Connie llegó a la casa unas horas después de lo sucedido, se veía que estaba bien vestida, con su reconocible sombrero y un bonito vestido amarillo con flores. Apenas llegó mandó un mensaje a Steven para avisarle de que llegó a su casa.
''Ya llegué, cuéntame lo que pasó )''
Obviamente, ella aún no estaba enterada de nada, el dolor de saber que no verá más a su ''madre'' favorita estaba afectando demasiado al pobre Steven, no salió en todo el día, normalmente se levantaba temprano, desayunaba un poco y luego salía a La Gran Rosquilla a conseguir varios bizcochos y ahí luego volver a su casa y pasar tiempo con las chicas. Pero ese día solo hubo silencio, se quedó toda la mañana y mediodía recostado en su cama...llorando. No se podía imaginar un mundo en el que no estará Garnet, ella era la que siempre lo animaba en los momentos más difíciles y en varios momentos de su vida, como aquella vez que tuvo la primera cita con Connie, ella fue la encargada de organizar toda una cena, o la vez en la que él tenía miedo luego de ver una película de terror, y ella dijo que iba a dormir con él para que los monstruos no lo atrapen, o aquel mágico momento en el que Garnet lo ayudó mientras Steven casi estaba por ser derrotado ante una gema corrompida y ella la molió a golpes. Todos esos maravillosos recuerdos parecía que estaban por ser eliminados en menos de una milésima de segundo ¿Qué iba a pasar? ¿Qué va a pasar con Rubí y Zafiro? Él no lo sabía. En ese momento él hubiera deseado tener la habilidad de visión futura de la gema azul para saber que iba a pasar, pero por desgracia eso solo pasaba si Garnet lo besaba en la frente. Mientras Steven estaba hundido en sus pensamientos, le llegó el mensaje de Connie, cuando lo leyó, no sabía que contestarle, y no quería ignorarla ni mucho menos ponerla mal con aquella noticia, así que solo se limitó a contestarle con una mentira blanca.
- ''No logré verla por ninguna parte :( pero te prometo que cuando pueda verla hablaré con ella ;D''
Luego de enviarle el mensaje, se oye que alguien tocaba la puerta, Steven se alarma, se veía que el tenía la cara roja de tanto haber llorado y Connie se iba a dar cuenta de eso por eso realizó un plan de último minuto. Ponerse una máscara de Batman que había conseguido en una fiesta de cumpleaños. Abrió la puerta y ahí estaba Connie, con su linda personalidad como siempre, le da un saludo cariñoso a Steven, pero luego se percata de la máscara y queda confundida, le hace la pregunta.
- Emmm... Steven... ¿Por qué...tienes esa máscara?
- Oh ¿Esto? Es mi máscara para que nadie descubra mi identidad, no sé quién es ese Steven del que tú hablas...
- ¡Jajajaja! ¡Steven, sé que eres tú! ¿De quién entonces es esa camiseta?- dijo Connie riéndose.
- Oh rayos, me debía haber cambiado, ah...*se quita la máscara* Hola Connie.- dijo esto último deprimido, Connie se alarma al notarlo deprimido y le dice.
- ¿Te encuentras bien? ¿Pasó algo?
- No, no pasó nada, solo estuve llorando por una película sobre un perro.
- ¿Y como sabías de que te estaba hablando sobre tus ojos? Algo te está sucediendo y no es sobre esa película. - dijo tajante Connie, ella quería saber qué era lo que le pasaba.
- Connie, no es nada ¿Sí? Solo es esa película, confía en mí, por favor.
- Está bien, si tú lo dices *se le ocurre una idea* ¿Qué te parece si vamos a comer algo?
Steven aceptó sin rechistar, cualquier cosa antes de estar con sus pensamientos, Connie parecía ser la única que podía distraerlo de esa situación tan terrible.
- ¡Muy bien Connie! ¡Voy a ir! Solo déjame ir por mi abrigo e iré, espérame aquí.- dijo Steven y cerró la puerta, cuando fue a su habitación vio que Zafiro estaba sentada en su cama totalmente inmóvil, en ese momento sintió un frío atroz recorriéndole la espina, no quería contarle lo que le dijo Rubí, pero luego pensó, lógicamente ella ya debía saberlo debido a su habilidad de oráculo, así que intento pasar desapercibido, pero obviamente no lo logró, Zafiro se dio cuenta de su presencia apenas entró.
- ¿Por qué intentas evitarme Steven? - le preguntó muy calmada y sin siquiera moviéndose a mirarlo.
