Hola a todos y bienvenidos a un nuevo capítulo de esta historia, ahora veremos uno de los últimos capítulos de este fic y uno de los momentos más esperados.

Renacimiento – capitulo 15

Tormenta de espadas

La victoria contra Ryker había demostrado ser un momento de inflexión para todos los que todavía quedaban en Royal Woods, las consecuencias de su muerte no se hicieron esperar pues tan pronto los supervivientes de la batalla en la cual ese fanático religioso se encontró con su muerte volvieron a su base, es decir la iglesia donde el Padre Ryker ejercía su ministerio anunciando lo ocurrido los presentes en ese lugar tomaron sus armas y se fueron con rumbo desconocido. Lejos de vengar a su líder todo aquel que alguna vez había luchado por él ahora se iba a otra parte para así evitar tener que enfrentarse a Frank o a lo que sea que fuera a pasar.

De esa forma tal como surgieron, desaparecieron, no hubo venganzas, ni intentos por tomar su lugar simplemente donde antes hubo gritos de sangre y fuego en nombre de Dios ahora reinaba la calma.

La casa Loud era todo lo contrario, la celebración por aquel día fue de lo más liberador, sabían que todavía quedaba un enemigo que contaba con más hombres pero su muerte a manos de Alexander era como si se hubieran quitado una piedra de su espalda.

La fiesta a diferencia de las anteriores fue moderada, apenas tocaron sus recursos como los que obtuvieron de Chunk y en su lugar optaron por comerse al herrerasaurus el cual les costó mucho trabajarlo, pero luego de un rato lograron obtener mucha carne para esa tarde, así como para usar su carne en el futuro.

Pese a encontrarse felices era obvio que las pelea ocurrida en el departamento entre Luna y Luan habían dejado sus secuelas, cada una estaba por su lado viéndose a Luna junto con Anna hablando de música y a Luan con Leni y Alessia recordando momentos de la infancia de cada una. Por lo menos ya no se peleaban entre ellas pero eso no era señal de que quisieran seguir viéndose pese a tener que estar en la misma casa.

- Oye Ronnie Anne ¿Qué les pasa a ellas dos? – pregunto Lincoln mientras señalaba a sus hermanas.

- Tuvieron una gran pelea, al parecer Luna piensa que Luan tiene la culpa de que su amigo este muerto, cosa que en parte tiene razón, es decir Luan arruino el plan.

- Los sé, pero no fue su culpa al 100% Chunk se sacrificó para que pudiéramos escapar – dijo Lincoln.

- Intenta explicarle eso a Luna, no deja de pensar que fue así.

- Descuiden, ellas estarán bien – dijo Clyde interviniendo – solo es una fase por la que Luna está atravesando, además tu familia y todas las demas ha pasado por peleas y a sobrevivido.

- Salvo por un detalle Clyde, eso fue en el mundo anterior y en ninguna hubo una perdida que se comparara a esa – dejo Ronnie Anne.

- Y en ninguna otra hubo armas de por medio – dijo Lincoln.

- ¿Crees que son capaces de usarlas entre ellas? – pregunto Clyde asustado.

- Espero que no, papá guardo todas las armas en su cuarto en caso algo pasara – explico Lincoln.

De repente el Sr Loud pidió que todos hicieran silencio, para hacer un anuncio.

- Querida familia y estimados amigos. Despues de una larga conversación y ver los pros y contras Albert, Ajani y yo hemos decidido que partiremos pasado mañana a Florida.

Todos aplaudieron por esa decisión pues estarían lo suficientemente lejos de Frank y quizás de cualquier arcángel en especial de Azrael.

- Como ya lo había mencionado – tomo Albert la palabra – el lugar de Florida es el más seguro en el cual se puede estar, además de que era un lugar poco visitado, calmado, con buen clima y mi querida hermana Ruth vive a solo unos kilómetros de ahí, este evento la agarro en un buen lugar y por lo que supe antes de que las comunicaciones cayeran, no hay dinosaurios cerca.

