Hola a todos y bienvenidos a un nuevo capítulo de esta historia, sé que quizás el capítulo anterior no tuvo mucho de lo que son dinosaurios, pero les aseguro que hoy los compensare con eso, bueno ya estamos aquí y es momento de pensar en el ahora.

Este capítulo es un homenaje a mi buen amigo MontanaHatsune92.

Espero que les guste este capítulo y lo disfruten.

Renacimiento – capitulo 7

Colapso

Diciembre, la época festiva más esperada por todo el mundo no tenía nada de alegre ni de festivo, el mes que parecía sería un éxito para muchos comerciantes se convirtió en uno de pesadilla, tanto para ellos como para las personas comunes y corrientes que tenían que soportar un clima bastante frio para la ciudad de Royal Woods, así como los problemas que tenían con otras personas.

Las causas que llevaban a ese estado eran más que conocidas, pues una cosa era estar en una ciudad abierta a todo y otra muy diferente era estar en una ciudad que ya estaba considerada bajo asedio. No ante un enemigo humano sino ante seres prehistóricos, que no hacían ninguna diferencia entre el sexo, la religión, la clase social o la edad.

Los dinosaurios cada vez se hacían más osados, por no mencionar que el suero de crecimiento acelerado estaba rindiendo sus frutos por lo que cualquier intento de meter comida a la ciudad se convertía en un trabajo de riesgo que cada vez se hacía más parecido a trabajar limpiando ventanas en un rascacielos.

Pese a mantenerse aún las tiendas y los supermercados llenos, era obvio para los que tuvieran mejor vista y atención, que la cantidad de artículos iba menguando poco a poco.

Lincoln Loud se encontraba leyendo sus historietas en una tarde que hubiera sido de escuela de no ser porque esta se había terminado la semana anterior cuando la mayoría de los alumnos fueron sacados por sus padres con la intención de llevarlos junto con su familia a lugares que consideraban más seguros como las grandes ciudades, pues a diferencia de Royal Woods, estas habían sido protegidas por el ejército y no por tropas de reclutas que hacía poco habían salido del cuartel, aparte en estas no había problema de comida por el momento, pese a que Lisa había dicho que las grandes ciudades pronto se verían afectadas por la cantidad de habitantes que crecería de forma alarmante.

Por un lado se sentía feliz por tener lo que consideraba que serían más vacaciones de invierno, por el otro se sentía apenado porque varios de los que sentía eran buenos amigos se habían ido a otras partes.

En ese momento su radio sonó recibiendo una llamada de su mejor amigo.

- Hola Lincoln ¿Qué tal el día? – pregunto Clyde.

- Más o menos Clyde, no he hecho mucho aparte de leer historietas y tratar de evitar que mis hermanas me pidan ayuda con sus cosas.

- Yo igual, solo que en mi caso, no tengo a nadie aquí salvo mis padres.

- ¿Y por qué no vienes a mi casa? Estoy seguro de que la pasaríamos bien- dijo este entusiasmado.

- Me gustaría amigo, pero mis papas dicen que no debo salir porque las calles se han vuelto peligrosas.

- Vamos Clyde, todo aquí está bien, además, hasta ahora ningún dinosaurio se ha metido en Royal Woods ni en ningún otro lado.

- Lo se, pero siguen asustado por lo ocurrido en el parque.

- Te entiendo, por lo menos no les dijiste nada de los tiranosaurio y lo de la mascota de Lana.

- Solo le dije que unos locos provocaron todo esto. ¿No entiendo por qué no los han atrapado?

- No lo se, creo que porque nadie sabe quiénes son. En fin por lo menos tus padres no han pensado en irse de la ciudad.

- Por suerte, pero no sé cuánto tiempo durará hasta que eso pase, he visto que tienen unos folletos de un hotel en Hawái, pero espero que sean para cuando lleguen la primavera.

- Yo igual, fue duro que Lian y Rusty se vayan – dijo Lincoln apenado.

- Si pero tranquilo, ya los veremos después de vacaciones, o bueno quizás un poco más.

- Eso espero Clyde.

- Yo también Lincoln.

Después de hablar con su amigo Lincoln decidió que era una buena hora para un sándwich, cosa que fue aprovechada por Lisa quien quería que su hermano le hiciera uno pues le gustaba como los preparaba.

