Hola a todos y bienvenidos a un nuevo capítulo de esta historia, lamento la demora, pero a veces a uno se le cruzan las cosas y no puede actualizar cuando quiere.

Pero ya estoy aquí con otro capítulo, el cual espero les guste.

Así que sin más que perder comencemos.

Renacimiento – capitulo 8

La última canción

Otro año empezó para todos, pero ese era un año que empezó de forma más alejada de los años anteriores, todos recordaban las navidades en familia llenas de platos y de regalos, las fiestas de año nuevo llenas de música y de juegos artificiales, fiestas que duraban hasta el amanecer y que terminaban cuando veían salir el sol.

Esas semanas del año que se había ido los Loud la pasaron en casa, apenas salían pues todos sus amigos se habían ido o bueno casi todos, muchos aun conservaban amistades que vieron algo más sensato el quedarse en una Royal Woods que se vaciaba en lugar de irse a una ciudad grande que en cualquier momento tendría problemas de recursos.

Para cuando llego la navidad, tuvieron un pequeño espacio de alegría pues estaban juntos y eso era lo importante, además estaban con su abuelo quien ya había aceptado que no iba a volver al asilo por lo que pidió si le podían dejar traer a su nueva novia a la casa, cosa que fue aceptado rápidamente por todos con entusiasmo, por lo que para ese 25 de Diciembre tuvieron a un nuevo miembro en su familia, la cual se llamaba Myrtle, una anciana que si bien al inicio ocasiono un par de incomodidades metiéndose en todo y donde nadie la llamaba, le terminaron por tomar aprecio al poco tiempo.

El periodo entre fiestas fue uno apagado, luego de que se libraran un par de enfrentamientos contra los dinosaurios que intentaron entrar y que como paso con Lincoln y Leni, lograron desatar el pánico entre los pobladores se decidió que lo mejor era que no se realizaran ciertas actividades, entre ellas las escolares hasta nuevo aviso, por lo que los Loud estaban oficialmente en unas vacaciones de tiempo indefinido, el sueño de todo niño, salvo cuando no hay nada que hacer ni a nadie que ver.

Con esa medida atrás quedo la idea para los Loud de que todo mejoraría, pero para Lincoln aún le quedaba la esperanza de que el proyecto de Lisa funcionara y pudiera crear un virus que acabaría con los dinosaurios algo que no le gustaba al cien por ciento, pero dadas las cosas no se podía hacer mucho.

Para el año nuevo, ni siquiera se les pasó por la cabeza hacer fiesta de algún tipo pues, no había dinero para eso debido a que habían tenido que destinar todos sus ingresos para lo que era la compra de provisiones y la seguridad de la casa la cual luego de tanto ataque se planeó la fortificación de esta.

Por lo tanto al llegar el 2017 solo tuvieron una reunión en la que se contaron momentos del pasado y se hizo un brindis. Todos esperaban que ese nuevo año sea un momento en que las cosas cambien para bien.

Lincoln se encontraba en su habitación aburrido, no tenía a donde salir, no por miedo a los dinosaurios, pues se había anunciado como mil veces que no había entrado ningún dinosaurio desde ya hacia una buena cantidad de días y que el ejército ya había acabado con todos los que se habían logrado introducir a la ciudad.

Para su mala suerte pese a esto no tenía a donde ir pues el árcade donde iba con sus amigos fue cerrado y solo encontró un cartel en la puerta de:

ME FUI MUY LEJOS, VUELVO ALGUN DIA.

Tampoco podía ver nada en la televisión pues todos los programas ahora solo repetían capítulos pasados y lo único novedoso eran los noticieros que contaban acerca de la lucha contra los dinosaurios de los ocho arcángeles, una lucha que la ganaban en algunos lados y la perdían en otros.

- Hola Lincoln ¿Cómo la has pasado? – dijo Clyde desde su radio.

- Aburrido, pensé que esta cosa acabaría pronto pero todo sigue igual.

- Y que lo digas mis padres ya no me dejan ir ni al jardín sin tener que tocar un silbato cada treinta segundos, dicen que es para indicar que estoy a salvo.

- ¿No han fortificado su casa?

