Disclaimer: Boku No Hero Academia/My Hero Academia y sus personajes pertenecen a Horikoshi Kohei, el uso de ellos es sin ánimo de lucro y con fines de entretenimiento. Lo único que me pertenece son mis OCs y la idea para la trama de este fic.
Tampoco son de mi autoría las canciones usadas en este capítulo.
Capítulo 6
Hasta el amanecer
En momentos como ese desearía saber conducir. Y tener coche. O al menos el dinero para comprar uno. Nunca había usado el transporte público, de los catorce años que llevaba allí, sola y de noche. Por la mañana iba en el vagón reservado a mujeres en hora punta –descubrimiento que le alivió sobremanera cuando se mudó-, pero se suponía que ya no había peligro y viajaba menos gente.
Aun así, la inseguridad continuó creciendo con cada paso, sus tacones beige resonando en el suelo de baldosa. Mantuvo la vista fija en el suelo y se aferró al asa del pequeño bolso tipo bandolera, del mismo color, como si le fuera la vida en ello.
Viejas costumbres nunca mueren.
Una vez estuvo dentro, ocupó un asiento alejado de los pequeños grupos. Notó que un niño, de unos cinco años a lo sumo, le observaba oculto tras la pierna de su madre. Le dedicó una sonrisa dulce, recordándose que debía dejar de pensar en las peores situaciones o creerse que cada vez que salía a la calle Jason Vorhees iba pisándole los talones. Su gesto amistoso hacia el pequeño lo engulló la misma sombra que se cernió sobre ella, acompañada de una respiración agitada. Akira se encogió en su sitio por acto reflejo, pegando las rodillas.
—Ah, sí que estoy en mala forma, quizás no debería haber hecho eso.
Akira alzó el cuello, relajándose al reconocer la voz. All Might se apoyó contra la barra metálica, una mano en la cadera, tratando de recuperar el aliento. Ella separó los labios para preguntar, mas fue interrumpida por la tos del héroe, quien se dobló sobre sí mismo de dolor.
Le extendió un pañuelo de papel. Tenía el ceño fruncido y los ojos repletos de preocupación, viendo la gota de sangre resbalar por el labio inferior de All Might.
— ¿Le importa si me siento, señorita Izumi?
— ¡Hace cada pregunta! Claro que puede—Akira estiró un brazo como ofrenda de ayuda, pero él se dejó caer sin más a su lado. — ¿Qué le ha pasado?
—Nada, nada. Iba a hacer unos recados antes de ir al restaurante, sin embargo, le he visto y—él se quedó callado, apretando los labios: sus pómulos angulosos se tiñeron de un leve rubor, confundiendo aún más a Akira. —Entonces se me ha olvidado qué se suponía que iba a hacer. Así que he apretado el paso para intentar alcanzarle y acompañarla.
Mentiroso. Lo recordabas perfectamente. Solo escogiste qué te importaba más.
—Por suerte o por desgracia, sé distinguir cuándo alguien camina con miedo. Me preguntaba cómo nunca nos habíamos encontrado aquí, supongo que usa el de las líneas rosas en vez del mixto si puede.
Akira apoyó la cabeza en el cristal, ladeándola para mantener el contacto visual.
—Sí. De todos modos, aunque entrase en el regular, nunca me habría notado—replicó ella, su voz tan baja que apenas le escuchó.
Era innecesario aclararlo o pedir explicaciones; tampoco es que tuviera el derecho de hacerlo de todas formas. Por muy inseguro que fuese, entre su estatura y el cabello era difícil pasar desapercibido, y eso era una de las pocas cosas que no habían cambiado tras la pelea que le destrozó.
Un silencio incómodo se instaló, All Might perdido en sus pensamientos y Akira comprobando los mensajes en su teléfono. "Desmelénate un poco, no mucho que después tienes que trabajar con ellos y es difícil hablarles tras haberte puesto la ropa interior en la cabeza", le decía Hayato. Se habría frotado los ojos si no fuese por el maquillaje. Justo cuando esa imagen se borró de su cabeza, tenía que recordárselo.
—Esta es nuestra parada—anunció All Might, levantándose al mismo tiempo que una voz femenina la nombraba.
—Hmmm… ¿Puedo pedirle un favor?
Él se detuvo, sorprendido. Inclinó la cabeza con curiosidad, alentándola a seguir.
