No estoy muy segura de haberlo mencionado antes, pero no estoy familiarizada con los hospitales británicos (¿sabes lo que escribes? ¡HA!) Así que por favor, háganme saber si mi terminología es incorrecta.

Brooke.

Mycroft se despertó todavía bastante aturdido, pero al menos su cabeza se sentía más clara.

Lanzo una mirada cautelosa alrededor de la habitación y gimió cuando vio a la enfermera de antes, garabateando algo en su ficha.

"Oh Dios, eres tú", el gruño. Su voz sonó mas clara y mucho más como él, lo que era una delicia.

Ella frunció el ceño y arqueo una ceja. "Yo te puedo sedar de nuevo, ya sabes".

El se rio y levanto una mano. "Pido disculpas…" miro la etiqueta con su nombre. "Serena. No me siento exactamente como yo mismo".

Ella asintió con la cabeza. "No lo dudo".

Se miro a sí mismo y comenzó a evaluar sus lesiones. "Déjame ver. Hombro dislocado, pulmón perforado, muñeca izquierda fracturada y" levanto una mano temblorosa hacia su cabeza, tocando con cuidado. "Una especie de trauma en la cabeza, por lo que me han dado analgésicos espectaculares".

Sus ojos se agrandaron y aplaudió. "Eso es un truco de fiesta. Si, conseguiste una desagradable conmoción cerebral, pero fueron capaces de reducir la inflamación por lo que no hay daños mayores, aunque tus días de futbol se terminaron".

El la miro. "Estas usando ropa diferente y el maquillaje de tus ojos ha cambiado". Tomo una respiración profunda, que le dolió un poco. "Mi pulmón ha dado significativos pasos hacia la recuperación por sí mismo, así que he estado aquí aproximadamente una semana".

Ella asintió con la cabeza. "Ocho días". Lo miro de arriba abajo. "¿Quién demonios eres tú? Primero llegas aquí y la policía dice que fue un intento de asesinato, después, dos tipos gigantes se quedan afuera de tu puerta concediendo autorizaciones para entrar. ¿Eres realmente el Gobierno Británico?" Ella le hizo la pregunta de manera despreocupada, obviamente lo había visto casi todo durante su empleo en el hospital.

Mycroft sonrió. "Tengo una posición menor en el gobierno", dijo secamente.

Ella soltó un bufido.

El apoyo la cabeza en la almohada, pero salto cuando un pensamiento lo golpeo.

"¡Gregory!", exclamo. "Tengo que-", la miro. "Quiero decir, tengo que verlo. No me parece haber sufrido ninguna lesión que pueda menoscabar gravemente mi caminar. Por favor, deja que vaya con él".

Ella abrió la boca para protestar, pero él la interrumpió. "Serena, por favor. El es mi mundo entero. Lo amo".

Su cara era de dolor mientras ella se mordía el labio. "Yo realmente no debería, pero…", ella suspiro. "Oh, demonios, está bien. Pero si tu salud empeora o te haces daño a ti mismo me iré a la tumba jurando que no sabía nada acerca de esto".

"Gracias Serena".

Ella lo ayudo a levantarse y le permitió apoyarse en ella mientras apoyaba sus piernas. Como si hubiera sido convocada, Anthea entro en la habitación con su bata y pantuflas. Él le sonrió y le permitió que lo ayudara.

Las mujeres lo ayudaron a caminar al pasillo, pasando a los hombres de negro apostado en la puerta. Se vieron preocupados por un momento, pero Anthea hizo un gesto para tranquilizarlos. Los tres lentamente se dirigieron a la UCI.

El corazón de Mycroft se hundió mientras caminaban frente a cama tras cama llenas de personas enfermas y heridas mortales. La enfermera se detuvo de repente y Mycroft casi tropezó con sus propios pies.

Ella señalo hacia la cama delante de ellos y el corazón de Mycroft se apretó en su pecho.

Gregory Lestrade yacía en la cama, completamente inmóvil. Su brazo derecho estaba envuelto en un yeso espeso. Su rostro estaba pálido y magullado, e incluso su pelo parecía tener un color más tenue.

La enfermera comenzó a recitar sus heridas, pero Mycroft apenas la oyó. Había algunas palabras reconocibles como hemorragia interna, reanimación y cirugía de emergencia, pero lo único que retuvo fue "No estamos muy seguro de cómo es posible, pero esperamos que tenga una recuperación completa".

Con eso, Mycroft se alejo de sus escoltas y se acerco a la cabecera del paciente. Las lágrimas ardían en sus ojos, pero no se molesto en limpiarlas.

Se agacho y tomo la mano de Greg, llevando sus nudillos maltratados a sus labios.

Los parpados de Greg se abrieron y poco a poco se trasladaron hasta hacer contacto visual con Mycroft. Las comisuras de los labios del detective se torcieron hacia arriba mientras sus ojos se cerraban de nuevo. Apretó la mano de Mycroft casi imperceptiblemente mientras se dormía de nuevo, lo que causo que Mycroft llorara lagrimas de dolor y alivio.


Pues...lo mismo de siempre: COLEGIO, me hace la vida imposible y no me deja cumplir con ustedes! al menos es mi ultimo año. Diria que prometo actualizar diariamente como en el principio, pero estaría mintiendo. Este mes estaré llena de actividades del colegio (que sorpresa!)...pero bueno, que mas se puede esperar? Como les dije, es mi ultimo año como estudiante, asi que mis compañeras y yo estamos rodeadas de personas tratando de convencernos de que estudiamos tal cosa o de que entremos a tal universidad, etc...y mejor dejo de escribir, porque les estoy contando toda mi vida! jajajajajja, creo que estoy un poquito estresada :(

Nos vemos cuando se pueda! ;)