How i met Billy.
Hola, ¿Como han estado? Espero que bien.
Les traigo una pequeña conti dramatica de esta historia azul sensual.
Muchas gracias a quienes leen esto y quienes comentan. :D
Me hacen muy feliz. -llora.-
Espero que les guste.
How i met Billy.
Niños, ustedes saben lo mucho que odio a las fans de Billy. no todas, hay algunas que son "normales". Me refiero más a las fans locas obsesivas que tienen algo de psicópatas. Todo esto es por tres eventos que me hacen tener un especial cuidado con esas locas mujeres.
El primer evento de esos tres fue cinco meses después de que nos enteramos que seriamos padres.
Era un día como cualquier otro, yo estaba en la cocina tomando un café aprovechando que Billy no estaba. Hace unas semanas que me habían prohibido la cafeína, así que aprovechaba que el no estaba para desobedecer al doctor. Y allí estaba yo, siendo guapo y sin molestar a nadie... hasta que una bola de demolición me paso por un lado.
—¡¿Que demonios?! -el castaño se cubrió el estomago y retrocedió.
—¡Esperen hay alguien adentro todavía! -dijo uno de los trabajadores asomándose por el agujero en la pared.
—¿Que demonios le hacen a mi cocina?!
—Lo siento, es que nos pidieron que derribáramos toda esta pared.
—¡Pero no mi maldita cocina! ¿Quien demonios autorizo esto? Los demandare por casi matarme... -justo cuando decía eso llego un mensaje de Billy.
Asunto:Holo(?)
Spenzo, hoy van a tirar una pared de la cocina.
Asegúrate de no estar allí.
—Cobra... -el trabajador se retiro rápidamente al ver que el castaño estaba tan enojado como para romper su teléfono con una mano.
Niños, así nuestra cocina quedo con una nueva puerta hacia el jardín. Desde luego cuando me encontré con Billy le rompí el tímpano con mis quejas.
—¡Casi me matan con esa cosa!
—Spencer, no exageres. -el moreno rodó los ojos mientras cruzaba los brazos.
—No estoy exagerando, la bola me paso justo al lado. ¿Acaso planeas matarnos? Si hubiera estado en un lugar equivocado tu hijo y yo ya no estaríamos aquí. ¿Es eso lo que quieres?
—¡Claro que no! Dios, ¿cómo puedes pensar que yo quiero que les pase algo?! -el moreno hizo cara de espanto.
—¡Pues entonces deja de ordenar que destruyan mi casa! De verdad, odio llegar a casa cansado y no poder ir directo a dormir porque están haciendo remodelaciones en el baño, en la sala o en alguna parte de la maldita casa. Ni siquiera puedo ir a la habitación porque hay un maldito tobogán en medio del pasillo!
—Hey tampoco tienes que gritarme por cada cosa. -dijo el moreno levantando las manos en caso de que Spencer le arrojara algo, pero esta vez el castaño solo se cubrió los ojos con las palmas.
—Nuestra casa esta hecha una mierda... Este no es un lugar apropiado para un bebé. -su voz se quebró al final.
—¿Estas llorando? Oh, dios... estas llorando! -se acerco de inmediato al castaño. —Lo siento, yo... comprare una mansión y la remodelare y dejare a nuestra casa en paz. Contratare a alguien que venga a limpiar todo y que ponga la casa linda ¿si? Todo estará lindo y ordenado para cuando nazca el bebé, pero por favor ya no llores. -dijo rápidamente el moreno mientras sus ojos se llenaban de lagrimas también.
—Ugh... -el castaño dejo de cubrirse un momento el rostro.
—¿Que pasa?
—Se movió...
—¿Qué? ¿En serio? - los ojos del moreno brillaron antes de abrazar a su esposo con fuerza.
—No se te ocurra tomar una selfie
—N-no iba a hacerlo... -respondió el moreno guardando su celular.
Como prometió una mujer vino a poner nuestra casa en orden. Supuestamente su nombre era Maryane Davis. En ese entonces estaba tan distraído como para no pedirle hasta sus antecedentes penales. (y en casa de que los tuviera ni loco la dejaría entrar a mi casa.
La mujer en cuestión era servicial, amable y atenta... con Billy. A mi a penas me daba los buenos días. Debí darme cuenta que algo andaba mal con ella cuando se le quedaba viendo por largos minutos a Billy, ademas que siempre le preparaba comida a él. Quizá fue por eso que cuando Billy me dio a probar de la comida que había hecho para él y le dije que no era tan buena ella me puso en su lista negra.
Entonces un día ella me preparo un café muy "especial".
—Se supone que no debo tomar café. -dijo el castaño rechazando la taza que le ofrecía la joven. Le pareció que la ceja de la chica temblaba un poco.
—No creo que una taza le haga daño. Sera nuestro secreto. -con una sonrisa le paso la taza al castaño.
—Bien, supongo que una taza no hará mal. -Spencer le dio un sorbo a la taza, pero como tenia un sabor extraño no tomo mas, cuando la mujer se distrajo tiro lo demás.
—Bueno tengo que irme, gracias por el café.
—Fue un placer... Señor Wright. -el castaño ignoro la sonrisa forzada de la mujer y salio al trabajo.
Niños, cuando estaba dirigiendo una de las escenas de la película en la que estaba trabajando todo empezó a dar vueltas y me desmaye. Mas tarde en el hospital nos enteramos que Maryane había tratado de envenenarme. En realidad no puse atención que demonios fue lo que le puso al café, estaba asustado de si eso podía afectar al bebé.
Por suerte no fue así... Aunque estuve unos días en el hospital.
Billy estaba que no confiaba ni es su sombra esos días, sobre todo después de enterarnos por la policía que esa mujer Maryane Davis era alguien que había muerto hace dos años, fuese quien fuese esa mujer se trataba de una impostora. Encontraron un montón de cosas de Billy en su departamento. Pero ella desapareció...
Nos mudamos enseguida. La nueva casa estaba vigilada todo el tiempo gracias a Travis Hart, el representante de Billy. Él puso a muchos guardias en nuestra casa para que Billy pudiera estar mas tranquilo.
Niños, esa en una de las razones por las cuales prefiero evitar a las fans de Billy. Aun hay otros dos eventos... pero ya llegaremos a eso.
#Chanchanchan. -musica de misterio-
#Azul sensual.
Espero que les guste, saludos.-
