Disclaimer: Boku No Hero Academia/My Hero Academia y sus personajes pertenecen a Horikoshi Kohei, el uso de ellos es sin ánimo de lucro y con fines de entretenimiento. Lo único que me pertenece son mis OCs y la idea para la trama de este fic.
Capítulo 9
Respira
Esto es Game Over.
Kurogiri retrocedió, entrecerrando los ojos. A Shigaraki no le haría gracia saber que unos adolescentes habían sido capaces de retenerle lo suficiente como para abrir las puertas de su salvación. Los gritos y la tensión que acarrearon su propia tarea enmascararon la encarnizada pelea de la plaza central, y una vez se hizo el silencio en la salida, llegaron los desagradables sonidos que implicaban la puesta en escena del Noumu.
El portal se abrió junto a Shigaraki, quien disfrutaba del espectáculo; Eraserhead siendo destrozado por el anti-símbolo de la paz, y su molesta amiguita yaciendo como una muñeca rota e inánime.
—Kurogiri, ¿has matado a Trece?
—El héroe de rescate está fuera de combate, pero hay estudiantes que no fui capaz de dispersar, y uno de ellos ha salido del complejo.
Shigaraki emitió un graznido de frustración, en parte sorpresa. Se llevó las manos al cuello y empezó de nuevo a rascarse, con la respiración agitada.
—Kurogiri, tú…—hundió las uñas en la carne, su tono amenazante y cargado de rabia. —Si no fueses nuestro portal de transportación, te haría pedazos.
Se detuvo en seco, volviendo a sonar tranquilo. Kurogiri estaba acostumbrado a sus cambios de humor bruscos, por suerte o por desgracia.
—No podremos ganar contra una decena de profesionales. Es game over, de vuelta a la pantalla inicial. De verdad quería acabar con esto hoy, maldita sea. Volvamos a casa.
Desde el agua, Mineta lloró de alivio, agarrándose a Asui. Si no hubiese tocado donde no debía, se habría evitado el ser casi ahogado.
—Tengo un mal presentimiento sobre esto Midoriya—comentó ella.
—Sí, que se retiren después de todo esto, justo cuando la ayuda está en camino…—asintió Izuku, frunciendo el ceño.
All Might también vendrá, ¿no querían matarlo? Si se van ahora, U.A. aumentará su seguridad, esta es la mejor oportunidad. Así que, ¿qué está sucediendo? ¿Por qué es "game over"?
—Oh, antes de que nos vayamos—Shigaraki parecía querer decir algo, pero se frenó.
Kurogiri ojeó hacia donde encaraba Tomura, rígido.
—Asylum. ¿Qué sucede con ella? ¿Está…? —preguntó.
—No—Shigaraki captó un movimiento, mínimo y breve, pero estaba ahí; pequeños espasmos en la pierna rota. —Apártala de mi vista. Lo último que necesito es que se ponga en pie por arte de magia y se entrometa ahora también.
—Como desees.
Black Mist llevaba el tiempo suficiente con él como para adivinar cuándo le habían enfadado de verdad, no sus usuales rabietas; para llegar a molestarle, tenían que intentar abrir la caja de Pandora que con tanto recelo custodiaba, muy dentro de sí, o directamente atacarla sin piedad. Y Asylum, al atreverse a tocarle, al hacer caer la más preciada de las manos que le rodeaban, logró que su nombre acabara en una larga lista, subrayado de rojo a modo de una enorme diana.
Reptó hasta la joven, abriendo un portal que la consumió en cuestión de segundos.
Una vez desaparecida, el único indicativo de que estuvo allí fue el charco de sangre y lo que parecían astillas de hueso. Aizawa tenía la cara enterrada en el suelo, siendo forzada a mantenerse allí hasta que volviese a golpearle; su juicio se diluía conforme iba perdiéndose a sí mismo, captando trozos sueltos de las conversaciones que apenas era capaz de procesar.
—Bien, ¿por dónde me he quedado? —Shigaraki retomó su última tarea, encarando a los tres alumnos de la zona de inundaciones. —Rompamos un poco del orgullo del Símbolo de la Paz.
Hagakure se abrazó a sí misma, sentada tras unas rocas. El frío del hielo de Todoroki llegaba hasta allí, y sabiendo lo que era estar atrapada en él, sintió un poco de lástima por los matones. Se le pasó rápido.
Él es tan genial, ha conseguido encargarse de ellos por su cuenta. No es solo una cara bonita… ¡como se esperaba del hijo del número dos!
