Autolesiones

Sus besos eran desesperados, urgentes, más exigentes de lo que habían sido antes. Ella se apretó contra él, rozando la dureza que sobresalía bajo los pantalones de dormir que llevaba. Los dedos de la mano derecha se apoderaron del pelo de la nuca, su mano izquierda se arrastraba por debajo por su pecho.

-Espera, espera.- Daryl gimió, apoyando su frente en la de ella, tratando de recuperar el aliento. Había ido a la cama distante y agitada, pero se negó a decir por qué, se negó a hablar de lo que había pasado, lo que había salido mal, mientras que él había estado con Aaron en ese momento.

Toda la zona estaba inquieta, la salida a la empresa de paneles solares había ido mal. Como resultado habían perdido a Aiden y Noah, y Tara se daño la cabeza. Entonces, más cerca de casa, se produjo algún incidente entre Rick y el esposo de Jessie, Pete, obligando a Deanna a considerar el destierro, una decisión complicada por el hecho de que él era el único medico de la comunidad.

Daryl se había movido para sostener a Carol en silencio ofreciendo un abrazo reconfortante por detrás, pero se había dado vuelta en sus brazos y lo miro con tal desesperación que se había sentido impotente. Ella extendió la mano y empujo su pelo detrás de la oreja; dejando sus dedos en su mejilla, acariciándola, frotando su pulgar en los labios. Él respondió a su pregunta silenciosa inclinándose y besándola tiernamente.

Era la forma en que habían sido antes de que él se vaya. Teniendo comodidad, pero vacilante, casi tímido. Sus ropas de dormir permanecieron en su lugar, con toques suaves en la cara, brazos, hombros, espalda. Eran besos románticos, pero de alguna manera cuidadosamente inocentes. Ninguno había empujado el límite tácito hasta esta noche.

Se había puesto duro en sus pantalones tan pronto como su lengua empujo para encontrar la suya, podía sentir la menta de su pasta de dientes, su boca caliente.

-Hazme.- Carol suspiro, capturando su boca de nuevo, empujándolo a ir más lejos que antes. Ella tomó su pelo, tirando dolorosamente y sus uñas se clavaron en sus antebrazos, sosteniendo su mano en su pecho y arqueándose en él.

Había tenido un plan, él tenía. Daryl iba a mostrarle el libro, recordarle que lo tenia; demostrarle que estaba trabajando en el, trabando en la curación...

Pero su pequeño y suave redondeado pecho con su pezón duro clavándose en su palma, su calor húmedo apenas cubierto por sus pantalones cortos pulsando contra su pene, esa boca saqueando la suya con deseo, nubló su cerebro.

Daryl movió su otra mano por debajo de su camisa, corriendo al otro lado de su vientre tenso, la búsqueda de su otro pecho, dándole la misma atención al pezón entre sus dedos, pellizcando, haciéndola gemir en su boca.

-Más fuerte.- ella lo animó, retorciéndose contra él.

-No quiero hacerte daño.-dijo suavemente, besando su frente con dulzura.

-Hazme daño.- rogó con voz ronca, un sollozo saliendo de su garganta.

Daryl se congeló.

-¿Qué?- dijo haciendo una mueca, mirando su expresión rota, sus ojos eran una piscina de miseria. Saco la mano de debajo de su camisa y tomó sus brazos, manteniéndola quieta.

-Eres demasiado amable conmigo...no puedo soportarlo...yo no lo merezco...- Carol susurró, derramando lagrimas. Giró la cara hacia otro lado para evitar la mirada de desaprobación que esperaba en sus ojos.

Eso fue lo jodido desde el principio, Daryl no sabia que responderle. Ella nunca había querido hablar de lo que había sido para ella, los detalles de esa parte de su vida con Ed, pero esto le hizo sentir como que debe haber sido tan cruel e implacable como había sido la suya con su padre.