—Si en cualquier momento se me va de las manos, tiene mi permiso para darme una millonésima parte de un Detroit Smash—dijo Akira, irguiéndose a la par que daba pequeños tirones de su vestido bermellón para dejarlo en su sitio.
—A no ser que te propongas cometer un crimen, me temo que no habrá ningún Smash para ti.
Akira le dedicó una mirada por encima del hombro una vez estuvo en el andén, asombrada por el tono divertido de su respuesta.
—La noche es joven, All Might. Quién sabe cómo acabará esto.
—Un gin-tonic, un cuenco de arroz, ensalada de patata, tamagoyaki, kushimori, karaage…
Hizashi le devolvió la polvera con el espejo a Nemuri, una vez comprobado que su bigote estaba bien acicalado y su pelo suelto seguía en su sitio. Midnight aprovechó para retocarse el pintalabios violeta. Aizawa siguió pidiendo comida, sacando una sonrisa a su amigo. El héroe borrador prácticamente vivía base de zumos y suplementos, dado su desbaratado reloj biológico, vivía en la noche y descansaba durante el día. Siempre llegaba tarde de sus rondas, dejándose caer por su apartamento si le venía mejor que regresar al suyo. Aprovechaba cada ocasión que salían juntos para volver a alimentarse como cualquier otro ser humano, o más bien uno con un estómago sin fondo.
A Aizawa lo llevaron a rastras: no le hizo ni pizca de gracia que la quedada de tres se convirtiese en una de seis. ¿A Ectoplasm? Podía aguantarle, sería una situación extraña pero no le disgustaba tanto la idea comparada con aguantar a Izumi y a All Might fuera del trabajo. Él era demasiado boy scout para considerar siquiera tomar más de una copa, y ella pasaría su tiempo contemplándolo con ojos de cachorrito en busca de aprobación, por lo que seguramente le seguiría hiciera lo que hiciese.
Hablando del diablo.
A Mic le faltó tiempo para lanzarse hacia los recién llegados, estrechando la mano de All Might con tanto entusiasmo que su delgado brazo pareció estar a punto de salir despedido. Tomó la de Akira con más delicadeza, y conociéndole como tan bien hacía, supo que se reservó el impulso de hacer un movimiento atrevido. Demasiados años viéndole coquetear con todo lo que se le pusiera delante. Incluido él, en ocasiones.
— ¿Qué has hecho con Present Mic?—exclamó ella, mirando de arriba abajo al susodicho.
Su pelo rubio caía, lacio y más largo de lo que esperaba, sobre sus hombros. Tenía el rostro despejado, sin los cantosos auriculares y unas gafas normales en vez de las naranjas que solía usar. Comprobó que le gustaba seguir vistiendo ajustado incluso fuera del papel de héroe. Midnight alzó el brazo para saludarles y atraerles hacia la mesa. Aizawa continuó con la vista fija detrás de ellos, elevando apenas las comisuras de los labios.
—Buenas. ¿Ya estamos todos?
La voz profunda y calma que vino de detrás de Akira les pilló desprevenidos a los tres. La psicóloga se giró hacia ella, sin compartir el obvio reconocimiento en el resto de héroes.
Saltó hacia atrás, profiriendo un grito difícilmente calificable de digno.
—Holy fuck! He's scared the shit out of me —murmulló en inglés.
Los ojos vacíos y la boca de exageradas proporciones del hombre, carente de labios, no atisbaron cambio de expresión. Cuando era pequeña, su padre le hablaba de leyendas de terror japonesas a cada cual más grotesca, y esa cara parecía sacada de una de ellas.
—Ah… hola, Ectoplasm. Izumi está un poco susceptible hoy, perdónala. ¿Has bebido antes de venir, Asylum?—intervino Yamada, dándole un suave golpe en el antebrazo y acabando con una risita nerviosa.
A Ectoplasm no le hicieron falta pupilas ni un iris para dedicarle una mirada, que interpretaron como molestia cuando en realidad se trataba de pena.
Akira palideció, sintiendo que el mundo se le caía encima, llorando su orgullo ya que la tierra no se la tragaba.
Dio un discreto sorbo a su cerveza, una miniatura comparada con la jarra gigantesca de Mic y Ectoplasm. All Might optó por un simple zumo frutal, y no sabía qué podría ser eso con tanto brillo y sombrillitas que bebía Midnight. Cinco minutos y ya había comprobado que no necesitaba quitarse nada para dejarse a sí misma en ridículo u ofender a alguien.
