Capítulo 6: Instinto
- ¡Cubre tu flanco izquierdo! – exclamó Perla. Connie rápidamente bloqueó una estocada.
- ¡Lo tengo! – dijo Connie, jadeando ya.
- ¿Ya te rendiste? – dijo Perla, desafiante.
- No, ¡eso no! – exclamó Connie nuevamente al ataque. Ella y la Gem quedaron prácticamente empatadas.
- Eso fue…admito que fue más agotador esta vez…- dijo Connie.
-Aquí tienes Connie – dijo Steven alcanzándole una limonada.
- Descansa, te lo mereces…-dijo Perla. Sabía que la voluntad de Connie era de hierro, pero reconocía que tampoco debía ser tan dura con ella. No como aquella vez en que reconocía las cosas se le salieron de las manos.
- ¿Viste eso? – le dijo Steven a Jade, sentado en su forma humana.
- Si, fue genial…- respondió el Gemsaur, sonriéndole a Connie. Ella le devolvió el gesto.
- Jade, no tienes que ocultar tu aspecto, ya no me asusta…- le dijo la morena.
- Nah, está bien así…además, así la cola no me interrumpe…-.
- ¿Para qué? – dijo el mitad Gem.
- Jade…tu turno…- dijo Perla con un gesto inusualmente pícaro.
Jade se levantó velozmente, y tomó una espada que le alcanzó Perla. Pensaba en algo que había leído en un libro, que esas armas no eran solo hierro con forma. Quienes las habían hecho, y quienes las habían empuñado habían dejado un poco de sus propias almas ahí.
- Estoy listo…- dijo Jade.
- ¡En guardia! – exclamó Perla.
- ¡Tú puedes Jade! – exclamó Steven.
Choque de espadas. Perla y Jade se forcejearon un momento, y luego retrocedieron rápidamente. Perla golpeó lateralmente, pero Jade la esquivó sentándose en el suelo y doblando su espalda hacia atrás. Luego, usó la guarnición del arma para enganchar la pierna de la cristal gem y tumbarla. Finalmente, se puso de pie.
- ¡Wow! – exclamaron Steven y Connie.
- Cielos…¿la lastimé? – dijo Jade preocupado. Pero Perla, desde el suelo, fingió darle una estocada en el corazón.
- A veces, el enemigo no está derrotado simplemente por caerse…a veces, incluso en el suelo…puedes luchar…-.
- Ya veo…- dijo Jade, rascándose la cabeza.
- Bueno…tu aguantas más tiempo que un humano, así que….¡en guardia! – exclamó Perla.
La lucha se reanudó. Pero ninguno parecía enfurecido en realidad. El combate era más intenso cada vez. Connie y Steven contemplaban absortos como la gem y el gemsaur luchaban con la misma gracia con la que se baila.
- ¡Puedo hacer esto todo el día! – exclamó Jade.
- ¡No te desconcentres, Jade!-.
Entrelazaron sus armas. Los ojos de Perla y los ojos de reptil de Jade se encontraron detrás de las espadas.
Si pudiera comenzar a ser la mitad de lo que crees de mí
Una vuelta. Otra. Golpe. Estocada. Bloqueo. De pronto, Jade quedó de espaldas a Perla, y ambos empuñaron por sus respectivos flancos derechos sus armas, mirándose de reojo.
Cualquier cosa podría ser
Otro golpe contenido. La espada de Perla se descargó sobre el cuello de Jade, conteniéndose milímetros antes de hacer un golpe mortal. Jade retrocedió, y ensayó un ataque frontal, usando la espada como lanza. Perla se apartó a tiempo, y al intentar bloquearse una vez más, el brazo de Perla quedó paralelo al de Jade. De hecho, estaban muy cerca.
Y podría aprender a amar…
- Oh…- dijo Connie, sorprendida.
- ¿Chicos, están bien?- dijo Steven. El muchacho notó el rubor azulino en las mejillas de Perla y la mirada desorientada de Jade, quien se apartó como asustado.
- Perla…perdona, no…-.
- Jade…-.
- ¿Si? –.
- Está bien….-.
Finalmente los cuatro abandonaron el campo de entrenamiento. Al volver a casa, Perla le dirigió una mirada al retrato de Rose Quartz. Suspiró, y se dirigió a un mueble.
- Veo que alguien está cansado…- dijo Amatista sorbiendo un refresco, y mirando a Steven y Connie. Garnet les dirigió una sonrisa que parecía forzada. No era sin embargo, falsa, era la forma en que expresaba su simpatía, nada más.
- Debieron haber estado ahí, chicas…- dijo Steven dirigiéndose a Amatista y a Garnet – Jade derribó a Perla…-.
- ¿Qué? – dijo Amatista dejando caer su bebida - ¿estás de broma?-.
