Artesano de la destrucción

"Un mentiroso sabe que él es un mentiroso, pero el que habla meras partes de la verdad con el fin de engañar es un artesano de la destrucción"-Criss Jami.

Daryl

-¿Como lo supiste?- Daryl le preguntó al hombre sentado del otro lado del fuego, frente a él.

-¿Saber qué?

-Que te...que te gustaban los hombres...no mujeres.

Aaron mastico pensativamente la barra de granola, que era su desayuno habitual en las salidas fuera de Alexandria. Desde que habían dejado atrás la Zona Segura hace tres días Dixon había estado taciturno como de costumbre, pero detectó un cierto aire de descontento en el arquero. Él creía saber por qué, pero no quería presionar a Daryl.

-¿Por qué lo preguntas?

Daryl se movió incomodo, haciendo una mueca mientras jugueteaba con uno de sus pernos, claramente como signo de su inquietud.

-No tiene que ver con follar, ¿verdad?- la pregunta de Daryl sonaba más como una declaración.

Antes de responder Aaron hizo una pausa, ocultando su desconcierto a la naturaleza personal de Daryl a la línea de pregunta con una tos falsa enmascara detrás de su mano.

-No, creo que no. Sí no podría hacer el amor con Eric todavía seguiría enamorado de él.- acordó, pensativamente.- esa atracción siempre ha estado ahí para mí, sin embargo, puedo apreciar a una hermosa mujer como una obra de arte, pero los cuerpos de hombres son los que me interesan.

La cabeza de Daryl surgió en esa declaración, pero en lugar de la incomodidad que Aaron esperaba ver, había curiosidad.

-Asíque Brad Pitt podría hacer que tengas una erección pero Angelina solo sería...como... ¿una estatua bonita?

-¿Brad Pitt? Sin duda- Aaron dijo con nostalgia y luego se rió entre dientes, preguntándose si alguna de la gente guapa de antes todavía estaban vivos en alguna parte.

Era turno de Daryl para quedarse pensativo, frunciendo un poco el ceño y asintió con la cabeza.

-¿Y te que te hace tener una erección, Daryl?

Daryl le lanzó una mirada por el rabillo del ojo.

-No vamos a hablar sobre mí.- dijo rápidamente, evasivamente y con cierto toque de ira.

-¿No lo haremos?- Aaron dijo en voz baja.

Daryl se levantó abruptamente y agarro su ballesta, abrochando el cerrojo de la aljaba que colgaba de su hombro.

-Vamos al norte.- él gruño, agarrando su pequeña mochila y se dirigía a su Scrambler, la nueva moto estaba mejor construido para el camino que la de Merle, una maquina mas versátil para sus incursiones en el mundo exterior mas allá de las paredes.

-Una cita en el ocaso. Utiliza el walkie si tú- Aaron decía pero el rugido de la moto lo interrumpió.


Carol

-Te he dicho que estoy demasiado ocupada Tobin. Esta es la tercera vez que haz venido aquí en dos días y sigues recibiendo la misma respuesta.- dijo Carol, trabajando duro para mantener la modulación de la voz agradable con un poco de molestia.

El hombre no estaba tomando un no por respuesta sin embargo. Se había mostrado de nuevo luego de que el último integrante de la familia se había ido a trabajar, cuando estaba sola acomodando los platos del desayuno.

Estaba de pie demasiado cerca. Él era alto. Era tan alto como Ed y él estaba demasiado cerca.

Carol se sentía encerrada, conducida a donde él quería, hacia la puerta del porche trasero. Llevó la mano a la cintura, pero su cuchillo no estaba allí. No encajaba con su ropa nueva. Ella lo esquivo poniendo la isla de la cocina entre ellos. Los cuchillos en el bloque de carnicero al lado del lavabo estaban en su visión periférica y la mano picaba para agarrar uno de ellos, mantenerlo listo...

...¿listo para que?

Necesitaba aplacarlo, permanecer en su lado bueno, nunca lo dejo sospechar que no era lo que parecía, que para salvar a los que ella amaba era el fuego que podría consumirlo...

Ella se acerco más al bloque de carnicero.

