¡Gracias por los comentarios chicos! Sus reviews son más dulces que los besos mystrade!

Este capítulo se basa en la sugerencia de PlantInABoot- Felicidad.

Mycroft se quedo en las sombras, observando.

Observo como Greg contemplaba la escena, daba órdenes a su equipo, y con cuidado examinaba el cuerpo. Vio como el DI con cansancio sacaba su teléfono y le enviaba un mensaje a Sherlock. Vio como los ojos de Greg se trasladaron desde el teléfono en sus manos, mientras se movían hasta arriba y se conectaban con los de Mycroft.

La sonrisa de Greg era deslumbrante. La calidez que emanaba era suficiente para hacer que el rostro de Mycroft se sintiera caliente, a pesar del hecho de que estaba de pie a varios metros de distancia. Le devolvió tímidamente la sonrisa.

Greg volvió a mirar a su teléfono y termino de escribir, y Mycroft podría haber jurado que los rastros de su sonrisa seguían plasmados en su perfecto rostro.

Mycroft suspiro y se apoyo en su paraguas. Esto se estaba volviendo ridículo, se sentía como un colegial con un flechazo. Era inútil también, no había manera de que el Detective Inspector Lestrade se sintiera atraído por alguien como Mycroft Holmes. Ellos eran solo amigos, eso era todo. Ellos habían encontrado solidaridad en sus sentimientos por Sherlock; partes iguales de odio y preocupación.

Greg termino de escribir y comenzó a caminar hacia Mycroft. Mycroft se enderezo y hundió un poco el estomago, sintiéndose increíblemente tonto.

"Sabes, me siento halagado de que te tomes un tiempo libre en tu cargo de menor importancia en el gobierno para venir a mirar mi trabajo", dijo Greg con una sonrisa. "Pero, ¿No crees que sería más práctico invitarme a salir y ya?"

La mandíbula de Mycroft cayo, y un puñado de silabas al azar escaparon de sus labios.

"¿Viernes, ocho de la tarde?", pregunto Greg.

Mycroft acomodo su mandíbula en su lugar. "Si, si. Eso suena…maravilloso".

Greg sonrió de nuevo, y el corazón de Mycroft revoloteo.

"Nos vemos entonces". Greg le guiño un ojo y se dirigió de nuevo a la escena del crimen.

Le tomo cada onza de buena educación a Mycroft para no levantar sus talones con alegría.