- Yo le dije que quizás podía haberlos ahora, pero no puedo confirmar eso – dijo Lynn Sr.

- Florida, yo competí una vez en ese estado – dijo Ajani – vale la pena llegar hasta allá.

- El día de mañana planearemos la ruta y pasado a primera hora partimos, por ese motivo, mañana todo el mundo va a preparar todo para la partida, empacaran sus cosas y organizaran los suministros – dijo Lynn Sr.

Partir con rumbo a una nueva vida sonaba bien para todos, Los McBride sentían que su dolor pasaría, los Santiago ya tenían un lugar en el cual verían a su familia y los Loud dejaban atrás el problema con Frank, el cual pensaban debería de seguir en guerra con Ryker o mejor dicho con lo que quedaba de su ejército.

El problema, es que no sabían que de Ryker ya no quedaba ejército y Frank no tardo en enterarse más que un par de horas cuando su amigo William regreso con noticias que los Loud hubieran preferido que no se entere.

Frank estaba de lo más alegre, su principal rival ahora estaba muerto, le daba igual la causa de esta, muerto era muerto.

- ¡¿En verdad está muerto?! ¡¿Ese cura está muerto?! – preguntaba Frank sin poderlo creer.

- Sí. Agustín encontró su cuerpo, estaba junto a muchos otros de sus soldados, todos muertos de la misma que nuestros hombres hace unos días.

- ¡Los Loud! ¡Esos malditos acabaron con mi enemigo! – dijo emocionado -parece que todo está saliendo de lo más bien – dijo este – ya puedo concentrarme en los Loud y sus aliados.

- ¿No crees que a estas alturas ya deben de haber escapado?

- No tienen como hacerlo, perdieron su camioneta.

- Ya no, la recuperaron ayer.

Esa respuesta de Willian lo molesto.

- Pues entonces no nos queda de otra, vamos a por Luan Loud y el resto de su familia. Mañana tomaremos lo que me pertenece y los castigaremos por todos los que hemos perdido por su culpa.

- Moveré a las tropas, para mañana la casa Loud estará reducida a cenizas.

- Así será amigo, por cierto me asegure de que tuvieras un regalo, búscalo en tu habitación, al parecer encontramos un talento escondido.

Lejos de ellos dos, parte de sus hombres o mejor dicho de las personas a las que hacia pelear para él se encontraban en una reunión ante una fogata.

- No sé cómo tomaran esto que les voy a decir. Pero estamos siguiendo a un loco – dijo un hombre con un rifle.

- En eso tienes razón, el fin del mundo hizo que todos perdieran la razón, además desde que el Presidente escapo a su bunker ya no hay quien gobierne este país – dijo una mujer con un hacha.

- Y en su lugar se nos ocurrio seguir a un adolescente que hablaba bonito – dijo un hombre con una lanza.

- Nos mandó contra los únicos que estaban haciendo algo bueno, esos soldados no tenían la culpa de nada – dijo la mujer del hacha.

- Dilo por ti, yo ya estaba harto de todo eso, se puede decir que rompimos con lo viejo – dijo el hombre del rifle.

- Y ahora terminamos peor – dijo el hombre de la lanza.

- Yo perdi a dos de mis vecinos peleando contra ese inglés – dijo el hombre del rifle.

- Yo casi muero a manos de un arquero – dijo el hombre de la lanza.

- ¿Y qué quería con esos tipos? – pregunto la mujer.

- Quiere a una chica para él mismo, una que casi le corta el cuello – respondió el hombre del rifle.

- ¡Esto es estúpido! ¡Deberíamos estar reconstruyendo, no luchando por sus deseos banales! – dijo alguien que acababa de llegar.

- Pues Ryker está muerto, para mí ahí termina el trabajo, los dinosaurios ya son otro tema – dijo la mujer.

- Dile eso al Rey, con todo esto lo próximo que haremos va ser ir por esa pobre familia – dijo el hombre de la lanza.