-Tengo un montón de otras que hacer, las entregas son solo el resultado final de la cocción ya lo sabes.-Carol señalo los ingredientes para el pan de manzana que estaba haciendo sobre la mesa.

-Tú no vas a hacerte mejor con el rifle si no practicas.-Tobin dijo, cada vez mas cerca para que pudiera apoyarse junto a ella en la isla, cerca, demasiado cerca.

Carol tomo con una mano el mango de un cuchillo.

Recogiendo una de las manzanas, luego una segunda y, finalmente, una tercera, Tobin las arrojo al aire una tras otra manteniéndolas suspendidas allí.

Él era un malabarista. Un payaso tonto.

-Tienes que tener practica si quieres ser bueno en algo.- sonrío con una sonrisa tonta.- Aprendí en la escuela secundaria, pensé que serviría para impresionar a todas las chichas bonitas. Entonces ¿que dices? ¿Te impresioné, Carol?-levanto las cejas expectante.

El tonto estaba coqueteando con ella.

Carol soltó el cuchillo y cruzo los brazos.

"Tu eres toda una dama" la cara del pobre dulce Axel y luego un toque repentino de sangre brillo en su mente, ella apretó los dientes.

-Voy a estar impresionada si no dejas moretones en las manzanas.-dijo con un ligero tono de sarcasmo.-las necesito para hornear.

-Estas centrado en tu tarea, lo entiendo.-Tobin suspiro.- ¡cuidado!- advirtió y una de las manzanas vino volando hacia ella.

Con una sola mano logro atraparla en el aire, justo antes de que cayera al suelo, sus reflejos eran excelentes.

-Impresionante.- Tobin levanto una ceja dejando las manzanas en la mesada mientras miraba a la que ella sostenía en la mano.

Carol se dio cuenta de lo que había hecho y dejó que su rostro exprese una mirada de sorpresa y desconcierto, mirando a la manzana en su mano.

-Tal vez debería tener lecciones de malabares, ¿eh?- ella le dio una sonrisa luminosa, imitando la de coqueteo y luego dejo la manzana con las otras dos.

-Tu sabes donde vivo...- dijo Tobin fácilmente, retrocediendo hacia la puerta.-... y yo volveré.- él le dio un pequeño saludo y cerro la puerta tras de si.

La mascara de amabilidad, cuidadosamente diseñado, de Carol se fue de su cara. Su corazón latía con fuerza, haciendo un ruido animal de frustración, con fuerza tiro las manzanas al suelo con sus brazos, escuchándolos caer y viéndolas rodar lejos; se dio cuenta que ella esperaba lo peor de todo el mundo...

Incluso de ella misma.


Daryl

Daryl se encontraba cocinando los conejos que había cazado, Aaron y él se habían reunido en el lugar donde acordaron.

Él conocía lo suficiente a Daryl como para saber que no debía presionarlo por lo tanto lo saludo solo con un "hola" después de su conversación de la mañana. En su lugar tomo el agua que Daryl había calentado y lo uso para mezclar el brócoli que tenia en un paquete.

Hasta ahora, un mes después de su asignación en conjunto, habían aprendido a trabajar juntos en forma eficiente así como todos los detalles mundanos necesarios de la vida como la creación de un campamento, preparar una comida o encargarse de los caminantes. Cuando la comida estaba lista se sentaron y comieron en silencio.

Aaron se detuvo constantemente entre bocado y bocado para observar a Daryl, lo que consiguió poner incomodo a el arquero.

-¿Tu solo vas a sentarte a mirarme?- gruño con la boca llena de conejo.

-Solo me preguntaba si alguna vez vas a responder a mi pregunta.- Aaron dijo evasivamente.

Daryl le frunció el ceño y dejo en el suelo su recipiente vacío, como si estuviera por huir de nuevo.

-Quiero decir, yo he visto lo que ella te hace a ti, te hace mas mudo de lo habitual. Te hace feliz...- dijo Aaron suavemente, todo rastro de burla se había ido.

Daryl retrocedió en el suelo, su cuerpo se puso tenso y rígido, mirando al fuego. Se paso una mano cansado por su cara y comenzó a acariciar los mechones canosos de pelo en el mentón, otro de sus gestos de auto-consuelo como masticar su uña del pulgar o el labio.

