Basad en la sugerencia de la encantadora columbine-and-asphodel.
Greg dejo escapar un suspiro enfadado y se dejó caer en el sofá. Estaba tan aburrido que casi podía simpatizar con el hábito de dibujar caritas felices en las paredes y dispararles de Sherlock.
Mycroft estaba en su estudio, en el telefono con algun lider mundial un maldito domingo por la tarde, algo que irritaba a Greg infinitamente.
Suspiró de nuevo. La oficina de Mycroft estaba insonorizada, por lo que el piso estaba extrañamente silencioso. Pensó en encender la tele, pero la sola idea de ver television un domingo por la tarde le hizo rodar los ojos. Su mirada se posó sobre el equipo de música. Bien podría ser una tarde de The Clash.
Se encaramó del sofá y se acercó al hermoso estéreo. Agarró London Calling de la estantería y abrió la bandeja. Mycroft había dejado uno de sus discos dentro. Greg lo miró y casi se desmayó. Después de que el shock inicial se disipó, cerró de nuevo la bandeja y pulsó la tecla play, mientras una sonrisa maliciosa atravesaba su rostro.
Mycroft entró a la habitación unos minutos mas tarde, luciendo cansado pero satisfecho. Cuando escuchó la música a todo volumen miró a su alrededor salvajemente, con dos manchas rojizas en sus mejillas.
Greg rió de buena gana desde el sofá.
"Por favor, por favor dime que Anthea o alguien más lo dejó aquí".
Mycroft de repente se interesó mucho en sus zapatos.
"Mycroft, ¿eres un fan oculto de Marilyn Manson?"
Mycroft abrió y cerró la boca varias veces antes de encogerse de hombros. "Honestamente no puedo explicarlo. Yo ni siquiera sabia de la existencia del hombre hasta hace unos dos años, cuando un adolescente malhumorado me envió una amenaza de muerte mediante sus letras".
La alegría desapareció del rostro de Greg ante las palabras "amenaza de muerte", pero Mycroft lo desestimó. "Una travesura infantil, nada más. Pero tuve que investigar a fondo para asegurarme de que no era una amenaza real".
Se sentó en el sofá escuchando los compases de la canción (Beautiful People), antes de continuar.
"Al principio pensé que era una estafa cacofónica. Y hasta el día de hoy no puedo escuchar Angel with the Scabbed Wings sin conseguir un pequeño dolor de cabeza".
A Greg le tomó cada onza de auto control no caer en la histeria absoluta con esa ultima frase. Mentalmente se imaginó a la victima de apuñalamiento que habían encontrado en el Támesis a principios de semana antes de mantener una cara seria.
"Pero cuanto mas escuchaba, mas entendí", dijo Mycroft lentamente. "La deliciosa ira pura expresada en la canción...", sonrió con nostalgia. "Es exactamente lo contrario de la actitud de los Holmes hacia la auto-expresión".
Terminó y miró a Greg, que estaba mordiendo con fuerza sus nudillos para no estallar en carcajadas. Extraja tentativamente los nudillos de su boca y trató de hablar. En cambio, una carcajada ahogada salió y se vino abajo riendo.
El rostro de Mycroft cayó y sus hombros se desplomaron. Se puso de pie y salió de la habitación, mientras Greg trataba desesperadamente de recobrar la compostura.
"¡Espera, amor", Greg llamó, enjugándose furiosamente las lágrimas de risa. Siguió a Mycroft hasta la cocina y lo cogió por la cintura. Envolvió los brazos alrededor de Mycroft con fuerza y hundió el rostro entre sus omóplatos.
"Lo siento My", murmuró en la espalda del político.
Mycroft no dijo nada, pero permitió que Greg lo girara para que se enfrentara entre sí.
Mycroft todavía se veía terriblemente avergonzado, cosa que a Greg le resultó entrañable.
Greg rió entre dientes ligeramente. "No me estoy riendo de ti amor. De hecho, me encanta el hecho de que después de que llevamos un año y medio de matrimonio aun puedas sorprenderme. Pero sólo la mera imagen del gran Mycroft Holmes saliendo de una conferencia telefónica y proclamando su amor por Marilyn Manson. No me ayudó precisamente".
Mycroft curvó un poco sus labios, pero la sonrisa no llegó a sus ojos.
Greg suspiró. "Es hora de sacar la artillería pesada, supongo".
Dejó caer las manos y salió de a habitación, dejando a un Mycroft muy sorprendido en su estela.
Regresó un minuto después, un iPod plateado en su mano.
Lo extendió a Mycroft sin palabras.
Mycroft lo miró con curiosidad.
"Mira a través de mis álbumes y artistas más escuchados".
Mycroft tomó dudosamente el pequeño dispositivo y comenzó a desplazarse a través de los artistas. Después de unos momentos, una mueca comenzó a cruzar su rostro. La mueca rápidamente se convirtió en una sonrisa, que se convirtió en una autentica y radiante sonrisa de oreja a oreja.
"Sí, Diane era como una actriz en la escuela secundaria, y me gustaba asistir a todos sus espectáculos y esas cosas. Ella tiene una gran voz en realidad, no le digas que te lo dije. Pero no lo sé, ella siempre andaba alrededor con todas esas canciones y eran muy buenas. Les Miserables siempre me hace llorar sin embargo". El respiró hondo. "Básicamente lo que te estoy diciendo en que tu marido es un fanático oculto de los musicales".
Mycroft se mordió el labio mientras comenzaba a reír. "Hacemos todo un par, ¿no?".
Greg sonrió. "Sí, si lo hacemos".
Ambos rieron un poco antes de que Greg volviera a envolver a Mycroft en un abrazo. "¿Estamos bien ahora?"
"Sí, estamos bien".
"Es una pena. Yo estaba pensando ponerme algo de delineador de ojos y mostrar algo de piel si no me habías perdonado por completo".
Las cejas de Mycroft se dispararon. "Bueno, ahora que lo mencionas, estoy albergando algo de resentimiento...", dijo, obviamente disfrutando de la imagen mental.
Greg se rió y golpeó ligeramente la espalda de Mycroft. "Muchacho fresco. Pero voy a ver lo que puedo hacer".