-Tonterías.- Daryl gruñó, resistiendo la tentación de simplemente sacudirla, en su cambio estaba tratando de pensar en algo que responder, algo que decirle. Ella estaba en un lugar oscuro, lo había estado desde la prisión y las acciones que había hecho allí, que habían dado lugar a su expulsión. Lo que había pasado en el camino con las chicas...lo había visto en ella después de Terminus, había tratado de ayudarla a salir de ese abismo en el que estaba cuando fueron a Atlanta, pero su propia oscuridad se apoderó de él...

-Tu no mereces ser lastimada.- dijo con voz áspera.-Tu no mereces más dolor.

Carol lucho contra su agarre.

-Déjame ir.-ella no solo hablaba del férreo control que tenia en sus brazos y él lo sabia. Él era su atadura a esta vida; su amor y su familia, todo lo que la mantuvo a seguir.

En su lugar, la atrajo hacia si, envolviéndola en sus brazos.

-No lo haré.- Daryl le aseguro, tratando de hacerle saber que estaba a salvo, que la entendía.

-No puedo...no puedo...no puedo...-ella dijo una y otra vez, llorando en su pecho. Sus emociones, como la fina capa de hielo bajo los pies, agrietándose bajo su cuidado.

"...Si voy al infierno, me voy a asegurar de que lo retrasaré lo mas que pueda..."

Daryl fue perseguido por lo que había dicho en Atlanta. Él pensó que ella necesitaba dejar de lado lo que sea que le haga mal, romperlo. Pero estaba aterrorizado de no saber como hacerla volver si ella hacia eso.

-Lo que sea que pasó, no importa.- Daryl dijo, apoyando su mejilla en la parte superior de su cabeza. Sintió que ella trató de controlar su respiración, tratando de escucharlo.- Todo lo que tenias que hacer lo hiciste para proteger a los que lo necesitaban, al igual que siempre lo haces. Para lo que sea que necesites...estoy aquí.

Los dedos de Carol se posaron en las cicatrices de su espalda a través de su camiseta. Él sintió que su pecho subía y bajaba, sincronizando sus propias respiraciones con las de ella, tratando de ayudar a aliviar el dolor, lamentando que ella todavía se aferrara a eso. Froto las manos arriba y abajo en su espalda, tranquilizándola.

-Te mereces suave.-Daryl murmuró, besando la parte superior de su cabeza y luego dio un suspiro.-Yo también. Por toda la mierda que hemos pasado. ¿Todas las veces que nos han herido? Eso no es como se supone que debe ser.

Carol inclino la cabeza hacia atrás para poder mirarlo y vio un destello de algo en sus ojos luminosos, ¿incredulidad?

La mirada de Daryl fue a sus labios, hinchados por los besos desesperados que ella le había dado, y luego a sus ojos.

¿Podría hacerlo? ¿Podría mostrarle que él era el hombre que ella creía que se había convertido? ¿Fuerte, cuidadoso...gentil? Daryl se acerco más, mezclando sus alientos.

-No voy a hacerte daño.-dijo.- Nunca te haré daño.- sus labios rozaron los suyos, su lengua suavemente trazó la unión entre ellos.

Las manos de Carol se detuvieron en su espalda, agarrando su camisa, temblando mientras él la besó suavemente. Sintió la resistencia en ella, su fuerza inquebrantable luchando contra él, dejándolo entrar, dejándose sentir lo que estaba tratando de darle.

Carol sabia que podía manejar el dolor. Estaba acostumbrada, en su matrimonio con Ed, a lidiar con eso. Él sexo era solo otra negociación de mierda, dejando que su marido utilice su cuerpo para saciar su lujuria sin el cuidado de sus sentimientos o su satisfacción. Era la acción simple de proteger a su hija, "golpéame, viólame pero no a nuestra hija, no a su hija inocente. Destrúyeme, pero deja que mi hija viva". Nunca fue suave, nunca le importaba. Gritos de dolor, gritos de agonía, gemidos pidiendo que se acabe...y luego aprendió a ir lejos, transportarse a otros lados; dejarle su cuerpo a él, regresando solo cuando él había acabado.