- Si lo hemos hecho, tenemos lo mejor en puertas, alarmas y cámaras. Mis padres incluso quieren poner un cerco de alambre de púas.

- Eso suena bien, pero no creo que una valla de ese tipo aguante a un apatosaurio.

- No es para los dinosaurios, es para protegernos de las personas. ¿No oíste que en muchos lugares ya se está saqueando? – pregunto con algo de preocupación.

- Clyde eso no va a pasar aquí. Esta es una ciudad tranquila.

- Pues tarde o temprano la gente perderá el control y cuando eso pase no va a ser muy bueno.

- Vamos Clyde, tienes que ser positivo.

- Me gustaría serlo, pero no hay de dónde agarrarse.

- Clyde escucha esto, Lisa está creando un virus para acabar con los dinosaurios, en cuanto esté listo todo acabara y esto quedara como recuerdo.

- ¡¿De verdad amigo?! ¡¿En serio ella va a arreglar todo!? – pregunto Clyde entusiasmado.

- Por supuesto, todos esos dinosaurios que trataron de comerme se volverán a extinguir.

- ¡¿Qué dijiste?! – dijo Lana entrando con furia a la habitación de su hermano.

- ¡Nada, no dije nada!

- ¡Mientes! ¡Oí claramente cuando le dijiste e Clyde que Lisa quería matar a Dany!

- Lana escucha, Dany es un dinosaurio y los dinosaurios son el arma de esos locos que quieren destruir el mundo.

- ¡Pero ella no tiene la culpa!

- Escúchame con atención. Esto no tiene que ver con que sea culpable o no, pero se puede hacer nada, tarde o temprano se va a comer a alguien inocente o se va a enfrentar con el ejército.

- ¡No si puedo evitarlo! – dijo antes de salir corriendo y entrando al cuarto de Lisa.

- ¡No vas a hacerle daño a Dany! – grito al ver a la genio de la familia.

- Por el amor de Einstein ¿Se puede saber qué te pasa?

- Lincoln ya me conto lo que piensas hacer.

- Escucha Lana, lo hago por el bien de la humanidad, ya has visto lo que está pasando en el mundo.

- ¡Pero no quiero que algo malo le pase! ¡Ella era mi amiga!

- Por última vez y no sé hasta cuando tengo que repetir esto, "tu daspletosaurio" es un animal como todos los demás que existen.

- ¡Por supuesto que no y no voy a dejar que la lastimes!

Lana salto hacia los químicos con los que estaba trabajando, pero antes de siquiera acercarse unos metros un dardo tranquilizante le dio y cayó al suelo.

- ¡¿Lisa qué demonios le hiciste?! – dijo Lincoln impactado.

- Tranquilo estará dormida por un buen rato, solo activo mi sistema de seguridad que puse por si ella se enteraba de todo.

- ¿Sabías que esto podía pasar?

- Por supuesto, siempre examino todas las variables.

- Bueno, aunque me cueste aceptarlo estuvo bien que hayas puesto ese sistema, no quiero imaginar que cosas habrías puesto en esos tubos de ensayo.

- Te lo explicaría pero tu mente está muy poco desarrollada para entenderlo.

- De acuerdo.

Lincoln tomo a Lana y se la llevo a su habitación y la dejo sobre su cama, después se dirigió al patio delantero en donde su papá, su abuelo y Lynn se encontraba poniendo la misma cerca que pusieron cuando su padre les pidió que sean cuidadosos en cuanto a la seguridad de la casa y esto se lo tomaron muy enserio.

- Bueno un poco más y está cerca estará terminada, ningún dinosaurio podrá poner un pie dentro de nuestra casa – dijo el veterano de la marina.

- Eso espero, cuando trabaje en la creación del parque los de seguridad se encargaron de poner las mejores vallas que el dinero podía comprar – dijo Lynn Sr.

- Lo mejor que el dinero podía comprar, por favor – dijo burlándose – yo solo puedo con cualquier lagartija con dientes.

Aquella era la conversación que encontró cuando salió a la calle.

- Oye Lincoln, ¿Puedes ayudarnos con esto? – pregunto Lynn.

- Si claro – dijo tomando la malla metálica y extendiéndola junto a con esta.