- ¿¡Eh!? N-no te estoy evitando Zafiro, solo voy a...
- Vas a ir con Connie a recorrer la ciudad buscando la comida llamada pizza de la pizzeria de Kofi, no hace falta que me lo digas.- contestó fríamente Zafiro.
- ¿Estás enfadada por hablar con Rubí sin tu permiso?
- Jamás estaría enfadada contigo Steven, pero lo que hiciste ha enfadado más a Zafiro, cree que por que somos Garnet ella consigue que le agrades pero sin mi tu te le acercas con miedo, y como yo no puedo hablar con ella en este momento va a ser aún más difícil hablar con calma con Rubi, en especial por ese carácter que tiene. Sigue mi consejo Steven, no vuelvas a hablar con ella hasta cuando sea el momento.
- ¡Pero ella se siente muy dolida en este momento! ¡Alguien necesita que la haga cambiar de parecer!
- No es así de fácil, yo la conozco muchos más años que tú Steven y conozco cada rasgo de su personalidad, pero está vez sí logró llegar a un nivel de furia que va a ser muy difícil que se recupere, y si quiere dejar de ser Garnet, respetaré su decisión, no le diré nada más.
- Tú...¿Lo sabías?
- ...Será mejor que vayas tras Connie porque en este momento se está empezando a impacientar de que te estés tardando tanto.
- ¡Ah cierto la cita! Muy bien, me voy, pero tu y yo hablaremos después de que vuelva ¿De acuerdo?
- ...Está bien, que te vaya bien Steven. -dijo Zafiro dándole ánimos a Steven aunque no lo parecía. El niño Cuarzo hasta sintió impotencia al dejarla a Zafiro sola con esa situación, pero el quería olvidarse un rato de todo eso y decidió ir con Connie lo más rápido. Era raro, porque el quería quedarse, pero querer pasar un tiempo con su ya nueva novia era otra cosa, así que pensó en lo siguiente, estar más o menos media hora con Connie y rápidamente volver.
Steven y Connie caminaron hacia ciudad Playa, la humedad de la lluvia del día anterior provocó que haga mucho calor, por lo que fue con una camiseta de mangas cortas, cosa que él solo usaba en días calurosos. Durante el trayecto Connie rompe el silencio.
- ¿Por qué te habías tardado tanto? ¿Pasó algo?
- ¿Eh? No, nada, solo que no sabía en donde estaba esta camiseta.
- ¿Estás seguro? Se te ve nervioso...
- Estoy bien Connie... -pensando que Connie lo estaba por someter a un interrogatorio le ofrece rápidamente algo para cambiar de tema.- ¿Te gustaría venir a comer algo?
- ¡Buena idea! Emmm... ¿Y adonde vamos a ir? ¿Y tienes dinero?
- Nop, no lo tengo.
- *Connie lo mira* ¿Eh? ¿Y entonces que hacemos?
- Ah, no te preocupes, conozco un lugar en el que estoy seguro no nos pagarán nada es... ¡LA GRAN ROSQUILLAAA! *le apunta con el dedo hacia la tienda* Estoy seguro que nos darán gratis *le susurra a Connie en el oído con una mano cubriendo su cara* Es que soy amigo de los que trabajan ahí.
- Oh ya veo, entonces no habrá ningún problema.
- ¡Por supuesto que no habrá! - dijo contento Steven. - ¡Vamos!- A pesar de la alegría que Steven se suponía, estaba teniendo, en realidad por dentro se sentía bastante mal, no podía evitar en Zafiro y en su situación. Realmente quería ayudarla y necesitaba ayuda, y Connie era la apropiada para eso, o por lo menos eso creía él.
- Emm, Connie...hay algo que quiero decirte.
- ¿Qué pasa Steven?
No le quedaba de otra, Stevensi quería que Connie estuviera con él debía decirle todo.
- En realidad, yo...hablé con Rubí.
- ¿En serio? ¿Y qué te dijo?
- Te lo diré, es para quitarme un peso de encima...
¿Que pasará entonces con Connie? ¿Se unirá a la causa con Steven? ¿Por qué Zafiro actúa tan extraño? Todo eso se sabrá en la siguiente parte. Nos vemos en el siguiente capítulo.
Mientras tanto en la casa de Steven, se oye la puerta de las gemas abrirse, la gema roja se dirige a la habitación de Steven.
- ¿Qué haces aquí Rubí?
- Quiero hablar muy seriamente contigo...