Sus divagaciones se cortaron cuando oyó la confesión, bajo el poder imparable del chico, de que tenían una forma de matar a All Might y estaban allí para eso. Las pocas esperanzas que tenía se redujeron a casi cero.
Si pueden con él… estaremos a la merced de los villanos.
Retiraba sus guantes cuando sucedió: un ruido sordo pero contundente, de algo pesado cayendo con fuerza contra el suelo rompiendo el breve silencio. Dio un pequeño salto, seguido de un gritito; fuera lo que fuese, rodó hasta dar con una zona más delimitada, justo a su izquierda. Se asomó, soltando otra exclamación al ver de qué, o más bien quién, se trataba.
—¡Señorita Izumi!
Gateó hasta ella, las lágrimas de alivio por ver una cara conocida recorriéndole las mejillas. En una fracción de segundo la felicidad se transformó en horror, y reculó de la impresión. Seguía viva: aunque el único indicio de ello eran sus quejidos y sus párpados separándose lentamente. Por el resto, con su pierna en un ángulo imposible, el músculo a la vista, todo su cuerpo lleno de arañazos, moratones y sangre fresca, habría apostado que se encontraba ante el cadáver de su profesora.
Le llamó varias veces, manteniendo una distancia prudencial. Ni siquiera sabía cómo podía estar recuperando la consciencia en ese estado.
Parece que estaba desmayada cuando llegó, el golpe ha debido de hacerle volver en sí.
Akira despegó los labios, sintiendo el sabor a óxido en el paladar y el aire quemándole los pulmones. Hagakure juraría estar viendo a un muerto resucitar, escapándosele otro chillido que camufló con sus manos cuando Izumi sufrió una violenta convulsión, tras la cual volvió a quedarse tan laxa y rígida como antes. Pasaron unos segundos antes de que nadie hablase.
—¿Qué…?
Su voz salió ronca, en un susurro fantasma.
—Ay, menos mal, creí que le había dado un ataque al corazón—Hagakure se relajó, soltando los guantes. Desde allí podía ver las pupilas dilatadas de Akira, realmente parecía estar en otro mundo. —Psssh, ¡señorita!
Ladeó la cabeza con gran dificultad, arrugando la nariz y alzando una mano en el aire, en dirección a ella.
—Estoy… teniendo alucinaciones—se dijo; cuando cerró el puño, y rozó lo que parecía piel, se le atascó la respiración en la garganta y fue su turno de echarse atrás, mordiéndose con fuerza el labio inferior para retener su gimoteo.
Hagakure tomó su muñeca con delicadeza.
—Soy yo, Tooru Hagakure, su alumna. ¡Esto es muy real! —siseó. —Estamos en la simulación de desplazamientos, creo.
—Oh—fue su única respuesta.
Hubo una pausa incómoda.
—¿Qué hace usted aquí?
Ambas se giraron hacia el recién llegado, Shoto Todoroki. Hagakure se puso en pie de un salto y echó a correr en dirección contraria, dejando a Akira contemplando a la nada. Aunque es lo que ya llevaba haciendo un rato.
¿Qué demonios le pasa a esa chiquilla? ¿Ha sido por él?
Todoroki hincó una rodilla en el suelo, junto a ella. Apoyó el brazo sobre la pierna flexionada, examinándola con discreción. Akira abrió y cerró la boca varias veces, sin saber qué contestarle. Recordaba la batalla, a Midoriya, Mineta y Asui; y cuando la imagen de Aizawa asaltó su mente como un latigazo, se puso a llorar sin más. Por si no fuese suficiente, al atisbar el tono amarillento de su piel, en especial alrededor de los nudillos, se percató de qué había hecho, y le llevó a la hiperventilación.
La máscara de indiferencia del chico se suavizó, aunque por dentro crecía su nerviosismo, sin saber qué hacer en esa situación ni de dónde venía.
—¿Dónde le duele? ¿Es la pierna? —inquirió, dudando antes de posar una mano en su hombro, para llamar su atención, a pesar de que Akira lo interpretó como un gesto de apoyo.
—Es-es más que eso… Lo he usado. No debería, no quería-pero hirieron a Aizawa y creí que- oh my god, he was so hurt, I couldn't…
—Espere, tranquilícese, no entiendo qué dice.
—I'm going to die, I feel it.
—¡Pare! —Todoroki la tomó con fuerza por los antebrazos, clavándole sus orbes heterocromáticos con fiereza. No le hizo falta alzar la voz para detenerla, solo ser directo. Akira le sostuvo la mirada, sin palabras. —Respire. Si no va a poder mantener la calma y responderme, yo tampoco podré ayudarla y solo estaremos perdiendo el tiempo. No va a morirse.