-Cuando dijiste...si tú no podrías...que todavía...-dijo apenas en un susurro, su miseria parecía abrumarlo.

-Daryl, lo que sea que tu necesites hablar estoy aquí.- él dijo, inclinándose hacia delante imitando el tono tranquilo de su amigo.

Daryl dudo por un largo momento, su batalla contra la indecisión era evidente en su rostro.

-Carol y yo...nosotros...nosotros intentamos.- soltó de repente.-Ella es como... una parte de mi... y la quiero pero nos acercamos y luego los dos nos...Solo nos congelamos...

-¿Su marido?- pregunto Aaron, con ganas de confirmar lo que él y Eric sospechaban sobre la vida pasada de Carol, antes de que los muertos caminaran sobre la tierra.

-Si, el la golpeaba, eso es parte de ella.- Daryl asintió.

-Pero no todo.

-No.

-Entonces, ¿que hay de ti? ¿Como ha sido para ti? ¿Antes de todo esto?- pregunto Aaron, tratando de averiguar como pudo sobre el pasado sexual de Daryl.

-Tú naciste de esa manera ¿no?- dijo Daryl, recogiendo un palo y hurgando en los bordes del fuego, evitando mirar a Aaron.

-¿Gay? Creo que si, si.-él frunció el ceño ante la pregunta inesperada.

-Asíque no fue alguien...que lo hizo de esa manera...haciéndote cosas a ti.-la voz de Daryl cambió a un suave susurro de nuevo y la mirada se mantuvo en el palo que estaba pegado al fuego.

Aaron se mordió el labio con tanta fuerza que podía probar su propia sangre en su lengua, sintió como las lagrimas se agrupaban en sus ojos, trago saliva antes de que confiaba en si mismo para hablar.

-No.-dijo en voz baja pero con firmeza.

-Tuvo que azotarme… Él tenía que hacerlo… Para que lo tome. Hasta que yo era lo suficientemente grande como para defenderme. Mantenerlo fuera de mí.- el sonido monótono de las palabras con el roce seco de la voz de Daryl desmentía su contenido devastador.

Aaron cerro los ojos contra la rabia que floreció en el para quien había destruido la confianza y la inocencia de Daryl. Había gente por ahí, la gente que disfruta en calidad de artesano de la destrucción, que prospera en él, fue una triste realidad que había aprendido a temprana edad.

-Escapé. Cuando tenía ocho años...me perdí en el bosque durante nueve días. Estaba asustado, pero yo era libre.-Daryl miro hacia arriba en los árboles y el lado de su boca se elevo un poco en una sonrisa.- Amaba los bosques. Incluso ahora. Me siento seguro allí.- miro a los bordes del círculo de luz creado por su fogata.- Incluso con los caminantes y la mierda. He visto peores monstruos en la oscuridad.

Aaron había visto las cicatrices de Daryl, la evidencia de azotes que había sufrido.

-No quiero...no quiero hacerle daño.-murmuró.- Todo lo que alguna vez fue para mi...era solo...dolor ¿Sabes? Y ella tiene su dolor también...y...nuestro dolor nos mantuvo a salvo, nos enseño a mantener las paredes levantadas...nos mantuvo a salvo...y fue haciéndose...más grueso.

-Pero tú la dejaste entrar. Encontraste una puerta o una escalera o un martillo y la dejaste entrar.- Aaron le recordó.

-Ella es la maza...-Daryl resoplo una carcajada y luego suspiro pasándose la mano por el lío peludo del pelo.- No dejó que me rindiese nunca.

-¿Y la quieres? ¿Estas atraído por Carol de esa manera?- pregunto Aaron.

-No es ninguna estatua- dijo de una manera que dejo que Aaron sepa que estaba trazando mentalmente cada línea, cada curva femenina suave de Carol en su mente.

-¿Alguna vez has estado con una mujer?-Aaron hizo la pregunta que él y Eric habían debatido desde que conocieron a Daryl.