Midnight casi la obligó a sentarse junto a ella, en la esquina opuesta a donde estaban Mic y All Might. Frente a ellas, Aizawa degustaba su comida como si no hubiese nadie más alrededor.
—Me encanta tu ropa, querida. Puedes ponerte lo que quieras para trabajar en vez del traje de heroína. Por cierto, ¿cómo es?—Nemuri se relamió los labios, ganándose una mirada reprobatoria de Aizawa.
La respuesta de Akira fue opacada por la chillona y repentina pregunta de Yamada.
— ¡Oye, Izumi! Estaba comentándole aquí a nuestro amigo All Might lo de tus medias de ayer, eran monísimas. ¿Te las compraste exclusivamente para esa clase? Es un método curioso, pero desde luego no tengo quejas.
—Oh, pues… Las tenía ya de antes. De, um, bueno…
Akira se echó el pelo hacia atrás, acalorada. Por primera vez en la noche, notó a Aizawa prestándole un poco de atención a su entorno.
—Cuando era joven- es decir, aun lo soy, me refiero a cuando tenía veinte años más o menos, y me dio por estudiar psicología pues… No andaba bien de dinero, así que me apuntaba al trabajo que fuese. Ya sabéis, la necesidad a veces te lleva a ciertas cosas…
Se miraron entre ellos, atónitos. All Might casi se ahogó con su zumo, a Mic se le resbaló un palillo de entre los dedos y Aizawa dejó el gin-tonic a medio camino de sus labios.
—Tranquila, no tienes de qué avergonzarte. No estamos aquí para juzg—
— ¿Eras prostituta?—soltó Aizawa, interrumpiendo el consuelo de Midnight.
All Might seguía tosiendo, Ectoplasm le daba palmadas en la espalda y Mic buscaba el palillo perdido debajo de la mesa aun teniéndolo delante de su bol.
Akira entrecerró los ojos, exhalando lentamente. Campo de orquídeas. Piensa en el puñetero campo de orquídeas.
—Espero que seáis tan rápidos en vuestro trabajo como saltando a esas conclusiones—replicó en tono mordaz. Se terminó su cerveza de una sentada y se permitió comer con tranquilidad un trozo de su tonkatsu antes de continuar. —Trabajé en un Maid Café con temática de animalitos. Yo me pedí las orejas y las medias de gato, el resto era el típico uniforme de esos sitios. Y joder si era adorable.
La gata saca las garras, pensó Aizawa, esbozando una sonrisa ladina, oculta por su vaso.
Mic le habló en lenguaje de signos, aun contorsionado. "De vez en cuando es útil que seas un capullo".
—Viendo que has acabado tu bebida, ¿me permites invitarte a algo más interesante que una sosa cerveza de, cuánto, un 5% de alcohol? Eso y agua es lo mismo—propuso Midnight, apoyando la barbilla sobre la palma de la mano. —Nada drástico, lo prometo.
Akira lo consideró unos segundos. Estoy harta de contenerme. Sé que debo tener cuidado con la combinación del Quirk con alcohol, sin embargo, no creo que vaya a caer en un coma etílico por un cóctel.
—Estoy en tus manos.
—Eh, Izumi.
La mencionada giró el rostro hacia Nemuri, que la observaba con picardía, el mentón apoyado en el dorso de su mano.
—Hay un juego muy popular entre los jóvenes de hoy día… ¿Te animas?
—Viniendo de ti, me da un poco de miedo.
Midnight se echó a reír y se hizo la ofendida. No fue hasta que Ectoplasm se dirigió con Mic al karaoke, Aizawa dormía con los ojos abiertos y All Might observaba con curiosidad a los primeros, que consiguió convencerla.
—Se llama fo-bueno, tener sexo, matar o casarse. ¿De los aquí presentes, a quién escogerías para qué?
Akira entrecerró los ojos, intentando con todas sus fuerzas no ponerse colorada.
—No pienso hacer esto. Ni hablar.
— ¡Vamos, es entre tú y yo! Además, ya aceptaste, querida. ¿No rompes tus promesas, cierto? Todos están distraídos, nadie nos presta atención. Es el momento ideal. Tampoco es la gran cosa.
