Nota de la autora:
¡Hola a todos! ¡Muchas gracias por leer! Por favor, háganme saber lo que piensan, todas y cada una de sus reacciones son muy apreciadas! También acepto mensajes de una sola palabra, así que no duden en dejar esos también!
~Brooke
Mycroft no pudo evitar sonreír mientras Greg entraba a la habitación.
"Gregory ¿A qué se debe esta sorpresa?"
"No podías llegar para el almuerzo, así que me tome la libertad de asegurarme de que tengas alguna forma de sustento hoy", replicó Lestrade, sosteniendo una bolsa de comida china para llevar. Coloco la bolsa en el enorme escritorio de nogal de Mycroft antes de dar una vuelta alrededor y dar a Mycroft un rápido beso en la mejilla.
Mycroft se recostó en la silla y examinó al detective. "Gregory, siempre he sabido que eres una persona generosa y compasiva, pero algo me dice que tienes un motivo ulterior".
Gregory se sonrojo. "Quien dijo que salir con un genio era fácil merece una patada en los dientes", dijo a la ligera, y luego miro hacia abajo. "Bueno, llámame un tonto sentimental, pero te extrañaba. No te he visto en casi dos semanas". Frunció el ceño. "Me preguntaba si todo estaba bien entre nosotros".
Los ojos de Mycroft se abrieron como platos. "¡Por supuesto!", grito, agarrando las manos del detective con las suyas.
Greg lo miro con ilusión.
"Tu, tonto sentimental", dijo Mycroft, tirando de Greg en su regazo.
Se abrazaron con fuerza, y Mycroft inhalo el dulce aroma de Gregory Lestrade. Olía a café y jabón, con un ligero toque de loción para después del afeitado. El olor era tan encantador que se encontró plantando una pequeña línea de besos a lo largo de la línea de la mandíbula de Greg, terminando justo detrás de la oreja en ese lugar especial que hacia al DI ronronear como un gatito.
Greg respiro hondo y soltó ese sonido gutural que Mycroft encontraba increíblemente erótico. Greg pasó una mano por el cabello oscuro de Mycroft y suavemente lo utilizo para tirar de la boca de Mycroft más cerca de la suya. Beso a Mycroft con dos semanas de frustración acumulada. Sus besos eran hambrientos pero tiernos, apasionados pero suaves.
Los pensamientos persistentes del trabajo fueron completamente borrados de la mente de Mycroft. Permitió a Greg dirigir el beso mientras dejaba que sus manos vagaran por la anatomía del DI- a través de la nuca de su cuello, el pecho, la espalda, el fuerte abdomen.
Los dos estaban tan completa y absolutamente perdidos el uno en el otro que no registraron el hecho de que otra persona estaba ahora ocupando un espacio en la oficina, hasta que esa persona se aclaro la garganta bastante alto.
La pareja salto, y Mycroft envolvió rápidamente sus brazos alrededor de la cintura de Greg para que el detective no se cayera de su regazo. Los dos parpadearon confundidos ante la alta y desgarbada forma de pie delante de ellos.
Sherlock parecía tan indiferente como siempre. "Profesional como siempre ¿eh, Mycroft?", pregunto secamente.
Mycroft no pudo responder, en parte a causa de su vergüenza y en parte porque estaba sin aliento.
Sherlock rodo los ojos. "Bueno, no se compliquen a ustedes mismos; voy a buscar el archivo yo mismo". Se acerco al archivador en la esquina, hurgo en uno de los cajones, y extrajo un archivo. Salió de la oficina sin decir nada más, cerrando firmemente la puerta tras de sí.
Greg se volvió lentamente hacia Mycroft. Mycroft se encogió de hombros.
Ellos reanudaron sus actividades; trabajo, el almuerzo, y los hermanos estuvieron pronto olvidados de nuevo.