Mientras bajaba con ella a la cocina quiso saber cómo iban las cosas en cuanto a ella, pues durante el periodo posterior a la "liberación" de los dinosaurios no había hecho más que ir de su laboratorio al sótano y del sótano a su laboratorio.

En el primero se guardaba toda la comida que había logrado comprar para luego almacenarla ahí, en cuanto a su laboratorio no sabía que había estado creando.

Al llegar a la cocina Lincoln decidió preguntar por varias cosas.

- Lisa ¿Qué has estado haciendo en tu cuarto?

- Me agrada que preguntes, veras hermano mayor, en estos días en los cuales mi creación o mejor dicho mi experimento fue transformado de forma repulsiva por esos autodenominados arcángeles he estado tratando de ver métodos para parar a los dinosaurios.

- ¿Cómo cuáles? – pregunto Lincoln mientras preparaba el almuerzo de su hermana.

- Mis colegas y yo estamos viendo posibles virus que afecten a estos seres prehistóricos y así su población disminuya al mínimo, cantidad suficiente para que sea controlado.

A Lincoln aquello le pareció un poco crudo viniendo de su hermana menor.

- Lisa, no te parece que estas exagerando un poco con eso de crear un virus y todo lo demás – dijo algo nervioso.

- Lincoln, cuando se trata de la defensa de la civilización humana y defender todos los grandes logros ese es el único plan que puede usarse.

- No creo que a Lana le guste esa idea.

- Su unión con el primer producto es algo que me hubiera gustado analizar, de no ser por las circunstancias actuales.

- Pero ¿Detener a los ocho arcángeles no los detendrá?

- Para nada, ellos no son los verdaderos arcángeles y es obvio que no controlan a los dinosaurios, aunque dudo que realmente existan esos seres alados que cumplan milagros.

- Sobre ese punto ¿La policía o el FBI no saben de ellos?

- Desearía que lo supieran pero es como si no existieran, no se quiénes son realmente, pero sospecho de que es gente que mueve mucho dinero he influencias. Aun así, la información que hemos estado intercambiando tanto de noticias como perteneciente a las diversas fuerzas armadas del mundo indican un interés por las grandes ciudades.

- ¿Crees que quieran lanzar a los dinosaurios contra ellas?

- Posiblemente. Pero creo que en realidad los están agrupando para otra cosa, recuerda que ellos quieren controlar el mundo así que quizás necesitan de súbditos.

- Espero que mis amigos no estén ahí cuando eso pase – dijo Lincoln preocupado.

Además de Lian y Rusty, también pensaba en Ronnie Anne y en Bobby quienes ya vivían en una la cual pese a encontrarse medianamente defendida por las tropas, desconocía si a la vista de aquella nueva información su ciudad podría ser tomada y estos obligados a servirlos.

- Confió en lograras que esto termine a tiempo – dijo Lincoln dándole su sándwich a Lisa y comenzando a prepararse el suyo.

- Si logre traer una especie de vuelta a la vida acabar con ellos no será difícil.

Lejos de ahí se encontraba Luan junto con una de sus pocas amigas por no decir la única, la cual en ese momento también se iba como muchos otros.

- ¿Estas segura de que realmente quieres llevar todo esto Celia? – dijo mientras ayudaba con unas cajas.

- No puedo dejarlas, toda mi vida está en ellas, además no quiero dejarlas a su suerte – respondió esta.

Celia era una chica delgada de cabello castaño ondulado, la cual vestía un abrigo rojo y unos pantalones azules en ese momento. Esta era amiga de Luan desde el tercer grado de primaria, año en que esta llego con su familia a Royal Woods. Debido a que la comediante no era muy de hacer amigos salvo con gente que compartía su pasión por hacer reír a la gente, ella era considerada por Luan como una persona muy valiosa pues su vista estaba más enfocada en lo que era el funcionamiento de las cosas, por lo cual uno diría que entre ellas no había nada que ver, pero no necesitaban gustos en común para saber que ellas eran muy buenas amigas.

- Puedo quedarme con algunas de estas en mi casa, te las cuidaríamos, además mi hermana menor adoraría cuidarlas.

- No te preocupes por eso, no quiero agregarle otra carga a tu hermana menor – al decir eso se quedó muda al sentir que había cometido un error – Luan lo siento no quise…

- Tranquila, sé que no lo hiciste con mala intención.

- No pienses que culpo a tu hermana de esto, es verdad que me cuesta creer esa historia de esos tipos que prácticamente querían el fin del mundo, pero bueno al ver a esas criaturas arrasar pueblos enteros no es tan difícil de unir los puntos.