La conversación pronto fue interrumpida cuando William llego con un anuncio que hizo que todos pusieran atención.

- Querida gente, les tengo buenas noticias, nuestro enemigo el padre Ryker ha muerto, murió en batalla y ahora sus hombres huyen de la ciudad como cobardes.

Muchos celebraron esa noticia con emoción, pues nadie quería seguir a ese Padre que estaba dispuesto a quemar la ciudad para lograr sus objetivos.

- Mañana, tomaremos las armas por ultima vez y atacaremos a la familia Loud quienes nos han quitado a muchos de nuestros amigos y seres queridos.

Ante esta declaración solo algunos celebraron.

- ¿Y ahora qué hacemos?

- ¿De verdad vamos a enfrentarlos?

- ¿Es necesario hacer eso?

Aquellas fueron muchas de las preguntas que se hicieron, el ánimo y las ganas de ir a la guerra contra los Loud así como contra sus amigos no era compartido por nadie, incluso habían rumores de que Agustín se había ido con sus hombres lejos del lugar para pasar la noche además de llevarse los vehículos de guerra capturados durante la batalla con el ejército.

- Bien, yo si tengo voluntad propia y me niego a seguir trabajando para él, mátenme aquí mismo si quieren – dijo un hombre al cual muchos le tenían respeto.

- ¿Para dónde vamos? – le pregunto uno.

- Ya lo sabes – dijo este y comenzó a caminar.

Ya era completamente de noche cuando Alexander y Harold vieron llegar a lo lejos a un gran grupo de gente que se iluminaba con linternas.

- ¡Ese maldito de Frank se adelantó! – grito Alexander a Harold.

- ¡Avísales a los Loud, yo iré por los Goldname!

Tan pronto avisaron a estas dos familias Lynn Sr. Albert, Lori, Leni, Luna, Luan, Lynn, Lincoln, Clyde, Ajani, Leónidas, Alesia, Bobby y Ronnie Anne tomaron sus armas mientras que Rita ayudaba al resto a escapar hacia los autos.

Estos salieron armados con arcos en su mayoría mientras que Lynn Sr y Albert usaban rifles, el grupo se preparó para defender su hogar y dispararle a Frank tan pronto tuvieran la oportunidad pero algo llamo su atención.

- Esperen. Ese tipo tiene una bandera blanca – dijo Ajani.

- Lo mismo hicieron la última vez para dar una carta de amenaza – dijo Albert.

- Por favor solo queremos hablar, no queremos más muertes entre nosotros – dijo quien la sostenía.

Cuando se acercaron más descubrieron que estos no eran un ejército en si pese a las armas, eran grupos compuestos por familias con miembros de todas las edades, era verdad que muchos habían peleado contra los Loud, pero ninguno estaba ahí para buscar una pelea.

- Dígannos ¿Por qué deberíamos creerles? Hace unos días todos querían matarnos de muy buena gana – dijo Luna.

- Estábamos en una situación complicada, es verdad que Frank nos ayudó mucho, pero realmente estaba loco, no luchaba por mejorar la ciudad, lo hacía para estar con ella – dijo uno de los hombres señalando a Luan.

- Créannos, una cosa era pelear contra ese padre que quería revivir la inquisición española y otra muy distinta era pelear contra ustedes.

- Ellos lo dicen de forma sincera – dijo un hombre con grandes músculos y de edad avanzada, el cual tenía un traje que recordaba mucho al de un oficio que parecía extinto hace ya mucho – esta gente se dio cuenta del error que cometió siguiendo a ese niño como si fuera un Rey, pero de Rey no tiene nada.

- Es cierto, no hay nadie mejor que él para explicarlo.

- ¿Quién es usted? – pregunto Albert.

- Mi nombre es Robert y soy como se podría decir, el herrero del pueblo.

Aquello dejo sorprendidos a todos ¿Cómo podría existir todavía un herrero en lo que era una ciudad? ¿Para qué se necesitaría de uno en una época llena de tecnología?