Ella pensó que después de que él se había ido (la satisfacción que sintió al golpear su cabeza toda sangrienta era su declaración de independencia) habría tiempo para recuperar su verdadero yo entumecido. Pero todo lo que había eran pérdidas, su hija, sus amigos, mas hijas, más amigos. Se acumulaban como leña para la hoguera, el mundo ardía convirtiéndose en cenizas. Los muertos eran sus compañeros inseparables ahora.

Daryl era su luz en la oscuridad, su pequeña vela encendida, recordándole que ella aun estaba viva, todavía tenía esperanza. Era la cosa más peligrosa que había probado. Él podría destruirla con sus promesas:Todavía estamos aquí; Podemos empezar de nuevo, con los demás; No somos cenizas...pero entonces ¿por que ella podría sentirlo seco y amargo en su lengua?

Él no lo sabía. Ella no podía decirle. Nadie sabía. Lo que había hecho, allí entre los árboles. Los muertos eran sus guardianes secretos.

Daryl murmuro su nombre en los labios y dejó que la besara más profundamente. De pronto ella quiso que la besara, con ganas de hundirse en la pasión sin sentido, creyendo que podría ser suficiente para desencadenar la sensación de adormecimiento. Ella trato de empujarlo, morderlo, arañándolo. Pero él era suave, tierno, utilizaba sus manos, pasándolas por su cuerpo en ligeros toques de cariño, degustando y explorando, adorando su cuerpo.

Ella se hizo añicos.

No la uso. Lo hizo con ella. Su cuerpo, su placer; sus gritos eran éxtasis, sus gritos eran un deleite, sus gemidos pidiendo mas...

Ella se hizo añicos.

Cuando su rostro estaba enterrado, su lengua profundamente dentro de ella, dándole el orgasmo mas intenso que jamás había sentido...

Ella se hizo añicos.

Cuando le pregunto si estaba bien, no el obligo, no la forzó y luego lloro cuando vio su miedo y se detuvo hasta que estuviera lista...

Ella se hizo añicos.

Cuando ella lo miro a los ojos mientras yacía a su lado, sintiendo latir el otro corazón donde todavía estaban unidos y le dijo a él...

Daryl la sostuvo, todas sus piezas rotas, en sus brazos y la escuchó.


NA: Carol esta en un lugar donde ella no puede dejarse sentir, ella experimento un episodio de flashbacks disociativos al hablar con Tobin y Eric en el capitulo anterior. Tratar de controlar el posible abuso de Sam y Jessie; la muerte de Noah apilado junto a la de Tyresse y Beth, así como todo lo que había estado conteniendo en The Grove, ya la ha estado empujando a un lugar donde ella esta teniendo problemas para hacer frente.

Querer que Daryl le haga "daño" para que pueda enviarla a más entumecimiento, es una forma de auto-daño, pero por desgracia, uno que se convirtió en costumbre en su matrimonio; en mi cabeza canon, solía venir cuando ella estaba siendo abusada por Ed, algo que los sobrevivientes a abusos pueden utilizar como mecanismo de defensa.

Daryl contradice esto con el opuesto exacto de como Ed la trataba; amándola y rompiendo la barrera que ella construyó contra el mundo, liberando sus emociones y dándole la libertad para, finalmente, contarle lo que paso con Mika y Lizzie.

NT: Personalmente, este es uno de mis capítulos favoritos de esta historia. La mayoría de las veces leemos fics donde, a la hora de las relaciones sexuales o relaciones amorosas, Daryl es el de las dificultades para disfrutar y amar dejando de lado todo su pasado y sufrimiento. No hay que olvidar que Carol también sufrió abusos y no creo que sea tan fácil para ella entregarse a tal situación que requiere mucha seguridad y confianza tanto en si misma como para con su pareja, por mas fuerte que sea ella esas son cosas que no se superan fácilmente. Me gusta mucho la actitud de Daryl al querer hacerla sentir cómoda y amada, tratando de traer de vuelta a la Carol de antes y no dándose por vencido por mas que ella intentara apartarlo.

VegetarianaPeletierDixon.