Akira juntó sus cejas, en un gesto pensativo. Se perdió en la calma que le traían el gris y el blanco, y en la fuerza del turquesa y rojo. Siguió el compás de la respiración de Todoroki hasta estabilizarse.
—Las pulseras que llevo, no son decorativas. Detectan mi pulso, entre otras cosas, por lo que me han inyectado una pequeña dosis de adrenalina al poco de perder la consciencia. Hace efecto rápido y se desvanece al poco—explicó, tan agitada que a Todoroki le costó seguirle el ritmo. —Puedo activar yo misma una pequeña dosis de un sedante que mitigará mi dolor y pondrá mi sistema poco a poco en reposo para contrarrestar el sobreesfuerzo de mis Quirks.
Akira examinó las piezas metálicas, girando la lámina central y esbozando una mueca de molestia tras el pinchazo. Todoroki la soltó, alzando las cejas.
—Espere, ¿Quirks? ¿Me está diciendo que es híbrida? —inquirió, incrédulo.
—Sí. Tengo un segundo, yo… nunca lo he usado. Porque no sé cómo hacerlo y puede ser peligroso de perder el control—confesó, agachando la vista, su semblante adoptando cierta pesadumbre antes de recomponerse. —Pero no es momento de hablar de eso, Todoroki. Dentro de poco volveré a quedarme inconsciente y seré completamente inútil, si no pierdo antes la lucidez. Ni siquiera sé cómo estoy manteniendo esta conversación contigo sin chillar. Así que debemos marcharnos antes de que suceda y ponernos a salvo.
Eso era mucha información que procesar en poco tiempo. Hagakure se había distanciado por vergüenza, no quería que él supiera que había estado allí, mas siguió el hilo de la conversación. Jamás habría adivinado que Izumi era híbrida, ya que normalmente sus físicos le delataban, y Todoroki era el ejemplo andante.
¿Qué tipo de Quirk tendrá, que es tan peligroso y le asusta así? ¿Y por qué lo guarda en secreto?
—Tienen un arma de bioingeniería capaz de acabar con All Might. Ese era su plan, atacarnos mientras él estuviese aquí para poder asesinarlo usándola—Todoroki cambió el tema, reconociendo la incomodidad en sus gestos al hablar de su otra individualidad.
Akira hundió los hombros, y Todoroki advirtió una mezcla de tristeza y miedo reflejada en sus orbes lila.
—Es lo que me ha hecho esto, y quien atacó a Aizawa. Nosotros no hemos sido más que un aperitivo para él, si de verdad es tan fuerte como All Might…
Si a él le pasara algo… El mundo necesita a su pilar. Me he acostumbrado a él, a sus sonrisas tímidas y las de orgullo, al caballero anticuado que no sabe mandar un email sin meterse en un lío y cuyo mayor enemigo es el papeleo.
—Yo puedo ir y ayudar todo lo que sea necesario, pero usted ni siquiera es capaz de incorporarse. ¿Qué piensa hacer?
Salió de su ensimismamiento, suspirando. Una fina capa de sudor le cubría, sumado a la sangre y el polvo del lugar. Se sentía más sucia y exhausta que nunca. Su estómago se retorcía de solo ver la parte inferior de su cuerpo; agradecía estar demasiado drogada como para sufrir los efectos de sus lesiones en plena magnitud. Temía hacerse pedazos en cuanto se moviese.
—Todoroki, voy a tener que pedirte un pequeño favor.
—¿De qué se trata?
—Necesito que congeles mi pierna.
Todoroki entrecerró los ojos, escéptico. Akira lo decía completamente en serio, muy a su pesar.
—No creo que sea la mejor idea. Sus células se irán degenerando conforme más tiempo estén sometidas a un frío extremo—agitó la cabeza de lado a lado, a modo de negación.
—Es la única opción. El hielo, por ponerlo de alguna forma, servirá de entablillado y hará que esté recta además de unida. Podré ponerme en pie y con un poco de ayuda, llegaremos a las escaleras. Después podrás usar el calor para quitarlo. Será cuestión de cinco minutos… espero.
Al final, era la verdadera adversidad la mejor maestra.
Supieron que All Might había llegado en cuanto se escucharon los golpes, el calor de una ajustada pelea entre hombre y monstruo. La gran presión causada por los puñetazos del héroe mandaba ráfagas de viento allá a donde los dirigía. El flequillo del muchacho se meció con suavidad tras uno de ellos.