- Qué bueno que puedes ayudarnos, ya quería ponerme a practicar, ya sabes, para cuando vuelva a empezar la temporada de básquet.

- Que suerte, yo ya me leí todas mis historietas y no se me ocurre que hacer.

- Pues ayúdame a entrenar y listo.

- No se Lynn, sabes que no soy bueno en los deportes.

- Vamos Lincoln es bueno que pases un tiempo con una de tus hermanas, además podrías aprender algo de ella – dijo Albert.

- Está bien, supongo que no puede ser tan malo.

- Veo que están haciendo un gran trabajo – dijo Luna saliendo de casa con su guitarra al hombro – espero que esté terminada cuando regrese.

- ¿A dónde vas? – pregunto su padre.

- Voy a ver a Chuck, hace una semana y media que no lo veo y quiero tocar un poco con él.

- De acuerdo pero ten cuidado, no quiero que te cruces en el camino de uno de esos seres.

- Tranquilo ¿Qué puede pasarme?

Luna salió de su casa y después de tomar uno de los pocos autobuses que quedaban, mientras caminaba por las pocas cuadras que separaban la parada del bus del departamento de su amigo vio los distintos carteles pegados en las paredes de los edificios así como en los postes anunciando diversos conciertos y festivales musicales que ella había visto o que incluso había tenidos ganas de ver, pero que los eventos actuales habían eliminado del calendario hasta que algún milagro lograra arreglarlo.

Pero más que el no poder ver esos conciertos o la nostalgia producida por ver aquellos recuerdos que regresaban en esos anuncios, había algo más que poco a poco había ido incubando.

Después de recorrer por aquellas cuadras, finalmente llego al departamento de su amigo, quien se sorprendió de verla.

- ¡Luna! ¡Que sorpresa verte! – dijo un Chuck feliz de ver a su amiga.

- Igualmente Chuck, necesitaba alguien con quien tocar y tú eres el indicado para eso.

- Sabes Luna, me alegro de verte pero la verdad…

- ¿Qué sucede amigo? – pregunto la rockera al ver a su amigo así.

Chuck parecía querer decir algo, como si de un problema o una duda se tratase, lo cual era prácticamente imposible que se diera en él, después de todo para Luna era su amigo quien la sacaba de aquellas situaciones y no al revés.

- No nada, pasa Luna vamos a rockear un rato – dijo rompiendo ese estado.

- ¡Así se habla! – dijo entusiasmada.

Los dos conectaron sus guitarras y comenzaron a tocar sus canciones preferidas y a practicar las nuevas que habían creado, todo estaba bien, hasta Luna comenzó a fallar al momento de tocar o de cantar una de sus canciones, no logrando dar en la nota indicada o quedándose muda al momento de cantar una estrofa.

Estuvo a si un buen rato hasta que Chuck se dio cuenta.

- Luna ¿Te parece si paramos un rato? Creo que debemos descansar.

- Está bien, me vendría bien un descanso – dijo Luna entendiendo cual era el verdadero motivo por el cual se detenían.

Se sentaron en uno de los sillones de la sala de Chuck, la cual si bien pertenecía a un músico veterano, era lo más lejos de lo que se esperaba de uno, pues estaba bastante limpia y ordenada. Luego de unos minutos Chuck le ofreció unos refrescos y unas galletas que tenía.

- Por cierto Chuck ¿Cómo te ha ido estos días?

- Bueno Luna, creo que tengo que ser franco contigo y no fingir que está todo bien, la verdad es que las cosas se están complicando últimamente, el trabajo todavía va bien y hemos conseguido un concierto en un bar este fin de semana.

- ¡Qué bueno! – dijo Luna.

- Si, el problema es que las cosas con Anna no han estado bien últimamente – dijo este un poco preocupado en cuanto a la relación con su novia.

- Vaya, que lastima.

- Si, por alguna razón las cosas con ella no han estado bien desde que esto empezó, pero no te preocupes, así son las relaciones de pareja, tienen sus altas y bajas – dijo de forma relajada – pero también puedo ver que tampoco las cosas están muy fáciles para ti, así que dime ¿Qué pasa?

- Ese es el problema Chuck, no sé qué me ocurre, estaba todo bien hasta que venía de camino aquí y vi esos carteles pegados en la calle.