- Trabajaba haciendo rejas decorativas hasta que todo esto paso, cuando termine bajo su mando este me puso a reparar hachas y machetes, pero hace unos días me hizo crearle una espada, así como una para su segundo al mando.

- ¿Hiciste más de una? – pregunto Lynn Sr.

- Sí, pero el solo tiene dos, el resto están conmigo – dijo haciendo una seña a un joven que parecía ser su aprendiz quien tenía en unas mantas cuatro espadas – me hizo hacer más pero cuando escapamos me lleve todas esas espadas y ahora se las ofrezco.

Lynn Sr y Albert caminaron hasta él y las tomaron, mientras que Ajani y Alexander los apuntaban con su arco y su rifle. Una vez en sus manos las examinaron y vieron que estaban muy bien hechas, Lynn Sr se quedó con una mientras las otras pasaron a ser propiedad de Lori, Luna y de Luan.

- Bien, esto es raro, hace poco ustedes mataron a mi hermano y también a un gran amigo, uno era soldado, el otro nos ayudó a rescatar a mi hija menor, y ahora vienen con regalos y diciendo que lo sienten.

- ¡¿Cómo quieren que confiemos en ustedes después de todo lo que hicieron?! – les grito Luna.

- Porque ahora nosotros no vamos a seguirlo a él y porque ustedes pese a ser menos han logrado vencerlo y hacerle daño. Por eso queremos pedir su ayuda, queremos que luchen con nosotros para sacar a ese falso rey de esta ciudad – dijo Robert.

- Lo que esta sugiriendo es un ataque directo contra Frank – dijo Alexander.

- Se podría decir.

- Bien, es hora de que vengue a Chunk – dijo Luna tomando su espada – veremos quién gana.

Fue así como se llego a una gran alianza entre los dos grupos, Frank demostró una cosa, el interés puede mover a una persona hacia donde uno quiere, ero tarde o temprano este se cansara de ir a donde lo estén moviendo si aquello va contra sus creencias o valores y Frank ya los había movido mucho y sobre todo les había quitado aquello que los dinosaurios ni Ryker pudieron: Sus amigos y sus familiares.

Alexander quien ahora vivía en la casa del frente de la casa Loud. Este estaba revisando sus cosas, asegurándose de que todo estuviera listo para la batalla que se llevaría a cabo al día siguiente cuando Leni entro a la habitación de este.

- ¿Puedo pasar?

- Leni, hola ¿Cómo entraste? – pregunto confundido.

- Ninguna cerradura puede conmigo – dijo con un tono de orgullo.

- Muy pocas cosas pueden contigo, pero dime ¿Qué te trae esta noche?

- Nada, solo pasaba por aquí y… ¿Por cierto cómo conseguiste esas armas? – dijo Leni como si estuviera cambiando de tema.

Aquello no aso desapercibido para Alexander, pero igual le siguió la corriente.

- Mi pistola fue un regalo de mi familia, mi padre dijo que la necesitaría y que debería tenerla, no sé cómo logro pasar la aduana pero lo hizo. Mi espada fue un regalo de la primera persona que me dio la mano al llegar aquí, un amigo que me contrato en su tienda de antigüedades, cuando este se mudó y se llevó su tienda me dejo la espada.

- Vaya, se ve que tienes muy buenas historias – dijo Leni impresionada.

- Todos las tienen, por cierto sé que esta preocupada por lo de mañana ¿No es cierto?

- ¿Cómo no estarlo? Todos vamos a luchar contra ese tipo que solo quiere hacerle daño a mis hermanos, incluso Bobby, Ajani…y a ti.

Alexander se acercó a ella y la tomo de las manos y sin que esta dijera o pudiera hacer algo la beso en los labios quedándose así por lo menos treinta segundos.

- Disculpa… no debí hacerlo – intento disculparse Alexander siendo Leni quien le regreso el beso en esta ocasión.

- No tienes que disculparte conmigo, sabes tú eres muy especial pese a lo poco que te he conocido, pero en todo este tiempo he conocido tanto de ti que siento que te conozco de toda la vida.