Akira luchó contra la somnolencia, aferrada a Todoroki como un clavo ardiendo; tenía un brazo echado sobre sus hombros, mientras él le sujetaba la cintura para mantenerla estable. Ojeaba el bloque de hielo y el estado de la profesora cada pocos pasos, y no necesitaba escuchar queja alguna para saber lo mal que ella lo estaba pasando.
—Lo… lo estás haciendo muy bien, Todoroki. La parte de rescate se te da mejor de lo que esperaba—le halagó, dándole unas palmaditas en el antebrazo. Sus cabezadas iban haciéndose más frecuentes, al igual que menguaba su autonomía.
Todoroki pareció ignorarla, o quizás no le oyó. Solo avanzaron, con una discreta Hagakure caminando tras Asylum y ofreciéndole apoyo cuando la adulta se desequilibraba. Había dejado sus guantes atrás para pasar completamente desapercibida, una mezcla de miedo y vergüenza poseyéndola.
—Aquí está bien—dijo ella, señalando a duras penas un banco frente a la plaza circular. —No podemos acceder a las escaleras, All Might está ahí, y los villanos…
Se despegaron, Todoroki ayudándola a sentarse y después tumbándola. Su mano derecha se mantuvo sobre la extremidad, emanando el calor suficiente para derretir el hielo, teñido de rojo. Una vez acabó, se separó y se le quedó mirando, haciendo una pregunta silenciosa.
—Dado mi actual estado, voy a descansar la vista un ratito. Si en esos segundos tú te has ido, para hacer una locura como ayudar a All Might y congelarles el trasero a esos capullos… No podré hacer ya nada para detenerte.
En cuanto Akira cerró los ojos, Todoroki se dio media vuelta y echó a correr.
Sé que no está bien dejarle ir. Pero es fuerte, y tiene un poder muy útil. All Might le necesita más que yo, el chico es más responsable y cuidadoso que Midoriya de cualquier modo.
—Señorita, ¿por qué—
—He permitido eso, Hagakure, porque él, y cualquiera de los otros alumnos que vayan, podrían hacer la diferencia entre la victoria o la derrota.
La alumna asintió, sin atreverse a decir nada más.
—Hagakure, ¿puedo dejarte un recado?
—¡Por supuesto!
Akira le dedicó una sonrisa cansada pero llena de agradecimiento, murmurando su petición segundos antes de caer en los brazos de Morfeo.
El revólver de Snipe sonó sin cesar, un disparo certero tras otro; Ectoplasm separó sus mandíbulas, proyectando clones suyos que se encargaron de los más cercanos.
Present Mic, en sus treinta años de vida, escasas ocasiones había sentido la rabia que con la de la visión de su colega, su mejor amigo, una de las personas más importantes de su vida rozando la muerte y tan destrozado que casi no reconoció su figura, echada sobre el hombro de Mezo Shouji. Apretó los puños, avanzando hasta el comienzo de la escalera, y sus comisuras se alzaron en una mueca resentida.
El grito salió desde lo más profundo de su pecho, y aunque su voz era naturalmente amplificada por su Quirk y la ayuda del dispositivo en torno a su cuello, aquella fue obra de algo más.
Midnight se mantuvo al lado de Snipe, escaneando las zonas a la vista en busca de más alumnos. Tras ellos, los jóvenes seguían llorando, sus corazones en calma. Mina se abrazó a Uraraka, zarandeándola e hipando, sacando unas carcajadas de alivio a su amiga.
Mientras Cementoss impedía que All Might quedase al descubierto, Mic y Power Loader, junto otro par de profesores, descendieron hasta la plaza.
—¿Dónde está Izumi? Allá arriba nadie ha sabido decirme nada—preguntó el rubio, alzando la voz.
—Trece ha comentado que se fue para ayudar a Eraser, pero cuando All Might llegó no estaba ni con él ni con los alumnos—contestó Power Loader.
Mic metió las manos en los bolsillos, echando un vistazo rápido antes de dirigirse a la cúpula donde se recreaban las lluvias y tormentas. Pasó por delante de All Might, a quien le dirigió un gesto con la cabeza como agradecimiento. El héroe se lo devolvió, esbozando una fugaz sonrisa.
—¿Ya se han llevado a Asylum?
All Might se palpó el costado, fijándose de nuevo en el joven Midoriya. Le había extrañado el no verla ni en la entrada ni en la plaza, en medio de la pelea, pero acabó por convertirse en un consuelo. Eso significaba que habría estado lejos de lo peor, y que podría haber caído con alguno de los alumnos. Así, tampoco le vería flaquear, ni tendría que soportar ver su rostro lleno de aflicción. Lo que le habían hecho a Aizawa, a Trece, y los otros intentos de herir a los chicos ya abrieron una grieta en su corazón; la inquietud en los ojos verdes de su pupilo la hizo aún más grande.