- Amatista, yo no limpiaré eso…- dijo Garnet.
- En serio…-.
- Fue muy reñido, diría yo, Jade sí que ha aprendido rápido…- dijo Connie.
- No tan así – dijo Jade algo azorado – es que ya tenía base, no es la primera vez que lucho, ustedes saben…-.
- Pero igual…yo gané…eso es todo – dijo Perla sonriente.
- ¿Y eso? – dijo Amatista sorprendida.
Entretanto, Connie recibió una llamada de sus padres.
- Me divertí mucho, pero debo irme ya…- dijo Connie – nos vemos…-.
Steven la acompañó. Entretanto, Garnet se levantó algo preocupada.
- Llevamos algún tiempo sin rastrear a Malachite, podría estar en cualquier parte del mar….-.
- Deberíamos reanudarlo ahora, pero…de preferencia sin decirle a Steven, ya saben que él realmente aprecia a Lapis…- dijo Perla.
- Esperemos a la noche…- dijo Amatista.
Jade se quedó pensando. Si había sentido como Topace había asesinado a alguien, ¿quiere decir que no había encontrado a Lapis Lázuli ya?
- Es eso…y encontrar a Peridot…- dijo Garnet – el que no hayamos tenido señales de su actividad no quiere decir que no siga siendo un problema…-.
Perla en especial se sintió disgustada. Aquel incidente que involucró a Sardonyx. Sí, fue su culpa…pero en el fondo culpaba también a Peridot.
Topace había asumido su forma humana. Odiaba reconocerlo, pero era más cómoda para algunas cosas. Sentado sobre un peñasco en medio del mar, se alzó de pronto, moviendo los brazos. Los colocó adelante suyo rápidamente, y luego quedó parado sólo sobre una pierna. Una y otra vez, ensayó varias maniobras de combate. Su gema brillaba. Saltaba en todo momento sin caerse una sola vez. Hasta que…
- ¿Qué estás haciendo? – dijo Lapis con voz amable. En ese instante, Topace resbaló. Luego miró avergonzado a la Gem.
- Oh…nada…es sólo…ejercicios…- contestó Topace.
- Se veía más como una lucha…-.
- Eh…-.
- ¿O acaso bailabas? -.
Topace no supo qué contestar.
- Bueno…te noto algo aburrido, de todas formas…-.
- ¿Aburrido? No, no lo estoy….usted está aquí, yo…-.
Lapis Lázuli sonrió un poco. Llevaba tiempo sin sentirse de buen humor. Y se le ocurrió divertirse un poco con el curioso ser que parecía tenerle gran estima. Desplegó sus alas de agua, y se elevó como una gaviota. Topace la quedó mirando.
- Topace, ¿alguna vez has visto las cosas desde arriba?- .
- No…no en realidad, y no creo que sea…-.
El Gemsaur se vio interrumpido cuando Lapis lo cargó en sus brazos, y lo llevó varios metros por encima de la roca donde estaba.
- ¡Socorro! – gritó instintivamente Topace, y recuperando su forma original. Si había algo que asustaba al temerario reptil acuático, eran las alturas. Sin embargo, Lapis seguía llevándolo. Sí, era curioso ver las cosas desde tan alto. Topace estaba muy asustado, pero lo reconfortaba sentir que Lapis, más que sujetarlo únicamente, lo estaba abrazando en verdad. Después de unos minutos que parecían eternos, Lapis descendió y lo dejó amablemente en el agua.
- ¿Qué tal? – dijo Lapis. Topace la miró con cara de pánico. La Gem sonrió.
- ¿Sabes? A veces me divertía volar así…pensé que te gustaría…-.
- Jejeje…bueno, para qué negarlo…fue…distinto…-.
Lapis y Topace echaron a reír luego de esto. Lapis sentía que ahora tenía un amigo más aparte de Steven. En la noche, Lapis se sumergió a explorar. Topace quedó en aguas poco profundas esperando encontrar algo. En eso, vio una embarcación pequeña. Sintió curiosidad. Al no notar actividad, se animó a asomar su cabeza. En la cabina, había un hombre dormido, y un televisor viejo encendido. En él, había una película. Topace las reconocía, y llevaba tiempo sin ver una. Esta era una sobre un soldado. Topace estaba entretenido, hasta que llegó un momento, aquel que es muy común en las películas, en las que el héroe encuentra a su amada, y sellan la unión con un beso.
- Llevé esperándote mucho tiempo…ahora no quiero dejarte ir…- decía uno de los personajes.
Topace siseó con curiosidad. Esa escena en particular lo dejó pensando.
- ¿Qué estás viendo? – le dijo Lapis, apareciendo de la nada tras él.