- En mi caso puedo decir lo mismo, cuando llegue a este país nunca pensé en encontrarme a un ángel como tú y mucho menos en estas condiciones en las que se ha convertido el mundo. Pero…

- ¿Pero qué? – pregunto Leni.

- En parte debo agradecer que los dinosaurios hayan regresado a la vida, si no, no te hubiera conocido. Al parecer incluso cuando pasan cosas malas llegan otras buenas.

- Y lo bueno de esto fue tenerte como novio.

- Si…sobre eso creo que debo de hacerlo oficial. Leni Loud ¿Te gustaría ser mi novia?

- ¡Si quiero! – dijo abrasándolo.

- Te prometo mi querida Leni que mañana todo saldrá bien, no dejare que nadie te haga daño no importa quien esté al frente te defenderé con mi vida.

Fue así como la relación entre estos dos comenzó, justo a las puertas de una gran batalla que cambiaría el destino de todo lo que había estado aconteciendo desde que todo comenzó, ya no se trataba de huir sino de ir de frente contra el enemigo y enfrentarlo sin importar que armas o tácticas usara. Todo se resumía en una simple frase: Vencer o morir.

A la mañana siguiente aquel ejercito partió con rumbo a la prisión, el palacio de Frank quien se había autoproclamado Rey, era el baluarte a tomar para de esa forma recuperar la paz que tanto querían. Podría pensarse que solo era ir a la puerta y capturarlo, pero todavía quedaba buena parte de aquel ejercito al servicio de este pues sentían unas grandes ganas de pelear y de tomar todo lo que pudieran, aparte no se sabía nada de Agustín, aunque se corría la voz de que este había desertado y se había llevado a toda su tropa al sur o al este con rumbo desconocido.

Al llegar cerca de aquella prisión pudieron ver que la cosa no era tan fácil como algunos pensaron, en total los Loud y aquel ejército, eran unas cuatrocientas personas, mientras que Frank tenía la misma cantidad todavía, los cuales estaban bien armados con armas de fuego, armas antimotines y diversos elementos que tuvieran a mano.

Lejos, Rita junto a Lucy, Lana, Lola, Lisa, Lily, Laila, Myrtle, Anna y la Sra Goldname estaban a la expectativa de lo que iba a pasar.

- Nunca espere que esto fuera a ocurrir – dijo Rita.

- ¿Ver una batalla? – pregunto Anna.

- No. Ver a mi familia ir hacia una – respondió.

- ¿Crees que estarán bien? – dijo Lola.

- Lo estarán, estoy segura que ellos van a terminar con esto dijo Myrtle.

- Yo confió en que lo lograran, pero sobre todo confió en que Chunk les da fuerzas desde arriba.

- Lo está haciendo Anna, lo está haciendo – le dijo Rita.

La tensión en los dos lados se sentía cada vez más en el aire, la noticia de que la mitad de su gente se había ido, había enfurecido a Frank quien ordeno a lo que quedo de los suyos prepararse para salir a enfrentarlos pese a que lo mejor que podía hacer era quedarse dentro y resistir el asalto, cosa que William le había sugerido, pero este se había negado diciendo que no se mostraría como alguien indefenso.

- Todavia estamos a tiempo, podemos entrar y refugiarnos dentro, deja que sean como las olas contra la piedra – dijo William.

- No. Si estos traidores se unen a mis enemigos conocerán el precio que ello conlleva.

- Pues en ese caso, solo nos queda ganar esta batalla.

- Lo haremos y cuando lo hagamos me asegurare de que Luan suplique la muerte, pudo ser mi reina, pues ahora tendrá un destino mucho más degradante.

Del otro lado los Loud se preparaban para la batalla, su plan era simple empezarían con descargas de flechas y después irían de frente contra las líneas debilitadas o las que esperaban debilitar.

- Chicos, si algo sale mal quiero que huyan de aquí y vayan con su madre – dijo el Sr Loud.