La rubia suspiró, cubriéndose el rostro con las manos. Separó ligeramente los dedos para ver a través y asegurarse de que en efecto, cada uno iba a lo suyo.
—De acuerdo.
Midnight dio una palmadita en el aire, entusiasmada.
— ¿Y bien?
—Yo… Mataría a Ectoplasm.
—Pobre, lo tenemos un poco dejado de lado… Pero es comprensible.
—Iba a decir que me acostaría contigo, pero he recordado tus tendencias masoquistas y se me ha pasado.
—Oh, te aseguro que nos lo pasaríamos muy bien… No sería tan dura contigo. La primera vez, al menos.
—Tengo mis reservas sobre eso. Así que tendría sexo con…—Akira carraspeó, asomando la cabeza para asegurarse de que Aizawa estaba en un estado que parecía casi comatoso. Susurró su nombre como respuesta.
—Estoy segura de que bajo… todo eso—contestó Midnight, señalando a Aizawa y su aspecto descuidado. —Hay un hombre bastante pasional. La verdad, creí que escogerías a Mic.
—Era mi segunda opción. Me lo he imaginado con ese Quirk suyo y creo que prefiero no quedarme sorda.
—Es ruidoso en todos los aspectos de su vida, sí…
Akira le contempló un instante, mas no se atrevió a indagar.
—Y sin lugar a dudas me casaría con All Might.
Toda respuesta jueguetona murió en la garganta de Midnight, que estaba más bien sorprendida. No por querer casarse con All Might, sino por el "sin lugar a dudas". Ella tampoco quiso añadir nada más, mirándola por encima de su bebida.
— ¿¡Quién quiere cantar!?—chilló Hizashi, comprobando el correcto funcionamiento del micro.
Ya cenados y la mayoría con un par de copas, Akira con su Sex on the beach a medias, y All Might sin saber dónde meterse, por fin tocaban el karaoke. Ectoplasm mostró un poco más de atención: estaba allí por eso. Alzó una mano para ofrecerse voluntario.
— ¡No seáis tímidos! Tendré que escoger yo a uno, entonces…
Le ignoraba deliberadamente, y aunque le molestó, supuso que sería porque tenía un plan. Y cuando a Present Mic se le metía una idea en la cabeza, la llevaba hasta el final.
— ¡Te estoy viendo, compañero! Estoy seguro de que te mueres por interpretar un par de temas—dijo, señalando a All Might, quien intentó esconderse o al menos pasar desapercibido en vano.
Akira le dedicó una sonrisa alentadora al levantarse para acudir al llamado. Hizashi le comentó que ya le había puesto una canción, pero que podría escoger la siguiente. A él no le pareció mal, siguiéndole la corriente sin más. Su mano cubría por completo el micrófono, que sostuvo dubitativo.
Por la expresión de anticipación de Hizashi y tanto el que Midnight como Aizawa negaron con la cabeza, definitivamente debía haber trampa en algún lado.
"What makes a man? Is it the power in his hands? Is it his quest for glory? Give it all you've got, to fight to the top. So we can know your story".
All Might estaba un poco desorientado, y seguía la letra que mostraba la pantalla frente a él como podía. A pesar de ello, su voz era fuerte y clara. El estribillo era un tanto estridente y repetitivo, pero hasta el momento, la canción parecía incluso hecha para él. Fue después cuando supo qué sucedía.
"What makes a man? Is it the woman in his arms? Just cause she has big titties? Or is it the way he fights every day? No, it's probably the titties".
Hizashi y Midnight estallaron en carcajadas ante la cara de absoluto horror de All Might, teñida de rojo intenso. Akira se compadeció de él, con lo tímido y respetuoso que era, además de caballero, poner esas palabras en su boca como héroe también era un ultraje.
Aun así, tuvo que seguir bebiendo para que no le viera reírse.
Se negó en rotundo a seguir aquello, peleando contra la pantalla para quitarlo. Los nervios entorpecieron hasta el más mínimo movimiento. Hizashi acabó acudiendo en su ayuda, ofreciéndole sus disculpas aún con lágrimas en los ojos. La sorpresa fue cuando All Might dijo que quería cantar en condiciones y que él elegiría. Creó cierta expectación entre el público, y estuvo a la altura.