- Oh…sólo…cosas de los humanos…vámonos ya…si quieres…-.
Lapis y Topace se apartaron nadando juntos, casi tomados de las manos, hacia una zona más alejada.
- ¿Hueles algo, lagartijo? – dijo Amatista. Mientras Garnet buceaba, Perla y Amatista estaban sobre un bote, en el cual Jade estaba delante, olfateando. Su olfato estaba tan desarrollado que el mar no era impedimento. Le habían dado a olfatear un fragmento del espejo donde había estado cautiva Lapis.
- Nada…- dijo Jade.
- Nunca vamos a encontrarla así, el mar es tan grande…- dijo Perla, desanimada – pareciera que vamos a localizar a Peridot, o peor, a Jasper, antes de encontras a Lapis…eso si ya se han separado, cosa que creo probable…-.
- Jasper….- susurró Jade, dejando ver sus dientes. Las Gems con él escucharon un gruñido escalofriante. Se abstuvieron de preguntarle.
- Bueno, apoyaré a Garnet – dijo Amatista con una sonrisa maliciosa. Luego, asumió una forma de delfín, y se arrojó al agua.
Tras unos minutos de silencio, Perla se animó a hablar con Jade.
- Jade…-.
- ¿Sí, Perla?-.
- Cuando mencionamos a Jasper…tú…te enfureciste mucho…-.
Jade bajó la cabeza, emitiendo un gorjeo.
- Entiendo si no quieres hablar de ello…- dijo Perla.
- Está bien – dijo Jade de repente – Jasper es la responsable de que no hayan más de nosotros…es un monstruo…-.
Perla empalideció. Sí, algo de eso sabía.
- Sé que no debería decir eso, pues ella también es una Gem…pero…-.
- No te preocupes Jade…de todas formas, ella y nosotras no nos llevamos bien, jejeje…-.
Perla pensó en qué pasaría si se enterase Jade de que, de hecho, ella y las Gems habían matado a un Gemsaur también. ¿Sería siendo igual de amigable?
- Viene una tormenta – dijo Jade.
Garnet y Amatista regresaron poco después, para confirmar lo dicho por el Gemsaur.
- Es todo por ahora – dijo Garnet – volvamos a casa.
Antes de emprender el camino de vuelta, Jade detectó a lo lejos el aroma de Topace, y otro más…sin embargo, esta vez optó por no decir nada.
Topace entretanto, nadaba al lado de Lapis. Una parte de él se sentía bien de haberse entendido finalmente con la Gem, y de que fuera una buena relación. Pero de pronto, recordó su papel original. El de un sirviente. Aunque Lapis lo veía más como un amigo, Topace se preguntaba a sí mismo hasta qué punto se propio afecto por ella era realmente producto de una emoción verdadera, o simplemente parte de su propia programación, un simple instinto exacerbado y nada más.
En tierra, Jade estaba siendo asaltado por el mismo cuestionamiento. ¿Era todo una mentira?
¿Qué significa realmente sentir algo hacia alguien?
Nota: Bien, en sí, a pesar de que son criaturas dinosáuricas y que este fic es básicamente una especie de "Steven Universe va a Jurassic Park" XDD , debo decir que en parte el concepto de su relación con las Gems está inspirado al menos en un 50% en los ghouls de "Vampiro la Mascarada". Sí, no han leído mal. En este juego de rol (una especie de Dungeons and Dragons con vampiros y más perturbador) los ghouls son seres humanos que han bebido tres veces en tres noches distintas la sangre de un Vampiro. Ellos les da poder y longevidad, en tanto sigan recibiendo suministro de sangre. Pero también se vuelven adictos a ella, y desarrollan una dependencia total hacia el Vampiro. La razón por la que los vampiros los crean es justamente para tener servidores diurnos, cuando no esclavos directamente, a los que sobrecargar de responsabilidades y maltratar impunemente. Si tienes en cuenta que esto fue en parte la base para el vínculo Gemsaur – Gem…sabrás que no es tan agradable…
Antes de despedirme, respuestas XD
- Baymax 2.0: Muchísimas gracias, de verdad. Y bueno, de música se bastante poco pero, como escribí en la nota final, me imaginé esa letra superpuesta en "welcome to jurassic park". Si buscas ese track en youtube, y pones únicamente desde el 00:18 hasta 00:54, te darás una idea de cómo sonaba XD
- Jakobs-Snipper: no tenía idea de quienes eran esos seres hasta que los mencionaste, efectivamente XD pero bueno, con lo que he averiguado he notado que se parecen jaja. En fin, la inspiración para los ataques de Topace fue pensarlo como un dragón con poder de hielo en vez de fuego, y algo de ataques de cocodrilo o tiburón también (teniendo en cuenta que es un reptil marino).