- Tú también Clyde, no importa lo que me ocurra tú debes salvarte – dijo Harold.

- Está bien papá – dijo Lincoln nervioso.

- Ojala tuviéramos más caballos, tendríamos una gran carga de caballería digna de la historia – dijo Albert.

- Esto ya es digno de que este en la historia – dijo Alexander – pase lo que pase será un honor luchar a su lado.

- Bebé, te prometo que te protegeré con mi vida – le dijo Bobby.

- Yo igual osito bubu – respondió Lori.

- Oigan estamos a punto de entrar en una batalla y tienen que seguir con eso – se quejó Lynn.

Todos se rieron con ese comentario y así cada quien tomo su lugar en la batalla, Lori, Leni, Lincoln, Clyde y Ronnie Anne fueron junto con Ajani junto con los otros arqueros, el resto se quedó con el grueso de las tropas.

- Llego el momento Chunk, hoy día te hare justicia – dijo Luna mirando una foto que tenía junto con su amigo-

Luan quien estaba a su lado, quería decirle algo pero no se le ocurría que podía ser, aquella podía ser la última vez que viera a su hermana, pero ni siquiera cuando salieron de casa esta quiso hablar con ella por lo que esperaba que nada le pasara pues quizás si esta lograba ganar y tomara la vida de Frank esta la perdonaría al fin, aunque otro lado le decía que eso era muy complicado de que pasara.

Cuando ya eran las once de la mañana, las tropas de Frank se pusieron en posición al frente tenia a gente con armas de fuego y arcos listos para disparar, el bando de los Loud hizo lo mismo pero también coloco los escudos antimotines al frente esperando a que estos pararan las balas y flechas, mientras que por su parte los arqueros cargaron y se prepararon.

- ¡Arqueros! ¡Preparados! ¡Listos! ¡Fuego! – ordeno Ajani y decenas de flechas volaron por los aires encendiéndose como antorchas cayendo sobre el enemigo causando pánico.

Una tras otra las flechas que habían sido cubiertas por una sustancia que Lisa había preparado la noche anterior causaron bajas entre los hombres de Frank quien frustrado por ese ataque ordeno atacar con todo y corriendo mientras disparaban comenzó la verdadera batalla.

- ¡Ahora! ¡A la batalla! – grito Albert y este junto con todos se lanzaron a combatir con todo lo que tenían.

El choque fue brutal, un espectáculo digno de una saga vikinga en la que la furia que muchos tenían contenida se convirtió en el combustible que hizo arder el campo de batalla, por todos lados la gente se lanzaban golpes de cuanto objeto se convirtió en un arma, las flechas y las balas seguían volando pese a que ahora y ante el creciente caos el riesgo de matar a alguien de un mismo bando se hacía mayor.

Lynn Sr gato sus balas y sin perder su tiempo recargando comenzó a pelear con la bayoneta, Harold McBride disparaba a diestra y siniestra, Luna demostraba ser una experta con la espada acabando con sus enemigos mientras esperaba encontrarse a Frank para cortarle la cabeza, Luan tenia mayores dificultades pero valor no le faltaba, no quería ni dejaría que la lleven ante Frank viva, Lynn quien usaba la espada de Lori en calidad de préstamo parecía indetenible dando saltos de un lado a otro, Bobby peleaba junto con Alexander quien alternaba el uso de su espada con su pistola mientras el latino cortaba con el machete como si el enemigo fuera caña de azúcar, Albert por su parte era un ariete pese a su edad abriendo las filas sin miedo a las balas y las otras armas.

- ¡Vengan por mi babosos! ¡Aquí esta un verdadero héroe de guerra cobardes! – gritaba el anciano causando una segunda opinión en quienes querían enfrentarlo.

- ¡Estamos ganando! – gritaba Lynn - ¡Estamos ganando!

Y eso parecía habían hecho retroceder al ejercito de Frank que parecía que las cosas estaban pintando bien para ellos, pero desde el aire la escena era muy distinta.

