quieres atacar a Roderich? Él es un buen hermano.
Las palabras recién mencionadas hicieron que Natalia observase cuidadosamente a su hermano y luego a Roderich nuevamente.
—Imbécil. ¿Qué le hiciste a Iván? —Cuestionó histéricamente la rubia.
—Iván Braginsky vino por su propia cuenta. —Interrumpió Feliciano nerviosamente.
El recién llegado no comentó nada al respecto, simplemente se acercó a su hermana y con mucho cuidado intentó alejar la navaja del cuello de Roderich.
—Natalia…—Susurró el nombre de la rubia. —Estamos en casa, todos somos hermanos ahora… No volveremos a estar solos jamás…
Aquellas palabras hicieron que la muchacha dudase de sí misma, no quería atacar a su hermano, no quería seguir en aquel lugar, sintió como su hermano le quitaba la navaja de las manos.
—Continuemos. —Mencionó Roderich.
Natalia sentía la garganta seca, su odio se había multiplicado, pero no podía hacer nada sin el arma blanca a la que estaba acostumbrada.
—Natalia Arlovskaya. —El nombre de la muchacha fue pronunciado por el italiano. —Nacida en Bielorrusia. Es una buena acróbata, y puede llegar a ser demasiado intimidante como lo hemos comprobado todos.
La rubia no mencionó nada al respecto, aún seguía analizando la mejor manera de escapar de ahí junto a su hermano.
—Iván Braginsky. —Mencionó seguidamente Feliciano. —Es ruso, ama beber vodka y los girasoles son su flor favorita, además es el hermano mayor de Natalia.
—¡Espera un momento! —Exclamó el rumano. —¿Acaso no dijiste que eran hermanos? ¿Por qué tienen diferentes apellidos?
El austriaco volteó a ver a Vladimir.
—Por la misma razón que tú no compartes apellido con Aurel. —Empezó explicando Roderich. —Ninguno de ustedes es el hermano de sangre de la persona a la que buscan, pero… actúan como tales, sucede de igual forma en esta hermandad. ¿No crees?
—No. —Respondió Lukas. —BlackHole no es una hermandad a pesar de que nos obligues a llamarnos "Hermanos" entre nosotros.
—¿Por qué no nos explicas un poco más tu punto de vista? —Sugirió Iván mientras se acercaba peligrosamente al noruego.
Lukas observó al ruso y permaneció callado, no tenía razón alguna para aclarar nada de lo que había dicho.
—Concuerdo con Lukas…—Comentó Vincent tras unos cuantos segundos de silencio. —Feliciano… ¿Dónde está Lovino?
La pregunta del holandés quedó en el aire, el italiano le observó confundido. Lovino… aquel nombre le sonaba remotamente conocido al joven muchacho.
Vincent frunció el ceño ante la falta de respuesta del menor.
—La mayoría de los integrantes de BlackHole se caracteriza por no tener a nadie a quien llamar "Familia"; sin embargo, existen las excepciones… entre los cuales se hallan Lovino y Feliciano. —Señaló el hombre del cigarro mientras observaba directamente los ojos del austriaco.
El resto de los presentes procesaron mentalmente las palabras del holandés.
—Vincent, te equivocas. —Susurró el italiano, atrayendo la atención de los otros. —BlackHole es nuestra familia, todos somos hermanos.
—Entonces dime… ¿Por qué no recuerdas a tu hermano gemelo? —Volvió a inquirir el holandés.
—No hay necesidad de armar un alboroto. —Intervino Roderich. —Deberían de seguir el ejemplo de Vash.
El aludido se ganó la atención del resto, el suizo no había mencionado nada más que su nombre; sin embargo, frunció el ceño al sentir la mano del austriaco sobre su hombro.
—¿Qué quieres de nosotros? —Preguntó secamente el suizo.
Roderich levantó las cejas tras esa pregunta.
—¿Recuerdan que prometieron al unirse a la Hermandad? —Cuestionó el austriaco. —Iván, tu eres el más reciente en convertirte en nuestro Hermano. Haznos el favor de recordarnos el propósito de BlackHole.
El ruso asintió al recibir ese honor.
—BlackHole es el hogar de aquellos que lo han perdido todo, cualquiera que desee ser parte de la hermandad promete no salir de ella jamás, un Hermano o Hermana no abandonará a la familia que le ha recibido cuando más lo necesitaba. —Aquellas palabras resonaron en la mente de los presentes.
—Ustedes traicionaron a esta familia. —Acusó fríamente el de lentes. —Todos ustedes abandonaron BlackHole para encontrar nuevos hermanos, así que para hacerles regresar y evitar que sigan siendo desertores, hemos traído a aquellos a los que ustedes consideran su nueva familia. Ellos serán parte de la hermandad.
Por la mente de cada uno de los traidores pasaron la imagen de sus hermanos y hermanas.
—¿Y qué te hace pensar que aceptaremos semejante estupidez? —Se quejó Vladimir.
El austriaco sonrió disimuladamente.
—Feliciano, pídele a nuestros invitados que pasen adelante. —Mencionó Roderich.
Fin del capítulo
No entiendo como es que puedo escribir esto y no el resto de mis fics…
Julchen awesome Beilschmidt: Como desearía que hubiera NedMano xD pero en realidad no sé que sea esto… aún no me decido que ships usaré. Y en cuanto a Ivan… LOL cuando leí "mastodonte osito de peluche" me reí más fuerte que nunca. Yo tampoco me imagine que podrían secuestrarlo, así que pensé que él podría unirse por cuenta propia ya que él desea que todos sean uno con él xD talvez en el prox cap aclare como sucedió.
