Mycroft siguió visitando a Greg todos los días, incluso después de que el mismo había sido dado de alta. Modifico su agenda para que girara en torno a esas visitas, y se aseguro de llevar un jarrón de flores frescas cada tres días, por lo que ni siquiera alcanzaban a marchitarse.

Aunque los médicos le aseguraron que Greg estaba mejorando a pasos agigantados, Mycroft lo encontraba difícil de creer. Quería ser capaz de llevar a Greg a cenar, que fueran capaces de salir a bailar. Quería que fueran capaces de hacer todas las pequeñas cosas que habían pospuesto los otros días, porque habían estado tan cerca de no tener otro día juntos. Quería pasar el resto de su vida cuidando a Greg.

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Mycroft estaba en su lugar habitual en la cabecera de Greg, leyendo el periódico. Greg tenía la sección de deportes y la crónica roja. Mycroft encontró su dedicación al trabajo, incluso en su estado actual, muy entrañable.

"Cristo", dijo Greg, pasándose la mano por el pelo.

Mycroft bajo el periódico para ver a su compañero de cama. "¿Hmm?"

Greg hizo un gesto a la crónica roja en sus manos. "Un hombre volvió de la tienda para encontrarse con que su esposa se había suicidado. Sin una nota ni nada. Dice que sus últimas palabras para él fueron "nos quedamos sin leche"". Sacudió la cabeza. "Quiero decir, ¿Cómo puedes hacer algo así sin decir adiós?"

Mycroft estaba sin palabras. La pareja se quedo en silencio por un momento, hasta que Greg alargo la mano y tomo la de Mycroft.

"Tú sabes, en esa fracción de segundo antes de que todo se volviera negro en el restaurante, mi último pensamiento fue 'No puedo morir ahora. No puedo morir sabiendo que mis últimas palabras para My fueron estúpido tonto'". Trato de reír, pero en vez de eso tosió. "Cuando me resucitaron-que, déjame decirte, parece todo genial en las películas, pero es realmente como despertar de una buena siesta porque tu piel está ardiendo en fuego-pero, cuando me resucitaron realmente sentí como si alguien me hablara al oído, ¿sabes? Que alguien o algo me decía 'Vuelve allí y dile a ese hermoso hombre que lo amas, díselo cada día sin falta. Entonces tal vez podamos dejar que envejezcan juntos'".

Miro a Mycroft, que tenía lágrimas en los ojos. "Te amo Mycroft. Te amo más de lo que puedo decir".

Mycroft abrió sus labios temblorosos. "También te amo Gregory. Yo no sé lo que haría sin ti".

Se puso de pie y beso a Greg suavemente, porque su cara maltrecha todavía estaba sanando. Apoyo su frente contra la de Greg y se quedaron en silencio por un momento, agradeciéndole internamente a lo que fuera que los mantuvo con vida después de la explosión.

El pequeño ruido de alguien oliendo les hizo saltar a la ligera y separarse. Habían olvidado por completo que Anthea había estado sentada en la habitación todo el tiempo, trabajando en su blackberry. Su blackberry ahora estaba en su regazo, y ella se limpiaba furiosamente las lágrimas con el dorso de la mano.

"¿Qué?", murmuro. "Eso fue lo más conmovedor que he escuchado en mi vida. Yo no soy de piedra".


El titulo del capitulo lo deje tal como estaba, porque sinceramente no pude traducirlo. Si alguien sabe el significado, por favor díganmelo en los comentarios para arreglarlo. Besos!