- Lisa jamás pensó que su idea sería usada para estas cosas.

- Nadie la culpa por eso.

- En la calle todos parecen culparla a ella, cada vez que voy a la tienda, cada vez que me encuentro con gente en la escuela no hacen más que culpar a mi hermanita por algo que ella no hizo – dijo apretando los puños.

- Luan tranquila, no importa lo que dice el resto, lo importante es lo que tú piensas y lo que es verdad.

Luan abrazo a su amiga agradecida de tenerla a ella en ese momento.

- Muchas gracias Celia, me alegra que estés conmigo en esta situación.

- Para eso estoy, además tú me ayudaste cuando paso lo de Frank.

- Ni me lo recuerdes, ese tipo me estuvo siguiendo por un buen tiempo.

- ¡¿Cómo dices?! – pregunto dando un salto al conocer la noticia.

- Si se fijó en mi pero lo rechace, y mi hermana me ayudo a alejarlo, ya sabes que ella habla fuerte al tener que dar notas altas, entiendes – dijo luego de reír.

- El chiste sí, pero tu sentido del humor necesita ayuda psiquiátrica en ocasiones.

- Y dices que no puedes hacer chistes – dijo comenzando a reír.

- En ocasiones me puede salir uno que otro, pero hablando en serio te pido que por favor tengas cuidado con él, antes te hubiera dicho que no pasa nada, pero como están las cosas ahora quien sabe lo que está pensando en este momento. Frank es muy inteligente y no se va a detener ante nada para lograr sus objetivos.

- ¡Pero yo no quiero nada con él!

- Lo sé pero todo el mundo sabe que tú eres muy especial y eso atrae tanto a buenas personas como a las malas. Lo bueno es que tienes a gente que te quiere y te protegerá de ese tipo.

Luan en ese momento recordó las palabras de ánimo y apoyo que le dieron Luna y Lincoln y vio que su amiga tenía mucha razón.

- Gracias Celia tienes razón, tengo a una buena familia, a una buena amiga y a un caballero de cabello blanco.

De vuelta en la casa Loud las cosas estaban un poco movidas pues acababan de recibir una gran sorpresa unos días antes de lo normal.

- Papá no te esperaba aquí sino hasta navidad. dijo Rita al ver a su padre entrar por la puerta con una gran cantidad de maletas.

- Que quieres que te diga hija, me sacaron del asilo para ahorrar en recursos, decían que era de los que estaba en mejor condiciones y que les estaba haciendo gastar por gusto.

- ¡Abuelo! – dijeron ocho Loud que se lanzaron sobre este para abrasarlo después de tiempo sin verlo.

- Hola chicos es bueno verlos, les cuento buenas noticias el abuelo se muda con ustedes.

- De verdad tenemos que tenerlo en casa – dijo Lynn Sr en voz baja para no ser oído por su nuevo huésped permanente.

- Te escuche Loud, espero que tu hospitalidad sea tan buena como tu comida – dijo de forma seria.

- No se preocupe suegro, le aseguro que le gustara estar en nuestra casa.

- Eso es obvio, si mis nietos están aquí no tengo que pedir más, por cierto ¿En dónde están Lori, Leni y Luan?

- Luan fue donde una de sus amigas y Lori y Leni están arriba, al parecer Leni no soporto que uno de sus amigos se fuera – dijo Lincoln.

- ¿Cuál de todos ellos? – pregunto Lynn.

- Creo que es ese tal Chaz – respondió Lincoln.

- ¿Te refieres a ese chico gordo con gorra que estuvo aquí el día que Lori hizo esa fiesta aburrida? – pregunto la deportista.

- Ese mismo – dijo Luna – nos enteramos que se fue el día de ayer para Nueva Orleans, donde por lo visto no hay problemas de dinosaurios, el problema es que Leni al parecer sentía algo por él y bueno ya no puede decir nada.

- Pobre Leni, debe sentirse mal el no haber podido decirle algo - dijo Lola.

- Aunque no soy partidaria de las emociones humanas la entiendo perfectamente – dijo Lisa.

- Al menos tiene a Lori para darle apoyo – dijo Lincoln.

- Lincoln, por qué no vas tú a darle algo de apoyo - dijo su madre.

- Pero quiero estar con el abuelo ahora, además Lori hace un gran trabajo en este momento.