-Mierda, hombre.- él frunció el ceño, poniendo los hombros en el malestar.-Folle con algunas mujeres, si, sobre todo cuando estaba borracho, cuando mi hermano...-su voz se apago.- No es algo de lo que estoy orgulloso... no era diferente a masturbarse. Nunca las he besado...abrazado...apenas las toque...solo entre y salí.

-¿Pero es diferente con Carol?

-Desde esa noche, ¿de los espaguetis? Dormimos juntos...en su cama...hablamos de nuestros días...reímos como niños...y nos besamos como adolescentes cachondos, pero entonces...entonces paramos y luego en la mañana nos despertamos enredados juntos.

La beatifica, frustrada y confusa sonrisa en el rostro de Daryl era impresionante.

-Nunca he querido...no quería...la cercanía antes. Pero ella es...ella es el hogar para mi y yo no quiero joder eso.-las dos ultimas semanas habían sido el cielo y el infierno, todo en uno. Él se había arriesgado con ella, haciéndole saber lo que sentía por ella, pero no sabia que hacer a continuación. Cómo hacerlo bien.

-Por eso, cuando dije que sí yo no podía hacer el amor con Eric todavía estaría enamorado de él...-Aaron destaco.

Daryl parecía lejano, movió la cabeza en señal de frustración e hizo una mueca.

-¿Que pasa si no puedo ser lo que necesita?

-Tu ya lo eres.-Aaron dijo, secándose las lagrimas que salieron de la esquina de sus ojos.- Daryl Dixon, quien nunca habla de sus sentimientos o su pasado, solo...solo desnudo su alma a alguien que él probablemente hubiera cruzado la calle para evitarlo antes de que el mundo se fuera a la mierda. Todo por tratar de averiguar como amar mejor.

Daryl pareció reflexionar sobre esto por un rato y luego agarro su bolsa Messenger, la que cabe en el sillín de la moto.

-Tengo este libro que encontré en un refugio de mujeres cuando Carol y yo estuvimos en Atlanta. Lo he estado llevando conmigo...dice que debo hablar con alguien que lo entendiera.

-¿Puedo verlo? ¿El libro?-pregunto, su curiosidad despertó.

Dixon saco el libro de tapas de cartulina enrollada, cubierta con una bolsa de papel marrón y se mantiene en forma de cilindro por dos bandas de goma gruesa en cada extremo. Casi había olvidado la primera vez que había visto eso, fue cuando estaban por partir a su viaje de reclutamiento y parte del grupo se estaba despidiendo del arquero, entonces Glenn y Maggie llegaron apresurados y le entregaron el paquete a él. Aaron había pensado que si se tomaron tantas molestias para llevárselo debía de ser importante.

Las bandas se rompieron y el papel grueso arrugado se desenvolvió reverentemente y luego se lo entrego a Aaron.

Aaron leyó en silencio el titulo del libro: Tratamiento para sobrevivientes de abuso infantil: Psicoterapia para la vida interrumpida. Lo abrió y vio que alguien, ¿Daryl?, había utilizado un resaltador rosa y un lápiz, rellenando las preguntas y ejercicios en aproximadamente un tercio del libro. El ultimo capitulo fue completado sobre relatos de abuso sexual. Leyó el prefacio, conciente de que Daryl lo observaba atentamente, mordiendo la uña del pulgar.

-¿Tu conservas esto, lo llevas a todos lados, desde Atlanta?-pregunto Aaron. ¿Que tan importante ha sido esto para él que Daryl se había aferrado a ella cuando estaban de pie, caminar millas al día, literalmente muriendo de hambre?

Daryl asintió.

-Yo no soy terapeuta, Daryl, pero he estado en terapia.- dijo mirando a Daryl.- Creo que ¿trabajando este programa? ¿El que esta en este libro? Tal vez podría ser algo...tal vez Carol y tú pueden hacer juntos.

-Ella sabe que yo lo tome.- Daryl dijo lentamente, como si contemplara la sugerencia.

-¿Lo que ustedes dos tienen? ¿Lo que se de ella? Incluso si nunca se pone sexual, es más de lo que la mayoría de la gente nunca tuvo. Ustedes se aman y confían entre si. Eso es real. Sobre todo ahora.


Carol

-¿Y así es como perdiste a tu marido?-Eric dijo, después de esperar varios minutos para que Carol terminara su pensamiento.