- Muy bien ¡Tropas ataquen los francos! – ordeno Frank.

Inmediatamente todos se dieron cuenta de que aquella había sido una trampa, los soldados de Frank habían retrocedido para que sus antiguos soldados se desordenaran y pudieran ser atacados por los costados, pese a ser casi iguales en números eso poco importaba para lo que era la estrategia que el líder cartaginés Anibal Barca había usado en la batalla de Cannas contra los romanos que lo superaban en número, con lo que quedaba demostrado que no importaba que tan bien armado o que tantos sean los enemigos si estos no podían moverse estos no serviría de nada.

- ¡Tenemos que ayudarlos! ¡Literalmente esto ya se puso feo! – grito Lori a Ajani.

- ¡No podemos! ¡Si disparamos acabaremos con nuestros propios hombres!

- ¡¿Entonces qué haremos papá?! – exigió saber Leónidas.

- Rezar y esperar un milagro.

La batalla se inclinaba cada vez más para Frank quien presionaba por los costados haciendo todo más difícil para ese ejército aliado. Cada momento era uno en que el espacio se acortaba y la movilidad y el aire faltaban, para Frank ese era el momento perfecto de entrar en batalla.

- Vamos amigo, es hora de terminar esto – dijo Frank a Willian y entraron en la batalla.

- ¡¿Dónde estas cobarde! ¡Voy a matarte yo misma! – gritaba Luna quien miraba por todos lados.

- ¿Me buscabas? – dijo Frank sonriendo.

- Tú mataste a mi tío, secuestraste a mi hermana y mataste a mi mejor amigo. Esta claro que te estoy buscando amigo.

- Pues aquí estoy Luna, aprovecha la oportunidad.

Luna se lanzó con todo contra este pero antes de que ambas espadas chocaran Luan ataco primero y se metió en un duelo con este.

- ¡¿Luan que estás haciendo?! – le grito Luna.

- ¡Esta es la única forma en que puedo arreglar las cosas! ¡Por mi culpa Chunk está muerto! ¡Por mi culpa comenzó todo esto! ¡Así que ahora voy a ponerle fin! – grito mientras ambos peleaban.

- No pudiste conmigo antes querida Luan, no podrás ahora.

- ¡En eso te equivocas! ¡Hoy vas a caer!

Por otro lado Bobby quien seguía peleando se vio frente a William quien estaba listo para pelear con este.

Bobby ataco primero y comenzó una pelea de espada contra machete.

- ¿De verdad vas a enfrentarme con eso? – dijo William en tono de broma.

- No mereces usar esa espada, son armas de caballeros y tú no eres uno – respondió Bobby.

- Eso aquí no importa – dijo saltando hacia Bobby y comenzando un duelo entre ambos.

Luan daba todo de ella pero no era buena con la espada como con los chistes, Frank tampoco lo era pero donde uno ponía agresividad, la otra ponía rapidez.

- Pudiste ser una gran Reina Luan Loud, Pudiste haber gobernado sobre toda esta gente que ahora se esta matando.

- ¡Prefiero morir antes de irme contigo!

- ¡Concedido!

Frank levanto su espada listo para dar un gran golpe pero su espada fue detenida por la de Luna.

- Escúchame bien idiota ¡Nadie se mete con mi hermana! – grito Luna quien ahora luchaba junto con su hermana menor.

Ambas no dejaban respirar a Frank ni un solo instante, atacaban al mismo tiempo lo que apenas le daba tiempo a este de defenderse.

Por su parte Bobby quien estaba cada vez más atrapado seguía luchando pero era obvio que su machete no estaba hecho para un duelo como ese, mejor dicho él no estaba hecho para un duelo como ese.

- Ríndete y me asegurare de que vivas como mi sirviente – le dijo William.

- ¡Eso nunca!

Bobby quien ataco con tal fuerza que casi derriba a William, cosa que fue aprovechada por este para atacar una y otra vez con tal fuerza que hizo que soltara la espada. Este intento sacar un arma pero tan pronto lo logro Bobby le corto la mano y luego fue por su cabeza.