- Tranquilo muchacho, no voy a ir a ningún lado – dijo su abuelo.

- Está bien – dijo resignado.

Al entrar a la habitación lo que pensó que sería una Leni llorando tal como su hermana Lori cuando ocurrían sus discusiones con Bobby las cuales terminaban en una separación de un lapso de 3 horas. Pero lo que encontró fue a una Leni callada que se encontraba abrazando a su hermana mayor.

- Leni ¿Te encuentras bien? – pregunto Lincoln.

- Ya me ciento algo mejor – dijo una Leni desanimada.

- El abuelo esta abajo, quizás el verlo te animara un poco.

- Me alegra que este aquí, pero no sé si eso pueda ayudarme.

- Vamos Leni, ya podrás ver a tu amigo otra vez, además esto no va a durar para siempre.

- ¿Estás seguro Lincoln?

- Vamos Leni, Literalmente Lincoln tiene razón, además ni que esos dinosaurios fueran a derribar la civilización – dijo Lori.

- ¿La qué? – pregunto esta.

- Olvídalo – dijo Lori – más bien por qué no salen ustedes dos a alguna parte literalmente eso ayudaría a distraerte un poco.

- ¡¿Podemos ir al centro comercial?! – pregunto entusiasmada.

- Si eso es lo que quieres lo hare, además yo podría llevarlos – dijo Lori.

- Pues si eso quieres Leni, con gusto te acompañare.

- Gracias Linky – dijo feliz mientras lo abrazaba.

Los dos hermanos caminaban por el centro comercial el cual aún estaba lleno de gente que pensaba en buscar algo para sus familiares, aunque por lo general eran cosas chicas pues muchos ya sentían que lo mejor era salir antes de que todo empeore.

Después de andar un rato a Leni se le ocurrió ir a una tienda de ropa en específico y Lincoln quien ya estaba a punto de poner en un posible curriculun el haber trabajado de mula de carga por la cantidad de cosas que a la rubia diseñadora se le ocurría comprar con el dinero que tenía ahorrado.

- Vamos Lincoln, aún nos faltan algunas tiendas más.

- Leni, no podemos descansar un poco, ya recorrimos todo el primer piso, podemos sentarnos en una banca y respirar un poco – dijo al no poder más con el peso.

- Está bien, si eso es lo que quieres.

Los dos se sentaron en una banca y a Lincoln se le ocurrió preguntar por cómo se sentía está en ese momento.

- Bueno, creo que Lori tenía razón, salir a este lugar fue una buena idea.

- Sabía que te ibas a recuperar – dijo Lincoln complacido.

- Solo un poco, no es fácil que la persona que te gusta se vaya lejos.

- Lo sé, no sabes lo que costo que Lori aceptara que Bobby se fuera con su familia.

- Sí. Pero su caso es distinto, ellos dos ya estaban juntos y Chaz y yo éramos buenos amigos, pero nada más nunca le dije nada salvo por una carta anónima que le envié.

- Tal como dijimos Leni, esto terminara y el volverá, y cuando eso ocurra podrás decirle todo lo que sientes, además que chico no quisiera ...

Lo que tenía que decirle se interrumpió cuando del primer piso llegaron unos gritos de terror y pánico.

- Vaya debieron de haberse encontrado con un conjunto muy feo – dijo Leni.

- No creo que eso haya sido por algo que no les gusto – dijo Lincoln asustado – sabes Leni, creo que mejor nos vamos pero ya – dijo poniéndose de pie y tratando de hacer que su hermana se levante.

- Pero si todavía nos faltan otras diez tiendas – dijo esta.

- ¡Dije que nos vamos ya!

Apenas Lincoln dio esa orden, la casusa de los gritos quedo mostrada cuando una manada de unos siete deinonychus con garras bien afiladas, los cuales tenían más de un metro de alto y aproximadamente dos metros de largos quedo a la vista de estos dos, quienes observaron a siete raptores con un cuerpo cubierto de plumas color azul grisáceo. Estos dinosaurios de alguna forma habían logrado entrar en la ciudad burlando a los soldados que tenían como misión defender la ciudad.

Estos dinosaurios eligieron el lugar correcto para ir a cenar y con la rapidez que los caracterizo durante la época en la que dominaron la tierra se lanzaron contra la gente tratando de atraparlas.