- ¿Tenían algo malo? – pregunto.

- No, eran de conciertos algunos a los que fuimos y otros que se supone que deberíamos de ir a ver, pero no sé qué tiene que ver con lo que me paso hace un rato – dijo confundida.

- Pues no soy psicólogo, pero creo que verlos causo un efecto en ti, algo que pese a que no quieres o no puedes reconocerlo te está afectando – dijo Chuck tratando de ponerse en el lugar de un detective – dime Luna ¿Qué sientes cuando recuerdas los anuncios de los conciertos que fueron cancelados?

Chuck quizás no era psicólogo y mucho menos un detective capaz de leer a una persona como si de un libro se tratara, pero si era un experto entendiendo a su amiga, la cual había conocido hacía mucho tiempo cuando se ofreció a darle clases de guitarra poco después de que esta descubriera su amor por la música.

Todos esos años hicieron que los dos se convirtieran en grandes amigos, por lo cual era imposible que algo se le escapara a este cuando su Luna tenía dificultades con algo.

- Siento, como si parte de mí se apagara, como si viera mi sueño de ser oída por todo el mundo ser tachado con una gran X y se perdiera para siempre, como si al ver todo lo que viví en esos anuncios antiguos, que hicieron que caminara hacia mi sueño de ser una gran artista, terminaran por estrellarse contra un muro.

- Te entiendo.

- ¡No! ¡No lo entiendes! – grito de repente y poniéndose de pie- ¡Yo quería y todavía quiero cumplir mi sueño, pero como quieres que lo haga si esos desgraciados arruinaron todo!

Mi vida termino la noche en la que esas jaulas cayeron y esos idiotas que se creen Dioses nos arruinaron la vida a todo el mundo.

Dime ¿De verdad piensas que podrá volver a ser todo como antes?

- No – dijo tomándola de los hombros y sentándola – pero eso no quiere decir que los sueños deben morir.

- No entiendo, ya casi no hay sitios donde tocar, ya casi nadie está haciendo conciertos y el tuyo es uno de los pocos que quedan, pero para mí ya no hay espacio,

- Lo sé, pero eso no tiene por qué afectarte, Luna en todos estos años he visto como sales adelante, he admirado tu espíritu de superación el cual es más grande que el mío y el de muchos que conozco.

Si es verdad que ahora el mundo está lleno de dinosaurios y de tipos que según me cuentas se creen arcángeles, pero si ellos quieren destruir a la sociedad, pues bien que lo hagan, pero por nada del mundo, dejes que ellos te quiten ese sueño, da igual si el mundo ahora es otro, quiero que salgas a ese mundo y así sea en un parque o en una esquina te hagas oír y se aprendan tu nombre, esa será tu victoria en contra de ellos.

Luna abrazo a su amigo llena de emoción por lo que acababa de decirle, entendiendo que no debía de dejarse caer y ser arrastrada por la corriente de la tristeza, tenía que mantenerse de pie y la música seria uno de sus principales apoyos.

Afuera y desde la azotea del edificio de enfrente la escena era observada por alguien quien había estado siguiendo a Luna por un buen rato.

- ¿Realmente crees que es necesario seguirla?

- Por supuesto, si queremos que todo este cubierto hay que revisar cada posible blanco con insistencia.

- Sabes que lo mío no es la estrategia militar Frank, pero ¿No se supone que deberíamos de juntar a las tropas en lugar de estar siguiendo a una guitarrista?

- Tómalo como una cosa relacionada con el plan, además pese a que lo que quiero es otra cosa mucho mas grande que tener a Luan Loud para mí, no me he olvidado de esta.

- Por Dios amigo, puedes tener a las chicas que quieras y sigues insistiendo en ella, no entiendo ¿Qué pasa contigo? ¿Qué tiene de especial?

- Si te digo la verdad, hasta a mí me resulta difícil de describirlo, pero es como ver a alguien única en el mundo, alguien por la que vale la pena hacer arder el mundo.

- Entonces, nos quedamos con la ciudad y tú la tomaras como Reina cuando esta ciudad haya caído – dijo el amigo de Frank deduciendo sus intenciones.