Al sonar las primeras notas, Akira consideró seriamente que estaba borracha. Los demás estaban tan estupefactos como ella, Aizawa quitando la vista de su gin-tonic. Mucho menos se esperaron que All Might empezase a moverse con la canción, bailando con los hombros y balanceándose con gracia de lado a lado.
—Vaya meneíto de caderas—susurró Akira, enarcando una ceja y recibiendo un codazo juguetón de Midnight.
"We're no strangers to love. You know the rules and so do I. A full commitment's what I'm thinking of. You wouldn't get this from any other guy. I just wanna tell you how I'm feeling. Gotta make you understand".
— ¿El mismísimo All Might acaba de rickrollearnos?—musitó Mic, seguido de un gruñido exasperado de Aizawa.
"Never gonna give you up. Never gonna let you down. Never gonna run around and desert you. Never gonna make you cry, never gonna say goodbye; never gonna tell a lie and hurt you."
La mueca divertida de Akira se diluyó en una de ternura. Sabía que tenía ciertas dificultades para socializar en su verdadera forma, que con la carga que arrastraba como Símbolo de la Paz el relajarse y disfrutar un poco por sí mismo le habría sonado a locura años atrás. Sin embargo, allí estaba el mejor héroe del mundo, volviendo a ser persona y usando un meme para devolverles la broma.
Al terminar, Akira comenzó a aplaudirle. Él se aclaró la garganta, disimulando que casi se había quedado sin respiración con la tontería. El resto seguían anonadados, y Aizawa echaba de menos su saco de dormir más que nunca.
—Nos lo hemos buscado, lo reconozco. A decir verdad, jamás habría imaginado que responderías así—le dijo Mic, una vez estuvo sentado.
All Might frunció el ceño, desconcertado.
—La he cantado porque en mi época era un… ¿Cómo lo llamáis hoy día? Un temazo. Y me parece que se ha vuelto a poner de moda entre los jóvenes.
—Sí, eh… más o menos.
Akira soltó el vaso vacío sobre la mesa para dirigirse al karaoke a la vez que Mic hacía lo propio. Se quedaron parados unos segundos, observándose.
— ¿Vas tú o voy yo?—inquirió ella, amagando el volver a su sitio.
— ¿Y si vamos los dos?
Akira aceptó, y estuvieron unos minutos cuchicheando sobre qué dueto harían. Hasta que encontraron la canción perfecta. Hizashi se puso de espaldas, con una mano en el bolsillo y el rostro girado hacia Akira.
"It's just another war, just another family torn (Falling from my faith today). Just a step from the edge, just another day in the world we live.
I need a hero to save me now. I need a hero to save my life. A hero'll save me (just in time)"
Hizashi sacó el showman que llevaba dentro, desplazándose por lo que él se creía un escenario. Akira se vio contagiada de su pasión y seguridad enseguida, sacando el lado más potente de su voz. Giraban el uno en torno al otro, sin despegar la vista. Por si no les hubiese pasmado lo suficiente el estribillo, que cantaron al unísono, en la parte del final terminaron de darlo todo.
"Who's gonna fight for what's right? Who's gonna help us survive? We're in the fight of our lives (And we're not ready to die) Who's gonna fight for the weak, who's gonna make 'em believe?
I've got a hero (I've got a hero), livin' in me. I'm gonna fight for what's right; today I'm speaking my mind. And if it kills me tonight (I will be ready to die)
A hero's not afraid to give his life, a hero's gonna save me just in time."
Terminaron jadeando, sus ojos iluminados y orgullosos del resultado. Akira no se percató, mas Hizashi les dedicó una mirada de reojo que gritaba "aplaudid u os daré caza a cada uno de vosotros". Aizawa dio dos solitarias y tristes palmadas, encogiéndose de hombros. Midnight, All Might y Ectoplasm lo hicieron con más empeño, aunque a este último le faltó echarlos a los dos a patadas de allí.
—Hagas lo que hagas, no le mires a los ojos—aconsejó Mic, aunque no hacía falta que se lo dijera dos veces.
Si a los niños les da miedo vestido con su traje de héroe y la máscara, no quiero imaginarme cómo reaccionarían a lo que hay debajo, razonó Akira, en gran parte para disminuir sus sensación de culpa.
¿Qué tipo de música le gustaría a Ectoplasm? De su aspecto duro y reservado podría concluirse que optaría por clásicos, pero no se podía juzgar un libro por su portada.