Ella había traído su cena y él le había pedido que se quedara, como hacia a menudo, sobre todo los martes. El resto de su grupo había estado haciendo nuevos amigos, dividiendo se en grupos mas pequeños para las comidas, aunque todos se fueron a la casa de Rick dos veces a la semana para su reunión de estrategia, disfrazado como una reunión "familiar".

Carol le había estado explicando un poco sobre cómo se había reunido con el grupo de Atlanta, enfatizando cuidadosamente las tareas domesticas que había estado acostumbrada a hacer en el campo de la cantera, como había planchado el uniforme de Rick y lavando la ropa en la cantera, dejando de lado la granada que había encontrado lo que los salvo en el CDC, en su lugar marcando los esfuerzos heroicos de Rick, Glenn y Daryl la noche que el rebaño había atacado el campamento.

-Salio de la oscuridad.-Carol asintió en respuesta a la pregunta de Eric sobre Ed y luego añadió solemnemente.- Fue entonces cuando nos dimos cuenta de que no estaríamos a salvo de nuevo.

La única seguridad, la única paz que encontró estaba en el refugio de los brazos de Daryl cuando él la sujetaba por la noche.

Ella sabia que el trabajo que estaba haciendo con Aaron, trayendo a los perdidos, era importante. Ya habían encontrado y traído una enfermera y un ingeniero; una mujer embarazada y su esposa, que habían venido de Nueva York con cuentos de mega-manada que habita Manhattan después de que volaron los puentes.

Pero no significaba que había dejado de odiar cada segundo que él estaba ausente. No quiere decir que había llegado a un acuerdo con la perdida regular de la única paz que tenia en su vida ahora, en la noche en su cama y en sus brazos.

Eric vio la mirada lejana en sus ojos, se inclino sobre la mesa y tomo la mano de Carol antes de hablar.

-Cuando están por ahí me siento como que estoy estirado...como si la mejor parte de mi esta atado a él y las fibras de mi ser se tensan a través de millas.-dijo y luego continuo.- ¿Mientra sienta que se estira? ¿Ese tirón constante en mi corazón? Significa que él esta bien, vivo y bien, y solo tengo que mantenerme vivo el tiempo suficiente para cuando él encuentre su camino de regreso a mi.

Sabiendo que Eric estaba tratando de consolarla como si fuera una damisela en apuros, temiendo que su caballero andante fuera en una cruzada de repente, hizo a Carol sentirse expuesta y llorosa. Ella trato de librar su mano del agarre de Eric y desvió su mirada.

-Hey no quise molestarte...-Eric apretó la mano de Carol.

-Solo estoy cansada.-dijo, secándose una lágrima solitaria y tratando de sonreír, sintiéndose ridícula.

-Luchar contra sus pretendientes debe ser agotador para una chica.- Eric bromeo, tratando de aligerar el ambiente.-Vi a Tobin caminar directamente hacia tu casa esta mañana cuando yo estaba tomando té en el porche.

Carol alucino con un malabarista y sonriente Tobin transformándose en un amenazador Ed, entonces de alguna manera se convierte en un caminante, empujándola contra el mostrador, de repente su cuchillo estaba en su mano, agarró la garganta con su otra mano mientras que apuñalaba a través de su sien, las manzanas cayendo de sus manos y del mostrador rodando en el suelo, sus manos cubierta de sangre oscura de caminante.

-Ese tipo de heridas.-Eric dijo con calma.

Carol parpadeo, volviéndose a ella misma. Bajo su mirada hacia su mano, agarrando los dedos de Eric con tanta fuerza que las uñas parecían azul y ella jadeo, soltándolo.

-Lo siento mucho...-Carol tartamudeo, empujando sus cortos rizos detrás de su oreja en un gesto nervioso y luego torpemente llevó sus manos a su regazo.

-Yo no voy a preguntarte si estas bien porque, obviamente, no lo estas.-él dijo cuidadosamente.- ¿Tobin te hizo daño?

Carol levanto la mirada bruscamente y Eric vio un breve destello de algo en sus ojos fríos tan oscuro y duro que pensó que debía de haberlo imaginado cuando su rostro volvió a caer en la habitual mirada tranquila y pasiva.