- Así es amigo, bueno ya tenemos un plan, ahora tenemos que juntar a las tropas.

- ¿Y de dónde piensas sacar gente qué pelee por nosotros?

- Como dijo Napoleón "Hay dos palancas que mueven al hombre, el miedo y el interés" Así que buscaremos gente que no tenga miedo pero si una gran cantidad de interés.

Esa tarde en la casa Loud y después de haber ayudado con la cerca, de haber entrenado con Lynn, ayudado a Lucy con sus poemas, Lincoln se encontraba con Leni ayudándola con sus vestidos. Antes hubiera odiado dar mucho de su tiempo para sus hermanas, pero dado que ahora el tiempo le sobraba y las cosas que le gustaban hacer eran escasas ayudarlas hasta tenía su lado simpático.

- Ya casi esta Lincoln, un poco más y este vestido de invierno estará terminado.

- Qué bueno que todavía muchas de ustedes estén tranquilas pese a todo lo que pasa – dijo Lincoln quien estaba sosteniendo una almohadilla con agujas.

- Bueno, Lisa dijo que había que prepararse, así que eso estoy haciendo, teniendo todo lista para este invierno.

- En realidad ella se refería a… si a eso – dijo Lincoln quien prefirió que esta mantuviera el optimismo después de lo vivido con los deinonychus, prefiriendo que crea que había que prepararse para esa estación y no para lo que en realidad se estaba viviendo.

- Literalmente no puedo creer que tenga que pasar estas vacaciones alejada de mi Bubu osito – dijo Lori quien entro quejándose al cuarto.

- Pensé que las cosas donde estaba eran más tranquila.

- Para nada, todo el mundo pensó que esa ciudad era un buen sitio y ahora su cantidad de clientes se triplico.

- ¿Y eso es malo por qué?

- ¡Porque no para de trabajar y no tiene tiempo para venir a verme! – grito furiosa.

- Tranquila Lori, eso pasara, además lo importante es que este bien y este ganando dinero para su familia.

- ¡¿Qué acaso no te preocupa el no poder ver a tu novia?!

- ¡Que Ronnie Anne no es mi novia! – dijo Lincoln molesto.

- Lo será algún día – dijo mientras caminaba hacia su cama.

Cuando paso por la cama de Leni, pudo ver en la cama de esta una tarjeta de presentación que nunca había visto antes por lo que al tomarla la leyó viendo que se trataba de la misma tarjeta que Alexander le había entregado el día que lo conocieron.

- Literalmente nunca había visto esto antes ¿De quién es?

- Es mía- dijo Leni – me la dio un chico que nos salvó de…

Lincoln se encargó de cortarla en ese momento para que no contara nada de aquella experiencia, le gustaba que sus hermanas se preocuparan por él, pero solían ser muy extremistas y si se llegaban a enterar de que casi fueron devorados por un grupo de raptores lo más seguro era que no vería la calle más que por la ventana.

- … una larga fila en el centro comercial. Se llama Alexander y es un gran tipo.

- ¡Chicas vengan rápido! ¡Adivinen quien consiguió novio! – grito Lori haciendo que toda la casa suba.

"¿Cómo se llama" "Dónde vive" "A qué dedica el tiempo libre" fue una de las tantas preguntas que le hicieron, por lo general nunca se esperó que le cayeran tantas preguntas, pero Leni era como la flor más especial de la casa y querían saber si ese chico era el indicado para ella, pese a que en realidad no había nada más que una relación más que nada de cordialidad.

- Tranquilos fue solo un chico que me ayudo en el centro comercial eso fue todo. Pero si quieren saber, se llama Alexander, es bosnio o era griego, la verdad no sé, pero me cayó muy bien fue muy… - estuvo a punto de decir valiente, pero prefirió callar esa parte para no levantar sospechas – amable, si él fue muy amable.

- Qué bueno que encontraste a alguien que se preocupó por ayudarte – dijo su madre.

- La verdad es que a mí no me convence totalmente, no puedes aceptar la tarjeta de un chico así por así – se quejó su padre.

- Vamos, ella tiene derecho a vivir su vida y para mí el que le haya entregado una tarjeta es una clara señal de que el mantiene su distancia – dijo Myrtle.