Muchos intentaron defenderse con lo que tuvieron a mano, desde tirándoles sillas o incluso las compras que habían hecho, hubo incluso uno que sacó su arma y trato de dispararles, pero la cantidad de gente corriendo y la falta de practica hizo que fallara los tiros y llamara su atención.

Lincoln y Leni olvidaron todo lo que habían comprado y empezaron a correr tratando de llegar a tiempo a una salida y evitar ser atacados por esos depredadores prehistóricos. Cuando ya estaban a punto de llegar a la escalera, el grupo de deinonychus se dividió en dos, con cuatro persiguiendo a un grupo de personas y los otros tres subiendo por las escaleras que Lincoln y Leni iban a usar, estaba claro que de alguna forma innata estos estaban usando una estrategia la cual consistía en dividir y separar a una presa. Presa que fue elegida cuando vieron a los dos hermanos Loud, los cuales corrían por el corredor tratando de buscar por donde esconderse, por lo cual terminaron entrando en una tienda de sofás y muebles en donde se escondieron tras uno.

- Lincoln ¿Vamos a estar bien? – pregunto una Leni aterrorizada.

- Por supuesto que estaremos bien, además si hemos logrado escaparnos de otras cosas peores, podemos con estos pájaros.

- ¿Cuáles han sido esas cosas peores?

Lincoln trato de recordar algo como eso pero solo encontró en su memoria en intento de salir de su hogar cuando todos empezaron a enfermarse, escape que termino en derrota total.

- Creo que esta será la peor – dijo mientras vigilaba.

- ¿Qué vamos a hacer?

- Por ahora esperemos y luego salgamos por alguna parte.

Desafortunadamente los deinonychus no tenían en mente esperar a que estos se fueran y terminaron entrando a la tienda ante la mirada de unos asustados Loud.

Los tres se dividieron mientras buscaban por donde estaban estos y por donde iban a atacar.

Lincoln en silencio hizo que Leni se moviera a gatas hacia el fondo de la tienda, esta lo siguió tratando de aguantar el miedo de ese momento y las ganas de levantarse y salir corriendo, cosa que incluso ella entendió que no serviría más que para acelerar el que los devoraran.

Lincoln en ese momento pensó en un plan que podía ayudarlos, irían sin ser vistos ni oídos hasta el fondo de la tienda y luego irían ocultos por un costado para salir de la tienda y de ahí del centro comercial, sin pausa se movieron ejecutando el plan y cuando ya faltaba poco para llegar al fondo uno de los deinonychus los vio al dar la vuelta en una esquina aquello hizo que Leni gritara llamando la atención de los otros.

Con el plan derrumbado los dos se pusieron de pie de un salto y empezaron a correr pero por más que trataran de salir por ese laberinto de muebles los dinosaurios eran más organizados y pronto los arrinconaron en un espacio.

- ¡Atrás estúpidos dinosaurios! – dijo Lincoln tomando un perchero y moviéndolo a modo de lanza.

- ¡Lincoln cuidado!

- Tranquila Leni, estos no dan tanto miedo – mentía Lincoln, pero no podía dejar que su hermana lo viera asustado.

Cada vez que uno trataba de acercarse este lo rechazaba, pero era claro que solo estaba alargando el tiempo en cualquier segundo uno de esos vería que estaba muy por encima de ese niño de once años y se le iría encima.

Lincoln quien ya sabía eso, sentía que si debía caer lo haría aunque sea llevándose a uno con tal de que su hermana pudiera escapar a salvo.

- Leni, vete de aquí, yo me encargo de ellos.

- Pero Lincoln…

- ¡Vete de aquí! – dijo con todas su fuerzas – Yo dije que te ayudaría y eso voy a hacer.

- ¡No voy a dejar que te coman! – dijo llorando.

- ¡Eso no me importa! ¡Lo que me importa es que tu estes bien! Leni, sé que tengo muchas cosas que me hubiera gustado hacer muchas cosas…

- Entonces hazlas - dijo una voz seguida de un disparo que dio de lleno en el cuello de uno de los deinonychus matándolo en el acto.

El dueño del disparo era un joven de unos veinte o veinte un años, alto y delgado de cabellos color negro, vestido con unos pantalones blancos y un abrigo negro, el cual sostenía en una de sus manos una pistola parabellum y la otra una espada curvada.

- Si tienen tanta hambre ¡Entonces vengan por mí! – dijo preparando su sable.

- ¡Estas bromeando! – grito Lincoln.