"Kyojitsu wo kirisaite souten wo aoide tobitatta tokoshie…
Sora ni utaeba koukai mo iyaou naku.
Hitsuzen hitsuzen narubeku shite naru mirai da sore yue, agake."
—Tengo la sensación de haberla escuchado en algún lado…
—Yo también, pero no la ubico—asintió All Might.
Enfatizó cada "sora ni utaeba", y ellos se ocuparon más en debatir de qué les sonaba a seguir escuchándole. Midnight le tendió un segundo Sex on the beach a Akira.
—Creo que voy a necesitarlo.
All Might le echó un vistazo, desaprobando que la heroína para adultos le instigase a continuar alcoholizándose. Si ella misma era un cóctel emocional, se estremecía de pensar qué podría pasar si se sobrepasaba. Mic ya estaba achispado y Aizawa seguía con la cara pegada a la mesa, franqueada por sus brazos. Ectoplasm cantó una canción más en japonés, que no llegó ni a sonarles.
—Va siendo hora de que me vaya. Gracias por la invitación y la cena, me lo he pasado realmente bien. Espero que repitamos pronto—se puso la gabardina, Hizashi protestando con un "nooooooooo". —Señorita Izumi. ¿Quiere que le acompañe a casa, o…?
Akira se puso en pie con más dificultad de la esperada, sus mejillas coloradas y los orbes lilas vidriosos.
—Puede venir con nosotros en el coche después. Shouta conduce, el tipo es inmune al alcohol—planteó Nemuri, dándole unas palmaditas en la cabeza a Aizawa, quien emitió un sonido similar a un ronroneo.
Lucía como una niña a la que le hacen elegir entre dos dulces, muy distintos entre sí e igualmente apetitosos. Su parte razonable decía que regresara al hogar, y había otra que quería ver cómo se desarrollaba la velada. No son ni las once y media, por esperarte una hora…
Se acercó a All Might, dubitativa.
—Voy a quedarme un poquito más. Gracias por preocuparte, me ha aliviado mucho que estuvieses conmigo en el trayecto hasta aquí…—dicho aquello, intentó ponerse de puntillas, pero la distancia siguió siendo insalvable. All Might le sujetó por los codos para que no se cayera, quedando inclinado hacia delante.
Ella aprovechó la ocasión: aunque le llegaba por la barbilla, pudo estirarse lo suficiente para rozar sus labios contra la mejilla del héroe, en un beso de despedida tan fugaz que creyó haberlo soñado.
—Buenas noches.
All Might acarició ese punto, ahora cálido y hormigueante. Tragó saliva, la sangre dejando un regusto metálico a su paso. Fue incapaz de responderle con lo mismo, balbuceando incoherencias: Ectoplasm decidió marcharse con él, teniendo que reconducirle cada pocos pasos.
—Creo que le has provocado un cortocircuito, Izumi—la observación de Mic caló en Akira, haciéndole reflexionar.
¿Hace cuánto tiempo que nadie le muestra afecto físico?
Midnight se animó con "Man, I feel like a woman". Mic trató de convencer en vano a Aizawa de que participara, por muchos pucheros que hiciese y todos los abrazos del mundo, se mantuvo firme en su decisión de seguir con su rol pasivo.
—Damas y caballeros, querría dedicarle esta canción a todos los héroes aquí presentes y los que hay allí afuera…
Dejaron el debate para girarse hacia Akira, recostada de lado en el suelo. Tenía la cabeza apoyada en una mano y una pierna más flexionada, en una pose de toque sensual.
"Where have all the good men gone, and where are all the gods? Where's the street-wise Hercules, to fight the rising odds. Isn't there a white knight upon a fiery steed…
Late at night toss and turn and dream of what I need.
I need a hero, I'm holding out for a hero 'til the end of the night; he's gotta be strong and he's gotta be fast, and he's gotta be fresh from the fight.
I need a hero, I'm holding out for a hero 'til the morning light; he's gotta be sure, and it's gotta be soon and he's gotta be larger than life.
Larger than life"
— ¿Esa es la versión de Jennifer Saunders? Estoy teniendo un mini ataque—Mic se llevó una mano al pecho, y por un instante pareció querer llorar de emoción.
—No he bebido lo suficiente para escuchar un cover de Shrek—se quejó Aizawa, restregándose los párpados.