- Gracias abuela, pero me la dio por si alguna vez pasaba algo y necesitaba de su ayuda, él es bueno con la espada saben.

- Vaya, me voy unas horas y hacen una reunión sin mí – dijo Luna entrando al cuarto de las dos mayores.

- Estamos halando del nuevo novio de Leni.

- No es mi novio, pero ¿Ustedes creen qué puede serlo? Es decir me lleva unos años – dijo una tímida Leni.

- Vamos hermana, para el amor no hay barreras de ningún tipo, si tu sientes algo por él entonces llámalo y vaya a algún sitio – dijo Luna.

- Bueno como que podría hacerlo, no ahora, pero quizás cuando todo este más calmado.

- En eso estoy de acuerdo querida, no quiero que uno de esos dinosaurios los ataque, ¿Cómo se, si él te defendería de ellos?

- En eso no te preocupes, él lo hará.

En ese momento sonó el teléfono de Luna y esta contesto.

- Hola Luna – dijo Chuck.

- Hola Chuck ¿Qué pasa?

- Adivina que, hable con un amigo sobre lo que me contaste ahora y te tenemos una sorpresa.

- ¡Voy a estar en un concierto! – dijo emocionada.

- Algo parecido, vas a cantar, pero no en un escenario ni en un restaurante.

- ¿Entonces?

- Querida Luna, vas a estar en la radio.

Royal Woods tenía partes muy bonitas, pero también tenía otras donde por lo general uno no pasaba pues estaban bastante empobrecidas y no tenían nada que valiera la pena ver, la gente que vivía en ellas a duras penas podía sobrevivir con pequeños trabajos, si bien ninguno de sus habitantes había cruzado el límite con lo ilegal en mucho tiempo, pero las ganas de hacerlo producto de todo lo que pasaba últimamente estaban subiendo, al punto de que solo se necesitaba una chispa y de alguien que pudiera encenderla.

- ¡Señores y señoras de Royal Woods! ¡Mi nombre es Frank Black Fort y he venido a hablar con ustedes! – grito Frank.

- ¿Se puede saber que rayos quieres? – dijo una de esas personas.

- Como les dije, quiero hablar con ustedes porque entiendo por lo que están pasando.

- ¡Eso nos lo dicen todos los candidatos a alcalde y ninguno nos recuerda después! – grito una mujer.

- Pues yo no soy candidato a nada.

- Lo sabemos, solo eres un niño que de seguro se equivocó en dar vuelta en una esquina.

El lugar se llenó de risas cuando se dijo aquel comentario.

- Por el contrario, se dónde estoy y aquí es donde quiero estar. Miren, se por lo que han pasado y se todo lo que luchan por sobrevivir un día más en sus vidas, se lo que surgen por darles de comer a sus familias y sé que las cosas para ustedes están cada día peor.

- ¡Pero claro que estamos peor! ¡Ya nadie está contratando gente!

- ¡El lugar donde trabajaba cerro la semana pasada porque el cobarde de mi jefe tenía miedo de los dinosaurios!

Quejas como esa llenaron el lugar y más gente comenzó a salir a la calle.

- Ya sabes todos nuestros problemas, ahora lárgate, no queremos que un tipo con dinero venga aquí a hablarnos.

- No vengo a hablarle únicamente – dijo Frank – quiero que trabajen conmigo.

- Claro ¿Y se puede saber en qué? – pregunto uno de forma sarcástica.

- En tomar esta ciudad – dijo decidido.

Con esa declaración la gente se quedó en silencio.

- Miren, el mundo ahora es otro, una por una las ciudades se acercan más al colapso, cada vez están más llenas y cada vez la comida se les acaba, pero Royal Woods es diferente, esta con menos personas cada día. Pero nosotros seguimos aquí y por primera vez depende de nosotros cambiar las cosas.

¡¿Acaso quieren seguir siendo el último eslabón de esta ciudad incluso cuando toda está derrumbándose?!

¡No! – fue el grito de todos.

¡¿Quieren que esta ciudad incluso si no están aquellos que debieron de ayudarlos en el pasado, les siga perteneciendo?!

¡No!