—Ella… no está bien, ¿verdad?
Midoriya negó, apenado.
—¡La he encontrado!
Varias cabezas se giraron hacia Power Loader, inclinado ante un banco. Hagakure lloraba de alegría, dando saltitos y soltando incoherencias. El profesor de soporte mandó llamar a Hound Dog o Vlad King, personas con fuerza y lo suficientemente grandes como para llevarla en brazos hasta el exterior.
Midnight acompañó al tutor del 1-B, y en cuanto llegaron, Hagakure les asaltó con más comentarios. Notó la gravedad en sus expresiones, las miradas cómplices que sustituyeron un intercambio verbal que solo preocuparía más a la chica.
—¡Sigue viva! Solo está sedada, según nos dijo.
Power Loader confirmó que su pulso era tan sosegado que costaba encontrarlo, mas lo importante era que lo tenía. Hagakure les contó su parte de la historia, mientras Vlad le pasaba un brazo por la espalda a Asylum y otro por debajo de los muslos, ya que la herida era a partir de la rodilla prefirió alejarse de ella. La aupó sin esfuerzo, llevándole estilo novia.
—Hmm, señorita Midnight, Asylum me pidió que le preguntase algo.
Su seriedad se suavizó, cambiando el rictus por uno de curiosidad.
—Dijo que usó sus adornos del pelo en un momento de desesperación, y son de gran valor para ella así que apreciaría que pudiesen recuperarse.
—¿A qué te refieres con que los usó?
—Erm, puede que apuñalase a un par de malos con ellos…
Midnight abrió los ojos de par en par, asombrada. Se le escapó una risita entre dientes. La tensión en el aire se rebajó considerablemente, aunque Hagakure seguía sin saber por qué se reía.
—Vaya, vaya, ¡está hecha toda una leona debajo de esa apariencia pacífica y dócil! Me gustaría ver ese lado suyo, algún día—soltó Midnight, su vista clavada en la espalda de Vlad King, quien se había detenido a los pies de la escalera.
—Eso… ¿significa que se encargará de buscarlos?
All Might golpeó el concreto con sus puños, maldiciendo en un hilillo de voz a la autoproclamada Liga de Villanos, el momento en que decidió gastar su tiempo en eludir una responsabilidad, y a la persona que, años atrás, quebrantase al héroe y dejara solo al hombre que yacía bajo él. Se sentía tan impotente, tan inútil, que la reciente victoria palideció frente al fracaso general.
Si Midoriya no hubiese intervenido, él podría estar muerto.
Si hubiese estado allí desde el principio... Si al menos hubiera hecho caso a Aizawa, de no haber insistido en que Asylum fuese allí, ella…
Respira, Toshinori, respira.
La policía llegó poco después de las ambulancias, que se llevaron a los tres heridos graves al hospital más cercano. All Might y Midoriya serían atendidos en la enfermería escolar; Recovery Girl, tras curar sus heridas, iría con los otros tres profesores para ayudar en las intervenciones, aunque el daño era grande y ella era incapaz de hacer milagros.
Ninguno de los alumnos fue herido, y a pesar del susto, se convirtió en una valiosa experiencia.
A partir de lo que se conoce como "el incidente de la USJ", nada volvería a ser igual.
¡Feliz año nuevo mis queridos lectores y lectoras! Ha pasado un tiempecillo desde el último cap, esto de las fiestas me ha retrasado más de lo que esperaba xD
Con el siguiente cap cierro lo que es el arc de la USJ. Le seguirán dos que es más sobre el después, así de chill, y ya empezaremos a entrar en materia ewe Ha habido algunas revelaciones importantes. ¿Akira tiene un segundo Quirk? ¿Cómo, cuándo, dónde? Ya iréis viendo, no seais impacientes e.e
Poco más puedo decir, apartando que con este año nuevo, siento que empiezo una nueva aventura con este fic y en vuestra compañía, ya que a partir de aquí las cosas se van poniendo cada vez más interesantes. Muchas gracias, como siempre, a quienes leen, a quienes siguen y favean, y decir que un pequeño review es el aceite de los escritores además de un muy buen regalito.
¡Hasta el próximo cap!
PD: Lo del nombre de Akira subrayado en rojo y en una lista es una referencia a "Look what you made me do", canción de Taylor Swift. Sí, sé que soy cutre pero me pudo la tentación xD