-No.-dijo ella.-No Tobin. Él es persistente, pero inofensivo.

-Pero tú marido...

-Fue un imbecil. Murió en el ataque de caminantes del campamento. Lo golpeé con un pico en la cabeza para que no se transformara. Esta enterrado en Atlanta.-dijo secamente como si estuviera recitando un guión.- ¿Cualquier otra cosa que necesitas saber?- pregunto con frialdad, de nuevo minimizando cualquier atibismo de su verdadera fuerza.

-Yo soy el que lo siente.-Eric dijo sacudiendo la cabeza.- No quise ser...

-Yo solo...extraño a Daryl...siento como que me estiro demasiado apretado, casi rompiéndome. Me preocupa y me pongo a pensar en todo lo que hemos pasado por ahí y sabiendo que esta fuera y lo que hay allí...me preocupo. Es todo lo que puedo hacer.- se encogió de hombros.

-Conozco como se siente la impotencia, Carol. Entiendo eso íntimamente...pero no creo que todo se trata de Daryl.-Eric dijo suavemente.

Carol miro fijamente a este buen hombre bien intencionado, deseaba poder abrirse a él. Sentía el peso y la multitud de sus secretos y pecados arañando su mente, tratando de empujar su camino al aire libre: la mujer que se escondía bajo estampados florales y galletas, la muerte de una pobre niña loca y cuatro inocentes, dos por su mano, dos por llegar demasiado tarde debido a vulnerabilidad en el mundo tal y como estaba ahora, demasiado tarde en la comprensión de la verdad sobre los monstruos...todos ellos...vivos y muertos...

A veces la mejor manera de ocultar una mentira más grande es ocultar una verdad más pequeña.

-Tienes razón...-ella dijo.-Yo tenia una hija.


Nota de la autora:

Dos personas tan traumatizadas emocionalmente como Carol y Daryl probablemente tendrían dificultades para hacer a ellos mismos totalmente vulnerables. Dos semanas durmiendo en la misma cama, no podrían tener relaciones sexuales.

En este punto Daryl esta en realidad en un lugar mejor que Carol en el proceso de trabajar a través de las razones por las que no se han llevado a cabo la culminación de sus sentimientos el uno al otro. Daryl esta haciendo el trabajo necesario para empezar a sanar, usando el libro y pidiendo consejos a Aaron.

Carol no esta allí todavía. Como le dijo a Daryl "No puedo dejarme...pero...te conozco...tienes que dejarte sentir" ella teme que sea solo el estricto control que tiene sobre todas sus emociones e impulsos, tanto buenos como malos, lo que le permita mantener a ella funcionando. Su impulso para defender violenta y preventivamente a si misma, el ataque que espera de Tobin la asusta. Cuando se da cuenta de que no es otro Ed, que tal vez es tan inofensivo como Axel, que solo desea acercarse a una mujer bonita que le gusta, ella se pregunta si alguna vez será capaz de dejar, incluso al hombre que ama (Daryl), acercarse a ella. Dejar ir su control lo suficiente como para permitir la intimidad emocional y física total que tiene que tener una experiencia sexual no es algo que piensa que puede manejar.

Ella todavía no le ha dicho a Daryl sobre Mika y Lizzie y ese secreto pesa sobre ella. Es una barrera invisible entre ella y no solo Daryl, también con el resto del mundo. Al igual que su amenaza con Sam sobre las armas de fuego, matar a Lizzie era un mal necesario para proteger a su familia pero ella todavía lo siente como un punto negro en su alma. Ella siente culpa por la muerte tanto de Sophia como de Mika aun más porque eran inocentes que ella protegía.

Le gusta Eric, pero no confía en él lo suficiente como para explicar la verdadera profundidad de las razones de su pequeño retroceso/fuga mental. Decirle una "pequeña verdad" de la historia de perder a Sophia, refuerza su mascara porque sucedió antes de que ella se convirtió en la mujer que es ahora y lo que añade otra capa a su disfraz.

Nota de la traductora:

Gracias a todas las que me apoyan con esto! En verdad lo aprecio mucho ;)

VegetarianaPeletierDixon.