¡¿Quieren salir adelante y dejar de ser visto como gente que está por debajo de todos?!

-¡Sí!

¡Pues únanse a mí, y vamos a entregarle la ciudad a quien realmente le pertenece!

- ¡Sí! – fue el grito general.

La gente comenzó a gritar su nombre y de repente lo cargo en hombros como si hubiera ganado un campeonato mundial.

- "Falta poco, falta poco para que todo se cumpla, te va a gustar ser Reina Luan, estoy seguro que no podrás negarte a serlo" – pensó Frank mientras veía como su ejército iba naciendo.

Esa noche los Loud fueron a la radio, en donde ya los esperaba Chuck para lo que sería el debut ante miles de personas de su amiga Luna.

- Vaya, siempre quise estar aquí, pero no pensé que sería de esta forma.

- Bueno, las cosas no siempre salen como uno quiere, pero lo importante es que ya estás aquí – dijo Chuck.

- Espero no haberte causado muchos problemas con esto.

- No hay ninguno, siempre quise que vinieras aquí, pero el programa de mi amigo no es uno de música, sino de misterios por lo que no tenía como hacer que vinieras, pero gracias a que lo dejaron de encargado de este lugar no dude en llamarlo y preguntar si tenía un espacio para ti.

- Genial, no pensé que cantaría por primera vez en un programa sobre fantasmas, pero una radio es una radio.

- ¡Me alegra que al fin pueda oírte en la radio Luna! – dijo su madre.

- Sí. Literalmente este es un momento único – dijo Lori.

- Y que mejor forma de cantar en una radio que durante el programa de Mario Choy.

- ¿Quién es ese? – pregunto Lola.

- Es mi amigo y el conductor del programa – respondió Chuck.

A la media hora de comenzado el programa Luna entro a la cabina con su guitarra.

- Bueno querido público de Viaje a lo Desconocido, esta noche y para relajarnos un poco ante todos estos eventos, quiero presentarles a una joven promesa de la música, su nombre es Luna Loud y tiene quince años.

- Muchas gracias amigo, realmente me alegra estar aquí esta noche.

- Bueno Luna como sabrás este programa no suele hacer que la gente cante ni toque instrumentos, pero vienes altamente recomendada y por eso no dude en darte un espacio.

Así que bien ¿Qué nos traes ahora?

- Bueno Mario, me costó un poco elegir una canción adecuada, pero creo que ya la encontré y me gustaría que mi familia me acompañe cantándola.

Todos se quedaron con la boca abierta ante ese pedido.

- Vamos, esta es una que ya la conocen y que la hemos cantado juntos antes y eso es lo que me gustaría hacer hoy, cantar junto a ustedes.

- Bueno, entonces que pase la familia Loud y mi gran amigo Chuck para cantar.

Inmediatamente todos entraron y se pusieron ante los micrófonos.

- Luna, ¿Estas segura de esto? – pregunto Lincoln.

- Por supuesto, asi que a cantar.

En ese momento Luna empezó a tocar su guitarra y todos reconocieron aquella canción.

Sé que hay en tus ojos con solo mirar

Que estás cansado de andar y de andar

Y caminar, girando siempre en un lugar

Sé que las ventanas se pueden abrir

Cambiar el aire depende de ti

Te ayudará, vale la pena una vez más

Chuck se unió a ella y cantaron el coro

Saber que se puede, querer que se pueda

Quitarse los miedos, sacarlos afuera

Pintarse la cara color esperanza

Tentar al futuro con el corazón

Es mejor perderse que nunca embarcar

Mejor tentarse a dejar de intentar

Aunque ya vez que no es tan fácil empezar –Cantaron Lori y Leni.

Sé que lo imposible se puede lograr

Que la tristeza algún día se irá

Y así será, la vida cambia y cambiará – Cantaron Luan, Lynn y Lincoln.

Sentirás que el alma vuela

Por cantar una vez más - Cantaron Lucy, Lana, Lola y Lisa.

Y finalmente todos cantaron juntos

Saber que se puede querer que se pueda

Quitarse los miedos, sacarlos afuera

Pintarse la cara color esperanza

Tentar al futuro con el corazón

Saber que se puede, querer que se pueda

Quitarse los miedos, sacarlos afuera

Pintarse la cara color esperanza

Tentar al futuro con el corazón

Al llegar a esa parte, dejaron que Luna cantara el resto.

