"¡Porque te amo, estúpido imbécil!"

La boca de Mycroft se abrió.

"Quiero decir, eh", Greg balbuceo, deseando poder rebobinar la escena tomar sus palabras de vuelta.

No es que no fueran ciertas. Eran dolorosamente ciertas, sabía desde hace mucho tiempo que estaba completa y locamente enamorado de Mycroft Holmes. Además, puede que sea un estúpido imbécil a veces, pero lo amaba aun más por ello.

Mycroft seguía mirándolo, su mandíbula aun cómicamente floja, su alegato completamente olvidado.

Todo comenzó porque Mycroft se había ido en un viaje de trabajo por tres días y descuido decirle a su pareja, que había presentado una denuncia de desaparición por el político y se enfermo de preocupación. Cuando Mycroft despreocupadamente se presento en el apartamento de Greg, el DI se echo a llorar al verlo. La pelea resultante había sido feroz, y al parecer había terminado con la declaración de amor de Greg.

Permanecieron en silencio unos momentos, mirando el uno al otro. El silencio de Mycroft hería a Greg, y él tenía miedo de empezar a llorar otra vez. Sabía que era de la nada, pero no podía creer que podía sentir con tanta fuerza y no ser correspondido.

Tomó una respiración profunda. "Si esto va a terminar aquí, creo que deberías irte".

"Gregory, escucha".

El detective se cruzo de brazos, listo para el rechazo.

"Siempre he sido un hombre dedicado a su trabajo. Incluso en la escuela nunca tuve tiempo para enamoramientos y a lo largo de los años he tenido un puñado de aventuras amorosas, pero…" Se interrumpió, haciendo un gesto a Greg con una mano. "Nada de esto".

"¿Qué estas tratando de decir?"

Mycroft se paso una mano por el pelo. "Gregory, la primera vez que me sonreíste yo casi me caí. Desde entonces ha sido peor. No puedo concentrarme en mi trabajo; He reprogramado reuniones con Jefes de Estado para almorzar contigo. Cada vez que te oigo hablar acerca del rastreo de algún criminal peligroso, me preocupo tanto que me siento enfermo. Tú eres en lo último que pienso antes de irme a dormir, y lo primero que pienso cuando me despierto. Nunca he sentido de esta manera antes. Nunca me he sentido tan completamente feliz como cuando estoy contigo". Dudó. "No estoy muy seguro, pero es muy posible esté enamorado de ti."

Greg se mordió el labio, decidido a no llorar. En su lugar dejo escapar una risita débil. "No vas a cantar, ¿verdad?"

"Cállate".