El cuerpo de William cayó al suelo como un saco de papas, Bobby miro el cuerpo unos instantes y luego tomo su espada.

- Creo que me quedare con esto – dijo para volver a la batalla.

Pese a los logros personales el plan de Frank seguía en marcha dejando cada vez más rodeados a los Loud y a sus amigos, pronto el espacio fue suficiente como para salir huyendo de aquella masa humana.

- Corran antes de que sea tarde – les dijo Frank a Luna y Luan.

- ¡Nunca! – le dijeron ambas.

- Su tiempo se acaba, la victoria es mía.

Parecía serlo, pero en ese momento un gran grupo de gente llego lanzando gritos siendo encabezada por un jinete con dos deinonichus a cada lado.

Agustín llego con sus hombres quienes preferían luchar junto a este que para Frank y pronto desbarataron toda la estrategia. Sus dinosaurios se fueron de casería y sus soldados a ayudar a sus amigos.

Frank se vio perdido ante esa escena no sabía qué hacer, si huir o seguir peleando. Para Luna y Luan ese no era un problema, las dos le clavaron sus espadas en un brazo y una pierna, dejándolo incapacitado para la lucha mientras a su alrededor sus hombres eran aniquilados.

- ¡Regresen y luchen! ¡Peleen por su Rey! – gritaba mientras se arrastraba por el suelo.

- Ya nadie te va a hacer caso Frank – dijo Luna.

- Tu reino desapareció el día de hoy – dijo Luan.

- ¿Qué están esperando? ¡Mátenme de una vez!

- ¿Matarte? No, no mereces ese honor, después de todo tu no lo tienes – dijo Luna.

- Ellas no se van a ensuciar las manos contigo – dijo Agustín quien se acercaba a él.

- Ayúdame ¡Te ordeno que me ayudes!

- Tú ya no eres y nunca fuiste mi Rey, ahora si me disculpas tengo una casa que recuperar. Deimos, Fobos su cena está servida.

Ambos raptores caminaron hasta el falso Rey y pronto hicieron lo que mejor sabían hacer.

Y así señores termina este capítulo y con él, uno de los peores enemigos del fic, ojala les haya gustado pues tenia en mente este final para Frank desde que planeé este fic. Ahora pasemos a los saludos.

Sam the Stormbringer: A Luna le afectó mucho lo que paso por lo que era obvio que buscaría culpables a casusa de su dolor y era claro que luego de lo que hizo Luan esta sería la señalada.

Sobre Ryker, este era todo su grupo, no había nadie quien lo siguiera y como vimos aquí se desintegraron inmediatamente. Ahora que Frank ya no está, solo queda un enemigo y este es el peor de todos

DESTACADO117: Bueno Luan no iba a dejarse culpa por Luna, además ella ya tuvo suficiente con lo que le ha estado pasando y era normal que reaccionara. Al menos estas dos pudieron unirse para vencer a Frank.

MontanaHatsune92: Tal como dices, Ryker solo buscaba muerte y eso fue lo que consiguió al final. Me alegro de que te gustara el del capítulo.

Lo de Luna era comprensible, paso grandes momentos junto a él y eso lo hace más doloroso y si Luan no es la culpable de eso, por lo menos eso se arregló aquí y esta vez lucharon juntas.

Sobre Alexander, ojalá te haya gustado que finalmente lo pusiera con Leni como novios, lo hice así pues esta batalla era importante y este siempre pelea en primera línea.

Espero te haya gustado ese capítulo.

RCurrent: Sus posibilidades mejoraron y mucho, ya solo queda Azrael lo cual es algo un poco más complicado, aunque por otro lado el problema de Luna y Luan se arregló y consiguieron una victoria.

Gracias por tus saludos

Bueno, llegados aquí solo queda el jefe final y este es el más preparado de todos. La próxima semana termina esa historia por lo que espero les guste el final.

Nos vemos.