Vale más poder brillar

Que solo buscar ver el sol

Pintarse la cara color esperanza

Tentar al futuro con el corazón

Saber que se puede...

Querer que se pueda...

Pintarse la cara color esperanza

Tentar al futuro con el corazón

Saber que se puede querer que se pueda

Quitarse los miedos, sacarlos afuera

Pintarse la cara color esperanza

Tentar al futuro con el corazón

Pintarse la cara color esperanza

Tentar al futuro con el corazón

Saber que se puede querer que se pueda

Quitarse los miedos, sacarlos afuera

Pintarse la cara color esperanza

Tentar al futuro con el corazón

Al terminar todos abrazaron a la rockera que si bien canto algo alejado de su zona de confort, se alegraba de hacerlo junto a su familia.

Mientras ellos cantaban otros muchos los escuchaban y se alegraban de haber prendido la radio en ese momento, quizás, lo le solucionaba sus problemas, pero el oír a la familia Loud y a Luna quien los llenaba de energía era suficiente por ese momento.

Ella había llegado pensando que tocaría su última canción, pero incluso ella había cambiado de parecer prometiéndose que esa no sería la última vez que viviría algo como eso y que lo repetiría mil veces.

Y así termina este capítulo, ojala les haya gustado pues ha sido muy calmado en comparación a lo que se vio en el anterior. En cuanto a Luna cantando junto a su familia, lo tenía planeado desde que inicie con la lluvia de ideas pues sería lo opuesto a lo que hice en Promesas con ella, elegir la canción indicada fue difícil, pero espero les haya gustado esta de Diego Torres.

No creo que haya más de estos en el futuro pues ahora tenemos a un Frank moviendo a las masas y no nos olvidemos de los Arcángeles.

En fin pasemos a los saludos.

RCurrent: Como tú dices los velociraptores reales no eran como los de Jurassic Park, por lo que preferí poner a los deinonychus, en cuanto a la "segunda ola" de los arcángeles, Frank ya les está haciendo un buen trabajo en cuanto a eso.

Un saludo y espero que sigas con Louds Night.

MontanaHatsune92: Me alegro que te haya tomado por sorpresa, eso es lo que esperaba cuando escribí el capítulo. Es un honor poner a Alexander en la historia. No niego que fue complicado, pero por lo visto logre un perfecto balance entre sus valores y sus capacidades de lucha, si bien no es un Rey aquí si tiene las características e uno. Por lo visto, si dejo huella en Leni.

Muchas gracias por leer la historia y espero te haya gustado este capítulo.

: En cuanto a la trama de Frank, este ya cambio sus prioridades hace mucho, pero todavía tiene como objetivo tener a Luan, y por lo visto no creo que le asusten los dinosaurios, aunque debería hacerlo. Ahora con un ejército veremos que tal es como líder.

En cuanto a Alexander, te entiendo, trabajr con OCs ajenos es difícil, pero aun queda mucha historia y ya veremos cómo resulta tenerlo aquí, espero pase tu prueba.

Un saludo.

Sam the Stormbringer: Como tu bien lo mencionas, las masas son un problema cuando están muy juntas y no hay quien ponga el orden, por lo cual podemos ver como Lori menciona que eso le está afectando a Bobby, puede que Lincoln piense que está ganando más dinero, pero ya veremos qué pasa luego.

En cuanto al punto de vista militar, Frank está usando eso a su favor reclutando a la gente que queda en una pequeña ciudad poco protegida y con pocos habitantes.

A Luan le quedan muchas piezas, si bien ninguna de ellas es un ejército, si pueden ayudarle a formar uno.

Sobre los deinonychus que atacaron a Lincoln y a Leni, como mencione los use porque me parecían más aterradores, pero bien podría usar a otros de la misma especie. Y creo que ya me diste unos que puedo agregar a la lista.

Bueno, antes de terminar con esto quiero agradecerles su apoyo, les cuento que mi fic Tierra de sombras será una colección de one-shots ambientados en ese mundo que por poco y fue esta historia.

Nos vemos.