No hubo respuesta por parte del desconocido quien en ese momento recibió a sus atacantes descargando un golpe contra uno con lo cual logro herirlo de gravedad, el otro deinonychus ataco por un costado de este, pero el "guerrero" se movió con la agilidad de un torero haciendo que este pasara por un costado y como si fuera u matador experimentado lo atravesó con su sable.

Limpio su arma en uno de los sofás y luego la regreso a la vaina.

- ¿Se encuentran bien? – pregunto este.

- Si estamos bien – dijo Lincoln – muchas gracias por ayudarnos.

- ¡Muchas gracias! ¡Nos salvaste a mí y a mi hermano! – dijo Leni quien salto sobre este abrazándolo.

- De nada, ahora por favor podrías dejarme respirar – dijo ante el exceso de agradecimiento de esta.

- Si disculpa. Soy Leni Loud.

- Yo soy su hermano Lincoln.

- Alexander Vladimir Ivanisevic.

El nombre y el acento hicieron que notaran que este era un extranjero.

- Oye ¿De dónde eres? – pregunto Lincoln.

- Soy bosnio de familia y griego de nacimiento. Pero la historia de mi vida no es importante ahora, tenemos que salir de aquí.

Protegidos por Alexander Lincoln y Leni salieron con cuidado tratando de no ser vistos por los deinonychus que quedaban, los cuales estaban ocupados alimentándose de un desafortunado que no tuvo suerte de huir.

Leni casi se desmaya al ver esa escena, pero los dos la ayudaron a mantenerse fuerte, juntos lograron salir del centro comercial.

- Gracias por ayudarnos - dijo Lincoln.

- De nada. Siempre trato de ayudar a las personas que realmente lo necesitan y ustedes sí que la necesitaban.

- No sé qué hubiera pasado sin ti – dijo Leni.

- No pienses en eso, piensa en que ya se terminó – dijo este calmándola.

- Bueno, creo que es hora de marcharnos a casa – dijo Lincoln.

- Puedo acompañarlos, en estos tiempos uno no sabe qué puede pasar.

- ¡Si Linky! ¡Que nos acompañe!

- Sera un gusto que lo hagas, solo no le digas nada de esto a nuestros padres, no creo que nos dejen salir de nuevo si se enteran.

- Ni una palabra saldrá de mí.

Luego de un rato llegaron a la casa Loud.

- Me alegra haberles ayudado, si necesitan ayuda no duden en llamar a este número – dijo dándoles una tarjeta.

- Lo haremos, puedes estar seguro – dijo Lincoln.

- Bueno yo me voy por ese camino, nos vemos luego.

- Adiós – dijeron los dos hermanos.

Lincoln observo la tarjeta, la cual no era más que el nombre y el número de teléfono, Leni tomo el papel y lo guardo en su bolsillo.

- Creo que mejor esto lo guardare yo – dijo con alegría mientras entraba a la casa.

Y así termina este capítulo, espero que lo hayan disfrutado y que les haya gustado. En este capítulo se agregaron algunas referencias a dos cosas, la primera, fue la mención a la ciudad de Nueva Orleans que fue puesta en homenaje a mi fic Retazos, algun día tendrá toda una historia de varios capítulos. Y la segunda fue a Jurassic park, solo cambie de dinosaurio pues siento que los velociraptores no dan tanto miedo como un deinonychus.

Otra cosa es que este capítulo incluyo a un OC muy conocido que es Alexander, por si se preguntan, si, lo volveremos a ver.

Ahora pasemos a los saludos.

MontanaHatsune92: Si, con este capítulo las cosas ya están casi por los suelos, sobre Azrael, tiene planeado algo que ya se vera. Espero te allá gustado como puse a Alexander así como este capítulo homenaje. Gracias por los saludos.

DESTACADO117: No todo pueden ser dinosaurios, y a veces es bueno variar un poco.

RCurrent: Ya veremos que pasara con Azrael y si lo hago tan buen villano como para que o salga en la secuela, lo que ocurra primero. A mí también me gusta la participación de Lisa, siento que es mayor que la mis otros fics y tal como dijiste, ella esta poniendo su genio para acabar con esto.

Sobre el futuro de Dafne y el resto no puedo asegurar nada todavía.

Me alegra que te haya gustado la historia y espero te haya gustado el capítulo.

Sebas602: Ojala te haya gustado este capítulo.

Bueno, antes de terminar con esto quiero agradecerles su apoyo y ojala les guste el próximo capitulo

Nos vemos.