— ¡Querrás decir el mejor cover!
Midnight le silbó y vitoreó un "¡eres divina!". Akira se metió de lleno en la actuación, dramatizando cada acto.
"Somewhere after midnight, in my wildest fantasy. Somewhere just beyond my reach there's someone reaching back for me. Racing on the thunder and rising with the heat. It's gonna take a superman to sweep me off my feet.
Up where the mountains meet the heavens above!
Out where the lightning splits the sea, I would swear that there's someone somewhere watching me".
Les dedicó un guiño; Mic y Midnight hicieron como se desmayaban, el primero llegando a caerse hacia atrás y dándose de lleno con el suelo. Aizawa enarcó las cejas, guardándose sus impresiones para sí mismo. No es como si fuese a decir que Akira encajaba bien en ese grupo y sus disparates.
El reloj del salpicadero marcaba la una y cuarto de la madrugada. Nemuri y Hizashi dormían en la parte de atrás, y Akira podría pasar por dormida también de lo callada que estaba. Tenía la vista clavada en sus manos y el único anillo que las adornaba, uno dorado con una diminuta piedra preciosa del mismo color de sus ojos.
— ¿Eraser?
Aizawa le miró de reojo antes de regresar su atención a la carretera.
—Yo… necesito saberlo. ¿Por qué te caigo mal? Es decir, sé que la mayoría del tiempo soy difícil de aguantar y muchos no me soportan, incluso mis padres—masculló, atropellándose con sus propias palabras. Aizawa tensó su agarre en el volante al atisbar las lágrimas cayendo por sus mejillas. —Quiero ser tan inmune a las críticas y a la opinión de los demás como tú. Y puedo sobrellevarlas si tengo a otros que me hagan olvidarlo. Pero no consigo aceptarlo contigo, o con los alumnos. Para ti no soy nadie, o para todos vosotros quizás; sin embargo, ya os habéis vuelto una parte importante de mi vida y me entristecería mucho tener que dejar esto. He conseguido que Ectoplasm me odie porque no tengo modales, y tú ya lo hacías de antes…
Los labios de Aizawa formaron una línea recta. Una sensación de malestar le trepó por la espalda, erizándole el vello de la nuca. Hasta entonces había considerado a Akira un libro abierto, un puzle bien sencillo de resolver. Leyó su ficha, la trató un par de días, y su sabiduría callejera le llevó a una conclusión clara: Akira era una niña mimada que lloraba si no obtenía lo que quería y cuando quería. Criada entre algodones, sin aceptar un "no" por respuesta. Tenía la misma necesidad compulsiva de llamar la atención que All Might.
¿Ahora? Las piezas ya no encajaban, y el libro se cerró con un enorme candado.
—Izumi, no te odio. Al igual que tampoco odio a All Might—paró en el semáforo, y aprovechó para encararla a ella. No era bueno consolando ni mejorando ánimos. —La vida sería muy aburrida si todos se llevaran bien y estuviesen de acuerdo siempre. Desaparecerían conceptos como el bien o el mal, los debates y distintos puntos de vista... Es una utopía absurda.
Akira apartó los puños del rostro, más calmada, revelando dos grandes manchas negras que otrora fuesen maquillaje.
— ¿Qué hace un mapache en el coche?—farfulló Hizashi con voz pastosa, despertándose, visiblemente borracho.
Aizawa soltó una maldición por lo bajo, arrancando de nuevo a la vez que Akira regresaba al llanto, hipo incluido.
He llorado sangre con este capítulo. Me he divertido muchísimo con ciertas partes y otras me han costado un riñón, así que pido disculpas por reiteraciones o incongruencias, además de por el retraso de dos días. No tengo remedio.
Las canciones del cap, en orden de aparición, son:
DVDA-Now you're a man
Rick Astley-Never gonna give you up
Skillet-Hero
Amazarashi-Sora ni utaeba (tercer opening de BNHA)
Shania Twain-Man, I feel like a woman
Jennifer Saunders (Shrek 2 soundtrack)-Holding out for a hero
Y con este cap acabamos el primer arco del fic y pasamos a la USJ. Mil gracias por los comentarios, por acompañarme en el principio de la historia y apoyarla tanto.
A partir de este cap procuraré actualizar todos los viernes por la tarde.
¡Un abrazo y nos vemos en el capítulo 7... sorpresas de última hora!
